Capitulo 7- Sonrisa
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He notado muy extraña a Haru-chan, a pesar que cuando está conmigo siempre sonríe puedo sentir que algo le preocupa. Como he estado haciendo desde que sus padres fallecieron fui a recogerla a su trabajo para ir a la estancia por Aki y los gemelos. Mientras caminábamos ella hablaba de cómo le había ido en su trabajo, yo solo la observaba, había cambiado últimamente, su cabello antes corto ahora estaba por debajo de sus hombros, ya no usaba su típica cola de caballo, además que ya no hablaba en tercera persona.
-Qué lástima se veía muy dulce hablando así- pensé pero la verdad la nueva Haru era mucho más hermosa, a pesar de no usar tanto maquillaje se veía muy madura, nada que ver con la Haru de hace un tiempo.
-¿Byakuran-san estas escuchando?- me quedé perdido mirando sus ojos cafés por unos momentos hasta que reaccioné- ¿Estás bien Byakuran?- pregunta preocupada mientras que sonrió –nunca dejará de preocuparse por las demás personas- en eso pude notar como lentamente su cara se acercaba a la mía, mis ojos no podían dejar de ver sus labios rosas, pero solo siento como su frente toca la mía. Se queda así unos segundos y luego se separa confundida- Al parecer no tienes fiebre- .
-Pfftt Jajajaja- no pude evitar soltar una carcajada, mientras ella estaba preocupada pensando que tenía fiebre yo en lo único que pensaba en ese momento era en besarla.
-Ahora de que te ríes?, Si que eres raro Byakuran-san- dice viéndome como si estuviera loco y eso hizo reírme más. Es la única persona que me ha hecho reír así. Sin poderlo evitar una de mis manos toca su mejilla, su rostro se muestra confundido mientras que yo muestro una cara seria. Desde hace un tiempo que me di cuenta de lo que sentía por Haru, lo que antes eran bromas para hacerla sonrojar ahora todo era verdad, estaba enamorado de ella.
Lentamente mi rostro se va acercando al de ella, ella no hace nada por detenerme, mientras que yo me pierdo en esos ojos color café, puedo sentir como mi su respiración choca con mis labios, estábamos muy cerca...
-Detente…porfavor Byakuran-san- Me detengo al escuchar estas palabras, aunque no lo expresé dentro de mi me sentía triste. Me separé de ella y puedo apreciar unas pequeñas lágrimas recorriendo sus mejillas. Sabía lo que significaba. Mis manos recorren sus mejillas tratando de desaparecer esas lágrimas, le muestro una sonrisa falsa para tratar de calmarla, pero ella no me cree, es la única persona que me conoce realmente- Perdóname Byakuran-san…pero y-yo…yo…no puedo- al verla así la envuelvo en un abrazo, ella solo se deja abrazar mientras oculta su cabeza en mi pecho, se que lo hace para que no sintiera su rechazo, porque aunque ella no me lo ha dicho estoy consciente de que solo me quiere como amigo…y solo eso.
-Tranquila Haru…está bien- muerdo mi labio para decir esa mentira-Lo entiendo- siento como ella deja de llorar pero no se separa de mi pecho, así nos quedamos unos minutos, hasta que ella se separó de mi, un sentimiento de vacío se apoderó de mi, nos miramos fijamente…tenía que decirle- Te quiero Haru- ella muerde su labio, pero no deja de mirarme- te quiero como nunca a nadie he querido- ella se sorprendió y estoy seguro que ella se siente mal por no corresponderme- y es por eso que tengo que alejarme de ti- después de decir eso acerco mis labios a sus labios rápidamente, solo cuestión de segundos…pero quería tener un beso de ella, el último beso. Ella se queda en shock, y aprovecho para irme de ahí. Caminaba sin mirar atrás hasta que sentí como su mano agarra mi brazo haciendo que voltee a verla.
-¿Por qué dijiste eso? ¿Por qué tienes que alejarte?- Puedo ver desesperación en sus ojos.
-Tengo que ir a Italia- no quería decírselo, no en este momento- Uni ha decidido que seremos aliados de Vongola, por lo tanto al ser uno de los jefes de la familia tengo que estar junto a ella- Haru baja su mirada, no me gustaba hablar de Vongola, cada vez que pensaba en Tsunayoshi una furia crecía en mi.
-Lo entiendo- la miré sorprendida, mantenía la misma postura, no podía darme cuenta de lo que pensaba- Es tu deber- su mano deja de agarrar mi brazo- ¿Cuándo te irás?-
-Dentro de 4 días- por fin sus ojos me miran, supongo que no esperaba que me fuera en poco tiempo.
-Y cuando planeabas decírmelo?- dice molesta- No se supone que somos ami..-detiene lo que iba a decir, mientras que desvía su mirada, yo solo sonrío.
-Somos amigos- vuelve a mirarme- a pesar de mis sentimientos, aún somos amigos y nunca te dejaré sola- una débil sonrisa se muestra en su cara, me acerco a ella hasta que mis labios están cerca de su oído- y no me daré por vencido para conseguir tu amor- después de eso beso su mejilla…muy cerca de sus labios los cuales ya había besado (aunque sea por unos segundos). Ella muestra un tierno sonrojo y una gran sonrisa que hace que me quede embobado viéndola.
-Se que nunca me dejarás sola- me sorprendo al escucharla con tanta seguridad, y eso me hace sentir feliz. Tímidamente ella agarra mi mano y así nos dirigimos hacia su casa. Puedo notar como ella mira hacia otro lugar aún con las mejillas rojas.
-Eres única Haru…totalmente única- y pensando en eso, aferro su mano con la mía.
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Después que recupere algunos de mis recuerdos y encontrara la carta hacia mi padre traté de contactarme con mamá, pero era como si ella hubiera desaparecido de la Tierra. Eso hizo que me preocupara, pero sabía bien porque lo había hecho.
-Ella no me quiere, y por lo tanto prefirió olvidarse de mí-no puedo evitar sentir tristeza al pensar en eso, pero rápidamente trato de olvidarme de eso.
La razón por la que quería contactarme con ella era porque quería saber sobre mi pasado, ese pasado que olvidé. Quería que respondiera muchas de mis dudas y también saber cómo contactar al señor Dante.
Me quedé viendo la carta por unos momentos, hasta que supe que hacer. Rápidamente escribí una carta hacia él y escribí la dirección que tenía la carta de mi padre. Y me sorprendí al ver de dónde venía…
-Italia?... no puede ser posible- pienso con sarcasmo- es que mi destino es estar con un Italiano o qué?- dejé mis ironías y escribí la dirección. Al acabar de escribirla, voy al cuarto de Aki que está jugando con los gemelos, le digo que tenía algo que hacer y que no tardaría y me dirijo a la oficina de correo.
Después de mandar la carta, camino hacia mi casa. Mientras que caminaba tuve que pasar por la cafetería en donde trabajo y una mirada de tristeza se coloca en mi cara. Desde hace unos días que Byakuran-san se había ido, a pesar de no poder corresponder a sus sentimientos, me alegré al saber que no dejaríamos de ser amigos, y lo extrañaba.
Tan absorta estaba en mis pensamientos que no me di cuenta cuando choqué con la espalda de una persona. El impacto no había sido muy fuerte, solo me había lastimado un poco la nariz.
-Sí que duele- pensé y apenas me iba a disculpar con la persona con la que choqué, pero al verlo un escalofrió recorrió mi cuerpo.
Él era alto, tenía el cabello color negro y se podía apreciar en su cara algunas cicatrices, pero lo que hacía que tuviera escalofríos era esa mirada roja, me quedé en silencio mirándolo fijamente a los ojos, no sabía porque pero me atraían. Él se veía molesto al no decir palabra alguna.
-L-o sien-to- dije mientras tartamudeaba, escuche un leve Tsk que provenía de él y fue cuando me di cuenta, era mi culpa porque iba distraída pero él también tenía la culpa, para que se quedaba parado y aparte de que me disculpaba me miraba como si fuera poca cosa.
-Fíjate por donde caminas, basura- dice de forma grosera, me enojé por eso –A quien le dice basura desuu~-
-Oye no tienes ningún derecho a decirme de esa manera- se me olvidó por completo el dolor en mi nariz y lo mire retadoramente, en verdad me molestaba ese tipo de personas.
-Tsk yo hablo como quiera basura- argg estaba a punto de darle un golpe cuando en eso suena mi celular, suspire para tranquilizarme y mire mi celular, al ver que era una llamada de Aki, solo mire a esa persona con enojo y me fui de ahí mientras contestaba el celular. Pero algo en él se me hacía familiar –De seguro lo vi en alguna parte, pero no recuerdo en donde- pensé confundida pero me olvide al escuchar la voz de Aki por el celular
El joven miraba por donde se había ido la castaña, algo en ella le llamaba la atención pero no sabía porque –Tsk- chistó el pelinegro mientras se dirigía a donde estaban sus súbditos, esperando poder darle una paliza a ciertas escorias.
Cuando acabé de hablar con Aki, decidí ir al parque en donde antes todos los chicos nos juntábamos, aunque aún dolía recordarlos, era un dolor soportable, miraba con tristeza los lugares que acostumbrábamos frecuentar en ese parque pero mi favorito eran unas bancas que daban hacía un río. Me dirigía para allá cuando vi a un joven sentado en unas de esas bancas, solo veía su espalda y un gorro tapaba su cabello, pero al verlo de espaldas algo me hizo recordar a –Tsuna-san-pensé con nerviosismo mientras me quedaba quieta,¿ Y si era él? ¿Que hacía en Namimori?.
Muchas preguntas rondaban por mi cabeza, pero a pesar de que mi corazón empezó a latir mas rápido, no iba a huir, ya no era una chica cobarde, debía enfrentar lo malo de mi pasado y uno de los capítulos eran los Vongola. Así que me acerqué hasta quedar en frente de él y me sorprendí al ver a un joven con cabello castaño claro y ojos azules. Pude observar que él también se sorprendió al verme…era Basil-kun.
-Miura-san-sonreí al verlo, a pesar que no quería saber nada de los Vongola, Basil había sido una persona muy amable conmigo cuando estábamos en el futuro y le tenia respeto.
-Basil-kun, Hola!- exclamé mientras me sentaba al lado de él, escuché como suspiraba e hizo una sonrisa –las sonrisas de Basil-kun son tan cálidas- pensé mientras me quedaba unos instantes embobada con su sonrisa.
-¿Cómo ha estado Miura-san?-después de eso empezamos a platicar, trataba de no preguntar por los chicos y tampoco decirle por lo que he pasado, no quería que se preocupara.
-Y ¿qué haces en Namimori Basil-kun?- note que se puso nervioso, tal vez estaba en una misión y no podía contarme.
-Lo que pasa es que…-se mostraba pensativo, estaba a punto de decirle que no era necesario que me dijera cuando él respondió- pensé que Sawada-dono estaba en Namimori así que venía a visitarlo- justo el nombre que no quería escuchar.
-Oh ya veo- trato de mostrarme desinteresada, pero noto como me mira fijamente.
-Perdón- dijo, eso me tomó por sorpresa.
-¿Porque pides perdón Basil-kun?- dije confundida, él solo me miro con tristeza.
-Por haber dicho el nombre de Sawada-dono, perdón Miura-san- nos quedamos los dos en silencio, ya no lo miraba a él sino que mis ojos miraban ahora hacia el río, suspiro, Basil-kun no tenía la culpa de nada, tampoco tenía la culpa de que aun me doliera escuchar el nombre de Tsuna-san.
-No te preocupes Basil-kun, es normal que vinieras a visitarlo, después de todo es alguien importante para ti- dije aun sin mirarlo- además eso ya es pasado, ellos ya están en el pasado- pude ver que le sorprendió mis palabras pero es la verdad, no podía martirizarme por ellos.
-Entiendo- y así los dos nos quedamos viendo el río por unos segundos.
-Oh es verdad, Basil-kun cuanto tiempo te vas a quedar?- pregunté mientras volteaba a verlo pero por accidente nuestros rostros quedaron muy cerca, rápidamente me sonrojé y él solo balbuceaba nervioso.
-Lo siento, es solo que tenías algo en el cabello, en verdad lo siento- me dio mucha gracia su nerviosismo y no pude evitar reír, él me miró confundido pero luego me acompañó con su risa.
-Jajajaj no pasa nada Basil-kun, pero para la próxima que quieras besarme mejor llévame a comer antes- dije en broma y eso hizo que él se sonrojora por lo cual reí más fuerte- Ya ya, cuánto tiempo se quedará?- volví a preguntar tratando de dejar de reír.
-Ehh quiere verme mas seguido Miura-san- dijo en forma "seductora" y eso hizo reírme aun más- Jajaja no lo sé, aunque sería buena idea pedir unas vacaciones-
-Si no tiene en donde quedarse puede quedarse en mi casa- le ofrecí, sabía que cuando venía se quedaba en casa de Tsuna-san pero al no estar él se me hace mal que pague un hotel.
-Gracias Miura-san , pero creo que no me quedare por mucho tiempo, máximo unos días- me dice sonriendo, en verdad que me gustan sus sonrisas.
-Bueno eres bienvenido en mi casa, déjame te paso mi celular por si necesitas algo- él asintió y le pasé mi numero de celular y mi correo, nos quedámos platicando un rato hasta que me di cuenta que estaba anocheciendo, rápidamente me paré de la banca asustada.
-Ocurre algo Miura-san?- me dice preocupado, no le contesto ya que estaba marcando al número de Aki.
-Bueno- escucho en la otra línea.
-Aki, están bien? Perdón por no haber llegado pero me encontré con un amigo y nos quedamos platicando- dije en forma rápida, que clase de hermana soy si dejé a mis tres hermanos solos en la casa.
-Jajajajaja- al escuchar la risa de Aki inconscientemente formé un puchero, mira que reírse mientras yo me preocupaba- No pasa nada Haru, los monstruillos están plácidamente dormidos, de hecho me preocupa que se la pasen dormidos toda la tarde- suspire aliviada al escuchar eso y una sonrisa se posó en mi rostro, los pequeños no nos daba nada de problemas a Aki o a mi- y dime ¿Quién es tu amigo?- pude notar a que se refería Aki con amigo – Y quien se supone que es el mayor?- pensé, a veces Aki se comportaba como un adolescente chismoso –Ya está entrando a la adolescencia- reí en mi mente, no importa así lo quería.
-Un amigo que vino de visita a Japón, nos encontramos sin querer y…cuando llegue te cuento – dije mientras volvía a sentarme en la banca, Basil solo me sonreía esperando.
-Está bien, no te preocupes por nosotros y no llegues tan noche, te quiero- y me colgó…me colgó!
-Me colgó!- exclamé sorprendida, ese niño me había colgado. Basil-kun empezó a reír-Porque te ríes?-
-Hiciste un puchero muy tierno- me dice sin parar de reír y yo solo me sonrojé –Oh por dios, que vergüenza- pensé tapando mi cara- Lo mejor será que te acompañe a tu casa- me dice poníendose de pie y dándome una mano para ayudarme a levantarme.
-No es necesario- dije aceptando su mano- Mi casa no está tan lejos de aquí- aseguré
-De acuerdo, pero te acompañaré mientras salimos del parque- ya que hacía, asi que acepté.
Al salir del parque me despedí de él y recordarle que si necesitaba algo me llamara, él sonrió y asintió con su cabeza, luego me di media vuelta y seguí con mi camino.
-Él será alguien muy especial para ti- escuché en mi mente e inconscientemente voltee solo para mirar su espalda alejarse y sonreí.
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En otra parte un hombre robusto y de piel color morena miraba una carta que hace unos días acababa de llegar, estaba sorprendido por lo que estaba escrito ahí, pero sin duda lo que más le preocupaba era lo último.
…Tal vez me tome por loca ya que no nos conocemos, pero algo me dice que usted puede explicarme que está pasando. La razón por la cual lo contacto es que acabo de hablar con La Papese, si aunque no me crea, quiero saber que es el poder arcano y porque no recuerdo muchas cosas que viví de niña. Estoy confundida y la única persona que tal vez puede contestar a mis preguntas es usted.
Atte. Haru Miura
-Así que por fin ha despertado su poder, no sé si alegrarme o preocuparme- dice el hombre pensativo.
Después de unos segundos se escucha como alguien toca a la puerta .
-Adelante- dice y por la puerta entra un joven de tez morena, cabello gris y un parche cubriendo sus ojos así como atrás de él se ve un joven casi de la misma edad que el primero, de tez blanca, cabello castaño y ojos color miel.
-Nos mandaste llamar Dante?- pregunta el moreno mientras se sientan en una silla.
-Así es Debito, tengo una misión para ustedes- dice Dante mirándolos a los dos seriamente.
-De que se trata Dante, tengo hambre- dice despreocupado el castaño.
-Viajarán a Japón- eso sorprende a los dos jóvenes- Irán por una persona, aquí está su nombre y su dirección así como una fotografía- dice Dante entregándole al peliblanco un sobre amarillo, este abre el sobre y saca de ahí la fotografía de una joven de tez blanca, cabello castaño recogido en una cola de caballo y ojos castaños.
-Wooow si que hermosa la principessa-después de decir eso recibió un golpe en la cabeza por parte del moreno mayor.
-Ten mas respeto Debito, dentro del sobre viene también una carta, quiero que se la entreguen al llegar a Japón, parten mañana temprano, pueden irse- los dos jóvenes se levantan y salen de la habitación.
-Pronto llegaras a nuestra familia Haru, portadora de la segunda carta arcana La Papesse-
Nota de la autora:
Primero que nada perdón por no haber actualizado u.u la tesis me tenía ocupada además que la inspiración se fue y hasta hoy regresó :(
Espero que les guste el capitulo, falta poco para que Haru esté con Libertá :3 y awww como amo a AKi *-* quiero un hermano así *-* el próximo capitulo espero subirlo pronto, presiento que el sabado...aun no lo sé. Jajajaja ando deprimida por el final de naruto, la verdad no me gustó en nada el final :/ pero yaa algún dia lo superaré :D
Muchas gracias a las que aun siguen este fic :) cuidense mucho a todas y see you next chapter~
:)
:)
