.·´º`·.Capitulo 8.·´º`·.

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Una vez entraron en la sala común de Slytherin, Harry se maravillo en su totalidad, por la belleza, elegancia y majestuosidad fría que esa habitación desprendía de sus paredes.

Pero, cuando todos intentaron ir a sus respectivas habitaciones para al fin poder descansar, los Prefectos de la casa se interpusieron en su camino, ante el desconcierto de los más chicos.

-Bien, antes de ir a dormir deberán saber unas cosas- hablo el Prefecto de la casa –en esta casa solo hay unas condiciones que seguir

1. Jamás se dejen rebajar por los demás

2. Deben ser los mejores en sus clases

3. No deben causar problemas ni disturbios, los Slytherin no nos hacemos notar más que lo necesario en las clases

-Y muy especialmente- hablo ahora la Prefecta, llamando la atención de todos los presentes –ningún estudiante de esta casa se relacionara con estudiantes de las otras mas de lo necesario

-Ahora a sus habitaciones- el Prefecto tomo así la palabra, señalando dos puertas de la enorme sala de estar –por la puerta de la izquierda se va a los cuartos de las chicas, mientras que por la derecha se va al cuarto de los chicos, ahora, buenas noches- dicho y hecho ambos Prefecto fueron por sus respectivas puertas.

-Me parece a mi o son algo amargados aquí- replico Harry, molesto ante la ultima normativa –"no voy a dejar de ver o tratar a mi hermano por sus normas de antisociales discriminadores"

Draco miro a Harry, sonriendo de lado, el morocho tubo la impresión que este había 'leído' sus pensamientos, algo difícil pues era bastante bueno en la Oclumancia, a menos que en esas cosas, fuera mucho más legible o allá sido evidente en sus palabras. Aunque las siguientes palabras del joven Malfoy despejo enseguida sus dudas.

-Imagino entonces que romperás esa última norma por tu hermano

-Imaginas bien- asintió serio, para sonreír de lado –ninguna norma va a evitar que hable o me encuentre con mi hermano, que vallamos los dos a casas enfrentadas, no significa que debamos enfrentarnos

-Mejor vamos a buscar las habitaciones- sugirió Blaise con calma, Theo a su lado les siguió

-Es verdad, ya es tarde y mañana ya empezaremos con las clases- recordó Draco

Los cuatro chicos sin más fueron por la puerta de los chicos, buscando así alguna habitación que dijera los nombres de algunos de ellos, por suerte no se tuvieron que alejar demasiado de la entrada para encontrar las que serian sus habitaciones, curiosamente estaban una delante de otra.

Theo compartiría habitación con Blaise del lado izquierdo, mientras que Harry compartiría su cuarto con Draco del lado derecho.

-¿Mañana bajamos juntos a desayunar?

-Uhm…- Draco se quedo callado ante la pregunta de Harry –me parece bien por mi ¿Qué dicen?- miro a sus amigos

-Bien- admitió Blaise encogiéndose de hombros, Theo asintió para despedirse de los demás, adentrarse en la habitación.

Harry y Draco hicieron lo mismo, sorprendiéndose mucho el morocho al ver el cuarto que les había tocado.

La habitación era inmensa, entrarían cuatro camas sin estar todo apretado allí, a pesar de eso, solo se veían dos camas ubicadas en el centro, con una distancia considerable entre ellas. Junto a las camas del lado derecho, se hallaba una mesita de luz bastante grande, mientras que luego cada cama tenía a su derecha, la otra a su izquierda, un ropero de roble oscuro muy elegante.

-¡Pido la derecha!- dicho y hecho Malfoy se fue a esta, Harry negó ante eso sin ganas de discutir por una cama a esas horas de la noche, por eso mismo fue a la izquierda donde se recostó

-Uhm, si que es cómoda- murmuro acurrucándose

-Claro que si- Draco ya recostado en la suya, recargado en el respaldo de la misma miraba al morocho divertido -¿no lo sabias? Todas las camas de Hogwarts están encantadas para la comodidad de sus ocupantes

-No me lo dijeron- admitió tranquilo –uhm mejor así tenia esta grata muy grata sorpresa

Los dos chicos se miraron divertidos

-Sabes Potter- hablo de pronto Malfoy, llamando de este modo la atención del mencionado -no imagine que pudieras ser divertido

-Ash, ¿vez?- se ríe un poco, mientras que Malfoy enarco una ceja, sin comprender la reacción del otro –todos son algo discriminadores antes de siquiera conocer a los demás "debe ser común entre los sangre puras" por cierto, no me llames Potter, llámame Harry

-Esta bien- acepto de acuerdo –en dicho caso llámame también por mi nombre, Draco

-Bien, siento que esto será el inicio de una divertida amistad

-Llena de problemas- agrego Draco haciendo una mueca –no se como se irán a tomar mis padres que seamos compañeros de casa y de cuarto

-¿Crees que eso es problema?- pregunto Harry enarcando una ceja –yo ya quiero ver como reaccionan mis padres al saber que no fui a Gryffindor como seguramente creen

-Uhm es verdad- Draco hizo una mueca desdeñosa esta vez, imaginando la reacción mas de su padre, de haber quedado en Gryffindor, eso le hizo temblar de pánico –no me quiero imaginar como es eso

Luego de eso hubo unos segundos de total silencio, los dos se miraron para en un acuerdo silencioso, poder ir a sus respectivos muebles, donde sus prendas ya estaban ubicadas, para tomar sus pijamas, metiéndose así bajo las sabanas.

Una vez que estuvieron acomodados, Harry saco con cuidado una vieja y cuidada libreta, para abrirla y con una pluma especial, comenzar así para escribir en ella.

Hola Tom, ¿estas allí?

Seguido solo se quedo a esperar, ansioso de poder hablar con su tutor en Artes Oscuras, aunque a medida que los minutos pasaba, el sueño que se acumulaba en si, comenzando a hacer mella en su resistencia. Aunque fue el inicio de unas palabras en la hoja, lo que despejo de una todo el sueño entrante, dejando en su lugar la inevitable emoción.

Harry, no pensé que me escribieras tan pronto

La expresión del morocho se ilumino, al reconocer la escritura de la hoja algo amarillenta en sus bordes, para seguido escribiendo.

Necesitaba contarte Tom, ¡Me han puesto en Slytherin!¡En tu casa!

¿En serio? Valla eso es bueno, será mas fácil para encontrarnos ahora

Si lo se, yo pensé lo mismo, me siento alegre de estar aquí

Lo imagino Harry, pero debes dormir, mañana va ser un día pesado

Lo se, pero quiero hablar un poco contigo, uhm oye…

¿Dime?

¿Qué pasaría si rompo alguna de las normas de Slytherin?

Hubo unos segundos de silencio, en que Tom desde su hogar, meditaba sobre eso de seguro, aunque es falta de respuesta ya empezaba a poner de los nervios a Harry cuando los segundos se volvieron minutos.

¿Tom?

A cual norma te refieres

Aquella respuesta relajo a Harry por momento, pero aún así la falta de respuesta a su pregunta, no supo si clasificarla como buena como mala señal, por eso mismo se puso a meditar si era buena idea el responder sinceramente a aquello. Aun así luego de unos segundos lo hizo.

Hay una norma que no permite hablar con otros alumnos de las casas…

y no quiero dejar de hablar con Matius solo por estar en casas diferentes

En ese caso no lo hagas, no dejes que nadie te imponga las normas Harry, tú debes imponer las tuyas, hazte respetar por las buenas o por las malas de ser necesario

Aquello hizo que el morocho se relajara, con la aprobación de Tom, no le importaría ya romper a esa norma absurda a su parecer.

Por cierto, ¿con quien compartes el cuarto?

Aquella pregunta despertó la curiosidad del morocho, quien con presteza le respondió.

Me toco compartirla con Draco Malfoy ¿Qué opinas?

Que tienes una buena compañía, aprovéchate de eso, debes buscar tener buena influencia allí dentro, empieza por el.

Claro, no creo que sea problema, Um…

Tom no te enojas, me gustaría ir a dormir ya

Me parece bien, descansa Harry, cualquier cosa, puedes hablarme

Hasta mañana Tom

Hasta mañana

Al no ver otra respuesta, Harry cerró la libreta, escondiéndola debajo de la almohada. Luego de eso sencillamente, se acurruco bajo las sabanas, y en pocos segundos se encontraba ya, totalmente dormido.

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Los ojos de Matius se abrieron demasiado temprano a la mañana, algo de desgano se levanto, lavándose y arreglándose para ver a los demás chicos de la habitación, todos se encontraban aun dormidos, aunque no era extraño pues era aun demasiado temprano, las clases ni iniciaban aún.

Pero al estar en la Sala de Gryffindor, si se sorprendió, al ver a cierta niña hundida desde tan temprano en la lectura de los libros de hechicerías.

Curioso ante aquello, se acerco, sobresaltándose cuando Matius la saludo.

-Hola ¿estas estudiando tan temprano?

La chica le miro un poco irritada ante esa pregunta

-Quiero estar preparada para las clases, es todo

-Oh ya me imagino, pero no creo que sea necesario- seguido tomo asiento a su lado –es decir, tienes todo el año para aprenderte ese libro, no tienes que presionarte a sabértelo en un día ¿o si?

-Tu lo dices porque naciste rodeado de todo esto yo- la niña se quedo un poco rezagada ahora, y Matius pronto supo porque

-Eso no tiene nada que ver- esta le miro confundida –que seas nacida de muggles, yo de familias mágicas, no tiene nada que ver- admitió con calma –hay cosas que no me enseñaron y que tendré que aprender aquí como todos, ninguno de los chicos que vienen aquí vienen sabiendo las cosas que se daran, si fuera así no seria necesario que vivieran ¿no crees?

Esta se quedo callada, meditando sus palabras.

-Supongo que si…

-A demás- Matius sonrío de lado, diciendo algo para intentar subir un poco su moral –debo decir señorita Granger, que para mi eres una genia y tienes talento, lo se porque te escuche recitar todo los hechizos de los libros antes de que nos seleccionaran

Hermione Granger se sonrojo ante sus palabras halagadoras, desviando por eso su mirada, intentando ocultar la leve turbación de en su rostro, y Matius lo supo, por eso sonrío un poco.

-¿Qué tal si vamos a ver el castillo?- propuso de pronto, para desviar el tema –tengo ganas de explorarlo antes de ir a las clases, no seria lindo si en una de esas me pierdo el primer día- comento para intentar animar a la joven

Hermione le miro unos segundos, miro el libro, que a decir verdad de los nervios en su casa ya se había leído seis veces, por esa misma razón en un intento de calmar o controlar su emoción, asintió.

-Esta bien, creo que es una buena idea- admitió, para guardar el libro en su bolso poniéndose en pie

-Claro y con suerte nos perdemos- ríe divertido Matius

-Oye eso no es gracioso no podemos perdernos las primeras clases- le reprocho enseguida Hermione y Matius solo se ríe

-Era broma Granger, solo relájate y disfruta el estar aquí- la chica se le quedo viendo, un poco sorprendida del trato de este hacia ella, ante lo bueno y comprensible que se encontraba siendo sin obligación.

-Llámame Hermione, no Granger- hablo de pronto cuando Matius se encamino a la entrada, pronto se sonrojo desviando un poco la mirada al suelo –si quieres claro- aclaro enseguida, haciendo con esto que Matius le sonriera sin ella notarlo, complacido ante ese primer paso de la chica

-Entonces para estar a manos llámame Matius, Hermione- acepto este con calma, haciendo que la chica le mirara con una sonrisa –¡ahora vamos! Que hay mucho que ver y poco tiempo para eso

Hermione ríe suave, pero avanzo rápidamente, para abrir seguido Matius la entrada, saliendo pronto los dos por el retrato de la Dama Gorda.

Pronto, los dos estuvieron caminando tranquilos por los pasillos, viendo que no eran los únicos que dedicaron la mañana a ver el lugar, pues en su caminata se cruzaron con varios estudiantes de primero que miraban con maravilla la estructura milenaria del castillo.

Y no era para menos, Matius sabia que el lugar era genial, por las cosas que sus padre con sus amigos le contaban, de sus aventuras contantes, sus diversas travesuras, de las cuales los gemelos Wesley habían escuchado siempre con emoción junto a ellos, para volverse los siguientes bromistas del colegio al iniciar sus clases.

Pero como su madre siempre les decía, 'No es lo mismo que los demás te cuenten a verlo y vivirlo tu mismo' y valla que no estaba equivocada ella, pues todas las cosas que se había imaginado a través de los años quedaba chico al lado de la verdadera majestuosidad del lugar.

-¿Puedo hacerte una pregunta?- la voz repentina de Hermione le saco de sus pensamientos

-Creo que ya me la has hecho- le sonrío dejando de ver unos viejos pero algo chistosos retratos –pero dime

La chica le miro, ahora algo dudosa de si hablar o no, pero al final soltó lo que pensaba de una, mirándole de frente y con firmeza.

-¿Por qué me tratas así? Es decir, eres demasiado bueno conmigo y ni nos conocemos

-Ahh es eso- Matius negó con calma, para explicarle –mi mama es nacida de muggles como vos, mi padre es un mago sangre pura, así que yo en realidad vendría a ser un mestizó - seguido se rasco un poco la nuca –bueno la cosa de todo esto, es que no puedo tratarte mal, indiferente o algo por el estilo, si lo hiciera contigo, seria como estar a la vez despreciando el propio origen de mi madre ¿entiendes?

Hermione que le escucho atentamente termino asintiendo.

-Comprendo, y gracias- le se sonríe

-¿Por qué me agradeces?- le miro curioso

-Es que ya no… me siento sola ahora- admitió bajando un poco la mirada y Matius ante eso solo le sonrió

-De nada y… ¡vamos!- agarro a Hermione del brazo tirando de ella –papa me dijo donde esta escondida la cocina, veamos como es

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-Oye Harry que piensas hacer ahora- pregunto Draco, ya vestido y solo acomodando un poco su cabello

-Iré a ver a Matius y a mandarle un mensaje a mis padres- admitió con calma

El rubio platinado de pronto se giro, mirándole un tanto curioso, un tanto interrogante.

-¿Piensas decirle que estas en Slytherin?

-Claro que si- se acerco a la salida para abrir y verle –es mejor que lo sepa primero por mí, que por el director Dumbledore

-Bueno eso es verdad- acepto para tomar a mochila saliendo seguido con el morocho –pero realmente no creo que les haga mucha gracia que uno de sus hijos valla a Slytherin

-Lo se…- Harry se rasco la nuca, pensativo –pero van a tener que hacerse a la idea, más que nada papa

-Pues realmente te deseo suerte- admitió Draco viéndole de reojo

-Gracias por esto, en verdad voy a necesitarla y mucho- una vez salieron a la Sala Común, allí ya estaban Theo y a Blaise, quienes se encontraban esperándoles, una vez los cuatro reunidos, salieron así rumbo al Gran Comedor

-¿Alguno sabe que tenemos primero?- pregunto Harry

-Ah pues…- Blaise saco su horario, mientras que Theo les entregaba los suyos a Draco y Harry –primero Pociones con Gryffindor, luego de eso Transformaciones otra vez con los gatitos y para el final, encantamiento con…

-Los Gryffindor- dijeron Draco y Harry a la vez, ya viendo sus horarios

-¿Quién demonios hace estos horarios?- cuestiono Draco muy indignado, agitando con desagrado el pergamino –acaso no sabe que nuestras casas no se llevan ¡nos mataremos el primer día!

-Quien mas crees- Blaise le miro de reojo al avanzar –seguramente fue el viejo del director, tengo entendido que quiere unir ambas casas

-Pues entonces esta más loco de lo que yo pensé- replico el rubio –tener que aguantar a ese pobretón de Weasley ¡eso es un horror!

Todos se rieron a su modo, ante la expresión de asco/terror que el rubio fingió en ese momento, antes de hacer una mueca de soberbia.

-Aunque así también podré hacerle quedar como el patán traidor que es

-Bueno, bueno lo que digas…- Harry se detuvo un momento, al ver no muy lejos de allí a Matius, con alguien –luego nos vemos

-¿Dónde vas?- Blaise le observo intrigado, pues estaban ya a pocos pasos del Gran Comedor

-Con Matius, luego nos encontramos- se alejo rápidamente de los tres

-¡¿Oye te guardamos comida?!- pregunto alto Malfoy

-¡Claro que si!

Los tres se quedaron quietos hasta que Harry desapareció de la vista, fue Theo el primero en hablar.

-Ese agradable

-La verdad si- admitió Blaise, comenzando a caminar hacia el Gran Comedor con los otros dos, Draco en medio del grupo ahora –para ser un Potter, pensé que seria mas cerrado en la casa, arrisco y a la defensiva…

-Pues no lo es- admitió Draco calmado –a decir verdad, creo que esa clase de cosas no le importan mucho

-¿De que hablas?- Blaise y Theo le miraron

-Eso de ser 'buenos' ó 'malos'- Draco se encoge de hombros –por alguna razón no es de mente cerrada como los demás del bando de la luz y es eso lo que le hace agradable

-¡Matius!- grito este al verle, curioso miro a Hermione –hola- le saluda a esta lo mas calmado del mundo, pero ella al verle, vio sus prendas, más especialmente el escudo en su pecho, antes de ponerse algo a la defensiva

Matius que noto eso suspiro. Porque todos los Gryffindor eran tan ariscos cuando la casa de Slytherin se trataba, vale, esta era famosa por educar a muchos magos oscuros y a grandes magos tenebrosos, pero eso era uno cada millon, no como si cada estudiante fuera propenso a ser un oscuro Lord.

-Harry, ella es Hermione Granger una amiga- miro a la mencionada, que a la vez le miro algo sorprendida –Hermione el es Harry, es mi hermano gemelo

Esta se sorprendió más de ser posible, recordando pronto la similitud en sus apellidos.

-Pero no se parecen- comenta indecisa

-Es que somos especiales- Harry le sonríe con calma, pero con un toque de diversión –yo me parezco más a papa pero tengo los ojos de mama

-Y yo por mi lado me parezco un poquito más a mama- le explico Matius señalándose a si mismo -pero en cambio, tengo los ojos de papa

Hermione se quedo mirando primero a uno, luego al otro, notando de este modo una que otra semejanza entre ellos, luego de eso miro un segundo a Harry. Sonrío relajándose, pues al parecer el otro hermano era también buena persona, pues su sonrisa al verle era sincera.

-Pues tendré que conocer a sus papas para ver las semejanzas- sonrió con diversión

-Un día de estos lo harás- le seguro Matius divertido, para ahora ver a su hermano curioso -¿y tu? ¿Qué haces por aquí?

Harry por toda respuesta enarco una ceja, para cruzarse de brazos, como su madre solía hacer al decir algo evidente.

-Acaso te olvidaste genio- la expresión de su hermano, le hizo notar que se había olvidado, por eso suspiro y negó, a veces Matius podía llegar a ser demasiado despistado –tenemos que escribirles a mama y a papa de la selección y todo antes que el director se le ocurra contarle por nosotros.

-¡Ah es verdad!- se golpeo la frente, sonido que resonó un poco en el lugar, haciendo reír a Harry y la muchacha a su lado –mejor vamos antes que inicien las clases

-Bien vamos- el morocho miro a la chica un segundo -¿quieres venir? Así usando una lechuza del colegio podrás enviar una carta a tus padres

Hermione se quedo callada, ante la proposición de Harry, luego de eso al final asintió.

-Esta bien vamos

-Bien, en ese caso en camino a la Pajarera- dicho esto Matius tomo así a Harry y a Hermione de las manos respectivamente, para con su habitual confianza, para ir juntos rumbo al destino del primer día.