Capítulo 7: A Stab of Happiness
Cuando Scout despertó muchas horas después, ya no se hallaba en medio del bosque. Estaba en el coche de Engineer, entre Soldier y Spy. El frondoso bosque y las bases situadas en sus proximidades había quedado muy atrás, y el coche circulaba por el desierto de Badlands. El sol estaba bastante alto, por lo que debía ser como mínimo medio día. En el interior del vehículo hacía un calor terrible, pese a tener las ventanas abiertas. Soldier, quien murmuraba en sueños cosas extrañas sobre nazis y robots, se había quedado en camiseta interior, mientras que Spy, quien estaba medio dormido, se había quitado la chaqueta y remangado la camisa. Pyro y Engineer, quienes viajaban delante, no se habían quitado sus uniformes, aunque Pyro viajaba con medio cuerpo fuera del vehículo (Scout no pudo evitar que le recordara a un perro viajando) y Engineer se había quitado el casco.
-Bonjour, beauté de sommeil- le saludó Spy, tras bostezar, al ver que se había despertado.
-¿Qué? Ya sables que no hablo tu mierda de idioma- replicó Scout medio adormilado.- ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Por qué ya no estamos en Nightfall?
- Tu amigo "Bat" se ha ocupado de borrar nuestra base en Nightfall del mapa- respondió Engineer.
- Creo que ya no puedo decir que sea mi amigo- murmuró el bostoniano enojado tras recordar su encuentro con su viejo amigo.- Anoche me pidió que me reuniera con él y me dijo que erais demonios. ¡Se le ha ido la olla!
- ¿Recuerdas lo que pasó después?- quiso saber Spy.
-Estábamos discutiendo, él se acercó a mi y... no recuerdo nada más- respondió el bostoniano tratando de hacer memoria, pero no lograba obtener ningún recuerdo.- ¿Qué paso anoche? ¿Cómo consiguió destruir la base?
Engineer y Spy le explicaron todo lo que había ocurrido la noche anterior. Las explosiones, el accidente que casi sufrieron Heavy y Medic, el ataque de "el Bateador" usando su cuerpo, cómo Pyro lo había repelido y la decisión imposible de revocar de Soldier de hacer una consulta a su compañero de piso.
-Entonces... ¿"el Bateador" esta usando mi cuerpo para acabar con vosotros?- preguntó Scout tratando de esconder su temor.- Eso explicaría porque me quedo dormido de repente, pero sigo sin entender por qué tiene que usar precisamente mi cuerpo y por qué os ataca precisamente a vosotros.
-Hay muchas cuestiones sin resolver en este que Soldier tenga razón por una vez y Merasmus sea capaz de darnos algunas respuestas- comentó Engineer.
Scout asintió. Spy dio otro bostezo y se recostó en su asiento.
-Bueno, creo que después de conducir toda la noche, me merezco un buen descanso. Avisadme cuando paremos a comer.
Y dicho esto se dispuso a dormir. Engineer no hizo ningún comentario más, concentrándose en la carretera. Scout, por su parte, se limitó a recordar el sueño que había tenido, continuación inmediata del anterior.
En el interior del almacén se había encontrado una vez más con "el Juez", quien contemplaba el enorme dibujo de un anuncio de comida de gatos. Se acercó a saludar al gato, pero a medio camino, le pareció que todo se volvía blanco, frío y vacío. Scout parpadeó un segundo y todo había vuelto a su estado habitual.
-¿No es este llamamiento tan efectivo y eficiente a la vez que desafía los estándares del consumismo?- le preguntó el gato sin apartar al vista del anuncio.
-"Para una piel más sedosa: las fuentes de carne de Alma"- leyó Scout, sin impresionarse.
-Oh, ¿puedes leer esto?- preguntó el gato con curiosidad. El bostoniano le lanzó una mirada asesina, como diciéndole "puesclaroquepuedoleerestoycualquierotracosa¿tehas creídoquesoyidiota?" El gato se apresuró a cambiar de tema.- De cualquier forma, me agrada haberte encontrado. Quizás puedas ayudarme a desvelar el misterio que el destino ha traído ante mi- Scout lo miró con curiosidad.- Resulta que mi hermano ha vivido en este área durante muchos años, pero por desgracia no he sido capaz de encontrarlo- explicó el gato.- He intentado ir a la azotea de la biblioteca, donde reside. Sin embargo, la puerta estaba cerrada. Incluso con mis largas horas de maullidos y compulsivos, repetitivos arañazos en la puerta no han conseguido nada. Mi petición es la siguiente: si a la vuelta de alguna esquina te encuentras con Valerie, dale recuerdos de mi parte.
-No hay problema- le dijo Scout, y con un gesto se despidió del animal. A la salida de la habitación, Scout se encontró con un mecanismo para llamar a un Pédalo. Los pédalos eran el medio de transporte sobre líquidos de aquel mundo. Consistían en una barca con forma de pato que iba a pedales. Scout dio las gracias a que ninguno de sus compañeros pudieran verle montado en uno de esos, porque era muy ridículo. Tras montar en el Pédalo, que había aparecido en una zona contigua a la biblioteca, Scout llegó a un parque de atracciones.
-Esto ya me mola más- dijo Scout a contemplar la enorme montaña rusa. Para sorpresa del bostoniano, la entrada al recinto del parque no tenía cola alguna para la buena pinta que tenía. No tardó en recordar que los habitantes, que por lo que había podido averiguar en la biblioteca se llamaban "Elsens", de aquel lugar eran paranoicos e hipocondríacos, así que si tenían miedo de unos libros o de las paredes, ¿cómo no iban a asustarse de una atracción tan alucinante como la montaña rusa?
-Quizás si entro en la habitación esta deje de existir- oyó murmurar a un Elsen.- Y entonces caeré en un abismo que ni si quiera existe en si mismo.
-Tío, esa actitud tan pesimista me deprime hasta a mi- le dijo Scout. Luego, con una sonrisa de maldad, añadió- Tengo una idea...¡ tu y yo vamos a montar en la montaña rusa!
-¡¿ QUÉ?! ¿¡EN LA MONTAÑA RUSA!?- y tras ese grito, el Elsen se desplomó, inconsciente.
-Bueno, al menos no le ha reventado la cabeza...- murmuró Scout, resignado.
Para desagrado, pero no sorpresa, del mercenario, la montaña rusa estaba cerrada por ser insegura. Molesto, decidió buscar otra atracción.
-"Un paseo en Pédalo" ¿Por qué no? Ya que estoy aquí, debería montarme en algo- se dijo a si mismo.
El paseo en Pédalo resultó ser muy aburrido, pero Scout se había dado cuenta de que podía saltarse las corrientes que empujaban el Pédalo automáticamente si tenía precaución. En su segunda vuelta acabó en un islote donde había una solitaria palanca.
-"Esta palanca previene el acceso a la Montaña Rusa. Dejar activada, por favor"- leyó el mercenario.- ¿Pues sabes qué? Fuck the police- y dicho esto, soltando una carcajada traviesa, accionó la palanca.- ¡Ahora a divertirse!
Scout terminó el recorrido en Pédalo y fue directamente a la montaña rusa, con la alegría de un niño al que le han comprado una bicicleta nueva. Ignorando las protestas y los gemidos de horror de los Elsen al verle correr hacia una atracción tan peligrosa, el mercenario subió las altas escaleras, solo para encontrarse con una estatua del vendedor justo al lado del vagón.
-¿Qué coño hace esto aquí?- se preguntó contemplando la estatua incrédulo. La picó con el dedo con la intención de comprobar de que material estaba hecha, pero esta cayo al suelo. Debido al golpe, la cabeza de la estatua(que al parecer estaba mal pegada) salió disparada escaleras abajo.
-Estoo... mejor me monto ya.
Y tras pronunciar esas palabras Scout se montó de un salto en el vagón de la montaña rusa, la atracción poniéndoselo en marcha automáticamente. El bostoniano levantó los brazos entusiasmado cuando el vagón empezó a adquirir velocidad al bajar la rampa... solo para pararse cinco segundos después.
-Espera, ¡¿tanto rollo para esta puta mierda?!- gritó enfadado tras bajarse. El Elsen encargado de la atracción se acercó a él.- ¿Qué es eso?- preguntó el bostoniano, molesto. El Elsen le enseñó la foto que le había tomado durante su corto viaje en la atracción.- Oh, ¡eres un fan!- exclamó alegre.- ¡Espera que te la firmo!- Sacando un bolígrafo de la nada, Scout firmó la foto: "de el tío más molón del universo para ti".- ¡Venga, disfrútala!- y dejando al Elsen estupefacto y con la palabra en la boca se fue de allí.
-¿Y qué se supone que voy a hacer con esto?- murmuró el Elsen mirando la foto.- ¡Espera! ¡Me puedo cortar con los filos!- y tras soltar un gritito que sonaba como una niña pequeña asustada, arrojó la fotografía a las vías de la montaña rusa.
Scout volvió al vestíbulo del parque. Aún le quedaba una atracción por visitar: el juego de los globos, donde además daban un premio especial.
-Una más no me va a hacer daño y quiero saber que es ese premio- dijo entrando en la atracción.
El juego de los globos consistía en competir contra un Elsen y quién tuviera que reventar el último globo perdía. En un principio Scout pensaba que ganar sería coser y cantar.
Pronto prefirió estar intentando robarle el Focata al Heavy enemigo.
-¡En serio! ¡Ya van ocho veces derrotado! ¡Esto es una puta mierda!- exclamó Scout cabreado.
-¿Se rinde?
-¡Ni de coña!
Finalmente, Scout logró encontrar la combinación correcta para explotar los globos y ganar.
-He...he...perdido- dijo el Elsen incrédulo.
-¡Ja! ¡Jodete!- rió Scout sin notar que la respiración del Elsen empezaba a acelerarse.
-No...eso es imposible... he estado haciendo trampas desde el principio... - decía el Elsen, su respiración cada vez más y más rápida.- ¡Has hecho trampa!
-Espera, pero si acabas de confesar que el tramposo eres tú- replicó Scout. Como medida preventiva, llevó su mano a la mochila, listo para sacar su arma en cuanto llegara el momento. Por el comportamiento del Elsen, sabía lo que estaba apunto de ocurrir.
-¡Te arrepentirás de esto!- gritó el Elsen entre gemidos.
Un humo negro y espeso comenzó a salir por los orificios nasales, la boca y las orejas del Elsen. Pocos segundos después, la cabeza de este explotó, de su cuello saliendo más de ese humo, el resto de piel volviéndose del mismo color del humo.
No era la primera vez que Scout había visto un Elsen transformarse en un Quemado. La primera vez había sido en la oficina de correos de la zona 1. A partir de ahí encontró muchos más, pero eso no significaba que le impresionara menos que la primera vez. Este sin embargo era diferente a los anteriores. Poco más arriba del nacimiento de la columna de humo que hacia las veces de cuello, este estaba atravesada por cuatro aros blancos, contenidos dentro de otro aro más grande.
La monstruosidad que era ahora el Elsen se abalanzó sobre Scout, dispuesto a poner fin a su vida, pero este no lo pensó dos veces: de su mochila sacó su escopeta recortada y disparó al Quemado en el corazón (aunque las armas de fuego no funcionaran con los espectros, si lo hacían con los Quemados).
El monstruo de humo murió en el acto, su cuerpo desvaneciéndose en el aire. Lo único que quedó de él fue el premio por ganar el juego.
-¿Tanto rollo por una corbata? - dijo un indignado Scout tras recoger el premio del suelo.- En fin, para algo tendrá que servir.
Scout regresó al vestíbulo, donde el resto de Elsens habían entrado en pánico tras ver al Quemado, gritando horrorizados. El bostoniano gruñó, abatido, y salió de aquel decepcionante lugar. Una vez estuvo de vuelta frente al edificio de la biblioteca, Scout se detuvo a pensar en su siguiente parada.
-Ya he examinado la biblioteca, exorcizado el centro comercial, pasado un rato aburrido en el parque de atracciones y sigue sin haber rastro del hermano del Juez... ¿se me habrá pasado algo por alto? Quizás debería ir a buscarlo y preguntarle.
Pero en lugar de acabar en el Centro Comercial, al salir por una de las calles que rodeaban al edificio, Scout había acabado en otra parte.
-"Zona Residencial"- leyó el joven en un cartel.- Ya decía yo que me faltaba algo. "Se prohíbe el paso a cualquier persona ajena. Se recuerda que se debe llevar la corbata reglamentaria para pasar". Oh, así que para eso sirve.
Scout se ajustó la corbata y miró su reflejo en una ventana.
- Me encantaría oír a mis fans conteniendo la respiración entusiasmadas al verme tan sexy.
El bostoniano se encaminó entonces hacia la barrera que prevenía el acceso a la "zona Residencial".
-Oh, llevas corbata. Significa que debes vivir aquí- dijo el Elsen encargado de la sgeuridad al verle y quitó la barrera.
Mientras se adentraba en ella, Scout trataba de mantener la risa: encima de paranoicos y asmáticos, eran tontos. Al dar unos pocos pasos, oyó una voz conocida. Scout se asomó desde una esquina, evitando ser visto. Japhet, el gato con el que se había enfrentado en la biblioteca, se hallaba frente a un grupo de nueve Elsens, como si estuviera dando un discurso, pero estos no parecían prestar atención alguna.
- Aún estáis a tiempo de arrepentiros de vuestra ignorancia, desgraciados sin gratitud. Rogad mi perdón inmediatamente, o seréis devueltos al limbo en este momento- decía Japhet, hablando a los Elsen como si fuera un ser superior a ellos.
-¿Habéis oído algo?- preguntó uno de los elsens del grupo a sus compañeros.
-¡Pobres cretinos! ¡Estoy aquí, frente a vosotros, listo para enviaros al infierno!- bramó el gato con furia. Después pareció relajarse unos instantes, y de manera fría añadió- ¿y bien? ¿Estáis listos para pedir perdón a vuestro padre y protector, banda de peleles?
-"¿Padre? ¿Protector? Solo es un maldito gato, ¿por qué se da tantos aires?"- se preguntaba Scout.
Por su parte, los Elsen por fin repararon en la presencia de Japhet.
-No hay nada aquí, salvo ese viejo gato- dijo otro Elsen.
-Podría ser peligroso... sus garras están afiladas- gimió asustado un tercer Elsen.
-Sí, y podría contagiarnos alguna enfermedad- concordó el primer Elsen que había hablado, el Elsen anterior escondiéndose tras un cuarto, mirando al gato atemorizado.
-¿Habéis oído la historia de el tipo que fue arañado por un gato?- preguntó un quinto Elsen.
-¡Aaarghh!¡Os odio! ¡Os odio a todos!- gritó Japhet con rabia, su paciencia ya agotada.
-¿Pero de quién procede esa voz?- preguntó el segundo Elsen.
-Debe ser alguien que esta de mal humor...- respondió el cuarto.
-Sí, debería tomarse su tiempo para relajarse y disfrutar de este lugar... tan plano y tranquilo- comentó el quinto.- Aquí estamos a salvo.
Scout dio un largo suspiro. Comprendía el comportamiento de Japhet en cierta medida. Si fuera él quien debiera cuidar de aquellos tipos, también estaría enfadado.
Entonces, se dio cuenta de algo. Dedan también había estado furioso con sus empleados, sus protegidos, cuando le conoció. Las palabras del guardián de la zona uno resonaron en su mente : "allí encontrarás a alguien, que al igual que yo necesita que le recuerdes algo"
-Entonces, ¿es Japhet a quién se refería Dedan?- dijo Scout para si mismo.
-¡Pero fui yo!- los gritos de Japhet interrumpieron los pensamientos de Scout.-¡Yo fui aquel que lo hizo todo así para vosotros! ¿Acaso estáis tan cegados por vuestro miedo a vivir?- por un segundo, mas que enfadado a Scout le parecía que estaba desesperado.
-Todo esto es muy extraño, ¿a que sí?- preguntó un sexto Elsen a sus compañeros, quienes asintieron.
-¡Se acabó!- volvió a gritar Japhet, esta vez completamente furioso.- Os voy a enseñar a respetarme... En ese instante, un circulo de ocho fantasmas rodeó a los Elsens, quienes huyeron despavoridos. Japhet abandonó la plaza inmediatamente.
-Rayos, mejor que me ocupe de esos bichejos antes de que...- a uno de los Elsen que pasaba corriendo por su lado le reventó la cabeza-... tarde. Scout salió a la caza de los espectros.
Mientras corría a toda velocidad, eliminando a aquellos que encontraba a su paso, trataba de evitar a los Elsen que estaban a punto de convertirse en Quemados. Unos a unos, los fantasmas invocados por Japhet fueron cayendo.
- Este era el séptimo, ¿dónde rayos esta el último?- gruñía Scout.- Quizás debería revisar el interior de las casas.
Scout entraba y salía de las casas y búnkeres cercanos, sin encontrar al último fantasma, encontrándose con Elsens atemorizados en su interior. Decidió no hablar con ellos para evitar que se transformaran debido al estrés. Finalmente, acabó en el interior de una casa donde un horrorizado Elsen se había escondido en el desván, detrás de unas cajas.
-No...No... Dejame solo- le dijo el Elsen al verle.-Te contaré todo...
-¿Todo? En ese caso, ¿cuántas cajas me faltan por abrir para que me salga un inusual?- fue lo que preguntó Scout, casi sin pensar.
-¿Qué? No se de lo que estas hablando- respondió el Elsen.
- Cosas mías- replicó Scout, decepcionado.
Un grito de terror resonó en la calle, lo que hizo que el bostoniano saliera corriendo de la casa. Gracias a aquel grito descubrió al último espectro, justo a tiempo para evitar que matara a un Elsen a quien había arrinconado en una esquina.
-¡Muere otra vez!- gritó mientras propinaba un fuerte golpe con su bate al espectro, acabando con él en el acto.
Con la amenaza de los espectros erradicada, los Elsen que habían sobrevivido, llevaron a Scout a la plaza central.
- Por los pelos, pero ya he acabado con esos bichos- dijo Scout al grupo de Elsens que había logrado salvar.-Aún tengo cosas que hacer, así que ¿podéis decirme donde puedo encontrar a Japhet?- preguntó.
-¿Japhet? ¿quién es Japhet?- preguntó uno de los Elsens. Scout puso los ojos en blanco, ¿acaso esperaba otra respuesta?
- Es el gato que os ha mandado los espectros encima- respondió el bostoniano.
-¿El gato?- preguntó otro Elsen. Scout asintió.- No lo sé... De cualquier forma, te damos las gracias por habernos ayudado- dijo el Elsen con un poco de temor en su voz, pero de forma educada.- Pero... eso que tienes ahí...
El Elsen señaló al bate.
-¿Qué le pasa a mi bate?
-Es un objeto terriblemente peligroso- respondió el Elsen.- Debo pedirte que abandones el área residencial y nos des tu corbata.
-Esta bien, ni que quisiera permanecer un segundo más en este sitio de locos- replicó Scout, tratando de contener su enojo mientras guardaba el bate y se arrancaba la corbata. Tras tirarla al suelo, se metió la mano de los bolsillos.- Menuda panda de desagradecidos- añadió por lo bajo mientras salía por su propio pie del área residencial para no volver.
Cuando la barrera que prevenía el acceso al área residencial se cerró tras él, para sorpresa del bostoniano "el Juez" acudió a su encuentro.
-No he visto a tu hermano Valeriana- informó el bostoniano al gato inmediatamente.- Pero hay otro gato llamado Japhet con el que tengo un asunto pendiente.
-No es Valeriana, es Valerie- corrigió "el Juez".- Y de eso mismo venía a hablarte. Aunque me avergüence necesito tu ayuda. Aparentemente Valiere ha caído de los raíles de la consciencia en las profundidades de una demencia incontrolable.
-" ¿Por qué todos los gatos de aquí usáis esas palabras y frases tan profundas y filosóficas? No entiendo nada de esa mierda"- estuvo tentado de decir Scout.
-Se llama a si mismo Japhet, además de decir ser el agente de la realeza que no es, se autoproclama líder de los espectros- siguió contando el gato.- Dos roles que ha usurpado, sin duda alguna.
Esas palabras sorprendieron a Scout. ¿Entonces, aquel gato era el hermano de "el Juez" y no el verdadero guardián de la zona? Entonces, ¿quién era el guardián y dónde estaba?
-¿Quién dirige a esas cosas, entonces?- le preguntó el Bostoniano.
-Te aseguro que nadie en este mundo tiene el control sobre los ectoplasmas... - respondió "el Juez".-Salvo quizás la Reina, aunque no he encontrado ninguna evidencia o testimonio para probar esta hipótesis.
De nuevo la dichosa Reina... si sólo pudiera tener unas palabras con ella, quizás podría averiguar lo que estaba pasando en aquel lugar, pensaba Scout.
-De cualquier modo, Valerie se ha establecido en la azotea de la biblioteca- continuó "el Juez".- Y, aunque supongo que esto es solo una coincidencia, parece que los fantasmas están colonizando los corredores de ese mismo edificio. Creo que esta es una misión perfecta para ti, llena de esa violencia gratuita a la que tanto reverencias con placer.
-Pues si lo que hago con los espectros te parece violento, mejor ni te imagines lo que se hace en mi curro- replicó Scout ante esas últimas palabras.- En fin, a la biblioteca otra vez.
-Iré detrás de ti.
-¿Detrás? Mejor súbete aquí- sugirió Scout, señalando a su gorra.- Iremos más rápido.
El gato asintió, dio un salto y se subió a la cabeza del mercenario, quien salió corriendo hacia la biblioteca.
Una vez en el interior del edifico, se dirigió hacia donde se había enfrentado con Japhet, o mejor dicho Valerie, la primera vez, encontrando ahora el camino despejado. Scout, con "el Juez " sobre su cabeza, continuó su ascenso por la biblioteca.
-Deberías leer los libros de verdad que te encuentres- le recomendó "el Juez", señalando a una estantería.- Estoy seguro de que están ahí por algún motivo. Scout se dirigió a la estantería y sacó el único libro de verdad que había en ella.
"Dibujando con su decreciente fuerza, él creó la biblioteca, más hermosa que nunca. Su altura perforó las humosas nubes y ahí permaneció"
Las dos páginas del libro que había leído estaban marcadas con unos números, mientras que el resto estaba en blanco.
-Otro jodido puzzle no...-se quejó Scout al entender lo que esos números significaban.
-Los puzzles son una parte importante de este mundo- dijo "el Juez".- Deberías tenerles respeto. Busca más libros.
Ambos, humano y gato continuaron ascendiendo por la Biblioteca, en busca de más libros marcado, acabando con los espectros que salían a su paso.
En el siguiente piso, encontraron cuatro estanterías con libros con las mismas marcas y con números escritos a pie de página:
"Semejante a un ángel guardián, él había hecho todo por ellos. Les había traído paz, seguridad y entretenimiento. Tal era su generosidad"
"Al principio todo iba bien y todos estaban bien, disfrutando de aquella nueva tierra con la inocencia de un niño. Corrían por las calles, disfrutando"
"Pero el dinamismo del mundo acabó volviendo loca a la gente. Olvidaron sus alegrías y sucumbieron a su neurosis de miedo y preocupación. No estaban"
"Mientras tanto, el Soberano de Alas de Fuego lloraba en su trono, su felicidad entristecida por haber sido olvidado por el hombre. Él ya no tenía más tiempo para sus preocupaciones"
No encontraron más libros en aquel piso, por lo que decidieron ir al siguiente. Scout no podía evitar tener un mal presentimiento acerca de la historia que los libros iban construyendo. En la escalera para acceder al siguiente piso, encontraron una nueva estantería.
" Y así el Pájaro de Fuego se convirtió en un gato, y el gato en un Gobernador. Enloquecido por su ira y tristeza, invocó una tormenta de espíritus malignos sobre sus súbditos. Su locura había"
-No me gusta nada el rumbo que esta tomando esta historia- dijo Scout para si mismo. "El Juez" no parecía percatarse de su nerviosismo.
Volvieron a ascender otro piso, y de nuevo hallaron otro libro.
"Mientras los espectros destruían el mundo que había creado, él subió a la cumbre de su mayor creación, la Gran Biblioteca"
El siguiente piso llevaba a una terraza desde la cual se veía un hermoso paisaje. Scout miró hacia arriba del edificio: aún quedaban un par de plantas por subir.
-Cuando esto acabe no voy a querer ver otra puta escalera en mi vida.
Scout entró en la sala. Ahí estaba el puzzle que tenía que resolver, activando los bloques en el orden correcto. Además, había una última estantería:
"No había nada más que hacer que esperar al hombre que se alzaría para destruirle. Porque en lo más profundo de su alma no había duda de que lo que había hecho era malvado. -Fin-"
Con un nudo en el estomago, Scout resolvió el puzzle que le separaba de la última planta de la biblioteca... del enfrentamiento contra aquel que era el guardián de aquella zona. Pero cuando Scout salió al exterior de la siguiente planta, el enemigo que se alzó frente a él no era lo que esperaba.
-¿QUÉ PUÑETAS ESTÁ HACIENDO UNA PUTA BALLENA AQUÍ ARRIBA?
Scout acabó rápidamente con el animal fuera de lugar y se asomó a la terraza: más ballenas volaban sobre las nubes.
-Conque decidiste seguir adelante- oyó decir a una voz conocida.
Scout se giró. Detrás de él estaba el vendedor.
-Oh, hola Zacharie- saludó el gato al vendedor- ¿A quién esperas vender...?
- Incluso este dialogo ha cambiado- interrumpió Zacharie. Luego, tras soltar una risa seca, se dirigió a Scout.- No respetas nada, ¿verdad?
-Pírate ratito. Tengo cosas que hacer aquí- le replicó el bostoniano, harto del aire de misterio del vendedor. Este, sin embargo, le bloqueó el acceso a la azotea.
-¿Qué esperas obtener con esta empresa? ¿Qué beneficio crees que sacarás?-le preguntó Zacharie. Scout iba a responder, pero el vendedor le interrumpió- nada. Eso es lo que obtendrás. Aunque... creo que no tendrás tanta suerte con este guardián como la tuviste con Dedan- rió el vendedor- aunque tranquilo: no morirás en este mundo. Él nunca permitirá que eso pase. Pero... no deberías campar a tus anchas o algo terrible te sucederá a ti y a aquellos que tanto te importan.
-¿Es eso una amenaza?- preguntó Scout con agresividad.
-Es una advertencia.
Y con esas palabras, Zacharie desapareció antes de que Scout o "el Juez" pudieran decir nada.
-Vaya, no se que le habrás hecho, pero Zacharie no suele comportarse así- comentó el gato.- Como sea, debemos apresurarnos hacia la azotea.
Scout asintió y subió la escalera de mano que le llevaba a la azotea, donde la batalla le esperaba. Una vez humano y gato llegaron a la cima, "el Juez" bajó de un salto de la cabeza de Scout. Ahí, frente a ellos, estaba quien buscaban.
-¡Valerie!- exclamó "el Juez" alegre al ver a su hermano.
-¿Valerie?- preguntó el aludido confundido. Después de unos segundos dijo- ese... es el nombre del gato. Me estas confundiendo con otro. ¡Yo soy el pájaro de fuego Japhet, guardián de la zona 2!
-¡Deja ya esas ilusiones paranoicas, querido hermano! Vuelve conmigo a la zona 0- le pidió "el Juez" un tanto nervioso, preocupado por el estado de salud mental de Valarie.- He construido un sótano donde podemos olvidar nuestras penas.
-Espera, ¿cómo has construido el sótano? ¡Eres un gato!- exclamó Scout, pero sus quejas fueron ignoradas.
-¡No soy tu hermano!- respondió Valerie, furioso.-¡Ni si quiera pertenezco a ninguna raza de depredadores! ¡Contempla mi verdadera cara, gato apestoso!
Valerie abrió la boca, revelando la cabeza de un pájaro.
-¿Va...Valerie?- preguntó "el Juez" retrocediendo horrorizado.
-¿Arquímides?- preguntó Scout recordando a la paloma de Medic que tenía la peculiar manía de meterse en el cuerpo de los pacientes del inestable, mentalmente hablando, doctor.
-No lo entiendes, ¿verdad? No soy Valerie, ¡soy Japhet!- proclamó el pájaro.- He asumido el control de tu desgraciado hermanito. Incapaz de mascar un pequeño pájaro hasta el final.
-Creo que esto es lo más asqueroso que he visto desde que Medic me abrió en canal para meterme un corazón nuevo- opinó Scout. Y después mirando a Japhet añadió- como sea, Dedan me ha enviado aquí para...
-¿Dedan?¿De qué conoces tú a Dedan?- preguntó confundido el guardián.- No me digas qué él ha.. tu has... - por un momento una sombra de preocupación pasó por el rostro del pájaro.-No importa- dijo finalmente.- Sea cual sea el resultado de esta batalla, esta zona será destruida igualmente.
Japhet, controlando el cuerpo de Valerie, adoptó una postura ofensiva. Scout echó a "el Juez2 hacia atrás, para apartarlo de la refriega y sacó su bate.
-...Valerie...- murmuró "el juez" con gran tristeza.
Fue entonces cuando la luz que entraba por la ventana del coche había despertado a Scout, poniendo fin a su sueño.
-¿Qué diablos significan estos sueños?- pensó el joven en voz alta.
-¿Qué dices?- preguntó Engineer, quien le había oído. Scout meditó durante unos segundos si debía contarle sus sueños a sus compañeros. Finalmente, decidió que sería lo mejor y procedió a explicar al texano y a Pyro todo lo que había soñado en las últimas noches de la manera más resumida posible. Ambos escucharon el relato del joven con interés.
- ¿Y dices que empezaste a tenerlos desde que "el Bateador" te poseyera por primera vez?- preguntó Engineer. El bostoniano asintió.- Interesante. Deberías contárselo a Merasmus cuando lleguemos a su casa. Según el mapa de Solly, y si no hay ningún incidente o atasco, deberíamos llegar a media tarde- el estomago del texano rugió.- Aunque creo que pronto tendremos que parar para comer- añadió avergonzado.
-¿De verdad crees que ese viejo gruñón invoca ojos demoníacos va a querer ayudarnos?- preguntó Scout.
-No, pero Soldier dice que si no quiere solo tendremos que obligarle- respondió Engineer señalando a Pyro, quien asintió enérgicamente.
-No puedo esperar a que esto acabe y que todo vuelva a la normalidad- suspiró el joven.
-Lo de normalidad es relativo, ¿verdad?- comentó el texano en tono de burla.
-Por supuesto- rió Scout.
-¡TOMA ESA, HITLER!- gritó Soldier en sueños, asuntando a Pyro, Engineer, y Scout y despertando Spy.
-Putain de imbécile- murmuró el último enojado, echando una mirada de odio a Soldier antes de quedarse dormido otra vez.
Varios kilómetros más lejos, mientras los vehículos del equipo circulaban por la carretera de Badlands hacia la casa de Merasmus, "el Bateador" caminaba sin prisa pero sin pausa, seguido de cerca por Alfa. Las quemaduras que Pyro le había infringido habían sanado rápidamente tras los cuidados de Zacharie, pero el recuerdo de la derrota aún ardía en su mente.
-No importa donde huyan, mientras Scout este con ellos podré encontrarles- decía el purificador para si mismo mientras contemplaba el horizonte del desierto, avanzando hacia él con paso decidido. No importaba el tiempo que tardara en alcanzarles, el único pensamiento perenne en la mente de "el bateador" era el deseo de purificar a esos seres. -Pronto volveremos a enfrentarnos y, esta vez, no perderé.
-Pues a esa velocidad, no vas a alcanzarles nunca.
Zacharie había aparecido tras él, montado en moto.
-¿Subes o qué?- preguntó el recién llegado.
-¿De dónde has sacado eso?- quiso saber "el Bateador" mientras se subía al vehículo.
-La he cogido prestada- mintió el vendedor.- Mola más que un Pédalo,¿verdad?
-No me importa que "mole" mientras sirva.
-Igual de soso que siempre- rió Zacharie mientras arrancaba la moto.
