ok, gente bonita, yo sé que pensaban que ya me había muerto, pero aquí sigo dando lata, jeje... siento profundamente (que dramática, no?) haberme tardado tanto, pero este estomago mío no me da tregua y me ha estado haciendo pasar por el mismísimo infierno (o alguno de sus estratos...) pero aquí les traigo este capi que espero y les guste y, aunque no es muy largo, prometo trabajar muy duro para poder publicar el siguiente capi lo antes posible, si? bien, además, deje bastante espacio porque esta vez tengo MUCHAS reviews para contestar (*snif* soy tan feliz...) ya verán, va a ser mitad fic, mitad contestaciones ;)
Una cosita más, hay me disculparan, pero no sabía si eran Yu Yan o Yu Yang... oh, well...
Ya no la hago más de drama, al fic...
-Zuko!
Iroh se abalanzo hacia donde su sobrino había caído. Aang no tuvo tiempo de hacer lo mismo, podía escuchar un silbido en el aire que reconocía muy bien. Mando una fuerte ráfaga de viento, bloqueando el paso a otras tres flechas que iban en dirección de Zuko.
-Toph!- la chica, que se detuvo a medio camino por el movimiento de Aang, entendió lo que quería decir el otro y asintiendo, dio un golpe al suelo, haciendo que el atacante saltara en el aire y cayera a unos metros de donde se encontraba el Avatar. Rápidamente y sintiendo sus intenciones, Toph lo atrapo, enterrando sus manos y pies en el suelo y dejándolo inmóvil antes de salir disparada hacia Zuko y Iroh.
-Aang! Ven aquí, tenemos que atender a Zuko, no tenemos tiempo!- Toph lo llamo y en verdad quería unírsele, pero su instinto lo domino y no tenía control de lo que hacía. Iroh se dio cuenta de lo que pasaba con Aang e intento hacerlo entrar en razón.
-joven Avatar, no vale la pena!
Pero las palabras no llegaban a su cerebro, el intenso latido de su propio corazón lo ensordecía, lo mareaba y al mismo tiempo, hacía llegar la adrenalina a cada rincón de su cuerpo, tensando sus músculos al límite. Levanto su deslizador y camino hacia el hombre tirado sobre el suelo hasta quedar tan cerca de el cómo era posible, sus tatuajes dieron un destello rápido para apagarse de nuevo. Aunque ya podía controlar el estado Avatar, en ocasiones como esta, cuando estaba realmente furioso, podía volver a entrar en el inconscientemente y no tener control de sus acciones.
-Aang, no me obligues- por el solo tono de su voz, sabía que la Maestra Tierra había caído a una posición ofensiva, solo esperando que él le diera una razón para atacarlo, pero no le importaba. Estaba fuera de control, el odio por este hombre le recorría las venas… iba a destrozarlo y nadie se lo iba a impedir.
-joven Avatar!
-Aang!- Toph parecía indecisa de atacarlo, pero él sabía que lo haría si era necesario y aun así… nada de eso importaba. Nuevamente, sus tatuajes brillaron, esta vez por más tiempo, para volverse a apagar. Esta basura frente a él no sabía lo que acababa de hacer, no sabía con quien se había metido. Parecía como si lo estuviera observando desde otro lugar, como si fuera otra persona la que levantaba el bastón, alguien más quien perdía la conciencia mientras el estado Avatar tomaba el control de su cuerpo y se preparaba para eliminar al hombre frente a él…
Una fuerte ráfaga de viento comenzó a envolverlo, agitando su ropa y la del resto de sus compañeros, haciéndose más y más intensa con cada segundo que pasaba
-A… Aang… no… lo h… hagas…- de alguna manera, a pesar del estridente sonido de su corazón en sus oídos, logro escuchar la débil voz de Zuko llamándolo. Esto pareció sacarlo del trance en el que había entrado.
-aún no he acabado contigo- las palabras salieron demasiado forzadas, haciendo que el hombre que lo veía desde el suelo palideciera y comenzara a temblar, el terror dibujado en sus pupilas. Aang apretó los dientes, casi gruñéndole al responsable, todavía indeciso de dejarlo así y cerró los ojos con fuerza, para darse la vuelta y correr tan rápido como pudo hasta donde estaba Zuko.
Zuko estaba sentado en una de las muchas terrazas en el Templo Aire del Oeste. Era tarde por la noche y el resto del grupo se encontraba en pleno sueño. No encendió ningún fuego, la luz de las estrellas era todo lo que iluminaba su figura, marcando solo su silueta en medio de la oscuridad. Suspiro y abrazo sus piernas, pegándolas contra su pecho mientras recordaba de nuevo la amenaza de Katara, sus ojos llenos de resentimiento y se preguntaba si esto en verdad saldría bien.
"no podías dormir, eh?" la voz lo sobresalto, no era demasiado alta pero no se esperaba a alguien despierto a esas alturas de la noche "debes estar emocionado, yo si lo estoy" le dijo, mientras se sentaba cerca de él, intentando ver la misma estrella en la que el mayor tenia puesta su vista
"Avatar, que…"
"ahem, Zuko, soy Aang, no 'Avatar'"
"lo… lo siento… que haces despierto?, deberías estar descansando, mañana tendremos un día muy agitado"
"bueno, ya te lo dije, estoy emocionado y, muy nervioso. La última vez que hice Fuego Control, no resulto muy bien que digamos" Zuko recordó lo que el monje le dijo de haber quemado a la Maestra Agua y asintió
"no te preocupes, esta vez no será igual" le sonrió, una pequeña sonrisa tímida, pero fue suficiente para hacer que el otro lo imitara y le sonriera ampliamente. Se quedaron callados por un momento, y Zuko pudo ver de reojo que el menor volteaba a verlo con curiosidad
"no respondiste mi pregunta" le dijo, viéndolo intensamente con sus enormes ojos grises que parecían atrapar y reflejar todo el brillo de las estrellas. Zuko volvió a fijar la vista en el horizonte, los pensamientos descorazonadores que habían pasado por su cabeza toda la noche se amontonaban en su garganta, luchando por salir. Zuko los contuvo y una sola pregunta se formó en sus labios.
"En verdad confías en mí?" pregunto, más que para el otro, para sí mismo. Luego volteo a verlo a los ojos "crees que esto funcione en verdad… confías en mi?"
Pudo ver la silueta de su cabeza voltearse, como si lo estuviera pensando, para luego regresar a verlo y vio que sonreía.
"claro, te acepte en mi grupo, no es verdad?" esto no convenció mucho al mayor, Aang lo sintió y rio suavemente "nunca he creído que fueras malo… sé que has estado muy confundido todo este tiempo"
"como?"
"Era cierto que salvaste a Appa de Long Feng, no?" si Aang pudiera verlo con claridad habría notado el leve sonrojo del Maestro Fuego
"pues…"
"gracias"
"no hice nada especial" Aang se quedó callado un momento, Zuko se sentía demasiado avergonzado para decir nada mas.
"sabes? Me di cuenta de que eras una buena persona desde que nos conocimos"
"cuando fue eso" dijo Zuko con el tono de desprecio hacia sí mismo entrelazado con sus palabras, recordando aquella ocasión y sintiéndose avergonzado por ello "cuando amenace a la Tribu Agua del Sur o cuando te encerré en el barco para llevarte a la Nación del Fuego por la fuerza… o tal vez cuando te ataque en mi habitación. Dime, cuando?"
"cuando dejaste tranquila a la tribu" eso hizo que Zuko lo viera instantáneamente, intrigado "yo te propuse ir contigo si dejabas a la tribu tranquila y tu aceptaste" Zuko no entendía… eso que tenía que ver? "estoy seguro que, si yo le hubiera dicho lo mismo a algún otro soldado o general o lo que fuera de la Nación del Fuego, se hubiera reído de mí y no solo me habría capturado, sino que hubiera destruido al resto de la tribu. Pero tú aceptaste mi propuesta y no solo eso, mantuviste tu parte del trato. Así es como supe que no eras una mala persona"
Zuko sonrió, no esa tímida sonrisa de antes, una verdadera. Se levantó de su lugar en el suelo y le tendió una mano a Aang.
"es hora de dormir, necesitas descansar que mañana no dejare que descanses aunque me lo ruegues" el monje acepto la ayuda y tomo su mano, levantándose del suelo
"muy bien, entendido profesor Calor" qué diablos? 'Profesor Calor'?
"no me llames así" gruño, avergonzado por el extraño sobrenombre. Zuko se sentía más tranquilo. Ganarse la confianza de la Maestra Agua sería una tarea bastante más difícil, pero el saber que Aang confiaba en él, creía en él, era suficiente para devolverle la confianza en sí mismo y en su decisión...
Zuko abrió los ojos con dificultad, pero los volvió a cerrar. La cabeza le dolía y la luz lo intensificaba tanto como para provocarle nauseas. Otro dolor aún más intenso en el pecho lo sofocaba, limitando su respiración y mareándolo aún más. Intento levantarse, pero una mano lo detuvo antes de que pudiera hacer el movimiento.
-alto ahí, antorcha. Los curanderos dijeron que estabas fuera de peligro pero aun estas demasiado débil, perdiste demasiada sangre, mejor descansa antes de que algo peor te pase- la voz de Toph parecía calmada, aunque Zuko pudo oír el tono forzado que se colaba a pesar de sus esfuerzos
-je… no te…- era difícil hablar, el dolor le sacaba el poco aire que le llegaba a los pulmones –des... harás de mi… t-tan fácil
-Zuko- el rostro de genuina preocupación de su tío apareció ante él, el hombre se sentó lo más suavemente que pudo a su lado –no te esfuerces, la flecha llego bastante profundo… los curanderos dijeron que, de no haber sido por qué impacto sobre la cicatriz en tu pecho, hubiera sido letal
-flecha?- así que eso era lo que lo había golpeado –don…de esta… Aang?- Zuko se sintió realmente deprimido, esperaba verlo ahí parado junto a su cama, muerto de la preocupación. No era que quisiera verlo así, pero eso era lo que había esperado y el no verlo ni siquiera en la habitación lo sorprendió. Es que no le importaba nada al menor?
-el joven Avatar está en la prisión- entonces sí, Zuko intento levantarse, las memorias difusas de lo que había ocurrido antes de desmayarse por el dolor regresaron de golpe. Y si Aang en verdad lo había eliminado? si en verdad lo había… 'oh, no! Que hiciste, Aang?'
-alto, idiota!- Toph lo regreso a la cama, la preocupación tatuada en el rostro
-pe…ro tengo… que ayudar a… A-Aang!
–si está en prisión, pero no por lo que crees- Zuko se paralizo, tanto por las palabras de la chica como por el agudo dolor en el pecho, los vendajes se pintaron levemente con su sangre –maldición, seguro que ya volviste a abrir la herida! Si mueres desangrado, juro que te reviviré para matarte con mis manos!
-lo que la señorita Toph trata de decirte es que Aang está en la prisión interrogando al responsable que lograron atrapar. No quería dejarte, pero dijo que tenía que averiguar cómo paso esto dentro de la ciudad, más aún en el Sector Alto- le explico Iroh, limpiando un poco el sudor de la frente de Zuko.
De repente, se escuchó un gran alboroto afuera de la habitación, la puerta se abrió de golpe, dejando entrar a un agitado Aang que llego pálido como una hoja.
-Zuko!- se acercó a la cama, pero se detuvo, Zuko podía ver el terror del otro reflejado en su expresión –Zuko…
-ven, Dragón del Oeste, tenemos que planear como regresaremos a Zuko a la Nación del Fuego- Iroh observo a ambos adolescentes y, entendiendo el mensaje de la chica, asintió y la acompaño hasta afuera, cerrando la puerta tras él. Aang se quedó plantado donde estaba y Zuko le extendió una mano
-ven… no ten… gas… miedo, no me voy… a… rom-per- tal vez era una mentira, se sentía como si lo estuvieran partiendo a la mitad, pero quería asegurarle al otro que estaba bien que se acercara. Aang camino lentamente y se quedó en la orilla de la cama, como pidiendo permiso para sentarse –vamos… no me… hagas gol…pearte
El monje se sentó con tanto cuidado como pudo en el mismo lugar donde Iroh había estado antes. Zuko extendió su mano y Aang no dudo en tomarla entre las suyas, agachando la mirada
-quien… fue?
-como?
-quien… me… a-ataco… y porque?
-era uno de los arqueros Yu Yan- respondió Aang, su expresión se volvió sombría –fue contratado por un grupo rebelde del Reino Tierra que está en estrecha comunicación con el grupo rebelde de la Nación del Fuego. Parece ser que los consejeros del Rey Tierra están metidos en todo esto
-Shih… y… Zhang?
-sí, ese par de malditos fueron quienes le informaron donde estarías y le dieron el acceso al Sector Alto, por eso no tuvo dificultades en entrar y localizarte. El arquero vino aquí y espero a que saliéramos para poder dispararte.
-vaya… sí que… me odian… eh? Jeje- hizo una mueca de dolor luego de intentar reírse, no era buena idea ser bromista en estos momentos, pero no quería ver el rostro del otro tan lleno de odio. Aang bajo de nuevo la mirada al suelo, su expresión volvió a cambiar a una de pura angustia –que… pasa?
-perdóname, Zuko- Aang cerro fuertemente los ojos, apretando los dientes
-por… que? No… estoy muerto… toda-via… no te he… captu…rado… no he inten…tado conquis-tar el… mundo… aun no voy… a morir- eso le costó más esfuerzo del que había pensado, pero igualmente sonrió cuando termino de hablar. La expresión de Aang no mejoro, al contrario, se contorsiono mas –Aang…
-no pude protegerte. Pensé que, si estabas conmigo, nada malo podía pasarte, pero me equivoque… no sirvo como Avatar, no sirvo como tu amigo… mucho menos serviría como…- Zuko sabía que era eso último a lo que se refería
-Aang… soy un… Maestro Fuego… y no pude defen…derme yo mismo, ade-más fui yo quien… decidió ir sin… los guardias… pero sé que… e-eso no habría… hecho dife…rencia- se detuvo un poco, el dolor seguía sofocándolo –no es… que estuviéramos… esperando ningún… ataque… no podías saberlo… ni siquiera Toph… logro sentirlo… no es tu… culpa
Aang tomo fuertemente su mano y recargo su frente sobre el dorso. Zuko se sorprendió al sentir las cálidas lágrimas del menor sobre su piel, mientras su cuerpo comenzaba a temblar –Aang?
-por favor, Zuko… perdóname… sé que tu no sientes lo mismo que yo siento por ti, sé que no me puedes corresponder, pero por favor- no quería hacerlo, Zuko podía decirlo de cierto, pero Aang no pudo evitar recargarse sobre su pecho y temblar más fuertemente –perdóname! No importa si no me correspondes, no importa si me rechazas de nuevo, hasta comprenderé que no quieras ser más ni siquiera mi amigo… pero perdóname! Sé que no pude protegerte, pero…!- el menor luchaba con el llanto que amenazaba con cortarle las palabras –perdóname, por favor! No pude protegerte y el solo pensar en que pude haberte perdido…! Perdóname!
Zuko sintió como sus sollozos lo convulsionaban con su fuerza y se le formo un nudo en la garganta. Aang estaba llorando como Zuko no recordaba haberlo visto nunca, con tanta angustia y desesperación. De repente, recordó todas las veces que parecía haberle roto el corazón cuando lo rechazaba una y otra vez.
"Zuko, por favor! Porque no me das una oportunidad!" le reclamaba el menor por enésima vez, en una de las escasas ocasiones en las que lograba hablar con el Maestro Fuego
"no es correcto, Aang! Comprende que no podemos estar juntos, porque no tratas de entenderlo?"
"pero es que yo te…mhpf!" Zuko le tapó la boca con más rudeza de la necesaria
"NO. LO. DIGAS. A LA. LIGERA. AANG" se lo dijo en un tono cortante, descorazonando al otro, pero nunca lo suficiente, ya que Aang nunca se daba por vencido…
Sabía que era muy injusto con el menor, pero pensaba también que todo lo hacía por su propio bien. Sabía que Aang, de cierta forma, lo quería, pero no sabía cuánto hasta ahora. Nada le destrozaba el corazón como verlo así. Aang siempre era tan alegre y despreocupado y verlo reducido a esto por alguien como él… era…
-ya… basta Aang- le dijo, en el tono más severo que pudo
-pero, es que todo fue mi culpa!- el monje se levantó de su posición con el rostro surcado de lagrimas
-por… que tanta… angustia?
-ya te lo dije, casi te perdí por no ser capaz de protegerte! Sé que tu no sientes lo mismo que yo pero… pero yo te… mmmhh?- la sorpresa de Aang no era injustificada, Zuko lo había atraído hacia él, besándolo de improviso. Aang no correspondió al beso de inmediato, sorprendido como estaba, pero cuando reacciono, no tardo en corresponderlo, casi desesperadamente. Al final se separaron con la respiración algo agitada. A Zuko le costaba bastante respirar pero eso no le importaba ahora mismo, divertido de ver la expresión de sorpresa pura del menor.
-ya lo sé… perdóname… tu a… mi… por todo, Aang
-Zuko, no tienes porque… mmhh…- Zuko volvió hacerlo callar con un beso más suave, más tierno que el anterior.
-hablas demasiado, Avatar- lo dijo susurrando, volviendo a besar a Aang, unas cuantas lagrimas del menor cayeron sobre su rostro, pero correspondió al beso con tanta pasión como pudo. A Zuko el pecho le dolía como el mismísimo infierno, pero si esto era lo que obtenía por ese dolor, no le importaría sufrir algo más. Que no podía corresponderle? Aang no tenía ni idea de lo que decía, pero Zuko tendría mucho tiempo para demostrarle lo contrario.
Afuera de la habitación, Toph, que se encontraba recargada a un lado de la puerta mientras Iroh hablaba con Liang y Xing, estaba completamente sorprendida por lo que sentía que pasaba entre el Avatar y el Señor del Fuego… nunca se hubiera imaginado algo así y aun ahora no lo podía creer.
-a dónde vas, Iroh?- lo detuvo la chica, alarmada de pensar que el hombre los interrumpiera y pensando en que él no sabía nada.
-ya es hora de que Zuko vuelva a la Nación del Fuego, no sabemos qué tan peligroso sea aquí, Ba Sing Se ya no es seguro para el Señor del Fuego
-dales un poco más de tiempo, solo unos momentos mas
-pero no sabemos si atacaran de nuevo, Toph, no podemos arriesgar la vida de mi sobrino así- el viejo Maestro Fuego parecía solo un poco indignado
-ambos sabemos que este lugar nunca fue seguro para Zuko, aun así no creo que se atrevan a dar otro golpe después de que esos cretinos de Zhang y Shih fueron descubiertos. La ciudad no se volverá más peligrosa si tan solo les das unos momentos más, Dragón del Oeste
-uh, bueno… supongo que tienes razón, jovencita- ante la insistencia de la chica, Iroh sospecho que algo de lo que no estaba enterado estaba ocurriendo, pero prefirió no preguntar y hacer lo que la chica le había pedido
-whoa!- Zuko se sorprendió cuando una mano salió detrás de un enorme pilar y se encontró cara a cara con el Avatar, una sonrisa juguetona se dibujó en los labios del menor.
-hola, Señor del Fuego- le dijo y sin más aviso, lo beso en los labios, Zuko lo correspondió cuando se recuperó de la sorpresa.
-Aang, que haces? Sabes que no debemos hacer esto aquí, podrían descubrirnos…- le reprocho cuando se separó de él, observando alrededor con un poco de paranoia.
-lo siento, pero ya paso toda la mañana y no había tenido la oportunidad de besarte- contesto sencillamente el monje, volviéndose a colgar del cuello de un sonrojado Zuko, que por un momento se dejó llevar y lo apretó por la cintura, profundizando el contacto y desacomodándose la ropa en el proceso.
-ow! Ow…
-lo siento, sé que todavía no te has curado del todo- Aang aflojo su agarre sobre el otro, pasando suavemente su mano sobre el pecho de Zuko, justo donde la flecha (y por extensión, el rayo de Azula) habían golpeado.
Ya había pasado mes y medio del ataque en Ba Sing Se. El Rey Tierra le había dado sus más sinceras disculpas junto con la oportunidad de que Zuko decidiera el castigo de sus dos consejeros traidores. Aang estaba dispuesto a que fuera el peor castigo de todos (algo que había sorprendido al mismo Zuko), pero el Señor del Fuego mostro mucha compasión y declino la oferta, dejando en las manos del Reino Tierra el castigo de los traidores y acepto las disculpas, todo esto luego de regresar a la Nación del Fuego. Muchos de sus propios consejeros no estaban de acuerdo con la forma de actuar del gobernante, argumentando que debía castigarse con mano dura una acción como esa, mas viniendo de otro reino y de personas de tan alto rango, pero Zuko les recordó (con Aang, a pesar de no estar de acuerdo, apoyándolo en todo momento) que no se trataba de verse más poderosos frente a las otras naciones, sino de mantener la recién establecida paz y que la venganza no era la forma correcta de hacerlo.
En cuanto al arquero, Zuko le perdonó la vida y le propuso crear una nueva legión de arqueros Yu Yan, luego de que el hombre le jurara lealtad de por vida por haber detenido su ejecución. Algo que Zuko no sabía, y que Aang esperaba que se quedara así, era la amenaza de muerte que le había hecho el Avatar, muy parecida a la que le había hecho Katara a Zuko. El arquero le juro que, si algún día se veía envuelto en algo parecido de nuevo en contra de su señor, el mismo se quitaría la vida.
Y todo esto, contrario a lo que muchos habían pensado, le gano el respeto de los ciudadanos tanto del Reino Tierra como de la Nación del Fuego; los demás consejeros del Reino Tierra ahora se comportaban completamente humildes y amables con él y, no sabía si era su imaginación o no, pero parecía que hasta los grupos rebeldes habían dejado de molestar.
Todo parecía perfecto, Zuko no solo había salido vivo de esa, sino que había salido con su dignidad intacta y con ambos reinos de su lado.
Pero eso no ocupaba más su mente, lo que ahora le preocupaba más que nada era que desde que había, digamos, aceptado a Aang, este no tenía ninguna precaución, aun cuando habían acordado que no harían nada en público y aun no lo revelarían, no hasta que todo estuviera en calma. Ya era suficiente que estuvieran lidiando con un mundo sumergido en el caos como para salir con semejante noticia sin pensarlo dos veces.
-está bien- sonrió el Maestro Fuego –vale la pena…- y se inclinó, volviendo a conectar sus labios con los de Aang… no podía negarlo, aunque tuviera la voluntad para eso, adoraba al monje con el corazón entero y nada lo hacía más feliz que besarlo y verlo sonriente y sonrojado después de hacerlo.
-Zuko- dijo Aang luego de besar de nuevo al aludido –no podríamos irnos unos días a la Isla Ember? Ya estoy harto de que no podamos estar solos ni un momento…
-Aang…- le medio reprocho el mayor –ya sabes que todavía no es seguro que nos tomemos vacaciones, se produjo un mini desastre cuando tuvimos nuestro, ehm, "pequeño problema", no nos podemos permitir algo así de nuevo, así que tendrás que esperar un poco mas- Zuko casi se rio de la expresión tan infantil del otro y le dio otro beso en los labios –oye, sé que no te gusta, a mí también me gustaría poder besarte en cualquier momento, cada vez que se me antojara- y volvió a besarlo –pero no podemos darnos ese lujo, ya sabíamos que esto pasaría cuando decidimos… tu sabes…
-mmmm… me agradabas mas de Espíritu Azul, no te importaba mucho lo que te pasara
-oh, sí- comento el mayor, con una sonrisa burlona en los labios –ahora entiendo de donde salió eso de "mi héroe!"- dijo, mientras imitaba la posición de la actriz que había representado a Aang en esa horrenda obra, exagerándola aún más.
-hmpf- Aang soltó un gruñido, mitad de fastidio, mitad advertencia, medio asesinando al mayor con los ojos. Zuko no pudo evitar que su sonrisa se ensanchara.
-ya, lo siento, perdóname- y, sin poder evitarlo realmente, volvió a besarlo, perdiéndose en el contacto de los suaves y cálidos labios de Aang. Zuko no podía resistirse, era como intentar dejar de respirar.
De repente, Aang se pegó más a él, aplastándolo suavemente contra el frio pilar. Sus manos tatuadas comenzaron a explorar cada centímetro del cuerpo de Zuko, desacomodando aún más la ropa de lo que ya estaba. Zuko se lo permitió, aunque no supo si estaba paralizado de la sorpresa o solo lo dejaba hacer su voluntad. Mientras el menor se entretenía descubriendo tantos relieves de sus elegantes músculos como la tela le permitía, deteniéndose en su redondeado trasero, al que le dio un firme apretón que hizo que el dueño brincara, la expresión en su rostro de asombro casi rayaba en el terror.
-Señor del Fuego!- el aludido se sobresaltó, soltando de improviso a Aang, quien se cruzó de brazos, un poco indignado –Señor del Fuego Zuko!- volvió a gritar el hombre, buscando al gobernante
-oh, por favor!- siseo Aang, un poco más alto de lo que Zuko hubiera querido –es que no pueden dejarte en paz por una mísera hora?
-Aang, te recuerdo que soy el Señor del Fuego- lo reprendió el mayor, acomodándose la ropa como mejor pudo antes de presentarse ante Xing, que era quien lo llamaba –se supone que estoy aquí para gobernar, sé que es muy molesto no poder estar más tiempo juntos, pero…
-sí, si ya lo sé- levanto una mano, deteniéndolo antes de que repitiera lo que él ya sabía –de todas maneras tengo cosas que hacer también, soy el Avatar después de todo- dijo sonriendo y, dándole un rápido beso en los labios y una pequeña nalgada, le guiñó un ojo –la próxima vez, comenzare donde me quede
Zuko trago con dificultad mientras el monje se alejaba de él, el brillo que noto en sus ojos grises lo hizo temblar ligeramente, agradeciéndole profundamente a cada espíritu que podía recordar la interrupción de Xing. Este niño comenzaba a asustarlo, más de lo que quería reconocer.
-…y ahora que ya no tenemos problemas de tipo diplomático con el Reino Tierra, que eran prácticamente los únicos que nos daban dificultades, ya podemos establecer…
Zuko suspiro suavemente. Últimamente Aang se comportaba más, como decirlo? Atrevido, ansioso? Sabía que eran las hormonas actuando por él, dominándolo por completo. Es decir, Zuko había pasado por lo mismo (aun ahora, aunque ya casi cumplía dieciocho años, eso le seguía dando bastantes problemas) y Zuko no sabía cómo controlar eso.
-Señor del Fuego, usted qué opina, deberíamos aceptar?
-sí, está claro que ahora que las cosas se han calmado, podemos proceder
-bien, ahora podemos seguir con el siguiente punto de la lista…- era una habilidad grandiosa, eso de poder responder como si estuviera poniendo atención, habilidad que le había enseñado Aang precisamente.
"Qué demonios voy a hacer?" si hubiera podido, habría dejado caer su cabeza sobre la mesa frente a él. Cuál era la forma de controlar algo así? Él no había tenido problemas para hacerlo, lo único que había infestado sus pensamientos en "esa edad" era capturar al Avatar, vivía para eso, soñaba con eso, respiraba eso… las chicas y las relaciones amorosas y de otra "naturaleza" se podían olvidar fácilmente en un barco infestado de hombres mucho mayores y pesadillas del día en que tu propia sangre te medio asesino y desterró deshonrosamente… pero ese no era el caso de Aang. El monje también había tenido un destino horrible, pero tal vez por su personalidad o quizá por sus enseñanzas, había aprendido a sobrellevarlo mucho mejor que el joven ex príncipe.
-…usted que piensa, mi señor, deberíamos comenzar en seguida o esperar un poco más?
-creo que será más prudente esperar, aún faltan demasiados puntos de ser aclarados con la Tribu Agua del Sur, debemos ser pacientes y esperar a que ellos tengan todo listo y sellen los acuerdos con nosotros.
-muy, bien. El siguiente punto en la lista es…
Y era la exigencia del menor de intimar, de ir más allá de los simples besos (que, siendo sinceros, habían traspasado por mucho la línea de "inocentes y dulces" en este mes y medio), de profundizar los sencillos toqueteos y hacer evolucionar todo eso en (Zuko trago saliva, con MUCHA dificultad) sexo… lo que lo tenía muchas noches despierto… el simple pensamiento de eso lo hizo sudar frio, sonrojándose profundamente.
-se encuentra bien, señor?- Liang, siempre solicito y servicial lo miro con la preocupación escrita en la expresión, se había vuelto aún más atento desde lo de Ba Sing Se –si se siente mal por lo de…- no se atrevía a decirlo en voz alta, limitándose a señalar su pecho -podemos dejarlo aquí
-no, no te preocupes, Liang, estoy bien. Por favor, continua
El joven hombre lo miro cuidadosamente, asintiendo no muy convencido. Siguió explicando el asunto en el que había estado, dándole de vez en cuando una mirada fugaz a su gobernante.
Aang no sabía lo que pedía… una cosa era haber correspondido a sus sentimientos, y a Zuko eso le había costado un mundo… pero una cosa era besarlo y abrazarlo y uno que otro toqueteo inocente de vez en cuando, siempre con la ropa puesta, y otra muy diferente… desvirgarlo… privarlo de su inocencia… de nuevo, el sonrojo amenazo con aparecer y hacerlo sudar frio, pero logro reprimirlo con miedo a que Liang lo tomara a mal y diera por terminada la reunión que por un lado, le daba oportunidad de pensar las cosas con calma (relativamente, claro está) y por el otro, le permitía alejarse un poco de Aang, que últimamente tenia algunos ataques de cazador, siempre al acecho de su presa que no era otra que el incauto Señor del Fuego.
El monje era demasiado joven como para saber en lo que se metía. No tenía ni idea de cómo seria y era por eso que se comportaba como lo hacía, pero Zuko si estaba consciente… el mayor sabia como seria y, siendo la primera vez, no sería nada agradable… Zuko no se creía capaz, no se sentía listo para hacerlo, no con Aang. Tal vez si fuera alguien mayor, con más edad, con más experiencia o al menos conocimiento en eso, no parecería tan mala idea, no le sonaría tan perverso.
Pero era Aang, quien había sido criado por monjes y no creía que entre las enseñanzas de Gyatso, a quien su joven amor solía mencionar cada dos por tres, estuviera ni media palabra acerca del… 'vamos, no lo estás diciendo en voz alta, no puede ser que te cueste tanto trabajo hasta pensarlo!'…sexo… entorno los ojos en señal de fastidio, enojado consigo mismo de ser tan pudoroso para esto cuando a Aang le importaba un reverendo carajo…
-está seguro de sentirse bien, señor?- Xing y otros tres pares de ojos se centraron en él, obviamente habiendo visto su expresión de fastidio y esperaron pacientemente por su respuesta.
-sí, me encuentro muy bien. Es solo que esto de las maquinarias nos había traído tantos problemas que él solo oírlo mencionar de nuevo me hace sentir fastidiado, a ustedes no?
-claro que si- sonrieron todos, mucho más distendidos y entendiendo a su líder –es un alivio que esto ya no será más un problema
-es cierto, Xing, perdona, sigue por favor- sonriendo y asintiendo ante el "oh, no se disculpe, mi señor" del otro hombre, volvió a sumergirse en sus pensamientos, agradeciendo de nuevo el haber desarrollado esta habilidad tan útil con Aang.
No era que Zuko no quisiera, nada más alejado de la realidad! Pero de solo pensar en que podía llegar a lastimar a Aang, de pensar que tal vez el menor quedaría traumatizado para toda la vida después de… 'poseerlo… hacerlo mío! Porque no puedo ni pensarlo! Cuál es mi problema?' se golpeó mentalmente, nuevamente indignado consigo mismo por ser tan rígido en algo que era tan natural… 'si tan solo Aang no fuera tan joven… si tan solo fuera un par de años mayor, esto no sería tan complicado' pero esa era la realidad, le llevaba prácticamente por cuatro años y nada podía hacer para cambiar eso. Así que lo único que le quedaba era hacer que el monje se rindiera y dejara el asunto por ahora, al menos hasta que fuera un poco mayor. Total! Tenían toda la vida por delante y no había necesidad de apresurar las cosas.
Si, eso era! Si intentaba razonar con el menor, tal vez comprendería su situación y esperaría! Zuko quería auto engañarse y pensar que así seria y con esta idea en la mente espero pacientemente a que la reunión terminara para ir a hablar con el dueño de su corazón.
Bueno, ahí lo tienen gente, este capítulo que más parece de relleno que de otra cosa, pero comprendan, mis neuronas están haciendo frente unido con mi estómago y se niegan a trabajar (no es que lo hagan muy seguido, de todas formas -_-) disculpas si se decepcionaron por tener que esperar tanto para *esto*
Priss: que bien que te gusto, yo sé que no te gusta esperar, pero ahora como ando de enferma no puedo hacer mucho, disculpa...pues ya ves como uno se vuelve rebruto cuando está enamorado, hasta las cosas más lógicas no tienen sentido. Zuko es un bruto y medio, pero se dará cuenta y saldrá bien librado de esto... por un rato al menos, jeje... para que hacer tarea? mejor sigue leyendo fics yaoi, que esos te alimentan el alma... no te creas! luego si sales reprobada, yo voy a ser la culpable XD buenos deseos para ti también, linda ^_^
Road-Chan: oh, no te preocupes por Zuzu, ya ves que todo le salió a pedir de boca al desgraciado... vaya! sospechaste bien! si fue culpa del Reino Tierra, pero solo de unos cuantos y esos ya los estoy torturando yo misma, jeje... si, son súper lindos y me encantan como pareja, creo que hubiera sido una súper pareja, lástima que no se pueda :( pero bueno... opinar sobre tu fic? lo leeré con todo gusto, con esto que me pasa no había tenido tiempo para hacer mucho. Ahora que, con respecto a mi opinión, no creo ser la más indicada para decirte si es bueno o no. En realidad, es raro que algo me desagrade, simplemente pienso que cada cosa que alguien escribe, es una forma de conocer su manera de ver y sentir las cosas y, por eso mismo, me parece bueno e interesante. Pero de todas maneras lo leeré y, seguramente, lo disfrutare mucho... solo, podrías decirme donde está y como se llama? gracias por la review y espero que este capi te guste ^_^ y algo más! dar lata? tu nunca me darías lata, linda! al contrario, gracias por tomarte el tiempo de dejarme escrito lo que piensas! :D
Harmonia Love: pues aki sta la conti y ya te acabaste de enterar que eran ese par de pelafustanes, pero ni mal que le hicieron a Zuko, al contrario! :D como ya te había dicho, me estoy debatiendo conmigo misma de hacer un capi completito de "aquellito", pero no sé cómo me vaya a reaccionar la gente, así ke necesito que me digan si es buena idea o mala idea... nah, yo también soy una pervertida y debo decir que en ingles ahí cada fic... dioses en el Olimpo! pero de puro lemon, cubierto de lemon rellenos de lemon 8D pues a ver si me animo a escribirlo, ya que la vez que puse lo del manoseo del Xin Jing, me sonroje toda y no paraba de reírme como una idiota, hasta mi mama me pregunto qué era lo que me pasaba ^_^' pero bueno, tratare de actualizar tan pronto como este maldito estomago me lo permita, bye!
SoKitsune: jeje, pues si, tendrás razón... ya te lo dije, no es que me menosprecie, es que yo sé que no soy buena... no es falsa modestia, es solo lo que es... oh, alguien se ofreció como mi beta! *SNIIIIF* eres un ángel... pero tendré que declinar tu oferta... la verdad es que no tengo mucho tiempo para estar conectada y, por mucho que adoraría que me ayudaras, eso significaría que tendría que mandarte el texto y luego esperar a que me lo mandaras corregido y eso, desgraciadamente es algo para lo que no tengo oportunidad la mayor parte del tiempo, así que lo siento mucho... pero es tan lindo y amable de tu parte estar dispuesta a desperdiciar parte de tu tiempo para ayudarme, en verdad lo aprecio :) constante, yo? lo intento, pero no me sale XD es solo que odio que las autoras me dejen esperando (y es mucho peor si es como con un fic de DBZ que ya llevo como siete años y nomas nada que lo termina XP) pero con esto que me dio, no puedo serlo tanto como desearía... 6 capítulos y 38 reviews? uff! yo llevo 7 capítulos y solo 20 reviews... si eso era para hacerme sentir mejor, no funciono T_T . Joyas? esto es solo una idea hecha de pedacitos robados de otras historias, no soy nada original y, cada vez que releo los capítulos, me doy cuenta de todos los pequeños plagios que he hecho y me doy vergüenza, pero ya no puedo hacer nada... y no te preocupes por el pergamino, aki deje yo otro ^_^
Kuree06: ok, ok! calma y tranquilidad! aki traigo el capi y espero que te guste y si no te gusta, espero que no me mates, Onegai Shimasss! jaja! no es cierto, disfrútalo
Yuki-Souma: oh, no te preocupes por Aang, ya viste que el que la está sufriendo más es Zuko, jeje, pero eso es porque no se relaja y lo disfruta... pues trato de convencerme de que no es un fic fallido, pero cada vez que lo releo, más horrendo se me hace... de todas formas, espero que a ti te guste y te haga pasar un buen rato :)
Seorita: caramba, no! no lo mate! solo lo MEDIO mate... jeje... si lo mato en serio, que historia tendría luego? :D nah, ya viste que Aang no hizo absolutamente nada (ganas no le faltaron, hay ke reconocerlo) Katara? no, por los dioses! está bien que desde que vi el libro fuego dejo de agradarme, pero no la voy a convertir en asesina... (La asesinaría tal vez... pero eso es otra historia). Ps ahí tienes el capi y gracias por los buenos deseos, se te desea lo mismo ^_^
Loreny15: tienes razón, no hay mucho material de esta pareja, MUCHO MENOS en español (no sé ni que estaba pensando cuando comencé a escribir esto... será porque no estaba pensando? XD) ke bueno que te haya gustado y sí, me pareció que esto podría llegar a suceder por esa química tan especial que tienen en el canon... la forma en que Aang parece darle energía y seguridad a Zuko y como el príncipe trata de complacer y ayudar por todos los medios a su nuevo y flamante mejor amigo. 8D no te infartes! luego si a todos mis lectores les da por hacer lo mismo, ke hago yo? (volverme más loca de lo que soy ;D) y no, ya viste que a Aang, Zuko lo trae pero casi muerto y no hizo mucho que digamos (en contra de su voluntad, claro está), jeje... ojala y te haya gustado y gracias por el alert!
Murtilla: este no es solo un gracias, sino un DOBLE gracias, ya que alguien a quien solo le guste el Toko y venga y me diga que amo mi fic... es más de lo que podría haber deseado :D VAYA! tú le atinaste a los responsables, felicidades! (aunke soy muy mala como escritora de misterio, así ke XD) sip, ese era el futuro que tendrán nuestros héroes, así ke voy advirtiendo desde ahorita, si hay alguien ahí a quien le gusten los finales felices y melosos... mejor van dando la vuelta, ahoritita mismo, YA... te preocupa? a ellos también, créeme, a ellos también... bueno, ps aki sta la conti y espero que lo disfrutes, sobres?
Dioses! ahora sí que se dejaron caer con las reviews (o fui yo quien me volé al no actualizar pronto? XD) pero ahí tienen todas un pedacito de mi conversación aburridora y espero que les guste, y gente? por favor, sean felices
