Hi~~~ Yoshi reportándose desde su isla otra vez (¿?)
Traigo aquí el capítulo 8 de esta no tan apasionante historia musical y esotérica! Quiero mandarles un saludo a todos los que me escriben sus hermosos reviews y a mi perro que me está mirando! *o* … no, hablando en serio, me hace muy feliz encontrarme con sus comentarios y saber que esta historia les está gustando, la verdad va a ser un poco larga y es muy importante saber que no pierdo su apoyo, no dejen de comentar nunca! Las amo mucho *o*
Bueno, al final hay un par de notitas, espero que disfruten el capitulo
CAPITULO 8: Sobre lluvia y cartas astrales
"¿Que hice?" "¿Qué hice?""¿Qué hice?" me preguntaba en a mí mismo con insistencia. Al llegar donde estaban mis compañeros y amigos, parece que Mikasa notó mi expresión totalmente consternada porque se acercó con mucha preocupación a preguntarme como estaba. Simplemente me excusé diciendo que el alcohol me había caído mal por no haber cenado, Armin me regañó por eso y Jean se burló de mí… pero sus palabras sonaban lejanas, como simples murmullos que resonaban en mi cerebro por debajo del tema principal.
"¿Que hice?" "¿Qué hice?""¿Qué hice?" y el cuestionamiento que seguía torturándome cuando, luego de una efectiva orden de Mikasa, nos dirigíamos en el auto de Jean a nuestro hogar, de todas formas, el bar ya estaba a punto de cerrar.
-Eren, ¿seguro que estás bien?- preguntó afligida la chica entrando mis cosas al vehículo con la ayuda del cara de caballo… a pesar de mis insistencias no me dejaron colaborar.
-Pareces realmente ido… ¿qué fue lo que tomaste?- hasta Jean se mostró preocupado… creo que estaba siendo demasiado obvio y tal vez un poco exagerado, intenté disimular mi estado. Mikasa nos ofreció café al llegar a nuestro hogar, pero me negué diciendo que solo necesitaba descansar, les sonreí en forma de saludo y los estudiantes de cine simplemente intercambiaron miradas, mi hermana insistió en preguntar si estaba bien, yo solo asentí con la cabeza y me retiré dejándolos solos en la cocina.
Me tiré en mi cama totalmente abatido… ¡acababa de vivir la situación más vergonzosa de mi vida por culpa del alcohol! de no haber sido por la inesperada aparición de la Doctora Haji habría besado a Levi… y eso no estaba para nada bien ¿Qué me ocurría? ¿De dónde había sacado esa confianza? Ya sé que solo estaba ebrio… pero debería haberme controlado un poco más, de alguna forma. Y aunque no era lo más preocupante de la situación ¿Qué carajo hacia mi psicóloga en ese lugar? Es decir, le había comentado sobre el recital, pero no esperaba que se apareciera… y mucho menos en el momento en que lo hizo… no sé si me alegra porque frenó mi estúpida acción o me avergüenza más aún.
Hundí mi rostro en la almohada para ahogar un grito lleno de frustración… ahora no podría volver a verle la cara a Levi, adiós prácticas de dibujo, adiós desayunos de los sábado, adiós escuela de arte, realmente sería muy descarado de mi parte aparecer a tomar una de sus clases como si nada… sobre todo después de confesarme y prácticamente tirarme encima de él, y el solo pensarlo me causaba una horrible sensación de vacío en el estómago.
Estaba al borde del llanto por lo desesperante de la situación, lo único que deseaba era que de repente apareciera frente a mí el "giratiempo" de Hermione y pudiese volver unas horas atrás para no ser tan borracho e impulsivo, pero esas cosas no pasan en la vida real, lo único que nos queda es salir y afrontar la situación, cosa que no me siento en condiciones de hacer.
Un sonido de repente me sacó de mis pensamientos, era mi tono de celular, "Mr. Brigside" de "The Killers", que situación tan irónica ¿Cómo carajo hago para ver el lado positivo a todo esto? De todas formas levanté el aparato para cortar, pero casi me caigo de la cama cuando leí en la pantalla "Hanji Psicóloga", el número que me había hecho agendar la mujer para cualquier asunto "de urgencia" que ella pudiera atender; aunque lo había guardado en mi celular de mala gana y nunca lo usé…
Me debatí unos minutos si hacerlo o no, y finalmente apreté el botoncito verde para atender la llamada.
No sabía exactamente que hacía, pero ahí estaba… frente al consultorio de Hanji Zoe, mi psicóloga, quien me había citado para una "charla fuera de la terapia de carácter URGENTE" como dijo, seguramente ebria, por teléfono ese domingo (ya era domingo, aunque no había amanecido) a las 5.30 de la mañana. Me había pedido ir el lunes, antes de su primer turno, a las cuatro de la tarde, el consultorio estaba cerrado, pero al tocar el timbre fui atendido por ella misma, seguramente la secretaria aún no entraba.
-Eren, hola- saludó, tenía una actitud calmada, muy extraña en ella. Vestía (como acostumbraba a hacerlo en su trabajo) de traje esta vez violeta y con una falda tubo y una fina camisa lila claro. Respondí el saludo y ella me dejó pasar. –Vamos a mi consultorio- la seguí, conocía muy bien el trayecto, era un simple pasillo de oficinas y consultorios, el de ella era el número cuatro, por ende no había mucho que recorrer. Me indicó que me sentara en su escritorio, frente a ella. No era terapia, así que nada habría que hacer en el diván.
-Y bien… ¿de qué… quiere hablar?- le pregunté un poco nervioso, no sé con qué me saldría está loca y no estaba muy preparado mentalmente para que me fulmine a preguntas, mucho menos acerca de nuestro "fugaz" encuentro en aquel bar.
-¿Por dónde comienzo…?- se preguntó más bien para sí misma… era raro, pero la notaba en una actitud un poco avergonzada, como si ella hubiese sido a la que fue vista en una situación incómoda y rara para posteriormente salir corriendo –veras Eren… sé todo lo que pasó, y te debo una… explicación supongo…-abrí la boca pero no salió palabra alguna ¿explicación dice? ¿Qué tiene ella que ver en todo esto? –Levi… es mi mejor amigo…
-¿Eh?- pregunté incrédulo y el bochorno se apoderó de mi rostro –eso es…
-No te preocupes- me interrumpió hablando rápido –él no sabe que tú y yo nos conocemos, soy una profesional después de todo…-sonrió
-Pero usted sabía que… de quien hablaba yo… ¿era el?- le pregunté consternado con la situación
-Al principio no estaba segura… pero después fui atando cabos y me alegré mucho que el encuentro se haya llevado a cabo después de todo… ¡Es más! Fue por el hecho de que no confiaba en que realmente fueses a invitarlo a tu presentación por lo que decidí adelantarme- suspiró algo ¿alegre? ¿De qué mierda estaba hablando?
-No sé si se dará cuenta, pero no entiendo nada- le recriminé.
-¡Lo siento!- se disculpó con una pequeña risita –verás… hace tiempo me preocupaba mucho la soledad de Levi, él es alguien muy importante para mí, lo quiero como a un hermano y se por todas las cosas que tuvo que pasar… verás, desde antes de ser psicóloga, estoy involucrada con la astrología, me apasiona, y mi maestra me dijo que tengo un don- rió un poco avergonzada -no sé si será así, pero intento usarlo cuando creo que puedo ser útil.
Simplemente asentí con la cabeza un poco contrariado, no sé qué hace platicándome de sus locuras esotéricas.
-Sé que es un poco difícil de creer para ti todo esto, pero antes de comenzar el año, estaba haciendo una carta astral para Levi, el nunca creyó en estas cosas, pero al ser una persona tan cerrada con los demás yo puedo usarlas como una herramienta, y generalmente da resultados- a medida que hablaba, la notaba soltarse un poco más, a pesar de lo bizarro de todo esto, me sentía alegre de estar aprendiendo más cosas sobre Levi –volviendo a la carta astral… a medida que descifraba los mensajes de los astros, pude darme con la información de que pronto aparecería un ser que podría traer luz a esa oscura existencia de mi amigo- se rió al ver mi expresión –esto no necesariamente se refiere a una situación amorosa, también puede ser simplemente alguien que hará un impacto positivo en su vida… y esa persona era alguien de un signo de tierra, indagué un poco más y resultó ser que yo podría conocerlo… entre una cosa y otra terminé deduciendo que ese ser con el que se encontraría eras tú.
-¿Qué?- pregunté, esta mujer está hablando demasiadas estupideces –eso es ridículo…
-Lo sé, lo sé, también me sorprendió… – dijo riendo un poco –Si bien era un encuentro con muchas probabilidades de darse, yo por mi parte decidí darle una ayudita a Venus… - me guiñó un ojo.
-Discúlpeme pero me es muy difícil creer en todo esto, ¿está diciendo que por culpa suya me encuentro en esta situación? ¡Solo quería buscarle un amigo a su… amigo o lo que sea, y terminó involucrándome!- comencé a atar cabos y no me estaba gustando el rumbo que tomaba lo que ella me decía.
-En realidad yo solo di un empujoncito proponiéndote que fueras a esa escuela, tu podrías haberlo hecho o no- habló de forma seria y relajada- y después de todo, tu podrías haber estado con otro profesor, aunque los astros influyan y yo haya tratado de impulsar el hecho de que sus vidas se crucen, estaba en ti si esto se daba o no…-punto para ella, era bastante razonable después de todo, y por más que intentara no podría discutirle.
-De todas formas…- comencé a hablar cabizbajo –ya no voy a ver más a Levi…
-¿Por qué dices eso?- preguntó Hanji ahora un poco afligida, suspiré.
-Usted lo vio… casi lo beso, le dije que me gustaba… no puedo volver a verle la cara después de mi patética declaración...- me jalé un poco el cabello- fue demasiado desvergonzado de mi parte…
-¿Y simplemente vas a dejarlo así?- La mujer volvió a ponerse seria, ahora entendía porque se llevaba bien con Levi, era igual de rara, indescifrable y multifacética, aunque con una personalidad totalmente distinta.
-¿Qué más pretende que haga? Ya metí la pata hasta el fondo, debe pensar que soy un mocoso calentón y ebrio…- le dije frustrado, sin mencionar que a eso se le sumaba el hecho de que Levi sea uno de los autores de comics más famosos y prestigiosos a nivel internacional, aunque la mayoría solo ubique su pseudónimo... era imposible que alguien tan exitoso me vea de forma más "romántica".
-¿Y que con eso? Ya te declaraste ¿vas a dejarlo así en lugar de ir y hacerlo como se debe?… no es tan grave después de todo, ¿o crees que eres el primer alumno que se le declara a Levi?- me miró burlona –ya no hay vuelta atrás, deberías intentarlo y ver si eres correspondido.
-Dudo poder hacerlo… ¿Por qué insiste tanto con esto?- le pregunté.
-Tal vez porque creo que eres el único que puede salvarlo de el mismo…- dijo bajando su mirada cabizbaja –siento que si las cosas siguen como están, Levi no va a terminar bien…- la miré confundido ¿pero de que estaba hablando? – ¡No quiero que me malinterpretes!- se atajó con una sonrisa nerviosa- no trato de ponerte bajo presión, es solo que…
-No creo poder volver a verlo, aunque así lo quiera…- la interrumpí –me moriría de vergüenza, además realmente dudo… que se fije en alguien como yo…- dije esto último agachando la cabeza, invadido por un sentimiento de tristeza, a pesar de ser totalmente extraño, era la primera vez que podía hablar con alguien sobre mis frustraciones respecto a mi relación con el dibujante. Hanji, de forma dulce estiró su brazo y tomó mi mano entre la suya.
-El miedo siempre fue tonto- sonrió –eres un toro después de todo, tu cualidad es la persistencia, no creo que quedarte de brazos cruzados sea lo que quieras hacer, tienes que ir y lanzarte por lo que quieres, y no dejar las cosas en el camino… si realmente te gusta Levi, no veo por qué dejarlo así, no es tan malo como parece, no va a golpearte ni nada por el estilo, o por lo menos no tanto- se rió –el "no" ya lo tienes, está en ti averiguar si la respuesta es diferente y tal vez puedan comenzar algo.
Después de tantos meses de terapia innecesaria me doy cuenta, de forma informal que esta mujer puede ser muy coherente y positiva a la hora de hablar.
-Sé que necesitarás un poco de tiempo, pero intenta no bajar los brazos Eren…- me dijo con una sonrisa tan radiante que hasta me pareció, por primera vez desde que la conozco, que Hanji era una mujer muy bonita –y de esta forma… tienes el alta de mi parte, no es necesario que vengas más a terapia, en realidad no es que lo hubieses necesitado mucho, pero siempre podemos vernos y hablar, tómame como una amiga, y posiblemente hasta como una futura "cuñada" – reí ante su comentario, y ella me miró satisfecha –así me gusta verte, relájate un poco, las cosas no son tan graves como lo parecen al principio…
-Voy a ver qué hago… digo, que me sale hacer…-sonreí nervioso –bien, me retiro, seguramente hay pacientes esperando por usted- le dije aproximándome a la puerta del consultorio, ella se levantó para acompañarme hasta ahí, y me saludó finalmente tendiéndome la mano –adiós doctora –apreté su mano –gracias por todo, y… ya nos veremos
-Espero que sea pronto Eren, no creas que voy a dejarte en paz tan fácilmente –me miró- gracias por aguantar mis delirios y sobre todo…-hizo una pausa y su rostro tomó un aire de picardía – y sobre todo, lamento haberte "interrumpido"- enrojecí y terminé de salir saludando con la mano… realmente Hanji me cae bien, pero hoy termine de demostrar que no está para nada bien de la cabeza.
Intenté seguir mi rutina de la manera más normal posible, pero cuando quise darme cuenta, habían pasado dos semanas sin ver a Levi, y eso me causaba una molestia prácticamente crónica, similar a un vacío doloroso en la boca del estómago, una sensación de angustia e incertidumbre. Extrañaba el ambiente bohemio de la escuela, las prácticas de dibujo, la constante sonrisa de Petra y sobre todo a mi profesor… su trato severo, sus correcciones precisas, su actitud amable al estar solos, esa mirada profunda y seria… Quise varias veces hacer el intento de asomarme por una de sus clases durante alguna tarde, pero la vergüenza ganaba y me detenía.
En varias ocasiones mis compañeros de banda, de clases y sobre todo Mikasa (y su maldita actitud de madre cansada) llamaron mi atención ya que mi mente solía colgarse a divagar y mi atención se dispersaba totalmente, por lo que había decidido evitar el contacto social la mayoría de la veces, lógicamente intentando disimular para que nadie se preocupe, por lo menos hasta que la estupidez se me pase… pero estaba bastante cansado ya, y aún no había decidido que hacer.
Era sábado y yo me encontraba tirado en el sillón de la sala, haciendo zapping en la televisión sin encontrar nada interesante, mientras escuchaba detrás mío, en la mesa, a Mikasa, Jean y Marco hablando en cosas inentendibles para mí que seguramente tenían que ver con cuestiones técnicas de su carrera, y apenas podía entender la mitad, estaban rodeados por dos computadoras portátiles, cámaras de video y fotografía, y hojas que al pasar reconocía como bocetos de guiones. Discutían acerca de una entrevista muy importante que tenían que realizar para uno de sus trabajos de la facultad, o por lo menos eso llegaba a escuchar.
-Vamos a fijar los planos que tienes que hacer Marco, la cámara estará fija en el frente, nunca vas a filmarme a mí, solo voy a guiar la entrevista con las preguntas, que es lo que va cortado en la edición, Mikasa va a encargarse de la parte más dinámica, así que no te preocupes mucho por el zoom.
-Digamos que simplemente dejo la cámara en el trípode y que filme… eso es aburrido "líder".- se quejó Marco… bostecé de solo escucharlos, yo también debería estar estudiando, pero mis compañeros de estudio Connie y Sasha son unos flojos, así que siempre dejamos todo para último momento… bueno, no me estoy excluyendo de la flojera.
-Eren- me habló Mikasa acercándose un poco hasta donde estaba– en un momento vamos a salir, tenemos que buscar cosas e ir a hacer una entrevista, estamos muy atrasados, así que nos quedaremos la noche en lo de Jean trabajando en esto- señaló su cámara, yo levanté la ceja y la miré, posteriormente miré a Jean…
-¿Pasarás la noche con el cara de caballo?- le pregunté celoso, ella se rascó la cabeza con nerviosismo, y escuché una pequeña risita de parte de Marco.
-¡Es ESTUDIO! cosa que deberías hacer tú, estamos en épocas de parciales y te veo todo el día flojeando, espero que no quedes libre en nada…-me miró con enojo. Yo bostecé y me estiré con pereza sobre el sillón solo para molestarla…-Eres un caso Eren-rodó los ojos – vas por la vida molestando a alguien responsable como Jean, mientras estas bajando tu rendimiento académico ¡por VAGO!- me regañó, el idiota cara de caballo sonreía radiantemente ante el elogio de mi hermana.
-¿Me estas comparando con él?- le pregunté molesto señalando al castaño –puedo ser mucho mejor que "eso"- me crucé de brazos.
-¡Pues demuéstralo!- Mikasa usaba un tono de voz más alto, realmente su vieja interna estaba saliendo a flote y apoderándose de su cuerpo –¡él es un gran director en el equipo, tu ni siquiera puedes dirigir tu atención al estudio!- y vaya que esta chica se arrugaría joven… que bueno que ese no era mi problema, escuché al idiota de Jean haciendo "OHHH" con un gesto que evocaba a los protagonistas de la caricatura de "Regular Show" mientras se reía. Algún día me vengaré… cuando no me gane la pereza.
-Bueno, bueno, vayan a cumplir su rol de estudiantes aplicados y déjenme solito, que tengo cosas de suma importancia que hacer, como vencer a Don Flamenco– Señalé mi "Wii" que descansaba en el estante de abajo del televisor, Mikasa me miró enfadada y después de acodar sus cosas prosiguieron a retirarse.
-El dejar de asistir a clases de dibujo te está haciendo muy mal…-dijo en reproche ni hermana antes de retirarse, y sí que era así, desde que no veo a Levi perdí mucha motivación, de hecho, solo pienso en él, pero ya no siento esa energía y ganas de progresar para que me elogie y que esté orgulloso de mí, sino más bien es una sensación nostálgica, de pensar que lo había arruinado todo y que no podría volver a verlo a los ojos…
Las palabras de Hanji a veces resonaban en mi cabeza, dándome ánimos, pero el temor siempre era el que ganaba. Miré el reloj, eran las ocho de la noche, y Mikasa no volvería, menos ahora que está enfadada… creo que sería una buena oportunidad para hablar con Armin. Mi amigo era el único al que le pude contar a grandes rasgos el asunto con mi profesor de dibujo y posteriormente mi psicóloga, pero solo chateando por Facebook, y muy corridos por el tiempo, ya que el rubio, como adicto al estudio que es, solo se conectaba unos minutos. Le mandé un mensaje diciéndole que fuéramos a cenar a una pizzería de por ahí y tal vez posteriormente a tomar un par de cervezas… necesitaba despejarme, a los minutos me llegó su respuesta: "Una pausa de los estudios me caería bien, ¡nos vemos a las 9!" sonreí y fui en busca de mis cosas, quería salir antes para ir caminando, el centro estaba a unas doce cuadras de casa, y aunque podría tomar mi bicicleta pensé que el caminar seria mas cómodo, además algo de música le haría bien a mi mente.
Salí y comencé mi caminata, puse mis auriculares y encendí un cigarrillo. Solo había hecho dos cuadras disfrutando del disco "The Head in the Door" de The Cure cuando sentí que una gota de agua mojó mi nariz, seguí despreocupado, atribuyéndoselo a algún aire acondicionado o algo así, ya que no se repitió por unos segundos. A pesar de mis auriculares escuché un fuerte trueno, el cielo se había nublado totalmente y de golpe, una repentina pero intensa lluvia se adueñó de las calles ya iluminadas por las luces artificiales… seguí mi camino acercándome más al centro de la vereda, tal vez los balcones y techos me cubrirían un poco, no dejé que me preocupe demasiado e incluso me reí de la gente que corría como si los siguiese una horda de zombis "¿Por qué corren si igual más adelante sigue lloviendo?" me pregunté divertido, es solo agua después de todo.
Después de caminar un par de cuadras más, dejándome mojar por la lluvia, que por cierto, me gusta mucho (ya vería después como me las arreglaba para que me dejen sentarme en la pizzería) mi celular sonó, me refugié bajo un techo para atender sin que el aparato se moje mucho.
-¡Eren!- era la voz de Armin –Lo siento mucho, el resumidero volvió a trancarse y estoy ayudando a mi abuelo a evitar que la casa se inunde otra vez…-sonaba agitado, pero algo divertido, al estar en una zona de relieve, la casa de Armin tiende a inundarse con facilidad, por suerte es de una casa de buen material, fuerte y amplia, pero la naturaleza siempre puede contra todo. –Algún día harán bien los canales de la zona, ¿dónde estás?
-Acababa de salir…- mentí, si Mikasa era una pesada, Armin a veces podía ser peor de sobreprotector –no te preocupes lo dejamos para otro día…
-Lo siento mucho- se volvió a disculpar, lo relajé diciendo que no se haga problema y finalmente cortamos. Suspiré, no podía molestarme con Armin por cancelarme, mucho menos por sus motivos, pero mis ganas de comer algo y beber una cerveza persistían, asique encogiéndome de hombros decidí ir solo… ¿Qué tan raro podría ser? Es normal ver gente sola ocupando alguna mesa en los restaurantes e incluso en las barras de los bares.
Seguí mi camino al centro y la lluvia ya estaba comenzando a molestarme e intentaba evadirla, cosa que era muy complicada, los resumideros de los edificios hacían que un fuerte y cargado chorro baje a la vereda, estaba tan empapado que la ropa se pegaba a mi cuerpo, y aunque el día había estado cálido, ya comenzaba a refrescar… estornudé… mierda, creo que no es tan buena idea seguir. Resignado a que la lluvia me había vencido me apoyé en la pared de una esquina bastante iluminada, protegido por un balcón pequeño que atajaba el agua que caía sin intenciones de parar del cielo. Me abracé a mí mismo, riendo internamente por la situación, realmente soy un cabeza dura.
Luego de unos minutos de escuchar música y ver la lluvia caer, parado en el mismo lugar, me llamó la atención el hecho que un auto me haga seña de luces, miré confundido, era un sencillo pero moderno auto negro modelo Corsa con los vidrios polarizados. Se estacionó frente a mí y la ventana del conductor se abrió. Abrí los ojos de par en par y enrojecí al instante a ver a la persona que ocupaba el vehículo.
-¿Qué mierda se supone que haces, mocoso?- Quedé estático, sin habla, el hecho de tener a Levi frente mío por primera vez después de aquella fatídica noche de borrachera no era algo que me hubiese esperado, ni mucho menos deseado, de repente el frio que me causaba tener mi ropa empapada había sido reemplazado por una sensación de bochorno que me hizo sentir que de mi cuerpo comenzaría a salir vapor -¡Ey! Te estoy hablando- intentó llamar mi atención nuevamente, y no es que no la tuviera, es que me estaba debatiendo entre hacerme un harakiri con una trincheta, o salir corriendo como si se me fuera la vida e eso.
~~CONTINUARÁ~~
BUENO! Eso fue todo por este capítulo, era muy tranquilo me parece pero tenemos un par de revelaciones como que Hanji le tira las cartas a Levi sin su consentimiento y que a Eren le gusta jugar a la Wii y que la autora tiene ideas bastante trilladas como lo de la lluvia :v
Hablando de Wii, el personaje que menciona Eren cuando discute por Mikasa es Don Flamenco del juego Punch Out, en su versión de Wii es muy difícil ganarle, de verdad o_ó
El giratiempo que quiere Eren (y creo que más de uno de los "aquí presentes") es el artefacto que usaba Hermione en Harry Potter (el tercer libro, si no me equivoco) para poder asistir a muchas clases incluso en el mismo horario, una mini máquina del tiempo mágica…
No hay aclaraciones musicales que no estén especificadas asique vamos a algo personal:
El que avisa no traiciona! Tal vez demore un poquito más en actualizar el próximo capítulo porque estas dos semanas tengo que preparar la presentación de un súper grupal de cosplay de Sailor Moon (yo voy a ser Venus) junto con varias amigas, y encima el evento es en otra ciudad, sé que a nadie le interesa, pero el cosplay es mi hobbie predilecto (ahora acompañado de escribir este fan fic ;D) y Sailor Moon es la primera serie que me metió en este ambiente, así que les comparto mi emoción por este proyecto. Les prometo que la demora va a ser más que compensada con el contenido del próximo capítulo ;D
Sin más que decir me despido, no sin antes pedirles que dejen sus lindos reviews con sus opiniones, sugerencias y quejas (¿?)
