Esa mañana me desperté sobresaltado. Había dormido mejor que cualquier otro día de mi vida. Estaba cómodo, arropado y con la esperanza de poder conocer mi identidad al día siguiente. Al fin en casa. Por supuesto me costaría reconocerla como tal, pero por lo menos era un comienzo. Tanto Tanya, Arnold, Kate y Garrett, como Carmen y Eleazar, se había mostrado muy atentos y dispuestos a ayudarme. Aunque era obvio, que aquello no era tan perfecto como aparentaba. Me habían dado un claro indicio de que no vivíamos en el mundo en el que yo creí que lo hacíamos. La velocidad, tanto mía como suya, el hecho de que no durmieran ni comieran nada, sus sentidos tan desarrollados, me hacía pensar que no estaba realmente ante verdaderos humanos. El único que parecía normal allí era Arnold, lo supe pues se desplomó en el sofá cuando yo llegué y diez minutos luego, estaba plácidamente dormido. Tanya, su novia o esposa, realmente no lo sé, lo miraba con más ternura de la que cualquiera podría imaginar. Eso fue lo que me hizo pensar si realmente había alguien en el mundo que me mirara de esa forma. Preferí no preguntarlo, no quería meterle más presión al pobre Eleazar. Ya le debía bastante. Así que, a la mañana siguiente, fui el primero en estar listo para emprender el viaje a Forks y a La Push.
Hora de irnos muchacho – Arnold me palmeó el hombro-.
Me encaminé hacia el bosque pero una tierna voz me detuvo.
No iremos corriendo, querido - la tiernavoz de Carmen se hizo escuchar-.
¿Pues como iremos entonces? – pregunté confuso-.
Ve hacia el garaje.
Nunca me mencionaron un garaje.
Pues es la segunda puerta a la izquierda. Cuidado con las escaleras, son muy empinadas. Enciende la luz primero.
Hice lo que me pidieron y al encender la luz vi unos autos increíblemente llamativos. Un hermoso Audi R8 y un Maybach 62 hicieron brillar mis ojos.
Si… yo quedé igual que tú la primera vez que los vi – me interrumpió Arnold-. Son preciosos, y en ellos viajaremos hoy.
Guau.
Eso fue lo único que pude decir porque esta banda de locos me arrastró al Maybach para empezar a acelerar los motores.
El viaje no duró mucho, pues conducían como dementes. A mí me tocó viajar con Elezar, Carmen, y Kate al volante. A esa mujer le faltaban varios tornillos. ¿Cómo podía ir a tanta velocidad? A pesar de eso nadie nos vio, ni nos detuvo, ni nada parecido. Entramos en Forks sin siquiera recibir una multa. Allí sí reducieron la velocidad. Pasamos junto a la estación de policía y un oficial los detuvo para inspeccionarlos.
Permiso e identificación por favor -pidió el hombre-.
Su aspecto se me hizo muy familiar. Además, no se por qué extraño motivo, poseía características físicas muy parecidas a las de mis acompañantes. Sin embargo sus ojos eran tenebrosos. Parecían de un color rojo pero a la vez amarronado. Realmente me causaron escalofríos.
¿Charlie?- pregunto Kate incrédula.
Kate, ¿eres tú?, ¡no te reconocí jovencita! ¿Cómo has estado? ¡Eleazar, Carmen! ¿Qué están haciendo por aquí?
Hola Charlie, estamos de visita, como siempre. ¿Estás viviendo en la mansión? – Carmen se introdujo en la conversación-.
No, realmente, suelo quedarme con Sue, siempre y cuando… la sed no me invada, ustedes comprenderán. Han pasado sólo unos días pero me he preparado mucho para esto. Creo que por eso es mi autocontrol. ¡He incluso superado a mi hija!
Realmente te felicitamos Charlie, y es un honor para nosotros que pertenezcas a la familia –Eleazar lo halagó-.
Oh, el honor es mío créanlo. Veo que tienen un nuevo miembro. Pero no es Arnold, ¿cierto?
Pues no Charlie, pero acércate, debes ver esto.
Al acercar su cabeza, el hombre entró en estado de shock. Su rostro se quedó helado. Parecía una estatua de mármol.
¡JAKE, HIJO! Esto es imposible, no puedo creerlo. Te creímos muerto muchacho, voy a llamar a Billy…
No Charlie detente – Carmen le advirtió cuando este retiró su teléfono celular del bolsillo de su campera-. El, tiene amnesia. Lo encontramos en el bosque, totalmente desorientado. Vamos a llevarlo a la mansión primero. Mañana, Nessie, Bella y Edward lo llevarán a La Push. Tiempo al tiempo.
Tienes razón. Lo siento muchacho. Mi nombre es Charlie, como habrás escuchado recién, soy el padre de Bella, tu amiga y abuelo de Nessie, tu… - Mis tres acompañantes le lanzaron una mirada asesina- tu otra amiga. Estarán felices de verte de nuevo.
Gracias – agaché mi cabeza-.
El hombre parecía dolido. Pude ver la tristeza reflejada en su rostro.
¿Podemos irnos de una vez? Ya estoy cansado de todo esto, necesito saber la verdad – comenzaba a alterarme. Era imposible que todo el mundo supiera toda la historia de mi vida menos yo, para colmo, nadie me daba respuestas claras. No era un desagradecido, pero era hora de poner las cosas en su lugar. Sin decir una palabra, volvieron a poner en marcha ambos autos y al adentrarnos en el bosque pudimos volver a acelerar a fondo.
Tomamos infinidad de caminos diferentes, así que me perdí en cuestión de minutos. Tal vez fuese mejor así. No podía creer lo que estaba viendo del otro lado del bosque. Era una mansión que se parecía a la de Denali, no, no era parecida, esta era diez veces más grande por lo menos. Era espectacular, mis sentidos se habían quedado absortos. Al ver mi cara de idiota ante semejante paisaje, Eleazar me codeó.
Si, ese es tu hogar, podríamos decir…
¿Podríamos decir? – demonios, ¿más incógnitas? Este tipo iba a enloquecerme.
Pasabas allí la mayor parte del tiempo.
Asentí con la cabeza y miré hacia un costado, estaría dentro de esa casona en poco tiempo, iba a disfrutar del paisaje y el bosque, que en parte, me era familiar, no porque sentía que lo había visto, sino que un lugar parecido había sido mi hogar por años.
Finalmente el momento más esperado por mí llegó. Estacionamos al borde de la casa y subimos por las escaleras del recibidor. Eleazar tocó el timbre, pero nadie aparecía. Me estaba impacientando.
Siempre tardan un poco, ya abrirán. –Kate intentó calmarme.
Luego de decirme eso, sentimos como el picaporte iba girando lentamente. Instintivamente, mis cinco amigos se pusieron delante de mí creando una barrera que me imposibilitaba a mis ojos.
¡TIOS! Una hermosa voz aterciopelada hizo que mis bellos se erizaran.
Hola niñita – pude reconocer la voz de Carmen-. Debía ser una broma, aquella voz parecía más la de una adolescente o una mujer que una niñita.
¿Cómo haz estado muchachita? Garret se estaba involucrando en la conversación.
Mejor tío Garrett, aunque Charlie está un poco sediento.
Todos rieron, a excepción mía que no entendía el chiste. Sería algo privado de la familia.
Tanya codeó y habló con Eleazar por lo bajo. "Hola preciosa" – salió de la voz del hombre-. A lo que la joven automáticamente respondió:
Muéstrame lo que tengas que mostrarme ya, tío.
No pude escuchar la respuesta de Eleazar, porque justo en ese momento, los cinco se movieron dejándome al descubierto.
Allí estaba el ser más hermoso que había visto en mi vida. Tenía unos hermosos rizos color bronce, su piel parecía de seda, y sus ojos color chocolate, me detuvieron el corazón por cinco segundos. ¿Podría haber en el mundo alguien más bello que ella? Realmente lo dudaba. Su cara me era tan familiar, y sus rizos… Si, los había visto en varios sueños. Ella sin embargo, parecía no conocerme. Su cara estaba confundida.
¿Quién es él? Respondió aún con la duda reflejada en sus ojos.
Reneesme, míralo bien. Sus ojos, ¿no los recuerdas? –Kate intervino-.
Se acercó y yo me acerqué un poco a ella también, ¿acaso no quería ver mis ojos? Su reacción fue inesperada para mí. Su rostro cambió, y palideció.
No, no es cierto, no puede ser… Automáticamente se desmayó. Eleazar la tomó en brazos y la depositó en un sillón. En cuestión de segundos, apareció una muchachita pequeña con nariz y pelo puntiagudos.
Estará así solo por unos minutos – dijo la chica que luego supe se llamaba Alice-.
Me quedé a un costado, y siete personas más aparecieron. Tres mujeres, una rubia, una con rostro en forma de corazón, y otra de cabello castaño, que se parecía a la chica desmayada. Los hombres eran, dos rubios, uno grandote parecido a un oso de cabello negro, y otro de pelo color bronce. Era el más atractivo de los cuatro. Todos tenían el mismo tono dorado en sus ojos que Tanya y los demás. Luego de hablar por segundos a una velocidad incomprensible para mí, me señalaron y todos quedaron petrificados, salvo uno de ellos que me sonrió y corrió a abrazarme. Creo que sabía de antemano lo que iban a decirle.
Luego supe que se llamaban, Edward, Bella, Carlisle, Esme, Rosalie, Emmett y Jasper. Edward y Bella eran los padres de Reneesme y ambos eran mis mejores amigos. Incluso Rosalie, que por lo que entendí me detestaba, me abrazó como si fuéramos hermanos. Todos fueron muy amables, y sentía lástima por no poder retribuirles lo que me estaban dando. Ni bien supieron de mi amnesia Carlisle, el doctor, dijo que me haría unos estudios. Sin embargo, todos nos detuvimos al ver que Nessie se estaba moviendo.
¡HIJA! ¡Despierta, por favor! No sé que demonios ocurre Alice…- Bella comenzó a impacientarse.
Ella ya nos está escuchando, y está por abrir los ojos… Alice respondió muy convencida. Increíblemente tenía razón.
Bella me pidió que llamara a Carmen para que la ayude, pero un joven que no había visto antes, con piel morena, y ojos negros, la interrumpió intentando llevarme la contra.
Yo lo haré Bella. Tú muchacho, ve a buscar a Edward – la voz me mandó-. Se llamaba Nahuel, según Eleazar me dijo. Sólo asentí para no generar conflictos y fui a buscar a Edward que hablaba con Arnold, quien, olvidé mencionar, era psicólogo.
Mamá… la chica al fin habló…
¡Al fin Reneesme! ¡Nos tenías a todos muertos del susto! ¿Estás bien?
¿Dónde mierda está Jacob mamá? Tráelo aquí AHORA – estaba alterada, y me buscaba a mí-.
No creo que sea conv… - Edward apareció detrás de Bella-.
¡SI LO ES! Lo quiero aquí, ¡ahora!
Aquí estoy, Eddie… - dije en un susurro. Sí, no sabía aún bien su nombre.
Me llamo Edward, Jacob.
Lo siento, es tan difícil… -me excusé-.
Nessie guió sus ojos hasta mí y de forma desafiante me dijo:
Tú y yo debemos hablar.
Seguro, ven vamos afuera. – La verdad que esto me generaba cierta confusión, pero ella me daría respuestas claras-.
Comenzamos a caminar despacio, por el bosque. Sabía que había llegado la hora de empezar a hablar.
Reneesme, ¿cierto?, sinceramente estoy muy abrumado y es difícil para mí hablar con extraños…
¿Disculpa? ¿Yo soy una extraña? ¿Qué demonios te pasó Jacob? No me recuerdas… ¿por qué? – pude sentir su dolor -.
Algo me dice que en realidad debería hacerlo…- realmente era así, su rostro era tan familiar para mí-.
¿Qué hay de la imprimación? – me preguntó incrédula-.
¿La qué?, mira, Nessie, ¿así solía decirte, no? He, he sufrido amnesia. He estado seis años vagando por el bosque, sin contacto humano, sin abrigo, alimento ni hogar. No recuerdo nada antes de despertarme semimuerto en una cueva. – Intenté explicarme mi situación para que no se sintiera tan mal, si la hubiese reconocido, pensaría en ella todo el día… pero no podría decirle eso.
Jacob, tu no vives en un mundo normal, deberías saberlo. – Oh, si, realmente sabía eso.
No pude responderle pues posó su mano en mi mejilla y vi un resumen de mi vida a través de ella, ¿era un superhéroe o algo por el estilo? De donde había sacado ese… ¿don? Estaba absorto. Ella era mi novia, más que mi novia, mi prometida, supe allí lo que era la imprimación, quienes eran todos, hasta incluso aquellos a quienes no había visto. Todo lo que habíamos hecho juntos. Sin embargo, era difícil verlo desde otro punto de vista y seguir sin recordar el propio. Lo que más me llamó la atención era que yo… yo era un hombre lobo, recién en ese momento pude articular palabras.
- Guau, eso explica todo. La velocidad, tanto mía como de tu familia, mi relación con Cloe, la loba que me salvó... Así que soy un hombre lobo… genial.
- En realidad, eres un licántropo… preferiría que no dijeras hombre lobo.
- ¿Por qué? Oh, esos son los que me hicieron desaparecer, ¿cierto? – sí, eso me acababa de mostrar. El día que le dije adiós, y el por qué de mi desaparición, las cosas me estaba cerrando finalmente, pero me hacían sentir dudoso y lleno de melancolía-.
- Si… - sonaba decepcionada, sin embargo seguía siendo hermosa, y ahora que sabía que había sido mía, tal vez pudiera besarla… no, compórtate Jacob, la miré fijamente a los ojos, intentando consolarla… y consolarme.
- Lo lamento, de veras. Espero que podamos recuperar mi memoria pronto. Tu abuelo dijo que quiere ayudarme…
- Lo hará, es un excelente médico.
- Oye, Nessie, yo…
- Amor, ¿estás aquí? – el idiota mandón interrumpió mi conversación. Un momento… ¿le había dicho amor?
- Aquí estoy, cielo. – Si, realmente lo había hecho. Ella ya no me pertenecía. Mi corazón se hizo añicos.
- No te encontraba, ¿interrumpo? El maldito continuó hablando como si nada ocurriese. Por lo tanto, me tomé el atrevimiento de interrumpirlo.
- De hecho sí. – lo miré con desprecio. Mi cuerpo temblaba, pero no pensaba convertirme en… licántropo, no cerca de Nessie
- Oh no sabes cuanto lo siento, perrito – ¿Este idiota estaba desafiándome?-.
- Puedo asegurarte que lo sentirás. No sé si lo has notado, pero probablemente necesito recordar mi pasado, pues tenía una vida, si no es mucha molestia, preferiría hablar un poco más con Reneesme…- si, estaba desafiándome, así que le respondí peor.
- Nessie se quedará contigo si yo quiero que así sea. – este ridículo le estaba diciendo Nessie… yo se lo había inventado según sus recuerdos. Esa no se la dejaría pasar.
- Te recuerdo que yo le inventé ese apodo a Reneesme, trata de no decirlo cerca de mí.
- Oh, ¿y ahora la reclamas como propia? Si ni siquiera recuerdas que la querías. – Ese fue definitivamente un golpe bajo-. Agache mi cabeza y respondí como pude.
- Pues ya lo haré… muy pronto
Justo en ese momento la cara de Reneesme se transformó. Acto seguido nos insultó a ambos.
¡BASTA! YA SE ESTÁN PASANDO DE LA RAYA. Tú Nahuel vete por donde viniste, y tu Jacob, ¡aféitate de una puta vez! Pareces "El Náufrago". Déjenme sola.
Su acotación sobre mí me dio risa, pero me callé, no quería colerizarla más de lo que ya estaba.
Pero… - el idiota de Nahuel lo dijo al mismo tiempo que yo, él no tenía excusa, no se por qué abrió esa bocaza-.
PERO NADA, HE DICHO ¡S O L A!
Pedí disculpas y me retiré. Pude sentir como Nahuel pasaba casi volando cerca de mí y llegaba más rápido a la casa. Golpeó la puerta con fuerza. Dos minutos después entré y me repatingué en el sofá. Me quedé dormido profundamente.
Me desperté muy temprano pero todos estaban ahí menos Arnold, Nessie y Nahuel. Bella estaba en la cocina con Edward. Fui a hablar con ellos. ¿No eran acaso mis mejores amigos?
Ey Jacob, ¿dormiste bien perrito?
Si Ed…Ward. ¿Cómo están ustedes? ¿Qué hacen despiertos tan temprano?
Nosotros no dormimos Jake, -Bella rió-.
Allí fue cuando recordé parte de las memorias de Nessie. Eran, ¿vampiros vegetarianos? Escarbé un poco más en aquellos pensamientos, pues los había pasado por alto.
Si. Ahora recuerdo…
Los dos me miraron sorprendidos.
¿Recuerdas? Dijeron a coro.
Lo que Nessie me mostró.
Oh, - estaban decpcionados-.
Jake, ven vamos a hacerte unos estudios con Carlisle a su oficina. Bella cocinará algo para ti mientras tanto.
No gracias Bella, preferiría seguir durmiendo, tal vez más tarde, me gustarían huevos y tocino para la cena, ¿qué dices?
Excelente.
Sentía que mi amistad con ella estaba regresando. Bella era realmente genial, la conocía hacía unas horas, pero ya la quería del mismo modo que lo hacía antes – o eso creo-.
Fui arriba con Edward y Carlisle, me tomaron un par de análisis, estudios pruebas, que llevaron un par de horas. Carlisle me dio una medicación para que pueda volver a dormirme, pero antes de hacerlo, decidí afeitarme. Nessie tenía razón. No encontré a nadie más así que decidí volver a dormirme en el sofá. Eran las seis de la tarde cuando volví a abrir los ojos. Bella estaba al lado mío mirando una película llamada "Orgullo y Prejuicio", dijo que era su favorita. Cuando terminó fuimos a la cocina y comenzó a prepararme mi cena.
¿Te gusta mi casa? – dijo a modo de broma-.
Es increíble. Ustedes también lo son. No puedo creer como los pude olvidar.
Agachó su cabeza en señal de tristeza.
Lo importante es que estás de regreso, estamos todos muy felices.
No todos…
Bueno, solo hay una persona descontenta. Ya se le va a pasar. ¿Qué piensas de mi hija?
Su pregunta me tomó desprevenido. ¿Qué iba a decirle? ¿Que la amaba sin siquiera recordarla? No, sólo diría la verdad, sin exagerarlo…
Me es familiar.
Eso es bueno Jake, muy bueno.
Lo sé.
Me sirvió finalmente la comida y empecé a tragar como un desesperado. Bella reía sin parar.
Eres un maldito glotón.
Verdad que lo soy, ¿cierto? Solté una carcajada voraz.
Vas a morir Chucho.
Después de ti chupasangre.
En plena broma la vos de Nessie nos interrumpió. Parecía asombrada.
Buenos días. – dijo con vos malhumorada-.
Buenas noches hija.
Hola Nessie, ¿cómo haz dormido? – intenté sonar amable-.
Muy bien, gracias por preguntar. – giró su cabeza hacia Bella-. ¿Dónde está Nahuel, mamá?-¿Seguía buscando a ese maldito después de cómo la trató?-.
Fue de caza, amor, y los tíos se han ido esta mañana, con Alice Jazz, Rose y Emmett. Fueron a despedirte, pero dormías tan plácidamente, que les dio pena despertarte.
Pude notar la decepción en su voz. Yo me puse igual de triste cuando los vi irse. Los extrañaría, al fin y al cabo, les debía todo.
Antes de que pudiera consolarla, vi como Esme apareció por detrás del refrigerador para comunicarle a Nessie que Edward y Carlisle la estaban esperando para charlar. Ella solo asintió, besó a su abuela al pasar y siguió su camino.
Sé que quieres hablar con ella –Esme me miró con ojos tiernos-. Síguela ahora que puedes.
Solo la miré y salí disparado hacia arriba. Pensé que estaría en su habitación, pero las voces provenían del cuarto de su abuelo. Había un olor desagradable allí, en realidad, todo olía fatal pero creo que esta habitación era peor por la antigüedad de sus muebles. Me mantuve sin respirar, pues sino los vampiros notarían mi presencia. La esperaría allí en la puerta para interceptarla cuando saliera.
Carlisle le dijo que debía acompañarme mañana a La Push. Eso sería genial, me daría más tiempo para poder hablar y al fin vería a mi padre… y a mis hermanos. Quería conocerlos. Ellos aún no sabían que me habían encontrado. Sin embargo, el resto de la conversación me sacó de mis casillas.
Iré, no se preocupen. ¿Cómo están sus estudios? – Nessie se preocupaba por mí-
Su amnesia es irreversible hija, no creo que recuerde nada.
No puede ser, revísenlo de nuevo – ella comenzó a desesperarse-.
Ya lo hicimos hija. A mí también me duele. Estoy perdiendo a mi mejor amigo, pero no sé que más puedo hacer. –Edward parecía resignado-.
Necesitaremos un milagro – interrumpió Carlisle -. Sin embargo, no podemos perder las esperanzas todavía. Mira lo que ocurrió ayer, ¿acaso te lo esperabas? Es cuestión de tener fe.
No quise escuchar más. Me fui por donde había venido y salté por la ventana más cercana que estaba abierta de par en par entrando en fase. ¿Yo era esto? Increíble. Un sinfín de voces comenzaron a hablarme.
Todas lloraban y gritaban mi nombre. Me localizaron y en cuestión de minutos vi un grupo de hombres lobos venir hacia mí. Estaba casi hipnotizado. Mientras los veía acercándose, comencé a preparar mi historia. Gracias a Dios, pude sentir a cuatro vampiros y una híbrida posarse detrás de mí para afrontar esta nueva etapa.
HOLAAAAAAAAAAAAAAAA. VOLVÍ PARA QUE PUEDAN APRECIAR EL POV DE JAKE, EL PRÓXIMO CAP. TAMBIÉN SERÁ DE JACOB. SE REENCONTRARÁ CON SU FAMILIA LICÁNTROPA. Sin duda, lo más complicado va a ser poder hablar con su padre. SIGAN MANDANDO REVIEWS Y AÑADIENDO LA HISTORIA A FAVORITOS. GRACIAS A TODOS :)
Ya saben, cualquier queja, o consejo que qieran darme, o algo que les gustaría que agregue, haganmelo saber-
Muchos besos.
