Sailor Moon no me pertenece.
Anhelando tu amor.
Marido y mujer.
- Simplemente delicioso.- Exclamo la rubia mientras ponía ambas manos en su vientre.- ¿No lo crees así mi cielo? Papá nos trajo el mejor helado de chocolate del mundo.
El timbre de su apartamento sonó y la rubia tuvo que dejar la cuchara dentro del envase del delicioso pecado de chocolate. Se limpio el rostro y fue hasta la puerta, como era medio dia no esperaba visitas de nadie salvo la llamada de su futuro esposo, quien no dejaba de llamarla a todas horas. Al abrir la puerta se vio cara a cara con una peliroja hermosa.
- ¿Necesita algo?- Le consulto.
- Busco a Darien Chiba. . . Soy Beryl su ex. . .- La mujer le miro de pies a cabeza.- Me imagino que tu eres Serena la prometida de él.
- Si. . . Él ahora no esta. . .
- Lo imaginaba.- La mujer entro sin esperar a ser invitada.- Al menos parece que esta vez si va a casarse.
- No quiero ser grosera pero no comprendo que hace aquí usted. . .
- Ya te lo dije soy la ex de Darien y vine a ver como estaba.
- Lo siento. . .- Serena hablo tranquilamente.- Pero Darien en estos momentos no esta aquí en casa. . .
- Comprendo. . . Mi querido Darien debe de tener mucho trabajo, cuando estábamos juntos él siempre trataba de pasar la mayor parte de su tiempo a mi lado.
Serena se vio forzada a morder su labio inferior, no entendía quien era esa mujer y mucho menos que hacia ahí, pero no podía ser grosera y sacarla de ahí, esa no era su educación, por mucho que deseara que esa mujer desapareciera, el solo hecho de que hubiese dicho que era parte de la vida de Darien la enfurecía por completo. Naturalmente Darien en el pasado podía haber tenido cientos de novias pero ver cara a cara a una era demasiado.
- Bien si mi querido Darien no está aquí entonces yo tendré que aclararte ciertos puntos.
- ¿Puntos?
- Darien y yo somos amantes desde hace años. . .
- Eso no es cierto.- Serena la miro con furia.- Darien esta conmigo.
- ¿De verdad crees en lo que dices? Darien es un hombre viril que no puede tener solo a una mujer, por lo visto tu no conoces de mi existencia. . .
- Mire señora. . .
- Pero yo supe de ti desde que Darien puso sus ojos en ti.- La mujer la miro con desprecio.- Darien me cuenta todo después de hacer el amor conmigo, y como veo que estas embarazada debes saber entonces que él es el mejor amante que una mujer puede tener.
- Estas mintiendo. . . Darien no te tiene como amante.- Serena estaba convencida de ello.- Puedes haber formado parte de la vida de Darien en el pasado, pero ahora yo soy la mujer de él y soy su futra esposa.
- Pues ya que estas tan convencida de ello pregúntale a Darien por mi. . . Dile que te cuente quien es Beryl, si se niega a hablar contigo sobre mi entonces debes saber que yo le importo más que tu.
- Vete de mi casa. . .
- Querrás decir la casa de Darien. . .
- Digo mi casa porque es asi, Darien me ha dado toda la autoridad para hacer lo que yo quiera.
- Mira eres una niña no tienes armas para defenderte contra mi, por mucho que lleves en su vientre a un hijo de Darien él va a preferirme a mi.
.
.
- Te prometo que no te defraudare hermano.- Hotaru miro su escritorio, por fin había convencido a su hermano de que le diera una oportunidad de trabajar en las empresas Chiba.
- Estoy seguro que de harás un buen trabajo hermana, pero ya sabes si bajas tus calificaciones te despido.
- Si hermano, lo sé pero eso no va a pasar.
Estaba decidida a ser la mejor trabajadora de esa empresa y asi poder demostrarle a su hermano y abuelos que ella era capaz de hacer mucho por ellos. Se iba a olvidar por completo de Sammy por mucho que su recuerdo hubiese comenzado a atormentarla desde hace días, sobre todo después de haber hablado con Unazuki y haber sabido que ella le había dicho al rubio en que ciudad vivía.
Iba a comenzar a trabajar en el área de finanzas, sería una más de las asistentes de ese departamento, ya conocía a varios de los que trabajaban ahí de modo que estaba segura que no iba a ser difícil integrarse.
- Bien te dejo. . .- Darien le sonrió.- Ya has conocido al director de este departamento, él vendrá ahora a decirte cuales serán tus labores.
- Ve tranquilo Darien.
La pelinegra se sentó en sus escritorio, era el primer paso a una nueva aventura, necesitaba aquello, miro a su alrededor habían dos chicas platicando una se estaba maquillando y la otra le comentaba algo sobre una cita.
- . . . Roan me dijo que me ama, vamos a vivir juntos a partir de ahora. . . Soy tan feliz.
- . . . Déjame felicitarte, sé cuando amas a ese hombre. . . Y lo mucho que él te corresponder, menos mal que te diste la oportunidad de amar amiga.
- ¿Oportunidad de amar?- Susurro la joven en voz baja.
Lo mismo le había dicho su abuela y ella seguía pensando en eso, no era de extrañar entonces que pensara constantemente en Sammy y en donde estaría, desde el día anterior no recibía mensajes de parte de él, estaba segura de que ya había perdido el interés.
- Hatoru.- La llamo el director de finanzas.- Ven voy a presentarte a todo el equipo.
- Si señor. . .
.
.
Quería hablar con Serena, se había ido en la mañana y ella había estado dormida, el embarazo la cansaba cada vez más, esperaba que todo estuviese bien, sabía que el médico así lo había afirmado, pero tenía tanto miedo de que de la nada algo terrible pudiese pasar. Entro en su despacho quería tener la privacidad parar hablar con su mujer, de modo que tomo su celular y marco el numero de ella.
- ¿Darien?
- Serena.- No era posible que ella contestara tan rápido.
- Estoy aquí.
El pelinegro se volvió para ver de frente a su mujer, estaba sentada en el sofá de su despacho, lucia hermano con aquel vestido de maternidad que él le había dado hace algunos días atrás, la rubia se levanto y le sonrió, en tanto él acorto la distancia que los separaba.
- ¿Qué haces aquí?
- Quería verte.- De pronto la rubia se abrazo a su prometido.- Necesitaba verte.
- ¿Pasa algo malo?
- No nada. . .- Pero ella enterró su cabeza en el pecho del hombre.- Solo quería estar contigo.
- Conejita, me estas mintiendo.- Darien la hizo alzar su cabeza.-Dime que ocurre, si algo te esta pasando debes decirme.
La rubia asintió, tenia miedo de decírselo y confirmar lo que Beryl le había dicho, pero una parte de si le gritaba que todo era mentira, que Darien solo estaba con ella y nadie más. Respiro hondo antes de hablar.
- Al apartamento llego una mujer pelirroja llamada Beryl.- De inmediato lo sintió ponerse tenso.- ¿Darien?
Algo estaba mal, muy mal, él había palidecido, entonces lo que la mujer había dicho era cierto, ellos estaban juntos.
- ¿Ella y tu son amantes?- Se atrevió a preguntar en tanto de apartaba de él.
- ¡No!- Darien reacciono y se acerco a ella.- No sé lo que te dijo, pero si dijo algo de ser amantes ahora es mentira.
- Lo sabía. . . Lo sabia.- Serena se abalanzo contra Darien- Lo siento, es que ella sonó tan convincente, y reaccionaste mal. . .
- Serena siéntate.- Darien la llevo de nuevo al sofá.- Beryl y yo estuvimos comprometidos hace muchos años atrás, no sé porque ha vuelto, pero te juro que nada tengo con ella ahora.
- Lo sé, lo siento. . . Confió en tu te lo juro.- Serena comenzó a besarlo. Aliviada porque todos sus temores habían sido infundados por esa maldita mujer.
- Cariño. . .- Darien la estrecho de la cintura.- Mi conejita. . .
- Darien te necesito. . .
- ¿Aquí?
- Donde tú quieras.- Serena lo mordió el labio.- Te quiero dentro de mi.
- Déjame y cierro la puerta
La rubia se tendió en el sofá mientras veía a su prometido dirigirse a la puerta, la había invadido una gran necesidad de él al imaginárselo en los brazos de esa maliciosa mujer, Darien no estaba con ella, no eran amantes tal y como su corazón le había dicho.
- Michiru.- Oyó que Darien hablaba desde la puerta hacia afuera.- Estaré resolviendo asuntos importantes con mi prometida, no quiero que nadie nos moleste.
Lo vio cerrar la puerta con el seguro, sonrió a si misma, aun tenia atracción para con Darien, de otra forma él bien podría haberla enviado a casa, pero no había sido asi y eso la ponía muy feliz.
- Ven.- Le susurro.
- Claro. . .- El pelinegro se quito la chaqueta de su traje.
Serena se sintió flotar al sentirse en los brazos de quien en poco días iba a convertirse en su marido, no entendía aquella reacción de su cuerpo ante Darien, pero si sabía que era completamente indefensa ante su poder sexual, y eso le gustaba.
- Darien. . . Mi amor. . .- La palabras salían de su boca sin control.
El pelinegro se excito aun más, pero sabia que iban a estar muy incómodos en aquel pequeño sofá, de tomo que la tomo en brazos y la llevo hasta su escritorio, la sentó sobre la base de fino caoba y le separo las piernas, no sin antes tocar su vientre.
- Mi bebé. . . Mi mujer. . .- Susurro perdido en su deseo.
- Dar. . .- Serena busco rápidamente los botones de la camisa de su hombre, necesitaba sentirlo piel contra piel.
Del mismo modo el hombre comenzó a tirar del vestido de su mujer, le gustaba verla desnuda y embarazada. Sentía un orgullo animal al verla en ese estado y saber que lo que llevaba en sus entrañas le pertenecía a él también, la dejo solo en ropa interior, sonrió al verla sonrojada, Serena era tan inocente como una niña, pero también era audaz como una experimentada mujer, cada faceta de su mujer le gustaba más.
- Darien. . .- La rubia lo acaricio por sobre el cierre del pantalón de tela.
Gruño solo de placer, sentirse acariciado por su mujer era lo máximo, desde que estaban juntos como amante Serena se atrevía a más cosas, y por supuesto él se entregaba a las manos de ella, era completamente adicto a sus besos, sus caricias , su risa, sus ojos, a todo.
- Darien. . .- Susurro ella sonriéndole.- ¿Lo estoy haciendo bien?
Tal vez estaba pensando en forma arrogante, pero desde hace mucho tenia la idea de que Diamante no habia sabido complacer a Serena, dado que ella parecía no saber mucho sobre hacer el amor, y de vez en cuando le preguntaba cosas como esa.
- Si gatita, lo haces maravillosamente bien.- Gruño contra su oído.- Sigue gatita no te detengas.
- Si. . .- Serena respiro hondo antes de atreverse a quitarle a Darien los pantalones, lo dejo solo en bóxer.- Vaya aun te atraigo.
- No bromees- Darien le separo aun más las piernas.- Yo siempre te voy a desear. . . Pero debemos tener cuidado, no podemos hacer ruidos. . .
- Pero Dar. . .- Serena lo miro preocupada, ella no era capaz de controlar sus gemidos.
- Tranquila, solo bésame, no me sueltes gatita, si lo deseas también puedes enterrar tu cara en mi cuello.
Darien no soporto por más tiempo las caricias de Serena, pero decidió retrasar un poco más las cosas, quería que ella sintiera todo lo que él sentía, de modo que le quito por fin las braguitas rosas y con sus agiles manos comenzó a acariciarla íntimamente, al sentirla húmeda caso al segundo de su toque respiro hondo, estaba más que lista para él.
- Darien. . .- Serena emitió un pequeño chillido mientras se aferraba a él.- Dar. . .
- Bésame.- Le ordeno él.
Le obedeció sin cuestionarlo, no podía ir en contra de lo que él le decía, busco sus labios con desesperación, ansiaba besarlo, ansiaba sentirse aun más cerca de él, no sabia por el embarazo o por ella misma, pero cada día necesitaba más a ese hombre.
- Mi amor. . .- Susurro ella al sentir a su hombre entrar en ella.- Sigue. . .
- Dime si te lastimo. . .
- No lo haces, continua por favor. . .
- Si. . .- Darien estrecho más a su mujer contra su cuerpo
Quería gritar, sus cuerdas vocales así se lo exigían, pero se apresuro a buscar refugio en su cuello, el solo tener el olor de él tan cerca la excitaba aun más, ya no podía negar que era completamente adicta a su hombre.
- Serena. . .
- Mi amor. . . Me gusta mucho. . .- Susurro aferrándose a él.
- Gatita. . .
Darien entraba y salía del cuerpo de su mujer con la idea de que ella le iba a pertenecer siempre, quien fuese que los intentara separar iba a pagarlo muy caro, ella era suya. Tenia el resto de la vida para convencerla de que lo amara, sabia que iba a lograrlo.
- Darien. . .
- Correte gatita. . . Sé que quieres hacerlo.
- Si. . .
Darien la embistió con más rapidez y fuerza, quería verla llegar hasta su máximo placer, y verla desvanecerse en sus brazos, que era el momento en que ella hablaba sin pensar, Serena quedaba semi inconsciente después de aquello, obviamente hacer el amor de aquella forma era mucho para ella.
- ¡Darien!
La primera fue Serena, momentos después Darien se liberó en el cálido interior de su mujer, como lo supuso la rubia se derrumbó en sus brazos con los ojos cerrados y la respiración acelerada por completo, le alzo el rostro y la miro, todo parecía indicar que se había quedado dormida.
- Mi gatita. . . Te amo.
Salió de ella con cuidado, la tomo en sus brazos y la llevo hasta el sofá, se puso los pantalones y se acercó a ella, no quería dejarla ir pero tenía una reunión importante, le toco la mejilla y sonrio, ella no parecía querer despertar.
- Serena. . . Gatita despierta.
- Mmm. . .- La vio tratar de abrir sus ojos, de modo que le dio pequeño esos en el rostro.
- Despierta.
- Mmm. . .- La joven se levanto para quedar sentada en el sofá.- ¿Me sucedió de nuevo?
- Si.- Darien le acerco el vestido.- No quiero dejarte ir pero tengo algunos asuntos que resolver. . .
- Oh lo siento. . .- La joven se levantó rápidamente.- Yo te dejare. . .
- Tranquila, eso es para la tarde.- Darien tomo su camisa.- No tienes que preocuparte. . .
- Darien. . .- Serena de pronto se llevo las manos en el vientre.
- ¿Qué sucede?
- Se está moviendo. . . Ven. . .- Le tomo las manos.- Mira siente a nuestro hijo.
- A ver. . .- Darien sintió el movimiento de su bebé apenas puso sus manos en el vientre de su mujer.- Vaya se esta moviendo mucho.
- Debe estarse preguntando que fue todo el movimiento.- Dijo la rubia.
- Es cierto. . .- Estaba maravillado con el movimiento de su hijo.- Te voy a cuidar a ti y a tu mamá mi bebé.
- Dentro de un par de días seremos tuyos por completo mi amor. . .- Le susurro Serena.
El móvil comenzó a sonar y Darien se vio forzado a contestar, mientras hablaba con el inoportuno veía a su mujer vestirse, era pequeña pero perfecta, se acercó a ella y le ayudo con el cierre del vestido.
-. . . Claro que necesito eso y cuanto antes.- Serena oyó hablar a su hombre.- No te preocupes, yo me encargo.
- Ya me tengo que ir.- Le dijo cuándo lo vio colgar.- Tienes que volver al trabajo y yo quiero tomar una siesta.
- ¿Has venido en taxi?
- Si. . .
- Le diré al chofer de la empresa que te lleve a casa, no quiero que andes por la calle.
- Gracias. . .
- No tienes que darlas. - Darien se puso la chaqueta del traje.- ¿Ya estas lista?
- Si. . .- Serena miro el escritorio y no pudo evitar sonrojarse.
- Ven.- Darien noto a donde estaba dirigida su mirada.- Fue increíble. . .
- Si, yo nunca había hecho algo así.
- Me alegra saber eso.
Ambos salieron el vestíbulo, Darien la llevaba de la mano y en todo momento le sonreía, entraron en el ascensor y al llegar al estacionamiento él la condujo hasta un coche lujoso.
- Este coche lo utilizan los posibles socios, los atendemos a cuerpo de rey.
- Ya veo. . .
- ¿Me necesita señor Chiba?- Un hombre medio regordete y de sonrisa amable se les acerco.
- Si, necesito que lleves a mi prometida a mi apartamento.
- Por supuesto señor.- El hombre le abrió la puerta del pasajero.
- Te dejo entonces.- Serena miro a Darien.
- Ire contigo a penas termine mi reunión, llevare pastel de chocolate.
- ¡Si!
Darien vio el coche irse lentamente, iba a hacer su reunión lo más rápida posible, solo eran temas que ya conocía a la perfección y por eso estaba seguro de que las cosas iban a salir bien.
- Veo que Serenita ya se fue. . .
- Diamante.- Se volvió al reconocer la voz.- ¿Tu mandaste a Beryl a molestarla verdad?
- No sé de que hablas primo. . .
- No me engañes, eres culpable de que esa zorra apareciera en mi casa para mentirle a ella.
- Solo una cosa te digo Darien. . . No tenia idea de que ella hubiese vuelto.
- Vah. . .- Darien comenzó a caminar, ya nada tenia que hacer en el estacionamiento.
.
.
La rubia miraba la hora con ansiedad, Sammy debía de haber llegado hace más de quince minutos, habían hablando la noche anterior, se había sorprendido al saber que el rubio llevaba ya varias semanas ahí, al parecer buscando a alguien.
- Tranquila.- Darien le alcanzo sus vitaminas.- Quizá se ha quedado dormido, lo citaste aquí a las nueve y media de la mañana.
- Sammy siempre se levanta temprano.
- ¿Y tu como sabes eso?
- Porque el primero en llegar a la agencia era él.
- Mmm. . .- Darien suspiro, de pronto el timbre de su hogar sonó.
- Es él.- Serena fue rápidamente a la puerta.
El pelinegro la siguió lentamente, trataba con todas sus fuerzas de controlar los celos, no le gustaba la idea de que Serena estuviese tan contenta ante la idea de volver a verse con otro hombre, pero había prometido no ser tan posesivo con ella, iba a ver que tan cercano era ese hombre con su mujer y luego iba a pensar en que hacer.
- ¡Sammy!- Oyo la voz alegre de su mujer.
- ¡Sere!
- Buenas tardes.- Darien se acerco a la puerta.
- Darien él es Sammy un buen amigo de Italia.- La rubia miro a su amigo.- Sammy este es mi prometido Darien.
- Me alegra que la rubia haya tomado la mejor decisión.- El italiano le tendio la mano.- Sé que esta en buenas manos a tu lado.
- Por supuesto, es mi mujer, debo cuidarla. . .- Darien apretó su mano con fuerza.
- Vaya. . . Veo que tu hombre es fuerte.- Sammy le sonrio a su amiga.
- Ven. . . Tengo el desayuno listo para ti.
Tras un gruñido bajo Darien siguió a su mujer, tenia que controlarse, de modo que se sento en el lugar que su mujer le estaba señalando, sin embargo no espero que ella se concentrara en atenderlo.
- Estoy muy enfada contigo Sammy, debiste decirme que estabas hace semanas aquí.
- Llegue antes para buscar a mi amada.
- ¿Tu amada?
- Serena.- Sammy la miro.- Me he enamorado a primera vista, pero ella parece que no me corresponde y eso me esta matando.
Darien de pronto se quedó mirando al hombre, parecía estar sufriendo, y ciertamente lo comprendía, miro a Serena y sintió el mismo dolor, Serena no correspondía a sus sentimientos, pero al menos él la tenia cerca.
- ¿Cómo la conociste?
- Fue con una amiga a las pruebas de modelos, a penas la vi lo supe, quería que fuese mía.
- Sammy. . . No puedes hablar en serio.
- Tienes que entender Serena que cuando alguien ama con sinceridad no quiere apartarse de su pareja, y a mi me pasa lo mismo con mi angel oscuro.
- ¿Ángel oscuro?
- Le ha llamado asi.
El rubio temía decir su nombre y que de pronto ya no volviera a saber de ella, la había bautizado como ángel oscuro, cuando la encontrara volvería a pronunciar su nombre.
- Darien mi amor. . .- Serena se volvió hacia su hombre.- ¿Quieres café?
- Si mi cielo.
- Sammy sabes que si puedo ayudarte lo hare.- Le dijo la rubia mientras atendía a su prometido.
.
.
- Diamante mi amor.- Esmeralda salió de la ducha envueltas en las más finas toallas.- ¿Mi amor donde estas?
La peliverde entro en el cuarto principal del apartamento, su hombre no estaba ahí, no había rastros de él, pero si estaba su teléfono móvil, lo tomo dispuesta a revisarlo, Diamante estaba muy raro desde hace varios días y tenia la sospecha que estaba saliendo con otra perra, hace un par de noches había llegado oliendo un perfume corriente, reviso las llamas y no encontró nada inusual, sin embargo su enfado creció al ver los mensajes.
"Te necesito iré a tu apartamento"
"Estoy con otro hombre no molestes ahora"
"Maldita sea me has prometido estar conmigo"
"Lo sé pero hasta donde me has dicho tienes mujer"
"Pero es a ti a quien quiero"
- Maldito infeliz. . .- Susurro la peli verdad.
- ¿Esmeralda donde están mis. . .?- El pelinegro entro en el cuarto, vio inmediatamente lo que estaba haciendo la mujer.- ¿Qué demonios estás haciendo?
- ¡Maldito. . .! ¡Te odio eres un maldito!- La mujer lanzo el teléfono contra la pared, el que se hiso añicos.- Tienes una amante. . .
- Eso no es de tu incumbencia. . .
- ¡Dime quien es y la voy a matar!
- Tu no haras nada, la necesito para hacerle la vida imposible la vida a mi primo y su mujer. . .
- ¿Sigues obsesionado con Serena? Ella ya te cambio mañana se casa con Darien, olvídala, no tiene importancia.
- Quiero recuperar lo que es mi.
- Voy matar a esas perras, a tu maldita amante y a esa zorra de Serena. . .
-¡Basta!- Diamante se acercó hasta la mujer para bofetearla.- Tu no harás nada, no soy de tu propiedad para que me órdenes.
La mujer cayo a la cama, en ningún momento dejo de mirar a su amante que se estaba alejando evidentemente enfadado, iba a vengarse de él, nadie la humillaba de esa forma, iba a buscarse no un amante sino varios, iba a demostrarle a ese maldito que ella podría irse con quien quisiera y nadie iba a estar a su lado.
.
.
- Te ves muy guapo hermano.- Hotaru miro a su hermano, que estaba delante de la mesa que se había dispuesto para el juez.- ¿Por cierto donde esta Serena?
- Esta en el jardín del enfrente, en los rosales rosas por que su amigo le esta sacando fotografías.
- Comprendo.- La pelinegra se aliso el vestido.
- Por cierto.- El hombre hablo.- Gracias por consentirme. . .
- Si lo dices por el vestido.- Hotaru acaricio la tela color morado pálido.- Es por Serena, no se vería bien que estuviese a su lado en las fotos, ella de blanco y yo de negro.
Darien sabía que Serena había sido quien finalmente había logrado convencer a su hermana de cambiar el color de sus vestimentas, desde ayer su hermana había vestido un sobrio vestido beige para la oficina y un conjunto de color crema en la cena de la noche anterior entre la familia Tsukino y Chiba.
- Serena se ve hermosa, la vi al pasar por su cuarto.
- No me ha dejado ver el vestido, lo escondió en casa de su madre y esta mañana lo trajo aquí.
- Sabes que la abuela Luna no ha dejado que entres a su cuarto porque ahí se vistió Serena.- Murmuro la joven divertida por completo.- Debes estar desesperado por verla.
- La necesito conmigo a cada hora.
- Veo que aun tienes problemas con tu posesividad con Serena.
- Estoy tratando de controlarlo lo mejor posible.
- Ya veo. . . Espero que no tengas problemas hermano, es evidente que Serena es más cercana a ti cada día, no puedes perder el avance que llevas con tu mujer.
- Mírame estoy aquí en vez de estar ahí con ella y ese fotógrafo.
- ¿El amigo de Serena es fotógrafo?- La pelinegra de pronto sintió un escalofrío severo, no debía ser cierto, tenia que ser simple coincidencia.
- Hijo.- Su abuelo se le acerco.- El juez ya ha llegado, tu abuela fue por Serena, debes ir a tomar tu lugar.
- Si abuelo. . .
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- Estas preciosa hija.- Ikuko Tsukino, quien estaba detrás del fotógrafo sonrió ante la hermosa imagen de su hija rodeada de flores.
- Cuando Serena estaba en Italia, recibió muchas ofertas para trabajar de modelo, pero ella siempre prefirió estar detrás de las cámaras.-
- No me gusta la idea de que otros hombres me vean de aquella forma.- Murmuro la rubia mientras ponía las manos sobre su vientre.- ¿A si?
- Perfecto.- Sammy lanzo el disparador de la cámara.- Apuesto que a tu esposo le van a encantar estas fotos.
- Si. . .
- El juez ya ha llegado.- Anuncio Luna yendo hacia ellos.
- ¿Ya has terminado?- Serena miro a su amigo, estaba ansiosa por ir al encuentro de Darien, no lo veía desde ayer en la tarde, su madre le había convencido de que no debía ver al novio hasta la boda, pero una noche lejos habia dejado un gran vacío en ella.
- Claro que si. . .
- Entonces vamos.- Fue hasta donde estaba su madre.- Hay que ir por papá.
- Si querida.
- Hola.- El rubio se acerco a la dama de cabellos oscuros.- Soy Sammy, el amigo de Serena.
- ¿El amigo Italiano de Serena?- La mujer no pudo evitar ver la camara de fotografía profesional.- ¿Trabaja con la fotografía?
- Si. . .
- ¿Y se llama Sammy?
- Si. . . ¿Sucede algo malo?
- Oh no querido sino todo lo contrario.- ¿Ya has conocido a la familia Chiba?
- Solo a Darien y por lo visto ahora usted. . .
- Entonces debes conocer a mi nieta.
- Aun no tengo el gusto. . .
- Ven, vamos la ceremonia esta por comenzar
Sammy suspiro, no estaba de ánimo para ser el primero en la fila de esa boda, estaba sinceramente feliz por Serena pero la soledad de su corazón le impedía estar el ciento por ciento feliz. Si no encontraba a su ángel, a su amada Hotaru iba a volverse loco, echaba de menos u mirada cruda, algo en el fondo le decía que esa chica necesitaba que alguien la ayudara a conocer su mujer interior, ese hombre era él, pero iba a tener que tener cuidado y hacerle ver que él era el único hombre para ella.
.
.
- Serena.- Darien la vio acercarse, antes de seguirla mirando se quedó viendo al señor Tsukino.- Prometo cuidar a su hija señor Tsukino.
- Estoy seguro que si.- Kenji le sonrió a su pequeña.- Mucha suerte hija.
- Gracias papá. . .- La rubia dio unos pasos hacia delante.- Darien. . .
- Estas hermosa. . . La novia más bella que he visto en mi vida.- Murmuro el pelinegro casi sin voz.
- Si los novios ya están listos.- Un amable señor, el juez de la boda les sonrio antes de abrir su gran libro.- Podemos comenzar entonces.
- ¡Si!- Exclamaron ambos al unísono.
- El estado me ha dado plenas facultades para celebrar esta boda. . .
En todo momento Darien no dejaba de mirar a su futura esposa, Serena estaba hermosa, se moría por hacerle el amor con aquel vestido sin tirantes, tenia una hermosa tiara en la cabeza, y una preciosa sonrisa que podía iluminar hasta el cuarto más oscuro.
Por su parte Serena se aferraba a las manos de Darien, desde hace días había estado esperando con ansias aquel evento, había tenido cuidado en cada uno de los preparativo y se había preocupado que fueran también del agrado de su futuro esposo.
- ¿Serena Tsukino, aceptas a este hombre como tu esposo?- Le pregunto el juez.
- Acepto. . .- Susurro bajito, la emoción casi no la dejaba hablar.
- ¿Y tu Darien Chiba, aceptas a esta mujer como tu esposa?
- Acepto.- Claro que aceptaba si era algo que llevaba soñando desde que la había conocido.
- Entonces con el poder que la ley me otorga, los declaro marido y mujer.- El juez cerro su libro.- Puede besar a la novia.
Darien le tomo el rostro con ambas manos y acerco sus labios a los de ella, con cuidado los tomo, era un beso delicado, pero sencillo ante aquella situación, no quería compartir la intimidad de sus besos con el resto de las personas, por mucho que fueran sus amistades más cercanas.
- Mira querida.- Oyeron la voz de un hombre cerca de ellos.- Hemos llegado tarde.
Los recién casados se separaron lentamente, Serena reconoció al instante a los intrusos, se acercó más a su ahora marido, y busco refugio en sus brazos, no sabia que hacia Diamante ahí, pero hasta donde sabía se había prohibido la entrada de él, más si estaba siendo acompañado por aquella mujer llamada Beryl.
- Te dije que íbamos tarde.- Murmuro la peliroja.
- ¿Qué hacen aquí? Ninguno de ustedes dos fue invitado.- Darien los fulmino.
- Quisimos venir a felicitar a nuestros ex.- Diamante que llevaba del brazo a la mujer le sonrió.
- Largo de aquí.- Se atrevió a decir la rubia.- No quiero que arruinen mi boda con Darien, no tienes derecho.
- Hay querida.- Beryl hablo.- Tengo todo el derecho de venir y felicitar a mi querido Darien.
- Y yo quiero ver a mi primito ponerse la soga al cuello haciéndose cargo del hijo de otro. . .
- Darien.- Serena se acurruco en los brazos de su marido.- Está mintiendo. . .
- Tranquila. . .- El pelinegro le sonrió, pero luego su mirada cambio al ver al intruso.- Será mejor que te largues, contrate a un equipo de guardias, no tendrás contemplaciones al sacarte de esta casa.
- Esta también es mi casa Darien.- Reto Diamante.
- Pero el dueño soy yo.- Artemis se acerco, estaba muy enfadado.- Vete de aquí Diamante, nada tienes que ver con esta boda, y llévate a esta. . . Mujer contigo, ella no tiene derecho a poner un pie aquí.
- Me iré claro que sí. . .- Diamante miro a la rubia.- Cuando eso que tienes ahí nazca te voy a demandar por paternidad, si es mío no voy a dejar que lo hagas pasar por hijo de Darien.
- No es tu hijo. . . Es de Darien. . . Ya te lo he dicho. . .- Sollozo la rubia.- ¿Es que no entiendes?
- Es mi hijo, no te creo aquello que hayas estado con Darien mientras estábamos juntos, obviamente al saber que él es el poderoso de la familia debiste ir tras él y lo tienes muy convencido que es el padre del bastardo que llevas en la entraña.
- Maldito.- Darien tumbo a su primo de un solo y fuerte puñetazo, los guardias en ese momento llegaron.- Llévenselo y a esta ramera también.
Los hombres rápidamente actuaron, aunque la gente alrededor estaba murmurando al ver la expresión de enfado del pelinegro cambiaron rotundamente el tema, Serena corrió a los brazos de su marido.
- Tranquila mi amor. . .- La estrecho con fuerza.- Ya se fueron.
- Hermano.- Hotaru se acerco a la pareja.- Tranquilos, podemos seguir como si nada, puedo llevarme a Serena a que se calme a dentro.
- No.- Darien se negaba a dejar ir a su esposa.- Ella estará mejor a mi lado. . . ¿Verdad conejita?
- Si. . .
- ¿Hotaru?- Una voz conocida por la joven la hiso congelarse.- ¿Eres tu amore mio?
La pelinegra se volvió en el momento exacto en que Sammy venia hacia ella con una amplia sonrisa en la boca, no tuvo tiempo de reaccionar y pocos segundos después se vio entre los brazos de él, trato de apartarse pero le fue imposible, más aun tratar de esquivar los besos del Italiano.
- Mi ángel. . . Amore mio, me estaba volviendo loco sin ti. . .- Sammy busco los labios de la joven.
Darien miro primero a su ahora esposa y luego la escena de su hermana con aquel sujeto. ¿Ellos ya se conocían? ¿Su hermana era el tal ángel oscuro de Sammy? Busco una explicación en Serena pero al verla tan confundida como él supo que la rubia también se había sorprendo ante aquello.
- Suéltame. . . Loco lunático.- Hotaru se separó un poco.- ¿Tu eres el amigo Italiano de Serena?
- Claro que si, y por lo visto eres la hermana del esposo de nuestra amiga. . . Ha sido el destino el que nos quiere juntos amore mio.
- Hotaru.- Darien decidió intervenir, veía a su hermana ponerse nerviosa, si algo tenía que ser explicado respecto a ellos dos tendría que ser ahora mismo.- ¿Puedes explicarme esto?
- Hermano yo. . .
- Darien.- Sammy fue quien hablo Hace un mes atrás conocí a tu hermana en una sesión de fotografía de su amiga Unazuki, la ame al verla y te juro que mis intenciones con ella son las más correctas y sinceras.
- Pero no entiende que no estoy interesada en él.- Agrego la pelinegra.- Hermano este sujeto no hace más que querer molestarme. . .
- ¿Por qué dices eso?- Sammy la tomo del brazo.- Yo te amo. . . ¿Acaso es tan difícil que lo entiendas? ¿Nunca antes has amado a un hombre, por eso me tienes miedo?
- Basta.- Darien miro a los dos.- No quiero que sigan, este es un dia muy importante para Serena y para mi, ya bastante tengo con la intervención de Diamante.
- Darien tiene razón chicos.- Serena les sonrió.- Aun queda mucha fiesta, pueden conversar y llegar a algún tipo de acuerdo.
- Vamos.- El recién casado le ofreció el brazo a su mujer.- Tenemos mucho que celebrar.
- Si mi amor.- La rubia volvió a sentirse contenta después del primer alboroto hecho por aquella mujer y su ex.
- ¿Debo suponer que no tenias idea de que se trataba de mi hermana?- Murmuro Darien a su esposo cuando estaba alejándose.
- Bueno Sammy me hablo de un amor, pero nunca me dio algún tipo de especificación de la chica.
- Ya veo. . .- Darien miro de reojo a su hermana.- ¿Tu qué crees? Quiero que mi hermana tenga un novio, pero que él no juegue con ella.
- Sammy no es de esa clase de personas, quizá es un poco atrevido al decir que la ama profundamente cuando se vieron pocas veces, pero es evidente de que la quiere y no puede vivir sin ella, míralo como sonríe. No había estado así desde que lo deje en Italia el día que me vine de vuelta a casa. . .
- Y a mis brazos.
- Si. . . Ven vamos me muero por comer el pastel de chocolate.
-Si te sientes cansada debes decírmelo.
- Si, tranquilo, me siento bien, anoche dormí mucho a pesar de la incomodidad de no estar contigo.
- Conmigo fue igual, pero no pude conciliar el sueño.
- Ahora tenemos el resto de nuestras vidas para dormir juntos mi amor.- Serena le ofreció sus labios.
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- Déjame en paz.- Hotaru había ido de mesa en mesa saludando a sus conocidos, pero en todo momento había estado siendo seguida por aquel rubio Italiano.
- Amore mio. . . ¿Por qué quieres apartarme si yo te amo tanto?
- Estas enfermo. . .
- Loco mejor dicho, pero loco por ti.- Sammy la sostuvo del brazo y comenzó a llevarlas hasta los rosales donde momentos antes había fotografiado a su amiga.- ¿Sabes el tiempo que llevo buscándote?
- Poco me importa. . .
- Tiene que estar bromeando, tienes que sentir algo por mi. . . ¿Acaso no te gustaron mis mensajes?
- Mira Sammy, eres un chico muy guapo y todo eso, pero no estoy interesada en ti. . .
- Dame tiempo puedo hacer que te intereses en mi amore, ahora que te he encontrado planeo quedarme a vivir en esta ciudad, no volveré a dejarte ir.
- ¿Qué?
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Esmeralda busco frenéticamente el numero personal de Darien, ella lo tenia, iba a implorar que le devolviera su empleo, si iba a vengarse de Diamante lo iba a hacer de la peor formas, haría caer a Darien en sus brazos y luego iba a restregárselo en la cara.
- Lo tengo.- Lo encontró en la agenda.- Vamos a ver. . . Si aquella simple mujer pudo lograr que la llevaras al altar ya quiero pensar lo que harás conmigo como tu amante. . . Viajes alrededor del mundo, un lujoso apartamentos, todo para mi.
Iba a hacer caer a Darien en sus cama, iba tenerlo como amante y luego se lo haría saber a Diamante, aquello iba a acabar por desquiciarlo, odiaba con todas sus fuerzas a su primo una noticia como aquello lo llevaría a la locura total.
- Vas a ser mio Darien Chiba. . . Mio y de mis caricias. . .- Murmuro entre risas maléficas.
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- ¿Te gusto la fiesta?- Serena miro a su ahora esposo, estaba sentada en la cómoda cama del lujoso hotel donde había sido llevado por Darien.
- Estuvo magnifica, pero me alegro de que te haya gustado asi. . .
- Mi sueño era tener una boda pequeña e intima.
- ¿De verdad?- Darien había pensado que Serena había desistido de las grandes bodas al no casarse con Diamante.
- Claro que si, antes. . . Cuando iba a casarme con. . .- La joven respiro hondo.- Bueno ya comprendes, él quería una gran boda con una gran fiesta de celebración, pero a mi siempre me han gustado las cosas pequeñas.
- Comprendo.- Darien se le acerco.- ¿Estas cansada?
- No. . . Bueno. . . Solo un poco.
- Mmm. . . Estas hermosa esta tarde, por cierto, quiero que Sammy me envie las fotografías que te saco en los rosales.
- Dice que te las llevare personalmente a tu oficina ahora que supo que Hotaru también trabaja ahí.
- Eso es algo que tendré que hablar con él, no sé que esta pasando entre ellos pero ambos me deben una explicación.
- Deja eso para despues.- Serena se levanto y atrajo a su marido hacia ella.- Es nuestra noche de bodas. . . ¿De verdad la quieres pasar hablando sobre ellos dos?
- Claro que no.- El pelinegro estrecho a su mujer en los brazos.- Esta es nuestra primera noche oficial como esposo, no me la quiero perder. . .
- Yo tampoco.- Serena se desato el cierre del vestido, el que bajo lentamente y quedando solo en ropa interior frente a su hombre.- Ven mi amor, aun tenemos algunas semanas para nosotros antes de dejar este placer.
- Serena. . . Conejita. . . Mi amor. . .
Dejen sus reviews.
Yesqui2000: Y por lo que se ve mi querida amiga no creo que Diamante se vaya tan tranquilo. Darien esta comenzando a sospechar de las intenciones que tiene Sammy con su hermana, tendremos que ver que es lo que sucede.
Caroone: Tendremos que ver si Sammy logra llegar hasta el corazón de Hotaru jijiji. Darien empalagoso un poco si, pero es un hombre enamorado, muy enamorado a decir verdad.
Luxy1985: Pues si, la boda ya llego, no exenta de problemas, y si amiga la aliada de Diamante es Beryl, Sammy pobre de él que necesita el amor de su Hotaru y ella se lo niega.
Flakis: Al menos ahora pudios ver la confianza que tiene Serena en Darien al no dar crédito a las palabras de Beryl, aunque si la dejaron algo asustada. ¿Por qué será? Hot tuvo su sorpresa al dar cara a cara con su acosador jijiji.
Moonliss: Pues Darien tiene muy alto su instinto protector con Serena, mal que mal es su mujer. Sammy. . . Sammy. . . Sammy estas yendo muy deprisa con Hot.
Adileyne: Poco a poco la relación de ellos dos se está fortaleciendo y creciendo, tanto así que el uno al otro confían plenamente. Concuerdo contigo, Hot debe darle una oportunidad a Sammy.
Roanva: No eres la única que odia casi a muerte a Diamante amiga, su actitud deja mucho que desear sobre todo al estar empeñado en molestar.
Talantia: Todas estamos odiando poco a poco a Diamante, si amiga Serena dijo "mi amor" pero sin darse cuenta, aunque se dice que el corazón reaccionado antes que cualquier otra cosa.
Princessqueen: Darien y Serena están vacunados contra la maldad de Diamante, ninguno de los dos esta dispuesta a dar crédito a sus mentiras. Y como viste Serena no le creyó a Beryl, aun asi quedo algo asustada.
Barbielove: Bienvenida amiga, como vez una pareja se esta consolidando, como Serena y Darien y otra que tendrá que hacer mucho para poder surgir, como Hotaru y Sammy.
NixSophie: Amiga ese creciente amor no se esta derrumbando al contrario, poco a poco se fortalece, aunque parece que aun les quedan muchas dificultades para poder ser felices.
Faby Usako-Chiba-T: Serena no se esta dando cuenta, pero poco a poco esta amando al pelinegro, y en cuanto a Sammy pues ya viste se la encontró sin querer y ahora no la quiere dejar escapar.
Conyta Moonlight: Pues amiga Conyta hay que esperar para ver si Serena se da cuenta de sus sentimiento hacia su ahora marido. Hotaru aun no entiende que ese hombre ha ido tras ella porque de verdad la quiere, esperemos que acceda a darle una oportunidad.
Anali88: Eso es porque Darien conoce la maldad de Diamante por eso no le da crédito a su palabras. Y espero haberte resuelto tu duda sobre la vestimenta de Hot.
SalyLuna: Pues la zorra de Beryl ya apareció y como siempre esparciendo su maldad, menos mal que Serena no creyó en sus palabras.
Maria paolini: Pues nuestra querida pareja ya está casada bajo todas las de la ley, y todo parece indicar que su relación va creciendo positivamente.
MoonPrincess82: Pues Diamante no se está dando por vencido, y eso lo indica el que haya interrumpido en la boda de esa forma, Sammy y Hotaru. . . ¿Tendrán una oportunidad esos dos?
Christydechiba: Si amiga tenías razón, Serena amo a un Diamante falso, por lo tanto ese amor ya no existe, y al menos Serena supero la primera aparición de Beryl, y también la segunda jajaj.
Yssareyes48: Pues Sere si le tuvo confianza aunque si al principio estaba asustada, ¿Será que son celos? Diamante y Beryl no será su primera aparición para esparcir maldad.
Serena potter pataki: Pues Diamante no está obteniendo lo que quería, no ha podido romper la confianza de los ahora esposos. Y tan cerca que estuvo Sammy y Hotaru, no se reconocieron en toda la ceremonia jijiji.
Mary Yuet: ¿Será que Hotaru tiene miedo de sentir algo por un hombre? Pues eso parecer ser lo evidente. Darien confía con todo su corazón y sabe que Serena es solo suya.
BellMoon: Si amiga el amor entre ellos dos está creciendo, aunque la rubia no parece darse cuenta de lo que ya siente por su marido.
Amigas aquí les dejo este nuevo capítulo, agradezco enormemente todo su apoyo, ver tantos Reviews respeto a cado uno de los capitulo que ya subido de esta historia me llena de alegría al saber que les ha gustado, espero que este nuevo capitulo les guste. Saluditos!
