Ranma 1/2 no me pertenece.

Pero si la narrativa de esta historia :P


|||BREVE ENCUENTRO ENTRE RIVALES|||

Habían pasado unos 2 meses y todo estaba muy tranquilo en el dojo Tendo. Esa mañana Akane se encontraba trotando como venía haciendo todas las mañanas. Y en su camino se encontró con Ukyo que estaba limpiando la vereda para disponerse a abrir su local.

- Ukyo. Hola, hacía mucho que no te veía. – saludó con una sonrisa Akane. – Dejaste de ir a la escuela.

- ¡Akane-chan! – saludó sorprendida Ukyo. De repente, su mirada se tornó algo sombría esquivando la mirada de Akane. – Sí… estuve intentando distraerme un poco y… no quería encontrarme con Ranma estando él tan enojado conmigo.

- Entiendo – comentó Akane sin saber qué mas decir.

- Akane-chan… perdón por lo que sucedió en la boda. Yo no… no quería lastimarlos. No se… me dejé llevar en ese momento. No quise pensar que perdía mi oportunidad con Ran-chan. Pero al final, terminé por perderlo igual.

Akane recordaba que Ranma había quedado bastante enojado y decepcionado con la actitud de su amiga durante la fallida boda y que había dejado de hablar con ella desde entonces.

- ¿Cómo está Ran-chan? – preguntó con cierto temor.

La sonrisa del rostro de Akane se borró y desvió la mirada. –Hace dos meses que se fue. Aún no tengo noticias de él.

- ¡¿Cómo?! ¡¿Ran-chan se fue?! – preguntó sorprendida Ukyo. - ¿Pero eso significa que te dejó?

- Bueno, sí, al menos por un tiempo. Me dijo que tiene algunas cosas que resolver antes de volver… pero aún no se nada de él.

- ¿Y no fuiste a buscarlo?

- Me hizo prometer que no lo hiciera.

- Akane-chan… - el gesto de Ukyo expresaba su pena por Akane. No debía ser nada fácil para ella. Más después de haberse enterado de lo sucedido entre ellos en Jusenkyo. Akane estaba enamorada de Ranma y Ranma estaba enamorado de ella. Pero ambos eran demasiado tercos para admitirlo. Pero la Akane que estaba ante sus ojos en ese momento parecía haber cambiado un poco, de alguna manera, parecía haber madurado. Ya que su expresión denotaba claramente que no estaba muy contenta de que Ranma se haya ido. - … si hay alguna forma en que pueda ayudarte, no dudes en decírmelo.

- Gracias Ukyo, pero en realidad no hay mucho que pueda hacer.

- Entiendo. Bueno, cuando quieras comer un okonomiyaki, siempre sos bienvenida.

- Gracias. Realmente me alegra que podamos llevarnos bien.

- Sí, yo también pienso lo mismo. – dándole una sonrisa.

Akane se giró para emprender su camino de regreso a su casa cuando se volteó – Ukyo, creo que podés ayudarme en algo.


Un poco breve, pero hoy hay mucha entrega. ;)