MI novia Kagome
Cap. 8
'' Inocentemente cohibida''
La mujer corrió a abrazarlo sin importar que los demás miraran, se aferró muy fuertemente a él como si fuese la ultima vez que lo vería. Inuyasha sorprendido intentó separarla un poco de él, realmente lo estaba casi asfixiando. Estuvieron así durante algunos minutos, lo que le permitió observarla y descubrir los cambios en ella. Su esposa, Kikyo, estaba mas morena, ya no existía esa palidez que siempre la caracterizaba y además estaba más delgada de lo común.
Después de un gran saludo, ella se separó de él retrocediendo unos pasos.
-Pasa- dijo Inuyasha, cerrando la puerta con seguro para que pudieran hablar en privado y sus compañeros de trabajo no intervinieran. Ella entró a la oficina mirando como todo estaba como lo recordaba, se sentó en el sofá que estaba en posición hacia la ventana.
El silencio era incómodo no sabía que decirle, ni como tratarla, era distinto, no se lo esperaba aún. A veces uno dice que va a hacer algo, pero nunca lo haz experimentado hasta que te ocurre y reaccionas todo lo contrario a como pensabas. Así estaba él. Inuyasha se había prometido no volver a hablarle o si lo hacía la trataría cruelmente, pero no, ahí estaba sentado a su lado sin poder reclamarle, sin poder regañarla por su traición.
-Inuyasha- dijo ella llamando su atención- Yo…. Yo quería disculparme-
-¿Disculparte de qué? Todo está echo Kikyo, no puedes volver atrás- dijo secamente él intentando cumplir lo que se prometió.
-¿Me perdonas? Yo realmente no quise hacerlo-
-Sin embargo lo hiciste y si no hubieses querido, no lo hubieses hecho. Nadie te obligó, ni te amenazó- la chica parecía una pequeña niña cuando es regañada por sus padres por hacer alguna travesura. No se atrevía mirarlo a los ojos, ni a decir palabra alguna – Ni siquiera se me pasó por la cabeza esto, ni puedo creer aún que me hallas traicionado. ¿Cómo pudiste hacerlo¡ERA NUESTRA LUNA DE MIEL!- dijo gritando esta ultima frase soltando todo lo que sentía
-Pero…..Estoy arrepentida- murmuró ella mirando el suelo
-¿Y de qué me sirve que estés arrepentida?- dijo con tono de voz despectivo
-No lo sé, digo podríamos empezar de nuevo¿no crees?- preguntó subiendo su mirada hacia la de él
-¡POR DIOS, KIKYO!- exclamó irguiéndose y caminando por la sala- ¿Crees que es así de fácil?¿Crees que de un día para otro puedes llegar de nuevo a mi vida y hacer como que nada pasó? Esto es estúpido y ¿sabes? Sería mejor que dejemos esto hasta aquí y sigamos como si nunca nos hubiésemos casado- declaró produciendo el sentencioso silencio
-Pero….. pero, entonces tendrías que darme el divorcio-
-¿Lo quieres¿Para qué? No voy a permitir que te cases con ese idiota, primero muerto- gritó volteándose para darle la espalda a la chica.
El silencio nuevamente formó parte de la situación durante algunos segundos.
-¿Tú me amas aún?- le interrogó ansiosa con toda seguridad, observándolo esperando que se volteara a mirarla y le dijera un ''sí''.
-No….no lo sé- murmuró al fin aumentando la tensión entre ellos
-Entonces, creo que lo mejor sea que me des el divorcio- dijo ella con un nudo en la garganta. Kikyo sabía lo que le había hecho, sobretodo el daño que le causó y le dolía, porque aunque hubiese pasado todo eso entre ellos, ella aun lo quería ¿cómo no lo iba a querer o más aún amar? Si estuvieron años comprometidos, ella lo conoció cuando iba a la universidad y querían establecerse económicamente para poder casarse y formar una familia, una familia eso la hacía soñar como nunca y pensar que lo arruinó todo acostándose con un maldito que lo único que quería era estar con ella por dinero, interés. Y ni siquiera le fue fiel, después que se imaginó que la protegería, luego de que Inuyasha los viera en la cama. -¡Estúpida! Ahora si que te vas a ir a la mierda- se insultó a sí misma en su mente.
-Tengo que pensarlo. Ahora, no quiero ser descortés, pero necesito estar solo- dijo él sin mas que decir.
Ella con el ego hasta el suelo, tomó su bolso y salió rápidamente del recinto con lágrimas cayendo por sus mejillas. Está bien, se lo merecía, pero fue cruel.
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Por otra parte, Kagome caminaba hacia su hogar por la avenida principal. Recordando lo que había sucedido con Inuyasha, era algo que no se lo imaginaba aún, no sabía por qué, pero ese beso la dejó en las nubes en tan solo un instante y pensar que llevaba años sin tener pareja y de un día a otro llegó él sin planearlo y lo había cambiado todo. Antes no se percató mucho, pero realmente era guapo y pensar en él la hacía sonreír, provocando que la gente en la calle la mirara extrañamente, pero no le importaba.
Sin embargo, algo era extraño ¿por qué esa mujer había llegado tan raramente a comunicarle ese recado a Inuyasha? Se sintió curiosa, si tan solo se hubiese quedado unos minutos más, total no creía que él se enojara por escuchar ¿o sí? Eso la hacía sentir insegura ¿realmente conocía bien a Inuyasha¿Y si le escondía algo? No, no debía pensar en eso, debía confiar, confiar para que la relación entre ellos funcionara y no dejarse llevar por su pasado, porque fue fastidioso sentir que su ex la engañara y más con su mejor amiga. Además eso la llevó a desconfiar de los hombres y de la gente, la hizo ser alguien más bien solitaria, alguien que si conocía a otros no entregaba lo suficiente de ella o los alejaba, suspiró y sacó las llaves de su bolso. Al entrar al edificio habían varias cajas en un rincón, alguien debe de estar cambiándose imaginó ella, subió las escaleras hasta el segundo piso y por descuidada en el último escalón se tropezó cayendo con las manos apoyadas en el suelo.
-Auch- se quejó dándose vuelta para quedar sentada y sobarse una de sus rodillas. Eso había dolido, hace tiempo que no se caía tan fuerte.
-¿Puedo ayudarte?- murmuró una voz varonil desde atrás
Kagome volteo su cabeza para mirarlo, con mucha vergüenza. ¡La habían visto caerse! Se sonrojó de inmediato al ver lo guapo que era. Un hombre alto, ojos negros, de piel morena y atlético, y al parecer iba a ser su nuevo vecino porque había dejado la caja que sostenía en el suelo para brindarle su mano.
-Gracias- dijo tomándola y levantándose con su ayuda.
-No hay de que, y ten mas cuidado las escaleras son bastante peligrosas y no me hubiese gustado que una chica tan bella como tu le hubiese sucedido algo grave- dijo él con una voz muy sensual.
-….Y ¿te estás mudando?- preguntó ella desviando la conversación
-Sí, al departamento 107- señaló él con un gesto de manos
-Ah que bueno, entonces seremos vecinos. Yo vivo en el que está al lado izquierdo al tuyo-
-¡Que bien! Podría visitarte cuando quisiera- dijo mirándola intimidante a los ojos. Realmente él la cohibía, tenía algo que la hacía sentir así de incómoda.
-Claro, con gusto- dijo arreglando su bolso en su brazo.-Bueno, entonces estaremos viéndonos- murmuró ella sonriendo
-Bien, nos vemos. Tengo que seguir arreglando mi nuevo hogar- dijo acercándose a ella, besándola tranquilamente en su mejilla –Adiós- se despidió él tomando nuevamente la caja del suelo y entrando a la habitación, dejando a una Kagome bastante confusa en el pasillo.
Suspiró. De repente se percató que él ya se había marchado y estaba sola con la mirada perdida ¿qué le había pasado¿Por qué reaccionó así? Fue como si aquel hombre le hubiese tirado algún hechizo como para actuar así, sintió un tipo de presentimiento en su alma, estaba segura, algo se lo decía si tan solo lo supiese. Introdujo la llave en la cerradura, dio vuelta y abrió la puerta, entró dejando todo sobre una pequeña y antigua mesa que se hallaba a lado de la entrada. Sentándose agotada en el sillón, se ensimismó en sus pensamientos.
Había sido un día extraño, si lo había sido sin duda. Luego apoyó su cabeza en uno de los respaldos y se durmió, como no lo hacía hace mucho.
Despertó nuevamente asustada como siempre. Miró el reloj que había colgado en la pared del pasillo, las 7.30 de la tarde¿a qué hora saldría Inuyasha del trabajo? Ni si quiera se le había ocurrido preguntarle y ahora sería mejor ir a arreglarse para que no la pillara toda fea si es que se le ocurría llegar de repente.
Se dirigió a la cocina y bebió un vaso con agua, luego fue al baño y se dio un baño de tina, eso la relajaba completamente, cerró los ojos sumergiéndose poco a poco en el mundo de los sueños.
-Ahh- despertó con un grito asustada por los golpees que alguien daba en su puerta. Se levantó, tomó una toalla envolviéndose en ella y salió del baño- Ya va- gritó dirigiéndose a la puerta de entrada abriéndola. Su nuevo vecino estaba del otro lado, Kagome creyó que era Inuyasha por eso abrió con tanta confianza la puerta o si no no lo hubiese hecho.
Al verlo se sonrojo lo más que permitió su cara, le ardía demasiado de vergüenza y en reacción se escondió de inmediato detrás de la puerta, dejando a la vista solo su cabeza.
- Hola- saludó el hombre algo incomodo, pero deleitándose con la situación
-Emm sí, hola- dijo ella mirando otro lado que no fuesen sus ojos.
-Yo no quise molestarte, pero es que necesito un favor- dijo mirando a Kagome con cara de súplica para que se lo hiciera (el favor).
-Dime¿qué ocurre?-
-Es que se me acabó el dinero en mi móvil y necesito hablar urgente con alguien y ya sabes como me vengo recién cambiando aún no tengo línea en mi casa y como tú eres la única que conozco por aquí, me preguntaba si me podrías prestar tu teléfono- habló rápidamente
-Sí, claro no hay problema- respondió ella amablemente
-¿Puedo pasar?- preguntó él sonriéndole
-Emm ah sí, de veras. Pasa- dijo acomodándose bien la toalla a su cuerpo para que no se le fuese a caer, y abriendo la puerta completamente, dejándolo entrar. Él observó descaradamente todo su cuerpo, provocando una situación mas embarazosa aún para ella de lo que era, así que se apresuró a hablar- Mira en esa mesita a lado del sillón está el teléfono, puedes hablar todo lo que quieras y no te preocupes-
-Muchas gracias ………-
-Kagome, Kagome Higurashi- se presentó ella
-Entonces muchas gracias, Kagome. No sabes cuanto te lo agradezco, no se como pagártelo, aunque si tu me dijeras lo haría a gusto- murmuró en doble sentido, cohibiéndola más.
-No, es….es gratis. No te preocupes, no me debes nada- habló sorprendiéndose por las palabras que le había dicho recién.
-Pero, de verdad, no hay problema yo te lo puedo pagar como tu desees- dijo insistiendo clavando su mirada oscura en la de ella.
-Emm- Kagome no sabía que decir. Esto la inquietaba bastante, ya quería salir de esa situación, pero no se le ocurría como hasta que alguien llamó a la puerta nuevamente- Emm.. Espérame un momento, iré a abrir y regreso- dijo dándole la espalda para ir a abrir, suspirando y agradeciendo a quien quiera que fuese que estuviera detrás de esa bendita puerta.
-Inuyasha- murmuró al ver quien era-Hola, pasa. Lo siento aún no estoy lista, pero pasa- le dijo mostrando que solo estaba con una tela tapando su cuerpo y gotas de agua cayendo desde su pelo por su piel.
-Aún así te ves hermosa- dijo besando la mejilla de la chica y entrando al departamento.
-A propósito, te llamé hace como media hora y no contestaste- le avisó ya encontrándose adentro.
-Ah sí, es que me quedé dormida como ya ves y hace poco me empecé a duchar-
-Y yo aquí interrumpiendo tu baño, mejor anda y vístete que te puedes enfermar y no me gustaría que fuese mi culpa- dijo colocando una de sus manos en el brazo de ella y rozando la comisura de sus labios.
-Kagome, muchas gracias ya llamé- interrumpió su vecino repentinamente haciendo que los dos se separaran de inmediato. –Lo siento no quise interrumpir- se disculpó este
Inuyasha durante unos breves segundos se quedó mirándolo impresionado, sorprendido ¿Estaría soñando o que?
-Ey ¿yo a ti te conozco, cierto?- preguntó el hombre a Inuyasha- Ah claro sí, yo te vi en Hawai- dijo el extraño acordándose- Sí, y que yo recuerde recién te habías casado con..con.. ¿Con quién era?. A sí, con una mujer llamada … ¿cómo se llamaba? Emm ah sí, Kikyo. Era muy bella. ¡Pero que buena hermano verte de nuevo!- dijo golpeándole la espalda Inuyasha en forma de saludo
-Tú-murmuró él alejándose del hombre como si tuviese alguna enfermedad extraña.
-Inuyasha ¿qué sucede¿Lo conoces?- interrogó Kagome al ver la reacción de este.
-Como si no me acordara. Tu eres……..Naraku-
Holas!! Bien ya regresé, me costó un poco continuarlo es que no he estado mucho tiempo en casa jajaja aprovechando las últimas semanas de vacaciones TT es triste
Bueno espero les guste y muchas gracias por el apoyo, se les agradece un montón a todos los que leen! A la prox pondré los nombres, es que ahora ya es tarde y me dio lata XD jajjaa bueno pero saben quienes son
Asi que se cuidan! Y nos vemos
Xaus
atte: Mary-JVR o white-moon
