Carrie odiaba a esa estúpida pelirroja ¿Quién mierdas se creía para abrazar a su amo? ¿Quién mierdas se creía para burlarse de ella e insultarla? ¿Quién mierdas se creía para golpearla? Ahora resulta que tenía que ir a casa de estúpida y pasar todo el día con los estúpidos amigos de su amo.

En realidad no le agradaba ninguno, Deke fue demasiado grosero con Tara solo porque su amiga dijo la verdad ¿quién podría estar obsesionado con una chica tan fea como Molly Weasley? Era un estupidez pensar en que eso podría ser posible.

Lucy había cambiado demasiado desde que se casó con Theo, ambos actuaban como si estuvieran por encima de todos y como si su relación sea el ejemplo ideal de pareja. Celine y Albus no se quedaban atrás, lo peor de todo era que Al mimaba demasiado a su sumisa ¿Cómo quería que Celine lo respete si cumplía todos los caprichos de la chica? ¡No tenía ningún sentido!

Todos los primos de Molly eran igual de idiotas. Se hacían a los chistositos y la juzgaban cuando obedecía las órdenes de su amo, la perfecta combinación de hipócrita e idiota. ¿Por qué soportaba todo eso? Claro, por su amo. Su amo le dijo que irían a Los Ángeles, y ella iría a Los Ángeles. Su amo dijo que ayudarían a Molly y aunque Carrie aborrezca a esa muchachita sin gracia, la ayudaría. Su amo dijo que pasarían la noche en casa de la ofrecida de Rose, y aunque odiaba a la estúpida pelirroja, su amo ya había dado la orden. No podía decepcionarlo, ella nunca lo decepcionaría. Estaba tan enamorada de Scorpius Malfoy que lo complacería en todo, estaba dispuesta a cumplir todos y cada uno de los caprichos de su amo.

- Mierda, esto saldrá mal - Se quejaba Lucy para variar.

- Todo estará bien - Cortó Carrie - La estúpida rubia distraerá a los mafiosos con sus tetas gigantes, Mark hablará con el jefe de los sicarios y descubrirá que nadie intenta joder a tu hermana. Problema resuelto.

- Cállate, Carrie - Ordenó su amo lanzándole una mirada amenazante. ¡Cómo la excitaba esa mirada! Sintió humedad entre sus piernas, amaba que su amo sea tan dominante y agresivo.

Siguieron el camino en silencio. Lucy la miraba molesta, Theo miraba a su sumisa con preocupación ¡ridículo! Y su amo… Su amo tenía la vista puesta en la ventana ¿estaría molesto con ella? No le daría más razones para molestarse, Carrie decidió guardar silencio hasta que su amo le permita hablar nuevamente. Tal vez si se portaba bien su amo le permita chupar su pene, pero para eso tenía que ser una perra muy obediente.

Llegaron a un edificio bastante bonito. Mierda ¿la pelirroja vivía aquí? Hubiese preferido que esa ofrecida viva bajo el puente, pero ni modo. No se puede tener todo lo que deseas. Theo ayudó a bajar a Lucy y su amo la ayudó a ella. Entraron al ascensor y Lucy presionó el botón que tenía un 7. Una vez que llegaron al piso de la estúpida pelirroja, Carrie vio a toda la manada reunida en la puerta ¡simplemente perfecto!

La pelirroja metía la llave en la cerradura y como la muy estúpida parecía seguir algo borracha, abrió la puerta con algo de dificultad. Poco a poco todos fueron entrando, gracias a Dios su amo decidió entrar al final junto a ella.

Ingresaron al departamento y vieron al gato más feo del mundo levantarse y dirigirse a las piernas de su amo para frotarse contra él, mientras ronroneaba. ¡Lo que faltaba! Un sucio animal dejando sus asquerosos pelos en su preciado amo.

- Cupido, deja en paz a Scorpius - Dijo la pelirroja mientras se acercaba y levantaba al gato.

Con una sonrisa de maldad, Carrie pudo comprobar que la ofrecida tenía un rasguño relativamente grande en la mejilla y una pequeña herida en el labio. Eso le pasaba por ir abrazando a amos ajenos. Consíguete el tuyo, idiota.

- ¿Cupido? - Pregunto su amo, parecía interesado ¿estaba interesado?

- Es ciego - Respondió la estúpida - Lo rescate hace dos años.

- Hermoso, genial. ¿Dónde dormiremos? - Interrumpió Hugo con el ceño fruncido.

- ¿Rose? - Preguntó una voz que salía de una de las habitaciones del fondo.

Un hombre que solo vestía un bóxer salía de lo que parecía ser la habitación de la pelirroja. ¡Vaya! La ofrecida tenía novio… Espera ¿la ofrecida tenía novio? ¿Qué tal si había golpeado a alguien que no intentaba robarle a su amo? Es decir, la estúpida le dijo que solo eran amigos antes de que Carrie la abofetee ¿se habría equivocado al golpearla?

- Tyler, ¿Qué haces aquí? - Preguntó la pelirroja sorprendida.

- ¿Tyler? - Preguntó su amo mirando con el ceño fruncido al sujeto que se acercaba a todos en ropa interior. Obviamente el tío sabía que tenía buen cuerpo y le gustaba presumirlo.

- ¿No puedo visitar a mi novia? - Preguntaba Tyler mientras tomaba por la cintura a la pelirroja que aún tenía al feo gato en brazos - No sabía que armarías una fiesta aquí, no me pediste permiso - Dijo Tyler levantando una ceja amenazadoramente.

¡Cielos! ¡Carrie había malinterpretado todo! Ahora entendía que Rose era la sumisa de Tyler, seguramente Tyler conocía a su amo de algún club y ahí fue como conoció a Rose. Es decir, la mirada retadora de Tyler y el hecho de que exija que su novia pida permiso para hacer las cosas, solo podía significar que tenía dominada a la pelirroja. Mierda, pensar que estuvo en la pelea con la sumisa de otro hombre.

- Digamos que fue improvisado - Contestó la pelirroja librándose del abrazo de su amo.

Hugo, Dom, Sam… Bueno, en realidad todos, miraban sorprendidos a Rose y a Tyler. El primero en reaccionar fue Hugo que se acercó con aire agresivo al amo de su hermana.

- Hugo Weasley - Dijo tendiéndole la mano a Tyler con fuerza.

- Un placer, Hugo. Rosie me ha hablado mucho de vos, pero no sabía que llegarían - Contestó Tyler mientras lo saludaba.

- Ya te dije que fue improvisado - Dijo la pelirroja ¿Cómo podía usar un tono tan grosero con su amo? Definitivamente no tenía de que preocuparse, Scorpius nunca estaría con una sumisa tan altanera como Rose. Casi se arrepiente por el altercado que tuvo con la pelirroja, casi - Ellas son mis primas, Lucy, Molly, Roxanne y Dominique - Presentaba la pelirroja. Uno a uno todos fueron saludando a Tyler. Hasta que finalmente llegó el turno de Carrie y Scorpius - Ellos son Scorpius y su incomparable sumisa Carrie - Dijo la pelirroja ¿la llamaba incomparable? Vale, ahora sí se sentía mal por haberla golpeado. Es decir, la pelirroja la idolatraba por ser obediente y disciplinada, tal vez le dé un par de consejos más adelante, era lo mínimo que podía hacer.

- Un gusto - Decía Tyler mientras le tendía la mano a Scorpius - ¿Te conozco de algún lado?

- El parque acuático de Londres el año pasado - Contesto su amo sin dejar de mirar a Tyler a los ojos - Cuando Rose te dio su número.

- Sí, ya lo recuerdo - Respondió Tyler con una sonrisa de superioridad - Que bueno verte de nuevo - Luego se dirigió a Carrie - ¿Tu eres la incomparable sumisa? Scorpius tiene suerte de tener una mujer hermosa y obediente - Decía mientras intentaba darle la mano.

- Lo siento, no puedo tocar a otro hombre a menos que mi amo me lo ordene - Esquivaba Carrie.

- Joder, ya quisiera tener a Rose así de entrenada - Revelaba Tyler, al parecer el amo de Rose también estaba ebrio.

- ¿Entrenada? - Escupió Hugo con las orejas rojas - Mi hermana no es un perro.

- Gracias, gusano. Yo me encargo - Interrumpió la pelirroja - Tyler vete a dormir, estas más ebrio que yo y eso es decir mucho.

Vale ¿una sumisa dándole órdenes a su amo? ¿En qué mundo estaba? Rose Weasley era idiota y estaba loca, y Tyler lo estaba aún más pues le hizo caso y se dirigió a la habitación de la pelirroja nuevamente.

- Lo odio - Dijo Sam con el ceño fruncido.

- Lo mato - Apoyo Dom con gesto de sorpresa.

- Eres idiota - Le dijeron Lyssander y Hugo a Rose.

- Vale, vale - Cortó Rose - En el escritorio hay un sofá-cama, pueden armarlo y dormir ahí. Hay una habitación de invitados que Sam y April tendrán que compartir con alguien más, los demás duerman en la sala. Se me fueron las ganas de seguir bebiendo.

Todos se acomodaron como pudieron para dormir, el departamento de la pelirroja era relativamente grande pero eran demasiadas personas ahí metidas. Cuando finalmente todos estuvieron acomodados (Carrie y su amo estaban en el sofá-cama del escritorio), apagaron las luces y se dispusieron a dormir.

¿Por qué su amo no la tocaba? ¿Estaría molesto con ella? Carrie moría de ganas porque Scorpius la utilice para su placer, le gustaba entregar su cuerpo a su amo y disfrutar de todo lo que el rubio tenía para hacerle sentir placer ¿entonces por qué no la tocaba? Después de casi una hora, cuando todos estuvieron profundamente dormidos, Carrie sintió a su amo levantarse. Vale, todo estaba bien… ¿Estaba saliendo del departamento? Eso sí que era extraño…

No debería seguirlo, su amo no le había ordenado que ella fuera, pero por otro lado la curiosidad la estaba matando ¿Por qué su amo se iría del departamento a las 4 de la madrugada? Bueno, su amo tampoco le ordeno quedarse en cama, digamos que podía seguirlo y averiguar que pasaba. No importaba…

Se levantó silenciosamente y abrió la puerta con suavidad, su amo no estaba por ahí… Carrie salió del departamento y cerró la puerta sin hacer ruido. Habían voces, vale, al menos su amo estaba cerca. Se acercó un poco a los escalones, era el lugar de donde salían las voces…

Rose y Scorpius estaban ahí, sentados en los escalones, uno al lado del otro, demasiado cerca… Carrie sintió que la sangre le hervía. Esa estúpida ya tenía amo ¿Por qué hablaba a solas con el suyo?

- No puedo creerlo - Se burlaba Scorpius mientras ponía con suavidad una bolsa de hielo en el labio de la pelirroja - Solo admite que estabas celosa.

- Ella empezó - Se defendió la pelirroja, con la mano de su amo tan cerca de su labio ¿Por qué estaban en una situación tan íntima? - Te puedo asegurar que si no me abofeteaba no la hubiera golpeado.

- Parecías una psicópata - Murmuraba Scorpius dedicándole una sonrisa a la pelirroja - Solo admítelo…

- Vale - Dijo Rose volcando los ojos - Tal vez me puse un poquito celosa, pero la razón principal es que ella me golpeó primero.

- Lo sabía.

¿Qué estaba pasando aquí? ¿Por qué su amo protegía a otra mujer? Carrie era su sumisa, si alguien debía tener una bolsa de hielo en el labio, era ella. ¿Por qué Scorpius parecía alegre cuando la ofrecida admitió estar celosa? Esto no tenía ningún sentido.

- No puedo creer que estés con él - Murmuró Scorpius borrando la sonrisa de su rostro.

- Lo sé, mi novio acaba de humillarme frente a mi familia... Incluso Carrie parece más normal que él.

Joder, mataría a esa estúpida. ¿Qué quería decir con eso de "incluso Carrie parece más normal"?

- Carrie es normal, es solo… No pongas esa cara - Pidió su amo con una risa divertida - A ella le gusta obedecer en todo, pero al menos no es una idiota que quiere imponerse frente a mi familia.

- Al menos Tyler puede dar la mano a otras personas sin permiso de su ama - Se burló la pelirroja retirando la bolsa de hielo de su labio, pero sin alejarse un centímetro de Scorpius - ¿En serio le pediste que haga eso?

¿Por qué la pelirroja se burlaba de su relación? ¿Por qué Scorpius lo permitía? Por primera vez, Carrie sintió que tal vez Scorpius no sea perfecto para ella. ¿Qué clase de amo se burla de su sumisa a sus espaldas?

- Que te puedo decir - Contestó el rubio mientras enredaba su mano en la cabellera roja de Rose - Me gusta que me obedezcan en todo - Masculló mientras jalaba el cabello de la pelirroja, demostrando su dominio.

Con dolor y rabia, Carrie vio como la pelirroja cerraba los ojos y soltaba un suspiro ¿esto era en serio? No, no, no. Nadie se mete en su relación, Scorpius Malfoy era suyo. Si tenía que asesinar a la competencia lo haría. Nadie la alejaría de su amo.

- Te extrañe - Susurró la pelirroja todavía con los ojos cerrados.

La puerta se abrió de golpe, logrando que tanto Carrie como los dos infieles peguen un brinco.

- ¡¿Rose?! - Gritaba Tyler buscando a la zorra infiel.

Carrie aún escondida vio que la zorra se levantaba y sin decirle nada a Scorpius se dirigía a su departamento con su cornudo novio. Mierda… La guerra había empezado.