A Week For San Valentin (Oh My Love!)
Amor Confesado!
Nunca un despertador había sido tan querido.
¡por fin era san Valentín! ¡y era viernes!
Animada como nunca había estado, se cambio, ducho, preparo mochila y salió de la casa mientras sonaba en sus cascos I Wanna Dance With Somebody. De tanta alegría, películas y cocinitas se había olvidado de que tenía que avisar a los chicos en el patio... vale, después de todo lo que había hecho con su querida amiga debía ver aquel espectáculo. Decidió que se perdería aquello solo para poder hablar al detalle con sus chicos. Además le parecería muy "chachiesco" ver confesiones san Valentinos.
- chicos... ayer del subidón y otras cosas se me olvido avisar de que hoy iremos a entrenar con mi hermano...
- no pasa nada- le contesto Makoto
Claro que no molestaba decirlo al día, igualmente no interfería en sus planes. A la mañana los hermanos lo despertaron aplastandolo y el tuvo que atacarlos con su ataque mortal de cosquilla asesinas para vencerlos. Les dieron sus regalos de san valentin, chocolate casero y un nuevo videojuego envuelto en papel pintado por ellos. Cogió las cajas de cd's envueltos en diferente color (azul para Haru y verde para sus hermanos) y bajo para dárselo a sus padres cuando estuvieran los cuatro juntos, sin él, ya que le daba corte enseñar su regalo. A sus padres les pareció realmente adorable. El CD de Haru quedo bien guardado ante amenazas pingüinianas en el libro de mate, el mejor lugar antipingüinos. Con una sonrisa de oreja a oreja salió y vio a su amigo bien molesto.
Fueron juntos en un silencio bastante incómodo, ya que Makoto sabía porque, y le fastidiaba. Pensó en darle el CD pero justo una chica se acercó a él y le dio una caja pequeña roja de la cual seguro tendría chocolates. Le dio las gracias con aquella sonrisa tan perfecta suya y la chica salió corriendo mas roja que su caja. Vio que Haru se había adelantado y tuvo que correr para llegar a su lado. Por mala suerte, cuando llegó a la puerta del instituto, tenía bastantes cajas o bolsas con dulces mezcladas con cartas. Se paró a guardarlas en la mochila, aunque fue inútil, ya que se su camino a clase y en la clase fue bombardeado. Una le llegó a dar un beso en las mejillas y no le quedó otra que devolvérselo para no ser descortés, aunque le dijo que no le interesaba como mujer pero si como buena compañera de clase.
- Siempre son tan amables... ¡tuve que coger otra bolsa para poder llevarlos!- mostró la bolsa con una sonrisa nerviosa. demasiada cantidad para una sola persona
Al terminar las clases, los cuatro estaban esperando la joven, que se disculpó por la tardanza. Juntos fueron al instituto de su hermano, donde los tres mosqueteros Rin, Nitori y Mikoshiba. Antes de entrar, la chica decidió repartir los regalos.
- Ya que hoy es San Valentín y como os quiero mucho, hice esto para vosotros... -rio al ver la cara de asombro del sempai- ya siento, Makoto sempai que tenga que comer más chocolate...
Para no haber equivocaciones, uso cintas de color diferentes, como amarillo, azul, morado, verde, rojo, plateado y naranja. obviamente a su hermano le gusto recibir algo de su hermana. El rubio la abrazó al instante y la fueron agradeciendo de uno en uno logrando que esta, sonrojada, les mandase a gritos al vestuario, bastante cortada. Menos a uno, mosquetero más valientemente tonto por arriesgar su cuello.
- Me gustaría que fueras mi Valentin...- tartamudeo la pequeña, sacando un sonrojo y una risa nerviosa. si alguien estuviese viendo esto, pensaría que estaba viendo una comedia romántica americana
- Hoy te llevo al cine, sesión de noche- le comentó al oído, por si habían hermanos espías asesinos ninjas- te espero en el centro
Antes de irse a cambiarse, se atrevió a robarle un beso. Su primer beso. Pero no el último.
Makoto vio como la pareja Nagisa y Rei salían y decidió darle el CD alegando que era una copia de la canción de sus hermanos. Este lo acepto no con buena gana,guardandolo al lado del chocolate con si fuera la cosa más insignificante del mundo, enfadando a Makoto. ¡su esfuerzo no le parecía nada! Suspiro y se fue sin decir nada, haciendo notar su mala leche. Se reunió con la pareja y la pequeña y esperaron al chico, aunque no supo porque, si ya se imaginaba que pasaría de ellos y se pondría a nadar a sus anchas.
A duras penas pudieron completar la mitad de la sesión, así que decidieron dejarlo así, para el gusto de la mayoría (a quien tuvo la genial idea de hacer una sesión de entrenamiento que se lo apunte: nada de entrenar en fechas tan importantes,que los hombres también tienen cosas románticas que hacer.). Makoto fue el primero en irse, ya que se sentía idiota. A pesar de haber hecho todo aquello, se sentía realmente idiota ya que, en el fondo, se imaginaba que él no sentía nada por él y este no vería su patético vídeo por ser regalo de san Valentín. Quería encerrarse en su habitación y no salir hasta el día siguiente, después, después y quizás añadir un para siempre. .
- ven conmigo, Rei chan~
La idea del rubio era dar un simple paseo antes de ir a casa y realizar los deberes juntos. No quería echar a perder un día tan bonito encerrado en cuatro paredes aunque era tentadora la idea. Lo arrastro por las calles, mirando tiendas sin explicarle que buscaba.
-¿No lo escuchas? ¡esta canción es genial!
Sus perfectos oídos escucharon el alejado eco de los altavoces por la gente. Solo llego a escuchar la voz de una mujer - No escucho nada... ¿que suena?
- Everytime We Touch...¿no me digas que no lo escuchas?
Este negó con la cabeza. Pedazo de oído perfecto el del rubio para poder escuchar aquello entre tanta gente. El rubio se dio por vencido y le dijo que salieran de la tienda. Ya no sabía que rayos hacer. Debía admitirle que había roto la pancarta de bien alejadas de él perras en celo, es mio ya que era demasiado grande para su mochila. Lo llevo a su casa para empezar a estudiar (aunque fuera un viernes y encima san Valentín).
Estaba empezando a enfadarse de verdad. ¡no pillaba sus malditas indirectas! Puso en la radio la programación especial de san Valentín, cogió batido de fresa, chocolate, canturreaba las canciones que conocía, se acercaba a él... y nada, como mandar indirectas a un ciego. A buenas horas había roto la pancarta..
- ¡dime que esta si la conoces!- le gritó agarrando de la camisa, mirándolo a los ojos- Glad You Came
- claro que la conozco... - dijo ajustándose las gafas de forma perfecta
-¿tu agradeces mi llegada?- Le preguntó directamente. Vio que se ponía rojo cual tomate y le pareció más que hermoso
-No se porque preguntas eso... - fue su respuesta incómoda- concentrate o quitó la radio...
- A tomar por saco los estudios... ¡agradezco tu llegada!- dijo lanzándose directo a sus labios
que labios tan... perfectos. Y mucho mejor fue al ser correspondido.
Haru llegó a su casa y empezó a sacar sus libros, encontrando el disco de Makoto y los chocolates de Kou. no quería comer los dulces y se quedó mirando la caja azul del DVD. Le picaba la curiosidad, solo un poco. Al final sucumbió a los encantos de la caja azul y puso el DVD en el reproductor. Dudo antes de darle al play. Lo primero que vio fue un sonrojado y bien vestido Makoto. Realmente le quedaba bien la ropa.
- Lo siento Haru-chan... te he mentido- hablaba el Makoto grabado- esta canción es para ti... aunque no se... nunca te ha gustado san Valentín, pero quería hacerlo para decirte que...
Se imaginaba que lo había hecho en casa de Nagisa por escuchar su grito de alegría. En verdad, Makoto tenía una muy buena voz, su cantante favorito, y le estaba dedicando una hermosa canción. Pero el mensaje de la canción hacía que se sorprendiera más. ¿tratando de no amarlo, lograba que lo amase más? ¿hola?
- Eres tonto- acusó el delfín a la televisión- eres muy... ah...
- Te amo demasiado, Haru
Ya no pudo más. Quito el DVD, lo guardo a buen recaudo y agarró el teléfono. Llamó a la casa de los Tachibana, esperando que le contestase Makoto. Le dijo que viniese, que necesitaba que Ie hiciese un favor. no dio más explicaciones ya que eran innecesarias. espero "paciente" a la llegada rápida de este, que llegó jadeando como si acabase de hacer una maraton-
-¿que pasa?- pregunto el chico de ojos verdes mientras intentaba recuperar su aliento
- Necesito que me hagas un favor- le respondió mientras se acortaba distancias
- ¿cual?
- que dejes de ser tan tonto y dejes de evitar quererme
Este iba a decir algo, pero las palabras se congelaron y no pudo. Sus labios entreabiertos fueron rozados por los labios de Haru. Era la única forma que se le ocurría en aquellos momentos para decirle que también le quería.
- pero...¿no odiabas san Valentin?- pregunto nada más estar frente a frente
- Espera, que ahora me va a gustar el unico dia en el que mi chico esté rodeada de perras en celo que le dan chocolates, besos en la mejilla y cartas confesando que tu sexy forma de ser las enamora a parte de tu espalda y músculos... si, adoro san Valentín
Las últimas irónicas palabras no llegaron a tapar las palabras clave que sonrojan e hicieron sonreír más a Makoto. ¿eso pensaba su querido Haruka? que dios no le despertase de ese sueño
- te daré el privilegio que no ha tenido ninguna de ellas
Un tierno besos en los labios que fue adquiriendo tono para mostrar sentimientos ocultos.
-Sempai, esto es para usted-Nitori estaba inclinado y delante de él estaba la caja transparente en la que se veía el tiburón de chocolate- para que vea que lo que hice con Nagisa-kun no fue mera cocina. simplemente cojalo y feliz san valentín. Y ni se le ocurra llamar chorrada mi trabajo
-¿porque iba a llamar chorrada a un regalo de mi kouhai?
Debía admitir que en sorpresas, el pelirrojo era el mejor. Bastantes veces había imaginado que él no aceptaría sus sentimientos, despreciaría su regalo o le llamaría de todo menos guapo, pero nunca se había imaginado que le fuese a besar. no entraba dentro del esquema mental de Nitori, por algo estaba sin habla. Ya que estaba en shock, solos y con chocolate…
iba a ser un feliz san valentin para todos.
Al final lo hice! ayer como me quede en casa de una amiga, no pude subirlo
Feliz San Valentín atrasado!
nos veremos en otro fic~!
