Bueno muchachos, hemos llegado al final de la historia, les agradezco que hayan seguido mi historia y espero les haya gustado, pueden que digan que quedaron con gusto a poco y de verdad me disculpo por ello, o puede que la historia se sienta un poco floja al final, pero me esmere en tratar de terminarlo como yo lo quería, fue difícil. bueno igual les comento que esta historia no quedara así, con el tiempo y con mas tiempo la complementare más.

les dejo el ultimo capitulo y como saben, fairy tail y sus personajes no me pertenecen solo esta alocada historia.

Epilogo: 7 Años…

Han pasado siete años desde la gran guerra de dos mundos, pasaron cinco años reconstruyendo el mundo de earthland, y los gremios volvieron a su resplandor, pero aun asi la perdida de muchos seres queridos se respiraba en el ambiente que respiraba dicho mundo, en el reino de Fiore, una ciudad volvió a su resplandor después de siete años donde en su centro de protección se encontraba el gremio de Fairy Tail, en el cual ya se cumplían siete años en memoria de los caídos en batalla.

-Han pasado siete años desde la catástrofe dimensional, y hoy estamos juntos como familia para dar tributo a nuestros hermanos caídos en batalla, gracias a su sacrificio han llegado tiempos de paz y por primera vez en toda nuestra historia todos los gremios del mundo se han unido en una causa noble para prevenir nuevas amenazas de nivel catástrofe dimensional, todo gracias a ustedes nuestros queridos hermanos, y aquí yo la maestra del gremio Erza Scarleth juro delante de ustedes que seguirán estos tiempos de paz y lucharemos contra la adversidad junto a nuestros compañeros- relataba su discurso la líder de gremio de cabellos carmesí, quien se encontraba delante de varias lapidas mientras reverenciaba las tumbas allí delante, después de unos minutos de silencio, la joven dio media vuelta a ver a todos los miembros del gremio y con un gesto de su mano hizo que rompieran filas y todos como una familia volvieron a la base del gremio su hogar.

-Romeo, ¿cómo vas con las misiones? - preguntaba la pelirroja quien se encontraba sentada en cerca de la barra del gremio, mientras Mirajane le preparaba un trago a la muchacha.

- bien maestra, con esta termina la última misión S grado de exterminación de criaturas espectrales-, la muchacha miraba a Romeo con una cálida sonrisa y respondió –Me alegra Romeo me alegro de que lo hayas conseguido, ahora puedes tomarte un descanso para recuperar tus energías- este asintió y camino hacia fuera del gremio sin antes mirar hacia atrás para ver el lugar el cual rebozaba de alegría, los tiempos difíciles habían pasado, y la alegría volvía a su mundo.

De pronto una puerta se abrió y junto a ella venían dos niños pequeños una de pelos rojizos con puntas rosadas, y el otro de cabellos negros y ojos azules los cuales venían de la mano mientras corrían, la niña al divisar a su mama, se fue corriendo y estirando los brazos salto hacia la pelirroja que estaba en la barra –¡Mamá, ya llegué!- gritaba la chica abrazando a su madre en el acto, a lo que la líder del gremio abraza a su hija con fuerza y deposita un tierno beso en la frente –Me alegro que hayas llegado bien querida Liz…- acto seguido miro hacia la puerta del gremio y vio entrar a una pareja quienes sonreían mientras miraban a su amiga –Grey, Juvia- me alegro que hayan llegado sanos y salvos juntos a los pequeños- cosa que Grey respondió – Nuestros hijos tienen talento para ser magos- comentaba el muchacho mientras caminaba hacia Erza para entregar el reporte de la misión.

- ¿alguna noticia maestra? - preguntaba Juvia mientras tomaba en brazos a su hijo entonces la pelirroja respondió –nada…pero tengo la fe de que volverá o eso espero-. Al escuchar estas palabras la chica sonrió con pesar y deposito una mano en su amiga para luego tomar a Gray de las manos y comenzar a salir del gremio dirigiéndose a la casa.

La noche callo en magnolia y Erza junto a Liz iban caminando en dirección de su hogar, ese que se encontraba retirado y parecía rancho, la casa de su amado Natsu.

- ¿qué quieres de comer querida? - a lo que la niña sonriendo dijo –patatas fritas con tocino- la madre sonrió y abrió la puerta de la casa para entrar a cocinar. Media hora después ya estaban cenando y quince minutos después de la cena, la madre estaba haciendo dormir a su hija.

- oh Natsu amado mío, cuanto me haces falta, pero sabes nuestra hija esta grande y bella, heredo tus hermosos ojos y tu carácter despreocupado de cuando eras niño, me gustaría verte de nuevo, tenerte en mis brazos y que por una vez en nuestra vida seamos la familia que siempre quisimos tener- decía la chica en su melancolía mirando las estrellas…

Después de una hora de recibir la cálida luz de las estrellas y el rocío de la luna, la joven se fue a dormir, a ver si en sus sueños su amado le hablaría.

A la mañana siguientes los primeros rayos del sol tocan el rostro de la muchacha, esta abre los ojos lentamente y siente una presencia, pero esta presencia no era dañina, es más, le era familiar, lentamente se levantó de la cama y camino al pasillo y allí vio a su hija parada en la puerta hablando con alguien, alguien que ella conocía, ese traje, esa silueta, si era el, ella no lo podría creer, habían pasado siete años desde que él desapareció, han pasado siete años de espera, al notar la presencia del joven frente a la puerta, el joven sonrió, y poso su mano derecha sobre la pequeñita y mirando a Erza Scarlet la cual en ese momento se encontraba llorando lágrimas de felicidad este le dijo –Eh vuelto, perdóname la tardanza,. A lo que la muchacha salto a los brazos de su amado y abrazándolo fuertemente en sollozos dijo – me alegro que hayas, llegado- la pequeña los miraba tiernamente y un poco desconcertada y pregunto –mamá quien es él- a lo que la erza responde acariciando los cabellos de la chica – tu papá- la pequeña se le ilumino el rostro y sonriendo dijo –papá- Natsu la miro y se agacho a recogerla y dijo –al fin nos encontramos pequeña Liz- y Liz sonriendo dijo –gracias por velar mis sueños. Al fin después de largos años se reunieron, Natsu con su hija en brazos y su mujer a un lado entro por la puerta, y esta se cerró…

Y lo que vendrá, bueno esa será para otra historia…

Fin.