Declaración: Todo lo que reconozcan es de Riordan.

Nota: Estamos buscándole pareja a Percy… Les contamos que nosotros no somos demasiado cannon con ninguna historia que hayamos escrito antes… o al menos oneshots. Entonces Talula planteó escuchar sugerencias de ustedes… asi que… ¿Con quién quieren que se quede Percy? Tengan en cuenta que solo serán sugerencias, así que nada de amenazas y/o quejas, para que escribamos sobre la pareja que ustedes quieran… nosotros elegimos… ¡Si, señor!

Ahora si…

Capítulo 8:

El jardín de la tía Em, "El emporio del Gnomo"

-No tenemos dinero o comida…-murmuró la sicótica revisando sus bolsillos.- la mochila con comida quedó en el autobús y no traigo un dragma encima…

Miré a Hermes y a Apolo, quienes estaban entretenidos discutiendo si la araña fabricaba su propia teladearaña o se la pedía a Penélope... ¿Y luego dicen que son superiores? ¡Si, claro!

-¿Ustedes tienen dinero mortal?-les pregunté.

-Papá canceló mi tarjeta de crédito después de haber comprado un cinturón para abdominales inalámbrico, y cuando se lo quiso poner, lo hizo al revés y luego tuvimos que aguantarlo un mes con dolor en los riñones…-me contó Apolo sonriendo.- que buenos tiempos aquellos… o la vez que compré el libro con el secreto de la vida y se lo regalé a Atenea…-soltó un bufido al ver el rostro de Hermes.

-¿Qué sucedió?-preguntó Luke con curiosidad.

Hermes soltó una carcajada.

-Resulta que luego de mil páginas, el libro decía que el secreto de la vida está en nuestro interior…-todos estallamos en carcajadas, excepto, claro, la sicótica, que fruncía el ceño ofendida y Apolo, quien no parecía muy divertido.

-Recuerdo que me tuvo una década utilizándome de apoya manzana en el tiro al blanco…-dijo Apolo estremeciéndose.

-El punto es que nada de compra telefónica para Apolo…-se burló Hermes metiendo sus manos en los bolsillos, con una sonrisa socarrona.

La sicótica carraspeó.

-El punto, es que no tenemos un penique para nada… y yo, personalmente, tengo hambre…-se quejó.

Suspiré y me puse de pié.

-Luke, Grover, Thalia ¿Cómo se sienten?-les pregunté. Los tres levantaron sus pulgares.- Bien, porque me acompañarán a buscar algún lugar para comer…

Thalia se puso de pié y arqueó una ceja.

-Oye sesos de alga, estamos en medio del bosque… a kilómetros de la civilización y con veinte millones de monstruos al acecho…-enumeró con sus dedos.

-Prefiero que me coman los monstruos antes que morir de hambre…-murmuró Will sentado bajo un árbol.

-Concuerdo con él…-dijo Grover.-vamos, yo puedo oler monstruos… si huelo alguno les digo…

Sonreí.

-Espero que tengan energías, porque, por lo que no veo… tenemos un largo camino…-dijo Luke alistándose.

-Quédense por aquí, tranquilos, veremos una forma de ubicarlos…-dije alejándome- Hermes, haz brillar tu caduceo…

Mi primo asintió y nos deseó suerte, al igual que Apolo y Will. La rubia me fulminó con la mirada.

-Será un laaaaaaargo camino…-dijo Thalia adelantándose para ponerse junto a Grover.

Thalia, al final, tenía razón. Caminamos, según mi reloj medio destruido, por dos horas, y después de golpes, sustos, gritos histéricos de Grover, una retahíla de palabrotas de Luke, gritos de furia míos y un codazo en mis costillas por parte de mi prima, pudimos, finalmente, ver un local.

Leí el cartel de neón sobre un negocio bastante grande, decorado con estatuas y miles de flores y plantas diferentes.

-¿Qué dice?-preguntamos Luke, Thalia y yo al no poder leer lo que decía en la publicidad… yo leía algo como así: eL darjin ed al ati mE "le roiempo lde omgno"

Grover sonrió burlón.

-Semidioses…-resopló.- dice: El jardín de la tía Em "El emporio del Gnomo"… y también dice que hay un comedor…-avanzó contentó antes que nosotros.- Vengan, tal vez nos haga hacer algo en su vivero y nos regala comida…

Lo seguimos los tres, pero por los rostros de mis compañeros, puse notar que, al igual que yo, sentían una extraña sensación de "nohagaseso".

-Este es el lugar que indicaba el mapa…-señaló Luke.- presten atención, busquen la perla… y tengan cuidado…

Los tres asentimos en acuerdo y avanzamos.

Llegamos hasta las puertas y tocamos, pero se abrió solo y pasamos dentro de un lugar tan tétrico como extraño.

Estatuas.

Solo podía ver estatuas, cientos de ellas, tal vez miles… todas perfectas, con poses extrañas, una señora levantando la cabeza del suelo y expresión extraña, un señor abrazado a una niña… un par de niñitos con unos perritos…

-Odio las estatuas… parece que están mirándome…-se quejo Thalia.- ¡Ese señor me mira!-chilló saltando tras de mi, señalando una estatua de un anciano con su bastón.

Le palmeé la mano que tenía sobre mi hombro y la miré de reojo.

-Si tienes miedo, quédate detrás de mí, Thalia, yo te protegeré…-hice pose de héroe, arrancándole una sonrisa.- Vamos, seré como tu hermano mayor, ¿Ok? Nada te sucederá…

Ella sintió con confianza y se puso junto a mí.

-Thalia, ve con Luke a buscar algo para comer… y yo iré con Perce…-dijo Grover tomando mi brazo y llevándome al lado opuesto al que iban nuestros compañeros.

-Tengan cuidado, Percy…-me imploro Luke.

Sonreí.

-Creí que tu eras el de los problemas…-me burlé.

Grover rodó los ojos.

-Luego charlan, ahora, vamos…-me apuró y perdimos de vista a los chicos.

-Mira, por allí hay un freezer…-señalé el electrodoméstico blanco luego de unos minutos de búsqueda.- tal vez haya refrescos…-Grover sonrió algo distraído.-¿Qué ves?-pregunté.

El soltó una risita nerviosa.

-Pues, que esta estatua se parece mucho a mi tío Fernando…-comentó observando en detalle una estatua de un sátiro.- ¡Wow! Hasta tiene el lunar en el mismo lugar… pero es imposible… mi tío Fernando fue asesinado por…-abrió los ojos y la boca ampliamente, con pánico.- ¡Medusa!

Mi corazón se detuvo por unos segundos, para luego latir como si corriese una maratón.

-¡VAMOS A BUSCARLOS!-comenzamos a correr esquivando estatuas masetas y flores.-¡LUKE! ¡THALIA!-los llamé.

Nos detuvimos en lo que parecía ser el medio de aquel lugar.

-¡LUKE!-gritó Grover.- ¡THALIA!

Mi mente comenzó a funcionar a miles de kilómetros por hora.

-Ve a buscarlos, nos separamos y nos encontramos de nuevo aquí para salir cuanto antes…-el asintió y se alejó unos pasos.- si no me encuentras en cinco minutos de espera, vete, corre…-le ordené.

El asintió algo reacio, y salió corriendo.

Yo me adentré en la fila que tenía detrás de mi. Caminé, evitando ver las expresiones de terror de aquellas pobres personas y animales. Era terrorífico.

Unos minutos más tarde, un sonido me llamó la atención. Un siseo.

Me giré, y vi a Thalia, cuyo brazo estaba siendo agarrado por una mujer mayor.

-Hola, hija de Zeus…-una extraña mujer apareció frente a mi prima. Levaba un sobretodo de cuero negro, anteojos oscuros, a pesar de que era de noche y un turbante en la cabeza…

Miré el turbante con aprehención. Si algo aprendí en Harry Potter y la piedra filosofal, es que debes desconfiar de todas las personas que usen turbante, al menos que estés en la india… aunque, ¿Quién dice que no usan esas telas para cubrir a un demonio…? Ok, siguiendo con el tema de la mujer.

-¿Cómo u-usted sabe…?-no pudo terminar de habla, la mujer se quitó los anteojos, y mi prima, muy astutamente, cerró los ojos, y la mujer la imitó.

-Es de mala educación no ver a las personas a los ojos…-dijo la mujer en tono de reprimenda, mientras se desenvolvía el trapo de su cabeza.- solo echen un vistazo, se que desean ver…-Para mi horror, en vez de cabello, la mujer tenía cientos de pequeñas serpientes siseando alrededor. – solo un vistazo…

Thalia mantenía sus ojos cerrados firmemente, la mujer, en cambio, no resistió el poder persuasivo del monstruo, y los abrió.

En un segundo quedó petrificada, con la misma expresión de horror que las demás estatuas.

-Ahora solo quedas tu…-la mujer se acercó a Thalia, quien luchaba contra el agarre de la estatua en su mano, desesperada por salir corriendo de allí.-vamos…-dejó sus gafas en la mano de la mujer petrificada. Yo me preparé a atacar, al verla tan cerca.- yo se que quieres, ver… tu deseas ver mis ojos… porque los ojos… son las puertas del alma…

Y, para mi horror, Thalia comenzó a abrir sus ojos.

-¡THALIA, NO!-grité.

Medusa, se giró hacia mi, y yo cerré mis ojos. Palpé mis bolsillos y allí encontré mi Iphone. Abrí mis ojos y la miré por la parte pulida, y, claramente, venía hacia mi, por lo que, corrí y me escondí detrás de una estatua de un militar y observé su reflejo.

Olfateaba el aire.

-Mmmm… hueles a brisa marina semidios…-sonrió con placer.- hijo de Poseidón…-gruñó.- yo salía con tu papi…

Antes de que soltara una carcajada olímpica por el gusto de mi padre en mujeres, la estatua del soldado cayó sobre mi, y me hizo soltar a Ríptide.

-¡Diablos!-maldije, y me quité, como pude el peso de encima, pero por más que gateé tres metros, la Gorgona, me levantó de un solo tirón de su mano. Cerré mis ojos firmemente.

-Oh… Perseus Jackson…-soltó un risa despectiva.- dicen por ahí que te has portado mal y que has robado algo que no te pertenecía…

Gruñí.

-Yo no robé nada…-gruñí.

La mujer se carcajeo, y pude sentir leves picoteos en mis rostro y los siseos de su cabello muy cerca.

-Pues eso no lo asegura nadie, después de todo, tu padre siempre fue un rebelde… y un idiota…-agregó.- mira que casarse con esa humana y tener dos hijos…

Gruñí de nuevo.

-No hables así de mi familia…-dije entredientes.

-Si, y al igual que el tienes esa extraña lealtad hacia tus seres amados…-se burló.- que bueno que tus amigos se hayan ido… así podrán avisarle a tu papito para que te venga a buscar… aunque, ya estarás medio… ¿Duro?

-¡Suéltame!-intenté zafarme de su agarre.

-No, Perseus, esta vez la historia no se repetirá.-su voz se volvió amenazante.- no estoy dormida, estoy bien despierta y petrificaré al héroe del Olimpo y ya nada, ni nadie, podrá contra el ascenso al poder del señor Cronos…-soltó de esas carcajadas al estilo "buahahahahaha" de villano de película.

Palidecí.

-Entonces… Cronos… el se está alzando de verdad, el busca otra guerra…-susurré con terror.

-Si, Perseus, y vas a ver el sufrimiento de tu familia quieto, desde un rincón de mi jardín…-más mordiscos en mis rostro.- aunque, con ese rostro tan… perfecto, te pondré en medio de mi Jardín… rodeado de rosas azules…

-Estás loca…-no podía soltarme, era muy fuerte, y no podía notar más agua cerca de mi que la del ambiente.

-Abre los ojos…-sentí su respiración en mis labios, y los rozó con su piel.- ábrelos, Percy, ábrelos… lo deseas, ábrelos…-su voz era suave, hipnotizante… y cedí.

No me pregunten que sucedió, porque no los sé. Lo único que se es que estaba a punto de abrir mis ojos, cuando una enorme camioneta roja vino hacia nosotros y nos tuvimos que lanzar uno para cada lado, antes de que nos atropellara.

-¡Percy, mi escudo!-Thalia me lanzó su enorme escudo con el dibujo de la cabeza de Medusa, y yo tomé a Ríptide.

La Gorgona tomó mi celular y vió mi reflejo, justo cuando yo levanté mi espada, y de una sola vez, rebané su cabeza.

-Cabezas abajo…-murmuré sonriendo, mientras me acercaba a la camioneta, en donde estaban mis tres amigos, con los ojos cerrados.

-¿Todos bien?-preguntó Luke, que venía detrás del volante.

Grover soltó un chillido de éxtasi a la vez que se tocaba el rostro y el cuerpo, buscando alguna herida.

-¡ESA fue una entrada de un semidios!-le felicitó.

-¡Fue genial!-chilló Thalia.

Me reí.

-Pueden abrir los ojos…-les indiqué.

Los tres abrieron sus ojos y miraron a la Gorgona sin su cabeza.

-¿La llevamos?-me preguntó Luke señalando la cabeza llena de serpientes.

Grover soltó un sonido de asco.

-¿Para qué la querríamos?-puso cara de asco y tocó la cabeza con su pié.

Thalia rodó sus ojos.

-Pues si le abres los ojos, sirve igual…-nos informó.- dame tu chaqueta…-le ordenó al sátiro.

El la miró con el ceño fruncido.

-¿Mi chaqueta?-se quejó.

Luke asintió.

-Tu eres el protector, así que, como parte de tu trabajo, entrega tu chaqueta.-le indicó.

Grover gruñó y en vez de darnos la chaqueta, nos dio su sudadera. Thalia envolvió la cabeza de Medusa en ella y se la tiró al sátiro.

-Miren…-Luke señaló la muñeca de la Gorgona y todos vimos una hermosa perla verde brillante en su brazalete.-una menos, nos quedan seis…-la sacó y me la dio.

Vi la fuente llena de dragmas y tomé un puñado, para meterlos en mis bolsillos.

-Vams a buscar algo para comer en el sector del comedor y luego vamos con los demás…-indiqué ya buscando la salida.

-Podemos irnos en camioneta, ¿Cierto?-preguntó Luke.-es una Hummer, y podremos ir por el bosque con ella…

Rodé mis ojos.

-Vamos… debemos explicarles a los demás lo que nos sucedió, y, de seguro, habrá varios gritos en el cielo…-suspiré.

Hola, chicas, soy Talula, y hoy, me toca publicar… bien ¿Qué les pareció el chapter? ¿Malo? ¿Bueno? Solo dejen un review y dígannos… será genial saber que opinan… sobretodo porque este chapter lo escribí yo sola… y no se me da el tema de la lucha, por lo que no se como quedó…

Ah, e inauguro una nueva sesión… la sesión de "Playlist", es decir, la música que escucho mientras escribo… la música del chapter de hoy fue de Oasis, la más escuchada fue "Don't look back in anger" que es mi favorita…

Listo, ahora, solo me queda por despedirlos y pedirles reviews…

Muchos besos.

Talula, de Prongs, Padfoot & Mooney CO.