A salvo
-CRASH-
Ese fue el ruido de la luz rompiéndose pero no en sima de Kuroko, sino contra una de las paredes del podio cuando le fue lanzado un balón a toda velocidad. La pelota seguía girando de lo rápido que había sido el tiro y solo se escuchó el sonido del tiempo sonar dictando que terminaba el partido. Eso sorprendió a todos en el estadio.
— ¿¡Kuroko estas bien!?-Kagami fue el primero en preguntar saliendo de la sorpresa él creía que su amigo seria aplastado.
—Si…-Decía, saliendo de su asombro él también.-Pero ¿Cómo?-Y encontraron la respuesta al ver a la persona que estaba bajo su aro, que seguía con la posición de un lanzamiento, era ella quien lo había salvado. Kai.
Ella ya estaba por encestar pero se dio cuenta que esa luz caía hacia Kuroko, sin pensarlo dos veces dirigió su tiro por encima de él haciendo impactar la luz contra la pared.
—Kai…-La nombro Haru, el capitán de Shirotsuki.
—… Ah! Yo lo lamento senpai pero no podía dejar que él se hiciera daño perdón por no anotar el punto-No pudo decir más, que su capitán contesto.
— ¿Ah? ¿Perdón dices? ¿Por qué si solo hiciste lo correcto? No importa el partido.-Respondía su capitán.
—Eh...?
—Fue admirable lo que hiciste Kai, buen tiro.-Respondía Haru poniendo su mano en su cabeza alborotando su cabello.
—Capitán…-También vio la mirada de aprobación de sus compañeros.-Chicos… Gracias…-les sonreía con honestidad casi por llorar.
—No llores, los hombres no lloran.-Le decía su capitán mientras le sonreía.
—Lo se perdonen-Dijo mientras le salían las lágrimas esas palabras de verdad la conmovieron y su equipo solo le sonrió, ellos la querían tal como fuese, aunque no supieran que era una chica.
—Kai-san.-La llamo Kuroko.
—Kuroko…-Dijo mientras se limpiaba las lágrimas.
—Gracias por haberme salvado Kai-san.
—No fue nada Kuroko.-Los dos esbozaron una sonrisa al ver el significado de las palabras del otro.
"Gracias por salvarme Kai, te debo una."
"Te salvare todas las veces que quieras Kuu-chan."
Sin decir más, los dos equipos se alinearon.
— ¡87 Seirin, 86 Shirotsuki, victoria de Seirin, saluden!-Decía el árbitro.
— ¡Gracias por el partido!-Dijeron los dos equipos.
— ¡Kai juguemos otra vez!-Dijo un contento Kagami.
— ¡Claro que si Kagami-kun la próxima te llevaras una sorpresa!
—No puedo esperar. Sin decir más, los dos apretaron sus manos.
.
.
.
— ¿Kai-san está bien?
—Sí, ¿Por qué preguntas Aoi?
—Es que usted quería ganar este partido si o si y yo estoy preocupado.
—Ah~ Eso… No importa, después de todo ya conseguí lo que quería~.
— ¿Y que era?
—Digamos… La atención de ciertas personas…-Respondió con una sonrisa.
— ¡Kai, Aoi! ¡Apúrense vamos a ver los siguientes partidos!
—Ah… Yo no iré senpai tengo algo que hacer.
—Está bien, te veo mañana, ¡vámonos!-Dijo su capitán mientras se iban, Kai solo los saludaba con sus manos.
—…-Se sostiene su brazo izquierdo.-Ah… Duele… Después de todo, ya sabía que mi pierna no fue la única en recordar ese dolor… Bueno supongo que es por ese tiro que hice. No me arrepiento… Aunque… Duele.-Decía Kai mientras iba saliendo del estadio.
El resultado era obvio, la generación de los milagros que había competido ese día pasaron sus partidos como si nada. Ninguno de ellos estaba concentrado en el partido, todos pensaban en el "muchacho" de cabello marrón. El cual ya se encontraba en su casa recibiendo una visita inesperada.
— ¿Taro-chan? ¿Qué haces aquí? ¿No estabas en el partido?-Pregunta sorprendida Kai al encontrar a Midorima frente a la puerta de su casa.
—Me retire antes, ya que ya habíamos ganado.
—Pero aún no termina…
—No podrán recuperarse 23 a 62.
—Yo podría…
—Tú eres tú, y bien ¿Me dejas entrar?-Respondía Midorima ya cansado de esperar.
—Ah, claro entra. Siéntete cómodo.-Le dijo mientras se tiraba en el sofá.
—Qué extraño que estés usando esa ropa, no es tu estilo.-Se preguntó Shintaro al ver que llevaba ropa infantil de niña.
—Bueno eso es porque ÉL está aquí.
—Ya veo...-Alguien baja sumamente rápido las escaleras.
— ¡Kai! ¡Hay olor de hombre en la casa! ¡Ah! ¡Midorima Shintaro ¿Qué haces en mi casa?!-Preguntaba un muchacho más grande que Kai de cabello marrón al igual que ella.
—Ha pasado tiempo Kazuki.
— ¡No me importa lo que digas sé que vienes por Kai!-La abraza- ¡No tendrás a mi dulce hermanita cerca de ti cuatro ojos!
—Kazuki…-Menciona Kai con un aura negra a su alrededor-¿¡QUE CREES QUE ESTAS HACIENDO PERVERTIDO!?-Lo saca de encima de un golpe-¡Vuelve a tu oficina! ¿¡No tenías trabajo!? ¡Entonces ponte a hacerlo!-Lo arroja hacia arriba de las escaleras.
—Pero Kai el pervertido de cuatro ojos...
— ¡Cállate idiota acá el único pervertido eres tú! ¡Ve a hacer tu trabajo! ¡Y si te veo de vuelta por la sala quemare todas tus fotos!
—¡Noooooo mis fotos de Kai!-Sale corriendo hacia su oficina.
—Ahh… Al fin paz. Perdona Taro-chan él sigue como siempre, con su fetiche de hermana.
—No te preocupes, después de todo ya estoy acostumbrado a sus gritos.-Kai le sonríe.
— ¿Y entonces que sucede?
—Primero que todo, ¿Cómo está tu cuerpo?-Le pregunta serio.
—Así que lo notaste… Descuida solo fue un desliz.
— ¿Todavía no te has curado del todo verdad?
—Tranquilo no me estoy sobre esforzando y más importante ¿Qué piensas de mi partido de hoy?-Le pregunta emocionada pero recibe un golpe en respuesta.-Si, lo sé no está bien que una chica juego con hombres ¿y qué?-Recibe otro golpe-Lo siento~
— ¿Y tú plan funciono?
—Si~ ¿No me preguntaras cual es mi objetivo?
—No, conociéndote ya me imagino cual es pero te advierto algo, no juegues con fuego o te quemaras.-Le dijo serio.
—Creo que no solo me quemara pero no me detendré.-Midorima solo suspira por su respuesta.
—Está bien pero no vengas a llorarme después.
—Obviamente iré Taro-chan~-Solo lo hace suspirar pero es por eso que la ama, por esa actitud que tiene.
—En serio no puedo creer que no te lo hayas cruzado en todo este año si viven al lado.
—Es que he estado saliendo por la puerta trasera todo este año…-Midorima suspira de nuevo.
—Eres una idiota.
—Que cruel~ Pero te quiero así como eres Taro-chan.-Midorima sonríe.
—Idiota…-Ese idiota reflejaba un "Yo también" de Midorima el cual Kai entendió y sonrió.
.
.
.
Ya se había ido Midorima, era tarde y Kai solo se limitaba a ver por la ventana de la sala. El atardecer se veía tan hermoso, con tantas mezclas de rojo… ¡Espera! ¿Rojo? Eso le advertía que algo malo iba a suceder, lo único que escucho fue su timbre sonar. Inmediatamente se fijó que hora era y eso solo le confirmo lo que sospechaba "esa persona" estaba en su puerta. Kai no quería abrir, ya sabía lo que le esperaba y que tenía que hacer pero era demasiado pronto jamás se esperó que viniera justamente hoy. Se fue a abrir la puerta con la esperanza de que no fuera él, tal vez Taro-chan se había olvidado algo, quiso creer pero cuando abrió la puerta vio a ese pequeño y peligroso chico de cabello rojizo que la miraba.
—Oh, ¿qué sucede vecino? No te esperaba por aquí Akashi.-Intento ser indiferente a lo que sentía. Kai se sentía MUY nerviosa pero no lo demostraba.
— ¿Puedo pasar, Kai?-Pregunto el que por 4 centímetros era más alto. Kai al escuchar su nombre sintió un escalofrió que no anunciaba nada bueno, pero ella seguiría con su plan, no importaba que estuviera aterrada, no lo demostraría.
—Claro que si Akashi, mi casa es tu casa.-Y sin más entraron los dos a la casa, estaban solos ya que Kazuki se fue al trabajo de urgencia. Kai cada vez estaba más aterrada pero seguía firme. — ¿Y bien que necesitas Akashi?
—Kai tu eres mi mujer.-Dijo Akashi con total seriedad.
Y aquí terminamos gente muajaja que Sera a lo que se refiere Akashi será que Kai y él *O*
Coméntenme si les gusto. Chao, Chao~~
