Y aqui les traigo otro capitulo mas

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Capítulo 7: pasado, presente y futuro.

Quizá muchos de ustedes ya me conozcan, pero de igual forma me presentaré, mi nombre es Cala María y como ya lo sabrán, soy una sirena, tiempo atrás vivía en un pequeño y bello reino submarino, desgraciadamente ahora vivo en el exilio, pero de eso ya ha pasado bastante tiempo, siendo sincera aún ahora me cuesta hablar sobre ello, pero aun así se los contaré para que puedan saber un poco más sobre mí.

Como dije vengo de un reino submarino de nombre "Sinbreter", mi padre era el líder de la guardia real, el conocía a mi madre desde que eran niños, con el tiempo ambos se enamoraron y se casaron, tiempo después nacimos mis hermanos y yo, siendo yo la mayor de todos, en total éramos una familia, siete integrantes mis dos hermanos menores eran muy celosos conmigo y con mis otras dos hermanas, aunque a mí era a la que más querían proteger en aquel entonces, claro que yo siempre encontraba la forma de escapármeles.

El tiempo paso y recuerdo que poco a poco las cosas empezaron a ponerse... mal, poco a poco los de mi especie iban desapareciendo, cada vez éramos menos y en aquellos momentos yo no sabía el por qué, pero un trágico día lo descubrí, ese día mi hermana menor y yo salimos dela isla, pues aquello era lo que se hacía en una ceremonia para la mayoría de edad, salir del reino por primera vez, claro generalmente era ir solo, pero había casos como Marina que preferían ir acompañados hasta que se sentían seguros de poder seguir solos. En su caso ella no me dejo apartar de su lado hasta casi llegar a un reino vecino (este claro en la superficie), cuando finalmente me aleje de su lado no paso mucho tiempo para que la escuchase gritar, al volver hacia donde la había dejado vi claramente como uno hombres la tenían atrapada en una red de pesca, trate lo más que pude sacarla de ahí, pero al final todo fue en vano, ellos se habían llevado a mi hermanita sin esfuerzo alguno la sacaron del agua y la pusieron en su bote.

Al poco tiempo, el bote comenzó a moverse y claramente lo seguí, siempre fui muy rápida y esta vez no era la excepción, pero claramente el bote era más rápido que yo, por ello luego de poco tiempo lo perdí de vista (aunque eso no evitó que siguiera nadando), en poco tiempo termine en una isla en la cual pensé encontraría a mi hermana, pero erre, en aquella isla ni siquiera sabían de la existencia de mi especie, fue ahí donde me encontré por primera vez con el Diablo, al principio admito que el me inspiro confianza y más aún debido a las palabras de aliento que me dijo luego de que le contara lo que había pasado, él me estaba proponiendo un trato bastante atractivo, el poder de salvar, no solo a mi hermana, sino a todos en la isla y todo por un "bajo precio" (en palabras suyas).

Al final luego de pensarlo por unos breves momentos acepte, el me dio los poderes que ahora tengo (entre los cuales están el controlar algunos animales marinos, el poder controlar mi altura a mi gusto, el petrificar personas y otros un poco menos importantes), después de que el me diera mi poder le dije que volvería después a pagarle y así me marche sin más a salvar a mi hermana, con la ayuda de algunos animales a mi alrededor finalmente llegue a la isla en donde habían desembarcado aquellos hombres.

En el momento en el que divise su barco aquellos maleantes apenas estaban descargando su cargamento, por lo que vi como bajaban no solo a mi hermana, sino también a otros jóvenes más, al percatarme de aquello debo de admitir que estalle en cólera, por lo que sin pensarlo dos veces ataque el barco, matando a toda su tripulación y destruyendo casi por completo aquella pequeña isla. Debo de admitir que aquel ataque de ira no fue mi mejor manera de actuar y más porque ni siquiera recuerdo la mayor parte de lo que hice. Una vez hubo terminado aquello recuerdo perfectamente la cara de miedo en las sirenas y tritones que según yo había salvado, incluso mi hermana me veía de aquella manera.

Después de ello me ofrecí a llevarlos de nuevo a Sinbreter, sabía que ellos aceptaban solo por miedo, pero sin importarme eso los regrese a casa, pero para desgracia mía, el hijo del rey, con el que mi hermana Annia se casaría en un par de años, se encontraba entre los jóvenes que rescate, por lo que no tardo mucho tiempo en que el rey fuera por mí, me juzgaron como una criminal y aunque al final todos me llamaban fenómeno y termine exiliada debido a mis "nuevos dotes", tanto mis padres y mis hermanos aceptaron con tristeza, (y un poco de alegría por parte de Marina) aquella condena, como mis hermanos no querían dejarme ir sola Camio, Aaron y Annia llegaron a un acuerdo, Camio vendría conmigo aunque obviamente me negué a eso ellos no aceptaron mi opinión y me convencieron al final, incluso mis padres lo aceptaron, al final ambos nos dirigimos a la isla de Inkwell donde había conocido a aquel sujeto y donde iba a pagar mi deuda.

Conforme el paso que llevamos y que además nos perdimos un poco, llegaríamos a aquella isla al anochecer, pero mi vida está llena de desgracias, la tarde de ese día unos piratas nos atacaron, corrijo, me atacaron, ellos solo me querían por ser una bella sirena o eso entendí, al poco tiempo de ser capturada mi hermano (que ya era un guardia real en aquel entonces) luchó por salvarme, aunque no paso mucho tiempo para que el capitán del barco saliera a liberarme, aun cuando pensaba que él también trataría de hacer algo contra nosotros.

Mientras estuve capturada no quise ocupar mis poderes, pues pensé en que si el viese aquello pasaría lo mismo que con Marina y al final terminaría ya sea odiándome o temiéndome y me abandonaría sin pensarlo dos veces, pero si hubiera tenido un poco más confianza nada no hubiera terminado de aquella forma, pues luego de que el capitán me soltara vi a mi hermano malherido y nuevamente me deje llevar por la ira por lo que termine por matar a más de la mitad de la tripulación y fueron las palabras de Camio las que me regresaron a pasar sus últimos momentos juntos, sus últimas palabras me llegaron al alma, pues me dijo que mis poderes eran impresionantes, siempre y cuando me controlara, al final el murió entre mis brazos diciéndome lo hermosa que era y que viviera por ambos.

A la mañana siguiente llegué finalmente a la isla de Inkwell, en un comienzo solo pensaba en pagar mi deuda e iniciar mi vida nuevamente en la isla siguiendo el consejo de mi hermano, pero grande fue mi sorpresa al saber que aquel "bajo precio" era mi alma, obviamente lo rechace y hui del lugar con la excusa de que luego volvería, aunque claramente no lo hice, luego de unos años aquellas tácitas que solo había visto una que otra vez junto con su abuelo pelearon contra nosotros los deudores derrotándonos rápidamente a mi parecer, para luego seguir con el Diablo y su esbirro liberándonos a todos, en ese momento tuve un enamoramiento platónico hacia el mayor de ellos, claro que al final no pasó a mayores, pues el simplemente no me prestaba atención, en cambio su hermano hizo todo por ganarse mi cariño, lográndolo al final.

Ahora ambos estamos saliendo, jamás nadie me había tratado como él lo hace pues me demuestra cuanto me ama en cada momento que tiene la oportunidad, no solo con regalos claro, sus acciones son lo más bello que él hace por mi pues ya sea con simples abrazos, suaves besos o dulces palabras Mugman hace mi cuerpo estremecer de felicidad pura, hay momentos en los que incluso llego a olvidar todo aquello que he sufrido y me alegro de mis errores, de que en aquel entonces me hayan exiliado del reino y de los sacrificios de mi familia, pues ahora vivo feliz junto a mi lindo novio, pero como he dicho antes, parece que la desgracia me persigue, pues recientemente Mugs ha estado más cercano a aquella flor que tiene por vecino y aunque jamás podría dudar de él eso no evita que lo haga de Cagney.

La primera vez que los vi juntos fue una conciencia, pero debo de admitir que fue una de las peores situaciones en las que estuve, pues el ver como la persona que amas le sonríe a alguien ajeno a ti y de una forma en la que jamás lo hizo contigo es devastador, el verlos juntos y tan felices, tan cómodos el uno con el otro por un momento me rompió el corazón y por ello decidí irme y ceder terreno esa vez, pero luego de ello al enterarme que tenían "una cita", me hizo hervir la sangre, debo de admitir que ese día estuve tentada a ir a espiarlos, pero decidí confiar en Mugman era normal que saliera con amigos y no tenía por qué estar celosa de todos a su alrededor, no soy una celopata a final de cuentas por ello fui, relativamente paciente y espere hasta que el me hablara de ello, aunque admito que esa facción de celos seguía por lo que termine preguntando yo misma.

Al ver a Mugman contarme todo aquello con aquellas expresiones que raramente me mostraba a mí, me hizo temer de perderlo por ello termine pidiéndole que se fuera, con la excusa más tonta del mundo, Mugs tan lindo como siempre se ofreció a cuidar de mí, pues le preocupaba mi salud y yo se lo negué pues le mentí nuevamente diciéndole que solo necesitaba descansar, aunque realmente solo quería estar unos momentos sola, desgraciadamente al ver su cara de preocupación al irse aquellas palabras que salieron de mi boca me lastimaron, pues estaba haciendo sufrir a la persona que más quería.

Por esa razón en estos momentos me dirijo a ver a la única amiga que tengo en Inkwell Sally, además de que ella me podría ayudar con mis problemas amorosos, pues no solo está casada, sino que hasta tiene un par de tiernos hijos que son su adoración, en el camino hacia su hogar me sentía completamente mal por lo que le había hecho a Mugman y a decir verdad cada que me veía más acerca de la casa de mi amiga, me sentía más ansiosa, pues estaba segura de que cuando le dijera sobre mis problemas me regañaría por ser tan infantil en algunas de mis acciones.

Una vez hube llegado a su hogar me sentía completamente nerviosa de tan solo tocar el timbre y debo reconocer que en más de una ocasión pensé en solamente regresar a casa y olvidar todo, pero al final mi orgullo gano sobre mi vergüenza y toque el timbre con timidez y luego de unos minutos Henrry apareció delante mío con una sonrisa cansada en su rostro, me saludo como de costumbre y me permitió pasar, agradecí su amabilidad de siempre y entre para dirigirme a la sala de estar, luego de ello Henrry me dijo que en unos minutos bajaría su esposa, no era nada raro que pasara esto, pues él sabía que siempre que iba a visitarlos era porque quería hablar con Sally o para cuidar a sus hijos cuando ellos iban a una cita. No espere mucho para ver a Sally delante mío, al verme ella salto a mis brazos y me beso las mejillas, había veces en las que ella me trataba como una niña (y debo de admitir que me gustaba, pues al final ella era casi como una madre para mi).

Luego de que ella me llenara de besos y abrazos a más no poder, finalmente me soltó para luego preguntarme el porqué de mi visita, rápidamente le comencé a contar mi problema con Mugman, detallando el porqué de mi inseguridad hacia aquella flor que estaba segura quería algo con MI novio, también de las actitud que había dado mi tacita al hablar de él, claramente no pude omitir también la actitud que yo tome en su contra porque más que nada eso fue lo que me llevo hasta el punto de pedir consejo de mi "segunda madre". Al principio la cara de Sally me hizo pensar que yo estaba siendo un poco paranoica, luego sentí un poco de inseguridad al ver como reaccionaba a lo que le dije respecto a Mugman, pero al final vi como ella estaba incluso un poco decepcionada de mí, luego de un corto silencio por parte de Sally, ella soltó un suspiro y comenzó a hablar.

— Bien, supongamos que todo lo que dices sobre Cagney es verdad y que realmente tiene la intención de quitarte a Mugman — ella aparto su mirada de mí y volteando a ver hacia el piso — a decir verdad no sé muy bien que podrías hacer en este tipo de situación y bueno la verdad pienso que deberías hablar con él sobre eso, sé que Mugman entenderá tu punto de vista, solo recuerda que él es tu novio, ya te eligió a ti sobre las demás personas, confía en que él, sin importar que, te ama — al decir esto último Sally tomo mis manos y me miró fijamente a los ojos — y además jamás debes de olvidar tu propia seguridad.

— Pero Sally... no creo que sea buena idea eso, no sé cómo podría tomarlo Mugs — ahora fui yo la que volteo hacia el piso.

— Cala, tu siempre has sido alguien con un orgullo enorme y una confianza en sí misma aún más grande — Sally tomo mi barbilla y alzo mi rostro para luego acariciar mi mejilla — tu siempre has trabajado sola por lo que te importa, esta vez no tiene que ser muy diferente, solo no olvides que ahora no solo es un problema individual, ustedes son una linda pareja, sé que habrá dificultades, eso es más que obvio, la vida nunca será fácil y si así lo fuera no estás viviendo realmente, Cala, mi niña tienes que afrontar este problema cara a cara, habla con Mugman sé que entenderá.

Luego de oír aquellas palabras salir de Sally sonreí otra vez pues a decir verdad estaba en lo cierto Mugman me amaba y aunque yo sentía que no merecía aquello el me eligió, así como yo lo elegí a él sobre todos los demás, tenía que confiar más en mí misma y dejar mis inseguridades, pues no llegaría a ningún lado con eso por ello luego de recuperar mi estado de ánimo me abalance sobre Sally dándole un fuerte abrazo.

— Tienes razón Sally, muchas gracias.

— Sabes que siempre estaré para ti pequeña — soltó ella acariciando mi cabeza con cariño — ¿qué tal si te quedas a cenar? Los niños estarán felices de verte

— Si, me encantaría.

Luego de una tranquila cena y un rato de juegos con los gemelos volví a mi hogar más tranquila y decidida a cualquier cosa pensaba en hablar con Mugman el próximo día que lo viese aunque creo que es más fácil pensarlo que hacerlo, al día siguiente cuando Mugs y yo nos vimos las palabras no salían de mi boca, al terminar el día no pude decirle nada, pues cada vez que pensaba en hablar de ello los nervios me comían por dentro y mi miedo a que él me dijera que prefería a Cagney sobre mí se hacían cada vez más grandes. Había días en los que ellos salían solos, otros donde Hilda los acompañaba (y debo admitir que esos días eran como un respiro para mí, pues con un chaperón Cagney y Mugs se veían un poco menos empalagosos).

El tiempo seguía pasando y poco a poco mi inseguridad iba creciendo, así como mis celos incluso había veces en las que por culpa de estos era cortante con Mugman y le decía que estaba ocupada para no verle, la verdad no me sentía cómoda mintiendo, pero tenía miedo de hablar con él sobre lo que me atormentaba, cuando menos me di cuenta habían pasado dos meses, meses en los cuales nuestra relación parecía que poco a poco se estaba derrumbando y para ser sincera aún no quería que lo nuestro terminase y menos por una tontería mía por lo que me dispuse a hacer lo que tanto temía, encarar a Mugman, por ello lo cite al día siguiente a que pasara un tiempo conmigo para hablar de algo importante, a lo que el acepto gustoso como siempre.

Finalmente enfrentaría mis miedos cara a cara, no quería volver a cometer el error de que por miedo perdiera a alguien importante en mi vida, justo como lo hice con Camio.

Llegamos al nudo de la historia de Cala x Mugman x Cagney YEEEEEI.En unos cuantos capítulosmáscomenzarálo bueno muajaja

Bueno la verdad no tengo mucho que decir solo dar las gracias a aquellos que aúnleen este fic, ok los veo hasta el capítulosiguiente