HOLA HERMOSAS MUCHAS GRACIAS POR TODO Y ESPERO QUE ESTE CAP LES GUSTE, CON TODO MI AMOR:
CAPITULO 8
"La quedó mirando mientras ella reía a su lado, aquello estaba mal pero en esos instante todo lo demás le valía la misma mierda, sabía que no podía pensar así de ella pero se iba a dar el privilegio de al menos, pasar momentos agradables con esa muchacha. No sabía en qué momento Granger se convirtió en alguien importante para él y mucho menos esperó enamorarse de ella
-¿Profesor?- La voz de la castaña lo sacó de sus pensamientos, pero cualquier cosa coherente que iba a decir se fue a la basura cuando ella volvió a sonreírle
-¿Qué pasa Granger?-
-Estaba como ido, me preocupé-
Ella acomodó su cabeza en el pecho del hombre, colocando su cabeza sobre la cicatriz que estaba sobre el corazón de su maestro, Hermione se sentía sumamente cómoda pasando tiempo con él, aquella tarde era sin lugar a duda el mejor día de su vida, habían compartido toda la mañana practicando sus barreras mentales y leyendo la mente el uno al otro, ella había progresado bastante, Snape no podía leer ni el más mísero pensamiento en su cabeza y ella…bueno lo había logrado una vez, no todo podía ser perfecto, aunque este momento lo fuera.
Snape pasó sus dedos por el largo cabello de su alumna hasta llegar a la mitad de su espalda, el suave olor que ella desprendía lo volvía loco y a la misma vez, serenaba aquella oscura parte de él, aquella parte que le recordaba a diario que nadie lo necesitaba, si, Granger sacaba lo mejor de él pero ¿Por cuánto tiempo más? Cuando ella se enterara de lo que tenía que hacerle a Albus nunca más iba a querer verlo, pero también caía la posibilidad de que ella lo entendiera, no quería perderla, menos dañarla y no había que ser tonto para darse cuenta que una traición dañaría a la joven Gryffindor.
Era ahora o nunca.
Mientras tanto en la mente de ella solo pasaba una cosa, lo bien que se sentía estando al lado de su profesor, si, ella ya había aceptado aquello que estaba sintiendo, se había enamorado de Snape sin querer, no era el infantil enamoramiento que sintió por Ron o el cariño fraternal que sentía por Harry ni mucho menos ese instinto casi maternal por Neville, no, aquello era algo mucho, muchísimo más fuerte. Aquello que la joven Granger sentía era Amor. Y debía decirle algo antes de que fuera tarde, no era tonta, ella sabía que pronto se iba a desatar la guerra y aunque confiaba ciegamente en él, tenía miedo que nunca más volviera a verlo; Snape estaba en una situación peligrosa, en una peor que cualquier otro…y ella se sentiría como la mayor cobarde del mundo si no le decía lo que sentía de una vez por todas, no quería llevarse ese peso a la tumba. Y este era el momento indicado.
Merlín le diera su valentía Gryffindor en estos instantes.
-Granger yo…-
-Señor…-
Ambos se miraron a los ojos y vieron como la sangre le cubría las mejillas al otro, dulce Merlín, habían hablado al mismo tiempo
-Usted dirá Granger-dijo Snape acomodando un rebelde mechón de la chica detrás de la oreja de esta-Damas primero-
Hermione tomó bastante aire, bien aquello no podía ser tan difícil, ella conocía lo suficiente a aquel hombre ¿Qué era lo peor que podía pasarle? ¿Qué la tildara de loca o le quitara puntos a su casa? Eso pasaba bastante a menudo, no la iba a sorprender, al contrario, él iba a quedar sorprendido
-Yo…quería…bueno…esto…-comenzó a jugar con sus manos, al parecer aquello le iba a costar un poco ¿Dónde estaba el coraje Gryffindor en esos instantes?-Quería decirle…verá…yo la he…pasado muy bien con usted-sentía los nerviosos a flor de piel, Merlín la ayudase en esos instantes-Fue un lindo gesto…que almorzáramos juntos- "Como una cita" pensó ella "Mi primera cita"
-No podía dejar que se fuera en ese estado a su torre Granger, además es lo mínimo que puedo hacer por usted luego de todo lo que ha hecho por mí-
La sonrisa de ella creció al mismo tiempo que su sonrojo aumentó considerablemente, pero debía hacerlo, tenía que hacerlo
-Snape verá…-
-Tiene algo-dijo él cortándola de repente-Aquí-
Acercó su rostro al de ella y con ambos pulgares, limpió la pequeña mancha de crema que estaba en la barbilla de la joven mujer, su visión se perdió en aquellos hermosos ojos maleados y luego en aquellos labios, no, él no podía cometer semejante locura…pero quería, aunque estuviera mal…
Su corazón se aceleró de forma desmedida a medida que se iba acercando a su objetivo, pero a unos escasos centímetros, se detuvo, no, no podía hacer eso ¿O sí?
-Me gusta-dijo Hermione bajito acercándose a él-Me gusta y mucho-
Fue ella quien posó sus labios sobre los suyos y para él fue como si el mismo cielo lo hubiera tocado, aquella caricia se sentía bien, más que bien, aquello era la mejor cosa que le pudo haber ocurrido. Él le gustaba a ella. Y ahora lo estaba besando. La abrazó acercándola a su cuerpo, no quería perder centímetros de ella, en esos momentos solo pasaba una idea por su mente, podía confiar en ella.
Hermione se separó unos centímetros luego de besarlo. Aquello no podía ser cierto, debía estar drogada o definitivamente Snape había fundido su cerebro luego de tanta sesiones de entrenamiento, no era posible que él estuviera disfrutando de esa situación, tenía que cerciorarse y solo había una forma. Volvió a juntar sus labios con los de Snape, ahora pidiendo permiso para poder entrar, cosa que él le facilitó demasiado rápido. Sintió como las grandes manos de él le estaban recorriendo la espalda hasta llegar a la mitad de esta. Si, aquello debía de ser un sueño, pero por favor que nadie la despertara.
Él siguió acercando el frágil cuerpo de su estudiante al suyo, aquello no era correcto él lo sabía perfectamente pero cuando quiso parar con esa situación las pequeñas manos de Hermione tocando bajo su camisa lo hicieron recapacitar. Se rio por lo bajo la sentir como los dedos de la menor batallaban por sacar completamente su camisa del pantalón, mientras que él estaba más ocupado en quitar la túnica de sus hombros.
Aquello debía ser una broma. Pero le estaba pasando. A él. Y no iba a parar.
Se separó de los labios de la chica para luego bajar a su cuello y dejar un camino de besos y mordiscos hasta llegar a la parte posterior de su oído para depositar un casto beso. Eso fue todo para ella. Hermione acercó su cadera a la de él y rodeó el cuello de su profesor, ella lo necesitaba ahora, más que nunca. No quería llegar tan lejos en tan solo una tarde, pero aquel gesto y toda aquella situación la habían vuelto loca, y los locos merecen ser tratados y curados. Comenzó a batallar con la interminable fila de botones que adornaba la vestimenta de Snape, aquellas cosas debían ir a la cárcel por impedir hacer su tarea pero a él, parecía divertirle como ella resoplaba por no poder sacarlo de su ojal, claro, como él podía tocar sus piernas o espalda sin algún impedimento.
Ella mordió el labio de Snape cuando él volvió a su boca, rodeó su cuello y la cintura del hombre con sus brazos y piernas respectivamente, lo necesitaba y quería que él se diera cuenta de que aquello era urgente. Movió su cadera hacia adelante y comenzó a frotarse contra él. Fue todo para Snape, la necesidad de tenerla fue mayor que la pequeña parte de razón que le decía 'Para ahora, debes hablar con ella' luego podían hablar. Rodeando la cintura de la castaña con sus brazos, se levantó de donde estaba y comenzó a caminar a su habitación, para sí poder terminar esa hermosa tarde juntos"
FIN DEL FLASH BACK
Él recordaba todo lo que habían hecho esa tarde, y paradójicamente aquello se estaba repitiendo, la forma en que ella se acercó a él, la forma en que lo estaba besando, tocando y hacia donde se dirigían. Severus no supo en que momento había comenzado a caminar hacia su cuarto, solo podía pensar en lo bien que se sentía volver a tener a Granger en sus brazos siendo él y no otro, si Snape iba a volver a ella, que fuera de la misma manera en que se había ido de su lado.
Abrió la puerta de una patada mientras Hermione se encargaba de martirizarlo tirando su cabello solo como ella sabía, de esa forma tan delicada que lo hacía gemir en la boca de la castaña, él amaba aquel gesto. Avanzó hasta que, como un crio torpe y hormonado, chocó con su propia cama…igual que la otra vez. Hermione rio ante lo similar que era todo aquello, pero sus risas fueron calladas cuando Snape volvió a besarla, esta vez con calma y explorando cada rincón de la boca de ella como si esperara encontrar algo nuevo; cerró sus ojos y dejó su cuerpo a disposición del pelinegro. Confiaba en él. Siempre había sido así, porque ella sabía cosas que él que otras personas no. Ella conocía a Severus Snape.
Snape acomodó el pequeño cuerpo de Hermione en su cama, sonrió al ver las mejillas de ella teñidas de rojo y al sentir la aceleración de su respiración. Ella se veía hermosa al igual que en su sexto año.
Extendió su mano para tocar el brazo de la joven y cerciorarse de que ella fuera real, se rompería a la cabeza a cabezazos si aquello resultaba ser un sueño además se lanzaría mil crucius solo por hacerse hecho ilusiones falsas él solo. Pero al recorrer la suave piel de la joven que estaba debajo de su cuerpo, entendió que todo aquello era real. Perfectamente real.
-No has cambiado-dijo él
-¿Debería?-
-Yo lo he hecho-respondió
-Solo el exterior, pero yo sé que eres el mismo Snape de siempre-
Snape le sonrió, una sonrisa sincera que calentó el corazón de Hermione y otra parte más al sur de su anatomía
-Creo que hay una sola forma de averiguar eso ¿No lo crees?-dijo él acercándose a sus labios
-¿Y cuál es?-quiso saber ella rodeando su cuello con ambos brazos
-Te haré el amor igual que en sexto año-dijo él-Todo será igual-
-Imposible-
-¿Quieres apostar Granger?-dijo petulante-Saldrás perdiendo, recuerdo todo…-Las manos de él se colaron bajo la falda de su vestido-Todo sobre ti-Maldición si eso no era cierto, ella lo mataría por publicidad engañosa.
Severus comenzó a subir lentamente su falta mientras tocaba con las yemas de los dedos la suave piel de sus muslos sin llegar a rozar siquiera la unión de las piernas de la chica, quería volver a recorrer ese cuerpo como lo hizo en antaño, la haría vibrar de nuevo. Sus labios bajaron hasta llegar al escote de su vestido y tomando con los dientes la tela, comenzó a bajarla lentamente, acariciando de forma fugaz y sorpresiva la piel sobre su sujetador; aquello pechos que eran perfectos en tamaños y en forma, además de tener dos pequeños pezones que pedían a gritos ser jalados en sus labios
-Severus…-
Aquello lo encendió más, escuchar SU nombre y no uno ficticio, saber que ella estaba disfrutando con él y no con otro. Dejó las piernas de la chica para subir hasta sus caderas y de allí, comenzar a jugar con la cintura de sus bragas ¿Bajarlas o no? Podía romperlas pero…quizás en otra ocasión, ahora solo debía concentrase en una cosa, en una sola misión.
Hermione se retorció bajo el cuerpo de su ex profesor cuando las manos de este arañaron con suavidad la piel de su cadera al mismo tiempo que los labios de él tiraban por sobre su sujetador de encaje el duro pezón de su seno derecho, bendito Merlín, él en verdad de acordaba. Enredó sus dedos en el largo cabello negro de él y lo instó a moverse al seno desentendido cosa a la cual Severus no se opuso. Aquel hombre sabía bien lo que hacía y se acordaba perfectamente del cuerpo de ella tomó con sus dientes su duro pezón y su corazón brincó exageradamente cuando sintió el cálido aliento de este sobre su dura carne, joder, debía ser ilegal que la conociera tan bien y si seguía así, ella no iba a durar mucho más…quizás eso era lo que quería.
Él volvió a subir sus manos, quería volver a sentir la calidez de la piel de Granger contra la suya, tocó la piel sobre sus costillas y luego con su dedo corazón, comenzó a bajar el sujetador de la chica, rompiéndolo en dos cuando ya no tuvo paciencia con aquel pedazo de tela
-Tenía broche por atrás-dijo ella entre risas
-Tu bien has dicho "tenia"-
Bajó el maldito vestido por el cuerpo de la castaña, no quería tener más interrupciones mucho menos con aquello. Lo deslizó con calma por la piel de ella, como si de blanca nieve que se derrite en cuanto llega la primavera se tratara y cuando este llegó a los pequeños pies de Hermione, Severus lo lanzó lejos.
Se paró frente a su cama y vió a la mujer que ahora la estaba ocupando. Grandísima mierda, aquella visión le estaba causando un jodido dolor más al sur, sus labios hinchados, su pecho subiendo y bajando al compás de una respiración que intentaba controlarse, el cabello revuelto y una única prenda ubicaba en el lugar estratégico que en esos momentos lo estaba llamando…Dios, estaba sufriendo combustión espontanea
-Tu ropa tiene que irse-dijo él mirando sus bragas blancas-Quiero verte-
Ella apretó sus piernas por el tono de voz que él había utilizado ¿Sería igual que en el salón y la haría correrse solo con la voz? Ya sentía el calor recorriendo sus piernas y no dudaba que él pudiera hacer aquella proeza otra vez.
Severus avanzó lentamente al cuerpo de su pequeña ex alumna, tomó una de sus piernas y comenzó a besarla hasta llegar a su muslo, donde su aroma comenzaba a llamarlo. Acercó su cadera a la cara y con una lentitud demasiado diabólica para como ella estaba, pasó su lengua por sobre la ropa…El gemido que ella le brindó le recordó de lo mucho que había disfrutado aquella vez
-Quítamelas…Severus por favor…-jadeó ella acercando su cadera
-Olvídate de aquello, las voy a ensuciar-
Clavó sus manos en las caderas de ella y sin sacar su cabeza de donde estaba, comenzó a morder y succionar sus labios y clítoris por sobre su ropa utilizando sus dientes, labios y lengua para aquella misión. No tuvo que hacer mucho más para que Hermione se corriera fuertemente y sus jugos empaparan el encaje blanco que llevaba
-¡Severus!-jadeó ella levantando sus caderas
Él presionó su rostro contra el sexo de ella, no iba a permitir que aquello se perdiera, sería un desconsiderado. Utilizando su lengua, abrió lentamente su abertura y luego coló la punta de su lengua en aquella pequeña cavidad
-Oh maldición…quítamelas…-reclamó ella enredando sus dedos en el cabello del hombre-Por favor…Severus yo no…-
Él rio una vez más, amaba lo fácil que era hacerle perder la cabeza, la más inteligente de toda la escuela diciendo cosas sin sentido, él amó hacerle eso a ella y ahora, lo amaba más
-No sé si quiera…se ven bien en ti-dijo mordiendo su monte de venus sobre la tela-¿En verdad quieres que te saque tus bragas?-
El maldito cabrón estaba haciendo lo mismo que esa vez, calentándola hasta el mismísimo infierno…pero se sentía bien, demasiado bien para ser correcto y eso a ella le gustaba "En Slytherin tienen cierto desdén por las reglas" Eso ella lo sabía en persona
-Quítamelas…-jadeó ella sintiendo los labios de Snape subiendo por su cuerpo al mismo tiempo que sus dedos hacían a un lado sus bragas-Snape…-
-No creo que estés lista todavía-dijo metiendo un dedo en su interior-Mmmm, no, todavía no-
Ella iba a morir si él seguía así. Y el muy bastardo todavía recordaba esos sucios trucos que había utilizado en su sexto año…pero ella igual. Dejó de jugar con sus cabellos y recorrió la espalda de Severus con la yema de sus dedos, cerrando los ojos al reconocer las viejas cicatrices y aprendiendo la ubicación de las nuevas, añadiendo las propias al pasar sus uñas como si de una gatita se tratara
-Dios…Hermione-jadeó Severus en su cuello
-¿Quieres que sea igual?-susurró ella-Déjame hacerlo entonces-
Volvió a pasar sus uñas por la espalda de él, hasta que retiró su rostro del cuello de ella y la quedó mirando unos segundos, antes de invertir la posición.
Aquello no era justo, él todavía estaba completamente vestido de la cintura para abajo, pero Hermione planeaba cambiar eso. Besó suavemente los labios de su ex maestro mientras sus manos desabrochaban tímidamente el cinturón que mantenía sus pantalones en su lugar. Tocó tímidamente su erección por sobre la tela y dejó vagar sus uñas
-Maldición…-jadeó él enterrando su cabeza entre las almohadas-Hermione…-
-Me gustas Severus-dijo ella acercándose a sus labios-Todo este tiempo me has gustado-
Lo besó lentamente, queriendo trasmitir todos sus sentimientos por medio de esa unión, era algo que ella había dicho aquel año pero que nunca tuvo respuesta…esperaba al menos ahora recibir alguna, aunque él hubiera dicho que quería que se enamorara de Hades, ella quería escuchar aquellas palabras de Severus Snape.
Dejó sus labios y comenzó a bajar por el blanquísimo cuello que él tenía, al mismo tiempo que sus dedos lograban bajar el cierre de su pantalón y se colaban bajo este. Se detuvo en el tatuaje que cubría aquella marca…que ganas tenia de poder besarla sin esa cubierta, pero aquello ya era parte de Snape…aunque lo hubiera realizado siendo Hades, la esencia de aquel hombre seguía impresa en todo lo que hacía y eso era lo que lo atrajo al chico sentado al lado de Malfoy. Repasó suavemente con la punta de su lengua y sus labios el contorno de ambas serpientes y cuando llegó a la unión de ambas, raspó la zona con sus dientes
-Hermione…-
La chica siguió bajando por el cuerpo de él hasta toparse con las viejas marcas de su pecho, aquellas que con tanto cariño había sanado, aquellas que formaban parte de Snape y que amaba tanto como a él…porque pertenecían a él. Tomó las manos del hombre y las llevó hasta sus labios, besó cada dedo mientras él la miraba sorprendido, más aun cuando los labios de ella bajaron hasta la marca tenebrosa que estaba camuflada en aquella calavera atravesada por la daga
-Me gustas por lo que eras, eres y serás-dijo ella volviendo a su pecho-Te quiero-
El corazón de Snape se aceleró más, cosa que ella pudo escuchar en estando sobre su pecho.
Los labios de ella descendieron hasta llegar al ombligo de chico, tiró de la piel de este agujero y él gimió al mismo tiempo que levantaba la cadera momento que ella aprovechó para bajarle los pantalones y tocar más libremente sobre el bóxer de él. Los dedos de Hermione delinearon la cintura de aquella prenda hasta que llegó a la vieja cicatriz que surcaba su cadera, sabia donde terminaba esta y, mirándolo como si fuera una niña inocente, bajó la prenda solo un poco para así terminar su recorrido
-Oh maldición…-dijo él-No hagas eso-
-¿Por qué no?-
-¿Y preguntas?- dijo "enojado"-Creo Granger que necesita que alguien le recuerde algunas cosas-
Las manos de él se pusieron sobre las suyas y juntas, comenzaron a quitar la última prenda que quedaba en el cuerpo de él. Los ojos de Hermione se abrieron como platos y el color rojo volvió a apoderarse de su rostro, cosa que a él le pareció divertido y sumamente sexy
-No deberías estar asustada-dijo tomando su mano y colocándola sobre su cuerpo, presionando su dura erección contra la entrada de ella-Prometo no lastimarte-
Aquello caló hondo dentro de la muchacha, aquellas palabras las había dicho antes de tomarla por primera vez…y recordaba con mucha alegría lo suave y delicado que había sido, en lo atento y lo jodidamente caliente que él le demostró que podía ser al mismo tiempo.
Severus aprovechó el momento para besarla y volver a colocarla bajo su cuerpo, a la misma vez que le rompía las bragas con los dedos, ella le sonrió nerviosa al tiempo que colocaba sus piernas alrededor de su cadera
-Yo…-dijo acomodándose para poder entrar a ese cálido lugar-Hermione…-
Quería decirle algo importante, pero quizás, debería esperar hasta después, aquello podía joderle aquel bello momento que estaba teniendo, pero para que ella evitara especulaciones, besó sus labios y frotó su cabeza contra la entrada de ella
-Severus…-
Mierda, si, se sentía excelente volver.
Estuvo así por un tiempo, hasta que de tanto tentar a la chica, volvió a correrse con un sonoro gemido que a él lo encendió como el infierno, metió suavemente parte de su miembro y lo retiró cuando sintió que ella se arqueaba
-¿Me quieres dentro tuyo?-preguntó sobre sus labios
Ella no respondió, solo atinó a frotar sus caderas contra su miembro para que entrara de una vez, pero él la paró pellizcando sus pezones con fuerza medida
-Respóndeme Granger-Maldición, aquel tono y la forma en que lo dijo…
-Si-respondió apenada
Aquella mujer era la cosa más sexy que él conoció en su vida ¿Por qué había sido tan tonto de dejarla? Ahora no iba a ser igual…
Comenzó a entrar en ella lentamente, tomándose el tiempo suficiente para recordar lo bien que se había sentido la primera vez que lo había hecho con ella. Hermione se aferró a su espalda a medida que entraba más en su cuerpo, sintiendo que aquel vacío de hace años por fin era llenado.
-Joder…-gimió Severus-Eres tan…oh…-La miró a los ojos antes de comenzar a moverse-Estrecha-
Ella se mordió el labio cuando él comenzó a mover sus caderas en forma circular y con un lento vaivén que la encendía como el fuego. Pero pronto tuvo que dejar de hacer eso cuando Snape fue a reclamar sus labios y sus lenguas se encontraron en el beso que él había empezado.
Todo aquello era perfecto. Él recordaba perfectamente como había sido esa tarde. Y ella ya sabía cómo iba a terminar.
Severus tomó los pechos de la joven y los pellizcó muy lentamente, endureciendo aquella piel hasta convertirlas en dos rocas. Joder, él era una roca en esos instantes, pero todavía no, aun Hermione no disfrutaba lo suficiente. Inclinó un poco más su pelvis para así poder rozar su clítoris
-Severus…-jadeó ella clavando sus uñas en su espalda-Seve…rus-
A eso se refería.
Las piernas de ella lo obligaron a ir más rápido, entraba y salía de ella cada vez más veloz y cada vez, era más profundo…cada vez estaban más cerca. Él acariciaba sus pechos al mismo ritmo que entraba a su cuerpo y la besaba con la misma fiereza
-Se…verus-jadeó ella en su boca
Solo un poco más.
Pegó su cuerpo al de ella, cosa que no se pudiera diferencia donde empezaba uno y terminara el otro y moviendo su cadera de esa forma en que solo él podía, susurró detrás de la oreja de Hermione
-Termina para mí Hermione, di mi nombre-
Así lo hizo en cuanto el besó aquel lugar estratégico y volvió a entrar en ella en aquella posición
-¡SEVERUS!-
Él se dejó ir con aquella mantra, la abrazó con fuerza y se quedó quieto mientras su semilla entraba a su cuerpo.
Cuando la respiración de ambos logró tranquilizarse, Severus fue el primero en separarse unos centímetros del otro. Tomó la barbilla de la chica y con un casto beso en los labios susurró
-Me alegra volver a estar contigo Hermione-
ESPERO QUE LES GUSTE :D YA SABEN QUE ME GUSTA LEER VUESTROS COMENTARIOS ¿QUE OS PARECE?
MUCHAS GRACIAS POR SUS MUESTRAS DE APOYO, GRACIAS POR COLOCAR ESTA HISTORIA EN SUS FAVORITOS Y ALARMAS, ME HACEN FELIZ
UN BESASO Y NOS LEEMOS LA PROX SEMANA
XERXES ELI
