Disclaimer: todos los personajes pertenecen al juego My forged wedding: PARTYperteneciente a Voltage Inc.

Les recomiendo buscar el juego en su tienda de aplicaciones y ver el prólogo, ya que de ahí parte la historia. Si no pueden (o quieren) descargar el juego busquen el prólogo en internet (ahí está disponible).

Capítulo 7: Pidiendo disculpas

Había pasado 4 días agradables en Tailandia, me quedaban 6 aún. Por más que intentaba distraerme muchas cosas me inquietaban, Makoto, la humillación frente a los amigos de mi tío, mis padres… eso último se quedó.

No fue nada justo que yo me hubiera ido de esa forma; preocupados, ellos fueron a buscarme a mi departamento y yo huí cobardemente. Ni siquiera los recibí, vinieron desde Tokio a verme y a conocer a mi prometido… Bueno, después de todo lo segundo no se iba a lograr, pero pudieron haberme visto a mi.

Disculpas, creo que eso funcionará. Tan solo si supiera qué escribir…

Todo el día pensé en cómo pedir disculpas y cómo justificar mi actitud, después de todo son mis padres y no se lo merecen.

Después de una lunada en el hotel regresé a mi habitación y me duché, mi iPad me llama…

-¡Muy bien! Debo hacerlo.- dije decidida.

Comencé a escribir: Lamento haberlos dejado plantados en el bar, lamento haberme comportado de semejante manera cuando me fueron a buscar a mi departamento. Tal vez crean que debo hacerle frente a mis problemas como una adulta, pero simplemente no pude con el momento, la humillación, mis sentimientos, todo… simplemente no pude.

Si Kunihiko ya les contó todo lo sucedido entonces la carta tiene sentido y en ese caso no vale la pena leer el siguientes párrafo: Makoto (mi ex-prometido) me dejó minutos antes de que llegaran al bar. No apareció en persona, simplemente me hIzo llegar una carta en la que rompía el compromiso. Salí a la calle y lo encontré, entonces lo malo ocurrió. Ustedes conocen el resto.

Estoy bien, estoy en Tailandia de vacaciones, me la paso de lo lindo. Pronto regresaré a mi casa, les diré cuando esté de vuelta. Lamento haberlos preocupado así.

Los quiere Kumi-chan.

Luego adjunté algunas fotos de mis vacaciones.

-Veamos… la del templo, yo comiendo, yo en la playa, ésta del hotel… ¡Perfecto!- dije feliz.

Envié el e-mail con la esperanza de solucionar un poco de mi vida.