Los personajes de esta historia le pertenecen a la gran Naoko Takeuchi, yo solo me adjudico la creación de la historia ideas tomadas de aquí y de haya.

CAPITULO 8…

La rubia comenzó abrir los ojos lentamente mientras se acostumbraba a la luz, que se colaba por la ventana, tallo un poco sus ojos y los abrió completamente. No sabía, porque se sentía tan feliz había tenido un sueño tan lindo, un momento se dijo, se sentó de golpe en la cama, pudo ver que estaba en su cuarto

- ¿Cómo llegue aquí? -se preguntó y levanto las sabanas mirándose de arriba abajo. Dejo salir un suspiro, por un momento pensó que estaría desnuda

-Pero como –guardo silencio recordando todo lo que sucedió en la noche – Darien- dijo con voz cariñosa -que haría sin ti – se puso de pie- hay me duele un poco la cabeza- se dirigió al baño - nada que un buen baño no solucione

Después de terminar de bañarse, comenzó a busca ropa se vistió y se arregló. Mientras bajaba su estómago comenzó a reclamar por comida, pero como caída del cielo apareció su nana quien venía saliendo precisamente del comedor

-Nana-grito y bajo corriendo, la abrazo

-Hola cariño ¿cómo dormiste? -le pregunta cariñosamente

-Excelente nana-dibujo una sonrisa

-A ¿y eso por qué? -pregunto y la miro esperando la respuesta

-Es que hace mucho tiempo no tenía un sueño tan lindo –suspiro

- ¿Qué fue lo que soñaste? -siguió interrogándola al ver el hermoso brillo en su mirada

Serena se sonrojo de pies a cabeza, recordando su sueño, pero ella no le podía decir lo que soñó y menos con quien.

Pero Diana al ver su cara decido no seguir interrogándola, comenzó a reír

-Hay mi niña, seguro fue un sueño prohíbo –le guiño un ojo y rio más a ver más roja a Serena- tienes hambre-La rubia solo asintió - Anda ve al comedor enseguida llevo tu desayuno-le ordenó, Serena casi salió corriendo

Entro al comedor, ahí estaba su madre junto con Haruka riendo

-Buenos días familia-saludo la rubia causando que dejaran de reír y la miraran- por mí no dejan de reír-le dijo acercándose a saludar a cada uno en la mejilla

-Buenos días cariño- la saludo su Ikuko- ¿cómo dormiste? -le pregunto

-Muy bien- contesto cortante ya que no quería entrar en el mismo juego que con su nana

- ¿Y qué tal estuvo la noche? -le pregunto Haruka

-Muy divertida como siempre-le contesto con una radiante sonrisa

- ¿Y quiénes fueron hija? -pregunto Ikuko

Pero antes de contestar Serena miro Haruka quien en ese momento se llevó un pedazo de fruta a la boca

-Pues los mismo de siempre Michiru-miro al rubio el cual casi se ahogaba con el pedazo de fruta, pero Serena se hiso la que no se dio cuenta y siguió hablando- Amy, Taiki, Yaten, Seiya, Kakyruu, Lita y Andrew-termino de contar

-Entonces estuvo muy divertida la noche-le dijo su madre

-Si mama, nos la pasamos muy bien todas, también Lita y Michiru a pesar que ellas no tenían pareja- Haruka la miro con interés

-Si es raro que unas chicas tan bellas como ellas no tengan novio-dijo Ikuko

-Pues porque, no quieren, ya que Michiru tiene muchísimos pretendientes en la universidad, no sería raro que cualquier día de estos nos sorprenda con que ya tiene novio- sonrió mientras miraba de reojo a Haruka

Mientras el rubio no pudo evitar fruncir el ceño, ya que el solo de imaginarla con otro hombre no le gustaba para nada

- ¿Lita como esta? -pregunto por la castaña ya que sabía que estaba solo en la ciudad

-Bien mama, ella como siempre concentrada en los estudios yo diría que es una Amy-rio un poco

Diana entro con el desayuno de Serena interrumpiendo la platica

-Aquí tienes mi niña –le dijo la mujer colocando el desayuno en el lugar de la rubia

-Gracias nana, esto se ve delicioso-dijo mientras tomaba los cubiertos, comenzó a comer

En eso entraba una Mina, completamente despeinada, con bata y pantuflas. Definitivamente no quedaba nada de la chica que salió a divertirse

-Buenos días hija-la saludo Ikuko

Pero la rubia no contesto, acerco a un lado de Serena, jalo una silla dejándose caer, mientras acostaba su cabeza en la mesa

-Mina mama te está saludando-le dijo Haruka

La rubia levanto la cabeza lentamente, miro con enojo a su hermano

-Pero que cara, se nota que la noche estuvo fuerte-dijo en tono divertido el rubio, mientras hacía señal de estar tomando algo

-Te quieres callar –le grito la rubia-hay mi cabeza! -se quejó, mientras se la tomaba con ambas manos

-Mina es que anoche te pusiste hasta atrás-le dijo Serena

-Ni me lo recuerdes, bueno no estaría mal que me recordaras algo de lo que paso-todos en la mesa comenzaron a reír- por dios cállense que la cabeza está a punto de explotarme-se quejó amargamente, mientras se volvía a dejar caer en la mesa

Pero no hicieron caso siguieron riendo de ella, después de unos segundos todos guardaron silencio

-Nana puedes traerle algo de comer a Mina –le pidió Ikuko

-¡No! -grito –no quiero nada me siento muy mal y lo último que quiero es probar bocado-su riostro se puso pálido causando por las náuseas que sintió

-Entonces tráele una aspirina y una bebida hidratante, para la resaca que carga-le dijo Haruka

-Eso estaría mucho mejor hermanito-le felicito Mina

-Ahora regreso-dijo Diana, ella solo negaba, saliendo con rapidez

-Serena ¿cómo fue que llegue a mi cama? -le pregunto en tono bajo. Serena la miro, sin entender lo que le preguntaba

-Pues no lo se me quede dormida de camino a casa, pero seguro que fue Malaquite quien te subió a tu recamara –le contesto la rubia

Si se pudiera más Mina palideció a un más de lo que ya estaba

- ¿Por qué? -pregunto Serena, mirándola con curiosidad

-Por nada solo curiosidad-le contesto mientras volvía llevar sus manos a la cabeza – creo que me siento peor-dijo y se volvió a dejar caer en la mesa

Pero que rayos paso anoche, se pregunta por que estaba en ropa interior, no por dios, acaso ella y Malaquite, no, no Y no. eso no podía ser, no, no simplemente eso era imposible. rayos por que no se acordaba de nada

De pronto se escuchó la voz del platinado en el comedor

-Buenos días –saludo hiso una reverencia

-Malaquite buenos días –saludo Ikuko, seguido de los demás presentes en la mesa- ¿que se te ofrece? - le pregunto

Malaquite se movió para quedar gusto delante de Mina. quien en ese momento ya estaba bien sentada con la cabeza levantada, el no podía verla así

-Solo vengo a informarle que hoy me tomare el día, su esposo ya está informado, Neflyte estará al cuidado de la señorita Minako- esto último lo dijo mirando a su protegida

La cual se sonrojo y bajo la mirada

-Muy bien Malaquite, gracias por avisarme te puedes retirar- el muchacho solo asintió

Pero antes de irse miro a Mina y le guiño un ojo gesto que puso la más en alerta

El platinado salía con una sonrisa dibujada en su rostro, el ya imaginaba las dudas que Mina estaría teniendo en esto momentos, lo mejor de todo era que seguro y no recordaba nada con la borrachera que se puso

Mina se puso de pie

-Me voy a mi cuarto-dijo y salió corriendo detrás del platinado- Malaquite-le hablo

El platinado que tan solo lleva unos metros delante de ella se giró a verla

-Dígame su alteza-hiso una reverencia

Mina al ver el gesto se molestó, sabía que lo estaba haciendo con burla, pero lo dejaría pasar ahora era más impórtate saber que paso anoche

-Se pude saber qué fue lo que paso-pero bajo su tono lo más que pudo-anoche- termino de decir

-Perdón no la escuche-contesto Malaquite mientras se ponía una mano en la oreja

-Claro que escuchaste –le dijo Mina entre dientes

Disculpe señorita, creo que la borrachera que se puso anoche le está afectando la voz-la miro, torció un poco la boca con una sonrisa arrogante

-Hay eres un animal, no sabes cuánto te odio-le grito

Malaquite se acercó a ella y le susurro en el odio

-Eso no fue lo que dijiste anoche- causando escalofríos en el cuerpo de la rubia

Malaquite se alejó dejando a una Mina completamente paralizada

Pero al ver que le se alejaba, comenzó a gritar el nombre del chico, pero el, la ignoro, siguiendo su camino

Al sentirse ignorada camino con desgano, hasta las escaleras las cuales subía lentamente.

Llego a su cuarto entro y cerró la puerta detrás de ella, se recargo

-No esto tiene que ser una pesadilla yo no pude haber –se cayó y negó rápidamente- y menos con ese tipo que es un idiota-se molestó más a recordar cómo se había portado hacia unos momentos-hay maldito como lo odio

Pero unos golpes la hicieron saltar, rápidamente se giró y abrió la puerta

- ¿Mina estas bien? -le preguntaron

-Hay Serena eres tú, si, pasa-se hiso a un lado para que su hermana entrara, vio que traía una charola con un vaso de con un líquido anaranjado y unas pastillas

-Toma te traje esto para tu dolor de cabeza-le entrego la charola. Mina camino a uno de sus buros y dejo la charola, tomo el vaso, las pastillas y se las tomo

Mientras Serena la miraba con diversión

Mina dejo el vaso otras ves en el lugar que estaba, pero esta vez estaba vacío, miro a su hermana ella tenía que contarle todo lo que paso

- ¿Serena tu sabes cómo llegue a mi cuarto? -le volvió a preguntar

Serena frunció, el seño

-Eso ya me lo habías preguntado-Mina se sonrojo un poco

-Si ya lo sé, pero tengo que saber qué fue lo que paso-levanto la cara y miro los ojos de su hermana

-Bueno si quieres saber qué fue lo que paso en el antro, te lo puedo decir-dijo Serena, mientras se sentaba en la cama

-Si cuéntamelo todo-le pidió, sentándose a un lado de su hermana

-Pues te pusiste muy mal, tomaste bastante- Mina comenzó a recordar algo de eso

-Por dios Serena eso ya lo sé, si no me hubiera puesto la borrachera que me puse, no estaría preguntado que fue o que paso- la miro molesta

-Bueno, pero no te enojes- Serena se rio un poco

-Pues entonces cuéntame que fue lo que paso-le volvió pedir mientras se sobaba sus cienes

-Está bien pues te pusiste a bailar arriba de una mesa- comenzó a contarle

-¡Que! –grito Mina, pero se arrepintió rápidamente ya que sintió que su cabeza le explotaría

-Si e hiciste un show- Mina ya no dijo nada, mientras que Serena le contaba todo lo que había pasado, con cada cosa que contaba Mina abría mas los ojos

-Qué vergüenza –dijo Mina tapándose el rostro

-Si pobre Malaquite, que tuvo que soportar hasta tu vomito-dijo Serena dibujo en su cara un gesto de asco

Mina estaba más roja que un tomate por la pena que sentía, pero pareciera que algo le ilumino porque empezó a pensar que por esa razón fue que Malaquite no quiso decirle nada

-Pero cuando subí en la camioneta no supe nada más, ya que creo que esas copas que me tome me hicieron afecto. pero casi estoy segura que Darien fue quien me trajo a mi cuarto y Malaquite a ti.

Mina se puso de pie

-No eso no puede ser. Dios no puede ser que haya sido tan estúpida-se quejaba mientras caminaba de un lado a otro

-Mina-la llamó Serena, pero pareció no escucharla-¡Mina!-grito, grito que hiso que se detuviera en seco y se agarrara a cabeza

-Porque estas gritando-la miro con molestia

-Es que se pude saber por qué te pones como loca-Mina la miro y de pronto su mirada se ensombreció

-Serena-dijo ella

- ¿Que pasa Mina? Me estas asustando-le pregunto en tono de preocupación

- ¿Está segura que fue Malaquite quien me subió a mi cuarto? -le volvió preguntar

-Pues segura, segura no. Pero puedo apostar que si, por que ellos estaban con nosotras. porque lo preguntas-la miro con curiosidad

Mina la miro con angustia, angustia que le trasmitió a Serena

-Serena creo que me acosté con Malaquite-le soltó

-¡Que! –grito Serena

Mina se volvió a dejar caer aun lado de ella, pero esta vez se tiro en la cama

-Lo que oíste creo que Malaquite y yo hicimos eso-Serena cada vez habría más los ojos

-Pero como – no sabía ni que decía de la impresión

-Pues ni me lo preguntes, porque estaba tan borracha que ni yo lo sé-se quejo

-Mina como puedes decir eso, sabes lo que hiciste te acostaste con Malaquite. S-i papa se entera lo va a despedir- Mina ni se movió

-Tal vez sea lo mejor, ese tipo me cae muy mal-Serena rio

-Por dios. por esa razón te acostaste con el –le dijo en tono sarcástico

-Pues –la rubia se quedó callada, no sabía que decir

-Sabes yo que es lo que pienso, que tú y Malaquite se gustan-soltó Serena, riendo de la cara que puso su hermana

Mina se puso de pie rápidamente

-Qué cosa. Estas loca, yo no siento nada por ese troglodita, él es la persona que más he odiado en mi vida

-Pues di lo que quieras, pero yo pienso que se gustan. También deberías de investigar bien que fue lo que paso porque si no es cierto que Malaquite se acostó contigo, podrías meterlo en serios problemas-la miro con seriedad

-Bueno en eso tienes razón. Hay, pero el muy idiota no me quiso decir nada-apretó los puños molesta solo de recordar como la ignoro

Serena dejo a Mina después de estar hablando un rato más con ella. Se sentía preocupada, si de verdad Mina se acostó con Malaquite se meterían en un buen lio. Pero ella no pudo evitar recordar que Malaquite estaba completamente sobrio. Pero negó, el no sería capaz de abusar de su hermana o si, sé quedo pensando

-Pero claro el me dirá que fue lo que paso-dijo y salió corriendo

Entro a la casa del servicio, sin pensar subió corriendo las escaleras, se detuvo

- ¿Cuál será el cuarto de Malaquite? -se pregunto

Pero de uno de los cuartos salió Zafiro

-Zafiro –lo llamo. El muchacho se sorprendió mucho de ver a la rubia ahí

-Si señorita –contesto

- ¿Cuál es el cuarto de Malaquite? -le pregunto

Zafiro la miro con curiosidad ya que ellas nunca se metían a la casa de servicio y menos a buscarlos. La que siempre se encargaba de ello era Diana

-Pues-se quedó penando

-Cual –le insistió en tono fuerte pero tranquilo

-Aquel- le señaló-el del fondo a la derecha- la rubia comenzó a caminar, casi corrió- pero-Quiso decir algo más, pero fue demasiado tarde, la rubia abrió la puerta con brusquedad

-Mala….-dijo, pero se quedó petrificada al ver una de la visión más hermosa que haya visto en su vida.

No pudo evitar recorrer cada centímetro de ese perfecto cuerpo, bien tonificado. Esos hombros anchos y músculos, el pecho bien marcado, siguió el camino mientras veía como algunas pequeñas gotas traviesas todavía se resbalaban por él, perdiéndose en el comienzo de la toalla que tenía enredada en la cintura, sus largas y fuertes piernas.

Las sensaciones que estaba experimentando nunca antes la había sentido, sentía como un líquido caliente le recorría el cuerpo, provocando que su piel se le erizará y su bajo vientre comenzará a palpitar. No podía dejar de mirarlo

-Serena-escucho que la llamaban, sacándola de su letargo

Ella movió su cabeza con rapidez. Pudo ver la sonrisa que tenía Darien en su rostro, esto le estaba causando diversión. ella debería de tener cara de idiota, al estarlo viendo. Maldita sea, solo le falta babear

-Darien perdón –contesto atropelladamente-perdóname por favor-le rogo, mirando a la cara

-No te preocupes ¿necesitas algo? -le pregunto. Si a ti, pensó ella mirándolo a los ojos

-Perdón no pensé que estuvieras así-se volteó para otro lado

Darien sonrió al ver lo el gesto de timidez

-Perdón, es que acabo de salir de bañarme y estaba por vestirme-le informo

-Si eso ya vi- contesto ella, sin mirarlo. Que estúpida se sentía, ella era la que debería de pedirle perdón, por entrar a su cuarto de esa manera

-Pero si me permites un momento para vestirme y después me dices que es lo que necesitas- sé que mirándola esperando la respuesta

-Sí, si es me parece bien te espero abajo-contesto, salió corriendo

Darien se quedó mirándola hasta que se perdió de su vista, se asomó al pasillo y la vio bajar las escaleras

Zafiro que todavía estaba parado en medio de pasillo volteo a verlo

-Yo quise advertirle, pero cuando se mueve rápido se mueve-rio

Darien lo miro

-Si pobre, no sabía ni que decir- soltaron una carcajada ambos chicos- Pero tengo que saber que necesita tal vez quiere salir –Zafiro solo asintió. Darien cerró la puerta tras el

Serena estaba sentada en el sillón de la pequeña sala que había en la planta baja

-Por dios que pena-decía mientras se retorcía las manos-que pena con Darien-se repetía- pero que poca educación la mía, de vi haber tocado-se dijo. Y perderte de ese bellísimo espectáculo, dijo su conciencia- Tu cállate que va pensar de mi-se contestó ella sola

- ¿Señorita Serena decía algo? -le pregunto Zafiro quien venía bajando

Serena se puso nuevamente rojo, porque siempre tenía que estar hablando sola, no si había cosas en la vida que nunca cambiaran

-No nada-contesto y le sonrió

-Segura-le pregunto –me pareció escuchar que decía algo-la miro con curiosidad

-No, no te preocupes –le contesto-es una manía que tengo de estar hablando sola-sonrió

El chico abrió los ojos y se encogió de hombros

-Bueno entonces con permiso-le dijo y salió de la casa

Después de varios minutos de espera el pelinegro hiso su aparición

Serena volteo a ver la parte de arriba de las escaleras, abrió nuevamente la boca, al ver a su guardaespaldas bajar se veía realmente guapo, todavía tenía el cabello húmedo y despeinado eso lo hacía ver irresistible. Se puso unos vaqueros y una camiseta de color negro que le quedaba pegada al cuerpo resaltando sus músculos

Por qué nunca lo hemos visto así, se preguntó, su conciencia rápidamente le contesto, pensar que lo que está debajo de esa ropa esta todavía mejor. Como para comérselo.

-Hay tu cállate que no ayudas mucho-se le salió decir

-Serena-Darien la llamo al verla tan pensativa y escuchar lo que dijo, pero no lo entendió

-Si –contesto mientras movía la cabeza. Maldita conciencia, vete a pensar algo bueno. Eso está más que bueno, negó rápidamente

- ¿Ahora si me puedes decir que necesitas? -le pregunto

-Bueno yo –se quedó pensado, a que rayos vine se preguntó ella misma

-Está todo bien-pregunto preocupado el moreno al ver su cara

-Si está todo bien- contesto rápidamente al ver la preocupación en sus ojos. Mina se obligó a recordar-Darien quiero preguntarte algo-le dijo

El moreno sonrió, siempre parecía una niña, con su permiso para preguntar cosas

-Te escucho- le dijo y dibujo una sonrisa mientras la miraba con ternura

- ¿Quiero saber qué fue lo que paso anoche? -le dijo

El moreno se puso pálido, por dios ella recordaba el beso que se dieron

Casa Furuhata

la familia estaba terminando de desayunar, Jedite miro con seriedad a su hijo

-Andrew necesitamos hablar-le dijo. El rubio volteo a verlo

- ¿De qué papa? -le pregunto en tono molesto-si vas a empezar con lo mismo de siempre-pero su padre no lo dejo seguir

-Si voy empezar con mismo de siempre. así que te espero en el estudio para poder hablar con tranquilidad- se puso de pie-a ti también te espero –le dijo a su mujer quien solo asintió

-Ahora qué diablos quiere-dijo el rubio con enojo

-No se hijo- contesto su madre con mortificación

Kaolinet entraba en el estudio seguida de su hijo

-Aquí estamos cariño. ¿de qué quieres hablar? -le pregunto la mujer

-De que va hacer mujer, del compromiso de nuestro hijo-miro al rubio el cual estaba muy serio-necesito que le pongas fecha a tu boda-le exigió

Andrew lo miro

-No crees, que eso solo nos concierne a Serena y a mí-le contesto

-Sí, pero si sigo esperando a que te decidas a pedir su mano me voy a morir de viejo y sabes que la situación que estamos pasando –le recordó

-Si papa como podría olvidarlo- frunció el ceño-sabes si tú tienes tanta prisa porque me case. tu pon las malditas fechas-grito y salió del despacho

-Jedite,- no creo que deberías presionar tanto a nuestro hijo-le dijo Kaolinet

-Tu sabes que las cosas no están para seguir esperando que él decida- la miro

Casa Chiba

El peli plateado entraba a su casa

-Hijo-le hablo Luna llamando su atención

-Mama-contesto mientras la abrazaba, con cariño

-Como estas mi pequeño grandulón-le pregunto, mientras el la bajaba, por la altura de su hijo siempre la levantaba varios centímetros del piso

-Bien mama-le contesto, Luna lo miro, sabía que algo le pasaba

-No me mientas. que te conozco muy bien y sé que algo pasa-le dijo

-No pasa nada-le seguro- simplemente que me siento cansado y desvelado, anoche las señoritas se fueron de fiestas y me toco ir a cuidarlas-le conto para que estuviera tranquila

Luna lo volvió a mirar, pero sonrió

-Está bien te voy a creer. ¿Y Darien? –pregunto por su otro hijo

-Está trabajando. y está bien mama, antes que me empieces a interrogar-le dijo

-Y que haces aquí hoy no es tu día de descanso-le dijo

Malaquite sonrió, si algo tenia Luna era que su memoria era muy buena, no se le olvidaba nada

-Lo que pasa mama que tenía ganas de estar con mi familia y le pedí a Neflyte que me cambiara el día para poder estar aquí-le sonrió

-Malaquite Chiba hazme el favor de decir la verdad. porque no te creo nada-lo miro con seriedad

-Esa es la verdad-luna frunció más el ceño, el platinado suspiro –Está bien mama, tengo una cita con una chica –sabía que eso si lo creía.

Su madre solo negó

-Hay hijo eso no está bien. Tienes que sentar cabeza, no puedes estar saliendo con cuanta mujer se te cruza en el camino-le dijo

-Mama ya te he dicho que nunca voy dejar de hacerlo. No quiero compromisos con ninguna mujer-la miro con cariño-solo contigo tu eres el amor de mi vida-mientras la abrazaba y besaba en la frente

Luna rio, le dio un pequeño golpe en el brazo

-Eres un sinvergüenza. Pero estoy segura que algún día va llegar la mujer que te haga cambiar de opinión –le aseguro

Malaquite hiso una cruz con sus dedos índices

- ¡Por favor Dios! no escuches esas cosas-dijo y miro al cielo

-Ya déjate de tonterías-le dijo luna, lo volvió a golpear cariñosamente y rio con el

- ¿Y Rei? -pregunto

-Seguro está en su cuarto, me dijo que tenía una tarea –contesto

-Voy a saludarla –le dio otro beso. Comenzó a caminar, mientras su madre observaba su andar

Mientras subía estaba pensando en todo lo que pasó la noche anterior, como era posible que se hubiera dejado llevar. Esas ganas que siente de protegerla de todo, de sentir sus labios. Eso no podía ser posible, ella era una mujer tan superficial, que lo único que le importaba era estar a la moda, y su estúpido noviecito el cual era un patán con ella.

Pero todo lo que le dijo a noche, seria verdad o siempre seria si con todos los hombres. Negó rápidamente, tal vez sería toda una muñequita de plástico, pero él nunca había visto que estuviera con otro hombre, que no fuera Yaten.

-Ya deja de pensar en esa tonta-se regañó. Pero sonrió y rio un poco, no pudo evitar recordar la cara de terror que tenía esta mañana cuando le pregunto qué fue lo que sucedió anoche- pero ese será tu castigo por caprichosa, no te hará mal estar con la intriga de saber qué fue lo que paso unos cuantos días-volvió a sonreír

Camino con esa pequeña satisfacción hasta llegar al cuarto de su hermana. Abrió la puerta y entro

-Rei-la llamo

La morena salto de su asiento

-Mal me asústate-le contesto con enojo, mientras volteaba a verlo

-Perdón no fue mi intención- pero su miraba viajo a la pantalla de laptop que tenía ella enfrente- ¿qué haces? -le pregunto

La morena se puso pálida sin sabes que decir

-Yo-titubeo un poco-yo estoy conversando

-Así ¿con quién? –pregunto, acercándose a la mesa mirando la pantalla- ¿quién Nicolás? -le pregunto

Rei lo miro y se puso rojo como un tomate

CASA TSUKINO

-No entiendo tu pregunta-le dijo Darien a Serena

-Pues quiero que me cuentes que fue lo que paso, después de que me quede dormida en la camioneta- lo miro con seriedad

-Serena no estarás pensando que me aproveche de ti-le contesto Darien con preocupación

Serena se puso rojo y se agacho, pero levanto rápidamente, la cara

-Claro que no estoy pensando nada de eso. solo quiero saber cómo fue que llegue a mi cuarto-se encogió de hombros como si no tuviera importancia

-Pues yo te cargue, te subí a tu cuarto, te acosté en tu cama, te cobije y después te b…-pero se quedó callado al ver el error que iba a cometer

- ¿Después que Darien? -pregunto Serena, sin dejar d verlo

-Apagué la luz y salí de tu cuarto-le seguro. Maldito mentiroso, se dijo a si mismo

-Eso fue todo-dijo la rubia

Entonces si fue un sueño, sintió tristeza. Pero claro que eso no podía ser más que un sueño, Darien siempre había demostrado ser todo un caballero

-Si eso fue todo-le aseguro

-Bien-se movió un poco-y me supongo que a Mina la subió Malaquite-lo miro esperando la respuesta

-Sí, él fue -contesto –por qué lo preguntas

Serena rio

-Por nada solo por curiosidad-lo miro y sonrió-Bueno Darien me voy tengo cosas que hacer y nuevamente perdón por entrar sin tocar a tu cuarto-se disculpo

-No hay problema estás en tu casa-le contesto y dibujo una tierna sonrisa, esas que solo le podía dar a su ángel. Serena rio

-Entonces nos vemos –le dijo y salió de la casa

Cuando entraba a su casa, escucho que sonaba el teléfono, pero enseguida dejo de sonar, seguro ya había contestado

Mientras en el estudio su padre contestaba una llamada

-Si diga- contesto

-Kenji ¿cómo estás? -le preguntaron-soy Jedite

-Bien Jedite. ¿y que debo tu llamada querido amigo? -le pegunto

-Te llamaba para decirte que mañana iremos a pedir la mano de Serena- le informo

Kenji no pudo evitar dibujar una sonrisa en su rostro

CONTINUARA…

Que tal mis parejitas, una es toda ternura y la otro se da hasta con la cubeta jajajaja todavía estamos arrancando con esto vamos a ver qué pasa con Darien y Serena ahora que ella está por comprometerse con Andrew. Mina que esta con la incertidumbre de saber qué fue lo que paso con su guapo guardaespaldas jajajaja ustedes lo saben, pero ella no jajajajaja.

Hola chicas después de mucho tiempo vuelvo con otro capítulo, seque no tengo perdón, pero, la verdad que a veces el tiempo no rinde, y ya cuando te das cuenta pasaron algunas semanas o meses jajajaja. Pero espero que sigan recibiendo mis historias y que este capítulo sea de su completo agrado. Lo que si les aseguro que no las dejare inconclusas a un que me tarde años como lo estoy haciendo jajajaja.

Les pido que por favor me sigan agregando a sus alertas y favoritos y no menos impórtate me dejen sus comentarios para saber su opinión…

Gracias a las personas que se pasan a leer y me agregan a sus alertas y favoritos, les dejo mil abrazos y besos…

¡Nos leemos en próximo!