Ora si chicas y chicos, disfruten este cap...

Basado en mil inspiraciones de canciones, recuerdos, películas, deseos, videos, libros, poemas, pensamientos, sensaciones y sentimientos…

PaRa PeTrIuX…aDiOs…Te AmO…

Luz de Luna

Capitulo 8: La Torre

El sol ardiente entrando a raudales por la ventana abierta la despertó. Molesta se acostó boca abajo y se cubrió por completo con el blanco edredón. Poco después ya estaba toda sudorosa y acalorada, aventó el edredón para destaparse por completo, se levanto fastidiada y entro en el baño para darse un ducha refrescante, casi tropezó con Misifus que estaba recostado en el piso del baño, se rió de verlo todo estirado en aquel piso de azulejo, si alguien odiaba aquel calor mas que ella, era su gato, siendo peludo y negro, y acostumbrado a una ciudad de temperatura templada, aquel lugar debería parecerle un infierno. Abrió las llaves del agua dejando mas abierta la fría, al sentir el agua muy caliente mejor cerro la caliente, pues la supuesta agua fría estaba tibia. Misifus la miro con reproche y salio en busca de un nuevo refugio frío.

Salio mas fresca y alegre pensando en que hacer, otro día mas en aquel lugar, al menos Brolly se había ido el día anterior, de nuevo era libre y ahora seria mas fácil hacer su conquista. Aun así debía ser cuidadosa, nadie podía saber sus intenciones, mucho menos Brolly. Odiaba tener que fingir tanto amor a su novio frente a Vegeta, eso no ayudaba en nada, pero al menos logro convencerlo de ser amigos, ahora seria mas fácil pasar tiempo con él y conquistarlo.

Si, lo admitía, era una egoísta. Pero fue su instinto de supervivencia el que la llevo a tomar aquella decisión, no podía seguir mas con esa vida, tenia que encontrar algo que le diera una razón para levantarse cada día, una que no fuera simplemente sobrevivir, porque era eso lo que había estado haciendo todo este tiempo, sobrevivir no vivir. Si escogió a Vegeta era por que estaba segura de que eran muy afines, ambos tenían el carácter fuerte, ambos odiaban el mundo que les rodeaba, ambos deseaban huir de todo aquello y le pareció que ambos eran muy…sensuales. Tenia la loca idea que hacer el amor con Vegeta era una de aquellas cosas dignas de vivir total y plenamente. Un estremecimiento le recorrió de pies a cabeza de imaginar la escena. Si, estaba jugando con fuego y del mas peligroso, pero era su única salida.

Continuo su camino, buscaría a Vegeta para ver que hacer con él. Lo encontró en el gimnasio, como casi siempre.

- Hola Vegeta. – él dio un respingo pues estaba muy concentrado antes de la interrupción.

- Buenos días señorita – la miraba con recelo, pero ella en vez de molestarle no podía evitar divertirse con eso.

- ¿En que quedamos Vegeta? – el suspiro y dejo la pesa que sostenía en el suelo, se sentó en el banquillo y la miro con cierto fastidio.

- Hola Bulma – ella sonrío abiertamente y se acerco a él.

- ¿Qué se te ocurre que podríamos hacer hoy?

- Yo pienso entrenar – comento cortante.

- Bueno, haré lo mismo – comento ignorando su tono, él volteo a verla sorprendido y ella se rió un poco – Oh vamos no puede ser tan malo, en un momento vuelvo.

Salio con ligereza y fue por un traje para hacer ejercicio. Tuvo la satisfacción de verle los ojos como platos un segundo antes de que pudiera contenerse. Un shortcito pegadito color rosa, un top del mismo color que dejaba al descubierto su delicado abdomen y unos tennis blancos eran su vestimenta.

- Bien ya estoy aquí, ahora ¿Qué hago? – puso los brazos en jarras esperando instrucción.

- Pues podrías irte y dejarme entrenar en paz – se volteo y tomo una pesa.

- No seas grosero, anda tu eres el experto ¿no?

- No, no soy entrenador, soy un militar, es muy distinto.

- Bueno, bueno pero eres el que sabe así que…¿Qué me recomiendas que haga?

- Que te busques algo mejor que hacer en otro lugar. – insistió haciendo ya el ejercicio.

Ella se sintió decepcionada y haciendo un mohín se sentó en el suelo. Como podía ser así, tan cortante y poco cortes, cuando ella solo quería pasar tiempo con él. Sabia que él hacia todo lo posible por evitar la relación que ella tanto deseaba, no sabia si era por moralidad, miedo o por no estar acostumbrado a tener una relación amorosa, ¿Cuánto tiempo habría estado solo? en fin. Pero sabia también que si la deseaba, pues a pesar de su temple y autocontrol, no podía desaparecer aquel brillo en sus ojos cuando la veía y si, duraba menos de un segundo, pero ahí estaba, o que con ciertas formas de convencimiento, muy propias para un novio, él cediera a sus peticiones.

Se perdió en sus cavilaciones por un buen rato hasta que el cambio de ejercicio.

- ¿Sigues aquí?, pensé que ya te habías ido. – ella le miro con enfado.

- Déjame en paz yo puedo estar en donde se me de mi gana. – él no se inmuto y continuo con su ejercicio.

- Ya que vas a seguir aquí ¿Podrías sacarme de una duda? – ella asintió con desgana - ¿Cómo murió Yamcha? – un brillo en los ojos de la chica relució intensamente. Cerro los ojos y suspiro muy profundamente antes de contestar.

- En un combate – Vegeta le miro incrédulo – en serio. Lo conocí cuando era niña, poco después de la muerte de mis padres, como no tenia ningún familiar me mandaron a un orfanato, como por un mes, él vivía ahí, no se por que pero desde entonces sentimos una atracción mutua, una amiga de mi mama que era como su hermana logro quedarse con mi custodia y me llevo con ella, le dije que me buscara en cuanto pudiera o saliera de ese lugar, se escapo a los 15 y me busco, casi desde entonces estuvimos juntos, lo amaba…- una lagrima solitaria descendió por su mejilla – el problema era que le gustaba mucho la pelea, quería ser boxeador pero no tenia dinero para entrenar, hacia lo que podía, en los parques, en mi casa, un día un tipo le comento sobre unas peleas callejeras y que podía ganar mucho dinero, ilusionado se metió, fue muy bueno y gano con mucha ventaja sus primeros combates, pero…- la voz se le quebró y trago repetidamente para recuperar el control – en un combate contra un tipo, que era según muy bueno y muy peligroso, Yamcha llevaba la ventaja, después se hizo mas parejo y al final, logro ganar, pero el sujeto lleno de ira por su derrota tomo un cuchillo y se lo clavo en el estomago, todos huyeron cuando trate de llamar una ambulancia y me quitaron el celular, me quede sola a su lado viéndolo morir… - Bulma no lloraba, parecía que las lagrimas la ahogaban por dentro y tenia la vista perdida en algún lugar, su mente seguro estaba muy lejos de ahí.

No supo cuanto tiempo paso, podrían haber sido horas o minutos, cuando por fin decidió volver al mundo actual, miro a Vegeta. Su expresión no estaba muy bien definida, parecía…¿confundido? Si, estaba confundido, no sabia que hacer con ella, incluso parecía haber un atisbo de arrepentimiento en su mirada, seguro por preguntarle.

- Tranquilo, ya lo supere, tenia 17 cuando eso sucedió, ya empezaba con mi carrera de modelaje y me refugie en el trabajo – agrego despreocupadamente.

- Así fue como te conoció Brolly – afirmo como para si.

- Si, aunque un año después, estaba tan confundida aún que me deje llevar muy fácilmente, logro…no se como decirlo pero creo que me manipulo, me hizo dependiente de él, al menos en ese entonces, ahora…- un suspiro termino con su confesión.

- ¿Le amas? – la curiosidad de sus ojos era tan intensa que Bulma estaba segura que él tardo mucho en decidirse por hacerle aquella pregunta, pues era muy intima y el muy serio. Le sonrío sin alegría.

- No – a pesar de decirlo con voz baja sonó totalmente lleno de sinceridad. – Nunca lo ame.

- ¿Entonces por que sigues con él?

- ¿Qué no es obvio? – agrego sarcástica – él no me deja, esta como obsesionado conmigo, ya has visto lo posesivo que es y me ha amenazado con matarme si me voy de su lado. Dice que prefiere verme muerta que lejos de él, peor aun con otro.

Vegeta se quedo callado un momento y luego continuo su entrenamiento. Bulma por primera vez se sintió incomoda con él, acababa de darle una descripción detallada de su vida amorosa y él no había dicho ni pío. Se levanto elegantemente y salio. Se perdió en la casa admirando de nuevo todas las obras de arte que la adornaban, mientras trataba de sacar de su cabeza la conversación anterior.

El recorrido la llevo de nuevo a su habitación y decidió cambiar su atrevido conjuntito. Con el calor se sintió adormilada y se recostó un momento, sin darse cuenta se quedo dormida. Despertó mas tarde con el estomago rugiéndole de hambre, estiro los brazos y tenso el cuerpo para alejar el sueño y salio en busca de algún empleado que le diera de comer. El comedor daba al oeste, del lado de playa y tenia enormes ventanas, el cielo comenzaba a notarse mas oscuro cuando termino sus alimentos. Si se daba prisa lograría ver el crepúsculo desde la torre.

Corrió tanto como pudo. La torre se había convertido en su lugar favorito en aquella casa. Estaba en una esquina, con una escalinata de caracol y muchas bodegas, en las que Brolly guardaba aquellas cosas que traficaba, pues no solo eran drogas, también productos chinos, taiwaneses, etc. Pero hasta arriba, en la parte mas alta, el ultimo cuarto y el mas pequeño estaba lleno de cachivaches, la mayoría cosas que se encontraron ahí cuando se compro la casa, y algunas cosas desechadas que según, algún día utilizarían, como los palos de golf de Brolly que solo uso dos veces, varias cajas de vestidos que se puso una sola vez, algunos aparatos eléctricos que en vez de ser compuestos se guardaron ahí y se compraron nuevos, un equipo para acampar, etc. Le parecía un lugar acogedor y la vista al mar era impresionante, en aquel lugar no se sentía sola, disfrutaba de la soledad. Llego por fin a la pequeña puerta de la torre y la noto abierta. Sin darle importancia la empujo y entro de un brinco, se quedo helada en el punto en el que cayo, Vegeta estaba ahí, recargado en la ventana, en un principio mirando el horizonte y ahora mirándola a ella.

- ¿Qué…Que haces aquí? - pregunto atónita.

- ¿Tu que haces aquí? – pregunto molesto.

Ambos se miraron desafiantes por un rato, hasta que la oscuridad impidió a la chica distinguir mas allá de su silueta. Miro hacia la ventana entonces.

- ¡Maldición! por tu culpa ya no vi el crepúsculo. – le reclamo mientras se acercaba a la ventana para mirar el cielo a lo lejos, que era de un negro profundo.

- ¿Y yo por qué tengo la culpa?

- Por distraerme.

- Tonta – bufo

- Idiota. – sus ojos estaban de nuevo en los del otro.

El enfado era muy presente, ahora podía ver mejor sus ojos negros con la ayuda de la poca luz de luna que se filtraba por entre los barrotes de aquella ventana. No lo pensó, solo se dejo llevar por su instinto, el tiempo entre en el que se le ocurrió la idea y en el que hacia la acción fue casi nulo. Sus labios estaban sobre los de él, sin moverse, solo sobre ellos. No vio su reacción pues cerro los ojos en cuanto hicieron aquel contacto. Sintió que la tomaba de los hombros, se imagino que para alejarla, pero después de unos minutos de indecisión paseo sus manos por su espalda hasta posarlas sobre su cintura, la apretó contra su cuerpo y le correspondió el beso, movió sus labios contra los de ella con delicadeza. Ella se aferro a él rodeando con sus brazos su cuello. El beso subió de intensidad lentamente hasta hacerse lleno de pasión y ansiedad. Lo necesitaba, su cuerpo le gritaba que lo necesitaba, recorrió despacio con la punta de sus dedos su espalda, el se arqueo en respuesta, él acariciaba su cintura y recorría su espalda con desesperación. Se giraron hasta que él recargo su espalda contra la pared y siguieron aquel eterno beso.

Cuando se separaron Bulma no quería abrir los ojos. Tenia miedo de descubrir que no era Vegeta al que había besado, oía la respiración agitada de ambos y trato de alargar cuanto pudo ese maravilloso sueño. Cuando la curiosidad era ya demasiado grande abrió lentamente los ojos, Vegeta estaba ahí, sin abrir los ojos tampoco. Una sonrisa enorme de satisfacción cruzo su cara y cerrando los ojos de nuevo siguió ensoñada

- Esto…esto no debió suceder – dijo por fin su guardián en un susurro.

Ella no proceso esa información. No dejo que rompiera su burbuja de felicidad.

- Esto es un error – dijo de nuevo y sintió como la alejaba de él y se iba, lo permitió, si le seguía él haría alguna cosa que arruinaría ese momento, le daría tiempo para calmarse y aceptar todo aquello que sentían.

Llena de felicidad se acerco a la ventana y miro el cielo estrellado con aquella media luna. Vegeta correspondía sus sentimientos, no había ninguna duda, solo faltaba que él dejara de luchar contra aquello, frunció el ceño pensando que tal vez eso no seria tan fácil. Pero ella lograría convencerlo, lo haría y no permitiría nunca que él volviera a repetir aquellas palabras.

Continuara…

No actualizare el prox domingo, luego les digo por que, nos vemos dentro de dos semanas. Bye.

Atentamente

ScArLeTh DrAvEn