La Promesa de una Sacerdotisa
ACLARACIONES:
-DiAlOgO…
-"PeNsAmIeNtOs…"
-FlAsH bAcK-
/-/-/-/Cambio de escena
Esta demás decir que Naruto no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B
Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)
/-/-/-/
Capítulo VII: La verdad de Sakura
Una gigante luna roja estaba imponente en lo alto sin ninguna nube alrededor que pudiese cubrirla ni ocultarla. Todo era silencio, ni siquiera la brisa típica de aquella aldea se hacía presente. Era un silencio peligroso, ese que anuncia una desgracia cercana, uno que le daba un aspecto más lúgubre y penumbroso a los alrededores.
Sus ojos escudriñaron cada rincón tratando de no perder movimiento alguno… su propósito era encontrar a aquella silueta que hace momentos estaba ante ellos. Sus acompañantes le decían algo imitando su acción. No podía verles el rostro, pero sentía que los conocía, que podía confiar en ellos…
Vio que uno se acercaba y sujetaba su brazo susurrándole algo. Ella simplemente asintió mientras sonreía intentando mantenerse serena.
Repentinamente toda esa falsa calma se rompió. La tierra tembló y se removió sin que ninguno pudiese preverlo siquiera… todo había sido demasiado rápido. Hicieron el intento de escapar, saltar, hacer algún Jutsu de sustitución… pero sus piernas y brazos fueron apresados por densas ramas llenas de espinas que se incrustaron en sus pieles. Gritos de dolor escaparon de sus gargantas. Intentaban salir de aquella prisión pero solo lograban que las espinas se enterrasen másy que su sangre recorriese con mayor rapidez hasta llegar al suelo, tiñendo la superficie de un fuerte color carmesí.
Sus ojos se centraron en quienes estaban a su lado. Ninguno se movía. Sintió que su mirada se nublaba y un escozor quemándole los ojos, al mismo tiempo que un gran pavor la invadía casi sin poder impedirlo. Los llamó, gritaba sus nombres con desesperación pero ninguno reaccionaba. Estaban muertos.
Con horror y agonía miró al hombre que caminaba hasta ella. Tampoco podía lograr vislumbrar su rostro. Sujetó su barbilla y le dijo algunas cosas que ella rebatió con ira, sin poder evitar que las lagrimas comenzaran a caer por sus mejillas. El hombre soltó una carcajada que le heló la sangre, sobre todo al ver como su único ojo visible- de un intenso color rojizo igual que la luna que yacía en el oscuro cielo- se posó en ella. Sintió un escalofríorecorriéndole la espalda y no pudo controlar su expresión de horror al ver como el filo de una alargada espada se dirigía hacia su pecho, justo a la altura de su corazón.
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Su cuerpo pegó un brinco en el mismo instante en que sus ojos se abrían con brusquedad. Inmediatamente fue consciente de que por sus músculos se deslizaba un desagradable cosquilleo que solo denotaba que éstos estaban completamente entumecidos. A pesar del miedo que yacía acumulado en su pecho, se había acostumbrado a ahogar los gritos que escapaban de su garganta cada vez que ese sueño venía a su mente, quedando solo el aura de una respiración agitada y la quemante sensación de aquel sudor frio recorriendo su sien y su espalda. Cuando dejó de sentir ese molesto y paralizante cosquilleo, se llevó una mano hasta su pecho sintiendo como este subía y bajaba por la agitación, acompañado por los latidos desembocados de su corazón.
La fuerte brisa le provocaba ligeros temblores que no hacían más que aumentar su tensión muscular; pero sabía que era solo momentáneo. Cerró los ojos mientras un suspiro se escapaba de sus labios en un intento por soltar de una vez todo ese aire contenido que impedía que su respiración volviese a ser normal. Cuando por fin logro acompasar su corazón pudo abrirlos. Como cada noche, aquella agitación desaparecía luego de tomar una gran bocanada de aire y de auto convencerse continuamente que solo era un sueño… una pesadilla más bien. Se enfocó en los follajes que se mecían despacio por la brisa, impidiéndole ver el cielo. No podía recordar nada con claridad… pero una parte de ella le decía que se trataba nuevamente de ese sueño que la atormentaba cada cierto tiempo, desde hace ya tres años…
Bufó cansada mientras volvía a hacerse ovillo dirigiendo una vacía mirada a la casi extinta llama de la fogata que apenas si resistía la danza del viento. Se dio cuenta que a diferencia de otras oportunidades, su respiración continuaba algo agitada y los temblores no cesaban del todo. Extrañamente en esta ocasión, se sentía más perturbada de lo habitual.
Con resignación, pues sabía que tardaría un poco más de lo habitual en volver a conciliar el sueño, se fue incorporando para luego sondear los alrededores. Su "equipo" se encontraba profundamente dormido, sin excepción, cosa que se la atribuía a la fatiga producto del extenuante viaje, así que por fortuna nadie se había dado cuenta de su abrupto despertar. Sus ojos recorrieron el rostro de cada miembro de Hebi, parecían estar tranquilos…
Finalmente sus jades llegaron al Uchiha. El pelinegro dormía apoyado a un tronco, aferrándose fuertemente a su fiel espada. No pudo evitar fruncir el ceño ante la escena… por muy dormido que estuviese, ese hombre jamás dejaba de estar a la defensiva… sabía que cualquier movimiento que fuese fuera de la común, Sasuke se levantaría de un salto dispuesto a enfrentarse a lo que sea, importándole un verdadero comino si aún estuviera turbado por la bruma del sueño.
Los minutos pasaron y ella continuaba observándolo sin perderse detalle de su expresión, la cual a pesar de todo, se veía tranquila y apacible; eso solo le indicaba que había caído en un profundo descanso. Era extraño, al fin de cuentas se dice que cuando duermes todos tus fantasmas y demonios inconscientes te atormentan y sabía que Sasuke poseía muchos de ellos… demasiados a decir verdad. Sin embargo, no podía dejar de animarse ante la idea de que mantuviese un sueño tranquilo… no como ella.
Suspiró con resignación mientras abrazaba sus rodillas y observaba por largos segundos la llama de la fogata. Su mente estaba en blanco, había aprendido cómo evitar que los recuerdos o que los pensamientos lúgubres ingresaran a su mente sin su autorización, pero esta vez pareciera que no le estaba dando resultado. Quizás estaba tan cansada que no se dio cuenta cuando la última "conversación", si es que se le puede llamar así, que había tenido con Uchiha llegó a irrumpir su mente. Desde aquel entonces no cruzaban palabra alguna, salvo cuando era estrictamente necesario, o sea casi nunca. Le era frustrante, porque a decir verdad ella solo quería ganarse su confianza… al fin de cuentas lo estaba ayudando en su búsqueda… aunque…
-hace bien en no confiar mucho en mi…-pensó dándole una fugaz y breve mirada-… si supiera que yo sé la verdad de Itachi-san, él…
Negó levemente intentando sacarse esas ideas de la cabeza. A ella no le correspondía meterse en esos terrenos… si había descubierto la verdad, había sido por accidente, además… sabía que él no le creería, al menos no ahora… mucho menos si no contaba con las pruebas necesarias para aquello.
-quizás más adelante…-se dijo sonriendo levemente-… no voy a desistir en que confíe en mí, si eso evita que haga algo de lo que pueda arrepentirse…
Aunque sabía que para ello había mucho camino que recorrer. Sasuke no confiaba en nadie, ni en su propia sombra… no lo culpaba, ella también con los años se había hecho bastante desconfiada, pero tenía que admitir que aún mantenía esa estúpida idea de Konoha arraigada en su subconsciente: "Si tus amigos fían del enemigo, fíate de él" Era estúpido, sí. Un arma de doble filo, sí. Una clara invitación a una muerte prematura, absolutamente. Pero… eran las creencias de sus tierras ¿qué le podía hacer?
Suspiró y por tercera vez en ese breve lapsus su atención volvió al pelinegro-… ¿cómo demonios me voy a ganar su confianza si ni siquiera quiero estar cerca de él…?
Porque en efecto, ella procuraba siempre mantener la distancia. Era bastante fría y apática cuando intercambiaban una que otra sílaba, incluso un par de veces Suigetsu se había reído haciéndole el alcance de que su indiferencia competía con la de Sasuke. En su vida había llegado a pensar que alguien le diría algo así, casi se fue de espaldas. Aunque eso no significaba que no dejara de demostrarle cuánto había mejorado con los años. Siempre intentaba ir a la par con él. No era que buscase su compañía o que quisiera incitarlo a que le dijese algo, simplemente quería demostrarle que ya no era la misma de antes, que aunque el acelerara más y más su andar, ella iba a poder perfectamente mantener su ritmo sin flaquear. Pero siempre había intervalos en los cuales se iba quedando más atrás para entablar alguna conversación con Suigetsu o Juugo, pues tampoco es que pudiera soportar en demasía el silencio, menos si era acompañado de una clara apatía, ya que para ella no era un misterio que Sasuke no soportaba su presencia. Incluso en esos breves instantes de interacción con Hebi, Karin también aprovechaba de darle uno que otro comentario venenoso en un claro intento por provocar un pleito… pero ella la ignoraba olímpicamente, no deseaba bajo ningún término que Sasuke la hiciese callar. Pero a decir verdad le costaba mantenerse a bajo perfil, era algo casi imposible, a ella le gustaba hablar, y eso era una de las cosas que más le criticaba su maestro cuando comenzó su entrenamiento como sacerdotisa… le era inevitable, en ese sentido admitía que se parecía a…
- Naruto…-susurró al vacío mientras su mano se dirigía hasta su collar, apresándolo con fuerza
Apenas ese nombre surcó su mente sus ojos se dirigieron al cielo, encontrándose otra vez con el vaivén de las ramas, logrando percibir apenas una que otra estrella y el silbido del viento que se colaba por las hojas. No pudo evitar una sonrisa al recordar aquellos días en los que ambos paseaban por la aldea, o iban a misiones o simplemente se encontraban en el Ichiraku para pasar la tarde. Eran buenos tiempos… y que sabía no regresarían jamás.
Su mirada se mantuvo perdida por largos segundos, logrando vislumbrar la sonrisa zorruna del rubio en sus recuerdos-¿donde estarás ahora, Naru-baka…?-pensó sintiendo cierta melancolía.
Tenía que admitir que en esos días, desde que había comenzado su viaje junto a Sasuke, se sentía más sola que antes… incluso se sorprendía a si misma pensando en alguna idea que pudiese dar fin a ese estúpido contrato que firmó con sangre.
-¿no puedes dormir, Sakura-chan?
La chica pegó un brinco, pues dentro de su aletargado estado, creyó escuchar la voz de su rubio hermano. Dirigió ansiosa la mirada hacia aquella voz sin poder evitar un sentimiento de decepción cuando sus ojos repentinamente se encontraron con los de Hozuki el cual la miraba con una ligera sonrisa, pasando por alto como el fugaz brillo de esperanza se esfumaba de sus ojos.
Sakura se golpeó mentalmente- claro que no es Naruto, pedazo de estúpida…-pensó, forzando una sonrisa-…eh… algo así…
El espadachín se incorporó con pereza, emitiendo un bostezo en el proceso. Procurando ser silencioso, cosa muy atípica en él ya que admitía que la palabra tino o condescendencia no estaba en su vocabulario, se dirigió hasta donde estaba y se sentó a su lado.
Se estiró un poco y de manera distraída dirigió su atención a la fogata que paulatinamente se iba consumiendo-… yo tampoco puedo hacerlo…-dijo luego de varios segundos en silencio, mientras se cruzaba de brazos-… aunque estoy molido… -continuó dándose pequeños golpecitos en la espalda en un intento por descongestionar sus agarrotados músculos
-¿hay algo que te preocupa?
El hombre se encogió de hombros-… no realmente, quizás sea porque aún es temprano…-respondió mirando al Uchiha-… esta vez Sasuke me sorprendió, nos hizo detenernos a media tarde…-en sus labios se formó una mueca que Sakura interpretó como una sonrisa burlona-… el desgraciado es impredecible…
No pudo evitar la leve carcajada que escapó de sus labios por el "cariñoso" apodo del peliblanco hacia su compañero-… eso es porque Sasuke está agotado…-susurró mirándolo disimuladamente, pendiente de alguna seña que le advirtiese que estaba despierto, no deseaba que se diera cuenta de que era el tema de conversación; pero él seguía durmiendo con "tranquilidad"-… ya ves que hemos viajado sin parar, en algún momento el cansancio iba a hacer meya en él…
Suigetsu suspiró con cansancio-… ni que lo digas, preciosa… pero a pesar de eso es tan obstinado que incluso cuando se lo propone es un dictador de primera, peor que el loco de Orochimaru…
La chica sonrió-… no sé porqué te creo…
La sonrisa del espadachín se amplió juguetonamente-… lo que estos tres años me han enseñado, es que es un tipo de temer… no me gustaría estar en los zapatos de su hermano cuando lo encuentre…
Ante esas palabras Sakura bajó la mirada casi al instante. El solo hecho de imaginar lo que sucedería cuando esos dos por fin se vieran las caras, le erizaba la piel-¿tanto tiempo y no han encontrado ninguna información sobre Itachi-san…?
El peliblanco alzó ambas cejas al reparar en la forma que se dirigía hacia el Uchiha mayor, al fin de cuentas, no te esperas que alguien de tu equipo sea tan respetuoso cuando se trata de lidiar con alguna futura victima de tu "líder"-…nah, el bastardo se ha escondido bien…-masculló haciendo una mueca de desagrado al recordar cómo se la habían ido de país en país hasta regresar a las tierras del fuego, sin ninguna pista-… pero le ha dado tiempo a Sasuke para entrenar y hacerse más fuerte…
Aquella afirmación hizo que la joven sonriera casi por un autorreflejo, de manera cálida… pero con un cierto dejo de tristeza-…Sasuke siempre fue alguien fuerte y sumamente perfeccionista, no me extraña que haya aprovechado el tiempo para seguir adquirieron poder…-dijo mirando al aludido de manera fugaz, para luego retomar su atención a la fogata ya extinta
Suigetsu le entregó una mirada curiosa, sobre todo al notar que su tan típica aura cargada de melancolía se hacía más y más densa-… ahí hubo algo…-pensó, sin poder entender porqué la idea se le hacía desagradable. Removió la cabeza mientras sonreía en un intento por desviarse de esa sensación y retomar el tema-… yo confío en que cumpla su objetivo, no por nada se ha estado entrenando tanto…
Ella lo miró de soslayo, sin dejar de sonreír-se nota que lo aprecias…
Hozuki quedó descolocado por breves segundos y sin poderlo evitar soltó una buena y muy sonora carcajada. La chica se crispó ante su poco tino y consideración e inmediatamente lo acalló colocando una mano sobre su boca.
-shhh, los vas a despertar…
-demasiado tarde… -masculló una gélida voz que les causó un involuntario escalofrío. Con cautela dirigieron su atención hasta donde segundos antes dormitaba el Uchiha
Los orbes negros estaban fijos en la pareja fulminándolos con una frialdad mayor que de costumbre, claro lo habían despertado, eso era algo imperdonable… ya que el sueño no era su mejor amigo, y cuando por fin había logrado una tregua que lo mantenía en un trance relativamente tranquilo, esos dos osaban despertarle. De haber podido, los hubiera matado de seguro.
-tal vez debería hacerlo…-pensó, aunque la idea murió al instante
Suigetsu sonrió burlón pues no paso desapercibido el ligero tono rojizo que cargaban los ojos de su líder, y no precisamente por el Sharingan. Sasuke, al darse cuenta le entregó una mirada afilada logrando que tragase con dificultad, a la vez que su sonrisa desaparecía de inmediato.
-mierda… se me olvidó que Sasuke tiene un pésimo despertar…-balbuceó en un susurro con notorio nerviosismo
Sakura no le prestó mayor atención, estaba más ocupada sosteniéndole la mirada al Uchiha quien claramente la estaba mandando al peor de los infiernos.
-si las miradas matasen…-pensó sintiendo una pesadez en el aire que comenzaba a dificultarle la respiración, pero bajo ninguna circunstancia se dejó intimidar. Esa época ya había pasado y ella no seguía siendo la misma de antes
El espadachín soltó un ligero carraspeo al notar la guerra de miradas afiladas que se estaban dando, rompiendo la tensión casi criminal entre ambos. Aquello se le hacía incómodo, además la chica no tenía la culpa de que haber despertado al "Rey de los Bastardos", como le gustaba llamar a su líder cuando estaba encabronado.
Finalmente la pelirrosa soltó un suspiro cansado, el sueño no iba a volver y mucho menos luego de toda la tensión que se acumuló en su espalda por aquella situación. Se levantó desviando por fin su atención de él, sacudiendo un poco sus ropas-…lo siento, fue mi culpa…-dijo arrastrando las palabras, al fin de cuentas el insensato había sido el estúpido de Suigetsu, pero no iba a entrar a discutir eso. Sin esperar respuesta giró sobre sus talones y comenzó a encaminarse hacia el bosque
-¿eh? ¿A dónde vas, preciosa?
-al río…-espetó escueta y sin más se perdió entre los follajes
Sasuke bufó con malestar. No era estúpido, sabía que ella no había sido tan desconsiderada como para despertarlo de buena gana a propósito, pero le irritaba esa actitud altanera y desafiante que su antigua compañera sacaba a relucir cada vez que sus ojos se encontraban. Ignorando el escozor en su estomago por aquel percance y chasqueando la lengua de manera bastante audible, trató de volver a acomodarse para retomar el sueño. Sabía que sería imposible, una vez que él se despertaba no había fuerza en el mundo que pudiese hacerle volver a dormir. Pero a pesar de saber cuales serian los resultados, volvió a cerrar los ojos… en realidad lo hacía para ignorar la insistente mirada de Suigetsu, que para su pesar, no había apartado su atención de él desde que la chica había escapado de su campo visual. Sabía que el idiota quería preguntarle algo y conociéndolo no iba a parar hasta que le preguntara qué era lo que quería saber.
Los segundos pasaron y todavía podía sentir la violeta mirada del espadachín sobre él, colmándole la paciencia-¿qué?-siseó por fin entre dientes, ya cabreado. Sus ojos se abrieron y tal como esperaba, el peliblanco lo observaba expectante
-¿no te da miedo que Sakura-chan se vaya sin que te des cuenta?-Sasuke arqueó una ceja, sintiéndose aún más irritado de lo que ya estaba, sobre todo al reparar en el calificativo con el que el idiota se había acostumbrado a llamar a la ojijade-… al fin de cuentas tu perro rastrero…-apuntó tras su espalda a Karin, quien roncaba sonoramente-… está a pata suelta durmiendo y aquí entre nos, no creo que Karin te avise si le pasa algo, la detesta…
-no tanto como yo te detesto en estos precisos momentos…-Sasuke esbozó un audible gruñido como respuesta mientras cerraba los ojos-…ella es libre de hacer lo que se le plazca, si se quiere ir pues es su problema…mejor para mí…-finalizó mentalmente aunque por un momento su boca picó por dejar salir esas palabras
-mmm…-el espadachín se mantuvo meditabundo por un rato sin apartar su mirada de él. Luego miró hacia donde se había marchado la joven-…bueno, ante tus palabras puedo llegar a dos hipótesis: la primera es que realmente no te interesa…
Sasuke abrió los ojos con clara irritación-…no me interesa…-aseveró sin titubear, logrando que Suigetsu hiciera una mueca
-sí claro, por eso la has dejado acompañarnos todo este tiempo…-quiso responderle, pero sabía que eso solo invitaría a que su líder le acertase un Chidori en el estómago, sin embargo, ignoró su comentario y continuó… a sabiendas de que eso también le otorgaría razones para eliminarlo -… o bien, confías demasiado en ella y sabes que no se irá…
Uchiha lo miró de manera neutral por largos segundos, cuestionándose si existía la posibilidad de que aquel idiota no fuese verdaderamente consciente de lo cerca que estaba por recibir un Chidori como mínimo. Resignado, pero con un humor de mierda, volvió a cerrar los ojos… por tercera vez-… duérmete de una puta vez, y no me vuelvas a despertar…
-bien…-susurró Hozuki con una sonrisa triunfal, sin poder agradecer a los Dioses que por primera vez en mucho tiempo, se hubiera logrado sacar barata esa incómoda situación
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Por fin sus ojos pudieron contemplar despejado el cielo. Como siempre no pudo evitar esbozar un jadeo ante la hermosura de aquella vista… y es que desde niña siempre le había maravillado ver las estrellas. Podía recordar como muchas veces, cuando por motivos de fuerza mayor debían dormir en campo abierto, pasaba largas horas contemplando aquellos astros, incluso llevaba libros o pergaminos que graficaban las principales constelaciones. Se entretenía buscando formas en las estrellas o simplemente contemplándolas hasta quedarse dormida… sí, de verdad que aquellos habían sido muy buenos tiempos, una hermosa época…
La sonrisa que se deslizaba sobre sus labios fue desapareciendo paulatinamente, hasta que de ella no hubo rastro. Sin poderlo evitar había llegado a su mente la imagen de unos orbes carbones que la fulminaban con frialdad.
-tsk… arrogante de mierda…-musitó sin pasar por alto la sensación de tristeza que se albergaba en su pecho
Negó intentando despejar su mente mientras se comenzaba a deshacer de sus prendas, lo mejor que podía hacer en esos momentos era mantenerse lejos de él. Dejó caer su yukata sin mayor cuidado, sabía que no había nadie en los alrededores que pudiese verla. Con pasos lentos y felinos se dirigió hasta la orilla del río. Se sumergió en sus frías y cristalinas aguas, sintiendo como su piel se erizaba, pero lo necesitaba… eso le ayudaba a purificarse, a escapar de los malos pensamientos, de los recuerdos…
Pasaron los minutos hasta que ella se acostumbró a la temperatura. Se sumergió una y otra vez hasta que sintió que era suficiente, luego se dejó flotar un rato perdiéndose en la tranquilidad del lugar, sintiendo como la piel de su vientre quedaba expuesta a la brisa y sus largos cabellos danzaban bajo el agua. Sin despegar su mirada del cielo estrellado dejó que su mente divagara, sin enfocarse en nada particular... hasta que hubo algo…
…intente asesinarlos…
Sus ojos se estrecharon. Esas palabras… esas estúpidas palabras seguían dándole vuelta a pesar de todo. Gruñó algunas maldiciones mientras volvía a sumergirse, manteniéndose bajo el agua por varios segundos. Al parecer en esta ocasión su intento por meditar en aguas congeladas no le iba a ayudar a sacarse todo el resquemor que las palabras de su ex compañero le habían causado en su magullado corazón.
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Las horas pasaron y no fue hasta que llegó el amanecer que la pelirrosa volvió al campamento. Se sentía agotada física y emocionalmente. Para su mala suerte no había podido dormir absolutamente nada intentando mitigar la rabia que sentía hacia el menor de los Uchihas, bueno… al menos logró conseguirlo, así que el resto de la noche se sentó en la orilla del río, observando su reflejo y esperando que llegase el amanecer.
Detuvo sus pasos al percatarse que con lentitud alguien se acercaba. Realmente no tuvo que ser adivina para saber de quién se trataba. Podía reconocer aquel chakra a un millón de kilómetros; tan oscuro y denso, con un tono arrogante y siempre denotando un soberbio poder.
-Sasuke…-susurró apenas el aludido entró a su campo visual
Uchiha caminaba altivo, mostrándose siempre indiferente pero por sobre todo frío y distante. Pasaron unos segundos antes de que sus ojos se centraran en ella. Se detuvo a escasa distancia, pero sin violar el espacio vital de ninguno, y la miró en silencio, como si esperase algún comentario… el cual nunca llego.
Sakura le sostuvo la mirada hasta que sus pies decidieron comenzar a moverse de nuevo. No tenía nada que decirle y sabía que él tampoco. Dio un par de pasos antes de que la ronca voz del pelinegro llegara hasta sus oídos, deteniéndola casi de manera automática.
-¿dónde estuviste…?-preguntó con un tono arisco mirándola de soslayo
-eso no te incumbe…-siseó ella manteniendo la vista enfrente para pronto retomar su andar
Uchiha entrecerró los ojos ante su respuesta, sin poder evitar escapar un bufido. En realidad quien debiese estar así de irritable era él, después de que lo despertaran no había podido conciliar el sueño y estuvo esperando que la chica regresase para ordenarle que hiciera lo mismo que la ultima vez, realmente necesitaba descansar. Pero para su desgracia, las horas pasaban y de ella no había luces. Sabía que estaba en el río, pero él no iba a ir a buscarla… eso hubiese sido humillante. Un Uchiha jamás depende de otros…
-… tsk… mujer molesta…-masculló mientras se dirigía al río para refrescarse un poco antes de comenzar con su rutinario viaje
Sakura suspiró luego de un trecho. Esa estúpida tensión se le estaba haciendo casi insostenible-… tsk… maldito ególatra, arrogante… -siseó apresurándose en llegar al campamento
Se encontró para su sorpresa que Hebi aún seguía descansando, así que supuso que debía comenzar a despertarlos. Uno en uno, se fueron desperezando luego de que la pelirrosa sacudiera sus hombros y los animara a levantarse. Uchiha no tardó en aparecer, mostrándose como siempre indiferente pero con un claro semblante irritado, así que de inmediato se dispusieron a llenar en algo sus estómagos para poder retomar el camino lo antes posible.
Para variar el silencio estaba presente, pero esta vez con un dejo más agobiante que de costumbre. Sasuke estaba de mal humor y eso todos lo habían notado, así que ni un suspiro podía estar fuera de los niveles de decibeles permitido por la odiosidad del Uchiha. Eso solo hacía que sus energías se consumieran mucho más rápido, pero sabían que no podían hacer mucho… así era su líder.
Repentinamente el ojinegro detuvo su andar. Volteó para mirar a su equipo, quienes podían intuir el por qué de aquello.
-¿es aquí, Juugo?-el aludido asintió en silencio-… bien, entonces nos dispersaremos para buscar información…
-Sasuke-kun hay una aldea no muy lejos…-agregó Karin-… creo que ese es un buen lugar para comenzar a buscar…
-hn… ve, y de paso arrienda un par de cuartos, hoy pasaremos la noche allá…
La chica asintió sin disimular su alegría al saber que por fin podrían descansar en un sitio cómodo.
Sasuke miró a Juugo-… ¿ya sabes que hacer, verdad?
Juugo asintió-…le diré a mis aves que rastreen el perímetro nuevamente en busca de Akatsuki, en el tiempo que llevamos fuera de las tierras del fuego de seguro que habrán cambiado guarida o se habrán manifestado en algún pueblo…
Suigetsu sonrió- muy inteligente grandote…-sus ojos se centraron en la Haruno que no perdía detalle de la conversación-… entonces Sakura-chan y yo veremos si encontramos a algún pobre diablo en el camino a quien interrogar…
La chica alzó ambas cejas-…suena tentador…-dijo con sarcasmo, sonriendo a duras penas-… pero…
-no…-dijo tajante Sasuke, sin despegar su mirada de ella. Sakura entrecerró sus ojos recelosa-… ella viene conmigo… -continuó mientras empezaba a andar dándoles la espalda e ignorando la mirada interrogante de su equipo, al fin de cuentas, sabían que Uchiha era alguien que trabajaba solo y que nunca aceptaba compañía, a no ser que fuese estrictamente necesario
-¡¿qué?!-chilló Karin fulminándola con la mirada-… ¿por qué, Sasuke-kun?
-eso es obvio… -susurró el Ex ninja de la Niebla-… tiene miedo de que Sakura-chan se enamore de mí…-bromeó ganándose un golpe por parte de la pelirroja
-¡déjate de decir babosadas, estúpido pez de acuario!
Sakura rodó los ojos y aprovechó que esos dos se enfrascaban en una discusión para seguirlo. No podía ignorar sus órdenes, ella se había unido a su equipo para serle útil, eso lo hacía inmediatamente su líder y por tanto, estaba obligada a seguirlo y a obedecerle sin chistar.
-¿en qué habré estado pensando cuando le propuse ese estúpido trato?-pensó con irritación, dejando escapar un suspiro-… ya qué…
El aludido ladeó el rostro para observar cómo se colocaba a su lado, manteniendo su paso sin ninguna dificultad. Sonrió ladinamente mientras aumentaba su velocidad, quería poner a prueba su límite, hasta dónde podría llegar… pero obtuvo el mismo resultado, ella testarudamente se mantenía siguiéndole y sin un ápice de cansancio en el rostro.
-así que tampoco estuviste perdiendo el tiempo…-pensó divertido, aunque luego de algunos segundos dejó su "juego" para centrarse en el camino
Había recorrido esas tierras antes, pero sin éxito. Sin poder entender cómo ni por qué, parecía que Akatsuki había sido tragado por la tierra, incluyendo a Itachi. Eso lo había llevado a recorrer diferentes países en donde pudiese haber rumores de la presencia de algún Akatsuki con sus características, pero como siempre, terminaba en nada. Pero si lo que Juugo le había dicho era cierto, esta vez podría ser que tuviese mejor suerte. Según lo que sus aves le habían informado, Itachi había estado en esos terrenos junto a su compañero Kisame, así que ahora tenía que buscar cualquier pista que le corroborara aquello. Continuó su andar con ese objetivo en mente, atento a todo a su alrededor, no quería perder pista alguna…por muy mínima que fuese.
Decidieron, o más bien Sasuke decidió, continuar el trayecto entre los árboles a pesar de que sabía que pronto entrarían a campo abierto. Sakura había gruñido ante su propuesta pero apenas lo vio saltar a la primera rama no volvió a rechistar. Iban tan absortos en el camino que ninguno reparó que las aves volaban en sentido contrario, ni mucho menos que los sonidos cotidianos del bosque se habían apagado desde hacía un rato. Sin embargo, la chica se sintió repentinamente inquieta.
-algo va a pasar…-aseveró sintiendo como sus músculos se tensaban
Una gran sombra sobrevoló sobre ellos…
-¿una nube?...-murmuró deteniendo su andar, al mismo tiempo que Sasuke. Alzó la vista descubriendo que el cielo estaba completamente despejado
- ¿Qué sucede?
Ella lo miró pero antes de poder contestar un sonido agudo y silbante llegó hasta sus oídos. Tanto Sasuke como Sakura alzaron el rostro al percibir que provenía del cielo y vieron como una gran masa caía justo en donde se encontraban. Sasuke frunció el ceño y se dispuso a saltar para esquivarlo pero sintió que algo lo jalaba, o más bien, que alguien lo jalaba. La gigantesca bola cayó rompiendo el sitio donde había estado segundos antes y continuó de largo rompiendo el resto de las ramas hasta llegar al suelo, dándole paso a una gran explosión, a lo que agradecieron estar en un árbol lo suficientemente alto para no ser alcanzados por la misma. Cuando el temblor que acompañó la explosión se detuvo, Sakura alzó el rostro del pecho del ojinegro para poder observar por sobre su brazo el lugar donde había impactado la bomba. Aún se mantenía una densa nube de tierra que no permitía distinguir del todo las condiciones en que había quedado, pero por la intensidad de la misma podía intuir que no sería muy alentador. Sin poderlo evitar dejó escapar un suspiro aliviado.
-eso estuvo cerca...-susurró apoyando su frente en el pecho de Sasuke. Sintió que en su mente algo hizo un "clic" cuando sintió su respiración. Sus ojos se abrieron abruptamente, siendo recién ahí consiente de la situación
En un acto de mero autorreflejo había sujetado el haori del Uchiha y lo había jalado hasta donde se encontraba quedando entre medio del tronco del árbol donde la bomba los había pillado y el cuerpo de Sasuke, quien instintivamente había colocado una mano en su cintura y la otra se apoyaba en el tronco para intentar mantener en algo el equilibrio. Sakura sintió que su estómago se apretaba y sus mejillas se coloreaban de rojo… se encontraban a muy poca distancia, al punto que podía sentir su calor y su respiración chocando sobre su frente, logrando que algunos de sus cabellos cosquillearan sobre su piel. Sus manos temblaron ligeramente arrugando más la tela de su haori cuando reparó que descaradamente ella se había apoyado sobre su pecho.
-¡¿qué mierda te pasa?! ¡¿Es que acaso estás loca?!-se recriminó, soltando la tela en un acto brusco e intentando obviar la cercanía del rostro de Sasuke sobre su cuello
Agradeció que el ojinegro por fin rompiera la insana cercanía y más aún cuando reparo que él no se había dado cuenta de su estúpido nerviosismo de quinceañera al estar más enfocado en observar la zona de impacto. Sin embargo, no pasó por alto que su mano aún seguía sujetando su cintura, de manera bastante posesiva.
-¿no piensas soltarme…?-quiso preguntarle, pero prefirió no decir nada, en esos momentos había algo más importante en qué enfocarse-¿qué fue eso…?-susurró aprehensiva y sorprendida por la gran destrucción que había quedado luego de la explosión. Realmente se cuestionaba cómo el árbol en que estaban no hubiese caído por el impacto
-una bomba…-respondió su acompañante con sorna ante la obviedad del asunto
Sakura se tragó su comentario con gran dificultad, no podía decir nada ante eso-…la culpa es mía por hacer preguntas tan estúpidas…
Sasuke por fin se alejó de ella, sin siquiera mirarla. Aunque no había sido indiferente a su cercanía; no podía ignorar el ligero cosquilleo que había quedado en sus dedos cuando dejaron de sujetar la pequeña cintura de la pelirrosa, y se obligó a registrar en su repertorio mental que contrario a lo que pensaba, ella aún se sonrojaba por su cercanía.
-céntrate…-gruñó para sí dejándose caer en el gigantesco cráter, observando el perímetro. A los pocos segundos Sakura se encontraba a su lado
-ésta bomba parece que iba con toda la intención de matarnos, ¿eh?…
-hn…
La afilada mirada del vengador se dirigió hacia el norte. Entrecerró los ojos y comenzó a caminar con calma seguido de cerca por ella que también había reparado en la presencia, de quien de seguro, era el causante de aquel intento de homicidio. Llegaron a campo abierto e inmediatamente el revoloteo de una gigantesca ave captó su atención. Ambos observaron como descendía hasta la planicie levantando una gran capa de tierra en el proceso, dificultándoles la visión.
-¿Qué les ha parecido mi pequeña obra de arte?- apenas sus ojos dejaron de escocer centraron su mirada en la cabeza del animal, encontrándose con la imagen de un joven de largos cabellos rubios que los observaba con una sonrisa burlona sobre sus labios.
-esa capa…-susurró Sasuke con tranquilidad y triunfal. Esta vez no estaba tan lejos de su objetivo.
-Akatsuki…-completó la ojijade captando su atención-… vaya y yo que pensaba que se los había tragado la tierra…-dijo burlona colocando una mano sobre su cintura
-hn…
El Akatsuki bajó del animal y se acercó a la pareja sin dejar de sonreír-… yo soy Deidara… y tú, eres Sasuke Uchiha, ¿Uh? Sí, eres igual al bastardo de Itachi, hum…
Sus puños se apretaron con fuerza bajo su capa apenas esas palabras llegaron hasta sus oídos, sin embargo su rostro se mantuvo apacible. Solo Sakura fue consciente de la leve perturbación en su chakra-… ¿Dónde está?
-yo no tengo porqué responderte… además, ¿Qué sacas con que te lo diga, hum?-hizo una pausa sin despegar sus ojos del Uchiha-… esta será tu tumba… -no obtuvo más respuesta que una sonrisa ladina llena de altanería
Sakura entrecerró los ojos manteniéndose al margen de la conversación. Observando al enemigo con detenimiento pudo darse cuenta que lo conocía, a grandes rasgos sí, solo por meros informes que la villa había armado luego del suceso ocurrido en Suna y que ella había logrado ojear antes de que tuviese que marchar. Deidara, según les había relatado el Kazekage, usaba una especie de arcilla explosiva realmente devastadora y que podía adquirir diversas formas gracias a que en sus manos había una especie de boca que la moldeaba.
Una punzada en su sien la hizo ponerse alerta. Eso solo significaba que algo no andaba bien, que estaba en peligro. Sus ojos repentinamente repararon en un segundo sujeto sobre el ave. Este los miraba con detenimiento, o al menos eso pudo intuir pues su rostro estaba cubierto por una máscara que solo dejaban ver uno de sus ojos. Sin saber por qué un escalofrío le recorrió la espina cortándole casi por completo el aire. Tenía la sensación de que lo conocía… pero, ¿de dónde? ¿Y por qué sentía tan de repente tanto miedo? Sus manos temblaron bajo su capa, mientras sus ojos se estrechaban sin perderse movimiento alguno del hombre… no sabía por qué, pero tenía un muy mal presentimiento…
El hombre había estado callado observaba a la pelirrosa, sin perderse detalle alguno de sus movimientos. Una sonrisa se formo bajo su máscara al darse cuenta el temor que aquellos jades reflejaban al verle.
Ahí estaba. Su llave maestra, la chiquilla que iba a ayudarlo a concretar todos sus planes, tal como el destino lo había escrito…
-ha crecido…-pensó entrecerrando su único ojo visible-… incluso su chakra es diferente, parece que tiene más control sobre él…-se enfocó en la banda que cubría su frente e intuyó de inmediato la razón. Su sonrisa no pudo más que ampliarse-… al parecer estos años no han sido en vano ¿eh, Sakura-chan?
Desvió su atención hacia su compañero quien seguía monologando con el Uchiha, el cual solo le respondía sus amenazas con monosílabos o frases arrogantes y despectivas. Sabía que era cuestión de tiempo para que lo matasen, ahora solo le restaba contar los últimos minutos que le quedaban.
-hn… bien, no será una gran pérdida…-el hombre dio un gran brinco para situarse junto al rubio, quien le devolvió la mirada con irritación. Sasuke por primera vez lo miró, aunque ya había reparado en su presencia. Tobi quiso darle un poco más de tiempo al Akatsuki para que disfrutase un poco el tiempo de vida que le restaba, así que comenzó con su actuación-… ¡Deidara-sempai!-chilló mirando y apuntando hacia la ojijade-… ¡mire ella tiene el pelo rosa como algodón de azúcar…!
Sakura se tensó, pero hizo uso de toda su fuerza mental en un intento por controlar los escalofríos que no dejaban de deslizarse por su espalda; debía concentrarse en no perder movimiento alguno del estúpido que le había hecho sentir como un gatito asustadizo sin razón aparente. A simple vista no se veía como una gran amenaza, incluso su chakra no era exuberante ni exorbitante, no tenía motivos para sentirse así…
-no me fio de él… este tipo es peligroso…-se convenció para no bajar la guardia
-¡cállate Tobi!-gritó exasperado fulminándolo con la mirada. Su compañero pegó un brinco hacia atrás, pero siguió apuntando insistentemente hacia la pelirrosa hasta que los ojos de Deidara se centraron también en ella-… ¿eh?...- sus ojos se abrieron por la sorpresa mostrando total desconcierto-… te conozco… -siseó con frialdad-… tú eres la chiquilla que mató a mi Sensei, Sasori…-su mirada se entrecerró-… ¿pero… cómo? Se supone que ella…
Sakura sonrió con autosuficiencia mientras se colocaba junto al Uchiha que no perdía detalle de la conversación. La miró de soslayo, sin poder evitar un dejo de gracia por su postura arrogante. Tenía que admitir que se sentía gratamente sorprendido por aquella información, al parecer la siempre inofensiva molestia tenía su historial de batallas.
-interesante…-pensó con suficiencia disfrutando del crispado rostro de Deidara
-Así que Sasori era tu Sempai…-Haruno sonrió con altanería-… ¿acaso vas a cobrar venganza…?
El rubio pasó algunos segundos en silencio con el entrecejo fruncido, hasta que su expresión se fue relajando con lentitud. Una ladina sonrisa se dibujó sobre sus labios-hum… así que tú eres Sakura Haruno, la bella Flor de Konoha…-dijo desdeñoso y con sorna-… he de decir que estoy algo… sorprendido… al fin de cuentas se dice que tú…
Antes de que pudiese terminar la frase, Tobi se abalanzó hasta su bolso y sacó un poco de arcilla. Deidara gruñó y vio como su compañero desaparecía de su vista. Sasuke y Sakura comenzaron a observar los alrededores con desconcierto. Ese hombre había desaparecido frente a sus narices sin darles tiempo de leer sus movimientos y por si fuera poco no podían percibir su chakra.
-¿qué clase de técnica es ésta…? –pensó la Haruno mirando de soslayo al pelinegro, quien parecía hacerse la misma interrogante
Sin darles tiempo de reacción, Tobi apareció deslizándose desde la tierra hasta colocarse frente a la pelirrosa, la cual por mero instinto dio un gran salto hacia atrás para alejarse de aquel sujeto. Sasuke con un elegante movimiento, desenvainó su espada y atravesó el cuerpo del Akatsuki. Frunció el ceño al darse cuenta que el filo de su espada había atravesado su cuerpo.
Tobi volvió a desaparecer sumergiéndose en la tierra haciendo que ambos se colocaron en alerta. Y otra vez, con una velocidad abismal, reapareció frente a Sakura. Sus jades se abrieron desmesuradamente ante la inmovilidad de su cuerpo que parecía estar en un estupor máximo.
Contuvo la respiración al sentir la fría mirada de aquel único ojo visible sobre ella-esto es un regalo…-dijo el Akatsuki, con un falso tono afable mientras tomaba sus manos y colocaba la masa, ahora en forma de una rosa, entre ellas-… ¡Tobi es un buen chico!-exclamó desapareciendo justo en el instante que Sasuke volvía a blandir su espada hacia él, logrando solo cortar el aire
El vengador gruñó de manera audible dirigiendo su atención hacia la pelirrosa que parecía estar en otro planeta-¡demonios Sakura…!-lo escuchó gritar al mismo tiempo que le quitaba la masa y la lanzaba lo más lejos posible, escuchando a los pocos segundos una fuerte explosión. Aquello hizo que saliera del extraño trance en el cual estaba sumergida
-tsk…-parpadeó sintiendo aún esa fuerte punzada en su sien que no hacía más que alertarle- lo-lo… siento…
-si vas a estorbar mejor vete…-musitó entre dientes colocándose a su lado, sin despegar su atención de Deidara, que observaba la escena con bastante diversión
Sakura entrecerró los ojos-… no volverá a pasar…-dijo más para ella misma; se estaba comportando como una idiota, ella ya no era así
Una fuerte carcajada los distrajo-bien, Tobi…
-¡Tobi es un buen chico!
El Akatsuki sonrió-tengo que decir que esto será más interesante de lo que creí… -miró a la pareja, enfocándose en quien fue la asesina de su maestro-… ahora nos encargaremos que los rumores sean ciertos… -murmuró para sí, volviendo pronto su atención hacia su acompañante… Tobi….
-¡Sí!
El de la máscara volvió a desaparecer obligándolos a colocarse más alertas. El vengador escudriñó a quien sería su contrincante, debía sonsacarle toda la información posible, pero…
Sus ojos se enfocaron en la pelirrosa quien mantenía sus ojos cerrados, al parecer intentando percibir el chakra del llamado Tobi. Chasqueó la lengua. Su presencia solo lo distraería, no podía permitirse que por una torpeza de la chica perdiese la oportunidad de obtener pistas concretas sobre el paradero de Itachi.
Sasuke dio un paso un paso hacia al frente con decisión-…lárgate de aquí…-dijo con voz dura y autoritaria que la desconcentró de su acción-… busca a los demás…
Haruno frunció el ceño-yo te ayudare…
Una ladina sonrisa se formó en los labios del ojinegro ante su obstinación-yo trabajo solo…-Sakura abrió la boca para replicar-… no quiero que interfieras, solo serás una molestia…
Una punzada se situó en su pecho apenas su mente procesó esas palabras. Sin poderlo evitar agachó la cabeza mientras una triste sonrisa se deslizaba sobre sus labios; estúpidamente había regresado a los viejos tiempos-lo sé…-musitó sintiendo un sabor a hiel
Deidara frunció el ceño al verse tanto tiempo ignorado-¡dejen de chacharear! ¡Sasuke pelea conmigo, hum!
La mirada del Uchiha se volvió más fría y afilada, dándole un aire aún más atemorizante-largo…-le repitió sin dejar de darle la espalda
Sakura sentía que su cuerpo no respondía, pero a los breves segundos asintió vacilante, sabía que no habría nada que la hiciese cambiar de opinión, así que lo mejor era obedecer. Volteó dispuesta a marcharse pero se detuvo casi al instante-…Sasuke…-llamó mientras se dirigía hacia él.
Uchiha la miró de soslayo. Vio como ella se posicionaba a su lado y con un rápido movimiento sujetaba una de sus manos para colocar algo en su muñeca. El arqueó una ceja al ver que sobre su piel blanca, ahora reposaba una pequeña pulsera de cuentas azulinas con diferentes kanjis y cayendo con elegancia en uno de sus extremos, había un dije en forma de dragón. Él le entregó una mirada interrogante que fue respondida con una ligera pero decidida sonrisa.
-…es un amuleto…-le explicó-… te protegerá…-Sasuke asintió sin apartar su vista de ella dándose cuenta que aún sujetaba su mano, como si no se atreviese a soltarle. Sakura por fin rompió el contacto y le dio la espalda-… por favor cuídate… -susurró lo suficiente alto para que solo él la escuchase
No esperó respuesta, y tal como se lo había impuesto se marchó, ante la atenta mirada del Uchiha. Deidara observó la escena en silencio aprovechando la distracción de ambos. Tobi se asomó de la tierra y él con un gesto de cabeza le indicó que la siguiera. El Akatsuki asintió y volvió a ocultarse, dejándolos solos.
Por fin los ojos onix se centraron en el rubio, que no pudo más que sonreír-ahora Sasuke, te mostraré de lo que mi arte es capaz de hacer…
/-/-/-/-/
Se deslizaba con gran rapidez por entre los follajes sin saber precisamente hacia dónde dirigirse. Sabía que lo más sensato era encontrar a Suigetsu o a Juugo, pedirles que fueran donde se encontraba Sasuke y ayudarlo en su lucha, pero por algo que no supo cómo interpretar, había decidido apartarse lo más posible del lugar.
Llevaba un rato recorriendo la misma ruta que hace segundos antes había utilizado junto al Uchiha y en sus pensamientos no había otra cosa que la imagen de su espalda y su voz indiferente que le ordenaba largarse. Agachó la cabeza, maldiciendo y apretando los puños. Él todavía no la veía como una compañera digna para batallar, y lo peor del asunto es que ella se lo había demostrado con su estúpida reacción ante la presencia de aquel Akatsuki.
-Tobi, así fue como lo llamo Deidara…-mordió su labio e intentó hacer memoria. Por lo que podía recordar no habían informes en la aldea con algún registro de ese sujeto-…debe haberse integrado a la organización luego de la muerte de Sasori…-pensó sintiéndose inquieta-… ¿pero por qué demonios siento que lo conozco?...
Dio una ágil voltereta en el aire al mismo tiempo que sentía otra vez esa punzada en su sien que la obligó a detenerse. Sus ojos volvieron a enfocarse al frente justo en el instante que la figura de Tobi se hacía presente a un par de metros. Entrecerró los ojos e intentó ignorar el escalofrío de su espalda; otra vez ese miedo enfermizo que no lograba entender, se estaba apoderando de ella y de sus sentidos. Su cuerpo se tenso e instintivamente se colocó en postura de ataque.
-¿cómo mierda no me di cuenta que me estaba siguiendo?...
Tobi alzó ambas manos hasta la altura de su pecho-tranquila, no he venido a pelear…-dijo esto con un tono de voz completamente distinto al que había utilizado momentos antes, calmo y neutral, con una falsa calidez que era palpable
-así que todo fue teatro…-Al parecer su intuición no había fallado. Ese sujeto era más peligroso de lo que aparentaba
- solo quiero hablar contigo, Sakura-chan… -lo escuchó continuar mientras se sentaba en la rama, sin despegar su atención de ella
Haruno no pudo evitar crispar su rostro al sentir un fuerte ardor en la boca del estómago ante el calificativo-¿hablar?...-lo vio asentir-… ¿Qué habrías de querer hablar conmigo?...-interrogó con voz temblorosa-… ¡demonios Sakura deja de temblar!
Tobi esbozó una sonrisa bajo su máscara al notarlo-… pues, yo quiero ayudarte… al fin de cuentas no estás en las mejores manos…
La chica le miró con desconfianza sin entender sus palabras-¿a qué te refieres?
Tobi suspiró sonoramente mientras su cabeza se alzaba para mirar el despejado cielo-¿sabes que Sasuke no tolera que algo pueda perjudicar sus planes, no?-Sakura frunció el ceño
-no hables de él como si lo conocieras…-siseó apretando el puño colérica, olvidando cualquier dejo de temor ante su presencia
El hombre dejó escapar una breve y seca carcajada-ay, pequeña… te sorprendería saber cuánto lo conozco…-su atención volvió a centrarse en ella, logrando que volviese a tensarse-y cuánto te conozco a ti…-antes de que ella pudiese decir algo, la interrumpió-… pero ese no es el punto…-Sakura vio como lentamente se colocaba de pie y dando un par se saltos acortaba la distancia para finalmente aterrizar en la misma rama que ella. Los jades lo miraron receloso-… ¿sabes lo que pasara si Sasuke se entera?
-¿d-de que hablas?...-cuestionó sintiéndose más inquieta que antes
Tobi se cruzó de brazos sin dejar de disfrutar de su desconcertada mirada-el rumor recorrió muy fuerte el país cuando desapareciste de la aldea…-Sakura pudo percibir como su boca se secaba al instante
-¿cómo sabes eso…?
-ya te lo dije, sé muchas cosas de ti, incluso puedo decirte que te conozco más que tus propios compañeros… o quiero decir ex compañeros… -dijo ladeando el rostro, sin perderse detalle de cómo la mirada jade se revelaba con ira por sus palabras-… además los rumores son verdaderas plaga, sin que te des cuenta ya se han propagado a lugares inimaginables, y bueno… Akatsuki no fue la excepción a la regla…-la chica guardó silencio, escuchándolo con atención-… he de decir que grande fue la sorpresa, incluso para mí al enterarme…-hizo una pausa para dar un par de pasos, aprovechando la parálisis de la joven que no hacía más que fulminarlo con la mirada. Sujetó su mentón y la observó detenidamente-… que Konoha había tenido una gran pérdida…-los ojos de la chica temblaron. Tobi soltó su barbilla y se agachó hasta la altura de su rostro, escudriñándola con su único ojo visible-… ¿dime que se siente Sakura…-la Haruno tragó con dificultad-… que tu propia aldea te dé por muerta?-las pupilas de la joven se contrajeron al instante esas palabras llegaron a su subconsciente, sin embargo, no obtuvo más respuesta, así que continuó-…la hermosa Flor de Konoha, así es como se te conoció en estas tierras, nadie conoció ni supo tu nombre…-la chica frunció el ceño- no lo permitieron… -prosiguió a pesar de haber percibido la chispa de ira que surcaba su mirada-… ¿te das cuenta? Tu propia aldea decidió borrarte del mapa, te dio la espalda… ¿pero por qué? ¿Qué habrá sido lo tan terrible que hiciste como para merecerte algo así?
-¡cállate!-escupió iracunda retrocediendo unos pasos, mientras su mano se dirigía hasta su espalda palpando uno de sus pergaminos-… lo que haya pasado ahí no es de tu incumbencia…
El ojo del hombre reparó en la mano de la chica, sabía que en cualquier minuto saltaría para atacarlo, cosa que por el momento no le resultaba conveniente-…quizás tengas razón…-dijo para destensar el ambiente, cruzándose de brazos-…al fin de cuentas no he venido aquí para atormentarte con cosas de tu pasado, sino mas bien para advertirte… -la pelirrosa contuvo la respiración-… a Sasuke no le gustará enterarse de eso, es alguien desconfiado, ya ves que ni siquiera confió en que pudieses ayudarle…-hizo una pausa para disfrutar de su rostro crispado por la frustración y el temor-… ¿qué crees que pasará si descubre que Konoha te da por muerta? ¡Fácil!, te eliminará ya que solo implicarías un estorbo más en sus planes, porque…-sonrió bajo su máscara-… si te pones a pensar, no es muy conveniente que un ninja de tu antigua aldea te vuelva a ver y se descubra toda esta farsa y mucho menos si se enteran que andas con él como si nada…-suspiró sonoramente-… si él aún no es considerado como un desertor es porque Konoha desde "tu muerte"…-aquello lo dijo con un tono hipócritamente burlón-… ha dejado de perseguirle y eso le dio mayor libertad… pero ahora, dudo mucho que eso ocurra… ¿Qué crees tú?
Sakura apretó los puños y tensó la mandíbula, sintiendo como sus dientes rechinaban por la ira-… él no tiene porque enterarse…-siseó ocultando sus ojos entre su flequillo- y mucho menos Konoha, he sido cuidosa de…
-la verdad tarde o temprano termina revelándose mi querida Sakura-chan…
Antes de que ella pudiese decir más una fuerte explosión capto su atención. Ambos observaron como una gigante luz comenzaba a desplazarse hacia el cielo y a extenderse hacia los bosques. Sakura ahogó un jadeo al darse cuenta que era el sitio donde había dejado a Sasuke.
-hn, al parecer Deidara ha muerto…-musitó como si nada el Akatsuki observando el mismo lugar con claro desinterés
-Sasuke…-susurró la joven ignorando su presencia. Sentía que repentinamente el aire le faltaba, sobre todo al no lograr percibir el pedante chakra del Uchiha
-quizás no tengas que preocuparte después de todo…-rió con sorna el hombre ganándose una venenosa mirada de la Haruno-… aunque ambos sabemos que Sasuke es un hueso difícil de roer…-continuó mientras comenzaba a desaparecer ante la consternada mirada jade-…bueno, tengo que marcharme, pero te aseguro que hablaremos en otra oportunidad, Sakura-chan…
-¡espera!
La figura del hombre desapareció por completo, dejándola por fin, completamente sola. Sakura se quedó observando algunos segundos el sitio donde había estado y procuró ignorar todas aquellas palabras que habían quedado dando vuelta en su cabeza. Evitó a toda costa su hiperventilación para echarse a correr hacia el lugar. Sentía que el aire casi no pasaba a sus pulmones por culpa de un gran peso en su pecho.
-por tu bien espero que estés vivo, imbécil…-masculló sin prestarle atención a lo incoherente de su amenaza
Tenía miedo, demasiado en verdad, y parecía que había perdido la noción del tiempo y el espacio, en su cabeza solo estaba la idea de querer llegar al lugar lo antes posible para asegurarse de que él estaba bien… tanto fue así que ni siquiera había reparado que sus piernas iban a más velocidad de la que acostumbraba a llevar, incluso desde que había comenzado a viajar con Sasuke.
Se detuvo de lleno apenas percibió un chakra conocido-vaya… sí que eres un hueso difícil de roer…-dijo al viento, suspirando con alivio y desviando un poco su atención. Había logrado detectar que su dueño ya no se encontraba cerca de los terrenos de batalla
Retomó su camino, pero esta vez con pasos lentos, ya pronto llegaría a la planicie donde sabía ahora se encontraba. Finalmente llegó hasta el sitio. Sus ojos escudriñaron los alrededores hasta que vislumbro a Hebi, quienes ya se encontraban alrededor de una gigante serpiente y de un muy malherido Uchiha.
Ninguno reparó en su presencia, ella se encargó de eso ocultando su chakra, además estaban más preocupados en ver el estado del pelinegro quien parecía indiferente al dolor o a los comentarios petulantes del espadachín. Eso le dio el tiempo necesario como para lograr regular su respiración y darse valor. Si las palabras de ese tal Tobi eran ciertas, cabía la posibilidad de que Deidara le hubiese dicho la verdad, de ser así…
Negó levemente y con pasos cautelosos comenzó a acercarse al grupo, intentando mostrarse altanera e indiferente. Hebi centro su atención en ella, tomando por sorpresa a la pelirroja quien no se había dado cuenta de su llegado hasta cuando estuvo a escasos metros de distancia.
-¡eh, preciosa, llegas tarde!-rió Suigetsu mostrándole sus afilados dientes
Sakura le brindó una breve sonrisa e inmediatamente sus ojos se enfocaron en el Uchiha. La mirada onix no tardó en centrarse en ella. Una ladina sonrisa se formó en los rosados labios de la Haruno-…vaya, si que te dieron una paliza, ¿eh?
Sasuke le devolvió el gesto-…hn, esto no es nada…
El ex ninja de la niebla y Juugo intercambiaron una divertida mirada. Esos dos eran igual de arrogantes. Karin chasqueó la lengua mientras se acomodaba los lentes sin dejar de fulminarla con la mirada-… ¡¿Qué esperas pelo de chicle?! ¡¿No que eres medico?! ¡Cúralo!...-chilló demandante
Haruno la miró con hastío por breves segundos pero volvió a centrarse en Sasuke para examinar su estado. Con los años había aprendido a prescindir de sus manos para escanear los daños orgánicos, sus ojos se habían vuelto su mejor herramienta.
Entrecerró sus jades al percibir que contaba con un par de huesos rotos, pero fuera de eso no habían órganos vitales comprometidos-…en verdad no estás en tal mal estado, salvo que tienes un par de costillas rotas y otras pequeñeces…-espetó desconcertando al grupo. Solo una mirada y había dado un diagnostico con una seguridad increíble-… lo mejor será que vayamos a la aldea, aquí estamos muy expuestos y no podemos arriesgarnos a que el compañero de Deidara venga y aproveche para atacar, además tendré más acceso a material médico si es necesario…-Sasuke asintió en silencio, mirándola con intensidad, pero ella no se percató de aquello
Juugo lo ayudó a incorporarse logrando que emitiera un siseo casi imperceptible por el dolor. Suigetsu comenzó a lanzar una que otra broma por su estado para luego fastidiar a la pelirroja que no daba más por la vergüenza. Sakura observaba todo desde una distancia prudente, intentaba de no se perderse detalle de los escasos movimientos y expresiones de Uchiha que no hacía más que fulminar a la pareja ya fastidiado, cuestionando a todas luces con su mirada negra por qué Juugo no lo sacaba de allí de una vez. No pudo evitar sonreír al ver que a pesar de que estaba tan magullado aún mostraba ese dejo de altanería y soberbia que tanto lo caracterizaba. Continuó sondeando su estado en su intento por encontrar quizás alguna otra lesión a considerar, hasta que sus jades repararon en su muñeca. Tal como se había imaginado, no se encontraba la pulsera que le había entregado antes de marcharse. Bajó la mirada sin evitar percibir nuevamente ese sabor a hiel en su boca.
-pues claro idiota, ¿Qué esperabas?...
Un leve brillo dorado captó su atención, reparando recién que el ojinegro sujetaba algo con gran fuerza. Sin poderlo creer del todo, logró ver el pequeño dije de dragón que escapaba de entre sus dedos.
La pelirrosa abrió los ojos por la sorpresa pero de inmediato se giró sobre sus talones y empezó a andar en dirección a la aldea, bastante más adelantada que el resto del grupo.
-¡eh, bella! ¡¿Por qué tanta prisa?!
Ignoró los alegatos de Karin y los comentarios burlones de Suigetsu ante su indiferencia. Incluso ignoró la penetrante mirada que se posaba en su nuca y que sabía perfectamente a quien pertenecía. En esos momentos estaba más ocupada en esbozar una cálida sonrisa acompañada de traviesas lágrimas cargadas de alivio y alegría al verlo con vida.
Pero eso no se lo iba a demostrar, bajo ninguna circunstancia…
/-/-/-/
Me demoré más de la cuenta o
Lo siento!
Que les ha parecido? Espero que vayan interesándose más por la trama :P sé que he dejado muchos cabos sueltos, pero estos se irán aclarando a medida que vaya desarrollándose más la historia. Ante cualquier duda, porque he alterado un poquito-bastante la historia original XD no duden en consultar… :)
De antemano les agradezco a quienes pasen por aquí, y espero de corazón disfruten de mi historia!
Un saludo afectuoso
_NinfaOscura_
