Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –

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Protegiéndote

Capítulo 8:

Pasaron la semana completa esforzándose, leyendo documentos hasta que se quedaban dormidos, preparando discursos. Para lo único que dejaban el trabajo durante esa semana era para sus necesidades básicas, ya sea comer, ir al baño a ducharse, etc. y dormir. Prepararon todo para que el juicio sea el lunes de la semana entrante.

Hinata había organizado antes los preparativos para el juicio, esto normalmente les tomaría por lo menos tres semanas, ahora debían tener todo hecho y dispuesto para el lunes -Suspiró lentamente- le dolían todos los músculos, tenía ojeras y por lo visto Sasuke estaba igual o peor. Él era el que debía defender a los Sabaku No contra un tal Orochimaru. Aunque se vea estúpido que una sola persona demande a una empresa, el tal Orochimaru es un hombre con mucho poder.

La noche antes del gran día del juicio, Sasuke se le acerca a Hinata que estaba que se desplomaba a dormir feliz en la gran cama del hotel pero al notar que el chico se acercaba guardó su compostura frente a él por un tiempo más.

–Hinata… –Comenzó en un tono neutro, la aludida lo miró expectante. –Yo quería… –Hinata pudo notar como le costaba decir esas palabras. –Quería agradecerte por tu apoyo, no sabes cuánta ayuda me has dado y para agradecerte mejor yo… –A Sasuke le apareció un lindo sonrojo en sus blancas mejillas que Hinata encontró adorable. –Quiero invitarte a celebrar juntos. –La cara de sorpresa de Hinata era de esperarse. Técnicamente lo que le estaba proponiendo era una… Cita. –Si perdemos, no me importa. –Hinata no sabía que decir, se quedó completamente sin palabras. –Bueno, si no te interesa, no te preocupes, ya veré la forma de agradecerte todo. –Hinata continuaba en mutismo absoluto, Sasuke se puso un poco incómodo, al intentar salir del departamento la mano agarrada a su brazo de Hinata lo detuvo.

–¡No te vayas! Digo, no se vaya Sasuke-san… Yo, e-estaría muy alagada de salir c-con usted. –Logró expresar la ojiperla.

El moreno solo dijo un leve "Gracias" y se retiró de la habitación dejándola completamente sola y con la cara rojísima. No sabía si agradecerle el hecho de irse, pero no quería que viese su cara avergonzada. Se preparó para acostarse y al instante en que sus ojos perla se cerraron entró en un sueño reconfortante.

Sasuke al salir fue corriendo al ascensor que por suerte estaba vacío, no aguantó más y estalló su alegría saltando, gritando y con sus mejillas en un leve tono rosa. Sintió que ese fue el mejor día de su vida. Caminó por la playa de Suna hasta que le entró el sueño, al volver encontró a Hinata durmiendo plácidamente con una sonrisa. Pronto se rindió al cansancio y se quedó dormido.

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Ya por la mañana, los dos morenos estaban nerviosos y ansiosos esperando el comienzo del juicio. Todo debía salir perfecto.

–Sasuke-san. –Le llamó.

–Hmp.

–Yo… Quería decirle que… Yo –¡Que difícil! –…Yo confío en usted y sé que todo saldrá bien. –Dijo por fin. El Uchiha solo le pudo quedar mirando, sonrió y le revolvió el cabello diciéndole.

–Gracias, pero no deberías preocuparte. Somos los mejores.

–Hai. –Sonriendo siguió al moreno en dirección a las grandes puertas del lugar.

Todo fue realmente agotador. El tal Orochimaru sí que era bueno respondiendo. Sasuke sintió en un momento que iba a ceder, pero solo mirar la determinación en los ojos de su compañera le hiso retomar las fuerzas perdidas.

El juicio duró más de tres horas, ahora sólo había que esperar la decisión del jurado. Los morenos estaban nerviosos pero confiados al mismo tiempo, pusieron mucho esfuerzo en todo como para que perdiesen.

–La decisión del jurado en el caso Orochimaru vs Compañía de los Sabaku No es…

Orochimaru estaba realmente confiado, tenía buenos argumentos y el soborno que les dio a los jueces era imposible que rechazasen. Lo sentía mucho por el chico joven que le tocó de adversario, era muy bueno, se manejaba muy bien en el tema, pero la pelea la tenía ganada desde que demandó a la compañía del pelirrojo.

–El veredicto de los jueces es… –Todos en la sala expectantes y nerviosos por el resultado de tanta pelea. –Se declara fallo en contra el empresario Orochimaru. Se le acusa de soborno e injuria y debe pagar una multa de 5 millones. Los Sabaku No, no hicieron nada que incumpla las leyes de Suna, queda en libertad y absuelto de las acusaciones que se le inculpaba. Se cierra la sesión final.

Hinata y Sasuke no daban crédito a lo que presenciaban. Esperaban ganar pero el sabor de la victoria se sintió realmente increíble, tanto que no daban lugar a palabras. La ojiperla dejando de lado su vergüenza corrió en busca del joven para abrasarle y decirle mil y una felicitaciones, el moreno se sonrojó por el acto repentino de su compañera pero no hiso nada por separarse.

Gaara junto con sus hermanos se acercaron donde los morenos, dándoles las gracias. Invitándoles a venir más seguido y ofreciéndoles un contrato en el que Sasuke desde ese momento sería el abogado oficial de los Sabaku No. Sasuke aceptó la propuesta y al retirarse firmarían.

Al llegar al hotel tenían una video llamada desde Konoha. Al entrar a la sala la cara de Mikoto, Fugaku e Itachi Uchiha aparecieron en la pantalla.

–Hijo, hemos escuchado la noticia. Felicidades. –Mikoto estaba al borde de las lágrimas de emoción.

–Sasuke, estoy muy orgulloso de ti. –Fugaku mostró una sonrisa torcida. Hinata supo al momento que Sasuke estaba desbordante de felicidad.

–Sasuke, eres el mejor. Te esperamos con ansias en Konoha. –Itachi sonriente le hablaba al moreno en Suna que ya juraba en ese momento que nadie estaba más feliz que él.

–Gracias. Solo les quería pedir un favor… –Mikoto fue la única persona que notó de qué se trataba al ver cómo su hijo observó un pequeño instante a la morena a su lado. –Quiero quedarme un tiempo más en Suna. Necesito descansar.

Fugaku que pensó un momento la petición de su hijo termino diciendo. –Está bien hijo. Te lo mereces.

–Hmp. Gracias. –Y con una mirada hacia la morena que se reverenció como despedida formal se retiraron bajo la atenta mirada de la madre Uchiha.

Una vez en la habitación, dejaron todas las cosas donde correspondía y terminaron abrazados de solo recordar la victoria. El abraso no acababa nunca, cuando lo notaron solo se quedaron mirando fijamente, sus labios se acercaban tentadoramente a los del otro, solo el tono de llamado del Uchiha pudo interrumpir el momento que se estaba dando.

–Tsk. Diga… Oh, enseguida.

–S-sasuke-san…

–Vamos, arréglate.

–¿Eh?

–Vamos a salir ¿Lo recuerdas?

–¡Oh! –¡Se le había olvidado completamente!

–Estaré afuera esperándote. –Ahora que le miraba mejor, el Uchiha estaba listo para salir, pero ella ni se había fijado. Al sentir que Sasuke se retiró de la habitación de una carrera se arregló para salir.

Su pelo amarrado en una coleta alta dejando a los lados sus mechones, maquillaje leve, un vestido azul perlado hasta la rodilla, cartera blanca y tacones del color de la cartera para hacer juego con sus ojos deslumbraron los ojos del moreno al verla bajar las escaleras con un leve tono rosa en sus opalinas mejillas.

–T-te ves m-muy linda. –Y se odio por tartamudear en un momento así.

–G-gracias.

Su velada fue en un restaurant con vista al mar en las hermosas playas de Suna. Finalmente se retiraron a un mirador. No se dieron cuenta de que un paparazzi que les reconoció pudo captar el momento en el que los dos morenos comparten un cariñoso abrazo.

Cuando se retiraron finalmente de vuelta al hotel, se quedaron mirando unos momentos antes de sonreírse y comenzar a arreglarse para ir a dormir, había sido un día agotador realmente. Los siguientes días solo pudieron salir y disfrutar de unas pequeñas vacaciones recorriendo Suna, jugando en la playa, corriendo detrás del otro, se sentían como niños de nuevo. Tan absortos del mundo estaban que nunca pudieron notar al paparazzi que desde el primer día comenzó a seguirles el paso.

Al volver a Konoha Hinata recibió la llamada de parte de la secretaria de Fugaku Uchiha diciéndole que la necesitaba urgentemente en su oficina, obviamente no tuvo más opción que ir. Al entrar se encontró con la mirada severa del mayor.

–Señorita Hyuga, siéntese. –La invitó a pasar.

–Hai.

–Creo que debe conocer el motivo de mi llamado.

–N-no señor, no puedo imaginármelo.

–Pues debe hacer memoria nada más. Usted ha roto una regla muy importante aquí.

–Señor, la verdad no logro entenderle muy bien.

–¿Qué relación tienes con mi hijo? –Preguntó sin rodeos.

–¿Eh? ¿A qué se refiere con…

–En una revista de farándula me comunicaron que mi pequeño hijo apareció. –Le acerca la revista a Hinata que abrió los ojos de la sorpresa que sintió al ver en las fotos a ella y a Sasuke en Suna abrasados, jugando y sonriéndose. En el título decía "El romance secreto del gran abogado Uchiha". –¿Tienes algo que explicar?

–Eh yo no…

–¿O son falsas?

–… N-no, no son falsas, pero yo y Sasuke-san no tenemos nada, yo solo soy su secretaria.

–Pues lamento comunicarle esto señorita pero usted ya no será más la secretaria de mi hijo. –Hinata solo lo pudo quedar mirándolo con cara de incredulidad y la boca levemente abierta.