En la mañana nos arreglamos rápido ya que nos levantamos muy tarde.

Desayunamos y nos montamos en su nuevo y costoso auto. Era algo parecido al mío.

-ya quiero que me presentes a Edward…- comento con tono insinuante.

Me reí entre dientes.

Llegamos y visualicé a Edward saliendo de su coche con Rosalie y Emmet. La primera tenía muy mala cara.

-ese es- le señale con un dedo la figura algo lejana de Edward.

- es… demasiado lindo…- lo aludió.

La acompañe a recoger su horario. Compartíamos dos clases.

- nos vemos en el almuerzo- me despedí mientras me dirigía a mi clase de trigonometría.

Me senté detrás de Edward.

- hola - lo salude aprovechando que no había llegado el profesor.

- hola, ¿Cómo te ha ido con Ángela?- no me sorprendió que se acordara del nombre.

Se giró hacia mí.

-bien… debo decirte algo- me acorde de Jacob- su hermano también vendrá a la ciudad y el es mi último ex y… solo quiero que… él no sea un obstáculo entre nosotros.

-solo lo será si los permitimos… y eso no va a pasar.- me acaricio la mejilla.

Esa sonrisa de despreocupación me dejo sin aliento.

- ¿podre ir esta noche? Extraño verte dormir- me pregunto.

- sí. Hoy llegan sus padres…- me reí de su añoranza.

-bien.

Llego el profesor.

Se voltio para prestar atención a la clase.

En el almuerzo nos sentamos con René.

- hola.- dijimos Ángela y yo sentándonos.

-hola… tu eres Edward ¿verdad?- lo saludo.

-sí. Ángela ¿no es así?

-sí.

Mientras hablábamos Edward jugueteaba distraído con mechón de mi cabello.

El resto del día fue algo… ¿rutinario?

Cuando Ang y yo llegamos a casa… Jacob y sus padres ya estaban allí.

- hola- los salude.

- hola Bella… que gusto verte de nuevo- me saludo Anna, la madre de Ángela.

-igual- convino su padre.

- hola Bella- se me acerco Jake.

-hola- lo salude con frialdad.

-has cambiado un poco desde la última vez que te vi.- comentó.

- ¿te parece?- mi voz aun era fría.

Pude ver la insinuación en sus ojos. Él pensaba que yo querría volver.

En eso sonó mi teléfono.

- ¿sí?- conteste.

Jacob seguía mirándome con una pequeña sonrisa.

-hola, soy yo.

Gracias a dios. Pensé. Era el momento perfecto para que Jacob supiera que yo no estaba disponible.

-hola- lo salude con sumo entusiasmo.

- ¿quieres salir esta noche?

- claro, ¿a qué hora?- desapareció la sonrisa de Jacob.

- a las seis. Iremos a caminar por la playa.

-bien… nos vemos. Te quiero.

-igual. Hasta luego.

Corté.

-bien… ¿de qué hablábamos?- le pregunté.

Tuve que contener la risa al ver la expresión de su rostro. Estaba atónito.

Me dirigí a la cocina por un vaso de agua. Él me siguió.

- ¿Y? ¿Sales con otra persona?- me preguntó serio y creo que preocupado.

-sí.

-ah, de acuerdo.

- ¿hay algún problema?- no aguanté tenía que preguntarlo.

- no, solo, no, no hay ningún problema.

Asentí.

Noté que mi padre nos miraba. Él tenía la esperanza de que la llegada de Jake hiciera que se desvaneciera mi amor por Edward.

Subí a mi habitación al rato para arreglarme para mi salida con Edward.

Cuando baje aun seguían hay.

- ¿adónde vas?- me preguntó Ángela.

- lamento dejarte pero… Edward me invito a salir hoy.- me disculpe.

Al decir el nombre de mi novio Jacob hizo una mueca

-tranquila, ve sin remordimientos.- me aseguro Ang.

- bien- le sonreí.

Pude ver el ceño fruncido de Jake cuando tocaron la puerta.

Fui abrirla.

- estas hermosa- me saludo.

-gracias.

Miró encima de mi cabeza un instante sin sonreír y luego volteo hacia mí con una sonrisa torcida que robaba el aliento.

- ¿nos vamos?- pregunté.

-claro.

Salimos y nos montamos en su reluciente y flamante Volvo.

-ese era Jacob- no era una pregunta. Pude notarlo.

-sí.

Se rió entre dientes.

Llegamos y comenzamos a caminar en la playa.

Pudimos ver el atardecer.

-que hermoso- dije mientras miraba como el color anaranjado del cielo se reflejaba en el mar.

- no tanto como tú.- me alago mientras caminábamos agarrados de la mano.- no me gusta… él piensa que eres un premio que se posee y que puede jugar con él.- tuve la impresión de que entre Edward y Jacob iba haber una continua guerra.

- ¿Cómo puedes saber eso?- le pregunté con curiosidad. Él apenas lo había visto tres segundos.

- esto no te lo he dicho… todos los vampiros tenemos dones… bueno casi todos, Alice ve el futuro, Jasper puede sentir las emociones y controlarlas, y yo puedo leer mentes. Trato no leer la tuya… para darte privacidad.

-espera- paramos de caminar- ¿tú sabes todo lo que he pensado hasta hoy?- traté de recordar si había algún pensamiento vergonzoso.

- no todo… ya te dije… trato de no leerte. No quiero quitarte tu privacidad.-me explico.

Él no paraba de ser dulce ni un minuto.

Le sonreí.

Me alzo el mentón para besarme.

Seguimos caminando.

Nos sentamos en la arena a ver las olas del mar.

-ese chico es un idiota- comento

-si, lo sé… ese es el sapo que tuve que besar antes de encontrarte, príncipe-bromeé.

Me paso el brazo por los hombros, repose la cabeza en su hombro.

Pensé si tendría que preocuparme por eso. Decidí que no.

Al rato me llevo a casa.

- nos vemos- se despidió cuando me dejó en la puerta.

- hasta luego.

Antes de que abriera la puerta me rodeo con sus brazos y me beso.

- no iba a dejar que te fueres así nada mas…- rió entre dientes.

Me reí con él.

-hasta luego - repetí entrando a la casa.

Se despidió con una señal de la mano.

Entré con cautela.

¡Rayos!. Jacob seguía aquí.

Traté de pasar inadvertida pero…

-Bella … ven a hablar con nosotros- me llamo Charlie.

Me volteé con una muy falsa sonrisa.

Me senté al lado de Renee. No quería estar cerca de Jake.

- ¿Cómo te fue con Edward?- me pregunto mi madre.

Le agradecí que preguntara en mi fuero interno.

-bien, muy bien. Siempre cuando estoy con él todo va bien.

En eso el sapito se metió a la conversación.

- ¿Qué hicieron?

- fuimos a caminar en la playa. Fue muy romántico- le respondí.

- tu padre me dijo que… él era un vampiro.- comentó levantando una ceja.

- si, lo es. ¿Tienes algo en contra de eso?- él iba a tener que resignarse.

- no, solo que… no lo sé… es extraño.

Levanté una ceja. Me moría de ganas de decirle "él es mucho mejor que tu" pero no lo hice por compasión.

-estoy algo cansada- dije una escusa para ir a mi habitación.

Me levante y subí.

Me senté en la cama.

No estaba cansada, solo quería estar yo conmigo misma por unos minutos.

¿A qué se refería él con "extraño"? eso sonaba algo raro.

Pero no iba a detener a pensar en el tonto de Jake. Ahora tenía un problema más grande.

Rosalie

Yo sabía que ella podría ser capaz de matarme, podría ser capaz de alejarme para siempre de Edward y también sabía que lo volvería a intentar. Pensé en eso un minuto. ¿Debería alejarme de Edward para no correr peligro? ¿Debería terminar con él para yo estar a salvo? No, no, eso es justo lo que ella quiere… intimidarme, pero no lo logrará tan fácilmente.

Ya era tarde para alejarme de él, ya lo amaba demasiado, ya no podía dejarlo, mi corazón se rompería si lo hacía.

Suspiré.

Esto se estaba poniendo feo.

- todo va a estar bien- me susurró una voz musical al oído.

- tal vez.

-cualquiera que intente hacerte daño… tendrá que vérselas conmigo. Tendrá que ver las consecuencias de intentar herirte.- continuo susurrando.

- lo sé. Pero… y si ella… no quiero estar lejos de ti.- se me corto la voz unas cuantas veces.

- siempre estaré aquí… estaré aquí hasta que tú quieras que me valla.

Asentí.

Yo siempre te querré aquí. Pensé.

Me beso en la frente.

No se fue la idea de la cabeza. Sufría de solo pensar en dejar a Edward, sufría de solo pensar en no tenerlo a mi lado.

Se agacho frente a mí al alcance de que nuestros ojos estuvieran a la misma altura.

Me agarro las manos con ternura. Adoraba el brillo de sus ojos con las luces de mi techo.

Se veía como un ángel. Un ángel. Mi ángel.

-yo voy a protegerte, Bella- me aseguró- pase lo que pase. No me va a importar enfrentarme a Rosalie. Y si hace falta lo haré. No dejare que nadie, nadie nunca te haga daño alguno.

Lo abracé. Él era tan… tierno.


lamento la tardansaaa... sorry sorryy...

lo que paso es que ayer sali con unos amigos y llegue tan cansada que ni siquiera alcanze la computadoraaa.

bueno que les pareciioo... cuando escribi esta historia no queria meter en ella a Jacob... pero... tenia que meterlo para crear un capitulo que esta mas adelante.

en el proximo cap... rose lo vuelve a intentar...

bueno girls... chauu... mordiscooos... y quien odie a Jacob diga yo¡

YO. YO. YO. YO¡... XD