hola chicas :) espero que disfruten este capitulo
Acercamientos
Bien eso era algo que no me esperaba. Sin embrago sabía que lo tenía que pasar tarde o temprano, aunque sinceramente esperaba que fuera no tan pronto.
Después de que le digiera a Peeta que estaba bien y que no lo podíamos retrasar, decidimos que era mejor conocernos un poco más antes de la comida con su familia y así poder desempeñar mejor nuestra actuación de 'novios'. Por suerte esta seria hasta el fin de semana siguiente, ya que Peeta les había dicho que primero tendría que adaptarme mejor a mi nuevo trabajo.
Durante el resto de la semana y la siguiente, había comido con Peeta todos los días para platicar y hacer que la convivencia con el otro fuera más normal, hablamos de nosotros, y de lo que habíamos hecho en este tiempo. Una de las partes mas difíciles, sin deuda fueron los acercamientos, cuando los intentamos por primera me sentía nerviosa y sumamente rara, pero Peeta me daba la confianza y me hacía sentir cómoda.
Primero probamos con tomarnos de las manos; la primera vez que lo hiso al sentir su mano contra la mía sentí una corriente eléctrica recorrer mi columna vertebral y un cosquilleo en el estomago como las estúpidas mariposas que describían los cuentos de princesas, pero cuando fui consciente de esa sensación sentí que traicionaba a Gale y en ese ínstate aparte mi mano, Peeta se dio cuenta de mi reacción inmediatamente se aparto y me llevo a casa, no dijimos nada durante el camino y antes de bajar, una vez más se disculpo yo solo pude asentir y ya en la comodidad de mi cama llore, despidiéndome para siempre de él, yo lo había dejado marchar y tenía que seguir adelante, y si seguía atormentándome con su recuerdo solo haría la situación más complicada. Así que con ese pensamiento me desperté, ya había tomado la decisión: me olvidaría de él y seguiría adelante.
Me disculpe con Peeta por mi comportamiento del día anterior y le propuse seguir adelante, el sin embargo era más cauteloso con los acercamientos, como si temiera tocarme y eso no era bueno, nadie se crearía nada, así que opte por ser yo la que se acercara mas, ya nada podía perder pero si mucho que ganar. Así pasaron los días y cada vez era más común tomarnos de las manos, aunque casi siempre era yo la que lo hacía y aunque me costara reconocerlo me gustaba su tacto.
Había hablado con Annie el fin de semana y contado sobre mi plática con Peeta, la repentina comida con sus padres y sobre mi decisión de olvidarme de Gale, a lo que ella estaba de acuerdo, pero eso no evitaba que me sintiera triste y que ella se diera cuenta por lo que ese día fui arrastrada por su pequeño cuerpo a lo que ella llamaba 'un día de chicas' y por mas protestas de mi parte había logrado convencerme de comprar un bonito conjunto a juego con unos zapatos de tacón para la comida en casa de Peeta, alegando que no podía conocer a 'mis suegros' toda mal vestida.
Se sentía muy bien tener a mi loca amiga cerca.
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Era viernes y había quedado con Peeta de ir a su apartamento para tatar unos asuntos pendientes sobre 'nuestra relación' y uno de ellos y sin duda el más difícil. Que les diríamos a nuestras familias.
Estábamos sentados en la sala, el lugar es muy bonito y luminoso pero sin perder su toque varonil en el, las paredes estaban pintadas en tonos marrones dándole un aspecto mas cálido; se veía que Peeta tenía buen gusto, no era muy grade pero si lo suficiente para más de una persona.
Peeta estaba sentado justo en frente de mi, llevábamos un rato aquí y ninguno se atrevía a decir algo, así que tome valor y hable- Creo que tarde o temprano lo tendremos que hacer- susurre tratando de sonreírle.
-Si creo que tienes razón-se removía nervioso - Kat de verdad yo lo siento se que…
Oh no, no otra vez.
-Hey-lo reprendí con cansancio- si sigues disculpando cada 5 minutos, esto terminara siendo molesto- tome su mano entre las mías- tratemos que esto sea más sencillo ¿sí?, ya hemos hablado de esto, es un trato por lo tanto nos conviene a los dos, además si alguien debería disculpase esa soy yo, al fin a cavo soy yo la que se está aprovechando….
No me dejo continuar, aparto su mano de entre las mías y la poso suavemente en mi mejilla acariciándola con las puntas de sus dedos, su tacto era suave, cálido… me podría acostumbrar a esto- no, no lo digas, tienes razón es un trato, ambos ganamos, es solo que – suspiro frustrado, pero sin apartarse de mi- siento que te pedí demasiado.
-No, ya te lo dije es lo justo- le sonreí para que supiere que decía la verdad- ahora podríamos dejar de hablar de esto y pensar en una buena… explicación- trate de no decir mentira aunque eso era una mentira.
Suspiro y se puso de pie, visiblemente más relajado- sí, he estado pensado y lo más creíble será decir que nos encontramos en un evento, que al principio no nos reconocimos pero después de saber quien éramos, nos planteamos salir un día para platicar de los viejos tiempo, aunque al principio era de nuestras familias de quienes hablábamos, eso hiso que las salidas se hicieran más frecuentes y una cosa llevo a la otra, que cuando me regrese a vivir a Chicago, tratamos de dejarlo pero esto era más fuerte – me miro, y no supe descifrar lo que había en su mirada-y en mis visitas a nueva york se hiso más formal nuestra relación y si no habíamos dicho nada era porque queríamos que pasara un poco más de tiempo antes de contárselos – hiso una pausa, y después siguió con voz cautelosa- y cuando supiste sobre la enfermedad de Prim decidiste regresar a Chicago… y aunque no era como esperábamos, la situación le daba una oportunidad a lo nuestro.
Había pensado en todo- es creíble.
-Si no te gusta pensaremos en otra cosa-murmuro.
-No, no, está bien esa- me puse de pie y mire el reloj que estaba en la pared no me había dado cuenta que ya era muy tarde- será mejor que me baya ya es tarde.
-Si creo que tienes razón ya es tarde- concedió Peeta, también mirando el reloj- te llevare.
-¡No!- exclame, y se sorprendió- tomare un taxi, no te molestes.
-Es ninguna molestia Kat-él había empezado a llamarme así- es tarde para que te vayas sola.
-No soy una niña Peeta puedo cuidarme sola-suspire, era muy terco - de verdad, tomare un taxi, no te are atravesar la ciudad solo para llevarme.
-De ninguna manera, yo te llevare- rodé los ojos.
-Peeta por favor- lo mire mal- deja de ser tan terco, tomare un taxi y no habrá más discusión.
El no se lo tomo muy bien pero al fin acepto.
-De acuerdo pero te acompañaré hasta el taxi- bufe molesta.
-Está bien- tome mi bolsa- vamos.
El tomo el teléfono para llamar, una vez que termino la llamada bajamos hasta la puerta de edificio a esperar y unos minutos después llego el taxi.
-Eso fue rápido-comente viendo al taxi estacionarse.
-Si – concordó y tomo mi mano- pasare por ti en la mañana.
-Por supuesto
-No estés nerviosa- fruncí el ceño y tuve ganas de golpearlo, él se rio - mis padres te adoran.
-De eso no puedo estar segura- me pase la mano por la cara, visiblemente frustrada- hace mucho tiempo que no los veo y dudo que me perdonen, el no haberme despedido de ellos cuando me marche y no haberlos visitado, las veces que visite a mi familia.
Paso sus dedos por mi entrecejo tratando de suavizar mi expresión, acercándose un poco más a mí.
Poco a poco se acerco más a mí, hasta que sentí como su cálido aliento me rosaba la oreja- Te vez muy más linda cuando no frunces el ceño-susurro y después se alejo un poco- y te equivocas, mis padres te adoran.
-No cuando sepan que soy .. soy tu no- novia y no les dijimos…- dije torpemente poro me calle en cuanto fui consciente de lo que había dicho.
El tener tan cerca a Peeta estaba causando que mi corazón se acelerara y volvieran las estúpidas mariposa como si realmente Peeta me gustara y él estuviera coqueteando conmigo, aunque sabía que era estúpido y me obligué a recordar que el solo estaba actuando para que así las cosas fueran más naturales frente a su familia, aunque ese pensamiento no evitaba que mi respiración se volviera un poco irregular aunque estaba tratando de disimularla lo mejor posible para que él no lo notara.
De repente acerco su rostro al mío y pude ver como sus ojos miraban mis labios, mi corazón empezó a acelerarse más cuando note sus intenciones - Te perdonaran- murmuro muy cerca de mis labios, podía sentir su aliento mezclarse con el mío; poco a poco se fue inclinando más hacia mí; podría jurar que Peeta me besaría, pero cuando estuvo a punto de rozar mis labios desvió la cara y me dejo un suave beso en mi mejilla.
-Hasta mañana Kat.-Me había quedado muda de la impresión asi que solo atine a asentir antes de meterme al taxi.
Ya dentro del taxi solo puede divisar la silueta de Peeta adentrarse al edificio cuando el taxi arranco, aun estaba un poco en shock por lo que estuvo a punto de pasar cuando llegue a casa y en mi mente solo tenía un pensamiento: Peeta había estado a punto de besarme
Estaba muy confundida y ¿decepcionada? Por un instante cuando puede sentir su aliento cerca del mío por un instante estuve a punto de acortar la distancia y ser yo quien lo besara, tenía que reconocer que Peeta era muy guapo, tierno y caballeroso, el tiempo le había favorecido muy bien sobretodo comparándolo con el Peeta de hace 7 años, pero eso no significaba que me gustara o ¿sí?
No, estaba mal entre nosotros solo existía un trato, un pacto de mutua ayuda que tenia fecha de caducidad y yo no podía pensar en Peeta mas que como mi amigo, además su recuerdo estaba en mi.
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Los rayos de luz que se colaban por mi ventana fue lo que me despertó, no sabía que hora era pero por la cantidad de luz tenía que suponer que era muy tarde, y no era como si en la noche hubiese dormido mucho, de tanto darle vueltas al asunto del casi-beso de Peeta me había acostado muy tarde y no tenía intenciones de levantarme muy pronto, aunque mis deseos se vieron interrumpidos por una odiosa melodía proveniente de mi móvil.
A regodientas me levante con la intención de gritarle a quien osaba levantarme tan temprano, busque el artefacto del mal y tan solo encontrarlo conteste la llamada sin siquiera molestarme a ver quién era.
-Everdeen- gruñí
-Hola Kat- risa de Peeta resonó al otro lado de la línea- veo que no te levantaste de muy buen humor.
-Hola, lo siento- me disculpe un poco avergonzada- no dormí muy bien anoche.
-Si me imaginaba que aun no te levantabas cuando te llame hace dos horas
-¿De verdad?- pregunte sorprendida, por no a ver escuchado antes mi móvil- Creo que no escuche el móvil
-No te preocupes- dijo- solo te llamaba para desearte buenos días, aunque creo que ahora serán tardes y decirte que pasare a eso de las dos por ti.
Por primera vez desde que me levante mire el reloj y casi me caigo de cara cuando describí que eran las 12:15 pm eso me dejaba con menos de dos horas para arreglarme.
-¿Kat?- la voz de Peeta me trajo a la realidad
-Hee si disculpa ¿qué decías?- pregunte en un susurro
-Que si te parece bien la hora o quieres que pase más tarde, por mi no hay problema- repitió.
-No, no – me apresure a contestar- a esa ahora esta perfecto, así que será mejor que me empiece a preparar- dije después de un momento.
-Sí, claro- hubo un pequeño silencio- hasta más tarde Kat- se despidió en un susurro.
-Adiós Peeta –conteste de vuelta.
No sé porque estúpida razón no colgué hasta que escuche el sonido que me indicaba que Peeta había cortado la llamada. Un sonido en la cocina freno mi reflexión momentánea e inmediatamente fruncí el ceño se suponía que estaba sola en casa, papá había ido a ver a Prim y no vendría hasta la próxima semana, había hablado con Prim y mamá la tarde de ayer y luego papá me lo había confirmado.
Tal vez era ladrón se había metido mientras dormía pensando que estaba la casa sola, así que no se qué maldito impulso me hiso agarrar la secadora de mi cómoda y bajar lentamente las escaleras hasta la cocina. Muy silenciosamente me adentre a la cocina
-Al fin despiertas- la voz de Annie sonó por toda la casa haciéndome pegar un grito por el susto de muerte que me lleve.
-¡Maldición! Annie casi me matas del susto- le grite agarrándome el pecho
-Hey que te pasa- le mire mal
-Me acabas de pegar el peor susto de mi vida-solo rodo los ojos - pensé que eras un ladro o algo así
-¿y pensabas atacarlo con la secadora?- se burlo de mi señalando la secadora que aun tenia entre mis manos.
No supe que contestarle, porque la situación realmente parecía estúpida.
-¿En todo caso que haces en mi casa?- pregunte tratando de cambiar de tema
-Según se, hoy comerás con tus suegros ¿no?- me miro con esa sonrisa que me decía que esto será malo – así que aquí me tienes para ayudarte y que quedes despampanante.
Gemí
-Así que vamos, a la ducha- me apresuro
-Annie ni siquiera he desayunado- dije tratando de liberarme de su agarre
-Bien- bufo y me soltó- desayuna y a la ducha.
Yo solo sonreí y asentí, este seria día largo, muy largo así que sería mejor disfrutar de mi desayuno antes de enfrentarme a lo que me esperaba.
hola nuevamente con un capi.. mmm espero que les guste ¿que cren que este causando peeta en katniss ? jejjejje ella es muy complicada jejejje ya sabraban por que, espero sus comentarios chicas no duden en dejarlos a quienes escribimos nos inspiran mucho sus opiniones
sin mas las dejo espero opiniones buenas y MALAS igual
los kiero besos
K.G
