ADVERTENCIA: ESTE CAPITULO ESTA ENTERAMENTE BASADO EN EL CAPITULO 15 Y 16 DE LA TEMPORADA 4 DEL (HOUSE M.D). ESTE FIC ES RESULTADO DE LA INSPIRACIÓN 10 MINUTOS DESPUÉS DE VER ESOS DOS CAPÍTULOS.
Por favor continué leyendo.
Aquel autobús se encontraba regularmente lleno, habían asientos vacíos, apenas Kagura subió el par de peldaños y realizo el pago se sentó en uno de los asientos al centro del autobús. Para su desgracia aquel chihuahua era persistente.
¿En serio tenia aserrín en la cabeza?, si quiera estaba pensando en lo que hacia ese maldito. Sintió su cara arder recordaba como hace unos minutos esas manos la habían tocado, una de ellas la agarro de la cintura y con esos labios le beso la frente, se puso pálida ¿qué pensaría Soyo? Oh no, ella tendría el premio a la peor amiga del año. Ese sádico bastardo ¿A qué mierda estaba jugando? ¿Quería dársela de jugador? No le dejaría, ella se encargaría de hacer que ese estúpido se porte bien y que respetara a Soyo.
— ¿A dónde vamos? —El silencio le contesto al castaño haciéndolo sonreír — ¿China continuamos?
—Maldita sea ¡Déjame en paz! —escondió su cara entre sus brazos que estaban agarrados en el espaldar del asiento anterior al que ella estaba. Atrayendo algunas miradas curiosas y otras molestas por el pequeño escándalo que estaban armando el par de adolescentes.
— ¡Oye, haz menos ruido! —Le susurro el castaño a su oído antes de sentarse en la otra fila de asientos —Disculpen, mi novia esta en esos días difíciles —c omunicó al resto de pasajeros que habían decidido voltearse para dejar de enterarse de las miserias de esos jóvenes.
El castaño sonrió brevemente antes de recibir un libro que fue dado por la pelirroja.
—Una palabra más... Y te juro que te sacaré la lengua-aru—amenazó Kagura
—Creo que vale la pena —giro su cuerpo, ahora sus piernas estorbaban el espacio por donde las personas pasarían para sentarse al fondo. Pero ahora observaba completamente a la pelirroja.
—...
— ¡Vamos! ¡Dilo! ¿Me amas? ¿No? —pregunto insistente sin quitar su mirada de la pelirroja.
— ¡Eres un idiota! Eres un sádico estúpido ¡Perdedor! Ahora veo que también eres un acosador-aru —levanto su cabeza enfrentándose al castaño
—Di la verdad. Tú me quieres—insistió nuevamente el castaño mirando los ojos azules de su compañera.
Había escuchado momentos atrás el ataque de celos que la pelirroja había aguantado, no lo dejaría pasar, ver sus mejillas sonrojadas. No abandonaría una oportunidad así, presenciar su rostro en ese aspecto solo sucedía en sus sueños, aquellos que se hacían repetitivos desde que inició una relación con su amiga de la infancia.
Un error.
Error por el cual ahora los tres resultarían lastimados, pero ¿tenía que ser así siempre? Él tendría que seguir con Soyo con tal de no lastimarla y Kagura debería seguir ahí para ella, solo porque él nunca debió haber aceptado aquella confesión, nunca debió rendirse y agarrar aquello que tuvo a su alcance.
¿Cómo actuar?, cualquier decisión tendría mínimo dos víctimas de tres.
Por un momento quería olvidarse de todo. Era demasiado drama para un adolescente de dieciséis años. El solo quería estar con la chica que le gustaba, luego pensaría con calma como arreglar todo. Total ya nada podía ponerse peor.
—Kagura. Desde ahora te llamare así. Ella tendrá que saberlo así que…
—En serio te sacare la lengua.
—Lo siento —se disculpó, él era el único que quería dejarse llevar. No pensó en ella y que no quería hacer daño a su única amiga. Él tampoco quería hacerle daño, la conoce desde hace mucho y solo por eso es que no pudo decir que "no" cuando ella confeso sus sentimientos. Sólo por eso tal vez habían durado un poco más de un mes —he complicado todo, en ese momento tuve que decirle que no —confeso —pensé que en verdad me odiabas…
Pero ¿eso realmente habría cambiado la situación actual?
Quién sabe. Sougo estaba desesperado que alguien le diera una respuesta afirmativa a sus pensamientos. Como si pudiera conseguir una máquina del tiempo y retroceder no menos de dos meses, armarse de valor y ser el quien pusiera todo en orden, tal vez rechazar a Soyo o interesarse en las señales que no había prestado atención—"Mierda" —pensó. Pudo haber ayudado a su colega sádico a conquistar a Soyo, ella notaria su poco interés y dejaría de aferrarse a él. Entonces él y la China podían haber seguido como siempre, en algún momento habrían aclarado todo como esta tarde y no sentirían la culpa de tener esos sentimientos en sus corazones.
"No vale llorar sobre la leche derramada". Recordó que su difunta hermana le había dicho muchas veces al verlo sumergido en una molestia cuando las cosas no le salía bien.
"Lo hecho, hecho esta, Sou-chan. Vamos a arreglarlo."
—Si fueras perdonado con un simple "Lo siento" no habrían cosas como el Seppuku en este mundo"
—China, sabes que ya no se practica ese ritual en Japón ¿no?
—Pero, la jefa...
— ¡Ese fue un guion porque estaba ambientado en la época Edo! ¡Estás loca! ¿Quieres que me suicide? —El castaño se quitó la mochila colocándolo en el asiento compartido — ¿Crees que hacer eso solucionaría algo?
—Tienes razón... Soyo se pondría muy triste — dijo Kagura lanzando un pequeño sonido de molestia.
— ¿Y tú? —Pregunto — ¿Llorarías por mí?
—Creo que ya he hablado demás, no debí...
— ¡Achu! —Fue interrumpida por un estornudo que vino del castaño cuyo sonido fue tan exagerado, causando molestias e invitando a que algunos pasajeros se colocaran una mascarilla que tenían guardado en sus carteras —Olvide volver a tomar las pastillas.
—Qué asco —se quejó Kagura —Oye, sádico ¿dónde está tu mascarilla? ¿Eh? No te enseñaron modales en casa —dijo viendo al castaño que ya comenzaba a tener rojiza la nariz.
— ¿Y a ti no te enseñaron modales? Las señoritas deben tener pañuelos. Dame uno.
— ¡No! ¡No quiero que le dejes tus mocos! —se alejó Kagura.
—No me queda de otra que limpiarme con tu falda...
—Acércate — lo provoco —y te dejare más horrible la cara —dijo provocando una pequeña sonrisa en el apodado sádico, quien hizo caso de la amenaza y comenzó a buscar algo en su mochila que desconocía nuestra pelirroja.
Kagura solo observo a la causa de sus problemas buscar arduamente en la mochila mientras trataba de evitar que los mocos escaparan de su nariz, ella había tomado una decisión y era que todo continuara como si ellos nunca hubieran hablado en la azotea. Estaba segura que con el tiempo ambos olvidarían de esos sentimientos de los cuales ella siempre se burlaba. Él estaría con Soyo y se aseguraría de que fueran felices.
Soyo era una chica increíble, su mejor amiga, una persona que merecía la felicidad del mundo porque siempre pensaba en los demás y se fijaba en los detalles para hacerlos feliz. Soyo estuvo con ella a pesar de la actitud de mierda que muchos decían que tenía, sintió que su ánimo bajaba, miro al castaño que había sacado una tableta llena de pastillas "Amaltatadina" creyó leer antes que el chico volteara el paquete para sacar dos pastillas blancas, de superficie lisa para luego ingerirlas de golpe, ya no habían pastillas ahora solo observaba sus labios. Kagura comenzó a desear un contacto con ellos y recordó que debía olvidarse de esos sentimientos que estaban dirigidos hacia a él y sintiendo dolor en el pecho, como si algún mal nacido apretara su corazón jugando a hacerla llorar. Nada le estaba saliendo bien.
"Si los sentimientos fueran controlados de manera tan simple. Las novelas, los libros, los mangas shoujo's y las baladas serian un fracaso".
Estúpido Gin-chan desde cuándo se había convertido en un adulto sabio.
—Mañana hablare con la princesita— dijo Sougo aun con las tabletas en la mano.
—Ya te dije que no...
—No me importa. Esto pasaría en cualquier momento, ella lo sabe.
Kagura estuvo a punto de preguntar a que se refería con eso, pero un intenso brillo que apareció de repente a las espaldas de Sougo la sorprendió y aterrorizo.
Un camión de mayor tamaño embistió el autobús en su lado lateral, tomando por sorpresa al castaño quien estaba más cercano, así como a todos los pasajeros, el autobús se llenó de gritos y llantos desesperados, los vidrios se hicieron añicos, algunos pasajeros se aferraban a sus asientos. Con la esperanza de no sufrir lesiones o algo más grave. Debido al impacto Sougo salió impulsado hacia adelante cayendo de rodillas en el espacio de circulación sin poder retomar el equilibrio para levantarse, su cuerpo patino hacia una de las puertas del autobús con el cuerpo boca arriba se sostenía de uno de los pilares para no salir fuera del vehículo en caso de que la puerta abriera. Como si pudiera tener más mala suerte. Siendo visible una herida en su frente de la cual brotaba sangre.
Kagura se aferró al espaldar del asiento que tenía delante, así como el resto de pasajeros. Logro ver en todo el alboroto, al conductor que trataba de mantener el control del vehículo ¿Porque? Ese viernes el cielo de Japón brindo una hermosa llovizna de verano mientras anochecía, una llovizna que nadie espero y que sus protagonistas como los extras dentro del autobús no vieron venir. El autobús volvió a chocar, esta vez con un pequeño taxi y subiendo por encima de este como si lograra pasar de él, en su lucha perdió el equilibrio y rodo teniendo como resultado que todos los pasajeros perdieran el agarre a los asientos, los pies tocaban el techo del autobús, y aun peor como si de un sorteo se tratase y ellos unos insignificantes recortes de papeles en blanco.
Tal vez el papel que lleve la "X" logre salvarse.
El autobús se seguía deslizando de costado, sin usar como apoyo las llantas, jugando con el equilibrio de los pasajeros. Kagura debido a los violentos movimientos del autobús se encontraba casi besando a la ventana, busco a Sougo con el pequeño campo visible que su cuello le permitía mover, lo encontró. Él la observaba y estirando su brazo en un afán de que sus manos se encontraran con el de la pelirroja.
Ella rebelándose contra la irresistible fuerza se impulsó, cogió la mano del castaño sintiendo un poco de tranquilidad, Sougo al sentir el contacto dio un apretón. Sin embargo el destino caprichoso los separo. Sus manos se resbalaron causando que se alejaran. Todo dependía de Kagura quien volvió a impulsarse para coger la mano del castaño. Aquel sádico estaba adolorido apenas y podía extender el brazo. La chica se estiro deseando poder tocarlo de nuevo —un poco más —pensó, sin lograrlo, porque había llegado un…
El tercer impacto.
Abrió los ojos mostrando sus ojos celestes sin poder ver claramente a su alrededor escucho los quejidos y llantos de los pasajeros con quien compartía el autobús, ellos pedían ayuda. La noche irónicamente impedía que encontrara al castaño que la preocupaba, las luces de los postes le ayudaban y la luz de la luna estaba ausente. Su vista enfoco mejor ¡Qué horrible y penosa vista! Los asientos se encontraban destrozados y no era para menos, los pasamanos habían perdido su forma y no dudaba que habrían lastimado a más de un pasajero que se encontraban tirados ensangrentados. Vio al castaño tirado. Dejando a un lado su dolor, el miedo se hizo presente y avanzo con dificultad, pasando por un camino estrecho evitando a los demás pasajeros, desmontes y restos de vidrios, lo observo quien también acababa de despertar, pero permanecía mudo, su nariz sangraba y la herida que pudo ver antes en su frente tenía un nuevo color oscuro que no podía descifrar con la oscura noche.
Sougo sintió un dolor más grande y dirigió su miraba buscando la causa de ello, uno de los pasamanos atravesaban su muslo izquierdo, tal era aquel pilar del que se cogía, no importa.
—Sádico ¿tienes algo para atarlo?—pregunto la pelirroja obteniendo pequeños quejido por parte del castaño.
Rebusco a su alrededor con la ayuda de la escasa iluminación, una cartera de mujer que se encontraba abierta tenía una bufanda de tela, lo cogió y dio un par de vueltas amarrándolo en la parte superior del muslo, con un poco de miedo. No estaba segura de lo que hacía.
— ¿Kagura estas bien? —pudo decir el castaño con mucho esfuerzo
—Yo debería preguntar eso. Mírate, estas hecho una porquería —el castaño se desvaneció perdiendo la conciencia —Despierta…
Así como las peleas y discusiones Kagura sin perder la costumbre siguió su ritmo.
Al momento que Kagura termino de explicar una enfermera interrumpió comunicando al galeno que lo necesitaba con urgencia, este se disculpó camino a la salida dando la espalda al trio peculiar y al abrir la puerta volvió a disculparse extrañando al resto pero dejándolo pasar.
Debía ir a comunicar lo hablado, dar el nombre del medicamento y decir el diagnostico a la familia, según su registro del adolecente a su tutor y amigos.
Unos minutos después dio un suspiro miro a lo lejos al tutor que se encontraba afuera esperando alguna noticia, él se encargaría de darla iba a ser difícil.
Sería difícil entender como alguien muere por unas pastillas para la gripe.
Me disculpo por la tardanza, he borrado como tres veces la parte del accidente y espero que se entienda. Como mencione arriba, el desenlace está basado en HOUSE M.D, me encanta.
También he estado avanzando otros fics OkiKagu así que espero que los lean.
Si no me falla el cálculo faltan dos capítulos y un final alternativo que fue idea de la srta. Frany Fanny Tsuki 7u7 será un reto pero me esforzare.
Recuerden dejar review :D
