Hola quería que supieran que adore sus comentarios y gracias a la nueva lectora

Ya saben leen bajo su propia seguridad

Un beso

una contestación en general.

Como saben pasaron dos meses y lo que sentía Draco por Ginny tenía muchos desfases. Ahora el siempre la amó pero lo descarto al igual que Hermionie.

No todo es color de rosas

Pov. Draco.

La aleje un poco, ella miraba el techo, todo menos a mí, pero con una sonrisa en los labios.

-. Dilo – pedí, pero ella negó con la cabeza-. Dilo Herms – ella me saco la lengua, la sujete por la cintura y sostuve su cabeza para que me mirara, pero no lo hacía -. Mírame – y ella cerró los ojos y como castigo la bese y cuando ella me iba a besar, paraba -. Mírame – y ella abrió los ojos -. Dilo quiero escucharlo por favor.

-. Te amo- dijo me sentía feliz, que todo lo podía.

La acomode con las piernas entrelazadas a mi cadera y entre en ella me beso estaba feliz por estar en ella, porque ella me amara. Era mi mayor felicidad y la había encontrado al fin con ella, mi mejor amiga.

-. Te amo- dije recostado a la pared de la ducha recuperándonos de esa descarga de amor, pasión y lujuria.

-. Y yo a ti también te amo – dijo besándome. No quería acabar con este momento, pero ya debíamos volver a casa.

-. Creo que ya debemos regresar- y ella sonrió.

-. Bueno vamos – dijo besándome el cuello luego el pecho mi barbilla y su mano iba de norte a sur y viceversa luego me soltó bajándose de mí y saliendo de la ducha no podía dejarme así…

-. Hermionie, ven acá – pero ella salió del baño solo escuche su risa.

Salí del baño y vi a mi mujer secándose con la toalla -. ¿Con que jugando conmigo?

-. ¿Yo? jamás amor – y la gire ella mordía su labio inferior para no reír. Estaba hermosa solo quería tenerla de nuevo hacerla mía otra vez quite el edredón de la cama al igual que nuestras toallas, la metí en la cama y me coloque sobre ella besando su muslo luego su cadera ella solo reía después, subí a su vientre y me quede ahí adoraba estar en ese lugar.

-. Lo imaginas un bebé de ambos seria de invierno, una nena al igual que tu de hermosa, con ojos grises o verdes o mezcla de ambos. Cabello castaño claro piel blanca como la nieve – ella solo sonreía.

-. Sí, pero eso es como dentro de…-y yo negué.

Hermionie Pov.

El quería hijos, pero yo solo tenía 24 años ya había acabado mi carrera, si, pero quería estudiar cocina, ir de paseo conociendo Rinels…

-. No, ahora – y yo baje. La cabeza debía decirle mis planes.

-. Es que yo quiero…- me beso, un beso que ame como todos los anteriores a medida que me besaba iba entrando en mi la sensación era maravillosa no como cuando… preferí no penar en eso, pero presentía que algo estaba por suceder y no era bueno, pero lo olvide cuando llegamos a la liberación fue tan intenso que me quede dormida encima de él con las sabanas cubriendo solo lo necesario.

Tom. Pov.

Miraba por la ventana, pronto estaría junto a mí, la extrañaba mucho. Solo quería sentir su piel sobre la mía. Ella si podía hacerme disfrutar al máximo, la amaba con locura era mía, mi mujer que había perdido por imbécil. Con quien si quería tener descendientes, la mujer que más he amado en este mundo…

-. Ven hazme tuya por favor- pidió una mujer que no era mi Hermionie, mi castaña, mi ojimiel. Ella era una mujer hermosa con un cuerpo hermoso despampanante, pero por más hermosa que fuera no era ella mi Hermionie.

-. Estoy algo cansado- y ella bajo la cabeza, me sentí mal porque ella me amaba -. No tanto- dije besándola solo sentía cariño hacia ella, pero eso no era suficiente necesitaba mucho mas yo se que ella me amaba, pero yo a ella la quería mucho solo seguía con ella porque tenía necesidades de hombre que debía saciar, pero en el momento en que tuviera a mi ojigris a mi lado la dejaría libre para que fuera feliz con alguien más.

Pov. Draco

Nos volvimos a bañar, pero cada uno por su parte nos vestimos limpiamos el desastre que habíamos ocasionado cuando terminamos de limpiar salimos de nuestro lugar secreto agarrados de la mano, ella iba cabizbaja.

-. ¿Qué te pasa? – y ella me miro y sonrió estaba tan hermosa, pero sabía que algo le pasaba

-. Estoy bien – dijo pero tenía 20 años de conocerla para saber que algo la había molestado.

-. Te conozco desde hace mucho y tú lo sabes bien.

-. Que yo no tengo planeado tener un bebé aun- esto no podía estarme pasando yo quería una familia con ella, con mi mujer ya quería tener mi casa llena de risas de bebés

-. ¿Qué tienes planeado? ¿Qué es más importante que formar una familia conmigo? – dije molesto era nuestra primera discusión pero por una buena razón.

-. No digas eso. Yo te amo- dijo tomando mis manos.

-. Vamos a casa te vas a congelar- dije dándome vuelta sobre mis talones con dirección a casa justo cuando ella me iba a besar. Estaba molesto ella no estaba razonando solo pensaba en ella y en sus planes.

-. Si vas a estar molesto conmigo no voy a casa- dijo soltándose de mi agarre con dirección a nuestro lugar favorito.

-. Dije que vamos a casa- y ella negó como la niña que era cuando estaba cerca de la entrada la tome por la cintura.

-. Si este molesto no – dijo tratando de soltarse de mi agarre.

-. Este o no este molesto vamos a casa ¿entendido?- dije reforzando el agarre sobre su cintura era bien tarde ya.

-. No voy – la cargue, pero esta vez sobre mi hombro sujetándola bien de sus hermosos muslos -. Bájame ya – yo seguí caminando, pero me detuve cuando sentí un golpe en mi trasero.

-. Con que esas tenemos- dije y le di una nalgada.

-. Oye no me pegues –dijo pegándome de nuevo así que la baje, pero la sensación de sentir su cuerpo rozando el mío me hizo estremecer

-. No me pegues tú a mí entonces- dije mirándola a los ojos esos ojos que tenían una expresión seria, pero yo la acerque a mí y empezó a recorrer su cuello a besos.

-. Estoy molesta contigo, eres muy egoísta además yo…- bese sus labios y ella perdió la batalla no me pude aguantar a llegar a casa y ya estábamos algo lejos de nuestro lugar así que la acosté en un montón de nieve y me acosté encima empezamos a besarnos, pero de pronto ella se freno-. No.

-. ¿Qué?- pregunte confundido.

-. Aquí no-dijo y yo cerré los ojos ya me había posicionado entre sus piernas.

-. Aquí sí- dije y entre en ella mientras esta se retorcía -. Pero si quieres – me iba deslizando fuera de su cuerpo.

-. No, termina lo iniciado- dijo enrollando sus piernas en mis caderas y como buen hombre complací a mi mujer.

-. Eres maravillosa sabes? me encanta discutir contigo- ella me entrecerró los ojos lentamente salí de mi mujer y acomodamos nuestras ropas.

-. Draco – me llamaban y vi mi reloj las 11:00pm

-. Nos están buscando vamos a si…-le tape la boca se acercaban

-. Están cerca además no te va a gustar que te vean toda ruborizada y a mi entre tus piernas sudado, jadeando y algo feliz – y ella negó con la cabeza como lo hace una niña mi niña estaba hermosa lo más probable es que ya estuviéramos embarazados.

Al parecer ya se habían ido; así que me levante arregle mejor mi camisa y pantalón. Ella arreglo su vestido. Caminamos hasta la casa despacito parecíamos prófugos decidí entrar por una puerta trasera a mi casa, ambos teníamos hambre. La puerta trasera daba a la cocina.

-. Toma comida de la nevera en este canasto y lo llevas a la habitación yo hablo con ellos vale te veo en tres minutos- dije y ella asintió

Y yo fui a la sala donde se escuchaba que estaban.

-. Buenas noches y eso que están despiertos a esta hora?- dije lo más natural posible

-. Te buscamos porque no estabas en casa estábamos muy preocupados – dijo Paola y me sentí mal.

-. Oh lo siento, es que se me paso el tiempo volando. Siento haberlos preocupados. Ahora que les parece el día de mañana libre; pueden ir a la plaza hacer lo que quieran vale- y todos asintieron sonrientes -. Bueno, que descansen. Hasta mañana y disculpen la preocupación – dije y fui a la habitación en ella estaba ella la mujer más hermosa del mundo quitando su vestido se me antojo tenerla de nuevo-. Esta hermosa – dije acercándome a ella.

-. Oye ya fue mucho por hoy; además, ya lo hicimos cinco veces – dijo, pero yo ya la tenía en una de las mesitas besando su cuello su pecho haciéndola mía.

-. Nunca hay una sexta mala – dije ya algo agitado por esa descarga de pasión entre ambos.

-. Vamos a bañarnos, tengo hambre y algo de sueño…- dijo y como ya estábamos desnudos solo la lleve al baño, pero ella se baño alejada de mí -. Por si las moscas no – dijo ella.

Nos pusimos pijamas, ella siempre debía arroparse mucho yo dormía en pantalones largos y suéter para mi gusto ella tenía mucha ropa, pero bueno no estaba acostumbrada a mi clima. Empezamos a comer.

-. Toma – me tendió uvas, luego arroz con leche, fresas. Ella primero comía, después me daba a mí. Era tan hermosa. Terminamos con la cesta de comida, ella había traído bastantes cosas por ultimo tomamos leche de chocolate con unos panecillos -. Satisfecho cierto- dijo ella y yo negué.

-. Me faltas tú – y ella me entrecerró los ojos.

-. Eres insaciable- y yo sonreí.

-. Tú me haces ser así – justifique mis acciones.

-. Vamos a cepillarnos vale- dijo evadiendo el tema se levanto de la cama con dirección al baño y yo la seguí.

Pov. Hermionie.

Me sentía un poco incomoda, no conocía esa parte del que hace tres días era mi hermano y ahora era mi pareja. Todo había pasado muy rápido además él quería un bebé yo era muy joven y sí, me gustaba estar él lo amaba sí, pero… el llego al baño y yo le sonreí.

-. ¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara?- pregunto besándome me gustaban sus besos.

-. Nada – dije, pero él me miro a él no le podía mentir.

-. Sabes que no es cierto. Dime qué te pasa- exigió.

-. Es que esto es tan…- y él me abrazo, yo enterrando mi cabeza en su cuello.

-. ¿Es tan qué? – pregunto, pero yo me separe y negué el necesitaba ser feliz y yo debía acostumbrarme a esto como lo hacía con todo.

-. Nada, es solo que debo acostumbrarme a todo esto.

-. No mientas, no me gusta que lo hagas.

-. Bueno es que tu y yo éramos hermanos hace tres… cuatro días ahora somos pareja, que pareciera que estuviera en celo – ambos sonreímos por mi termino -. Además yo se que tienes 27 años, pero yo soy muy joven para ser madre

Pov. Draco.

Ese era el pequeño, pero inmenso problema ella no quería estar embarazada aun.

-. No es cierto tú tienes 24, estas bien; además seriamos una hermosa familia- y ella negó

-. Yo quiero estudiar otra carrera, sabes que siempre soñé con tener una gran familia sí, pero yo ya tenía mis planes.

-. No te niego nada. Tu puedes hacer lo que desees, cumplir tus planes no te lo impido, pero tú también debes ayudarme a cumplir los míos.

-. Yo lo sé, pero creo que es demasiado pronto apenas llevamos tres días y sé que me dirás te conozco desde hace ya 20 años – y sonreímos eso le diría -. Pero debemos conocernos en este ámbito solo nos conocemos como amigos, pero no como pareja podemos experimentar saber que nos gusta hacer que prefieres no crees- en parte tenía razón y quizás la estaba presionando un poco.

-. Si lo creo – nos cepillamos.

Fuimos al dormitorio.

-. Tu duermes en tu cama vale – dijo ella señalando mi cama, una cama que no ocupaba hace meses.

-. Si como no- dije mientras me metía en nuestra cama.

-. Yo quiero dormir y con lo insaciable que eres, quizás no me dejes hacerlo y yo tengo sueño- dijo ella haciendo puchero.

-. ¿Enserio no quieres que duerma contigo?- pregunte atrayéndola a mí y acariciando sus brazos sus piernas y su vientre por ahora plano.

-. Estas jugando sucio- dijo medio afligida -. Eso no de vale – dijo y yo la gire.

-. Vale te dejare dormir bueno- y ella asintió.

Me desperté y eran las 7:00 am ya me había acostumbrado a hacerlo y me sentía más relajado. Ella no estaba, seguro está en la cocina.

Me bañe y vestí, ya quería verla

Una hora antes…

Pov. Tom.

Todo estaba listo solo tomaba mi último trago de aclimatador para soportar el clima frio de Calle Invierno y recuperar a mi mujer. En eso llego la hermosa Ginevra, tenía un traje rojo de tirantes ceñido al cuerpo se veía hermosa y sucedió algo raro e inesperado. Mi cuerpo reacciono al verla.

-. Vengo a decirte que ya me voy – se puso algo pálida y llevo una mano a su vientre

-. Te sientes mal- pregunte, pero ella respiro profundamente y se recupero, pero no dejaba de tocar su vientre-. Te duele el estomago si es eso le digo a Carmen que te de algo…

-. No, ya estoy bien, espero que seas feliz con ella- dijo y me molesto su tono así que me levante, pero ella se giro. Iba a salir y me encendí de solo ver su figura en ese traje algo corto para mi gusto. Así que me acerque a ella, la pegue a mí para que me sintiera -. No déjame ya no quiero estar contigo- dijo y se soltó de mi agarre cosa que me excito mas, pero cuando iba a salir de mi estudio cerré la puerta

-. No sé, yo si quiero- dije pero ella abrió la puerta de nuevo

-. Pero yo no, así que me voy- cerré la puerta con seguro y me puse en medio solo quería tenerla

-. Estas conmigo y te vas- y ella negó

-. Déjame ir ahora- dijo e intento quitarme de la puerta pero no lo logro

-. Ya hable- dije acercándome y ella retrocediendo, hasta que topó con mi escritorio. Se iba a mover a otro lado, pero yo ya la había acorralado y empezaba a besarla, ella me apartaba.

-. Déjame, no voy a estar contigo nunca más – pero yo la acomode en el escritorio, ella forcejeaba, pero yo logre arrancarle su vestido y vi ese cuerpo que era mío, solo mío. De nadie más -. No, déjame no quiero- la ignore por completo, solo quería saciar mi sed por ella. Arranque su ropa íntima -. No, por favor no- me gustaba la expresión de su rostro, su miedo me encendía más. Solo le sonreí y la bese esos labios rojos, ella me mordió, me enfurecí y con sus piernas, no lo previne me golpeo, un fuerte golpe que me tiro al suelo-. Te odio – ella se veía tan sexy así despeinada algo lloroso. Se empezó a tratar de poner su traje por ahora no podía detenerla, pero antes de que saliera…

-. Esto lo pagaras, pero será cuando regrese, las dos serán para mí.

-. Ella no te ama, te odia al igual que yo- y salió corriendo de mi estudio ella podía correr, pero no lo haría para siempre

Antes de irme, di la orden de que no la dejaran salir…

Bueno como pueden ver no todo es color de rosas besos

d. f.