Instrucción
Desde que empezaran a trabajar para la TSAB habían sabido que ese día llegaría, más o tarde o más temprano tendrían que enfrentarse al entrenamiento que cualquiera que quiera entrar en un ejército debe hacer, la instrucción. Así que allí estaban, en un campamento en una zona boscosa del norte de Mid-Childa, en medio de la más absoluta nada; habían pasado la mayor parte del tiempo en el cuartel destinado a la enseñanza de uno de los batallones de Combate Terrestre en Kranagan, la capital, allí donde todos, hasta los magos de combate aéreo comenzaban. Pero aquellos últimos días se hacían perdidos en un entorno natural, lejos de la civilización, tratando de simular situaciones reales de combate y misiones.
Para tres magas experimentadas, pese a su corta edad, aquello no debería suponer ningún problema, pero lo que allí se ponía a prueba no era exactamente su poder mágico o su habilidad en el combate, no, lo que estaban aprendiendo era disciplina militar, a obedecer órdenes sin quejarse, a seguir, lo que se dice, la cadena de mando.
Con 12 años, eran las reclutas más jóvenes y sentían que de alguna manera su precioso verano se estaba desperdiciando en aquel campamento militar, donde las palabras vacaciones o descanso eran una auténtica utopía. Al menos tenían el consuelo de que la segunda parte de su entrenamiento la harían a bordo del Asura afrontando nuevas misiones, mientras surcaban el Mar Dimensional. Pero por el momento, sus días pasaban entre carreras al amanecer y duros ejercicios de combates simulados, cayendo exhaustas en sus camas por la noche. Al menos compartían tienda.
—No puedo más —Hayate se tumbó pesadamente sobre la cama, parecía no tener ni la más mínima intención de cambiarse de ropa antes de dormir. —¿No es un delito hacer trabajar a niños de nuestra edad…?
—Parece que la TSAB no tiene problema con ello, busca a gente de talento para sus filas, no importa los pocos años que se puedan tener —Fate se sentó al borde de su cama y comenzó a desatarse las botas.
—Yo echo de menos la playa… —suspiró Nanoha mientras cambiaba la ropa de campo por el pijama.
—Yo echo de menos a mis guardianes, ni siquiera les han dejado hacer la instrucción con nosotras —se lamentó Hayate, que sin levantarse de la cama trataba de cambiar su ropa por la dormir contorsionándose de manera extraña.
—Pero estarán en el Asura y ya queda menos para que terminemos estas semanas infernales.
—Tienes razón, Fate-chan, ya queda menos para dejar de ver la cara de perro de ese sargento primero…
—¡Hayate-chan!
—¿Qué? No está aquí para oírnos, ni siquiera cerca y no hay nadie más que nosotras, Nanoha.
—Pero no está bien insultar a la gente… aunque es verdad que la cara del Sargento Keim parece siempre de mal humor, he perdido la cuenta de las veces que nos ha gritado o gruñido.
—Espero que no todos los oficiales sean así —comentó Fate, al tiempo que se metía en la cama.
—Seguro que no —asintió Nanoha, haciendo lo mismo que su amiga.
—Claro, es sólo que hemos tenido mala suerte, seguro que hay instructores mucho mejores, si no Nanoha-chan no querría ser uno de ellos. Además, los profesores del cuartel eran la mayoría bastante majos. —Hayate había logrado ponerse el pijama y envolverse en las sábanas sin levantarse de la cama. —En fin, será mejor descansar, mañana tenemos un ejercicio de orientación de los que tanto le gustan a nuestro Sargento. Buenas noches.
—Hasta mañana.
—Buenas noches.
Apagaron el farol y apenas tardaron unos minutos en quedarse dormidas, tal era el cansancio que tenían.
Habían empezado el día mucho antes de que amaneciera y abandonado el campamento aún a oscuras; Keim les había llevado en varios vehículos todo terreno hasta la orilla de un lago, desde allí, les dijo, tendrían que volver al campamento pasando por varios puntos de control, ayudándose sólo del mapa, la brújula y su instinto; por supuesto, en el camino podrían encontrarse con "enemigos", así que deberían estar preparados para entrar en acción en cualquier momento. Tendrían dos días para completar la prueba y volar estaba totalmente prohibido.
A Nanoha, Fate y Hayate sólo les hizo falta un día para estar de vuelta en el campamento, incluso llegaron antes de la cena; el camino no había resultado difícil, sabiendo leer el mapa, los puntos de control tampoco supusieron un problema y de los "enemigos" con los que toparon, bueno, no tenían mucho que hacer frente a tres magas como ellas, incluso con su poder limitado como lo tenían, no por nada ya las llamaban Aces. Sin embargo, cuando Keim las vio aparecer en primer lugar y además, aquella misma tarde, no pareció querer creerse que se debía a su buen trabajo en equipo y talento, sino que las acusó de haber hecho algún tipo de trampa; ellas protestaron, pero no había forma de demostrar que tenían la verdad de su lado, ninguno de los soldados bajo el mando del sargento primero se puso de su parte.
—No es justo, si no van a creer que somos capaces de hacer cosas como las de hoy, ¿por qué estamos aquí? —se quejó Hayate, mientras frotaba una de las ollas usadas para preparar la cena de la tropa. Estaban en las cocinas, fregando todos los platos, cubiertos y cacharros, castigo que tendrían que hacer todos los días hasta terminar la instrucción.
—Creo que ese es el punto, a esta gente les cuesta tomarnos en serio, pero no podemos rendirnos.
—Fate-chan, Hayate-chan tiene razón; vosotras dos lo pasasteis no muy bien durante el tiempo que estuvisteis a prueba, parece que da igual las veces que hayáis demostrado vuestra habilidad y fiabilidad, es como si no quisieran confiar del todo en vosotras. Y aquí parece que siempre va a haber gente a la que le de igual lo que nos esforcemos, siempre nos van a ver o como a unas crías o como a una clase de magas engreídas…
—Pero este es el camino para alcanzar nuestros sueños y metas, no olvidéis por qué estamos aquí, hasta los codos en agua y grasa y aguantando a gente como el sargento primero —insistió la rubia, dispuesta a animar a sus amigas para que no decayeran—. Nanoha, tú quieres convertirte en Instructora y enseñar a los futuros magos tu modo de usar la magia. Hayate quieres seguir junto a tus guardianes y perseguir las Lost Logia que puedan aparecer para evitar males mayores. Y yo, que también quiero eso, aspiro a ser Enforcer algún día, luchar en primera línea.
"La instrucción sólo es un paso más en el camino, tenemos la suerte, además, de que sólo serán estos meses de verano, gracias a nuestro probado talento en situaciones reales, no tenemos que estar el tiempo completo como el resto de los reclutas. Cuando seamos miembros de pleno derecho de la TSAB esto no será más que un recuerdo lejano y podremos hacer las cosas un poco más a nuestra manera.
Las otras dos guardaron silencio durante un minuto completo, reflexionando sobre las palabras de Fate.
—Fate-chan está en lo cierto —apuntó Nanoha, sonriendo—, sólo nos faltan unas semanas para salir de aquí y si salvar el Espacio-Tiempo dos veces no es suficiente para aquellos que aún nos miran por encima por el hombro, entonces nos seguiremos esforzando, alcanzaremos nuestros sueños.
—Sí, no dejaremos que un puñado de militares amargados y envidiosos se interpongan en nuestro camino —aseveró Hayate—. Os prometo que el día en que me haga oficial, buscaré a nuestro querido sargento primero y le restregaré mis insignias por la cara —la castaña rió con malicia.
—No sabía que Hayate-chan pudiera ser tan rencorosa —rió también Nanoha.
—Oh, puedo llegar a serlo si me lo propongo.
Fate miró a sus amigas, se sentía feliz por haberles devuelto el ánimo; aún les quedarían días agotadores por delante, pero cuando la instrucción quedase atrás, ellas estarían un poco más cerca de lograr sus objetivos.
—¡¿Qué son todas esas risas?! —Les llegó la ruda voz del Sargento Keim, que las hizo encogerse ligeramente—. Están ahí para trabajar, así que trabajen. No se irán a dormir hasta que todo esté reluciente como un espejo y no piensen que por ello dejarán mañana de levantarse temprano.
—¡Sí, señor! —contestaron las tres al unísono. Y pronto también, aquel instructor no sería más que un recuerdo lejano.
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Nota de la Autora: Bueno, éste, desde luego, no me ha dejado muy convencida, no ha salido tal y cómo yo quería. De todas formas, creo que por algo así debieron de pasar xD
