8.- Muérdago

El baile de Navidad hace que el gran salón se llene de colores verde y rojo, logrando que por una vez al año, las casas olviden –un poco- las rencillas que existen entre cada una, y reine la paz, aunque sea por algunos momentos.

Las risas se escuchan por todos los pasillos y rincones, y las parejas de baile inundan la pista, con sus sonrisas y sus ojos brillantes.

Cerca del gran árbol de navidad, lleno de esferas de colores, a penas se distingue una hermosa ramita verde llena de tallos que florecen casi con la música. Casi con las esperanzas que cuatro jóvenes callan, pero que en el fondo de sus corazones no pueden omitir. Porque esa ramita de muérdago, es la promesa de amar para siempre a la persona que tienen a su lado.