Hola por fin! les pude publicar el capitulo 06, de esta historia esto va dedicado a todas las bellas personitas que me han honrado con su comentario. ojala y no les decepcione mi historia.
Un abrazo enorme.
CAPITULO 6.
ENCERRADOS.
Todos en algún momento tenemos días buenos, malos y hasta pésimos pero de plano jamás había escuchado que alguien tuviera una semana de perros como la mía, perdón por la expresión pero es que no encuentro ningún comparativo a mi semana, y es que desde el lunes que me levante la tuve pésima, pero gracias a Dios era Sábado y descansaba el Domingo, estuve en cirugía por tres horas con el Doctor Granchéster, y eso era lo que me tenia de pésimo humor, me habían asignado desde el inicio de semana con él, como recordaran soy internista así que aunque me encanta la pediatría me asignan con distintos médicos.
Sin embargo si yo creí que el Doctor Legan era un monstruo, Granchéster es un trol hecho y derecho, no ha dejado de gritar por nada, el Lunes ingresamos a cirugía en la cual desafortunadamente no pudimos hacer nada por la paciente, aparentemente el trasplante había sido todo un éxito, la habíamos pasado a cuidados intensivos, pero todo estaba tranquilo la madrugada del Martes mi bíper comenzó a sonar debido a la emergencia, su cuerpo rechazo el trasplante, intente por Dios que intente hacer todo lo posible por que se quedara con nosotros, pero a las 12:45 a.m. dejo completamente de latir, por más intentos de reanimación no me fue posible dejarla con vida, ver a sus padres y esposo de la joven porque era a un joven contaba con apenas con 21 años de vida, me sentí desfallecer al ver en el rostro del joven esposo la desesperación y la negación, es lo más difícil de mi profesión, en cuanto Granchéster llegó, me grito lo incompetente que era.
- Es una incompetente, como es posible que no la haya podido salvar
- Hice todo lo que me fue posible
- Pues no fue suficiente
- Pero…
- Pero nada White, en esta profesión no es solamente lo que es posible, se hace hasta imposibles… lo entiende- me grito, estaba nerviosa, contristada por lo sucedido, y la verdad me sentía incompetente, incompetente por no poder salvar una vida, me sentí una asesina, por que solamente basto un bisturí para arrancarle la vida a una persona, no aguante más y me puse a llorar.
- Por favor detesto a las magdalenas
- Es… es un Trol- grite molesta y Salí corriendo del lugar.
- White!- fue lo último que escuche antes de perderme en los pasillos.
Para colmo de males no mejoraba mis días, ya que era carma, o era la venganza de Granchéster ya que me quede toda la maldita semana con él, me tenia como enfermera más que como medico, no me permitía dar opiniones, por lo tanto la tensión se podía oler a 10 metros de nosotros, eran constantes disputas entre nosotros, era más que obvio, que no me soportaba cerca pero no era mi culpa por Dios.
Por ejemplo esta mañana tuve que atender a una señora que estaba con demasiado pero demasiado sobrepeso, que presentaba una arritmia cardiaca, pero la mujer no me permitía revisarla, eso es lo más difícil de mi trabajo por que muchas veces las personas se creen médicos, y esto complica los padecimientos.
-Por favor señora permítame revisarla-le comente con voz calmada pero ya un poco enfadada
- No, usted es una enfermera ¿Qué va a saber?-comento la doña con prepotencia en la voz
-Señora soy médico, por favor-le volví a rogar, mientras intentaba a cercarme con el estetoscopio a revisarla
- Ya dije que no… que venga el Doctor Granchéster.
-El doctor ahorita se encuentra ocupado, permítame por favor revisarla
- Le dije que no
-Por favor-comente ya un poco enfadó en mi voz, e inmediatamente me acerque a revisarla
-Suélteme maldita yanquee o Gringa de pacotilla- O.k. esto si jamás me había pasado, que me discriminaran? vamos aquí y en China la medicina es igual, quizás cambia la tecnología, pero la ciencia es la ciencia además que diantres le pasaba a esta señora.
-Disculpé- fue lo único que se me ocurrió- Pero soy médico y soy su médico por el momento y es necesario revisarla…recuerde que lo único que aquí importa es su salud o al menos a usted le debería de importar señora, aunque por lo que veo no le importa y por lo que por mi respecta me vale un cacahuate…. – no pude terminar por que fui interrumpida por
- White!...¿que diablos le pasa?, es esto lo que les enseñan en Estados Unidos, ser irrespetuosos con los pacientes- Por lo regular me considero una persona muy paciente, incluso mis amigas que era demasiado dejada, pero tiene un limite y el mío ya había llegado, dos veces en el mismo día y en menos de una hora me estaba discriminando, ahora comprendía a muchos inmigrantes que cruzan a los Estados Unidos por una oportunidad y a los cuales muchas veces son sobajados y no son respetados sus derechos. - Voy a creer que sea tan inútil para tratar a una paciente enferma por Dios.-Me grito francamente me sentía de la patada, así que Salí inmediatamente sentía que no podía contener más las lagrimas de impotencia y del coraje, así que prácticamente lo deje ahí hablando solo.
Quería en ese instante salir huyendo, pero había quedado de pasar a ver a Alicia, y eso fue lo que hice al final ya había salido hace como una hora, pero por intentar atender a la señora de hace rato que al final resulto ser una total pérdida de tiempo, así que me obligue a tranquilizarme y me dirigía a la habitación de mi pequeño ángel.
- Hola preciosa como estas-comente desde la puerta y observe que la niña tenía un aspecto un poco más pálido de lo normal y veía hacia la ventana muy seriamente.
- Hola Candy-me saludo
- Que haces
- Nada
- ¿Qué vez?
- El sol, sabes tengo muchas ganas de ir a l parque o a la playa
- A la playa y eso por que
- Cuando era más chica y mis papas…- se cayó un momento-mis papas aun Vivian fuimos a la playa y recogimos una caracol que lo tenía todo el tiempo en el Buroh cerca de mi cama y me encantaba porque con él podía escuchar el mar.
- Y que paso con tu caracol
- No se
- Como que no sabes?-comente
- Todo se quedo en mi casa, y no he vuelto desde que mis padres murieron, además he vivido más tiempo en el hospital-comento con melancolía-Sabes quiero ir al mar y sentir la brisa marina sobre mis pies además de ver el amanecer es genial-comento ya con más alegría
- Pequeña algún día iremos
- Me lo prometes-me comento con voz ilusionada
- Claro, es una promesa-comente mientras cruzaba mi dedo meñique con el de ella que había permanecido levantado.
- Candy ¿qué tienes?
- Yo nada ¿Por qué?
- Te volviste a pelear con el Trol de mi padrino verdad-comento como si nada
- Si y no-comente a lo que ella me vio sin entender absolutamente nada-no importa; mejor cuéntame que has hecho hoy
- Hice unos dibujos-comento sacándolos debajo de su almohada en ellos se era una mujer alta de cabello castaño Ali me comento que era su mama al lado de la mujer un hombre sonriendo y arriba de el una niña que era ella ese hombre era su papá, aun lado de ellos también sonriendo dibujo a su padrino, a Niel, Karen un poco molesta, pero aun lado de Granchester habia alguien más
- Y ella quien es?- señale a la que estaba aun lado del Doctor Granchester
- Esa eres tu Candy… aunque creo que no me quedaste bien tienes el pelo más encrespado.-comento ella como reflexionando en su dibujo
- Y que representa tu dibujo-le pregunte obviando que en el dibujo que se supone era yo iba tomada de la mano del Trol Granchéster
- Las personas más importantes de mi vida-comento ella como si nada, pero yo sentí un nudo en la garganta, al saber que ella me consideraba alguien importante,
- Tú también eres muy importante para mi pequeña-comente
- Te quiero mucho Candy-comento la niña-ten te lo regalo
- Estas segura-
- SIP-comento lo tome y con mucho cuidado la doble y me la coloque en la bata.-Hoy tienes el día libre verdad-me comento
- Si, de hecho ya termine mi turno y me toca descanso, y regreso el domingo en la tarde ¿Quieres que te traiga algo?
- Si un pedacito de pastel de chocolate, y un algodón de azúcar de esos que venden en los parques y una manzana, y…
- Tanto dulce te va hacer daño- le comento Niel ingresando en la habitación-Buenas tardes White
- Buenas tardes Dr. Legan
- Niel pero yo quiero dulces, además quiero unos tacos con chorizo-comento
- Que no te gusta la comida del hospital
- A quien le va a gustar si esta desabrida, y ya me enfado la gelatina que ni sabor tiene parece agua-hizo un puchero abrazándose ambos brazos
- Entonces que se le antoja a la princesa-comento
- Tacos con Chorizo o de perdis un plato de pasta de fideo y unos plátanos fritos con crema-comento
- Bueno hoy voy a pedir que te hagan eso, pero nada de dulces, entendido-comento él dirigiéndose a amabas
- Ni un chocolatito-comento
- No ni un chocolatito
- Unos papas con sal- comento haciendo un puchero
- No
- Que malo-comento cruzándose de brazos
- Bueno está bien un chocolate-comento el sacando de su bata un chocolate y dándoselo a la niña- Pero es el único entendido que ya me entere que andas vendiendo un abrazo por un chocolate-comento
- Chismosos-comento bajo la niña haciéndonos reír a carcajadas.-Bueno pero Candy si me puede traer un pedacito de pastel verdad
- No
- Ni uno chiquitito-comento haciendo ademanes con su mano
- Así
- No
- Así- señalándolo con sus dedos el tamaño de la rebanada
- Ándale si… un pedacito nomas, mira que si me lo trae me tomo todos los medicamentos si… por fis… por fis…por fis... no seas trol-comento la niña en pucheros
- Esos pucheros no te va a funcionar, y ¿por qué me dices Trol?
- Ándale no seas como mi padrino de Trol-comento la niña- que suficiente tenemos con uno si no vas a dejar de ser mi príncipe para convertirte en un trol
- Eso se llama chantaje sabia señorita
- No- comento con cara inocente y en ese instante me di cuenta que el doctor Legan ya había cedido. Y que es eso?, yo no chantajeo solamente negocio, entonces que dices
- Mmm no se, como que es muy poco para una rebanada de pastel de chocolate, el medicamento te lo tienes que tomar de todas formas, necesito algo más
- Algo más que?
- Mmm no se-comento él acercándosele a la pequeña y la tomo del estomago comenzando a hacerle cosquillas
- Ya… joajana…-comento ella sonriendo
- Bueno pequeña- los interrumpí- yo me despido ya conseguiste el permiso del doctor para tu pastel mañana en la tarde te lo traigo
- Gracias Candy tu si eres súper-comento ella con una sonrisa radiante y en su mirada ya no estaba la tristeza de hace rato al recordar a sus padres- y no le hagas caso al trol de mi padrino- comento mientras me daba un beso en la mejilla.
Me despedí de todos y me dispuse a tomar el elevador, para salir por la puerta del personal, me quede pensando en todo lo que me pasó mi semana, y al ver a esa hermosa niña que aun sigue luchando por salir adelante con su vida.
En el siguiente piso se detuvo el elevador en el cual subió mi pesadilla de la semana, trate de ignorarlo todo el rato francamente no me complacía hablar con él en absoluto, así que entre más rápido era mejor, el se dedico a verme con indiferencia y yo igual, el silencio era totalmente tenso de repente se siente un jaleo inusual en el elevador y posteriormente las luces se apagan
- ¿Qué diantres?-pregunte al aire
- Al parecer se fue la luz- Comento como si fuese lo más obvio
- Que no se supone que hay una planta de luz
- Si… ahorita la prenden y así fue la luz regreso pero resulta que el elevador no siguió su camino, y esto comenzó a exasperarme.
- No puede ser… maldición-comento Granchéster poniéndome más nerviosa de lo que ya estaba.
- Que… que sucede- comente
- Sucede que nos quedamos atorados-comento él mientras tocaba un botón de emergencia que al parecer no funcionaba además.
- Mi día no puede ser peor-comente molesta
- No crea que ami me agrada mucho estar aquí con usted-comento de manera despectiva
- Ni ami con un arrogante, presuntuoso y además…- me tuve que morder la lengua antes de seguir
-Además…- comento molesto
- Nada- conteste y me quede callada, el tiempo se me hacía demasiado lento, además de que mi nerviosismo no paraba, comenzaba a sudar de las manos y comenzaba a sentirme que me asfixiaba, trataba de tranquilizarme, pero no lo lograba a sí que me senté en un rincón totalmente alejada de Doctor, de mi bata saque una barra de chocolate que le llevaba a Ali, pero que al final no se la entregue y comencé a degustarla sin ni siquiera ofrecerme a convidarle un pedazo al trol de la mañana, además la necesitaba para tranquilizarme, si no me iba a dar un ataque de fobia en ese instante.
- ¿Qué tiene?-comento de manera despectiva mientras se acercaba a mi
- Nada
- Como que nada esta sudando demasiado-comento
- Que le importa-comente de manera tajante alejándome de él, recogiendo un poco más mis piernas y colocando mi cabeza entre ellas
- No le cuesta nada ser más amable White-comento, él muy cretino ¿Qué pretendía?, que lo tratara con rosas después de cómo me ha estado humillando, tratándome menos que una enfermera, y además discriminándome por ser simplemente una gringa porque si lo soy, es el lugar donde nací, crecí y viví por muchos años, es difícil dejar todo lo que conoces, para que te lo estén retachando constantemente en la cara, quizás algunos compatriotas no se han compartido de la manera correcta, pero nadie es un santo para…
- Lo siento – comento sacándome de mis pensamientos levante la vista y lo vi parado observándome- no debí de hablarle de esa manera en la mañana-comento con voz tranquila, pero yo no conteste estaba demasiado nerviosa por estar encerrada y aun estaba intentando controlarme y temía que si decía algo se me iba a quebrar la voz.- Vaya si es orgullosa- comento después de un gran rato de silencio, pero de igual forma no acepte, ya había pasado tiempo desde que estábamos encerrados, y no mejoraba nada que él estuviera aquí.
- Está bien si no quiere hablar pero deje de sudar por Dios que no está haciendo calor-comento y yo volví a levantar mi rostro
- Que tiene?¿Por que llora?-comento él poniéndose de cunclillas, pero no conteste no es que no quisiera, en verdad necesitaba gritarle ¨que le importa¨, pero no podía, sentía que me ahogaba en ese instante, sentía una desesperación totalmente fuera de mi, sentía que con cada minuto ese reducido espacio se hacía cada vez más y más chico, sentía una desesperación fuera de lo normal, así que lo único que podía hacer era llorar, llorar para mi, de repente todo se volvió obscuro no podía ver absolutamente nada.
Flash Back.
El lugar se sentía demasiado frio, no veía nada tenía mucho miedo, mis cabellos rubios que en esas fechas llevaba en un par de coletas estaban húmedos, no sabía dónde estaba y como llegue a ese lugar lo único que recuerdo es que esa tarde había ido a esquiar con mi sobrino Anthony y mis primos Stear y Archie quienes son un año más grandes que up y me pelee con ellos por intentar de levantarme el ánimo, pasaba por un momento totalmente difícil mis padres habían tenido un accidente y se encontraban enfermos en el hospital y nuestra tía me había enviado con mi Hermanos Albert y Pauna a los Alpes según ella para despejarnos, debo reconocer que no tenía el más mínimo humor para eso, así que ese día algo les dije que fue muy feo porque Albert me regaño, el jamás me regañaba hasta ese día, así que Salí corriendo y luego alguien me seguía, no sabía quién era hasta que me caí y vi a dos tipos demasiado gordos, altos y desalineados con mirada amenazadora como pude empecé a correr ya que no me dieron buena espina después de tanto correr me sentía cansada y los tipos me estaban dando alcance en eso uno de ellos comento algo no les preste atención, y sentí como una mano cálida me jalaba y empezamos a correr al dirigir mi cara era mi querida hermana Pauna y de ahí ya no recuerdo más nada, al despertar me encontraba totalmente desconcertada al no reconocer el lugar
- Estas bien pequeña- me comento con mirada conciliadora
- S…si..si… lo…lo siento-comencé a llorar y ella me abrazo el lugar era muy reducido.
- Ya nos debes estar buscando-comento ella levantándose
- A dónde vas-pregunte asustada el lugar era demasiado tétrico y además en todos lados había nieve, estaba helando.
- Voy a buscar un poco de leña
- No…- la tome de la mano- no te vayas-comente entre hipidos
- Pequeña tengo que buscar un poco de leña para calentarnos-comento ella
- Pero… y si regresan-comente
- ¿Quiénes van a regresar princesa?
- Los hombres malos
- No te preocupes nos hemos alejado bastante, además no me pienso alejar mucho, no sé cuánto nos hemos alejado y además que no podemos ir a ningún lado solamente esperar a que nos rescaten, al menos por el momento es lo único que podemos hacer-comento sonriendo- me dejaras ir, te juro que no tardo
- Me lo prometes
- Si te lo prometo-comento ella. No supe cuanto tardo en realidad pero para mí fue eterno, con cada instante se me hacia desesperante, y para terminar comenzó hacer demasiado frio y veía la nieve caer.
- Esta helando-comento mi hermana ingresando a la cueva
- Está nevando Pauna...-comente desesperada
- Tranquila-comento ella de manera tranquila
- Pero…pero así no nos van a encontrar-comente ya llorando
- Ven pequeña todo estará bien-comento ella- Albert jamás nos va a dejar solas-comento ella sonriendo, mientras me limpiaba las lagrimas
- Tengo miedo-comente
- No te preocupes aquí estoy, nada malo te va a pasar- me soltó del abrazo para prender el fuego eran pocas ramas pero estaban mojadas así que no se pudo prender a causa de la humedad, en mi hermana vi la preocupación, pero al darse cuenta de que la observaba me sonreía de manera conciliadora para darme ánimos.
Conforme pasaban las horas empezaba hacer más frio, y lo que parecía ser una simple nevada se había convertido en una tormenta, mi chaqueta no era suficiente para calentarme y a falta del fuego era más calante el frio, temblaba de manera inconsciente, mi hermana me paso sus brazos sobre los míos y abrió su chaqueta.
- Ven así estarás más calientita-comento cubriéndome con la chaqueta, el frio era demasiado además el cansancio, ya me estaba afectando, así que ella me coloco en el suelo, espérame
- Que vas hacer-comente
- Una cama para que duermas-comento ella quitándose su suéter y dejándose solamente una ligera blusa de algodón.
- Y tu
- Yo, estoy bien pequeña…ven acuéstate-comento en cuanto coloco su suéter en el suelo y encima de mí su chaquetón que era de color caqui,
- Acuéstate conmigo-comente haciéndome a un lado, y ella lo hizo alcance a notar que ella también estaba helada.
- Candy, preciosa-comento ella
- Si…
- No te preocupes por mamá y papá ellos van a estar bien, tu solamente tienes que tener fe
- Si…pero…
- Está bien tener miedo, pero no es justo que te desquites con los demás
- Lo siento en verdad….lo siento-comente llorando
- A mí no me tienes que pedir disculpas si no a tus primos- comento ella
- Te quiero mucho hermana-comente
- Y yo a ti hermosa-comento ella mientras me abrazaba detenimiento la cueva
- Pauna, hermana creo que ya amaneció-le hable para que despertara ya que ella aun estaba dormida, pero ella no me contesto imagine que estaba cansada y vi que ella no estaba cubierta aun estaba haciendo frio así que decidí cubrirla con su chaqueta la cueva era demasiado pequeña y la entrada
- Pauna!... Pauna!- comencé a gritar al no encontrar salida de la cueva todo…todo el lugar estaba cubierto de nieve a causa de la tormenta de ayer, pero mi hermana no contestaba.-PAUNA!-grite aun más recio pero no contesto, al acercarme a ella note que se encontraba demasiado Helada de hecho sus labios estaban azules empecé a llorar de miedo e impotencia.
Fin del Flash Back
- Señorita White-escuche lejanamente que me hablaban-Candy-notaba desesperación en su voz y poco a poco comencé a abrir mis ojos y me encontré con la mirada preocupada de color azul-verdoso del doctor Granchéster y me arroje a sus brazos a llorar tenía miedo, mucho miedo al verme a un encerrada en el elevador, inmediatamente sentí sus cálidos brazos sobre mi cintura abrazándome fuertemente.
- Ya tranquila todo va a estar bien-comento mientras acariciaba mi cabello. -No va a pasar nada, aquí estoy-cometo, en cuanto me tranquilice y sin soltarme del abrazo el coloco su chaquete sobre mis hombros, unos minutos después nadie dijo nada y me separe lentamente.
- Gracias-rompí el silencio
- Por nada… pero…
- Pero…-comenté
- Usted sufre de claustrofobia por qué no lo menciono antes
- No es algo que me guste hablar
- Entiendo… puedo preguntarle algo más yo le hice la indicación de que continuara
- Quien es Pauna?
- Pauna?
- Lo menciono, cuando estaba teniendo su crisis repetía ese nombre y pues me…
- Vaya no pensé que fuera un cotilla-comente
- No, es que… bueno entiendo si no me quiere decir
- Es mi hermana
- Y se puede saber en qué se relaciona ella
- Ella murió cuando nos quedamos ence…encerradas en la nieve cuando yo tenía 8 años.
- Lo siento
- No importa-comente levantándome de golpe y dándole la espalda ya que había vuelto a recordar un suceso tan doloroso de mi niñez-Paso hace mucho tiempo.
- Si importa Candy, es algo que te está afectando… tranquila- comento él mientras me abrazaba tiernamente, sin dejar espacio entre nosotros.
- Gracias
- Ahora se porque te llevas también con Ali
- No entiendo
- Ambas son dos mujeres dignas de admiración-comento él, provocando que me sonrojara.
- Te ves preciosa cuando sonríes-comento él, provocando que mi sonrojo se volviera mega notorio y poco a poco nos acercábamos más como si eso fuera posible me quede paralizada observando su mirada debía reconocer que era sumamente atractivo, sus ojos y su cara aunque demasiado seria.
- Usted nunca sonríe-comente
- Aveces…
- Yo nunca lo he visto-comente
- Mmm… es que no puedo sonreír a alguien que me llama Trol, monstruo, defecto de la naturaleza, descerebrado Mmm… se me olvida otra-comento provocando que me sonrojara más pero en su mirada no había ira si no diversión y si el Doctor Granchéster se estaba burlando de mi- sabe para ser pecosa es debo reconocer que es…- ya no dijo más, estábamos a punto de que nuestros labios se juntaran cuando.
- Doctor Granchéster, Doctora White lo sentimos mucho- pero este elevador….
- Eh…este si…está bien Benjamín, con tu permiso-comento el Doctor Granchéster.
Nota de la autoria:
Chaca chacan... casi...casi se besaban pero nooo...
Un abrazo chicas y ahora si cada semana tendran un capitulo ya tengo adelantado el otro ojala y les guste
Las quiero mucho!
