Avatar: El último maestro del aire no me pertenece. Sólo me divierto escribiendo y jugando un poco con los personajes.


Capítulo 8: Una máscara fragmentada.

Mai's POV:

Bato, tomó mi mano y me dio un pequeño apretón. Detrás de él estaban las guerreras Kyoshi, los otros dos hombres de la Tribu agua y el hombre del Reino Tierra. Bato y yo nos soltamos, una guerrera Kyoshi se puso a lado derecho de Bato y me miró con fuerza, la chica tenía el cabello negro, un poco ondulado y largo, sus ojos eran café oscuro y su piel estaba algo pálida.

-Lo que hiciste hace rato fue impresionante y se necesitan pantalones para enfrentar a un guardia así. Soy Yumiko, líder temporal de las guerreras Kyoshi. Y no necesitas presentarte, se perfectamente quién eres, Mai Konoe...- la guerrera Kyoshi, llamada Yumiko, no se molestó en extenderme la mano. Yo, por mi parte, me puse algo nerviosa pero no lo demostré.

-Espero que no haya resentimientos...- dije tratando de sonar amable, vi como Ty Lee se tensaba a mi lado y Akina tenía cara de incertidumbre.

-No te mentiré, juramos que sí algún día las encontrábamos de nuevo, nos vengaríamos. Pero, al parecer, ahora estamos del mismo lado no creo que haya resentimientos o no como los hubiese habido. Queda en ustedes...- Yumiko volteó a ver a Ty Lee. En eso un guardia gritó que nos moviéramos y obedecimos.

Una vez que llegue a mi celda, me encerré y saqué la caja que me había dado mi tío. Todos las noches después del toque de queda y antes de que me llevarán con Ryu, desde el segundo día en el que me metieron a esta prisión, escribía una carta. Era como un diario, escribía lo que me había pasado durante ese día y lo que me había pasado la noche anterior mientras estuve con Ryu. La carta siempre era para la misma persona. Pero conforme pasaba el tiempo había cambiado la dedicatoria. Empecé poniendo cosas como: "Querido imbécil, por el cuál estoy en este infierno:", después pase a poner: "Querido estúpido, el cual me abandono en esta prisión:" y ahora pongo: "Querido tonto, al cual no puedo olvidar:". Hoy le escribiría sobre la propuesta de Ryu y sobre el incidente en el patio.

Pase cerca de una hora escribiéndole a él, era patético que lo llamara él, pero aún me dolía decir su nombre aunque no lo aceptara ni lo mostrara. Tal vez últimamente dolía más porque nuestro aniversario se acercaba. Estaba demasiado cerca, ¿a quién engaño? Es mañana. Escuché como tocaron a mi puerta y vi como Kenta emergía de ella.

-Sólo diré tres cosas: Eres una demente, ya sé cómo cobrarte el favor y tu nuevo novio te envía esto- Kenta me extendió una caja de madera, al analizarla mejor, me di cuenta de que era la caja en la que Ryu había guardado mis cuchillos. Después voltee a ver a Kenta y fruncí el ceño fuertemente, con que era una demente, ya sabía que me iba a pedir y ¿nuevo novio? ¿Qué demonios?

-¿Podrías explicarte mejor?

-Eres una demente por lo que hiciste en el patio, Shun te pudo haber hecho algo más que dos simples cachetadas.

-Eso significa que eres un mal guardián- Kenta abrió varias veces la boca pero no produjo ninguna palabra.

-Eso no significa nada, yo iba a entrar justo cuando el Alcaide entró- Kenta se ruborizo un poco y parecía algo molesto, yo sólo me reí.

-Dijiste que ya habías pensado en cómo me vas a cobrar el favor de cuidar a Ty, ¿qué quieres?- pregunté, Kenta se puso serio.

-Hablé con Ran... Él dijo que tú escaparías con Ryu, dice que planean una rebelión y eso, obviamente, incluye salir de aquí- explicó Kenta. O los chismes, de verdad, corrían rápido aquí adentro o Ran tenía una lengua muy floja y Ryu no se quedaba atrás por decirlo tan rápido.

-Aún no hemos ajustado detalles y no planeo escapar sólo con él, va a haber muchas más personas de por medio. Pero, ¿qué quieres que tenga que ver con eso?- pregunté

-Buena pregunta, quiero escapar contigo y con todas las personas que haya de por medio- dijo Kenta. Estaba sorprendida, creía que Kenta le era fiel a la Nación del Fuego.

-¿Por qué?- fruncí el ceño, seguía impresionada.

-Quiero salir de esta prisión, la Roca Hirviente no es lo mismo sin el Antiguo Alcaide. Además ya estoy harto de esta maldita guerra y... Si me quedo aquí, no podría protegerte como se lo prometí a tu tío- Kenta parecía decidido.

-De acuerdo, vendrás con nosotros. Pero te lo advierto, esto requiere mucha discreción y no quiero que más guardias se involucren. Por cierto, Ryu no es mi nuevo novio, ni lo será...- Kenta me sostenía la mirada con firmeza, ni siquiera pareció importarle el comentario de Ryu.

-¿Cuándo planean escapar?- preguntó

-No lo sé, ¿qué parte de no hemos afinado detalles no entendiste?- me dirigí a mi pequeño catre en mi celda, me senté y solté un suspiro frustrado. Aún faltaba mucho que planear, demasiada gente que reclutar, demasiadas cosas que hacer...

-Puedo ayudar, sé cómo salir de aquí sin ser descubiertos...- levanté una ceja en señal de incertidumbre.

-¿Cómo?- pregunté aún más curiosa

-Como se escondieron el príncipe Zuko y el otro chico cuando estuvieron aquí, con uniformes de guardia...

Kenta me dio muchas ideas sobre cómo salir de aquí y cómo escondernos, hablamos tanto tiempo que se hizo de noche.

-Ryu me dijo que podías ir o no está noche- expliqué.

-Ran dijo que está noche no eras requerida con el Alcaide, ¿quieres ir?- preguntó el guardia.

-No, quiero dormir... Mañana será un día muy largo.

-De acuerdo, descansa princesa- Kenta se rio un poco y salió de mi celda. Me recosté en el catre y puse mi almohada sobre mi cabeza. No quería que amaneciera, no quería pensar en él.

Ty Lee's POV:

Toqué a la puerta de Mai, escuché como gruño desde adentro. Supongo que estaba muy dormida aún. Esperé un par de minutos y Mai salió, tenía ojeras y un pequeño moretón en su mejilla derecha.

-¿Estas bien?- pregunté con cautela.

-Sí, tuve una mala noche, me dolía la cabeza- explicó mi amiga y juntas caminamos hacia el comedor.

Una vez ahí, se nos unió Akina y la acompañamos por comida. Este era uno de esos días en los cuales no nos dejaron comer nada. Nos sentamos en una mesa y escogimos cualquier tema de conversación, no había podido hablar en privado con Mai desde ayer y quería saber que le había dicho el Alcaide. Seguíamos platicando y para mi sorpresa, los guerreros de la Tribu Agua, las guerreras Kyoshi y el otro hombre del Reino Tierra se sentaron en la mesa en dónde nosotras estábamos.

-Hola- dijo como sí nada Bato, creo que ese era su nombre, sí mal no recuerdo.

-Hola...- contestó Mai con el ceño fruncido.

-Hola- dije yo en un susurro

-Hola- dijo Akina confundida.

-Ayer, nuestra presentación fue muy rápida. Queremos presentarnos todos apropiadamente, yo soy Bato, como dije ayer. Y estos son mis hombres, Itsuki y Soma- Bato apuntó a dos hombres de mediana edad que estaban a su derecha. Los dos de piel morena, cabello café oscuro y ojos azules. Soma tenía el cabello más corto que Itsuki, el mentón fuerte y una larga cicatriz en la mejilla izquierda. Ambos hombres nos sonrieron un poco y asintieron al escuchar sus nombres.

-Yo soy Yumiko y ellas son mis guerreras Tora, Masaru, Kiyomi y Rin- Yumiko, al igual que Bato, señalo a las guerreras que estaban a su izquierda. Las chicas aún parecían algo desconfiadas y se limitaron a mirarnos. Yumiko tenía un largo cabello y negro, que rivalizaba con el de Mai, sólo que el de ella era ondulado y sus ojos eran color café oscuro; Kiyomi tenía los ojos verdes y el cabello largo y de un color café cobrizo. Por otro lado estaban Tora y Rin, ellas parecían hermanas, tenían el cabello bicolor, era castaño claro combinado con un color más oscuro y era chino, ambas tenían los ojos color café, la única diferencia era que Tora tenía el cabello más corto que Rin y su nariz era más pequeña.

- Y yo soy Sensu, soy del Reino Tierra y ayude a este grupo de dementes a tratar de escapar de la prisión en dónde estábamos- un hombre de cabello corto negro y ojos cafés se hizo notar en la escena, tenía cicatrices en las manos y parte de los brazos.

-Yo soy Mai, ellas son Ty Lee y Akina- Mai habló después de Sensu y nos señaló a mí y a Akina.

-Ya te lo había dicho Mai, ustedes no necesitan presentación, sabemos perfectamente quienes son- dijo Yumiko en un tono sombrío.

-No sabía que era tan popular...- bromeó Akina, lo que provocó que un par de risas se escucharan en nuestra mesa, gracias a eso el ambiente tenso se aliviano un poco.

-Akina, ¿cierto?- preguntó Kiyomi

-Sip- confirmó la chica.

-¿Por qué estás aquí niña?- preguntó Itsuki

-Digamos que robé un par de veces a un hombre de la Nación del Fuego para que mis hermanos comieran, me descubrieron y una vez en la cárcel traté de escapar y heme aquí...- explicó mi nueva amiga como si fuera un cuento para niños. Mai volteó a ver a Akina de repente y sabía que estaba pensando en lo que la chica acaba de decir.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí adentro?- preguntó Tora

-En la Roca Hirviente llevo 3 años- dijo Akina poniendo una mirada más fuerte.

Estábamos platicando de como habíamos llegado a la Roca Hirviente y del trato de los guardias, de repente Kenta se hizo presente.

-¿Mai? El alcaide quiere verte- dijo el guardia.

-¿Por qué no le dices al Alcaide que se pudra y que yo no deseo verlo?- en nuestra mesa explotaron las risas.

-Me gustaría, pero me temo que no puedo hacer eso- contestó Kenta sarcásticamente. Con eso Mai soltó un suspiro y abandonó el comedor.

Ryu's POV:

Estaba feliz, Mai había aceptado mi propuesta y según Ran, se había ganado la confianza del grupo de guerreros recién llegados. Ahora, sólo esperaba que planeáramos el siguiente movimiento rápido y que todo saliera a la perfección. Vi como Mai emergía de la puerta de mi habitación, la chica parecía sombría y se quedó estática en el umbral.

-Ven, ponte cómoda, tenemos mucho que planear- La princesa no se movió.

-Creí haberte dicho que sólo me llamarás en las noches, y sólo para que lo sepas no voy a planear nada hoy- vi a Mai, seguía sin moverse del umbral de la puerta y parecía que algo se había roto en el interior de la chica en las últimas horas.

-¿Es en serio?

-Sí, es más, tomaré posesión de tu cama y dormiré hasta el anochecer- Mai comenzó a caminar hasta mi cama, levantó las cobijas, acomodo las almohadas y se metió en la cama. La chica se acomodó de tal forma que no pudiera ver su rostro. Dejé que pasarán unos 15 minutos, creí que Mai se levantaría y me diría que era una broma, pero no lo hizo.

-Mai, levántate, no juegues conmigo...

-¡Largo de aquí, Ryu!- ordenó la princesa.

-Mai Konoe, en primera: esta es MI HABITACIÓN y no me voy a ir si no quiero, en segunda: la noche se hizo para dormir, no el día y en tercera: ya no eres una niña pequeña para hacer esta clase de berrinches, así que ¡levántate!

Comencé a jalar las cobijas de la cama y a remover las almohadas, justo cuando iba a quitar la que almohada que Mai estaba ocupando para ocultar su rostro, la chica se paró violentamente y me arrojó la almohada. La princesa arrojaba lágrimas furiosamente de sus ojos, traté de acercarme a ella, pero Mai comenzó a lanzar las almohadas que estaban en el piso, después pateó un par de veces las cobijas y término gritando y golpeando sobre la cama. No sabía qué hacer, nunca había visto a la chica en tal estado emocional, lo único que hice fue seguir mi instinto. Tome a Mai por las muñecas, la mire y parecía que estaba herida por algo, seque las lágrimas que caían por sus mejillas con una mano y terminé abrazándola. La princesa no me regreso el abrazo, pero parecía más tranquila. Permanecimos abrazados cerca de cinco minutos y Mai se separó de mí.

-Gracias, no tenías por qué hacer eso- la chica se sentó en la cama y respiraba pesadamente.

-¿Y dejar que acabarás con mi habitación? No, gracias.

-Pagaré lo que haya roto- Mai tenía la mirada ida.

-Esto... Es por Zuko, ¿verdad?- pregunté con cautela.

-Hoy es... Era nuestro aniversario- explicó Mai.

-¿Felicidades? Sabes, no lo conozco ni me interesa mucho conocerlo, pero te conozco a ti y tú me importas y en cierta forma agradezco que tu máscara se haya fragmentado aquí y que haya sido conmigo, porque ahora te puedo decir que no siempre tienes que ser la fuerte Mai... Y que no debes de dejar que cosas como esta te quiebren de esta forma. ¿Sabes? Deberías dejar que esa máscara tuya se rompa para demostrar el afecto, la felicidad e incluso el miedo, pero no tristeza. Llora sí tienes que llorar Mai, pero también ríe, ama e incluso teme, el miedo nos recuerda que tenemos que somos humanos...

-Yo... No sé qué... Ryu, gracias- la princesa contestó con voz débil.

-Te dejaré dormir aquí, se ve que te agotan todas estas emociones. Pero en la noche planearemos, ¿de acuerdo?- Mai se limitó a asentir con la cabeza.

Juntos arreglamos la cama y todas las cosas de mi habitación, no dijimos nada, solo estábamos uno en compañía del otro. Arrope a Mai como si fuera una niña pequeña, acomode su almohada y alisé las cobijas. La princesa estaba acostada en posición fetal con los ojos cerrados, la admiré unos segundos y me acerque a su cara, toqué sus labios con los míos por unos segundos y salí de la habitación antes de que cualquiera de los dos pudiera decir algo...

Mientras tanto en Isla Ember...

Zuko's POV:

Estaba tirado en el patio de mi casa en Isla Ember, giraba en mi dedos una piedra volcánica en forma de corazón y a lado de mi había un álbum viejo de pinturas.

-¡Zuko! ¿Qué demonios haces aquí? Aang y Katara han estado buscándote toda la mañana, dijiste que entrenarías hoy con Aang- Sokka llego a interrumpir mis pensamientos.

-Mentí, dile a Aang que haga 10 sentadillas y 10 puños de fuego cada vez que escuché el sonido del mar...

-¿Es tu técnica para matar al Avatar antes que tú padre?- bromeó Sokka.

-¿Se supone que eso es gracioso?- dije mientras le aventaba otra roca que había hallado en el piso.

-¿Qué te pasa? Estas más deprimido de lo normal.

-Nada Sokka, sólo déjame tranquilo- Sokka se abalanzó hacia mí y me quitó la piedra con la que jugaba.

-¿Qué diablos es esto? ¿Estas deprimido por una roca?- Sokka comenzó a reír, yo le quite la roca y lo golpee levemente.

-¡Te dije que me dejarás tranquilo!- Tomé la roca, el álbum de pinturas y dejé a un Sokka confundido detrás de mí.

Subí las escaleras de la casa y entré a la última habitación de aquel pasillo, justo la puerta de la derecha. Me senté en aquella cama desgastada que había usado ella algunos años atrás y abrí el álbum, una Mai de uno años sonreía levemente, a lado de Ty Lee y Azula de más o menos la misma edad. Deje el álbum abierto en esa hoja y coloque la piedra encima. ¿Qué estarás haciendo Mai? ¿Pensarás en mí? ¿Te habrás acordado que hoy es nuestro aniversario? ¿Te tratarán bien? ¿Estarás bien? ¿Me extrañarás? ¿Azula te estará torturando? No, no puedo pensar de esa forma, Mai está bien y está con Ty Lee. No, necesita protección... Suspiré un poco y reí hacia mis adentros. Suspirar me hacía pensar en ella...

-Feliz Aniversario Mai...- dije en un susurro.


¡Se acabó! Ahí está el capítulo 8, Zuko hizo su aparición... Y Ryu besó a Mai. ¿Qué pasará? Incluí lo de la roca porque he leído en otros fics que en su infancia, Mai le da a Zuko una piedra en forma de corazón que encuentra por ahí... Así que ahora saben por qué… Como siempre les pido, dejen sus review, comentarios y opiniones. ¡Gracias a los nuevos followers y a los viejos aún más! Sin más por el momento, GirlFanatic30