Bueno pido una disculpa por no publicar el jueves pero fue todo una odisea aquel dia, ademas al dia siguiente me fui de vacaciones, asi que no pude publicar, bueno este cap es el final de la historia del "plan", donde quedan las piezas en el tablero, amm,... publicare este juevez y debo avisarles que los siguientes caps vienen tan nutriditos como este y el anterior, jijijijij
Disfrutenlo!
CAPITULO 7 "... PASO 2 ...".
Nuestras miradas se encontraron, Edward me acerco gentilmente a su pecho abrigandome de la nube de tension que se habia formado.
Me senti extrañamente feliz, pense que no seria capaz de volver a serlo.
Su aroma inundo mi ser acariciando cada rincon de este, trate de olvidar todo lo que habia pasado horas antes, todo el dolor que habia sentido, toda la agonia que sentia cuando reparaba en la desicion que habia tomado.
De repente la ira habia desaparecido, la decepcion y el dolor habian sido reemplazados.
Solo habia una cosa que podia lograrlo y que aunque ahora pareciera no existir entre nosotros en ese momento, era tan fuerte como siempre, e irremediablemente inquebrantable. Nuestro amor.
Era un momento de gloria, pude sentirme de nuevo feliz, aunque fuera por un pequeño instante.
E irremediable, el momento fue roto.
- ¿Estan bien? - la voz de Esme sono antes de que se situara justo a nuestro lado, con una mano en el pecho, estaba aterrorizada.
A decir verdad yo tambien lo estaba.
- Por supuesto – mintio Edward, yo sabia que con el golpe que le habia dado para desviarlo de su trayectoria asecina era suficiente para que por lo menos le doliera unos minutos, ademas estaba ligeramente inclinado hacia ese costado.
- Si – respondi secamente, con un movimiento rapido me baje de los brazos de Edward, muy a mi pesar, no queria separarme de el nunca, pero mientras menos contacto mejor.
Edward se quedo tieso, y movio ligeramente los dedos como si tratara de comprobar que seguian siendo suyos.
Entonces Jacob aparecio en escena, y aunque su cara de lobo no era muy expresiva, su rostro demostraba una preocupacion casi desesperada.
Por un breve segundo me senti alagada, sabia que toda esa preocupacion se debia unicamente a mi.
Un nuevo gruñido renovado de ira y agresividad lleno el espacio, y Jacob se acuclillo para volver a arremeter.
Me heche una rapida carrera hasta el, y estire los brazos enfrente suyo para detenerlo. No me creia capaz de seguir viendolos pelear, era demasiada presion, me estaba volviendo loca.
- No, no sigas – le ordene firmemente.
El lobo me gruño, pero no se movio un centimetro.
Me mordi el labio tratando de entender su expresion, quise ponerme a gritar y llorar como loca, lo deseaba, deseaba poder dormir de nuevo, escapar de esta situacion surrealista.
Y desgraciadamente, era lo mas real que habia vivido.
Desamor, angustia, ira, deseperacion, pena, remordimiento, no quise seguir pensando en lo miserable que me sentia, nunca volveria a ser feliz, estaba segura.
- No te atrevas, te arrancaria la cabeza – le espeto Edward a Jacob volviendo a acercarse.
- Edward – le regaño Esme deteniendolo por el hombro y si no lo hubiera hecho ella seguramente lo hubiera hecho yo.
Jacob solto una risotada, pero su cuerpo seguia tensado, preparado.
Pero Edward retrocedio unos pasos, mas sintiendose obligado por Esme y su tono de reproche.
El lobo volvio a reir.
- Tu mas que nadie sabe que nada ni nadie me detendra tratandose de ellas – gruño Edward recubriendo los pasos retrocedidos.
Me senti sumamente frustrada, a veces no soportaba no participar en las platicas y que Edward fuera tan hermetico cuando de entrar a las cabezas de las personas se trata.
Con un ligero movimiento, Jacob empujo a Bella con su hocico, ella no cedio un solo centimetro.
Con su lobuno rostro pudo fruncirme el ceño, y no comprendi que era lo que me preguntaba.
- ¿Que quiere? - le pregunte a Edward sin mirarlo.
Edward se removio incomodo, pude verlo por su sombra, pero me contesto con su tono automata que me helaba.
- Saber que pretendes evitando que me mate – respondio, Esme solto un grito ahogado y yo me gire con un movimiento brusco de la cabeza, pero no fui capaz de mirarlo a la cara, asi que otra vez bruscamente, regrese la mirada.
- No seas animal, Jacob – le regañe, me rei de mi propia y desatinada expresion, Esme y Jacob me acompañaron, pero Edward no se movio.
Jacob volvio a empujar a Bella y despues miro a Edward.
- Quiere saber que pretendes – me dijo Edward torciendo el gesto con desagrado, yo tambien lo torci suponiendo que es lo que iba a decirme – quiere saber si vas a hablar conmigo – De pronto todo volvio a llenarse de tension, claro que mas podria preguntarme?.
Senti las inquisitivas miradas de todos sobre mi, levante la vista al frio horizonte evadiendolos, siempre habia odiado que me miraran.
Sabia que tenia que hablar con Edward, pero era extraño, no queria, y a la vez queria. Deseaba con toda el alma que me dijera que todo era un mal sueño, que nada estaba pasando, que me besara y regresáramos felices a la casa.
Pero no podia pasar, porque esto era real, tan real que me habia arrebatado la felicidad como un tornado; rapido y destructor.
Pero supe que es lo que soportaria hacer.
Tras un momento me estire para acariciar la oreja de Jacob – No, Jake, yo no voy... - pero Edward me interrumpio.
Se apresuro para situarse a lado de su Bella y el lobo, pero este le gruño de forma amenazante asi que se detuvo.
- Bella, por favor, tenemos que hablar, no me dejaste decir nada – pidio Edward de forma suplicante, Jacob le gruño, y Esme le acaricio el hombro recomfortadoramente colocandose detras de el en medio segundo, pero hizo caso omiso a ambos, solo me miraba.
Senti su mirada perforarme completamente, y una oleada de reproche y dolor se extendio por mi ser, yo sabia que no lo habia dejado hablar, pero con su mirada me habia dicho todo.
El no queria saber de mi, pues yo tampoco.
- Vamos, Jake, tenemos que ir por Nessie – dije dandome la vuelta y dando 3 grandes zancadas para salir corriendo de ahi.
Edward la intercepto, con una subita carrera, delicadamente puso las manos sobre los hombros de ella, rozando suavemente su cuello desnudo; Bella se estremecio y giro, Jacob tambien giro, de nuevo gruñendo.
- Bella, mi vida, tenemos que hablar, hay nuevas noticias – me dijo clavando sus ojos dorados en los mios, mucho mas oscuros. Y no precisamente por el hambre.
Pero su declaracion me saco de quicio, ¿nuevas noticias?, ¿que, habia mas en este desastre?.
- ¿Nuevas noticias? - pregunte perpleja.
- Mira, Esme puede informar a Jacob mientras regresan a casa, y yo te informare a ti – ofrecio Edward, luego Jacob le gruño mas fuerte, y Edward fruncio el entrecejo y torcio la boca – eso es algo que no te importa, ella es mi esposa, mi pareja, solo dos – le recrimino mirandolo fieramente.
Bueno, en eso tenia razon.
- ¿Que te dijo? - pregunte mirando alternadamente a Jacob en su forma de lobo y a Edward con su rostro descompuesto. Mi espina se agito nerviosa.
- Que no te queria dejar sola conmigo, quiere saber que quiero decirte que el no puede enterarse - respondio con voz grave, yo solte una risotada amarga.
- Pues si, yo estoy de acuerdo con el – le respondi sin mirarlo. No podia hacerlo, me ganaria, como siempre.
- Pues yo no, me case contigo, unicamente contigo, no con el, ni con Esme, eres mi esposa y quiero poder hablar contigo en privado como una pareja, ademas Bella... - miro a Esme por un fugaz momento y su mirada bailoteo de Jacob al piso y al cielo – Muchas cosas nos unen, pero solo hay una que a los dos nos importa mas que nada, y es Nessie, somos sus padres y tenemos que protegerla... ambos – recalco la ultima palabra.
Bella rompio su mascara de frialdad y hostilidad, y la vacilacion y el miedo inundaron sus facciones, era cierto, solo ella les importaba tanto. Mas que obvio.
Senti como si me hubiera abofeteado, de hecho, lo habia hecho, me habia abofeteado con la verdad, porque nada podia ser tan cierto. Nessie era el fruto de nuestro amor, de ese amor que nos habia llevado a la mas irreal de las realidades, ahora Nessie era lo unico que nos unia, aquella preciosa criatura que solo me hacia recordar con palidez insospechada cuanto habia amado a aquel hombre que estaba frente a mi.
Un frio superficial me recorrio, cuanto me dolia darme cuenta todo lo que habia perdido.
Jacob restrego la cabeza contra mi hombro de manera recomfortante, se lo agradeci de sobremanera, era algo que necesitaba, cualquier cosa que me hiciera sentir mejor.
Descubri que habia algo que me haria olvidar todo, valia un pepino si me sentia mal, o bien, todo se borro por un segundo, Edward se hacio de mi mano acariciandola con ternura, me senti en el paraiso, su toque era genitl normal a mis manos, añoraba su simple cercania.
- Cariño... – se nos acerco Esme, me tomo de las manos haciendo sutilmente a un lado a Edward y a Jacob, su toque fue gentil, pero me senti extraña, como vacia.
La mire y supe que tambien con ella iba a perder, agache la cabeza.
A ella no se le podia negar nada, era imposible, Esme era como un angel de la conciliacion, su mirada derramaba comprension y cariño.
- Yo mas que nadie puede entenderte, se que angustia debes sentir, ¿recuerdas que yo perdi un bebe? - me estremeci con miedo, no eran precisamente las palabras que queria escuchar en ese momento, todo el problema giraba al rededor de mi hija, no queria que dijera eso cuando mi hija podia... – puedo sentir como una madre, soy una madre, a pesar de haber perdido a ese bebe, de haber perdido la vida, puedo sentir como madre, porque ahora los tengo a ellos – solto una de mis manos, y tomo otra de Edward, acariciandolo con el pulgar.
Uf!, era tan tierna, no me podria resistir mucho mas, esto era un complot.
Edward le sonrio aunque su mirada era sombria. Yo mire el interesante suelo frondoso del bosque.
- Ademas, puedo sentir la angustia que sientes, la deseperacion de proteger a Nessie, he sentido esa necesidad – miro significativamente a Edward, y yo me estremeci.
Edward puso cara de pena o incomodidad y su esposa parecia asustada o atromentada, ambos al terminar la frase de Esme clavaron la mirada en el cesped.
A que ocasion se referia Esme, ¿la primera vez que puse a toda la familia en riesgo por oler extrañamente delicioso a un vampiro rastreador?, ¿cuando provoque por acciones de lo mas estupidas que Edward huyera a Italia para que los Vulturi lo mataran?, ¿cuando provoque una lucha con neofitos que los superaban en numero y fuerza?, o ¿Cuando habia tomado la mejor desicion de mi vida, tener a mi Nessie, y provocar que los Vulturi intentaran cazarnos?.
Hump, supongo que si me entendia, lo habia sufrido. Yo la habia obligado. Ella se hizo eco de mis pensamientos.
Puedo mirarte y mirarme en un espejo, pero a diferencia de mi, a ti te falta algo... -
Con un movimiento digno de una diosa amorosa y delicada, Esme, que tenia en cada mano una de Bella y Edward las unio, colocandolas de manera que se entrelazaran hasta no dejar un centimetro de su piel separado del otro.
Una chispa recorrio la piel de nuestras manos, casi se pudo escuchar el chispazo de la electricidad, aunque era imposible pude sentir oleadas de calor subir y bajar rapidamente por mi cuerpo.
- Tengo mucho tiempo con Carlisle, ahora y antes supe que nada podria ser lo mismo sin el, puede sonar trillado, pero estamos juntos en la salud y en la enfermedad, aunque eso nos sea imposible; en las alegrias y las tristezas; ahora se que de no ser por la compañia sin igual de Carlisle, yo no hubiera sido capaz de enfrentar mis sentimientos, mis necesidades como madre, ahora, mirate cariño, mirate y dime si estas completa – Esme, con la mano sobre las nuestras, las acaricio sonriendo.
Yo no sabia que decir, me abofeteaban de nuevo con la verdad.
Tras un suspiro continuo – Se que ustedes son una pareja, asi que esto solo les incumbe a ustedes, arreglen las cosas, recuerden que se aman, y eso ahora es lo mas importante, siempre hay tiempo para todo, sobre todo para nosotros, y mas aun tratandose de la felicidad, de su felicidad, ahora bien – dijo soltandonos y dando varios pasos hacia Jacob – vamonos Jacob, demos les un tiempo para estar solos -
Pero a pesar del bello discurso de Esme, Jacob no se movio un centimetro, Edward y Esme lo miraron especulantes y Bella estaba clavada en su sitio mirando encimismada su mano entrelazada con la de Edward. Era mala fingiendo.
Nadie dijo nada, era obvio que todos buscaban alguna buena replica asi que tras un carraspeo, Edward dijo:
- Quiere saber si esto es lo que quieres en verdad, Bella – y tras la traduccion volvi a ser el objetivo de todas las miradas presentes. Como lo odiaba, de haberme podido sonrojar lo hubiera hecho.
¿Era esto lo que queria?, ¿queria hablar con el amor de mi existencia?, perderia la batalla, pero es que esto no era una batalla, por lo menos no contra el.
No podia engañarme mas, lo necesitaba, queria estar con el, añoraba abrazarlo besarlo y pedirle que nos siguiera a su hija y a mi.
Pero algo me decia que no lo conseguiria, no ganaria.
Aun asi, con las miradas en ella, la inquisitiva e inquietante mirada de Jacob, y la comprensiva y apremiante de Esme, Bella nunca, en ningun momento retiro la mano de la cobija de la de Edward, y el no hizo un solo movimiento.
Sencillamente era como estar en el cielo, tras haber pasado una larga temporada en el purgatorio.
El silencio se alargo unos momentos mas, inquietando aun mas los ya de por si volatiles sentimientos de los presentes.
Entonces, a pesar de ella, y muy seguramente de Edward, Bella retiro su mano y se aclaro la garganta.
Camino hacia Jacob, con la aprensiva y sorprendida mirada de Esme y Edward clavada en la espalda, pero hizo caso omiso olimpicamente.
- Si, Jake – dije acariciando el costado de su cara, como si quisiera recomfortarlo, en realidad eso queria, sabia que nada de esto le iba a agradar, rogue con toda el alma que lo comprendiera, aunque me parecia imposible – esto es lo que quiero, el es el Papa de Nessie, y tiene derecho a saber que pasa, es mi esposo, y tambien tiene derecho a saber que siento, ademas – dije sonriendo de manera inquietante, ni siquiera yo entendia la razon – quiero que lo sepa – no, no lo entendia, pero mi sonrisa se amplio mientras Jacob bajaba las orejas como un cachorro regañado, me senti mal pero esta desicion era como un impulso irresistible – ve con Esme y esperanos en la casa, mas tarde iremos por Nessie, esta bien? - pregunte retirando la caricia.
Me senti como si le hablara a mi mucama, demasiado remordimiento, pero de verdad queria que me comprendiera, ahora el era mi unico aliado, mi familia, volvia a ser mi Jacob.
Sin embargo, supe que no le seria nada facil.
Jacob, sin mirarla asintio levemente y acto seguido comenzo a correr de regreso al camino en el que todo habia empezado.
Sin una palabra Esme lo siguio, no sin antes dedicarles una sonrisa llena de amor; a un paso veloz recorrio la ventaja que ya le llevaba Jacob, y tras un momento de los sonidos de sus pisadas, solo volvio a escucharse el viento.
Aun asi no hubo movimiento alguno.
Nos habiamos quedado solos, y no sabia que decir, no entendia que era lo que queria decirme pero no podia pensar en otra cosa que su cercania, que lo tenia tan cerca que podria aventarme a sus brazos y besarlo, pero tan lejos que creia que si me aventaba me dejaria caer para hacer otro crater en el suelo del bosque.
La tenia tan cerca y tan lejos a la vez, lo que mas me frustraba era no poder saber que pensaba, me dolia pues si ella quisiera que lo supiera la estaria escuchando, pero mantenia su escudo tan blindado como siempre, quiza mas, solo por tratarse de mi, queria abrazarla, besarla, explicarle todo y que todo regresara a la normalidad, desgraciadamente eso ya nunca mas seria posible.
La electricidad volvio a fluir como antes cuando sus cuerpos chocaban sin dejar un solo espacio.
Pasaron casi un minuto plantados en sus sitios, mirando el camino que habian dejado Jacob y Esme al irse.
Y entonces todo se oscurecio, el cielo parecio adaptarse a las emociones que reinaban en el sitio, la penunmbra se extendio al paso de una nube purpurea, casi negra, y el efecto hizo aun mas dramatico el momento.
Bella dio un par de pasos vacilantes a un lado, alejandose de Edward, y despues con un movimiento vertiginoso le dio la espalda, rodeandose con los brazos, como si tuviera frio, algo imposible.
- ¿Cuales son las nuevas noticias? - pregunte tratando de sonar molesta, o por lo menos no tan nerviosa como estaba en ese momento, pero lo unico que pude impregnar en mi voz fue un susurro quebrado.
Edward dio unos pasos hacia mi, cuanto queria abrazarlo, descansar en sus brazos y demostrarle mi amor, algo que ahora era bastante lejano e imposible.
- Las cosas se han complicado – solto Edward a su vez, dandome la espalda tan subitamente como yo.
Sus espaldas se encontraban a solo unos pasos de distancia, y la electricidad seguia fluyendo entre ellos, pero en realidad la escena era de lo mas extraño, en realidad muy comica, parecian dos niños enfurruñados.
- ¿Complicado, de que forma? - pregunte tratando de aparentar tranquilidad y, fallando magistralmente.
La fuerza de voluntad de Edward se vio quebrada en ese momento, el tono de Bella le imploraba que dejara de lado todo y la abrazara.
Extendio los brazos ofreciendole a Bella el lecho idoneo y deseado, pero rapidamente los bajo, ella no lo habia visto, y en este momento habia cosas mas importantes... bueno por lo menos mas apremiantes.
- Antes... - dijo Edward con tono vacilante a dos pasos de distancia, su aliento rozo mi mejilla, haciendome estremecer levemente, pero no hubo mas movimiento de parte de ninguno – tengo que hacerte una peticion – pidio Edward con tono automata.
Me gire insegura, ese tono me congelaba el alma, me lastimaba. Ese no era el hombre del que me habia enamorado, al que le habia entregado mi vida.
- Edward... - me queje torciendo la boca pero mordiendome el labio nerviosa, ¿que tipo de peticion seria para avisarme?, otro estremecimiento me recorrio.
- No Bella – me corto tajante, y yo respire entrecortadamente desencajada – es importante, ¿podrias hacerme caso alguna vez? - pregunto con el mismo tono automata, senti un vacio en el pecho implorando que explotara y se comportara como un humano, bueno no exactamente un humano, solo alguien con sentmientos, menos parecido a un robot. Preferiria que me gritara cada palabra a su tono seco de vida.
- Esta bien, ¿que es? - pregunte renuente y preocupada, tal vez solo usaba ese tono para suavisarme, tal vez no y era algo grave.
- Primero, necesito hacerte unas preguntas – respingue dispuesta a protestar, esto no era un interrogatorio, no dejaria que me sacara nada, pero él no me dejo siquiera abrir la boca – y ante todo, necesito que tengas la cabeza fria, si tu no la tienes menos yo, asi que mantente tranquila – pidio acercandose vacilante, me mordi el labio preocupada y nuestras miradas se encontraron.
Fue como si un pedazo del metal mas duro se enfrentara al invensible fuego del sol.
Una timida sonrisa preocupada aparecio en las comisuras de los labios de Edward, yo, con la misma timidez le correspondi; a pesar de todo estabamos demasiado nerviosos para alguna muestra de afecto mas efusiva.
Para mi esto era mas que suficiente.
- Por favor, Edward, me estas poniendo nerviosa, dimelo ya – demande con un temblor en la garganta, no se a causa si de la tension del porvenir o de la extraña paz que sentia cuando el me sonreia, al mismo tiempo Edward se acerco otro paso inocente.
- ¿En donde has estado? - pregunto Edward sin sentimiento alguno, retroceso, fantastico, de nuevo mi esposo el robot, y de nuevo ese vacio en mi pecho y el nudo en la garganta, claro todos jugarretas de mi mente.
Pero aun asi pude reparar en su pregunta y retrocedi como si me hubiera dado electroshocks, mi rostro seguramente demostro mi sorpresa, tenia los ojos como platos.
- ¿Tan poca confianza me tienes, no vas a decirmelo? - trato inutilmente de ocultarme su tono persuasivo que yo conocia bastante bien.
- No se trata de confianza, - aprete la mandibula, ¡que manipulador! - ademas, ahora mismo creo que no te conosco, asi que no te voy a decir nada – le reproche dejando salir, solo un poco de la amargura que me asfixiaba.
Edward tuvo la misma reaccion, supongo que creyo sentir un dolor en el pecho, que lo atraveso de un extremo al otro, como a mi, dio varios pasos atras y clavo la vista en el cielo, mientras luchaba por no dejar salir el sufrimiento que gritaba por dejarlo explayarse. Estaba mirandome de nuevo en el espejo.
Ambos volvieron a quedarse como estatuas vivientes, era obvio que el dolor los consumia, sus rostros estaban ausentes pero deformados por la pena, eran infelices, infelices por ser testarudos y no poder dejar de lado todo y amarse sin reservas. Lastima.
- Mis preguntas tienen una razon, necesito tus respuestas – Edward apreto la mandibula, aun tratando de controlarse, yo solo miraba su espalda tensa, sin darme mucha cuenta de en que momento, con remordimiento avanzo un paso mas.
- Edward... - titubee un instante, no no lo diria – esto no es un interrogatorio, se supone que me dirias que paso mientras no estuvimos – me lleve una mano a la nuca con pesadez, pero Edward no me miro.
- Tus respuestas influyen en mi relato – respondio el exalando aire pesadamente, avance un paso mas con curiosidad, todo el me llamaba.
- Edward... - supe que estaba perdiendo, queria revindicarme.
- Bella, por favor - rogo el volviendose rapidamente para mirarme, yo no fui capaz de perder tan rapido, asi que mire al piso.
- Si te respondo, tienes que contarme todo, no puedes censurar nada, esta bien? - pregunte cohibida, siempre, siempre cedia ante sus deseos, esta vez solo queria que antes de ceder me dijera todo.
- No pensaba hacerlo – respondio rapidamente Edward - ¿donde estabas? - pregunto.
- Preferiria no decirte eso por el momento, en cuanto lleguemos a casa te enteraras – respondi renuente me fastidiaba la idea de hechar a perder el plan, sobre todo cuando pensaba en la reaccion que tendria Jacob.
- Bella... - me apremio pero yo lo evadi carraspeando nerviosa.
- Siguiente pregunta – evasion, si eso seria, si el seguia tratando de ignorar mis respuestas entonces yo ignoraria sus preguntas, pude escuchar a Edward tragar sonoramente y un casi imperceptible gruñido broto de su garganta. Pero lo ignore.
Era como dar vueltas en circulo, ambos no daban su brazo a torcer y parecia que en cualquier momento, Bella saldria corriendo del lugar o Edward comenzaria a gritarle como loco.
- Entonces,... ¿Cual es tu plan? - pregunto con voz tosca, aprete la madibula, pero trate de manterner el tono indiferente que nunca habia tenido.
- ¿Mi plan? - me hice la tonta, era lo mejor que podia hacer.
- Si, supongo que tienes un plan - dio un par de pasos hacia mi, y tras un titubeo en el que retrocedi medio paso, Edward se acerco mas, cierto, yo ya no podia resistirme mas.
Era preferible cortar de tajo todo y no sufrir mas de lo debido, de lo que ya estaba sufriendo.
Al parecer era masoquista, pues no me importaba todo el incomesurable dolor que me causaria acercarme a el.
Di otro paso mas, estabamos a solo unos centimetros pero no me atrevi a despegar la mirada del piso, era masoquista, pero no estaba tan loca. Aun.
La verdad es que hacian una estampa digna de un fotografo artistico, el cielo purpureo e iracundo llenaba el bosque de tonos cianes conjugados con morados y palidos, sus pieles brillaban como si le pusieras esmalte abrillantador a un moreton apenas formandose; Bella miraba al suelo con rostro torturado pero no en exceso, y Edward admiraba las nubes densas que paseaban sobre ellos. Ambos tenian las manos ligeramente levantadas, y encajaban perfectamente una con la otra, aunque estuvieran separadas por centimentros.
– Supongo que es por eso que no dejaste que Nessie regresara a casa, y que por lo mismo no dejaste que nos dijera donde esta, asi que eso debe ser parte de un plan, ¿me equivoco? - me sorprendio lo distante que parecia su tono cuando su cuerpo me lanzaba torrentes de torturante tormento, su voz se convirtio en un susurro, pero aun asi pude sentir que algo me ocultaba.
- No, tengo un plan – acepte, ¿para que negarlo mas? El me conocia demasiado; Edward espero a que continuara, pero no lo hize.
- ¿Cual es? - me apremio y se estremecio un poco.
- Siguiente pregunta – dije tambien en un susurro, no podia decirselo, de ese plan dependian demasiadas cosas, entre ellas mi cordura, pero aun mas importante, nuestra hija.
Reino un silencio por un momento, y entonces Edward se estiro, Bella alzo la cara para mirarlo; su mirada era de profunda tristeza, estaba vacia, pero en cuanto Bella la mezclo con la suya, fue como si las sombras del mundo entero desaparecieran, todo se lleno de luz, nisiquiera podrian distinguirse las formas, las siluetas, solo luz. Luz y amor.[/I]
Por un momento pense que me habia quedado ciega, sus ojos me llenaron completamente, me perdi en la excelsa brillantes de sus pupilas doradas, pude ver como si una cascada de luz se derramara de mi reflejo en sus ojos, senti como si las rodillas se me doblaran y mi respiracion se acelero, pude escuchar el jadeo nervioso de Edward y como ambos dabamos un ligero salto para comprobar que nuestras rodillas no se vencerian.
Edward estiro las manos lentamente hasta colocarlas en los hombros de Bella. La electricidad casi los chamusco, Bella lo miro dubitativa y Edward fruncio el ceño profundamente; aun asi, la luz los seguia rodeando.
Sentia el temblor que le causaban mis manos sobre sus hombros, pero parecia que mis manos estaban diseñadas para cubrir ese espacio, su mirada parecia algo confundida, pero su dorado perfecto me hacia sentirme calido por dentro, la luz que despedia nuestra cercania me hacia feliz. Aun asi tenia que saber que pensaba, que iba a hacer, y ahora me daba cuenta que no lo estaba haciendo bien.
Edward con los pulgares hizo un camino de debajo de la oreja de Bella hasta el hueco debajo de su garganta, su ceño fruncido se suavizo levemente, y una sonrisa apenas visible aparecio en sus rostros.
- Tienes que darme respuestas – me dijo Edward con la voz endulzada subitamente, sonrei levemente, sin poder evitar su intoxicante mueca.
- No puedo hacerlo – esa era la verdad habia demasiadas cosas en juego, tuve que agachar mi cabeza, no podia soportar negarle algo, era como una necesidad hacer cumplir sus deseos, y el sabia como obtener eso.
No alcance a mirar directamente un objetivo, rapidamente Edward poniendo su indice suavemente bajo la barbilla, obligandome a mirarlo directamente de nuevo.
- Necesito que me lo digas, que me digas que piensas, que vas a hacer – Edward aun tenia una mano sobre mis hombros y lo aprovecho para frotar cariñosamente estos. Podia distinguir su deseperacion, me dolia, claro, pero tambien podia escuchar esa nota alegre que esperaba nunca perdiera. Al menos no el.
- No puedo hacerlo – repeti nerviosa – ademas no te importa ¿o si? - pregunte insegura sin querer saber la verdadera respuesta a esa pregunta, no quise encontrarla en sus ojos, asi que cerre los mios.
Edward se puso rigido y bajo la mirada, le habia dado al clavo lo sabia.
- Entonces, supongo que primero debo darte una explicacion – Edward de pronto se alejo, abri los ojos sorprendida, y lo vi frente a mi, a varios pasos de distancia con los ojos torturados y la expresion turbia.
Mi cuerpo se convirtio en piedra; la sencilla imagen de ese Edward me heria mas que cualquier palabra que me pudiera decir; desee haberme mordido la lengua y no decir una palabra, pero el hubiera no existe.
- Al principio, - comenzo Edward cerrando los ojos, yo aprete la mandibula, solo queria que me pusiera al dia, ya no estaba buscando respuestas, era tarde para eso – pense que lo mas conveniente seria brindarles la ayuda que nos pedian – aprete los dientes ante el recuerdo, pero por alguna estupida razon que no recorde al siguiente instante, no lo interrumpi – pero mientras nos ponian al tanto de la situacion, yo... no se, no vi nada en sus mentes que me revelara lo contrario de sus palabras, pero no pude... no les tengo confianza -
Trate de procesar esa nueva informacion, crei que era todo lo contrario, que el confiaba en ellos, pero no.
Subitamente Edward abrio los ojos y me perforo con su mirada, en menos de la mitad de un cuarto de segundo estubo a mi lado, y tomo una de mis manos mientras la otra la colocaba con cuidado en mi hombro, como si tuviera miedo de arrancarmelo. Que raro.
- Eso me recuerda, te debo una disculpa – dijo mirando significativamente mi hombro. Me pregunte a que se referia.
- ¿Que, ... por esto? - pregunte ante el recuerdo de la insospechada agresividad de mi esposo, baje la mirada y vi su mano temblorosa a escasos milimetro de mi piel, habilmente coloque mi mano sobre la de Edward y un hueco se formo en mi estomago – no fue nada, ya no me duele, quiero decir, el recuerdo es peor – y rapidamente retire la mano e inmediatamente me arrepenti de mis palabras.
- Lo se, aun asi, perdoname, no fue mi intencion herirte, de ninguna manera, solo crei que era necesario – la voz de Edward sonaba perturbada como si acabara de precensiar una masacre.
- ¿Necesario? - trague saliva confundida.
- Mira, amor – Edward me tomo fuerte de ambas manos y las pego a su pecho.
No podia mas con esto, necesitaba su cercania saber que aun me amaba, y si no era asi no me importaba tan solo poder abrazarlo una vez mas para mi seria la gloria. Y ya que el parecia muy conforme con nuestra cercania, quise tentar mi suerte.
Bella al fin cedio y recargo su frente contra el pecho de su angel, fue gracioso, ambos supiraron al tiempo, pero parecio que ninguno se habia dado cuenta.
Sentia el peso de su barbilla contra mi coronilla. Ambos aspiramos el aroma del otro como olisqueando el mas delicioso manjar sobre la tierra.
Sintieron el calor que despedia el otro aunque fuera casi imperceptible.
La electricidad reavivo la agonia de la separacion, nos fundimos con el otro. – Yo,... no me diste oportunidad de decirtelo, no hubo momento oportuno para hacerlo, hasta este momento – con suavidad y ternura Edward beso los dorsos de mis manos y reposo la cabeza sobre sus manos – yo tambien tengo un plan – informo con voz tremula.
Literalmente senti que algo escurria en mi cerebro.
Tampoco es que creyera que se quedaria de brazos cruzados, pero su declaracion me sorprendio.
¿Y si su plan era quedarse con Nessie y dejar que yo me largara?
¿Si era quedarse con esos mestizos y protegerlos?
¿Que era tan imperioso para que me lo dijera a solas?
Estaba demasiado sumida en mis suposiciones para darme mucha cuenta de sus acciones, pero mi amplio cerebro vampirico me auxilio en este caso.
Edward temblaba de pies a cabeza, casi como una combulsion me sobresalte un poco, seguia demasiado encimismada en mis suposiciones, el se retiro las manos de la cara y bufo cerrando los ojos y dando la cara al cielo, su espalda se curvo como si le hubieran dado una patada a la mitad de esta.
Era la viva imagen de la deseperacion.
Quisiera decirte que es lo que pienso, que es lo que pensaron todos, cuales son las conclusiones – Edward no se movia, solo sus labios se agitaban levemente – pero tardaria demasiado, y no quiero agobiarte -
- ¿Mas? - pregunte sin poder detenerme.
- Tienes razon, agobiarte mas – corrigio Edward aun sin moverse.
- No te estoy entendiendo – respondi nerviosa.
- Quiero decir que... - Edward se volvio hacia mi con la mirada licuada en agonia, me evaluo como pudo con sus ojos cegados por sus emociones, abrio la boca para decirme algo, pero volvio a cerrarla y se agacho – tengo una pregunta – anuncio
- Claro, me sorprendio mas de la cuenta no poder entender que era lo que pensaba pero aun asi, me sentia miserable, porque el lucia miserable – Hazla, aunque no se si pueda responderla – buena jugada.
- ¿No vas a querer decirme nada, yo sere el primero en hablar? - sono poco convencido, me mordi el labio, pero sabia la respuesta y podia darsela.
- Tu seras el primero – anuncie decidida, aunque mi voz sono ahogada.
- Bella... - se quejo mirandome de nuevo, pero inmediatamente se cayo.
Estaban uno frente al otro cerca tan cerca que podian sentirse, pero emanaban una energia diferente; era como un par de imanes repeliendose de manera pacifica, aunque no perdia en lo mas minimo esa hostilidad.
Bella me miraba nerviosa, podia ver que se estaba haciendo la fuerte, esto le dolia tanto como a mi, quiza mas por todas las estupideces que habia hecho, todo lo que habia complicado mas aun la situacion.
Asi que la mejor opcion era sacrificarme en el altar de la verguenza y dar mi brazo a torcer, haria todo con tal de que las cosas salieran lo mejor posible.
Aunque no hubiera una ruta de completa felicidad.
- Esta bien – acepte con un nudo en la garganta, tendria que destapar primero mis cartas, y confiaba en que ella lo haria despues, claro que lo haria, a pesar de todo seguia siendo mi Bella.
Me miro con precaucion durante un instante y despues sorprendiendome en absoluto, sonrio de manera recomfortante, algo que me hizo sonreir en automatico, podria lucir a veces como un muro negro al final del camino, con el cual podria llevarte un buen golpe, pero yo sabia que ese muro podia ser de hule espuma algunas ocasiones.
Me hizo abrir la boca como una de esas puertas enormes de iglesia, cuando solto una risita silenciosa y sin mas se sento en el piso con las piernas cruzadas, fingiendo de manera bastante comvincente despreocupacion.
Bella estiro los brazos en un gesto de invitacion, ante el atonito Edward, ella parecia una chiflada, y el un condenado a muerte.
No supe que hacer, asi que decidi consentirle la peticion y con rapidez me sente, doblando las rodillas frente a mi.
- Esto no es facil, Bella, quiero que lo sepas de ante mano – le avise sin mirarla, no estaba seguro de querer adentrarme en sus ojos y ver lo que le causaria mi dolor.
- Eso lo se, mi plan tampoco va a gustarte mucho – me respondio levantando los hombros con rigidez, por lo menos comenzaba a comportarse mas acorde a la situacion.
- De acuerdo – dicte asintiendo con la cabeza, tenia que decirlo, ya me habia convencido que era la opcion mas viable y ante todo la mas segura para ambas.
Pero era la mas dolorosa para mi.
Me pregunte como iba a sobrellevarlo, hasta ese momento habia tratado de evadir la pregunta arduamente, pero al tenerla frente a mi era un esfuerzo vano.
A pesar de ser conciente que mi plan era lo mas adecuado para lo que se nos venia, no queria hacerlo, era el ser mas egoista de este mundo, lo sabia desde el momento en que habia decidido luchar por ella.
Me destestaba, no las merecia, lo unico que me detenia a abrir la boca era ese estrupido sentimiento de abandono que me inundaba cuando vislumbraba mi plan realizado, era el ser mas asqueroso, inmundo y egoista del universo.
Me sobrecogio algo en el pecho y levante mi mirada para verla.
¿Y ella que tanto sufriria?.
No confiaba en mi, no mas, trataba de actuar indiferente, con la fachada mas hostil que poseia, aun asi no me lo creia.
Pero de repente senti que no la conocia, me senti inseguro ante esa cada vez mas perfecta fachada, los vampiros podiamos cambiar con emociones demasiado fuerte a causa de nuestro demasiado estable estado de animo.
¿Y si mis estupideces la habian trastornado tanto que esa hermosa critatura que tenia frente a mi ya no era mi Bella?.
Aunque aun podia verla, clara nitida, pero no era la misma, no me miraba como antes, bueno sabia que estaba molesta, no podia pensar en eso, no podia ser yo quien le hiciera tanto daño, quien le siguiera haciendo daño despues de tanto tiempo.
¿Vas a decirme algo, o seguiras poniendo caras raras? - pregunto con una ceja alzada, parecia confundida, pero aun asi divertida.
- Si... - mi voz salio flacucha, solo ella tenia ese efecto en mi, nunca me habia sentido tan humano, solo a su lado asi me sentia, y ella a decir verdad parecia la misma Bella humana que vampira.
Arrancate la bandita, no tenemos todo el dia – me apremio algo tensa.
- Por supuesto – tome aire y perdi la mirada en el cielo, me arrancaria la bandita – cuando, te empuje y caiste, ayer en nuestra platica, bueno una idea broto en mi mente, que fue tomando forma conforme la informacion nos iba cortando los caminos – explique.
- Claro, lo recuerdo, odiaria ver mi piso abollado – dijo mas para el aire y aprete los dientes.
- Mi plan se refino cuando quisiste atacar a Carol, eso fue de los mas conveniente – dije tratando de ignorar su comentario apendice.
- No te entiendo, fue conveniente que me agredieras? - pregunto ella destilando un poco de amargura, senti un nudo en el estomago.
- No, y si – dije lentamente, la mire brevemente, no queria perderme y flaquear en sus ojos – eso ahora es parte del plan que ya he dado marcha – le dije , hora de la hora – es mejor que todos piensen que entre tu y yo las cosas no van bien, asi cuando te vayas no habra necesidad de muchas explicaciones – listo, todo estaba dicho.
¿Cuando se fuera?, ambos parecieron estatuas un largo momento no era como ver una escultura clasica, era como ver una fotografia de una artista moderno, donde se queria plasmar solo amargura, tristeza, desesperacion, nada de la belleza simple de los clasicos.
Bella estaba desencajada, no se lo esperaba, el dolor la hizo pararse de golpe, y mirar a Edward sentado con una mezcla de confusion y rabia dibujada en sus facciones.
Edward parecia un pobre perro atropellado rogando por clemencia para acabar con su sufrimiento.
Mi enorme cerebro se llevo una sacudida tremenda, sus palabras habian sido un balde de agua helada, en realidad era algo que yo deseaba escuchar, queria que no se opusiera a mi partida no queria que las cosas fueran aun mas dificiles.
Pero cuando las cosas sucedieron asi, no supe como reaccionar, en el fondo supongo que esperaba que el rechazara con vehemencia mi ausencia, tal vez lo deseaba mas que esperarlo, supongo que contemple tanto esa posibilidad que cuando no sucedio me senti perdida.
Pude ver su rostro, desencajado y dolido, sabia que eso sucederia, lo esperaba, me sentia extrañamente tranquilo.
Ahora me daba cuenta que en realidad mi Bella aun seguia ahi, la hermosa criatura capaz de sufrir y de llorar sin lagrimas, que solo significaban un escape a la trsiteza, yo podia verla sufrir y llorar de nuevo, y aunque me sentia miserable por ser el objeto de ese sentimiento, me senti extrañamente tranquilo, aun era mi Bella.
No sabia que responder a aquello, la verdad es que me parecia demasiada subita su declaracion, nada lo habia llevado ahi, y sin embargo, era eso, el queria que me fuera, no habia mas.
A pesar del inmenso dolor que me causo esta revelacion, otro sentimiento anulo mis defensas caidas, haciendolas emerger en una fuerte e impenetrable muralla de enojo.
- ¡¿Quieres que me vaya?! - exclame furiosa, ahora solo tenia ganas de gritar y la verdad es que no me vendria nada mal un pelea, por pequeña que fuera.
Mi furia era de una escarlata brillante que hasta a mi me hizo encongerme un poco con miedo, pero Edward sin inmutarse se levanto con su caracteristico y estupidamente atrayente garbo se levanto y mirando aun a la nada dijo con voz imperturbable.
- Si – no, mi furia no era suficiente para que el calculara el peso de sus palabras.
- ¡Estas loco si crees que me ire asi como asi! - era un impulso el que me instaba a seguir gritando a pesar de saber que si era lo que el queria que no me queria cerca mas, y yo solo queria obedecer ese impulso del desquite - ¡Primero muerta antes de irme y dejar a Nessie aqui, no voy a permitir que esos locos esten cerca de ella! - nada, maldita sea!, era como una piedra, me recordo levemente a Marco con su irremediable desinteres, eso me enfurecio aun mas - ¡No la dejare aqui, NO ME LA VAS A ARREBATAR! - exacto, eso era lo que el buscaba desaserse de mi, solo queria a Nessie en su vida, yo ya no le servia, ya no podia darle otra Nessie.
Mi rostro se descompuso como si hubiera sufrido una golpiza, ¿entonces eso era?, ¿ya no le interesaba a Edward porque ya no podia darle otro hijo?, ahora solo queria disfrutar de su hija, yo salia sobrando.
Era soprendente la descomposicion de Bella, sus ojos se perdieron por un instante despues de gritarle a su marido, como buscando una explicacion. De pronto parecia un cadaver en putrefaccion, un cadaver cuya muerte habia sido en extremo tormentosa, dolorosa.
Me arrepenti al instante de haber tratado de actuar indiferente, su rostro se contrajo en una mueca impregnada de rabia y confusion, cuando termino de gritarme sus ojos vagaron buscando la respuesta, y la encontro, pero inmediatamente supe que estaba equivocada, nunca habia visto una imagen mas lastimera que la suya, parecia perdida, muerta.
- No quiero hacerlo, - entendi un poco su dolor, a pesar de que ella seguia estando en "mute" para mis oidos, lo que mas temia en el mundo era que Nessie se fuera de su lado, asi que con voz endulsada lo mas que pude le aclare las cosas - quiero eso, quiero que te la lleves que se vayan lejos -
- ¿Que? - pregunto ida, no estaba funcionando mi intento por darle animos.
Bella quiero que lleves a Nessie a un lugar seguro, lejos de estos mestizos, quiero que vayas con ella y la protegas, - entonces levanto la cara, mi tono debia escucharse mucho mas razonable ahora, pues su mirada sombria recibio una pincelada de luz, iba entendiendo - necesito que se vayan muy lejos donde esten seguras, donde ellas no puedan alcanzarlas – era eso o matar a esas mestizas y solo no podria hacerlo.
Ahora lo entendia todo, ¿como habia sido tan estupida?, el estaba sacrificandose por nosotras, muy tipico de su parte, queria alejarnos del peligro solo para que ese peligro arremetiera contra el. Extrañamente, contrapuesto a ese sentimiento de miedo que se presento ipsofacto ante mi revelacion, me senti tranquila.
A pesar de todo, el aun me amaba, aun nos amaba, no tenia intecion de ampliar su familia, solo queria preservarla, incluso a costa de si mismo.
- ¿Estas loco?, ellas son tan peligrosas para nosotras como para ti – le regañe mirandolo a los ojos, el sonrio con los labios torcidos haciendome sentir un hormigueo en los labios cuando le devolvi la sonrisa.
- Yo tengo una ventaja, puedo saber sus intenciones – me contradijo aun con esa sonrisa, si creia que eso era suficiente para converncerme... bueno lo era, pero trate de mantenerme firme.
- Y yo tengo otra, soy inmune a sus poderes – si a esas ibamos, yo tambien podia ponerme terca, como siempre.
Es mas peligroso para ti y para Nessie – claro, todo lo peligroso en la escala de Edward significaba, para mi 1, para ellas 100000000.....
- Es peligroso para todos, quiero que se larguen – el sabia que tenia razon, ¿tenia que ser siempre tan necio?.
- No, es mejor tener a los enemigos cerca – eso me sorprendio, incluso parecia divertido, pero ahora solo me importaba una cosa, poder entender todo lo que estaba pasando por su cabeza.
- ¿Asi que piensas en ellos como los enemigos? - claro, todo estaba tomando sentido.
- Si, por supuesto, no confio en ellos – ni yo por supuesto. Aun asi todavia no entedia a que se referia concretamente.
- Pense que querias protegerlos, - eso era lo que me demostro, si no confiaba en ellos ¿porque razon queria quedarse a su lado? - fue eso lo que me mostraste, que estabas de acuerdo con Carlisle – el recuerdo de mi padre postizo me hizo apretar la mandibula, su traicion me habia dolido demasiado, siempre habia confiado en el criterio de Carlisle, esta vez me habia decepcionado.
- Estoy de acuerdo con Carlisle - ¿que?, me iba perdiendo cada vez mas a pesar que las cosas se me iban aclarando y tomaban su lugar.
- No entiendo – nada de nada.
- Carlisle tampoco confia en ellos, nadie lo hace, nisiquiera en Huilen, pero estamos de acuerdo en que necesitamos tenerlos cerca – claro, yo siempre habia sabido que en la familia Cullen debia haber un "gen" que disfrutaba y buscaba el peligro y las confrontaciones.
Los Cullen era los vampiros mas civilizados, pero nunca dejarian de ser vampiros.
- Pues yo no estoy de acuerdo – le dije apretando la mandibula.
- Pues claro que no – su sonrisa se desvanecio, su mirada era seria y algo ofuscada, como cuando era humana.
- Es un riesgo inecesario – insisti.
- Que debe tomarse – replico.
- No quiero hacerlo – me queje.
- Tendremos que hacerlo – dicto.
- No – me negue con obstinacion cruzandome de brazos.
Bella parecia una niña pequeña haciendo un berrinche, solo que una niña no podria ser tan bella y tan rota por dentro.
- Bella... - su voz sonaba molesta, pero no con esa rudeza de hace un rato, ahora parecia el Edward que habia conocido hace años, atento y preocupado por mi bienestar.
Simplemente enamorado.
Aun asi no queria que el tuviera la vitoria completa, porque si ahora queria convencerme que lo mejor era separanos para que yo cuidara a Nessie dejandolo desprotegido, estaba totalmente equivocado.
- Deja de darle vueltas al asunto, ¿de que manera se complicaron las cosas? - pregunte aun sin estar segura si queria saber la respuesta, bueno la necesitaba, pero no queria escucharla.
- Alice,... las perdio, no puede ver nada, solo cosas borrosas sin sentido, creo que se ha bloqueado, no tenemos ninguna ventaja, nada de donde agarrarnos para formar una buena estrategia, solo este plan... -
- Sin sentido – insistio, aunque casi no me salio la voz, confiaba en que en alguna momento Alice podria ver esos puntos ciegos y decirnos donde estaban, sin embargo por la expresion precabida de Edward sabia que habia mas.
- ¿Hay mas? - pregunte renuente
- Si, ella podia ver los puntos ciegos cerca de Amun y su clan, las a perdido, podrian venir en camino y nosotros no lo sabriamos – eso era, estabamos jodidos, no habia escapatoria, me senti perdida y frustrada.
- No puedo hacerlo, no lo lograre sin ti – no podia decir mas verdad pura que esa.
- ¿Cual era tu plan? - me pregunto, todavia guardaba la esperanza de sacar algo de mi seca cabeza, bueno tendria que romperle esa burbuja de esperanza.
- Iriamos a Denali, a vivir con Tanya y los demas – explique rapidamente, no valia la pena adentrarse en el inutil plan que habia ideado – Garret nos dijo que seria demasiado obvio, asi que el, Jake y yo nos pusimos de acuerdo para ir a otro lugar, Garret ofrecio una propiedad en Vermont, y solo nosotros tres lo sabiamos, ni siquiera Kate lo sabe – eso era todo, mi estupido plan de escape.
- No hay otra opcion entonces – parecio tan derrotado como yo, se me partio el corazon, era obvio que nada nos salvaria de esta separacion.
- No podre hacerlo, ven conmigo – le pedi casi implorante, el nego con la cabeza lentamente.
- No, piensa en los demas, solo yo tendira una ventaja si las cosas salen mal – ni el se lo creia.
- Las cosas saldran mal de todos modos, no estaremos juntos – mi cabeza se mantenia por pura inercia, pero mi cuerpo demandaba su brazos fuertes contra mi.
- Lo lograremos, porque la suerte siempre a estado de mi lado – se burlo, iba a reirme pero claro no podia, antes incluso, Edward agrego con voz melosa – ademas, nos amamos, eso tambien es una ventaja, y la amamos a ella, nada saldra mal, eso siempre estara de nuestro lado – su optimismo me contagio, mas que eso, me animo un poco.
- Te amo – dije
Esta vez nadie se lo esperaba, tal vez nisiquiera ella, con una carrera mas parecida a la teletransportacion, Bella se lanzo a los brazos de Edward; este la recibio con una sonrisa de oreja a oreja, mientras hundia la nariz olfateando su cabello y ella se aferraba con uñas y dientes al pecho fornido de su amante.
Con desesperacion dibujada en cada centimetro de su cuerpo, Bella no se detubo a solo abrazarlo con todas sus fuerzas, apenas un segundo despues de hundir su rostro en el pecho de Edward, se aferro a su cuello con ambas manos, haciendo que este se agachara un poco.
Se besaron como si en cualquier momento la muerte los encontraria, como con el ultimo aliento de vida que querian regalar al ser mas amado, con una deseperacion que figuraba la incertidumbre de la falta de un mañana, con una añoranza que semejaba a la renuencia a aceptar una muerte.
Con las lagrimas invisibles de un adios venidero, Bella a pesar de los sentimientos que la desbordaban no se detubo ahi. Con un pequeño impulso, dio un pequeño saltito acomodando sus rodillas en la cadera de Edward, parecia que a ese lugar pertenecian, al menos eso parecia hasta que ella, aun sin separar sus bocas un solo milimetro, enredo sus piernas alrededor del torso de el y en verdad parecieron pertenecer ahi.
Edward coloco sus manos de la espalda de Bella sosteniendo su peso ligeramente inclinado hacia atras mientras separaba su boca para trazar un camino apasionado de las comisuras hasta las claviculas, mientras ella mordia y besaba el cuello de este.
Él dio un par de pasos para recargar a Bella contra un arbol, mientras se ocupaba de besarla al mismo tiempo que desabotonaba su blusa de gaza azul; ella por otro lado estaba demasiado concentrada en deshacerse de los pantalones de el.
En cuestion de instantes estuvieron desnudos recargados contra el arbol que comenzo a crujir por el peso.
Lentamente se tumbaron sobre el cesped, acariciando cada centimetro de sus pieles, aspirando cada particula de su aroma, saboreando cada rincon de su ser.
- Te amo mas que a todo, pase lo que pase, nunca lo dudes, tu fuiste eres y seras siempre mi vida, te amo Bella – le susurro al oido con la ternura derramandose en la voz, se estremecio y la abrazo pegandola aun mas a el, tratando de no recargar un solo gramo de su cuerpo desnudo sobre ella.
- Nunca te dejare, daria todo por ti, te amo Edward como nunca nadie a amado a alguien, eres todo para mi, gracias por existir – silencio su declaracion fundiendose con el en un solo ser, conectandose de la unica manera en que podian hacerlo ellos.
Se conectaron a un nivel extrasensorial, saboreando con agonia la mejor de las despedidas.
Hay esta! espero que les haya gustado, muchas gracias a todos los que siguen al historia, los que me han agregado en sus alertas, los que me han dejado coments, los que siguen aqui, me da mucho gusto, como siempre les dedico el capitulo, mil gracias.
Asi que aqui esta el adelanto del siguiente cap, "decepcion".
Supe que estaba en problemas inmediatamente.
Cuando termine de decirles, me sentí culpable, demasiado, no pensé que esto seria el resultado.
Me comí las uñas de desesperación, mientras esperaba sentada a que la Abuela Sue saliera de la habitación del Abuelito.
- Que tonta – me dije en voz baja en ese momento mil y un veces.
Las quiero!!!
