La Sombra de la Luz

by

The White Girl

Beta: yashiverde (la Gabyta)


-¿Por qué ella no me diría su propio sufrimiento?- pregunto al rato de haber analizado cuidadosamente todo lo explicado por Lupin. Realmente ella sólo le había dicho lo de la maldición pero no todo lo demás. Si ella trataba de que él la entendiera¿no hubiera sido más fácil explicarle todo completo?

-Porque no desea que sientas lástima por ella- le dijo mientras sacaba las papas del aceite. –Es orgullosa y desea ser aceptada aún y con todos sus defectos-

-Pero sólo pone las cosas mas difíciles- balbuceó Harry tratando de hacerle entender a Remus que no comprendía porque actuaba así la que fuera su amiga.

-No te las pone difíciles, sólo que no esta dispuesta a sufrir más. Ya no quiere perder más seres queridos para ella: perdió a Ron, y perdió a Malfoy. Ambos golpes le han costado lágrimas, además no tiene a sus padres con ella... Está simplemente más que deprimida.

Malfoy había vuelto al tema. Era momento de saber qué papel desarrolló en toda la historia, aunque a diferencia de las veces anteriores ya estaba predispuesto a oír lo que fuera, no podrían haber más sorpresas... o eso creyó.

– ¿Me podrías explicar qué papel desarrolló Malfoy?, me lo han mencionado demasiado este día, que no creo que haya sido simplemente un mortifago más.

Lupin sonrió ligeramente. Esperaba esa pregunta desde antes, pero era algo tan simple que seguía causándole una sonrisa en el rostro.

–Te lo explicaré: Malfoy fue el soporte de Hermione en esta travesía-

-Todo empezó como una orden de Voldemort que la quería tener vigilada, nunca se espero que el hurón terminara cubriendo la espalda de Hermione- le explicó, a la vez que tomaba asiento nuevamente. La comida por fin estaba terminada, sólo esperaría a terminar de contar todo para servirle a Harry y llevarle la comida a Hermione a su recámara.

-Malfoy descubrió lo que estaba haciendo. Tuvo sus sospechas desde el ataque de Hogwarts, más aún cuando la encontraba cada día desmayada en el despacho de Voldemort, hasta que por fin días después de que Hermione me salvara, la siguió en una de las visitas que me hizo.

-Cuando violó la entrada, en vez de encontrarse con una bruja, se encontró con un Licántropo, que se suponía debía de estar muerto- sonrió disimuladamente –para mi sorpresa él no se veía asombrado, más bien en su rostro se reflejo la comprensión de la situación.

-Esa tarde fue cuando me enteré de lo que te he dicho sobre por qué quedó desmayada, y lo que le sucedía cuando leía la bitácora. Todo me lo contó Malfoy, quien, misteriosamente, ahora cuidaba de Hermione, según él, porque no podía permitirse el lujo de perder a tan buen elemento.

-Alegaba que no deseaba tener que entrenar a otro pusilánime para compañero, pero entre su discurso yo pude ver la verdad, la cual solo fue una: Malfoy había perdido su corazón a manos de Hermione, pero su orgullo era tan grande y sus sentimientos tan poco desarrollados, que nunca supo realmente que la amaba.

-Murió pensando que era la única persona que había logrado llegar a respetar por méritos propios, no por su sangre, ni por su lugar económico, ni porque alguien le dijera, sino que ella sola se lo había ganado-

-Por eso había disfrazado los desmayos de Hermione como ataques de su propia mano, por eso nunca la dejó recoger su cuarto, por eso nunca le abandonó, y sólo por eso le regaló toda su fortuna y le dejó llevarse su magia.

Harry, que pensaba nada podía sorprenderlo, tenía la boca entre abierta.

Malfoy enamorado... Lupin sí sabía cómo alterarlo.

-¿Estás seguro Remus?- preguntó aún incrédulo.

-Si, Harry, estoy seguro, pero es algo que sólo tu y yo sabremos, porque Hermione nunca lo admitirá al igual que no admitirá haber sufrido tanto. Pero en su corazón lo sabe, por eso su magia y su razón se desataron al terminar la guerra, por eso atacó a mortifagos con odio y maldijo a traición a Voldemort. Un ser que la había amado tanto, y al que ella empezaba a estimar como hermano había muerto, y alguien pagaría su pérdida-

-Así que esa es la historia, Harry… te toca a ti decidir- espetó mirándolo a los ojos- Pero primero a comer que no estuve cocinando para nada- agregó, sirviendo tres platos con milanesas, acompañadas con ensalada César y papas fritas. Puso dos vasos en la mesa, para luego extraer del refrigerador una jarra de limonada con la que sirvió un vaso que posicionó en una bandeja junto con uno de los platos.

Con ésta en sus manos se retiró de la cocina. Harry supuso que a llevarlo a la habitación de Hermione, de donde volvió en unos minutos para acompañarlo a consumir la deliciosa comida en silencio, que no fue roto hasta terminada ésta, con la solicitud de Remus de que lo dejara limpiar la cocina sólo, que se retirar a su habitación... después de todo, tenía que tomar la decisión él sólo.

Todo lo que quedó de tarde, analizó la moneda desde diversos puntos. Sabía que faltaban recovecos, pero no podría desear que todo le fuera dicho y explicado. Había juzgado fuertemente a su amiga, porque había hecho cosas difíciles de asumir para un simple mortal

Se encontró recordando los tiempos de Hogwarts y una platica en fragmentos volvió con intensidad

Hermione…

Está muy mal, eso es lo que le pasa…

Se encuentra sola…

Aún halló tiempo para ayudarme con el caso de Buckbeak…

-¡No los culpo!-

Pero tengo que decirles que creía que valoraban más a su amiga que a las escobas o las ratas. Nada más.

Frases de una conversación con Hagrid, en su tercer curso de Hogwarts. Desde ahí, Hermione había sido hecha a un lado por ellos en diversas oportunidades...

¿Por qué no lo había visto?... Desde ese momento alguien aparte de ella había visto su 'fuerte' amistad...

Además ¿dónde estaba Hagrid?

Un nuevo descuido por parte de Harry, no saber donde estaba su amigo...

Hermione tenía razón, sólo le preocupaban la mujer que decía amar y su hermano, de ahí no había preguntado por nadie más, todos los demás de los que sabía su paradero era porque ella misma se lo había dicho…

¡Qué equivocado estaba en sus principios!... Ahí en la siguiente habitación estaba alguien que había perdido y había rescatado tanto y más que él… ¡qué ciego! no podía negarlo; ella había ganado, desde siempre ella había ganado, sólo que el no deseaba verlo.

Con cuidado y sin hacer ruido salió de su habitación y entró en la de Hermione. La escuchó sollozar¿cuanto llevaría llorando?, ni siquiera cuando Remus había subido a traer la comida había preguntado por cómo se encontraba ella…

¡Cuántos errores, qué duro golpe con el que le mostraban las cosas!... Como niño chiquito después de despertar de una pesadilla, caminó hasta la cama donde abrazó fuertemente a Hermione, cobijándola entre sus brazos y permitiéndose él mismo llorar, por las faltas, por las insolencias, por haberla olvidado, por haberla hecho cruzar por todo eso para abrirle los ojos y por que al fin… esa guerra había terminado.

Han pasado ya unos días... Me encuentro en la habitación con sábanas verdes y la foto de mis padres. Quizá todavía no la he perdonado del todo, pero, como ella dijo, no me ha dejado nada… ahora sólo queda devolverme a la vieja Hermione, y tal vez al mismo tiempo que ella se cura… yo también lo haga… y quizá pueda enmendar mis propios errores.

-Fin-


N/a: el final y con el dos meses desde que empece a subir esta historia y mas aun de trabajo, es algo satisfactorio para mi ver que uanque no resivio muchos rewiews bastantes personas lo leyeron
Agradecimientos A:
La Gabyta por ser Beta
hermionedepottergranger por seguir la historia capitulo a capitulo
Raton, potter5, McPotter, deli por dejar un rewiew a lo largo de la publicacion
y a todos aquellos que la lelleron pero no contaron con tiempo para dejar un rewiew

a todos ustedes Gracias