Me desperté un poco alterada por los ruidos que se oían en la sala, en ese momento me di cuenta que quien me estaba abrazando era Draco.

Tenía cara de ángel mientras dormía, con unos cuantos mechones de pelo revuelto que simulaba un nido, la verdad es que me hizo mucha gracia ya que él siempre llevaba el pelo prolijamente colocado.

Quite sus brazos de mi cadera con cuidado para no despertarle, aun que ya se me hacia raro que no se hubiera despertado con el escándalo que había.

Me puse una bata de seda que había en la silla y unas zapatillas ya que después de salir del calor de la cama en las mazmorras hacia mucho frio.

Al salir del cuarto a la sala cerré la puerta con cuidado y me gire, lo primero que vi fue uno de los sofás volcado y todos los libros por el suelo, a algunos les faltaban hojas que habían sido arrancadas y que ardían en la chimenea, en una esquina estaba Salazar sentado contra la pared y abrazándose las piernas con la cabeza entre las rodillas y acunándose y diciendo cosas ininteligibles.

Me acerque con cuidado ya que en ese estado no sabía como podría reaccionar.

Cuando estaba a su lado me arrodille y puse mis manos en sus hombros, él levanto la mirada. Nos quedamos un rato mirándonos, cuando de repente me salto encima abrazándome y escondiendo su cara en mi pecho, esa reacción hizo que se me estrujara algo dentro, parecía derrotado así que le respondí al abrazo.

Estuvimos así durante varios minutos hasta que al final parecía serenarse y se separo un poco de mi pero sin soltarme del todo.

-no me dejes, no quiero que te acerques a ningún hombre que no sea yo no quiero que hables con ese mequetrefe de Malfoy-dijo con voz que no aceptaba rebatirla, pero yo no me podía quedar así a mí nadie me manda.

-tu no eres nadie para decirme con quien puedo estar y con quien no-dije al tiempo que me separaba de él y me ponía de pie

-como que no tú eres mía-dijo posesivo

-pero es que yo no soy ningún objeto al que le puedes poner donde quieras, yo tengo voluntad y ni tu ni nadie me va a decir lo que tengo que hacer- cada vez me estaba enfadando mas con su conducta.

-bien, tu lo has decidido te enseñare a saber cual es tu lugar, y ese es a mi lado-dijo al tiempo que sacaba su varita, yo no podía hacer nada ya que la deje en mi cuarto, me prepare para soportar lo que viniera.

-cruxio-dijo con voz potente.

-protego- oí la voz de Draco detrás de mí, me di la vuelta y me abrace a él ya que estaba muy asustada.- herms será mejor que vayas a la habitación y no salgas hasta que vaya a buscarte- dijo preocupado, yo solo asentí y hice lo que me decía.

Entre a la habitación +y me senté en la cama con la varita fuertemente cogida lo único que oía era los hechizos y las explosiones no sabía quién era quién iba ganando.

POV DRACO

Me había despertado por los gritos que había en la sala vi que Hermione no estaba conmigo en la cama y me asuste cogí la varita y salí lo primero que vi fue que Slytherin estaba apuntando a Hermione dispuesto a mandarle una imperdonable.

Me dio tiempo a ponerme detrás de ella y lanzar un escudo.

.- Herms será mejor que vayas a la habitación y no salgas hasta que vaya a buscarte- dije, la verdad es que ya tenía ganas de hablar con ese tipo.

-tu no te metas Malfoy- dijo con desprecio- ni siquiera deberías estar aquí y será mejor que próximamente estés lo más lejos posible de ella si no quieres no volver nunca a tu tiempo- su amenaza casi me causa gracia si no hubiera sido porque me estaba prohibiendo acercarme a Mione.

-y se puede saber que derecho tienes tu de prohibirme estar cerca de ella- pregunte al tiempo que le mandaba un Expeliarmus y él lo paraba con un escudo.

-porque es mía- respondió al tiempo lanzándome otro hechizo que pude esquivar con facilidad gracias a mi entrenamiento.

-ella no tiene dueño y será mejor que la dejes en paz- estuvimos así un tiempo hasta que por fin uno de mis hechizos consiguió alcanzarlo y lo dejo inconsciente.

Sin perder tiempo fui a buscar a Hermione. Al entrar la vi sentada en la cama con la varita en la mano apuntándome cuando se dio cuenta de que era yo la bajo.

POV Hermione

Oí que la puerta se abría, me puse tensa y apunte con la varita dispuesta aturdir si a Salazar se le ocurría volver a entrar en el cuarto.

Respire alivia cuan vi que quien entraba era Draco y baje la varita, me levante y me tire hacia el abrazándolo, la verdad es que había pasado mucho miedo cuando Salazar en su ataque me había apuntado dispuesto a maldecirme.

-ya, Hermione todo está bien- me dijo intentando calmarme- coge tus cosas nos vamos a mi habitación.

Yo le mire agradecida y me puse a hacer lo que él me había pedido, a los pocos minutos ya tenía todo empacado gracias a un par de hechizos, salimos rápidamente hacia la sala de Draco.

Así pasaron varios días hasta que llego en el que volvían todos los alumnos, yo estaba muy nerviosa ya que a partir de aquel día tendríamos que vivir en la sala común de Slytherin y yo no sabía como me tendría que comportar ya que siempre había sido una leona.

-¿estás bien?-me pregunto Draco preocupado, por lo visto se había dado cuenta de que me preocupaba algo, ya que el tenia experiencia en lo de ser una serpiente decidí pedirle consejo.

-no, no estoy bien-dije apenada bajando la mirada ya que con mi orgullo aquello no era fácil- no se como me tenga que comportar de ahora en adelante siendo una Slytherin, yo estoy acostumbrada al valor de Griffindor no a la astucia de las serpientes.

-pero no te preocupes tampoco es tan diferente solo tiene que procurar no mostrar tus sentimiento y creerte la mejor entre esa panda- me sonrió dándome animo, mirado desde ese punto no creía que fuera tan difícil- lo malo será como se enteren de que eres hija de muggels en eso no se como reaccionaran.- me dijo un poco apenado.

-en eso no tengo problemas ya me las arreglare para hacerles ver que no soy una simple sangre sucia, sino que soy una sangre sucia mejor que ellos- le dije sonriente al tiempo, que llegábamos a la puerta del Gran Comedor para empezar la cena de bienvenida.