Bad Romance
A South Park fanfiction
By : X-SweetNicotine-X
Disclaimer: Los personajes de South Park no me pertenecen, son propiedad de Trey Parker & Matt Stone. Las marcas y artistas mencionados tampoco son de mi propiedad. Hago esto únicamente con fines de entretenimiento.
Warning: Contendio yaoi o slash (boyxboy), contenido sexual implícito o explicito, trastornos psicológicos, mención de violencia intrafamiliar, drama, angst, violencia, uso y abuso de alcohol y sustancias toxicas y gatos(?), y mención de la muerte de un personaje.
-X- Gracias a Kenny-haku-yowane. iluv. yaoi, a smileMT, a Mr. o Mrs. Guest!(: & a Vicky, por sus reviews! Les he dicho que los amo? :3 Bien, bien! Aquí está el capítulo ocho! :O no pensé que alguna de mis historias llegara a tener tantos capítulos! X) Este capitulo estaba programado para la semana anterior y me disculpo por el retraso, pero llegaron todos los tíos y los primos de visita y me sonsacaron a beber y jugar billar casi a diario! Además de que casi no tenía privacidad para sentarme frente a la lap a escribir algo en forma! ¬3¬ Pero ya estoy de vuelta, y bueno siento retrasar lo inminente, pero en este capítulo veremos a Kenny "limpiando" su negra conciencia! Y conoceremos otra de las parejitas del fic! Yaaaay!(? hahaha espero que lo difruten!-x-
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-Alguien me puede explicar que carajos acaba de pasar?- Kenny soltó en cuanto el pelinegro salió de su campo visual y toda la atención se centró directamente en Token y Clyde.
-Este… Veras Kenny, esto no es algo sencillo de explicar…- Comenzó hablando muy nervioso Clyde.
-De hecho no es algo que nosotros podamos explicarles.- Lo interrumpió Token.
-Que quieres decir? Ustedes tampoco saben lo que le pasa a Craig?- Observó el pelirrojo.
-La verdad es que no…- Token suspiró y Clyde a su lado clavo la vista en el suelo- Solo sabemos lo que mismo que ustedes, que está enfermo y necesita antipsicóticos, pero digamos que casi lo tienen que obligar a tomarlos…
-Creía que ustedes eran sus mejores amigos… Como es que no tampoco saben…?- Stan se cortó al notar la culpabilidad en sus rostros.
-Craig ha cambiado bastante, de pronto comenzó a alejarse de nosotros, ya no quería salir, no contestaba nuestras llamadas y comenzó a portarse cada vez más agresivo…
-Durante un tiempo lo intentamos, pero…- Continuó el castaño con voz rota.
-Ya no era lo mismo- Token los miro con dureza, mientras abrazaba por los hombros a su amigo para confortarlo- El único que no se rindió fue Tweek, solo sabemos que las cosas tampoco le resultaron del todo bien y ya no se hablan, pueden intentar hablar con él, tal vez a ustedes si les diga algo…
Token se dio media vuelta y se llevó a Clyde fuera del lugar, dejándolos con la intriga. Permanecieron un rato más en silencio tratando de asimilar las cosas.
-Bueno será mejor que me vaya, dejé a Pip esperando- El anticristo comentó con tranquilidad- Supongo que te veremos mañana en clases Kenneth…
-Mierda es cierto! – El rubio se golpeó la frente con la palma de ambas manos- Ese hijo de puta lo planeo todo!
Los demás solo se rieron de su mala suerte.
…..
Y exactamente como Craig había previsto, al día siguiente estuvo ausente.
El hecho de que el rubio había regresado a clases, tenía alborotada a toda la clase, en más de una ocasión los profesores habían tenido que parar la clase para acallar la lluvia de preguntas hacia Kenny. Durante el primer receso Wendy y Bebe se le dejaron ir encima. Pero cuando empezaron a discutir sobre quien salía con él atrayendo la indeseada atención de Cartman, Kenny prácticamente se desvaneció en el aire, no tenía tiempo para perras, estaba decidido a hablar con Tweek, así que comenzó a buscarlo por toda la escuela.
Durante su búsqueda pudo percatarse de varias cosas, una era que al parecer Butters lo había botado para salir con Kevin, y es que cuando los había encontrado platicando muy juntitos en una de las jardineras, el pequeño rubio había corrido a su encuentro todo nervioso a darle explicaciones, Kenny solo le acarició el cabello y le dijo que no se preocupara, que él entendía; y el rubio regreso feliz a seguir platicando con el asiático. Butters se merecía algo mejor que coger solo los martes.
También se dio cuenta de que Kyle no dejaba de mirarlo acusadoramente, se había topado a los súper mejores amigos en la biblioteca y algo había cambiado en la forma en la que Stan lo trataba, que había hecho que Kyle les pusiera más atención. Era algo que no entendía, era como si de pronto Stan le prestara más atención a él que al judío, y Kyle parecía… celoso? Solo esperaba que las cosas no se salieran de control, ya hablaría más tarde son el pelinegro.
Busco también en el gimnasio y en la cafetería, el tiempo se le acababa, pronto sonaría la campana y no tenía ni idea de donde podría estar el pequeño rubio. Kenny se dio cuenta de que nunca se había tomado la molestia de buscar a Tweek en la escuela, aparte de las clases, solo lo veía las veces que él y Butters decidían llevarle el almuerzo, pero ahora que Butters salía con Kevin, no tenía la más mínima idea de que hacia Tweek en los recesos, ni que hacia los días que no fueran los jueves, simplemente nunca preguntó.
…
Resignado decidió tomar camino hacia los laboratorios, la vieja de química se ponía insoportable si llegaban tarde, y ahí fue cuando vio aquel inconfundible cabello alborotado. Tweek estaba junto a la máquina de café ubicada en el pasillo frente a los laboratorios, el pequeño rubio parecía tener problemas, ya que todo el contenido de su mochila estaba regado en el suelo, el rubio buscaba ahora desesperadamente en todos los bolsillos de su ropa. Kenny se acercó sigilosamente hasta él, estaba a punto de preguntar, pero cuando miró la maquina se dio cuenta de cuál era el "gran problema", así que rápidamente rebuscó en su cartera y depositó los quince centavos que restaban para ordenar un frappuccino. Tweek al escuchar el ruido de la maquina funcionando se volvió a mirar asustadísimo.
-GAHH! K-Kenny! M-me asustaste! Q-q-que haces?
-Completo tu frappuccino …- Respondió con una sonrisa galante, mientras le entregaba el dichoso café.
-G-gracias!- Clavó su mirada en el vaso y sus mejillas se tiñeron de profundo color rojo- GAH! C-cuando volviste a la escuela? T-tu nariz! DIOS! C-como está tu nariz?!
El menor se volteó repentinamente a mirarlo de muy de cerca, como queriendo ver a través de la pañoleta negra que cubría la cara de Kenny ese día, así era Tweek un torbellino de acciones repentinas, preguntas y frases sin sentido.
-Ya está mucho mejor, gracias por preguntar…- Kenny se inclinó más hacia él, casi al punto de besarlo y poniéndolo más nervioso si es que eso era posible.
-DIOS! K-Kenny! Y-yo no sabía que pensar! Craig y tu peleaban! GAHH! T-tuve mucho miedo!- Tweek se apartó avergonzado- Y l-luego no supe n-nada de ti… Creí que… y-ya no querías verme…
El rubio adicto a la cafeína le dedicó una mirada cristalina acompañada de un adorable sonrojo y Kenny se sintió la peor persona sobre la tierra. Jamás se le hubiera ocurrido pensar que alguno de sus agendados fuera a resentir de esa manera su ausencia, egoístamente se había alejado de todos para protegerse.
Wendy y Bebe no le preocupaban, esas dos eran demasiado superficiales como para llegar a sentir algo más por él, solo lo frecuentaban por el buen sexo y pagaban su silencio con regalos; para Stan no era más que un repuesto del pelirrojo y una manera de descargar su frustración; Damien, bueno, el príncipe infernal no sabía nada sobre decencia y ni sentimentalismos humanos, él solo tomaba lo que quería y ya; no era que Cartman fuera más decente, pero aunque no lo admitiera, y al igual que Clyde, solo lo frecuentaban por mera soledad; pero Tweek y Butters eran otra historia, ambos rubios eran hasta cierto punto frágiles, ambos tenían problemas en casa y habían encontrado en él una tabla de salvación, y Kenny sospechaba que si no fuera por Kevin, Butters estaría en una situación igual a la de Tweek.
Así que tragándose el sentimiento de culpa que comenzaba a abrumarlo, tomo una decisión.
-Oye Tweekers…-Comenzó en un tono suave, que capturó toda la atención del menor, que se volvió a mirarlo expectante- Sé que hoy no es jueves pero, te gustaría salir conmigo?
El menor lo miró con autentico asombro impreso en aquellos ojos color miel y el sonido de algo cayendo al suelo resonó por todo el pasillo sobresaltándolos.
-QUE?! JODER, McCORMICK! AHORA TAMBIEN SALES CON TWEEK?!- Tweek casi derramó su preciado café de la impresión.
Clyde cruzaba el pasillo a una velocidad impresionante, dejando atrás, olvidado su libro de química. Sus mejillas estaban rojas de ira.
-Y a ti desde cuando te importa con quien salgo?- Kenny lo miro casi desafiante, estaba harto de que toda la maldita escuela estuviera al pendiente de no que hacía o dejaba de hacer.
-DESDE QUE SE TRATA DE TWEEK!- Vociferó, mientras se interponía defensoramente entre los dos.- ERES UN DEPRAVADO!
-C-Clyde!- Incluso las orejas del pobre Tweek ya estaban rojas de la vergüenza.
-SABRA DIOS QUE TANTAS COSAS LE HABRAS HECHO AL POBRE E INOCENTE DE TWEEK! PERVERTIDO!-
-Vaya! Pues nunca escuche ninguna queja de tu parte sobre las cosas que puedo hacer…- Contestó descaradamente, porque vaya que Clyde disfrutaba de todo lo que le hacía.
-K-KENNY!- Esta vez tanto el rubio como el castaño le gritaron.
-Okey, okey! Ya me callo!
Clyde lo ignoró, y se volvió a abrazar protectoramente al pequeño rubio, que temblaba de arriba abajo entre sus brazos, el castaño comenzó a hablar con él en voz baja, tratando de calmarlo e incluso le quito el mentado café de las manos para evitar que se derramara. Kenny los miró con interés, aquí había gato encerrado, desde cuando Clyde se preocupaba tanto por Tweek? Mmm… Esto se había vuelto interesante.
-Como te decía Tweek, antes de que nos interrumpieran tan maleducadamente…- Kenny se interpuso parcialmente entre ellos y sin despegar la vista de Clyde bajó lentamente su pañuelo- Quieres salir conmigo?- Puso su mejor sonrisa de conquistador haciendo sonrojar a los dos.
-Y-yo… GAHH! N-no lo sé!
-Anda déjame compensarte por mis días de ausencia, te prometo que te divertirás…- Le guiño el ojo provocadoramente haciendo estremecer al menor y rabiar a Clyde, ya los tenia.
-Está bien! GAHH! C-cuando?
- TWEEEEK!- Chillo el castaño y Kenny casi se ríe en su cara.- No salgas con él!
-Ahora! Vámonos ya!
-Y-YA?- Ambos lo miraron sorprendidos.
-Sí, saltémonos el resto de las clases!- Tweek lo miro inseguro- Vamos al parque de diversiones, el guardia de seguridad es amigo mío, no habrá problema…
-Pero qué tal si nos descubren? ES DEMASIADA PRESIÓN! Y si llaman a nuestros padres? JESUCRISTO! Y si nos reprueban? A DETENCIÓN NO!
-Tranquilo!- Kenny le sujeto la cara con ambas manos, obligándolo a mirarlo.- Vas a estar conmigo, además saltarse las clases una vez no hará daño, menos a ti, como nunca faltas nadie sospechará!
-P-pero que hay de Clyde?- El castaño que se había estado mordiendo el labio inferior con rabia contenida, los miró esperanzado.
-Que hay con él?
-Él sabe que nos vamos a ir! Qué tal si nos delata?- La sonrisa de Kenny se volvió maliciosa, todo iba según su plan.
-Y-yo no soy ningún chismoso!- Se defendió el aludido.
-Pues que venga con nosotros…
-EHH? Yo?
-Sí, o prefieres que Tweek y yo vayamos solos?-Se acercó más al castaño- Sabes tienen una rueda de la fortuna muy buena, casi romántica se podría decir…- Tentó a su "rival".
-Cuenten conmigo!
…
Así los tres habían recogido todas sus pertenencias y habían aprovechado el alboroto del sonido del timbre para salir por la puerta de proveedores de la cafetería. Cruzaron medio pueblo, acompañados de una ligera llovizna, hasta el mentado parque de diversiones. Al llegar Kenny ubicó rápidamente a su amigo Jacob, un chico moreno de unos veintidós años, de cabello negro ondulado hasta los hombros, que en realidad era amigo de su hermano Kevin, pero igual se llevaba muy bien con él. Jacob los había dejado entrar a cambio de que lo invitaran el domingo a tomar algunas cervezas a la casa de los McCormick.
Debido a lo temprano que era, algunas de las atracciones estaban cerradas, con algo de suerte la mayoría de los puestos de comida y golosinas estaban abiertos. Comieron algodón de azúcar hasta que el sabor les empalagó. Se subieron a la montaña rusa, la de niños porque Tweek no se atrevió a subir a la grande poniendo de excusa que seguramente se caería unos de los tornillos de su vagón, haciendo que se saliera en alguna bajada y los tres tendrían una muerte sangrienta y horrible… Clyde y Kenny habían competido en todos los juegos de puntería que encontraron, incluso ganaron algunos premios para Tweek, quien ya tenía ambos antebrazos cubiertos de pulseras de todos los colores, y apretaba fuertemente contra su pecho un enorme búho de felpa de color azul pastel; y que además llevaba en su mochila un juego de té de Hello Kitty (regalo que seguramente compartiría con Butters) y un par de figuras de inacción de Terrance & Phillip.
Luego de correr por toda la casa de espejos buscado desesperadamente al pequeño rubio, porque habían bastado solo cincos segundo sin supervisión para que se perdiera y comenzara a llorar desconsoladamente hasta que sus dos amigos los encontraron, los tres decidieron que era hora de comer algo, así que, con el patrocinio del castaño habían comprado una pizza de pepperoni y Coca-Cola® para todos. Después de descansar un rato subieron al carrusel, a petición del menor y Clyde aprovechó para sacar unas cuantas fotos del recuerdo. Luego subieron a los carritos chocones, donde Kenny disfrutó su victoria cuando Tweek decidió subirse con él. KENNY 1 – CLYDE 0
A las cuatro en punto Richard Tweak llamó a su hijo al celular y Tweek, aunque muy nervioso, le mintió diciéndole que tenía que quedarse a hacer una tarea en la biblioteca, luego de tranquilizar al pequeño durante la siguiente media hora y de comprarle un americano bien cargado, habían entrado a ver el espectáculo de magia e hipnotismo, donde Clyde se ofreció valientemente como voluntario para atarle las manos al mago durante su truco de escapismo, que si bien en realidad no había hecho la gran cosa, de todos modos recibió alabanzas por parte del rubio adicto a la cafeína. KENNY 1 – CLYDE 1
Sin hablarlo, se habían puesto de acuerdo para dejar la rueda de la fortuna hasta el final. Pasearon un rato por el lugar, que poco a poco había comenzado a llenarse de gente, hasta que una adorable niña asiática había arrastrado a Tweek hasta su puesto, donde ahora el rubio hacia su mejor esfuerzo por capturar uno de los pececillos dorados de aquel mini estanque, mientras Clyde y Kenny lo esperaban sentados en una banca cercana.
-Cuando piensas decirle?- Soltó de pronto el rubio.
-EHH? - Clyde casi se atragantó con las palomitas acarameladas que comía.
-No te hagas pendejo, se nota que te gusta mucho…- Ambos miraron al rubio que inconscientemente tenía el entrecejo fruncido y mordía ligeramente su labio inferior, en realidad hacia su mejor esfuerzo.- Vas a esperar a que se enamore de mí? O de alguien más?
-NO! Y cállate que te va a oír!- Un notable sonrojo cubría su cara.- No es tan sencillo! OK? No le puedo decir solo así como así…
-Y porque no?- Le sonrió con sorna.
-Escucha, Tweek realmente estaba enamorado de Craig…Probablemente aun lo esté.- Clyde calvó su mirada en el cielo y la sonrisa de Kenny se borró lentamente al escucharlo.- No puedo llegar y simplemente decirle: "Me gustas Tweek! Siempre lo has hecho! Incluso desde antes de que salieras con Craig!" Sería estúpido!
- Q-que?- Ambos se giraron, habían sido descubiertos por el menor, que los miraba en shock, sosteniendo un pequeño pez dorado dentro de una bolsita.
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