SIETE
Conjunto de viñetas
By: Lavi*
Naas~
Y con esta arrancamos la serie Siete Colores.
Aquí comienzan a perder cronología las viñetas, se darán cuenta. Pero se tornan un tanto más POV que las anteriores.
Estarán colocadas según los Siete Colores del Arcoiris, así que pueden ir dándose un idea sobre el tema de cada una.
Shiki es propiedad de Fuyumi Ono y Fujisaki Ryuu. Sin más...
Serie Siete Colores.
Rojo
.
El rojo era un color bastante presente en la vida de Tohru. Era bastante común para él encontrárselo en cualquier lugar que mirase.
En la escuela acostumbraba a escribir con tinta roja, aún cuando sus profesores le reñían por tal motivo. Cuando caminaba de vuelta a casa desde el instituto, podía encontrar el rojo en los señalamientos de transito de la calle que conducía a la carretera y en las amapolas que crecían a los costados del camino en ciertas áreas de Sotoba.
También era común toparse el rojo en las rebanadas de sandia que se acostumbraban a comer en el verano; y en su videojuego favorito, el personaje que comúnmente usaba se llamaba Red y vestía de rojo.
También lo podía encontrar en los ojos de la gente del pueblo cuando estaban enfadados e incluso en toda su cara. O en las personas que pescaban una gripe de verano y se coloraban por la fiebre.
Sea cual fuere el caso, Tohru estaba bastante acostumbrado a toparse con ese color.
Aunque no mentiría al decir que le prestó viva atención y comenzó a tener un significado mayor, no en los círculos que de vez en cuando aparecían en sus exámenes del instituto ni en las manzanas que tanto adoraba comer, sino cuando lo apreció por primera vez en el rostro de su mejor amigo.
Natsuno sonrojado era la imagen más llamativa que cualquiera pudiese ver. Porque el chico era bastante serio y arisco y tenía porte de no avergonzarse ni perder el control comúnmente. Y tener el privilegio de observar sus mejillas teñirse de rojo de vez en cuando era algo que Mutou estaba orgulloso de poseer.
Porque él sabía que una de sus sonrisas o el roce de sus manos podía colorear las blancas mejillas de rosa y hacer que el chico desviara la mirada avergonzado. Porque Tohru sabía que ir más allá y robarle un beso cuando nadie los veía transformaba el rosa en rojo.
Un rojo ardiente e insaciable. Un rojo que quemaba como fuego y acaloraba más que el inclemente clima de mitad del verano.
Y Tohru amaba ese rojo. Aquél color que se apoderaba de ambos cuando las manos de uno se perdían en el otro, cuando seguros que nadie alrededor podía descubrirlos se sumían en un juego que en algún punto del camino sobrepasó las barreras.
Por que el rojo que los envolvía a ambos opacaba el índigo de los delirios del mayor y obnubilaba los sentidos de los dos chicos aún más fuerte que cualquier droga.
Porque era un color que sólo entre los dos podían crear y al que nadie más tenía derecho.
Por eso Tohru amaba el rojo. Un rojo que era sólo de él y de Natsuno. Un rojo de viva pasión, que representaba más que la mezcla de sus febriles cuerpos. Un rojo de un sentimiento al cual no deseaban ponerle nombre, porque no lo necesitaba.
Y era un color maravilloso, pensaba el castaño cada vez que se topaba con las sonrosadas mejillas de su mejor amigo. Un color que jamás debió desaparecer.
Por eso se odió cuando él mismo tuvo que arrebatar aquella encendida calidez del cuerpo de su adorado amigo. Se odió, como a nada y nadie, cuando aquel rojo arrebolado se volvió un rojo enfermizo, producto de la fiebre y la debilidad.
Se odió cuando los rosados labios -siempre suaves-, que acostumbraban enrojecer hasta arder con sus besos, se tornaron resecos y sin vida. Se odió cuando la pasión roja desapareció y fue sustituida por la pálida tristeza y desolación.
Y se odió por haber destruido aquel rojo que ambos habían creado.
—Lo siento—. Articuló aquella noche, sintiendo que su corazón, que ya no latía, explotaría al no poder contener el sufrimiento.
—Está bien—. Respondió Natsuno, mirándole con dolor, un dolor que sabía no era por su propio estado, sino por cómo habían terminado las cosas. —De alguna manera, siempre tuve el presentimiento de que no podría abandonar este pueblo—. Concluyó regalando una sonrisa débil.
Y Tohru lloró, con lagrimas tan frías como copos de hielo, y bebió hasta saciar aquella hambre que lo volvía un monstruo. Natsuno se dejó hacer, como las tantas veces en que le había dejado besar su cuello a su antojo tras el taller o encerrados en su habitación.
Tohru se llevó la última gota de vida de su amigo y fue allí, cuando los ojos de Natsuno se cerraron, que descubrió otro tipo de rojo.
Lo había visto en sus cacerías anteriores. Se había alimentado de aquel rojo las últimas noches de su nueva vida. Pero ese en particular, era único. Brillante, lleno de vida, lleno de Natsuno.
Y Tohru estuvo seguro que ese rojo no sería jamás más bello que el rojo que formaron cuando sus cuerpos aun estaban vivos y calientes. Cuando la muerte no era una constante en sus pensamientos.
Ese rojo, que ahora caía de sus labios y resbalaba por el cuello pálido de su querido Natsuno, no sería nunca más hermoso que el rojo que ellos compartieron. Pero al menos, se dijo Tohru, era igual de magnifico.
Al menos, seguía siendo un rojo sólo de ellos dos.
.
Y Natsuno también lo creía. Ese rojo nunca sería igual al suyo. Pero tampoco era tan malo.
Odiaba ese rojo que escurría del cuello de sus victimas, aquel rojo que tenían que beber para seguir viviendo.
Pero, irónicamente, podía considerarlo un rojo encantador. Sobre todo si resbalaba de esa lujuriosa manera de los labios de su amigo.
Un rojo odiado que daba vida a un rojo que amaba.
La vida con Tohru era paradójica, se decía entre sus brazos, pero eternamente maravillosa.
Continúa...
¿Les gustó?
Espero que sí.
No dejé de usar la palabra Rojo, eso lo podrán notar, pero en cada situación manejo diferentes significados: Pasión, amor, sangre, calor, vergüenza, peligro, ira, superioridad. ¿Creen que puedan encontrar a cuál me refiero en cada párrafo?
Hoho.
Respondiendo a sus comentarios:
Ame winner: El drama tiene su lado bueno. Ellos sufrieron cuando se creían muertos por primera vez. Sufrieron cuando se creyeron muertos por segunda vez. Sufrieron por perder todo lo que tenían y ser condenados. Así que creo que un poco de consuelo y felicidad no les iba tan mal xD. Aquí tienes Rojo! Espero la hayas disfrutado, a mi me encantó hacerla. Gracias por seguir leyendo hasta ahora y dejar todos esos bonitos comentarios hehe. Nos leemos~
Diiana: De nuevo actualizo rapidín! Tengo intención de hacerlo cada dos o tres días. Según mi tiempo y humor. See, ya están juntitos y felices para siempre, como en los cuentos xD. Me alegra que te esten gustando las viñetas. Gracias por leer y comentar!
Y nos leemos en Naranja, pues.
