The Vampire Diaries no me pertenece. || He subido algunos capítulos de una nueva historia "Te abandonó" Los dos primeros se parecen al capítulo 1x15 de Crónicas Vampiricas, aunque algo cambia. Los siguientes son diferentes, espero que lo leáis. Por supuesto son Delena.


Capítulo 8

Este sería el momento en que todo cambiaría y Damon podía sentirlo. Volvió a pensar en los viejos tiempos y en como las cosas había tomado caminos diferentes. En 1861 se alistó como soldado en el ejército confederado, librando una guerra por algo que cuando era niño no podía comprender. En 1864 Katherine Pierce entró en su vida, y se enamoró por primera vez. Unos meses más tarde se despertó en medio de la transición a vampiro y fue presionado para beber la sangre de una joven para completar la transformación. En 2009 Elena Gilbert dijo que sentía lo de Katherine, en ese momento algo se despertó en su interior y calló bajo el hechizo de aquella muchacha. Lo siguiente sería abrir la tumba y descubrir que la mujer a la que había amado y buscado durante 150 años le había mentido y abandonado. Katherine regresa. Aparecen los originales. Elena se sacrifica. Klaus es liberado y desata su parte de hombre lobo. Elena le da un beso de despedida y Stefan se pasa al lado oscuro. El plan para matar a Klaus no dio resultado y el siguiente día Elena es secuestrada.

Estaba listo, pasara lo que pasara tenía un plan. Un plan secreto, como siempre. Y esta vez nadie lo detendría.

Katherine encontró algunas pistas sobre Klaus, el lugar donde se alojaron una noche, el restaurante donde desayunaron.

Damon condujo al grupo. Él, el psicópata asesino, completamente enamorado de la mujer que siempre amó a alguien más. Una antigüedad de 500 años. Un adicto a la sangre con una lista de nombres en la pared. Una animadora vampiro con su novio híbrido. Una bruja y un profesor de historia de día, caza-vampiros de noche.

El coche se detuvo en un callejón sin salida. Pudo ver en la penumbra el callejón una puerta. Klaus estaba allí con la mujer que ambos amaban. Damon sabía que no era Elena. Tenía que salvarla, pero no sabía como. En el momento en que se apagó el motor Klaus apareció por la puerta. Damon bajo del coche y en menos de un segundo Klaus se le había tirado a la garganta.

-Tu nunca sabes cuándo darte por vencido ¿verdad? Eres tan predecible... siempre haciendo cosas estúpidas para salvar a tu preciosa Elena. Me alegro de que estés aquí y sobre todo de que hayas traído a la bruja, os necesito a los dos para esto.- Klaus lanzó a Damon contra la pared. Damon se abalanzó sobre él pero Klaus se movió rápidamente hacia el coche, agarrando la muñeca de Bonnie. Ella intentó hacer que le explotara la cabeza, pero sabía que sería inútil contra un original.

-Oh ¿No es adorable? Crees que puedes hacerme daño. Pues no, ya ves. Me temo que solo dos cosas pueden hacerme daño ahora que tengo todas las cartas. La bruja original y Dios mismo. Me gustaría que colaboraras por tu propio bien.- Klaus la empujo hacia la puerta.

Cristine había oído un ruido fuera y se asomo a la puerta del dormitorio. El pelo calló sobre sus hombros desnudos, envolvió las sábanas a su alrededor y avanzó por el pasillo.

-Elena- Dijo Damon. Elena había estado con él, se había acostado con él. Y Damon nunca tuvo la oportunidad de tocarla.

-Lo siento, no soy Elena. Está en alguna parte, pero no soy ella.- Cristine parecía sincera. Se percato de que Klaus no venía solo con ese chico y frunció el ceño sin comprender.

-Querida bruja, me vas a ayudar a recuperar su cuerpo original, el de este ataúd.- Klaus se acercó al ataúd. -Tyler, deberías salir de aquí. Y Alaric, bueno... no intentes destruir el cuerpo porque si lo haces me encargaré de que el anillo permanezca en tu dedo mientras te arranco todos los huesos del cuerpo.- Klaus se dio la vuelta y puso sus manos en la cara de Cristine/Elena. Se inclinó y la beso suavemente. -Después de mil años, seras mía, como una vez lo fuiste.-

-Haré cualquier cosa. Ningún sacrificio es demasiado grande para este amor.-

-Creo que voy a vomitar la última bolsa de sangre que me bebí.- Bufó Damon.

-No espero que lo entiendas, muchacho. Solo has estado enamorado de mujeres que no te correspondían. Debe ser difícil vivir así. Si no se lo hubiera prometido a tu hermano te mataría ahora mismo para poner fin a tu miserable vida.- Klaus se separó de Cristine.

-¿Por qué haces esto? El ha amado igual que tu. Lo que pasó en el pasado fue mi culpa y no la suya. Al igual que ella tuvo la culpa de que te convirtieras en un lobo asesino que sacrificó a su propia familia.- Katherine torció la cabeza. -Para no estar solo.- Katherine no solía expresar así sus emociones.

-Ella no tiene por qué estar aquí, Nicklaus. Solo necesitas al de los ojos azules y la bruja. Sácalos de aquí por su propia seguridad.- Dijo Cristine todavía envuelta en las sabanas.

-Tienes razón, querida- Contestó Klaus, sonriendo. -Solo necesito a Damon y Bonnie, todos vosotros, salid. - Todos miraron a Bonnie que posó los ojos en Damon. -Tranquilos.- Continuó Klaus. -Van a estar bien, nadie va a resultar herido siempre y cuando salgáis de aquí.-

-Salid. Podemos salvarla.- Dijo Damon sintiendo con la cabeza hacia los demás intentando darles algún tipo de esperanza.

-Yo me quedo. Eres mi hermano y te conozco Damon, quizás nos hemos odiado durante años, pero se que somos más fuertes juntos que separados. Lo que te hice no estuvo bien, y ahora voy a tratar de hacer lo correcto.-

-Escucha hermanito, este no es momento para que dejes escapar tu humanidad. Apágala y márchate. Vete lo más lejos que puedas con Katherine. Te he perdonado, pero no lo voy a olvidar. Y ahora sal de aquí ¡maldita sea! si todavía quieres a Elena, deja que la salve.-

Stefan conocía esa mirada. -Más os vale salir de aquí con vida- Salió por la puerta agarrando la muñeca de Katherine y los demás los siguieron lentamente.

-Comencemos. Quiero volver a mi cuerpo y dejar libre a esta chica. Puedo sentirlo, quiere a ese hombre.- Miró a Damon. -Y él la quiere también. Nicklaus su amor por ella es casi tan grande como el tuyo por mi.- Entonces se dirigió a Damon. -La quieres y no lo puedes negar. Tienes tus dudas, lo veo en tus ojos. Ayúdame a regresar a mi cuerpo y te la devolveré. Se que no confías en mi pero no dejes que eso lo estropee. Esto tiene que salir perfectamente o la perderás.-

Damon no dijo nada.

-¿Por qué no lo hacemos aquí? Mi amor es la hora. Túmbate ahí, esto pasará pronto. Bonnie, querida, por favor coge este libro, ahí esta el hechizo que necesitas.-

-¡Eh! yo no hago tu magia negra.-

-¿Mi magia? yo no he creado eso ni he escrito las reglas. Deberías hablar con la bruja original. Simplemente coge el maldito libro. Esa magia no es oscura. No hay necesidad de sacrificar vampiros ni hombres lobos...- Klaus sonrió.

Bonnie no abrió el libro pero lo cogió.

-Y tu, amigo mio, vas a mantener a Elena despierta. Sera difícil pero tienes que mantenerla despierta. - Klaus arrastró las palabras como si Damon fuera estúpido. - Porque si se duerme, su alma se separará de Cristine y se perderá para siempre. Necesito que cojas esta daga y se la claves en el corazón en el momento exacto en el que Cristine vuelva a su cuerpo. Nos tenemos que asegurar de que ambas estén muertas para poder resucitarla.-

-¡¿Qué? ¡No voy a matarla!- Dijo Damon apretando la mandíbula y mirándolo con rabia.

-Si no lo haces, perderás la oportunidad de estar con ella para siempre. No creas que me importa, pero tanto Cristine como ella tienen un alma pura. Y no me gustaría desperdiciarla.-

El cuerpo de Elena descansaba encima de la mesa.

-No puedo hacer el hechizo. No tengo el poder de resucitar a alguien después de lo de la última vez. El balance...-

-Eres la única bruja que puede hacerlo. Confía en mi, he tenido que esperar mil años y esto va a funcionar. Damon, amigo mío...-

-¿Amigo? No hay dos hijos de puta más mezquinos en cualquier otro lugar de este mundo.-

-Razón de más para ser amigos. Somos iguales. No queremos estar solos, hasta queremos a la misma mujer.- Miró a Elena encima de la mesa. -No me digas que no lo ves. Eres igual que yo.-

Damon bajó la mirada. -Bonnie empieza a leer.- Dijo Damon en tono monótono.

-Te quiero Nicklaus- Susurró Cristine.

Bonnie comenzó a leer despacio. El cuerpo de Elena que descansaba sobre la mesa se relajó lentamente. Pronto Elena comenzó a despertar en su interior, se dio cuenta de que compartían un mismo cuerpo y todos los recuerdos del día anterior volvieron a su mente. Los recuerdos de ambas mentes se fundieron y se precipitaban alrededor de ellas. Las dos luchaban por escuchar las voces de los hombres a los que amaban.

Damon notó el comienzo de la separación, y Bonnie se acercaba al final del primer hechizo. En los ojos de Elena podía ver a las dos mujeres luchando por no caer.

De repente ambas cayeron y los ojos de Elena se cerraron.

-Damon, ahora. Coge la daga, ya están separadas.- Dijo Klaus, tomando una respiración profunda cuando Bonnie terminó de pronunciar el primer hechizo.

Klaus y Damon levantaron los puñales y a la señal del híbrido, los dos se clavaron en el corazón de ambas. Manteniéndolos en el pecho el tiempo suficiente para asegurarse de que el corazón e Elena dejara de latir. Bonnie miró el cuerpo de su amiga con profundo horror, no sabría si tenía el poder suficiente para traerla de vuelta. Damon dejó de respirar en el momento en que la daga atravesó el corazón de Elena.

-Comienza con el segundo hechizo, es hora de terminar esto.- Dijo Klaus sacando el puñal del pecho de Cristine, y Damon hizo lo mismo con el de Elena. Bonnie comenzó a leer. Su voz vacilaba y las manos le temblaban.

La vida golpeó en el cuerpo de Elena y su herida comenzó a cicatrizar. Comenzó a respirar apresuradamente. Poco sabía ella, su aliento acababa de dejar a una mujer de corazón puro en algún lugar lejano. Los ojos de Elena se abrieron y con un suspiro se incorporó, sujetando las sábanas ensangrentadas contra su pecho. Miró hacia abajo, no había herida, solo el rastro de una cicatriz roja.

-¿Damon?- Preguntó en tono exasperado. Damon pareció notar que de verdad lo necesitaba y le emocionó tanto que pensó que su corazón volvería a latir de nuevo. Elena alzó los brazos y los envolvió alrededor del cuello de Damon. -Damon-

-Estoy aquí- Respondió.

Klaus dirigió una mirada de terror a Damon y Elena. Estaba despierta, así que ¿por que Cristine todavía estaba fría? ¿Qué habían hecho mal? -Cristine, Cristine...- Bonnie terminó el hechizo y miró a Klaus. Transcurrió otro minuto en el que Elena ya se había bajado de la mesa y se había acurrucado en los brazos de Damon. -¡CRISTINE!- El grito de Klaus sacudió las paredes.

Tyler entró en ese momento y se situó al lado del ataúd. -¿Ha salido bien?-

En un ataque incontrolable Klaus le rompió el cuello. Elena pegó un salto y miró a Klaus que estaba inclinado sobre el ataúd, abrazado a Cristine.

Su rostro estaba enterrado en su pecho. Sus labios besaron los suyos, rojos y muertos. Sus manos bagaban por su pelo castaño oscuro y sus lágrimas se deslizaban lentamente por su cuello.

-Léelo otra vez- Gritó Klaus. Nadie se había dado cuenta de la fuerza que Bonnie había perdido con el hechizo, y no estaba dispuesta a dejar que se preocuparan por ella. Comenzó a leer el segundo hechizo de nuevo.

-No lo entiendo, debería de haber funcionado. Debería de estar viva. He hecho todo lo que tenía que hacer.- Elena dio un paso hacia el pero se detuvo con su rugido. -¡FUERA!- Elena se sorprendió, pero caminó más cerca de él.

-Lo siento. Se que no significa mucho, pero lo he visto todo. Si hubiera sabido que todo lo que has hecho, los has hecho por amor, todo podría haber sido diferente. De todas las razones por las que actuamos, la única honorable es el amor. No tengo nada en tu contra, creo que te envidio. Me encantaría saber como me sentiría si alguien me amara de la misma forma que tu la amas a ella.- Damon notó una punzada cuando Elena le soltó todo a Klaus, se escuchó un suspiro proveniente del ataúd. Klaus se inclino y las lágrimas se deslizaron de nuevo libres por su cara.

Estaba viva.

El juego había terminado.

Volvía a estar viva y era humana.

Elena se alejó de Klaus y se precipitó hacia la puerta. Todo había terminado, podía irse y lo hizo.


Elena se sentó en la cama para colocarse decentemente las zapatilla, habían llegado a la casa de huéspedes hace una hora. Solo estaban ella y Damon. Ya habían llevado a Tyler a casa y Caroline se quedaría con él hasta que se despertara. Elena se negó a ver a nadie. ¿Acaso acababa de ayudar a Klaus a reencontrarse con el amor de su vida? Todavía no se lo podía creer. Había sobrevivido una vez más, al final iba a tener razón. De repente más pensamientos la acorralaron. Damon la quería, bueno, si, esto ya lo había asumido hace mucho tiempo. Pero ahora era distinto. Él sabía que le correspondía. Cristine se lo había dicho.

Todo por lo que habían estado luchando en el pasado, tanto sufrimiento y pérdidas, se había resuelto en tres días. Y no solo hablaba de la lucha contra Klaus.

-Lo quiero- Pronunció en un susurro.

Continuará...


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