Era difícil para ella conciliar el sueño, más por todos los pensamientos que rondaban en su mente, pues muy dentro de ella tenía un mal presentimiento.

Ver a Tikki completamente absorta en sus propios pesares logró que aquello se incrementara, sintiendo como un nudo se formaba en su garganta por la tensión.

Un ensordecedor sonido se escuchó por todo el lugar, logrando que sus ventanas y paredes temblaran ante ello. Marinette sintió miedo, pues habia aprendido a reconocer aquel sonido en particular.

Sonaba como si un edificio colapsara, no muy lejos de ahí.

No dudo en salir por la trampilla que quedaba justamente sobre su cama para así salir a su pequeña azotea, sintiendo como el frio viento de la noche golpeaba su cuerpo, al igual como no pudo evitar que parte de su alma saliera al ver aquello.

No muy lejos, cruzando el rio Sena que tenía frente a ella, una gran columna de humo generado por los escombros se levantaba y esparcía mientras muchos gritos se hacían presentes, al igual que una infinidad de sirenas avisando que los cuerpos de emergencia estarían pronto.

La catedral de Notre Dame habia sido destruida, dejando solo grandes pedazos de piedra alrededor y una gran ola de pánico, pues aun a esas altas horas de la noche, los turistas se aventuraban a pasar por el lugar.

Se sintió mal consigo misma por dos razones; Él justo habia estado con ella aquella noche, a no más de una hora de diferencia si se ponía a analizar. ¿Qué nada lo que habían hablado habia valido? Desecho ese pensamiento, sustituyéndolo con uno que logró que su cuerpo se tensara al pensar que se encontraba sin control nuevamente.

La segunda razón fue por su propia moral; Se encontraba enfocada en lo que le pudo haber pasado a Chat Noir, en la razón de sus actos. Y aquello causo confusión en su mente, pues realmente parecía que aquella catástrofe no era importante a sus ojos.

Egoísmo, pues solo le interesaba aquel en quien sus pensamientos se perdían. La mancha que existía en toda persona de bien.

― Nada es completamente negro, así como nada es completamente blanco ― Susurro, siendo observada por Tikki.

Aquel era prácticamente el principio del ying y el yang, lo que ambos se suponían que formaban.

Pero aun así, no pudo evitar sentir como aquel lazo que tenían era levemente peligroso, más por las palabras de su portadora.

Y sin compartir más, sin dirigirse una mirada, Marinette invoco la transformación absorbiendo a su Kwami.

Tenía miedo, aunque se convencía de que no debía hacerlo. Pero en aquellos momentos podía sentir como una fuerza le llamaba, y si aquello podía ayudar a Chat Noir de lo que Tikki auguraba, entonces no fallaría.

Llevó su mano hasta su cuello, acariciándolo. Aun sentía un poco de dolor, eso quizás le mantendría cuerda y, esperaba que esta vez no pasara algo así.

"La vida es sabia al momento de mantener el equilibrio y nada sucede sin una razón"

[…]

Bajo sus pies se encontraba la famosa catedral de París, o lo que quedaba de ella.

Soltó lo más parecido a un gruñido, estampando nuevamente sus manos contra los grandes escombros de esta, descargando una ira contenida que no recordaba tener en ningún momento.

Estaba claro que no se encontraba en todos sus sentidos, pues parecía más un animal completamente fuera de sí a lo que alguna vez fue, un simple maleante intentando atraer a algo.

Ahora deseaba la destrucción, en específico de todo aquello que le recordara a su querida madre. Y aquel lugar lo era, pues era uno de sus puntos favoritos, ahí habia conocido a su padre.

No quería recordar nada, no quería saber nada. Quería olvidar todo para que aquel escozor en su pecho desapareciera ¿Qué tan malo tendría que ser estar completamente consumido, para después reunirse con su madre?

Levantó su mano, ahora se encontraba prácticamente en el suelo después de destruir miles de los escombros que quedaban del lugar, completamente dispuesto a hundir por completo el lugar.

Pero esta nunca impacto, recordaba bien aquello, pues ya habia sucedido con anterioridad.

Algo muy parecido a una cuerda, con el final algo circular, se enredó en su mano donde la destrucción se encontraba, evitando que causara aún más desastre.

Una sonrisa sínica apareció en el rostro de él mientras sus ojos evocaban un brillo completamente extraño.

― Eres innecesaria y molesta ¿No aprendiste la lección, bichito? ― Ella afianzo el agarre, tirando de la larga cuerda para mantener la posición.

Ignoro el escalofrío que surco su espalda al escuchar su voz tan distorsionada.

― Dicen que soy testaruda ― Se explicó, ocultando el nerviosismo en su voz ― Aparentemente también tú ―.

Chat Noir enarcó una ceja ante ese comentario antes de soltar una sonora carcajada cargada de frustración.

― El bicho tiene agallas ― Comentó, tomando con su mano libre una parte de la cuerda, enredándola en esta ― Llegaste tarde, llegaste cuando entendí que no me sirves ― Aquello ultimo lo dijo con fiereza y algo de dificultad, pues aplico fuerza para arrastrar el pequeño cuerpo de ella.

De un movimiento brusco logró elevarla al comenzar a tirar, estrellándola directamente en el suelo donde aún quedaban restos de escombros.

La creación soltó un grito de dolor al sentir como estos se incrustaban en su piel, siendo solo protegida por aquel traje mágico.

Para no volver a pasar por algo así, soltó aquello que tenía en sus manos. Chat Noir no dudó en usar su poder de la destrucción sobre este, destruyendo el objeto por completo para así quedar libre.

Él hizo su mano un puño, dando un gran salto para llegar hasta ella con el claro propósito de impactarlo contra su rostro.

El cuerpo de ella se giró por inercia hacia un costado, intentando ignorar el punzante dolor de los pequeños escombros encajarse en su cuerpo. No esperó mucho para ponerse de pie de un movimiento, pues el habia girado su rostro para observarla.

― Detente ― Pidió con voz amable, pero aunque por dentro comenzaba a temer, su voz no exteriorizo aquello ― No quieres esto, estas fuera de control ― Añadió sin titubear.

Él no escuchó, sus ojos parecieron brillar aún más y se dirigió hasta donde ella, atacándola ahora con sus garras.

Intentando despedazarla.

Ella intentaba esquivar todos los zarpazos que comenzaba a darle, sintiendo como la intensidad de estos aumentaban a cada segundo, siendo dominado por el descontrol total.

Dirigió su mano hasta su propio abdomen, pensando en algo que pudiese ayudarle a salir de ese apuro, pues parecía que no iba a entender por las buenas.

Y ella no se dejaría vencer, pues debía ayudarle.

Se alejó de él de un salto, esperando que le diera tiempo para que la creación terminara su trabajo. Y así fue.

Una luz salió de su abdomen, ella introdujo sus manos de una manera extraña y de este logró sacar un pequeño escudo, acompañado de lo que parecía ser un bastón, tan como el que él tenía. La última vez habia funcionado, esperaba que en esos instantes también.

Unas pequeñas gotas de lluvia cayeron sobre su rostro, aumentando su intensidad rápidamente. Él se movió con agilidad, sin importarle que una suave lluvia habia comenzado sobre ellos.

Un zarpazo más, pero esta vez no esquivo el ataque, lo contuvo con el pequeño escudo que tenía en mano.

El rostro de él mostro frustración ante ello.

― Déjame ayudarte, no quiero pelear contigo ― Exclamó, sintiendo como esta vez un puño se dirigía hacia ella, resintiendo un poco cuando este se impactó en el escudo.

― No te necesito, no me sirves ― Bramó con furia, agachándose levemente para atacar el cuerpo expuesto de ella.

Pasó sus garras por encima de su abdomen, frustrándose al ver que nada habia sido rasgado y que todo seguía en su lugar. Sonrió triunfante cuando una mueca de dolor apareció en su rostro, quizás si le habia dañado después de todo.

― Estas siendo consumido por la destrucción ¡Mira a tu alrededor! ― Su voz sonó quebrada, pero no se detuvo ― ¿Cuántas personas crees que murieron por los escombros? ¡Tú no deseas esto! ―.

Chat Noir gruñó ante sus palabras, logrando efectuar el mismo movimiento, pero ahora concentrándose en sus piernas.

Ella cayó de rodillas contra el suelo al sentir el escozor debajo del traje, ahogando un grito de dolor.

― ¡Tú no sabes lo que deseo! ― Sus manos se llenaron de un aura negra, dispuesto a acabar con todo. Era la última oportunidad que tenía, pues estaba gastando demasiada energía.

Su deseo era destruir, solo esa palabra resonaba en su cabeza.

― Sí lo sé ― Murmuró con dificultad, observando hacia arriba sintiendo las frías gotas de lluvia que caía, sintiéndose completamente hundida en la situación ― Eres alguien que se preocupa por las personas, que aunque has hecho un gran mal tus intenciones nunca fueron malas ― Soltó el escudo para así tomar el bastón con su mano, observando el hombro de este quien solo le observaba con gran furia ― No deseas esto ― Y sin darle una oportunidad para responder, activo el bastón para que este se desplegara ― Te daré mi Miraculous si detienes todo esto ― Añadió sin temor en su tono de voz.

Este fue a parar hasta el hombro de él, empujando con gran fuerza y claramente sorprendido por sus últimas palabras.

Pero aun así, daba igual, era inútil.

Chat Noir hizo una mueca de dolor, pues aquel era el punto donde hacia no mucho una bala habia llegado a él.

Su cuerpo cayó estrepitosamente al suelo, siendo aprisionado por el bastón que seguía presionando su vieja herida, como si ella supiera con exactitud que se encontraba debajo.

― Soy un villano preciosa, soy quien desea acabar con todo pues tus pendientes ya no son de utilidad para mí, no te equivoques conmigo ― Murmuró con dificultad mientras se removía, intentando poder lanzarse a ella. Pero, para su mala suerte, en esos momentos ella parecía tener más fuerza que él.

Un deje de tristeza apareció en su rostro, pues las palabras que él le decía no concordaban con las que le habia dicho anteriormente. Pero lo entendía, la voz de él no sonaba como ella recordaba. No habia amabilidad, ni galantería, tampoco estaba el deje de melancolía que intentaba ocultar.

― Eres Chat Noir, un idiota que está confundido ― Bramó, aun en contra de su voluntad haciendo más presión donde se encontraba su vieja herida, incluso podía jurar que por la presión pudo lograr abrirla de nuevo ― Pero no un villano ¡Entiéndelo! ― Su tono de voz aumento.

No soportaba que el dijera tanto aquello, aun estando en aquel estado parecía convencerse a él mismo.

Los ojos verdes de Chat Noir dejaron de emitir aquel extraño brillo, volviéndose visibles las pupilas de este. Las facciones de él se suavizaron, y los movimientos irracionales de su cuerpo para liberarse cesaron.

Un nombre llegó a su mente con aquellas palabras, sintiéndose relajado durante unos instantes.

― Marinette ― Alcanzó a murmurar, sintiendo como la cordura llegaba lentamente a él ― Ella siempre me dice eso ¿Por qué lo has dicho tú? ― Preguntó, sintiendo como poco a poco su cuerpo comenzaba a sentirse débil. Él aura oscura que rodeaba a sus manos comenzó a desvanecerse ― Ella es la única que me llama así ― Soltó, intentando evocar su rostro en su mente.

Una suave sonrisa se posó en el rostro de ella, pues ahora si podía reconocer la voz de él, tal como la recordaba en su mente, aunque en ella se encontraba el miedo levemente palpado.

No le respondió, simplemente soltó el bastón que lo aprisionaba, dejándose caer de rodillas a un lado de él, colocando su mano donde él tenía la herida para pedir perdón con un simple roce, ella no quería lastimarlo.

― ¿Marinette? ― Preguntó, estremeciéndose por el suave contacto que ahora ella tenía con él.

Y, antes de que algo más sucediera, perdió la conciencia por completo.

El cuerpo de él se vio envuelto en un destello de luz. Ella sintió pánico al escuchar los pasos de los oficiales que aparentemente inspeccionando el área, buscándolo a él o a ambos.

Debía salir de ahí.

[…]

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Marinette esta dispuesta a darlo todo por él, como podrán ver.

Ella misma se da cuenta que, a pesar de que Chat Noir y Tikki la denominan como la luz que ilumina todo, sabe que en ella existe oscuridad, más en especifico, un poco de egoísmo. Al final se pueden dar cuenta de ello, pues el plan de ella es huir, no planea ser un apoyo para la policía a pesar de que Chat Noir provoco una tragedia a lo grande.

En fin, esa cosa se alargo un poco más de lo esperado, quizás si lleguen a ser 10 capitulos JAJAJAJA no sé, este fanfic si lo escribo sobre la marcha y lo que la inspiración me de. ¡En fin! Espero que hayan disfrutado este capitulo con drama, el próximo será fluff, ya lo verán.

¡Muchas gracias por todo su apoyo! Un beso