Lleguééé con otro capítulo! Sorry por la demora, pero esta semana he tenido bastante que hacer, y la otra se me viene movida también... aprovechando que hoy es viernes, quise ponerme al día aquí.

Igual no tienen de qué quejarse eh?, este es el más largo que he subido hasta ahora.

No la dilato más... les dejo la lectura y les aviso que al final del chap hay un par de comentarios para algunas de ustedes, así que luego bajan y lo leen.

Enjoy!!

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8. La buona pasta

El tiempo se me escurrió entre las manos y, luego de soportar olímpicamente las burlas de la pelirroja por todo lo que quedaba de tarde, comenzamos a alistarnos para la cena que planeamos con los chicos. Con todo, mi mente estaba en otra parte. No podía dejar de pensar en el bochornoso "incidente" del baño. ¿¡Cómo diantres pude soñar eso… y con él!? Sencillamente no me lo creía… Vale que el chico estaba bueno, qué bueno… ¡excelente!¿Pero tan alto lo tenía en comparación a otros hombres como para que mi inconsciente forjara una realidad tan… distorsionada?¡Más encima tan jodidamente real! Juro por Merlín que creí que estaba con él en el jacuzzi… y no sé bien por qué, pero cuando lo pienso la idea no me es tan desagradable…

Quizás es eso lo que más me molesta, que en realidad no ocurrió, y que muy dentro de mí sé que nunca jamás ocurrirá… Porque digo, el día en que Draco Malfoy, así como todos lo conocemos, se fije en una "asquerosa sangre sucia" y cerebrito, y que para más remate se llame Hermione Granger, yo juraré no estudiar nunca más en mi vida. Así de imposible lo veo.

Y tampoco entiendo y comprendo del todo por qué el saber esa verdad hace que sienta un desasosiego ajeno en mí, un vacío que no sé cómo llenar. Es una sensación extraña, pero definitivamente desagradable.

¿No será que me estoy empezando a obsesionar un poco con el hurón?¿Tanta impresión causaron un par de músculos en mi retina, y posteriormente en mi cerebro? Y vale que no eran solo un par… Ya lo digo… ¡ese rubio está potente!

¿Pero qué diablos digo? Parece que los tibios y asfixiantes aires caribeños no me hacen nada bien, con estos pensamientos superé mi propia marca de esquizofrenia hormonal… y mejor escucho a Ginny, porque hace rato veo que mueve los labios pero no la oigo en lo más mínimo…

- …Entonces no sé cuál… ¿tú qué dices?

- Ehm… si, yo… este… pienso que… ¡cof!¡cof!

- ¿No me escuchaste un carajo, verdad?- preguntó un poco molesta.

- Lo siento, de verdad… tengo la cabeza en otra parte…

- ¡Entre las piernas de Malfoy!.¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ!!- no, aunque no lo crean… aún no para con la "tallita". En esta oportunidad sólo me digné a mirarla con cara de asesina en serie sosteniendo un afilado e insinuante cuchillo en las manos. Creo que captó la idea- ¡Ok!.¡Está bien! Ya me callo… ¡Alegra un poco la vida, mujer!

- ¿Decías, Gin?

- ¡Ah, si!.¿Cuál vestido crees que está mejor… el lila, o éste turquesa que tengo aquí?

- Espera… ¿vas en plan "soy una chica decente y refinada, gustosa de divertirse pero no en exceso" o "soy una perra sedienta de sexo y muero por meterme pronto entre las piernas de algún chico apuesto dispuesto a hacerme el favor"…?

- ¡Dios, Herm!¿Qué clase de inmundicia me crees?- por un momento creí ver la luz…- ¡Por supuesto que la segunda!.¡Merlín, como si no me conocieras! - …pero todo rastro de salvación en la vida de mi amiga se esfumó tan pronto como llegó.

- Ok…- acordé resignada- Si es así, entonces el turquesa.

- ¡Perfecto!.¡Be careful, gentlemen!- tomó el vestido y se fue con una radiante y picarona sonrisa al baño para cambiarse.

Suspiré y me dirigí al ropero para escoger mi atuendo. Abrí las grandes puertas de caoba y tras echar un rápido vistazo a todo mi repertorio, encontré el elegido. Lo saqué y me lo puse sin chistar sintiendo la deliciosa tela deslizarse por mi cuerpo como una suave caricia. La pelirroja salió del baño ya ataviada con su infartante elección y ambas nos peinamos y maquillamos con la minuciosidad propia que la situación ameritaba. Cerca de las 8:30 de la noche con una espléndida luna menguante, estábamos bajando las imponentes escaleras imperio de un crema elegante del Riu en dirección al hall, donde un boquiabierto pelirrojo y un atónito pelo-azabache nos esperaban.

No era para menos; por lo menos comprendía la perplejidad presente en Harry. La descarada pelirroja traía el vestido turquesa que, reconozco, yo le aconsejé. ¡Encarcélenme! Prácticamente me obligó a que se lo recomendara… era cosa de ver el otro… Pero éste era completamente lo contrario, el más vil antagonista de lo que pudiera ser un atuendo suave y recatado. La prenda iba amarrada a su cuello por dos tiras de tela, las mismas que cubrían sus senos y provocaban un escote de infarto, bastante exagerado diría yo. Su espalda de leche estaba totalmente descubierta, dejando a la vista las ocasionales pecas salpicadas en ella que siempre le envidié, y la tela comenzaba a cubrir desganadamente sólo un poco antes de que la espalda pierda el nombre… Aquel provocador vestido le llegaba unos cuatro dedos por sobre la rodilla y su indumentaria era coronada por unos hermosos zapatos de tacón a juego con su tenida. El manto de cabello fuego lo llevaba suelto y ondulado, dejando libres tiernos bucles que enmarcaban su cara porcelánica e intentaban aplacar un poco la exuberancia del vestido, sin lograr su cometido. Su pelo contrastaba a la perfección con el atuendo y se veía aún más rojizo y brillante que de costumbre. Sencillamente se veía despampanante.

Y en lo que respecta a mí… cuando llegué abajo casi me dieron ganas de gritarle a Ron que aprendiera a cerrar la boca, pero lo cierto es que me sentí orgullosa conmigo misma. Mi elección fue un sencillo vestido negro con tiras amarradas al cuello. Un tanto más ajustado en la cintura, me llegaba también unos cuatro dedos por sobre la rodilla, donde caía suelto y se movía libre. Se entallaba perfectamente a mi figura y poseía un escote razonable que terminaba con un recogido de pinza en medio del pecho. Discreto, pero provocador. Opté por un medio moño que dejaba escapar varios mechones traviesos sobre mi espalda y rostro, el cuál estaba ligeramente maquillado con el fin de no sobrecargarme. Nunca me gustó demasiado pintarme. Mis pies calzaban unos preciosos zapatos negros con taco moderado, sumamente cómodos y elegantes. Y el atuendo pareció surtir el efecto inconscientemente esperado en mi sublevada cabecita. Ron era una genuina versión masculina del perro de Pavlov.

Y bueno, ellos tampoco se quedaban atrás. El ojiverde vestía unos pantalones negros de satén y una pulcra camisa blanca que caía casual por su desarrollado cuerpo. Ron, por su parte, usaba unos pantalones azul noche, casi negros, y una camisa rosa clara que, a mi parecer, le sentaba bastante bien. Más que bien.

- Menos mal que sólo vamos a un restaurant…- comentó sonreído el ojiverde.

- Harry, no molestes,¿quieres? - contestó la pelirroja y él la miró algo intimidado. Ahí había pasado algo…- Además, una debe verse espectacular incluso para ir a comprar pan. ¿O me vas a decir que no me veo bien? - se giró sobre sí misma para mostrar el vestido completo y los ojos de Harry se ensancharon al observar su tersa espalda completamente descubierta. Ron estaba demasiado ocupado babeando como para regañarlo por mirar así a su "hermanita".

- No… digo sí… est-estás muy… ehm…

- Creo que quiere decir que le gustó.- le susurré a Gin divertida por los balbuceos de mi amigo- Ahora no lo hagas sufrir más… ¿no te da pena?

- En lo absoluto…- me murmuró de vuelta y luego sonrió- Bueno, se nos hace tarde, vámonos.

Luego de nuestra entrada triunfal, nos dirigimos al auto que habíamos arrendado por toda nuestra estadía en aquellas playas paradisíacas. Era una mini-van color plata, muy cómoda y espaciosa.

En unos minutos llegamos a "La buona pasta", un restaurant muy reconocido por su excelente comida italiana. El local en sí era espectacular, moderno y refinado. Predominaban los tonos metálicos y sobrios, aunque la delicadeza estaba presente en las lámparas de estilo cortesano que colgaban de tanto en tanto de las paredes, arrojando sombras aquí y allá sobre los rostros de los comensales. Diversos olores de pastas, cremas y derivados flotaban por todo el lugar, provocándome las ganas de darle un mordisco al aire para degustar todo aquello que olfateaba tan gustosa.

- Buona notte…- saludó el joven mozo. Ojos chocolate y cabello negro azulado, buen porte… bien.- ¿Avete una prenotazione?...- o.O- Reserva… ¿tienen reserva? - añadió al ver nuestra cara de estupor.

- ¡Ah, claro! Sì, abbiamo.- respondió el ojiverde. Debo reconocer que escucharlo parlar en italiano era muy sexy.

- Venuto con me, per favore

Entramos con la ojiazul como unas divas y percibí con regocijo cómo muchos hombres nos volteaban a ver. Caminamos un poco y los chicos nos escoltaron. Todo iba de maravillas cuando sentí una mirada especialmente intensa… Recorrí el recinto con la vista y…

- Díganme que es un sueño…- dijo Ginny en un susurro.

- No… es una pesadilla.- le devolvió su hermano en el mismo tono.

Tres pares de ojos nos miraban fijamente, casi sin expresión en el rostro. Yo me fijé principalmente en unos gris profundo que me escrutaban sin reparos. Sentí que me faltaba el aire. ¿Es que este rubio me sale hasta en la sopa? Bueno, en los tallarines… ¡Rayos!

- No puede ser… Estas malditas coincidencias ya me están molestando…- fue el comentario de Ron.

- Tranquilo, hacemos como que no existen y listo. No vinimos a tomar el té con ellos, así que no tenemos por qué intercambiar palabras. Por lo demás, nuestras mesas están separadas…- razonó Ginny.

- Claro, porque tú estás muy contenta por encontrarte con Zabini,¿no?- cuestionó Harry con brusquedad.

- No me hagas enojar. Ni siquiera debería estarte dirigiendo la palabra después de lo de hoy, así que siéntete afortunado de que aunque sea te mire.- respondió ella con frialdad.

Yo ni siquiera me preguntaba de qué diablos estaban hablando mientras el mozo nos dirigía a nuestra mesa. Estaba demasiado ocupada intentando volver a respirar con normalidad y tratando de ocultar el coloreado que mis mejillas iban adquiriendo a una penosa velocidad. Con tan sólo verlo recordaba el sueño… el maldito sueño… ¡Yo y mi pervertido subconsciente! No tenía idea de que lo encontraba tan atractivo hasta haber soñado esas cosas… impúdicas, que no quiero detenerme ni en recordar. Caminando entre las mesas abarrotadas de gente con aire interesante, me sentía vulnerable. Por la forma en que sus ojos me perforaban pareciera como si pudiera leer mi mente hasta su último recodo, y estoy segura de que esa mirada me dejaba más expuesta que si me pusieran al mismísimo Voldemort en frente desplegando todas sus artes en la Legeremancia. Agradecí a todos los santos que se me pasaron por la cabeza que él no sea Voldemort y que yo no sea tan tonta como para seguir manteniéndole la mirada cuando puedo voltear la cabeza.

Caminé ausente y evitando a toda costa encontrarme con esos ojos de acero hasta la mesa dispuesta para cuatro. Me senté junto a la pelirroja, el ojiazul estaba frente a mí y Harry enfrentaba a mi amiga.

- Pero si mira a quién nos encontramos… es el protagonista de tus sueños eróticos…- murmuró Ginny para que sólo yo la escuchara. La pisé por debajo de la mesa y soltó un agudo chillido que hizo que todos en un perímetro considerable nos miraran.

- ¡Ginny! Casi me rompes el tímpano… ¿qué te pasó?

- Nada Ron, Gin se pegó con la pata de la mesa, eso es todo.

- ¡Qué crees que haces idiota! - susurró mi amiga furibunda- ¡Ahora se me hinchará el pie y no me saldrá el zapato!

- Para que cierres la boca de una vez, señorita discreción.

- Lo único que hago es decir la verdad, no tienes por qué agredirme. ¡Por poco me atraviesas mi piececito con tu tacón!

- Ya no te hagas la víctima, que no te queda. ¡Deja de molestarme con eso de una vez! Ya te dije que no fue mi culpa…

- Ni tu culpa ni infierno, fue tu paraíso.- arqueó las cejas con una mirada insinuante que me mosqueó.

- ¡Dije basta!.¡No más, Ginevra, ya fue! - le espeté un tanto impotente.

- Ok… intentaré comportarme…- sonrió con malicia.

- Ginny, por favor no me ha--

- ¿Qué tanto hablan ustedes dos?-

- Nada hermanito, aquí no pasa nada… Y bien, dónde está la carta, que muero de hambre…

o.o.o.o Unas cuantas mesas más allá… o.o.o.o

Un par de ojos gris azogue observaban furtivamente desde la otra esquina del restaurant al grupo de cuatro personas que había abordado recién el lugar, deteniéndose a ratos y reticentes en una castaña que lucía… diferente.

"Granger se lo tenía bien escondidito… Más que un ratón de biblioteca, pareciera que de oruga se transformó en mariposa… y en una bastante aceptable…"

- ¿Drakin?¿En qué piensas amor?

- Tres cosas, Pansy… Primero, no me pongas esos patéticos apodos porque ya sabes lo que los odio. Segundo, no soy tu amor ni nunca lo seré… y tercero, pero lo más importanteY ¡No te importa lo que esté pensando!.¡Ni siquiera te molestes en preguntar! - airado, bebió del margarita que tenía en frente suyo.

- Hey, Draco… no seas tan duro con la pobre…- interpeló Blaise a favor de la morena, quien estaba demasiado espantada para replicar.

- Pero es que me…-- miró a la chica, quien tenía los ojos llorosos y hacía pucheros- Merlín…- suspiró- Lo siento, Pansy… pero sabes que me revienta que me llames así y ya no sé cómo hacer que lo entiendas…

- Yo sólo te trato con cariño y ves lo que recibo a cambio…

- Un cariño innecesario, Pansy. No hace falta que me pongas esos apelativos tan… melosos…- se retorció en su lugar con una mueca de asco.

- Il vostro ordine…- apareció entonces el alto mozo a su lado.

- Ehm... il spaghetti al filetto,¿è quello con il salsa di filetto, i funghi, il vino rosso e la crema? - preguntó Blaise con el sexy acento impregnado en la voz.

- Sì, è, signore.

- Allora preferirò quello, per favore.- sonrió el morocho mientras le entregaba la carta al chico. Se sentía en su salsa hablando aquel idioma.

- Io desidero il risoto di frutti di mare.- habló el rubio. Blaise lo miró sorprendido.

- ¿Desde cuándo sabes hablar italiano?

- ¿Y por qué yo no lo sabía, Dragón?

- Casi desde siempre… y hay muchas cosas de mí que no conoces, Pansy.- sonrió misterioso, obviando el apodo usado por la morena.

-Pero… ¿cómo es que no sabía eso?- suspiró- Bueno… yo quiero una lasaña con salsa genovesa- sonrió nerviosa.

- ¿Lasagne alla genovese? - preguntó el joven camarero por sobre su pequeña libretita de anotaciones.

- Sí, la misma.

- Molto buon…- murmuró terminando de anotar el pedido- Grazie, il vostro ordine è aspetta... Su orden está lista, la traeré en unos minutos.- dijo en un inglés con un acento claramente extranjero, para posteriormente abandonar la mesa.

El rubio lo siguió con la vista y comprobó que se dirigía al grupo que captaba toda su atención.

En un principio se había molestado porque llegaran al mismo lugar en el que ellos comían, habiendo tantos otros sitios de los que elegir en una ciudad tan grande como Miami. Pero luego de ver a la castaña, pensó que no sería tan malo y que podría acompañar a su plato de comida recreando la vista un poco. Sólo un poco…

- Voy al baño un momento.- anunció Pansy poniéndose de pie, mostrando un precioso vestido blanco que se entallaba a su curvilínea figura, sin nada que lo sujetara a su cuello u hombros sino que sólo apretándose en su pecho.

- ¿Che cosa state osservando? - preguntó el Blaise en cuanto la morena ya hubo desaparecido de su vista- O a quién…

- Una bella ragazza…- susurró el ojigris sin despegar la vista de Hermione, quien miraba a la mesa con un leve coloreado en las mejillas. Blaise dirigió sus ojos a aquella mesa.

- ¡Mamma mía! No puedo ver vestida así a pecas… no puedo…- dijo el ojiverde en un gemido de frustración.

- Y sin embargo no despegas la vista de ella…- le contestó su amigo rodando los ojos de plata.

- Tú ni hables, mira que tampoco le quitas los ojos de encima a Granger.

- Yo no me estoy quejando de lo que observo, todo lo contrario…- anunció dibujando en sus labios una sensual sonrisa.

- ¿Entonces sí le vas a ella después de todo, no?

- No lo sé, pero tengo que admitir que se ha puesto preciosa… y que tiene un cuerpo de infarto…- agregó con una voz tan temible como seductora.

- Sí que lo tiene…

- ¡Ni te atrevas! Ni siquiera la mires.- saltó bruscamente el rubio, dirigiéndole una mirada punzante a su amigo.

- ¡Uff!.¡Menos mal que no te gusta! - satirizó Blaise haciendo aspavientos- ¡Estás totalmente colgado!

- ¡Nada que ver! Yo sólo lo digo por… ehm… bueno, tú ya estás con la enana de fuego--

- Aún no estoy amigo, aún no…- aclaró él no sin cierto pesar en la voz.

- Bueno, aún no… pero sabes a lo que me refiero. Y… pienso que deberías focalizarte solamente en ella, para que así no te distraigas y la conquistes a como dé lugar…- terminó un vacilante blondo, sonriendo forzadamente.

- Ehm… sí, Draco, sí…- acordó Blaise entornando los ojos antes de darle otro sorbo a su aperitivo.

o.o.o.o En la otra punta del restaurant… o.o.o.o

No aguantaba más... sencillamente aquella mirada me estaba matando, me consumía lentamente...

Había pasado un tiempo considerable y nuestra comida ya había llegado. Pero en vez de disfrutar de un buen plato de pastas varias, lo único que quería era que se abriera el piso bajo mis pies. ¡Es que sencillamente no lo soportaba! Sentía como si el acero de sus ojos recayera corpóreamente sobre mí, arrancándome el aire con tortuosa lentitud. Me desnudaba con la vista… era como si me examinaran unos rayos X y me hicieran un escaneo completo. Estaba nerviosa.

- Hermione,¿está bien tu plato?¿Te gusta la comida?

- Sí Ron, todo está bien…- respondí sin poder evitar la voz cansina luego de haber aguantado la misma pregunta ya unas seis veces anteriores. Ron llevaba eternos minutos hablándome cosas que la verdad yo no escuchaba pues tenia cosas más… ehm… inquietantes en qué pensar.

- ¿Segura?¿No estará frío? Según decía mi abuelita, eso te hace mal para el estómago… si quieres le decimos al mozo que lo vaya a calentar, o que te cambie el plato…

- Ron, ya te lo dije, mi comida y yo estamos bien.- me apresuré a responder cada vez más alterada cuando vi que se paraba para llamar al joven que nos atendía.

- No seas tímida,¿eh? Mira que no hay ningún problema si--

- ¡Ron, ya!.¡Cállate un momento por favor!.¡No me hostigues más! Ya te dije que todo está bien,¡no seas pesado!

- Pero Herm--

- ¡Por favor!.¡¿No te das cuenta que no he escuchado palabra de lo que has dicho en todo este tiempo!.¡Dios!- ok, fui un poco dura, lo sé. ¡Pero cuando estoy nerviosa me pongo irritable!

- No era necesario ladrar tanto…- comentó la ojiazul sentada junto a mí. La verdad es que tenía razón, el restaurant en pleno nos miraba.

- Lo siento…- susurré avergonzada.

La cena siguió como si nada, aunque debo admitir que el ambiente se cortaba con varita. Mi amiga y el ojiverde apenas se dirigían la palabra, no tengo idea por qué. Su mutua indiferencia era sumamente incómoda; ella mantenía una pose orgullosa y él no le hablaba, pero podía notar en sus esmeraldas un brillo de arrepentimiento, el cual cambiaba rápidamente a uno asesino cuando sorprendía a Ginny mirando descaradamente a Zabini. ¡Si casi había que pasarle un babero a la pelirroja! Pero la verdad es que el moreno estaba estupendo. Vestía unos pantalones negros muy elegantes junto con una camisa verde musgo abierta descuidadamente en los primeros botones, por lo que su bronceado torso quedaba a vista y paciencia de todos. Y por lo que se veía, Ginny estaba impaciente por ir y lanzársele encima…

El pelirrojo sentado frente a mí se había sumido en el más absoluto mutismo. Parece que se tomó muy a pecho las palabras que le dije, y ahora miraba su plato como si estuviera considerando seriamente la posibilidad de estrangularse con un tallarín. La verdad es que sí daba pena… pero lo hecho, hecho estaba, y lo prefiero así de calladito.

Y para terminar, aquí estaba yo.

Con la vista fija en mi comida, intentando no tomar en cuenta el entorno que me rodeaba pero siento absolutamente consciente de que aquellos ojos no se despegaban de mí. ¡Por qué carajo tenía que tener una mirada tan penetrante! Me derretía en mi asiento. También era consciente de que mis mejillas estaban muy coloreadas, pero es que no podía dejar de pensar en aquel sueño… ¡Fue tan real! Y ahora tenía al protagonista de él a unos metros de distancia… ¡simplemente no podía aguantarlo! Lo que ocurrió en el jacuzzi fue patético, lo sé… pero fue deliciosamente penoso, antojablemente ridículo, irresistiblemente prohibido…

Me sofocaba. Me revolví incómoda en mi silla sin dejar de sentirme observada con lupa. Pero ya no aguantaba, necesitaba calmarme. Me levanté de mi silla ofreciendo las disculpas pertinentes para dirigirme al baño y refrescarme un poco. De nuevo comenzaba a sentir aquel calor naciente en lo más profundo de mi cuerpo y que lentamente envolvía cada uno de mis músculos adentrándolos en un adormilamiento perezoso que, sin embargo, me agradaba. Y aquello era preocupante.

Los baños se encontraban al fondo del restaurant, y para llegar a ellos era necesario pasar junto a aquella mesa.

Sentí mi corazón latir con fuerza cuando sus ojos me delinearon aún con más detenimiento que las veces anteriores, por lo que pasé rauda y en un santiamén ya estaba entrando a los lavabos. Una pared ubicada frente a ambos baños (masculino y femenino) prohibía la vista de la gente que entraba y salía, era como un pasillo. Una vez dentro, me mojé la cara y suspiré. Rogaba aguantar un poco más y no tener que cruzar palabra con él. Al menos no de momento. Esperé hasta que mis mejillas volvieron a adquirir su tono natural y tras inspirar profundamente, salí del baño. No logré avanzar ni tres pasos cuando unos fuertes brazos me atraparon, pegándome a la pared. Vi mis posibilidades de escapar de aquel acosador nulas cuando su imponente cuerpo se puso delante mío. Inspiré agitada y en ese momento caí en cuenta…

Yo no lo miraba a la cara, pero sin duda el personaje había dejado de ser anónimo para mí.

Ese delicioso aroma a menta y esencia de vainilla hizo acto de presencia y un involuntario remezón me recorrió de norte a sur, haciéndome temblar ligeramente por saber lo que se avecinaba. Lentamente levanté mi mirada sólo para aseverar mis sospechas, chocándome con unos luceros grises que brillaban deslumbrantes en la oscuridad de aquel desierto pasillo.

- Buona notte, castagna sensuale…

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There it was!!

Espero les haya gustado... y tienen que reconoces que es más largo.

Aquí exploro un poco en el italiano, un idioma que me encanta y encuentro demasiaaado sexy.. pero lo cierto es que raíces ibéricas no tengo, así que si hay uno que otro error, me lo perdonen :P jajaja la idea es que se entienda lo que quería decir, y todo está facilito de leer ;)

Bueeeno.. ahora los comentarios:

Motoko: Ya capté la promesa... y bueno, es razonable y cuando necesito ayuda desesperadamente, yo también recurro "al que sabe". Pero no sólo para pedir... también para agradecer, agradecer por todo lo que se tiene, y nunca hay que olvidarse de eso. Gracias por leer.

diana: Publiqué después del trozo que pusiste, pero en un nuevo tema.. quizá por eso no lo viste. No voy a dar la dirección aquí, pero métete a la Web y pon mi nombre de usuaria en el buscador... ahí vas a encontrar el tema de la segunda parte de mi fic ;) Pero por favooorrr no pegues de nuevo escenas de lo que viene más adelante... ya les he dicho que no comenten nada, chicas!! Por favor recuerden que aca llega gente que no vio este fic en su vida, y que te cuenten lo que sigue es bastante asqueroso ¬¬ Entiendan y pónganlo en práctica... aca no se habla de lo que viene más adelante, sólo de lo que estoy colgando. (Todo esto va en buena onda, conste... y ya sé que no son todas las que se me adelantan en la lectura y con sus posts, pero para decir esto es necesario que hable en general :S)

Thunderlara:S bueno... creo que mis razones para actualizar seguido aquí y no en la Web están dichas y requetedichas. Acá es sólo modificar un poco, copiar y pegar... en la Web es sentarme, dedicarme toda una tarde exclusivamente a escribir y molerme la cabeza inventando algo que me guste. La diferencia es grandísima, y creo que es suficiente exlicación para entender por qué me demoro tanto en la Web... esta semana ni me he pasado por allí porque me la llenaron de controles, tenía todos los santos días, y ni bien daba uno, llegaba a mi casa a estudiar para el siguiente. Apenas me metía al computador!! Recién hoy que es fin de semana CREO que puedo retomar la escritura del ff, y digo creo porque ayer (viernes 1 de junio) fue el cumpleaños de mi hermana y vino una tía que vive a 7 horas de aquí... y que no veo nuuuuncaaa, tonces como vamos a estar "en familia" quizá ni tiempo me quede para escribir. En todo caso ya llevo 7 páginas escritas y aún me falta un poco.. el capítulo va a ser más largo que el anterior que colgué, so don't worry.

Paauu!: jaja gracias por el post biitch! te adoroo! jjajaja y me cagué de risa... un poco borde o no, perraa?? xD pero ta bien, ta bien. Besos de niicoo (L) así requete pegoteadooss... como no te juntas ya con él.. 8-)

Yaaa... ahí está todo lo que tenía que decir. Espero hayan disfrutado el capítulo, pero para saberlo... necesito que me dejen posts!! C'mon!! no les cuesta nadaaaa!

Besos a todaass!