Cap. 8
No había vuelto a moverse
Desde aquella noche en que llegase a Baker Street inconsciente, murmurando en medio de una fiebre extraña que había caído sobre él a mitad de camino y con el cuerpo hecho pedazos no había hablado nada más.
Los primeros días el mismo se había negado a salir de la cama, manteniendo la mirada clavada en la pared hasta que los medicamentos brindados por el doctor Dawson le obligaban a dormir y hundirse en aquellas pesadillas que ahora tan solo parecían verse por encima, como si estuviese observando algún tipo de escena sobre la cuál volaba y al mismo tiempo, resultaba ajena completamente a su realidad; sin embargo en cierto punto el buen doctor se había angustiado ya que la salud del detective parecía irse mermando mas y mas con el pasar del tiempo y por la falta de ejercicio hasta que finalmente un día con expresión ida y soñolienta se puso de pie
Sus amigos creyeron que tal vez finalmente, podría salir adelante y decir algo o ponerse al corriente con sus investigaciones y tomar la revancha contra el profesor Ratigan
Que equivocados estaban.
Como parte de una rutina extraña ahora simplemente llegaba hasta su sillón de respaldo alto, para acomodarse en este de lado, abrazandose a sí mismo con cuidado para no fastidiar más su brazo roto y permanecía en este por horas, meditando y observando el danzar de las llamas en la chimenea como si el reflejo de la luz en sus ojos verdes le tuviera completamente hipnotizado; solo de vez en cuando dejaba salir un suspiro cansado y apoyaba la cabeza de lado para descansar mejor
Incluso para hacerle comer batallaban puesto que el ratón movía la cabeza, temblando en cuanto le acercaban algo para que pudiesen entrar los alimentos
Los primeros días se la había pasado vomitando y desde entonces parecía ser muchísimo mas receloso de cualquier cosa que le acercasen a la boca o al rostro, siendo estos los únicos momentos en los que mostraba algún tipo de alteración; solo cuando el doctor Dawson se hubiese desesperado y amenazado con meterle una sonda a pesar de sus reclamos o utilizar otros métodos poco convencionales había aceptado comer solo un poco y muy de vez en cuando como si aquello fuese alguna clase de castigo en contra suyo
-Ya son demasiados días que está así… si no cambian las cosas va a morir de hambre o va a enfermar…
Tanto el doctor Dawson como la señora Judson se vieron entre ellos con extrema preocupación
Ahora el detective estaba mucho peor que antes y no parecía querer avanzar en lo referente a su recuperación, negándose a cualquier intento de sacarlo adelante como si tuviese alguna clase de ancla que lo mantuviese atado al pasado
El ratón de bigote aún recordaba esa noche cuando el joven Malkowitch llegase corriendo con el cuerpo del detective en brazos, aún mas herido si se podía que cuando había tenido aquella peligrosa batalla en la torre del Big Ben haciendo pensar en lo peor al pobre doctor que pudo comprobar con espanto que no se había equivocado demasiado; en aquellos momentos el detective de ojos verdes sufría de diversas alucinaciones que lo hacían defenderse de sus amigos con uñas y dientes, retorciéndose ante el agarre de todos y buscando algo en el aire que no existía
El cirujano había preguntado en mas de una ocasión las razones para aquel estado tan desequilibrado y fracturado en su amigo pero la única respuesta que había obtenido de aquel joven había sido el silencio aunque parecía que de repente, sentía que debía de decir algo pero no se atrevía
Al menos, había sido una gran ayuda para finalmente someter al mas bajito y dejarle quieto mientras le limpiaban lo mejor que podían las heridas y comenzaban con el largo proceso de medicarle, primero para que durmiese y pudiesen atenderle y después para que todo aquello que presentaba no fuera a infectarse
La señora Judson había preguntado en mas de una ocasión por lo ocurrido pero el ratón de mayor edad no se atrevía a decirle
Ya había sido suficiente vergüenza para el de ojos verdes como para además compartírselo a su casera aunque se temía que en algún momento iba a tener que hacerlo ya que necesitaría de toda la ayuda disponible para que el de pelaje castaño descansase y pudiese estar de pie y en batalla mucho mas rápido que antes; sin embargo la realidad era fría y cruel y solo le dejaba ver lo que era el cascarón de alguien que alguna vez había sido muy fuerte y al que le habían arrebatado salvajemente cualquier rastro de su alma
El brazo fracturado a final de cuentas había sido el menor de sus problemas
La profunda depresión en la que ahora se había sumido el detective y cualquier rastro de vida que se había esfumado de su mirada, era peor que cualquier otra cosa
El doctor Dawson no quería verse obligado a enterrarlo de forma pronta
No se lo perdonaría
Se acercó muy despacio al escuchar al detective hacer unos cuantos sonidos para descubrir que había lagrimas cayendo por su rostro y que reía muy bajito con un sentido tan falso en su voz que lo asustó; tal vez de nuevo tenía fiebre por lo que extendió una mano para tomarle del brazo y virarlo para que fuese mas fácil su chequeo
-Vamos Basil… permítame…
Había dicho apenas el doctor cuando el otro sin reaccionar mas de lo necesario se había retirado, encogiéndose contra el sillón y temblando sin poder controlarse, incluso sacando y metiendo las uñas sin hacer nada por evitarlo como si fuese parte de algún mecanismo quebrado en el interior del ratón.
Y entonces…
-Me pregunto si…
El doctor Dawson compuso una expresión pensativa y seria antes de darse la vuelta y comenzar a buscar su propio abrigo mientras que la mujer lo observaba perpleja
-Que cosa se pregunta, doctor?
-Hace mucho tiempo que no vemos al muchachito…- respondió con simpleza el ratón del bigote antes de percibir la mirada confundida de la casera- me refiero a que… no es extraño? El chico siempre había venido de visita para con Basil y de pronto, desaparece y él es atacado y no reacciona ante nada…
El ex soldado suspiró pesadamente antes de finalmente encontrar el sitio donde había dejado aquella prenda, comenzando a colocársela tan rápido como podía
-Tal vez él sepa algo, tal vez no… pero creo que en estos momentos solo él podría ayudarlo
-Y de donde saca esa idea doctor?- inquirió la mujer anciana frotándose un poco las manos con nerviosismo ante la perspectiva de quedarse sola con el detective que si bien no era peligroso para ella le asustaba que no pudiese detenerlo si intentaba hacerse daño con cualquiera de sus armas
-No lo se…
Admitió el ratón cerrando los ojos un segundo antes de ver hacia el sillón donde Basil cabeceaba muy lentamente, con la frente casi pegada a las rodillas y dejando ver que se estaba quedando dormido
-Es… un presentimiento extraño. Nunca le ha sucedido que de alguna forma tiene la certeza de algo aunque no pueda probarlo?
Musitó el doctor antes de ver a la mujer que parecía dudar antes de asentir y hacerle un gesto para que se fuera
-Al menos sabe donde vive?
-No… pero creo que sé quien pudiera saberlo…
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Era la segunda vez que despertaba de aquella forma y en verdad le estaba desagradando
-Esto se está convirtiendo en una costumbre muy fea, sabes?
Armand había abierto los ojos muy lentamente pero gruñía tratando de incorporarse antes de caer nuevamente boca abajo sobre la cama en la que estaba, sintiendo como si alguien hubiese tratado de sacarle cada hueso de su cuerpo a través de la piel con alguna clase de alambres al rojo vivo; aunque después de todo lo que había ocurrido y lo que habían hecho solo por rescatar al famoso ratón detective de las garras de su acérrimo enemigo, no dudaba que eso justamente fuese lo que le hubiera pasado
Volvió a gemir antes de cubrirse los ojos con una mano y de ahí, pasarla a su frente con cansancio y aún dejando ver lo mucho que le pesaba moverse
"Es de su sangre! La señora se enojara!"
Ecos parecidos resonaban muy en el fondo de su mente pero no era capaz de relacionar aquellas voces con nada que conociera o que le indicara porque se sentía como si lo hubieran arrollado
-En verdad creí que don Ratigan te había matado… tienes demasiada suerte diría yo…
Kreek se encontraba sentado en una silla elegante al lado de aquella cama, leyendo el periódico con una pierna cruzaba y sin ver al otro que tan solo tenía puesta su ropa de cama
Armand volvió a mover la cabeza despacio como si con eso fuese a despejarse en algo la niebla que tenía por dentro antes de hablar con un tono agotado
-Debo suponer… que me alcanzaron…
-Mas bien él te alcanzo
Dijo el de pelaje oscuro pasando una página del diario sin apartar su vista de los titulares de aquel día
-Por la forma en que te arrastró de regreso a la casa pensé que ya eras un cadáver, pero afortunadamente sus adoradores le tienen mucho mas miedo a tu adre que a él así que le recordaron lo que podría pasar si te despellejaba vivo, aunque eso no lo detuvo de asegurarse de que no volvieras a rebelarte contra él… o al menos lo intentó…
-Si me dijeras a que te refieres, porque solo sé que mi cabeza esta por estallar y no recuerdo nada
Gruñó el albino apretando los parpados a lo que su amigo sonrió un poco mas antes de finalmente verlo de reojo
-Te lo resumiré de esta forma: la próxima vez que te diga que eres un cabeza hueca, sabe que lo estoy diciendo en serio porque ya vi el interior de esta y no encontré nada útil… debe ser genético…
El de pelaje blanco frunció el cejo antes de levantar una mano y tocarse un enorme vendaje en su cabeza, percibiendo al fin varias costuras sobre la piel que le indicaban que el otro seguramente se había encargado de recuperarlo
-Entonces… he estado desmayado todo este tiempo?
-He tenido que bañarte, darte de comer y atender tus asquerosidades. NUNCA volveré a hacerlo así que sea la última vez que en lugar de escapar usando el noble arte de la cobardía tratas de hacerte el mártir… entendiste?
Gruñó Kreek a lo que su amigo rió muy débilmente y asintió antes de quejarse por el zumbido en su cabeza provocado por las heridas, volviendo a recargar la mejilla sobre la almohada en la que se había encontrado reposando
-Y.. como está él?- inquirió muy despacio con la mirada clavada en alguna parte de la habitación- Basil…- dijo el mas joven
El de pelaje oscuro sabía que aquella pregunta vendría tarde o temprano, pero…
-Pues llegó vivo a Baker Street, eso si te lo puedo asegurar y si es que puedes llamarle a eso estar vivo…
Dijo con cuidado el ratón de pelaje oscuro a lo que los ojos azules de la rata se movieron de golpe hacia el otro
-Qué quieres decir Kreek?
-Quiero decir que no lo he visto desde entonces- explicó el chico mientras su amigo se viraba en la cama para verle de forma mas directa a pesar de que su cuerpo temblaba y no le terminaba de responder bien, bastante descoordinado de lo que normalmente deberían de ser movimientos muy sencillos- pero si me he enterado que está muy mal y que podría no quedarle mucho tiempo
Añadió observando con interés las reacciones de la rata que parecía asustada nuevamente y que ahora, trataba de sostenerse mejor con las manos para enderezarse del todo de la cama
-No se si puedas hacer algo ahora Armand, él piensa que en verdad participaste felizmente de su captura por parte de ya sabes quien… no creo que vaya a ponerse muy feliz de verte ahora…
-Eso no me importa- se quejó el chico con gesto adolorido mientras se encorvaba en la cama para empujarse con coraje hasta quedar semi sentado- no voy a dejar que muera ahora!... aún… aún tiene mucho por hacer… esta muy joven para darse por vencido…
-De nuevo, el suicidio potencial no es una gripe para que se la contagies a todos con fortuna- gruñó el de pelaje oscuro a pesar de que sonreía con diversión
El de ojos azules se tambaleó sobre la cama unos momentos antes de ver hacia los alrededores con gesto confundido
-Donde estamos?
-Creo que la pregunta correcta sería, donde no estamos- corrigió Kreek moviendo un dedo- en verdad no lo recuerdas?
Armand entrecerró los ojos antes de hablar
-Jardins Du Lac- dijo con lentitud el albino observando la hilera de hojas con flores que colgaba por fuera de la ventana donde un esplendoroso sol brillaba nítidamente- me trajiste… a la mansión del pequeño lago…
Musitó débilmente antes de ver a su mejor amigo que sonreía satisfecho
-Cómo pudiste encontrarlo?
-Tu mayordomo, Louis- explicó con calma el de pelaje marrón doblando el diario y colocándolo en una mesita muy pequeña a un lado- me comentó que ni tu padre ni nadie mas sabe de esta mansión y que había sido utilizada por tus antepasados para esconderse y estar a salvo cuando la situación lo requería
Movió una mano y le sonrió de forma agradable a lo que el chico asintió y se sentó en el borde de la cama
Unos minutos después y con ayuda del otro ratón había terminado de vestirse a pesar de que no estaba bien en lo absoluto y las memorias de aquella negra noche cada vez eran mas claras y le decían mucho de lo que había pasado
Se tocó la punta de su oreja derecha, descubriendo mas con curiosidad que con molestia que ahora a esta le faltaba un diminuto pedazo producto de las iras de su padre que se la había cortado de una dentellada; apenas parpadeó y se encogió de hombros consigo mismo debido a aquel asunto antes de ver como el otro amarraba en un perfecto moño la parte mas alejada de su cola que no la punta, para que terminase de estarse vestido tan magníficamente como siempre
-Supongo que nos quedaremos escondidos una larga temporada aquí…
Dijo el Du Ratovik acomodándose de mejor manera las mangas antes de apoyarse por primera vez en su bastón dándole el uso para lo que había sido construido antes de dirigirse a la puerta mientras era seguido de cerca por el otro
-Te vas a matar antes de llegar a Baker Street… lo sabes?
-Puede ser… pero no quiero que él pierda su vida por causa de mi padre
Replicó el albino gruñendo de mala gana antes de girar la perilla de la puerta violentamente y abrirla para luego, emitir un gritito y retroceder casi cayéndose de espaldas
-Doctor Dawson!
-Hola joven Du Ratovik…- saludó el doctor tímidamente mientras giraba su boina suavemente- puedo pasar?
-Si, si, claro…- dijo confundido antes de moverse hacia un lado mientras el raton mas bajito pasaba lentamente
Un momento después, la rata albina observó con fiereza a su mejor amigo que parecía tan sorprendido como él mismo
-Así que un lugar donde no nos encontraría nadie, eh? Y lo estas revelando a todo el mundo!
-Hey! Como iba a hacer eso si he estado todo el tiempo aquí cuidando de tu trasero malagradecido?
Replicó el de traje rojizo haciendo que el doctor carraspeara un poco para que ambos jóvenes dejaran de verse con ganas de matarse ahí mismo
-En realidad…- interrumpió el de bigtote- la señorita Relda me dijo donde podría encontrarlos…
A ambos roedores les brotó una enorme gota de sudor en las nucas para luego, quedarse pensando con los ojos levemente caídos e irritados que era evidente que esa mujer que metía las narices en todo, fuese la guía de todos sus males a final de cuentas; sin embargo, el joven duque suspiró pesadamente antes de colocarse las manos en la espalda y observar con curiosidad al ratón de mayor edad que le veía entre indeciso y necesitado de algo por su parte
-En que puedo servirle doctor Dawson?- inquirió el chico tratando de sonreir amablemente y no dejándole ver lo mal que se encontraba todavía- en que podría ayudarle?
-En realidad, no es a mí a quien quiero que ayudes…- dijo el de mayor edad con cuidado, acomodándose mejor el abrigo y luego, observando las reacciones del de ojos azules que comenzaba a creer que sabía hacia donde se dirigía aquella conversación- verás… nadie me ha dicho nada… pero pues yo soy el médico de Basil y aparte de las heridas evidentes, no esta muy bien en su interior. Me refiero a su espíritu…
Explicó con gesto cansino el anciano antes de negar con la cabeza
-Hijo… esta muriendo. Y no esta luchando ni siquiera un poco o haciendo el esfuerzo de pensar en lo mucho que nos dolería su partida; creo… que tal vez, si tu le visitaras…
-Eso sería contraproducente en realidad
Dijo repentinamente el del traje azul mirando hacia algún punto en el suelo con seriedad mientras que su mejor amigo le veía con sorpresa ya que momentos antes el otro había peleado diciendo que iría a ver al detective
-Verá él… yo… -cerró los ojos y negó con la cabeza un par de veces- dudo que confíe en mi nunca mas. No soy la persona indicada para pedirle nada o tratar de hacer que luche por nada. A decir verdad, creo que tiene mas probabilidades si no me vuelve a ver
Añadió dejando salir el aire lentamente
Sin embargo el doctor se sacó sus lentes de un bolsillo y se los colocó con lentitud sobre el puente de la nariz
-Solo el que conoce la oscuridad puede guiar a otro a salir de esta…
Dijo con calma el médico haciendo que el chico de pelaje blanco levantase la cabeza con verdadera impresión
-Verás… como le dije a Basil hace tiempo, nosotros los viejos sabemos de cosas. No todas pero la experiencia nos enseña con el tiempo que ella es la mejor maestra de todas; y yo puedo decirte hijo que todos cometemos tantos errores graves que ninguno tendríamos el derecho o el impulso de hacer nada en ningun momento; sin embargo no es así. Porqué? porque todos aprendemos y es nuestro deber el tender lo poco que tenemos a quien lo necesita para que pueda apoyarse en lo que nosotros ya construimos
El cirujano se metió las manos en los bolsillos antes de seguir
-No eres perfecto, es verdad. Pero Basil tampoco lo es. Y ya ha estado vagando entre sombras por demasiado tiempo y sigue sin encontrar su camino hacia la salida. Tu ya estuviste en ese túnel, has salido, has regresado y sigues intacto… creo que… aunque él es mayor que tu, ya necesita de alguien que se encargue de llevarle de la mano de vez en cuando. Alguien que no le abandone de lado y le recuerde que incluso él puede requerir de ayuda y que le haga aceptarla. Yo se que no lo dejarías abandonado en la oscuridad y en medio de la nada. Y quiero creer que no me equivoco
Sonrió finalmente el ratón del bigote observando como a pesar de su blancura, el chico palidecía de golpe.
Kreek se había apoyado la boca en las manos entrelazadas y ahora veía con interés a su mejor amigo, rogando, aguardando.
Y finalmente como si lentamente la realidad de todo llegase al chico, este se dio la vuelta y caminó lentamente hacia la puerta deteniéndose sin salir como si estuviera esperando algo, solo volteando lo suficiente para ver la silueta de los otros dos roedores en aquella sala
-Podría… llevarme a Baker Street?
El doctor Dawson sonrió con alivio y satisfecho antes de asentir
-Claro que si hijo… claro que si…
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TBC
