Lo siento por el gran retraso de la actualización del fic pero es verano, vacaciones y tal. Ahora que he vuelto espero subirlos tan rápido como lo hacía antes ya que vuelvo relajado y con las ideas frescas.
Vaya me ha alegrado ver que había unos cuantos rewiews, los cuales agradezco mucho. Me alegra también ver que os gusta mi fic. Principalmente os quería decir que no habrá ningún romance común con Naruto, es decir, ni Sakura ni Hinata. Quizás haya harem... no lo sé eso todavía lo estoy pensando, aunque sinceramente parece poco probable. Pero tendreis que esperar todavía un poco para eso.
Bueno aquí os dejo el siguiente capítulo de mi historia.
Ch 8: La Búsqueda
La aparición de Kyuubi de nuevo en Konoha hizo saltar todas la alarmas en la zona. El pánico estaba apoderandose de la aldea aún más si cabe por la acción del Hokage, permitiendole la escapada. El viejo estuvo horas y horas intentando explicarles de que hubiera sido imposible pararle por la fuerza y que además lo único que intentaba era evitar una masacre como la de hace unos años. A pesar de ello, solo unos pocos lideres del consejo vieron la lógica en las palabras del Hokage, el resto y por desgracia mayoría votó por la puesta del chico en el libro bingo con una suma de 100 millones de ryu por su cabeza. La propuesta promovida por el líder de la Raíz, Danzou, se miró con muy buenos ojos para la mayoría del pueblo que deseaba la muerte del zorro como su primera y única preocupación para el futuro. Sólo unos pocos, entre ellos Anko y Kurenai, echaban de menos al rubio. Durante ese tiempo Naruto desconocía lo que acontecía en Konoha, pero tampoco le importaba mucho. Solo de vez en cuando echaba la vista atras pensando en que sus amigas lo pasarían mal por su culpa y eso le recomía la conciencia. Parecía que su conexión mental tenía un límite de un kilometro nada más, así que de poco le iba a servir estando a cientos.
Semanas después de que se fuera, un chico andaba lentamente por un bosque cercano al límite del país del fuego con el del rayo. Miraba al suelo fijamente como si anduviera buscando una moneda en el suelo. De vez en cuando se paraba, echaba la vista atras, y después reanudaba la marcha.
-Como echo de menos tenerte aquí conmigo Kyuubi-sensei, ojalá pudieras hacerme compañía...
De repente a Naruto se le ocurrió algo que le hizo llevarse las manos a la cabeza.
-Como no se me había ocurrido antes. Aunque va a ser un problema pues ahora soy...como decirlo...soy el jefe del clan de los zorros, o algo así. Bueno ya veré. Tecnica de Invocación.
De la gran nube de humo apareció el mismo zorro que le ayudó contra Orochimaru. Arun.
-Para que me ha invocado hoy, señor.
-Arun, que posición ocupa Kyuubi en tu familia???
-Es nuestro líder, señor. Es aquel que tiene más poder dentro de nuestro clan.
-Ya veo...pues tengo que decirte que soy el nuevo Kyuubi.
-Lo sabemos, Kyu-sama. Esperamos que algún día venga a nuestro hogar y hagamos la ceremonia adecuada pero también estamos al corriente de la misión que tiene.
-Por eso te llamé. Alguno de los nuestros es un buen rastreador?
-Ahora mismo los hago llamar.
-Bien, eso es todo, puedes retirarte.
-Señor he de decirle que hay unos veinte ninjas al sur vigilandole.
-Lo se...son ninjas de la raíz, solo espero que Danzou se haya atrevido a venir con ellos para rebanarle su pescuezo. Pero ahora lo más importante es encontrarla. Que vengan lo más rápido posible.
-Estarán con usted en muy poco tiempo.
-Gracias Arun.
El zorro gigante se desapareció entre una gran cortina de humo y Naruto decidió seguir un poco su camino mientras esperaba a los refuerzos. Llevaba unos kilometros andados hacia el sur cuando notó que los de la raíz se acercaban más a él pero también que del otro lado de la frontera se apostaban ninjas que sin duda no le permitirían el paso. Aceleró intentando dejarlos atrás pero el rastro se desvió hacia el oeste, saliendo del país del fuego, lo que le obligó a detenerse y dejar que los de la raíz se le echaran encima. Cuando notó que tenían contacto visual Naruto se dió media vuelta.
-Tan poco os parecia ese viejo carcamal que os envía a misiones suicidas??
-No hemos venido a matarte, bueno depende de sí aceptas o no esta proposición. Danzou-sama te perdona la vida si te pones al servicio de la Raíz hoy mismo.
Naruto no sabía si echarse a reir o matarlos a todos por su insolencia.
-De veras creeis que Danzou podría controlarme, someter a su voluntad al gran Kyuubi. Decidle a vuestro señor que no me interesa su proposición y que si lo veo lo mataré.
-Rechazais la oferta?
-No ha quedado claro?
-Entonces no nos dejas otra opción zorro, a por él!!!
Después de una media hora de pelea en la que Naruto usó solo una mano, porque la otra estaba muy ocupada rascandose y tapandose la boca de los bostezos, dejando la zona llena de socavones y cadaveres de ninjas, Naruto hizo unos cientos de clones.
-Chicos, id a la base de Danzou en las afueras de Konoha. Derrotad a la Raíz y luego matad a Danzou y a cualquier ayudante que tenga en el consejo. Sed descarados, que os vean llegar, pero sed rápidos que no escape. Teneis dos días, partid ya!
Cuando la marabunta de Narutos se marchó, por fin aparecieron dos zorros de mediana estatura. Uno le era muy familiar y el otro era de pelaje violeta oscuro con un mechón negro en la frente.
-Shausi?
-Si soy yo Kyu-sama. Y ella es Saori, mi compañera. Ambos somos rastreadores estupendos.
-Vaya si que crecistes Shausi. Bueno si no os importa empecemos.
Los dos zorros se dejaron llevar por el olor que les transmitía Naruto y que debían seguir. Tras varios minutos de olfateo, los dos encontraron el rastro y se dirigían raudos siguiendolo. Tras unos minutos dirigiendose al oeste, como Naruto predijo, llegaron a la frontera con el país del rayo donde les parecía estar esperando una comitiva de bienvenida. Naruto miraba como aquellos que parecían estar esperandole no ponían cara de tener muchos amigos, y Naruto no estaba entre ellos. Cuando él llegó más o menos a su altura, les dijo a los dos rastreadores que se marcharan, y así lo hicieron dejando a los ninjas del país del rayo y Naruto solos.
-Zorro, no se te permite la entrada a este país. Si lo haces se te declarará enemigo de rango super S y serás un cadaver en menos de un día.
-Se puede saber quien ha dado esa orden?
-El señor feudal del país del rayo en persona después de recibir un mensaje anónimo del país del fuego comentando tu nueva situación.
-Vaya...esto complica las cosas pero me temo que tengo que seguir adelante, para vuestra desgracia no se me da muy bien respetar las fronteras. Adiós. Ah! Y no seais insensatos e intenteis atacarme pues los últimos...no sé, cien ninjas que lo intentaron son pasto de los carroñeros ahora mismo.
Los ninjas del rayo no intentaron detenerle si no que se pusieron en paralelo a él y le seguían a todas partes. Durante días siguieron a Naruto que seguía el rastro hasta que un buen día Naruto se desapareció dejando atontados a sus perseguidores.
-Estuvimos siguiendo a un puto clon....
Mientras tanto el verdadero Naruto se partía de risa para el susto de sus rastreadores zorro que le miraban preocupados cuando le llegó la información del clon. Ya casi habían llegado a donde el rastro era más fuerte. Según ellos ella había pasado por aquí hace casi dos años. Despues de estar casi dos meses rastreando y haber pasado por cientos de aldeas y poblados civiles, ya era hora de que ella se decidiera a ir a alguna aldea ninja. Llegaban a los límites de la aldea oculta entre las nubes. Sin duda eso suponía un problema pues seguramente no era muy bienvenido allí. Decidió poner a prueba sus mejores genjutsus y henges, después de acabar con uno de los ninjas de la nube y así suplantarle. Al parecer aquel chico se llamaba Iwo Nirui, era un chuunin de la nube, de los pocos allí que no usaban el raiton si no el katon. Estaba de suerte, el chico volvía de una misión. Recogió el pergammino que llevaba y se dirigió a la puerta de la aldea. Gracias a sus bastante desarrollados sentidos logró atravesar la densa nube que envolvía la aldea y encontrar la puerta.
-No te esperabamos hasta esta tarde Nirui. Parece ser que por fin has hecho algo bien, para variar. Debe ser que hoy no te perdiste al volver.
Naruto siguió su camino deseando con todo su ser acabar con esos dos insolentes que se reían. Finalmente, estaba por fin dentro de la aldea y sin levantar sospechas. Aún así decidió que esos dos de antes no verían la luz del mes que viene. Al parecer el mensaje del pergamino que cojió se dirigía al Raikage, así que se dirigió a su torre. Después de ver que el chico al que había decidio suplantar era el hazme reir de la aldea, subió hasta el despacho de su líder. Le hicieron entrar para que entregara su mensaje pero se encontró con que él estaba en plena discusión con una chica alta, que se sobresaltó con su aparición. Aquella chica le resulto ser familiar, le parecía haberla visto antes, creo que en la final del examen chuunin. Sin duda ella...se estaba oliendo algo raro en su aspecto. Naruto no necesito más que unas decimas de segundo para repasar todos los aspectos de su genjutsu y al parecer estaba todo en orden.
-Raikage-sama, aquí le entregó el mensaje.
-Está bien. Puedes retirarte, tú también Yugito-san.
Naruto, o más bien Nirui, salió después de la chica del despacho y nada más cerrar la puerta tras de él, ella se le encaró. Le puso las manos sobre los hombros y le estampó contra una pared. Ella lo miraba muy de cerca, le hacía sentir incomodo pero él sentía una vibración bastante familiar.
-Puedo preguntar a que ha venido eso?
-Nirui, por que se que te conozco desde hace bastante, algo raro te ha pasado.
-No se a que te refieres, estoy completamente normal.
-Eso es lo que me extraña...bueno ya nos veremos....
-Al parecer este chico también es un estúpido alborotador que lo conocen todos, será mejor que me cambie de persona en cuanto pueda. Bueno ahora voy a ver si encuentro su olor por la aldea.
Al salir de la torre se tropezó con una chica que según verle, se echó las manos a la cara y le dió un bofetón en toda la cara dejandole la mejilla roja para el resto del día. Tras eso la chica salió corriendo sollozando.
-Lo del cambio se hace cada vez más urgente. Que mal carácter tenía esa. Bueno sigamos.
Naruto atravesó media ciudad buscando ese olor. Ese olor que ya se sabía de memoria de tanto olerlo, ya lo tenía grabado en la mente. Hasta el ramen le olía así, llegaban momentos que ya no olía nada más que eso.
La primera semana no encontró nada de nada, además fue mandado a una misión con su equipo. Según Naruto una estupidez, un aburrimiento. Aún así se alegró de haber sido cauto y mirar las tecnicas de fuego más corrientes en esa aldea y usarlas. Ninguno de su equipo parecía preocuparles su compañero sino que casi le ignoraban lo que le ayudaba a no ser descubierto aunque incluso Naruto se sorprendió de sí mismo por lo cauto que estaba siendo. Al volver de la misión decidió ponerse otra vez a buscar pero lo primero era cambiar de persona.
Encontró a un ninja grandote al que vió achicharrar a unos ladrones tras asaltar un establecimiento y decidió que él sería ideal para seguir adelante además de que no era, o al menos no parecía, un pringao. Se acercó a él en la oscuridad y de un movimiento rápido le partió por la mitad. Dejandose ver unos segundos memorizó el olor y la voz que había llegado a oír, además de todos los detalles sobre su físico. Sin duda se sentía mucho mejor. Descubrió que su nombre era Ryuko Yuho, un jounin bastante respetado en la aldea. También era sensei de un grupo de jovenes guenin con bastante nivel.
En el tiempo que pasó sin descubrir nada sobre el posible paradero de la chica, casi llegaba a estar cómodo en aquella aldea llena de desconocidos. Un día mientras supervisaba a sus guenin se le acercó un enmáscarado personaje.
-Vamos a dar el último paso, esta noche en el puente sobre las ocho.
-Está bien.
El chico se desapareció tras el ok de Naruto aunque él no tenía ni idea de donde se estaba metiendo aunque se intuía que debía ir, parecía que al que había suplantado tenía buen juicio y inconscientemente confiaba en ello.
De esta manera, Naruto se vió abandonando el entrenamiento antes de tiempo para la alegría de sus guenin que parecían agotados y dirigiendose hacia aquel puente.
Cuando llegó, le esperaban unos cuarenta ninjas de la nube que hablaban muy bajo casi en susurros y cuando Naruto se dejó ver estos levantaron la vista y dejaron de hablar.
-Por fin llegas Ryuko, no podíamos empezar sin ti. Bueno -volviendo a hablar casi en susurros- ya está casi todo listo para el golpe. Se nos han unido muchos Anbu que no les gusta el trato del Raikage, además de que seguimos contando con el apoyo del arma del Raiikage. Si él intenta protegerse detrás de ellas se llevara una gran sorpresa, pero aún así lo mejor es que las saquemos de allí lo antes posible. Como pensamos, atacaremos tres flancos a la vez, la prisión, la torre y el cuartel. Yo comandaré el ataque a la torre, aguantaremos hasta que el grupo de la prisión haya rescatado a nuestro verdadero Raikage y le hayan llevado a la torre para que nos ayude a acabar con el Raikage. En el cuartel, liderados por Ryuko, atacareis a sus ninjas fieles y pondreis a salvo a las dos chicas que a esas horas estarán atadas o encerradas, sobre todo la Jinchuuriki. Si todo va sobre el plan, acabaremos en unas cuatro horas. Hasta dentro de tres días no volveremos a encontrarnos y cuando lo hagamos liberaremos a nuestra aldea de las sucias manos de los traidores seguidores del Raikage.
Las palabras del que parecía ser el comandante incitaron un vitoreo general y poco después la gente se fue yendo y entre ellos Naruto. Las palabras de aquel tipo le habían dejado trastocado. Podía ser que la chica con la que se tropezó el primer día fuera la Jinchuuriki, por eso le resultaba su aroma tan extrañamente familiar. Pero la otra....él tenía una pequeña corazonada de esperanza de recuperar ese olor que le envolvía la mente por las noches. Se acercó sigilosamente al cuartel desde la parte de atrás y rebuscó en los alrededores alguna señal que le indicara si ella podía estar allí. Nada. Pero eso no evitaba sentir que su búsqueda podía acabar pronto, si es verdad que ella estaba allí. Tendría que esperar tres días, y bajo la capa de Ryuko salvarla.
-Más le vale que no la hayan hecho nada porque sino esta aldea pasará a la historia, sentirán la ira del Kyuubi.
Naruto se concentró en sus sentidos para intentar encontrar alguna presencia que se asemejara a lo que él buscaba pero aquello era demasiado grande y además había mucho movimiento y gente para concretar tanto. Se dió por vencido por hoy y se volvió a casa a descansar un poco. Sinceramente una de las cosas que le sorprendieron de ser un zorro es que solo necesitaba un par de horas de sueño para tener todas sus fuerzas a tope, bueno, y que podía tener más hambre aún que cuando se sentaba a comer ramen, necesitaba comer cantidades ingentes de comida. Era una vez al día pero era excesivo incluso para él, comía casi tanto como un batallón entero.
Finalmente se durmió y al rato ya estaba ocioso dando vueltas por su habitación hasta que de repente se paró y sonrió muy misteriosamente y como aguantando una sonora carcajada.
---------En Konoha------------
Un Anbu corría por los pasillos a altas horas de la madrugada con un mensaje escrito en un pergamino en la mano. Parecía agotado. Al encontrarse con el despacho del Hokage rezó para que él estuviera dentro y no tuviera que correr más para buscarlo. Entró y encontró al viejo sentado y mirando por la ventana como hacía siempre, y más últimamente, con su pipa en la boca.
-Hokage-sama, la Raíz ha caído y Homura y Danzou han sido encontrados muertos.
Las palabras del Anbu parecieron captar la atención del viejo Hokage que se giró apoyandose enteramente sobre la mesa y mirando al joven Anbu que seguía apoyado sobre la puerta.
-Algún responsable conocido?
-Creo que esto le explicará lo sucedido.
El ninja le entregó el pergamino que ponía su nombre en letras bien grandes. El Hokage lo inspeccionó primero y luego le dirigió una mirada al Anbu.
-Lo encontramos entre las ruinas de la fortaleza de Danzou, nadie ha podido leerlo.
-Normal reacciona con mi chakra. Veamos que pone.
El Hokage llevó algo de su chakra azul hacia el pergamino que inmediatamente se abrió y en una perfecta caligrafía empezó a escribirse un mensaje con tinta violeta.
Al Hokage:
Como ha podido comprobar y supongo que conoce, la Raíz y sus lideres han caído. Le conozco y está casi seguro que por el color de las letras sabrá quién ha sido. Sepa que no era un ataque contra Konoha, le prometí que no lo haría, pero a sus espaldas Danzou ha intentado reclutarme y luego, ante mi negativa, asesinarme. Solo me he tomado la justicia por mi mano. Espero que la desaparición de ellos le traiga menos problemas de aquí en adelante, aunque si quiere un consejo jubilese ya hombre. Por cierto nuestra deuda queda saldada.
También quiero que sepa que tengo a dos...protegidas en Konoha, sabe de sobra quienes son y le aseguro que aquel que las toque será eliminado pero si alguna sufriera, por así decirlo, algún daño irreparable, no seré benevolente con Konoha y no habrá nadie que pueda detenerme. Espero haber sido claro con ese tema.
Hasta la próxima vez que nos veamos.
P.D: Sólo cien millones por mi cabeza?? Estoy defraudado...
El Hokage no sabía si echarse a reir por los giros que da el destino, o llorar por la muerte de tantos ninjas de Konoha. Aunque la verdad es que sentía cierto gozo de que al fin esos dos bastardos dejarían de agobiarle en los consejos, necesitaba algo de paz por fin en sus últimos días de Hokage. Mandó al Anbu que se retirara y que le entregara a primera hora de la mañana un informe detallado de lo acontecido esa mañana. El Hokage quedó pensativo en su silla y tras una hora pensando en sus cosas decidió llamar a las dos chicas que el suponía que eran de las que hablaba el pergamino. Ellas se presentaron muy extrañadas en la oficina del Hokage después de que un Anbu las despertara de su sueño. Al verse juntas se extrañaron y mientras cavilaban sobre lo que el Hokage podía querer de ellas a estas horas, el Hokage se levantó y les ofreció el pergamino revelando así el contenido a las chicas que leían atentamente. Al acabar Anko se llevó la mano a la boca y Kurenai sonrió mirando al Hokage. Pero Anko parecía casi enfadada.
-Le habeis puesto precio a su cabeza en el libro bingo?
-No importa, eso no es lo importante de la carta. Lo importante sois vosotras dos. Parece ser que un ser demoniaco os tiene aprecio, y eso es muy raro. Que relación teneis con el Kyuubi?
-Kyuubi? Ha sido él quien acabó con Danzou y la Raíz?
-Kurenai, no te hagas la tonta que no te pega nada. Respondedme rápido y a lo mejor me olvido que me ocultateis esa información cuando él se paseaba por estas calles sin más.
-Amigos, nada más.
-Si os hago examinar, no encontraré nada extraño?
Las dos chicas se quedaron en silencio mirandose fijamente y de vez en cuando mirando al Hokage como si estuvieran debatiendo algo entre las dos.
-Ah! Telepatía...curiosa habiidad...Como os la ha pasado?
Las dos fijaron su vista y finalemnte Anko habló.
-Verá, horas antes de que él se marchara nos hizo llamar nada más salir del estadio, aquí, en su despacho. Cuando llegamos él estaba con unos pergaminos en la mano, y cuando nos vió se puso muy serio. Nos dijo que lo que más miedo le daba era que alguien descubriera nuestra relación con él e intentaran atacarnos mientras él estaba fuera por lo que nos dijo que podía darnos una pequeña ayuda que nos permitiría conectarnos con él en cualquier momento. -Anko se apartó el pelo dejando ver un sello parecido al que llevaba antes- Este sello deriva del que me puso Orochimaru pero no se le parece en nada. Según lo que nos explicó y lo que hemos descubierto, al principio podíamos hablar mentalmente con él y entre nosotras pero al irse él lejos ya no podemos. Lo hemos limitado a más o menos kilometro y medio de radio. A parte de eso, hace lo mismo que el de Orochimaru, nos permite tener acceso más fácil al chakra, tener más control sobre él, y bueno sin duda somos más fuertes gracias a eso. Y una última cosa, no nos transformamos al subir el nivel del sello, todavía no le hemos cojido el límite al sello.
-Interesante, no sabía que el Kyuubi fuera un maestro en Fuuinjutsu. Nunca se me habría ocurrido provocarle con ilusiones o tecnicas ninjas pero parece que este tambiñen domina los sellos. Y cuando dices que no le habeis encontrado el límite al sello, a que os referiis?
-Como sabrá de lps informes, el sello de Orochimaru tenía límite en el nivel 2 del sello. Pues verá, Kurenai ya lo ha llevado hasta el nivel cinco recientemente y la verdad es que sus genjutsus son de verdadero pánico ahora. Yo aún sigo con el cuatro.
-Increíble. Bueno a pesar del nivel que teneis ahora, Kurenai y Anko volveries a coger guenins y sereis sus senseis.
-Pero si yo ya tengo asignado un grupo.
-Bueno, Kurenai, seguirás con tu grupo pero nada de misiones de momento. La amenaza de Naruto no es para no tomarla en serio... No pongais esas caras mujeres.
-Sabe que no era eso a lo que se refería. Si tiene miedo que en una misión nos escapemos o algo así sepa que Naruto nos pidió que no le siguieramos así que no debe de ser problema el que ayudemos en misiones.
El Hokage se quedó pensativo durante un segundo y les dió la espalda volviendo a mirar por la ventana y dar una gran calada a su pipa. Las dos esperaban la reacción del Hokage.
-Naruto tenía razón. Estoy mayor para esta mierda, a partir de ahora buscaré a mi sucesor. No aguanto más todo esto y el papeleo...-el Hokage dió un gran suspiro- Vosotras dos haced lo que os venga en gana pero pondré precio a vuestras cabezas si no se en todo momento donde estais, ambas. Por el resto seguid con vuestras vidas.
-----En alguna habitación de alguna casa de la villa oculta entre las nubes-------
Naruto se despertó relativamente nervioso para su comportamiento. Mostraba cierta hiperactividad ya que hoy era el día en el que todo ocurriría. O bien la encontraba o bien tendría que seguir su camino y eso podría ser lo más problematico. No presto la más minima atención al entrenamiento y sus guenins decidieron tomarse el día libre. Poco le importó a Naruto ese hecho, solo esperaba la llegada de la noche. Entre la soledad del bosque en el que entrenaba sacó el pergamino de tecnicas de su padre, y estaba esperando acabar con esto para poder finalmente dedicarse a ser Kyuubi y dejarse de misiones. Aún así sabía que tendría que vengar la muerte del antiguo Kyuubi por que así lo quería, primero se tomaría unos años entrenandola y eso serían vacaciones.
El había repasado miles de veces mentalmente los cientos de jutsus que conocía hasta que llegó a una especie de trance. No era nada raro pues siempre lo hacía pero era la primera vez que visitaba su mente y esta estaba vacía. Recorrió como siempre el largo pasillo pero al llegar a la famosa plaza de la verja allí había una especie de biblioteca enorme con miles de pergaminos. Se colocó en medio donde había una mesa con dos pergaminos rojos oscuros. Levantó la vista al ver que no podía abrirlos y vió que cada estantería era de un elemento, agua, fuego, viento, tierra, rayo, tamién había una de Fuuinjutsu, otra de Genjutsu. Allí había miles de tecnicas que seguro que desconocía. Se sacó los dos pergaminos dorados de su padre, los dejó al lado de los rojos y se lanzó a la estantería de viento abriendo los pergaminos que contenían cada uno un par de jutsus y había miles. Naruto miró maravillado hacia la estancia en la que estaba. Kyuubi le había dejado todos sus conocimientos.
Después de un buen rato ojeando los pergaminos volvió en sí y se dió cuenta de que empezaba a anochecer y se fue a comer algo para hacer tiempo y para relajarse un poco. Tras pagar lo comido dos Anbus aparecieron en su espalda dispuestos a noquearlo. Naruto lo esquivó y los Anbus se disponían a atacar.
-Es inútil Ryuko. Tus compañeros rebeldes han sido capturados y están delante del Raikage. El Raikage anterior ha sido ejecutado de urgencia y vuestras fuerzas están cayendo una a una. Habeis perdido.
-Vaya. Teníamos un espía. Bueno esto lo hace más largo pero más interesante. Me rindo, llevadme ante vuestro Raikage, pero os aviso. Sé andar.
Naruto esperó a que los Anbus le ataran las manos a modo de esposas. Le pusieron un sello, a su parecer débil, absorbedor de chakra y le dirigieron al despacho del Raikage. Cuando llegó allí, el Raikage estaba mirando de reojo a los dos esposados e inmoviles rebeldes que Naruto reconoció enseguida. Al abrirse la puerta ambos le miraron y agacharon la cabeza en señal de derrota aunque Naruto presentaba una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola Raikage cuanto tiempo sin verle.
El Raikage ignoró el comentario de Naruto haciendo que este se desviara de todas las miradas y perimitiendole liberarse un poco de las flojas correas que le amordazaban.
-Porque no está amordazado y atado correctamente?
-Señor no peleó, se rindió por sus propios pies. Así que solo le condujimos bien atado de manos y con el sello puesto no tenía que ser ninguna amenaza.
-Pues permiteme que te diga que en estos momentos este de aquí es por el que más chakra fluye de todos. No es Ryuko idiotas solo uno disfrazado de él.
Los demás miraron a Naruto como esperando que se deshiciera y se quedaran asombrados por que les había burlado con un clon pero las palabras de Naruto resonaron en los timpanos de todos.
-Menos mal, empezaba a añorar verme tal y como soy.
Naruto deshizo todos los genjutsus que le cubrían dejando ver su espesa melena roja y sus nueve colas. El Raikage mantuvo su serio semblante aunque un poco de vibración en sus labios dejaba entre ver un poco de miedo.
-Que haces aquí Kyuubi? No hemos hecho nada que llamara tu atención y menos tu colera.
-Mmm. Al menos algo de respeto aunque sea por miedo, verás Raikage, tienes en tu poder o más bien bajo tu mando a una Jinchuuriki. Ella es la que decidirá el futuro de esta villa. Por lo que a mí respecta, no te imcumbe. Pero te aseguro que no he venido hasta aquí solo para contemplar tu aldea. Adiós.
Naruto se iba a marchar saltando desde el balcón que tenía el despacho del Raikage pero de repente se dió la vuelta.
-Ryuko y Nirai están muertos ambos. Lo siento pero era necesario. Por cierto te lo preguntaré una sola vez, espero que me guste la respuesta. Cuando decían esos dos -señalando a los dos rebeldes- que tenían dos armas, la Jinchuuriki y otra, quién es la otra?
-Si te soy sincero hace años que la torturamos pero nada parece amedrantarla, no le hemos sacado nada. Nada de nada. Viniste por ella?
Naruto no respondió, cada vez estaba más convencido de que ella estaría allí. Prisionera del Raikage o no, ella se iría con él aunque hubiera que matar a todos los ninjas del mundo. Obsesión. Todo era encontrarla y nada si fallaba.
Se dirigía a toda prisa al cuartel donde los Anbus asustados intentaron poner algo de oposición a la entrada de Naruto pero en vano. El Raikage miraba como esa fuerza de la naturaleza asaltaba él solo el cuartel de la flor y nata de su país. Sus mejores ninjas, en los que confiaba, caían uno detrás de otro sin que Naruto ni pestañeara.
Naruto giró en uno de los pasillos centrales para ir hacia una sala en la que la que estaba Yugito Nii, la Jinchuuriki.
-Vaya te veo desmejorada desde la última vez que te vi. Esto de hacer rebeliones te sienta mal.
Yugito rió ante las palabras de Naruto aunque en el proceso escupió algo de sangre. Naruto retiró la decena de sellos suprimidores de chakra que llevaba encima. Entonces Yugito se levantó poco a poco mientras su bijuu le curaba las heridas.
-Y bien, que hacemos con...
-Quién eres?
-Perdón. Soy Naruto, Kyuubi no Youko. Echas las presentaciones, a lo que voy, que quieres hacer con esta villa?
-A que te refieres? Yo no puedo decidir nada, y me da que tú tampoco. La rebelión fracasó. Aunque seas muy fuerte no...
-Puedes matarlos a todos? Si creo que si puedo pero aún así esa decisión es tuya. Si sigues queriendo el cambio en esta villa aún es posible. Pero decidete rápido.
Yugito parecía debatirse interiormente. Quien la iba a decir que podría jugar así con la vida de miles de personas. Finalmente parecía que se había decidido.
-No sería justo para nadie aquí que yo lo decidiese, en cambio, yo siempre he intentado que esta villa me acogiese a pesar de quien soy. Poca gente lo hizo y ninguno de ellos llegó a creer de verdad en mí. Mis lazos con esta villa son prácticamente nulos. Solo las cadenas del Raikage no me permitían escapar así que aprovecharé la oportunidad para irme. Sí, eso haré. Quien gobierne o deje de gobernar esta villa me da igual.
-Como quieras.
Naruto se acercó a la puerta de la sala dispuesto a enfrentarse a su momento más esperado.
-El Raikage está aún en su torre. Si no acepta tus condiciones vuelve y yo le convenceré. Si no vuelves en un rato por aquí me lo tomaré como que ya te has ido. Adiós y suerte.
La chica sonrió mientras veía que Naruto giraba tras la esquina opuesta a la que ella se dirigía, atravesaba varios pasillos y tras noquear a unos cuantos Anbus más bajó unas escaleras que llevaban a un sótano muy lúgubre y cuyas paredes estan comidas por la humedad. Su olfato no le decía ninguna pista sobre la identidad de la chica. A pesar de ello siguió avanzando por aquel oscuro pasillo hasta que dió con una sala redonda donde en medio estaba ella. Él la vió, al fin. En seguida ella lo miró y él sintió que toda su presencia se desvanecía y estuvo a punto de dar media vuelta pero se fijó en que ella no estaba maniatada.
-Muy divertido. Deshacer!!!!
La chica lo miró horrorizada como todos sus tecnicas de todos estos años se desvanecían en el aire dejandola ver en muchos años. Era pelirroja de metro setenta y el cuerpo casi definido pero aún con ciertos matices adolescentes, aún así era endemoniadamente guapa. A Naruto que se la había imaginado de miles de formas, estuvo de acuerdo en que su desarrollo no podía haber ido mejor. Él intentó acercarse a ella pero a cada paso que él daba ella retrocedía.
-Quién eres??
-Claro, tú me muestras quien eres y yo no. He sido maleducado.
Naruto retiró sus genjutsus dejando que su fragancia se esparciera por toda la sala dejandole totalmente a la vista. La chica no se sorprendió de nada hasta que vió las colas de Naruto y entonces su mirada era confusa. Esperanza, añoranza y miedo. Sobre todo estaba muy confusa.
-Es normal que no entiendas nada, todo te lo explicaré en los próximos días. Hay mucho que me tienes que contar y muchas las preguntas a las que te puedo responder. De momento no te preocupes, pero salgamos de esta asquerosa celda.
Los dos salieron lentamente mirandose de reojo, inspeccionando todos los mínimos detalles de su, ahora, compañero. Al salir y ver la luna brillar en el cielo, ella retomó la conversación, impaciente de saber quien era ese tipo que tanto se le parecía y del que no sabía nada.
-Oye. Porque me estás sacando de aquí?
-Bueno, tu padre me lo pidió.
-Conociste a mi padre?
-Así es, estuvo conmigo durante toda mi infancia. Bueno verás yo...espera...no sabes quién es tu padre?
-No, mi madre me contó que él se fue una noche y no volvió, esa misma noche nos atacaron unos ninjas y hirieron a mi madre mientras huiamos. Mi madre me crío hasta los seis años antes de que ella muriera. Sin ella empecé a vagar y acabé prisionera del Raikage que se interesó mucho en porqué yo tenía colas.
-Creo poder responder a eso, como ves yo también tengo. La razón es que tu padre era el Kyuubi, lider de los zorros, y le conocí porque yo era su Jinchuuriki. Ya lo sabes no volvió con vosotras porque mi padre lo encerró en mí aquella noche. Fue engañado y condenado. Hace siete meses le relevé del cargo de Kyuubi porque él falleció.
-Entonces soy hija de un demonio, y eso en que me convierte?
-Tranquila eso no convierte en nada. Eres el legado de tu padre y sé que él te quería mucho. Me pidió en su lecho de muerte que te encontrara y te entrenase. Así lo haremos.
-No veo porque deberías entrenarme tú.
-Primero porque nadie en este mundo te puede enseñar lo que yo si puedo. Segundo porque me lo pidió tu padre y tercero porque aunque no quieras te seguiré adonde quieras que vayas. También le prometí a tu padre que no te pasaría nada. Al menos los primeros quinientos años.
-Soy immortal?
-No. Inmune al paso del tiempo sí pero no immortal. Bueno te contaré más cosas en adelante pero de momento vayamonos de esta asquerosa ciudad.
-Y adonde vamos?
-A donde nos lleven las patas...
Y los dos se fueron de la ciudad atravesando las murallas dejando tras de sí su vida anterior y empezando una nueva juntos.
