Capitulo n° 8
Vino, dulce y satisfactoria vino….
-…dan…-
-¡runo ¿estás bien?!-pregunto el
-…..- runo no respondía, la impresión de verlo allí, aun no le pasada, de un momento a otro las preguntas surgieron en su mente…
¿Por qué el?
¿Precisamente el?
¿De todas las personas que me pudo salvar de este aprieto… tiene que ser él?
¿El?
-¡runo están todos bien!-pregunto el un poco impaciente al no obtener respuesta por parte de la mujer
-s-si-dijo ella con un poco de nerviosismo
Aun permaneciendo en su asiento ella miro a su espalda, mirando fijamente a su hijo que aun permanecía dormido en su asiento, la respiración de pequeño niño era un poco agitada, y su pequeño rostro expresaba incomodidad.
-¿dan viniste en tu auto no es cierto?-pregunto ella mientras salía del auto
-si….-respondió el
-tu casa ¿es cerca de aquí?-pregunto ella mientras abría la puerta de atrás y de allí sacar a su hijo envuelto por su saco.
-si a cinco cuadras de aquí-respondió el
-no te molestaría llevarme a tu casa-dijo ella mientras lo miraba fijamente
-no, no me molestaría-respondió el, mientras ambos se acercaban al auto de el
-¿pero que pasara con mi auto?-pregunto ella mientras miraba a su auto
-por qué no llamas a la compañía apara que lo vengan a buscar, así te lo arreglaran-dijo dan
- si hago eso ellos se tardaran demasiado, y lo que más me importa ahora es mi hijo… ¿puedes tenerlo solo por un momento?-pregunto ella mientras señalaba a su hijo que tenía en sus brazos.
-si claro- dijo el mientras se acercaba a ella, y sostenía al pequeño Tomi en sus brazos. En ese momento runo se acercó a su auto y saco de ella la llaves, mientras se aseguraba de que cada puerta estuviera bien cerrada. Nuevamente agarro a su hijo, colocándolo entre sus brazos delicadamente y con cuidado de no despertarlo
-vamos-dijo el mientras abría la puerta del acompañante
-si-dijo ella mientras subía con cuidado, aun con su hijo en brazos
Aquel recorrido se tornó silencioso, ninguno dijo nada, ni una sola palabra.
Al llegar él se estaciona en frente de una gran casa, a pesar de la lluvia y de la poca neblina, aquella casa era visible para los ojos de runo, la casa era algo sencilla pero a la vez elegante.
El rápidamente salió de su auto, y al estar afuera abrió su paraguas, se encamino a lado de donde ella estaba a abrió la puerta.
-no puedo levantarme con Tomi entre mis brazos-dijo ella mientras lo miraba
-bueno, dame yo lo llevo-dijo el mientras se acercaba a ella y colocaba al pequeño Tomas entre sus brazos, mientras que ella se levanta del su asiento ambos se encaminaron a la puerta de entrada de aquella casa, el abrió la puerta y ambos entraron a la casa, para poder refugiarte de la lluvia.
Aquella casa era normal, sencilla y ordenada. Al entrar el coloco al pequeño Tomi en un sillón que bastaba en unos de los costados de la habitación, ella se acercó al pequeño, con una mirada de preocupación, lentamente acaricio al pequeño en la mejilla y en la frente para controlar su fiebre.
-creo que le subió un poco más-dijo ella en vos alta-¿por casualidad tienes un termómetro?- pregunto ella
-creo que tengo uno, ya lo busco- dijo el mientras subía una escaleras
Ella se sentó en el piso, al costado de aquel sillón mirando fijamente a al pequeño, un suspiro se escapó de sus labios
-ten…- dijo el mientras le daba un termómetro que tenía en la mano, rápidamente ella agarro aquel objeto. Lentamente lo coloco en la boca del pequeño
-¿Cómo está?-pregunto el mientras se sentada el lado de ella mirando al pequeño
-aun no lo sé- dijo ella con preocupación- me puedes traer un pañuelo mojado ¿por favor?-dijo ella mirándolo
-si, a te lo traigo-dijo el mientras se levantada del piso
-gracias-dijo ella
El volvió con un pañuelo mojado entre las manos
-ten-dijo el
-gracias-dijo ella mientras tomaba el pañuelo, ella lo coloco en la frente del pequeño niño cuidadosamente y tomo el termómetro y lo miro fijamente aquel objeto
-¿y?-dijo el
-39… tiene 39 de temperatura –dijo ella
-¿quieres que llame a un doctor?-pregunto el
-sí, pero antes tienes una habitación desocupada-dijo ella
-sí, está arriba-respondió
-¿puedo llevarlo a la habitación?-pregunto
-sí, claro… pero deja que lo lleve yo-dijo el mientras se acercaba a el pequeño para colocarlo entre sus brazos, ambos subieron las escaleras y entraron a una habitación, al entrar el coloco al pequeño en una cama que estaba en frete de ellos, cuidadosamente
-bien llamare al médico-dijo el mientras salía de la habitación
-gracias, dan, por todo… gracias-dijo ella antes de que él se marchara
-de nada-dijo el mientras cerraba la puerta
Ella miraba fijamente a su hijo, mientras en se acomodaba en la cama.
-Tomi ¿Por qué no me avisaste que te sentías mal?-dijo ella casi en un susurro leve
-porque Tomi no quería preocupar a mamá-dijo mientras la miraba
-pero amor me debiste haber avisado… igual me iba a preocupar-dijo ella
-lo siento mami-dijo el pequeño antes de dormirse nuevamente
-no importa amor ya está-dijo ella acariciando el cabello del pequeño-descansa amor-mientras acomoda en pañuelo en la frente del pequeño
La puerta se abrió dejando ver a la persona que entraba en la habitación, era dan
-el doctor vendrá pronto-dijo el mirándola desde la puerta
-sí, gracias-dijo ella mientras se levantaba de su asiento
Luego de un rato llego el doctor y reviso al pequeño tomas.
Runo parecía intranquila, ambos estaban en el pasillo mirando fijamente a la puerta. Y de manera sorpresiva aquella puerta se abrió dejando salir al doctor de la habitación
-¿ustedes son los padres?-pregunto el doctor mientras cerraba la puerta, a tales palabras runo se le paro el corazón y su respiración se volvió acelerada, su nerviosismo se transformó rápidamente en preocupación.
-yo-yo soy la madre-dijo ella casi tartamudeando
-bien, su hijo necesita descansar solo eso, le di unas pastillas para que se duerma-dijo el
-¿y la fiebre ya le bajo?-pregunto ella
-sí, solo déjenlo descansar-dijo el doctor
-gracias doctor-dijo ella
-de nada señorita-respondió el
-deje llevarlo a la salido doctor-dijo dan mientras acompañaba al pequeño
Runo abrió la puerta de la habitación dejando ver al pequeño dormido en la cama, se acercó lentamente, silenciosamente y se sentó al lado de la cama en el piso, mirando fijamente a su pequeño hijo dormido. Se levantó lentamente de su lugar y se acercó a la puerta de y antes de salir de la habitación dijo
-buenas noches, Tomi- cerrando lentamente la puerta sin hacer ningún ruido, se encamino hacia las escaleras para llegar a una habitación que estaba dan sentado en un sillón mirando fijamente la televisión.
Al escuchar que ella se acercaba se levantó de su lugar y la miro fijamente
-y bien te gustaría ¿comer algo?-pregunto
-sí, claro ¿Qué comeremos?-dijo ella
-pues ¿no lo sé?-respondió el
-qué tal si revisamos tu heladera, y según eso pensamos- dijo ella
-pues me parece bien-dijo el mientras iba a la cocina en compañía de ella
Luego de revisar la heladera y de hacer algo de cenar ambos se sentaron en la mesa, uno en frente del otro, sus miradas estaban unidas en aquel vino que estaba en frente de ellos
-¿quieres un poco de vino?-pregunto el mientras agarraba aquella botella
-bueno-respondió ella
Él sirvió dos copas de vino, y le dio uno a ella, levemente ella tomo un pequeño sorbo…
-mmm… es rico-dijo ella
-si, a mí me encanta-respondió el
-dame más-pidió ella al terminar la copa de vino
Copa más copa, lentamente aquel vino se trasformó en una ebriedad, ella estaba completamente borracha sentada un su silla, aun así ella se tambaleaba de un lado a otro.
-jajajajajajajajjaja-se reía
-¿creo que me pase de darte vino?-dijo mirando fijamente
-quiero más-pidió ella
-no, creo que fue suficiente-dijo el mientras se levantaba de su asiento y se acercaba a ella
-no, si estoy bien que no me vez-dijo ella
-no, mírate, estas bien borracha-dijo el
-eres aburrido-dijo ella mientras echaba su cabeza en la mesa
-y tu una borracha-dijo el, ella se había levantado de su asiento tambaleando de un lado a otro
-¡runo espera!-dijo el sorprendido que la mujer se había levantado de su asiento
-no…-se había caído en el piso sentada-jajajajaja ¿Por qué el piso se mueve tanto?-dijo ella
-jajajajja-dan se rio de ella levemente, ella había intentado levantarse, pero fue en vano, no podía-¿Qué no puedes levantarte?-pregunto el mientras se acercaba a ella
-no, no puedo-dijo ella, él se había acercado mucho a ella.
-dan, quiero decirte algo-dijo ella
-¿qué?-pregunto ella
-recuerdas aquel dicho, ese dicho… de que los borrachos dicen la verdad-dijo ella
-si ¿y que tiene que ver eso?-pregunto
-escucha, te diré la verdad-dijo ella mirándolo fijamente
-¿qué?-dijo el
-viste a mi hijo, Tomi-dijo ella
-si ¿Qué pasa con él?-dijo
-mi hijo es…-dijo
-que, ¿qué pasa con tu hijo?-pregunto el
-tu hijo…-dijo ella antes de caer dormida por aquella borrachera…
¿Qué tal?...
¿Les gusto este capítulo?
Por favor háganmelo saber, y no olvidan dejarme comentarios
Jijijijijiji…. Los deje nuevamente en la intriga ¿no?
Soy mala y me encanta…"."
Buen en fin de esta manera me despidos de ustedes
¡Sayonara!... besos y abrazos de chocolate…
19 de abril de 2013
