Capitulo 8 " El peligro que no podemos evitar"

Zero había salido de la mansión para respirar un poco del gélido aire de invierno buscando enfriar sus instintos vampíricos que se empecinaban en despertar cada vez que Yuuki estaba cerca. Técnicamente, el estaba estabilizado como vampiro, aún cuando odiaba admitirlo, el hecho de haber bebido de diferentes sangrepuras detuvo el proceso de caer al nivel e. ahora era un vampiro mas, bueno, un vampiro cazador de vampiros…

"somos cazadores!" le había gritado su colega hacía tan solo uno instantes.

-ya lo se…maldición…ya lo se…-masculló para si mismo, rechinando los dientes y pasando una mano cansada por sus plateados cabellos.

Él había elegido su bando hace mucho tiempo. El sería el próximo presidente de la asociación de cazadores, si, aún cuando el mismo era un vampiro.

Pero a pesar de que su cuerpo aceptaba las tabletas de sangre con normalidad, por lo cual hacía bastante tiempo que no consumía sangre real,no podía negar ese…anhelo…que dormía en su inconsciente…

Hacía tanto tiempo que no tomaba sangre de ella..

Yuuki…

Maldición…! –lo hizo de nuevo, la pensó, la imaginó con el cuello descubierto, mirándolo a los ojos fijamente…llamándolo.

–maldita …maldita sea…- se detuvo frente a una fuente en medio de aquel exageradamente enorme jardín y resopló frustrado consigo mismo. Se había tomado una gran cantidad de pastillas de sangre hacia tan solo un momento pero todavía podía sentir un cosquilleo molesto en la garganta y los colmillos adoloridos. Demonios! Hasta podía sentir el olor de la sangre de Yuuki en el aire…

…un minuto…

Respiró hondamente. Respiró de nuevo y se percató de que no se trataba de una alucinación

-es..el aroma de su sangre..Realmente- dijo para si mismo y se dispuso a seguir el rastro a toda velocidad. Tal vez ella estaba en peligro…


Yuuki actuó como normalmente ella lo hace. Sin pensar. Sólo interesada en salvar a alguien. Así que cuando vio que Kazehaya se caía de la escalera e iba golpearse seriamente la cabeza , sencillamente se movió con su agilidad vampírica y logró amortiguar el impacto sujetándolo por la espalda con una mano y apoyándose en el suelo con la otra sin tomar conciencia de que se cortó la palma con un trozo de vidrio y unas pequeñas gotas se escaparon de su fina piel. Claro que tampoco tomó conciencia de la mirada de estupefacción de Kazehaya, ni de la inminente presencia de Zero en la puerta del invernadero.

-Um..kazehaya san? Estas bien?-preguntó Yuuki dejando que el joven se reincorporara por su cuenta, aún sin comprender del todo lo que sucedió.

-ah…si…e-estoy bien…- respondió perplejo el humano , consciente de pronto de la cercanía del rostro de Yuuki y sonrojándose un poco, se dio cuenta entonces que los ojos de la castaña ya no lo miraban sino que se focalizaron en la persona que estaba en la puerta que no era otro que aquel joven de cabellos plateados con una intensa mirada, no…con una mirada fulminante…

-ah..zero, no te sentí llegar. Kazehaya san tuvo un accidente y…

-estas sangrando- dijo el cazador interrumpiendo a yuuki con el semblante oscurecido sin moverse un centímetro de la puerta. Yuuki parpadeó confundida por el tono frio de sus palabras y se miró las manos con el ceño fruncido. Tenía un pequeñito corte en la palma y una finísima línea de sangre que se escurría. No era nada, pensó, de hecho ya estaba cicatrizando… Pero se dio cuenta de que si era algo, era su sangre la que se derramaba…

Sangre…

Zero…

Ella tenía que salir de allí.

-Ah! Es verdad, me corté un poco.- dijo sonriendo nerviosa y poniéndose de pie- mejor iré a…lavarme. Con permiso.

-espera! Yuuki-san, déjame ayudarte…-dijo Kazehaya que también se puso de pie y salió de su estupor, pero antes de que pudiera decir algo mas zero le bloqueó el camino y le dirigió una de sus famosas "miradas"-

-mantén tu distancia.- dijo secamente. Entonces siguió a Yuuki fuera del invernadero.

Kazehaya se quedó congelado en el lugar. Había algo en los ojos fríos de zero que era muy…peligroso.

y…

Había algo en Yuuki-san que era también extraño.

Cuando quiso seguirlos, se dio cuenta de que no los veía por ninguna parte.


Kaito bajó a la sala en busca de alguien que lo saque de su aburrimiento. En realidad buscaba a yori.

El clima de la mansión se había enrarecido. No sólo por el asunto entre Zero Y la purasangre, no..habia algo mas cocinándose en el aire. Algo se acercaba. Por alguna razón, sintió que debía mantenerse más alerta que nunca.

-instinto de cazador... Dijo sonriendo para si mismo cuando escuchó un sollozo ahogado en el interior de la sala. Se acercó sigiloso y vio a Yori sentada en un sofá con la cara entre las manos y los hombros decaídos.

Si había algo en lo que Kaito era bueno, era en prestar el hombro para el consuelo de lindas chicas. Así que se acercó y como quien no quiere la cosa, se sentó al lado de ella, estirando las piernas y cruzando los brazos. Sin mirarla. Dándole su espacio. Cuando ella se diera cuenta de su presencia, él le respondería con una gran sonrisa y así se ganaría su confianza.

Yori ,por su parte, ni cuenta se dio de que Kaito estaba a su lado, sólo repetía en su cabeza la reciente conversación con su padre

"Has entendido Sayori? La razón por la que te permito acercarte a esos fenómenos es para asegurar el bienestar de la familia. No me decepciones."

Las palabras frías de su padre se clavaban en su corazón. ¿Cómo podía hacerle esto?

Bueno, en realidad no le sorprendía tanto. Desde el principio su padre la había utilizado como un medio para acercarse al mundo poderoso de los vampiros. Haberla enviado a la Academia Cross tuvo ese objetivo. Formar parte del selecto grupo de humanos que fraternizan con los amos del mundo oscuro y hacerse de contactos influyentes.

Pero utilizarla de esta manera…era simplemente cruel.

-Cómo se lo digo a Yuuki…-murmuró acongojada…cuando sintió una mano en su hombro y saltó asustada del sillón.

-tranquila yori-chan! soy yo…- dijo kaito con una sonrisa que pretendía ser tranquilizadora, pero al ver la expresión de confusión de yori se preocupó en serio. ¿ que podía haber asustado tanto a Sayori Wakaba para ponerla en ese estado de nervios?

- tranquila, discúlpame si te sorprendí, - dijo de nuevo con solemnidad- pero llevo un rato aquí en la sala y tú no te diste cuenta. Puedo notar que hay algo que te preocupa mucho…puedo saber qué es…?

Yori se tomó unos segundos para recuperar el aliento y calmar los latidos de su corazó verdad que no se había dado cuenta de la presencia de kaito , estaba demasiado sumida en sus pensamientos…pero debería decírselos a él?

-tu eres..un cazador de vampiros…- dijo en un hilito de voz. Kaito la miró confundido, no parecía que le hablaba a él, sino a sí misma, así que no dijo nada.-tú…ustedes…los cazadores creen que todos los vampiros son criminales…por eso los cazan…

Kaito se puso de pie lentamente y cruzó los brazos, por más de que para él fuera verdad, sintió como si estaba siendo acusado de hacer algo malo. La observó en silencio.

-yo…sé que hay vampiros malvados…kaito-san..pero hay humanos…mucho más crueles …humanos capaces de hacer cosas horribles…

-… de que estás hablando?...tiene esto que ver con la chupasangre?

-NO LA LLAMES ASI!-gritó yori con tanta fuerza que empezó a temblar y a soltar algunas lágrimas.

El cazador se sorprendió. Mucho. Jamás pensó que una dulce y reservada chica como Sayori Wakaba podía llegar a enfurecerse de esa manera. Pero aún así, sospechó que ese enojo no iba dirigido a él…

-ok…perdón por eso…-no lamentaba realmente llamar chupasangre a la chupasangre, pero no quería alterar más a yori- entonces, tiene esto que ver con Kuran Yuuki?

-Yuuki..ella es buena, nunca le ha hecho daño a nadie…ella…es diferente… siempre ha sido…buena conmigo…y aún así…yo…yo…he traicionado su confianza… kaito-san….-dijo Yori en medio de un mar de lágrimas, sintiendo el peso de sus palabras aguijonearla por todas partes…

Kaito no pudo resistirse y la abrazó con dulzura para contenerla, mientras le acariciaba la cabeza suavemente. Ahora él se estaba preocupando en serio, sobre todo porque sus instintos de cazador se pusieron en alerta máxima de repente.

Alguien se acercaba a la mansión. Él pudo sentirlo. Se separó y miró con el ceño fruncido a Yori.

-…explícame que está sucediendo Sayori Wakaba.

Yori lo miró aún con lágrimas en los ojos y una mano en su pecho. Sentía tener el corazón en un puño. Tenía que decírselo…

-yo…he traicionado a Yuuki…


Zero prácticamente arrastró a Yuuki a los establos, Yuuki prácticamente se dejó arrastrar.

Aún cuando en algún lugar de sus mentes, los dos sabían que tenían que alejarse el uno del otro, ninguno encontraba la voluntad para hacerlo...

Es el llamado de la sangre..

Más fuerte que cualquier otra cosa en el mundo…

-que estabas haciendo con ese humano allí dentro?- preguntó el cazador mirando fijamente a la purasangre con sus penetrantes ojos violetas.

-ya te lo dije. El se resbaló de la escalera y yo evité que se golpeara contra el piso- respondió Yuuki con seguridad sosteniéndole la mirada. Notó que Zero aún la sostenía con firmeza del brazo en un gesto posesivo.

-por qué estaban los dos solos en ese lugar?- preguntó de nuevo el peliplata acercándose un poco más a Yuuki, dejando un paso de distancia entre los dos…La reina vampiro ya no sentía tanta seguridad, de hecho, las piernas le temblaron un poco, aún así se negó a apartar la mirada.

-ka-kazehaya-san me ayudó a llegar hasta el invernadero. Casi me pierdo tratando de encontrar el lugar. Por cierto…como llegaste…

-…pude encontrar ese lugar porque sentí el aroma de tu sangre…- dijo Zero tomando la mano que Yuuki se había cortado y llevándosela a los labios.

-ah..es verdad…- la reina sintió un nudo en el estómago y un cosquilleo familiar en sus colmillos, pensó en retirar su mano pero el cazador la sostenía con firmeza mientras la miraba intensamente. Yuuki perdió la voluntad para detenerlo.

- fue un descuido…- dijo ella en un hilo de voz -…cuando salvé a Kazehaya-san me corté con…ung..zero!- el peliplata la interrumpió lamiendo la línea de sangre de la palma de su mano…- que…que estás haciendo…- consiguió decir en medio de un gemido ahogado en su garganta.

-yuu…ki…- la voz de zero sonó ronca y pesada…y en esos ojos violetas comenzó a reflejarse un brillo carmesí-yo…no puedo…detenerme…yo…- lamió su palma una vez mas, desde el nacimiento de los dedos hasta la muñeca, en donde se detuvo para dibujar una línea con la punta de la lengua.- yo..todavía…deseo…tu sangre…solo…la tuya…- pasó la lengua una vez mas y abrió la boca dejando ver la longitud de sus colmillos brillantes. Se llevó una mano al pecho, trató de ahogar sus instintos..pero no podía…

Yuuki permaneció inmóvil, con el corazón latiendo desbocado, la respiración agitada y la mirada perdida en los colmillos de zero, en sus ojos, en su boca…

"sólo deseo tu sangre Yuuki"…

Esas palabras…

Las había oído antes…

Zero…yo…también…

"la sed de un vampiro sólo puede satisfacerse con la sangre del ser amado…"

Kaname..

Que lugar tiene Kaname entonces…?

El..ya no tiene lugar?

Estoy...reemplazando a Kaname…por Zero…?

Esta mal.

-detente. Zero, detente por favor…yo…nosotros…no podemos…- como si un tempano de hielo la hubiera golpeado y devuelto a la realidad Yuuki apartó a zero con suavidad y se alejó unos pasos de él.

El cazador la miró desconcertado. Su rechazo funcionó como un cachetazo para apaciguar sus instintos. Se recostó contra un poste de madera y resopló, otra vez, lleno de frustración.

-zero…

-cállate…simplemente…no digas nada.

-zero…los dos…vamos a terminar mucho mas heridos si continuamos…tenemos que detenernos antes de que…

-…sólo quieres huir, Yuuki, Lo sé, me he sentido así mucho tiempo.

-….zero…

-como sea, ya…no importa.

Yuuki se refregó las manos con nerviosismo y se dispuso a salir del establo cuando una sensación desagradable la hizo detenerse en seco. Miró de reojo al cazador y se dió cuenta de que Zero se percató de lo mismo.

-no puede…no puede ser…- dijo Yuuki para si misma cuando revisó mas cuidadosamente a quien pertenecía la presencia que sintió hace instantes. Un ser oscuro y vicioso. Putrefacto.

-ese sujeto ha encontrado la forma de seguirte hasta este lugar. Maldita sea. – másculló el cazador dirigiéndose a pasos largos hacia el lugar- ¿que haces allí parada todavía?, vamos.- dijo seriamente , mirando por encima del hombro a la reina purasangre que en ese momento escondía su rostro en un manto de disgusto.

-que hace Kirihito en este lugar?- se preguntó Yuuki mientras caminaba al lado de Zero rumbo a la mansión Wakaba.


Feliz navidad y próspero año nuevo lectores! Espero que todos sus sueños se cumplan!

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Aburrido?

Los dejé con ganas de más?

Van a tener más, se los prometo… jeje

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