(Turba enfurecida tomando Te en la casa de Ann =¬=)

Ro: oO…esta escena no esta bien, que hacen aquí o.o?

Ann: Wueno psss, esta vez no fue realmente mi culpa la demora xDDD. Tenia pensado actualizar hace como un mes oO, pero un "malvado" balón de básquet lo impidió u¬u, es culpa del balón o.o…o alguien me esta haciendo brujería u¬uUU.

Ro: Claro…esas son las únicas opciones lógicas que existen ¬¬UUU, que tu imaginación se haya ido no tiene nada que ver ¿cierto ¬¬?

Ann: Exacto :3

Ro: Para que me molesto u¬uUUU

Ann: Ok, este capítulo esta dedicado con mucho cariño a Otori-Ayame n-n porque…bueno, porque la queremos :3

Ro: Hai n0n.

De acuerdo, esta situación inusual y sumamente extraña no nos hace responsables de pérdida de neuronas oO, pues aunque Ann "dice" que esto contiene humor ¬¬UU, no puede asegurarlo u.u

De acuerdo BeyBlade no nos pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-

Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.

CAPITULO OCHO: BREAK OUT (Foo Fighters)

Esto es molesto, increíblemente molesto, casi hasta el punto en que era enloquecedor. Porque los ladridos rebotaban entre las paredes, y Kai estaba a punto de matar a ese estúpido lobo que hacia su vida más complicada.

Enojado, se acostó en la cama, y colocó una almohada sobre la cabeza con la intención de apagar los largos aullidos. Este era el segundo día, y para este punto se sentía cansado y con un serio dolor de cabeza. Sin embargo, lo único que pudo hacer fue hundir el rostro en la almohada para ahogar un gruñido. Si sólo pudiera asfixiarse sería feliz, pero no, el maldito sentido de supervivencia no lo dejaba seguir con sus instintos suicidas.

Yuriy también gruñó, pero en un gesto más animal.

Ese bastardo Hiwatari no había dicho su nombre, por lo que obviamente estaba cansado de ser un lobo. Suponía que no le ayudaba porque no tenia intenciones de enfrentarlo luego de haberse confesado, pero eso le importaba muy poco ¡Él quería su cuerpo de vuelta, y si tenía que aullar hasta quedarse sin voz, entonces lo haría!

—¡Kai!

…Yuriy no se calló ni siquiera cuando Ian abrió de golpe la puerta, y gritó una vez entró. El bicolor por otro lado, se quitó la almohada de la cabeza para apoyarse en los codos. El ruso-japonés tenía unas notorias ojeras, que el más bajito ignoró cuando se acercó hecho una fiera. De reojo y con un tinte fulminante, observó al animalito que únicamente se detenía a tomar aire.

—¡¿Podrías hacer que se calle?

—Lo hubiera hecho si pudiera- suspiró Kai con el ceño fruncido. La falta de sueño lo había puesto irritable, así que no estaba precisamente feliz con el reclamo y la abrupta interrupción en su habitación.

—¡Entonces llévatelo otra parte!- exigió una vez Hiwatari se sentó en la cama, con los ojos entrecerrados.

—No es tan fácil- áspero de mala gana.

—Entonces soluciónalo.

—Tú no entiendes.

—Explícame… ¡Cállate!- le exigió Ian al lobo.

Ivanov frunció el ceño, pero no dejó de aullar. De hecho subió más la voz. Cosa que en verdad era desesperante, porque obligó a los otros dos a alzar la voz para hacerse escuchar.

—¡Deshazte de él!

—¡AAAUUUUUU!

—¡No puedo!

—¡AAAAAUUUUU!

—¡¿Cómo lo vas a mantener?

—¡Ese no es tú problema!

—¡AAAAUUUUUUU!

—¡Lo es cuando lleva aullando dos días! ¡Llévalo al veterinario!

—¡AAAAAUUUUUUUU!

—¡Él está bien, no necesita un veterinario! ¡Metete en tus propios asunto!

—¡Llévatelo, o busca alguien que pueda cuidarlo!

—¡AAAUUUUUUUUU!

—¡¿Me estas amenazando?

—¡Tal vez si!

—¡AAAAUUUUUUU!

—¡Cállate Yuriy!

PLOP

—…

El silencio que le sucedió fue difícil de explicar, Kai incluso abrió grandes los ojos y sus labios quedaron entreabiertos debió a la explosión de humo blanco. Por ello, lo siguiente que escuchó fue un gruñido que vino acompañado por el ruido de un cuerpo al caer, y la mano que lo sujetó para obligarlo a ponerse de pie.

Cuando el humo se disperso, encontró unos profundos ojos azules que lucían enojados. Pero el detalle en realidad no le importo tanto, gracias al brazo que lo rodeó por la cintura. Tensarse fue inevitable, pero lo peor surgió cuando miró ese pecho desnudo. Su propia mano descansaba sobre el, por lo que supo que el ruso no tenía nada encima. Nada de nada.

—Uh…- musitó Kai al recordar que no estaban solos. Eso le ayudo a alejarse un poco, lo suficiente como para sentirse ligeramente mas cómodo, pero no tanto como para que su corazón palpitara mas despacio. Por dentro maldijo el estúpido error de pronunciar su nombre, pero podía echarle la culpa a la falta de sueño, al cansancio, y a ese estúpido pelirrojo que no lo dejaba en paz- ¿Qué paso con Ian?

Preguntó en un intento por distraerse, por ello desvió la mirada hacia su compañero de equipo que yacía inconsciente en el suelo, básicamente en el medio del cuarto. Aunque, después de eso no pudo hacer nada más, ya que todo se volvió rápido y borroso, como si hubiera cambiado de escena y vuelto al mismo lugar.

—Hn.

Demonios, como odiaba cuando Yuriy se movía con esa monstruosa velocidad.

—¿Hiwatari?- llamó cuando el bajito se recargo en él, quizás por estar mareado. Si le preguntaba si estaba bien seguramente recibiría un golpe, así que sólo pudo observarlo.

—Yeb (Maldición) ¿Cuántas veces te he dicho que no hagas eso imbécil?

—Necesitaba ropa- dijo Ivanov al acomodar los brazos alrededor de la estrecha cintura, donde se permitió sentir el cálido cuerpo junto al suyo.

—Avísame primero. No te cuesta nada idiota.

—Tks, ¿prefieres que este desnudo?

El bicolor rodó los ojos por la infantil discusión, pero luego sólo lo empujó un poco para corroborar las palabras de su "capitán". Quizás no fue difícil imaginar que habían ido hasta la habitación de Yuriy por la ropa, pero ese era el menor de sus problemas.

—¿Qué le hiciste a Ian?- preguntó una vez se alejó. A cambio la cola lobuna se enredó en su pierna para evitar cualquier accidente, (dos días como lobo era suficientes y no necesitaba mas)

—Lo golpee- respondió el pelirrojo con desdén. Incluso se encogió de hombros, como si eso fuera muy normal, o se tratara de la acción mas obvia- Creo que me vio.

—¿Y que vas a hacer?- dijo Kai sin real interés, mientras ambos veían al pequeño. La puerta seguía abierta, así que cualquiera podía pasar (si no fueran las cinco de la mañana), y los vería junto al cuerpo del delito- ¿Sigue respirando?

—Eso creo.

Apático, el ruso-japonés se sentó en la cama, donde el más alto lo miró de reojo durante un momento. Yuriy lucia tan serio e indiferente como acostumbraba. Sin embargo sus orejas se movieron para buscar el sonido de su corazón, y cuando lo encontró, sólo pudo sonreír de medio lado.

—Vamos- dijo al sujetar su mano, y obligarlo a incorporarse por segunda vez.

—¿Cuál es el plan? ¿Golpearlo hasta que olvide lo que vio?

—También podemos intentar algo menos homicida.

—¡¿Qué estas haciendo?

Antes que el bicolor pudiera siguiera reaccionar, Ivanov lo cargó en el hombro y caminó con él hacia Ian. Ahí recogió al bajito, para acomodarlo sin delicadeza bajo el brazo, como si llevara un costal de papas.

—Ibas a escapar- señaló Yuriy en desinterés.

—¡No es cierto! ¡Bájame maldito imbécil!

—Si lo ibas a hacer, la nariz lo sabe. Y te recomiendo que dejes de gritar, o vas a despertar a todos.

—¡Para lo que me importa! ¡Bájame!

Él podía patalear tanto como quisiera, pero nada funcionaria. Claro que eso no significaba que iba a dejar de moverse, porque esto era tan vergonzoso que se sonrojo aun mientras lo seguía golpeando. Además no es como si pudiera lastimarlo, no con esa anormal fuerza. Pero entre sus insultos creyó escuchar un "sujétate", que no le dio tiempo de preguntar nada.

Lo siguiente que supo, fue que una gélida brisa golpeó su rostro hasta obligarlo a cerrar los ojos.

—Hn.

…genial, como si su dolor de cabeza no fuera lo suficientemente fuerte, ahora tenia un paisaje blanco donde podía ver el lago congelado, que para ser sincero, no estaba tan cerca de la abadía y… ¿Desde cuando tenia puesta la chaqueta?

Aturdido y enojado, afiló la mirada una vez Yuriy soltó a Ian (que se hundió en la nieve sin elegancia), y lo dejó a él suavemente en el suelo. El pelirrojo lo sujetó por los hombros, y le acomodo con torpeza la chaqueta. Admitía que no fue fácil colocársela mientras se movía tan rápido, pero fue lo mejor que pudo hacer.

—¿Qué?- preguntó debido a la harisca expresión- Esta vez te avise.

Kai desvió la mirada sin ganas de refutar. Así que el ruso lo ignoró por el momento, mientras empujó a Ian sobre el hielo. Bastó con moverlo con el pie, para que su compañero se deslizara lentamente.

—Pensé que el homicidio estaba descartado- dijo el bicolor con indiferencia.

—No voy a dejarlo morir- señaló Yuriy- Cuando despierte, creerá que todo fue una alucinación.

Esa podía ser una idea poco plausible, y hasta ingenua. Pero ninguno de los dos dijo nada, aunque Kai noto que el bajito estaba lo suficientemente abrigado como para no resultar peligroso. Sin embargo, si Ian recordaba todo estarían en serios problemas, porque cualquier tribunal los condenaría sin dudar, ya que intentaron deshacerse del cuerpo del delito como lo haría todo buen criminal.

—Sujétate.

—¡¿Qué? ¡No, espera!

Su Taichou (Capitan) lo ignoró por completo al cargarlo una segunda vez, aunque ahora sostuvo sus piernas con un brazo, mientras la otra extremidad quedo contra la espalda. Por ello Hiwatari se encogió en su puesto y cerró con fuerza los ojos. Eso quizás disminuyo el mareo, pero cuando el pelirrojo lo dejó en el suelo, experimento el mismo desasosiego de siempre.

—¡Oigan!- exclamó el ruso, y eso no mejoro el dolor de cabeza de Kai- ¡Si ustedes!

—¿Si señor?- preguntó uno, de los tres blade luchadores que se acercó al capitán de los Blitzkrieg Boyz.

—Ian los necesita- dijo tras señalar el lago.

—¿Dijo para que?

—No.

Eso de todas maneras fue suficiente para que ellos se alejaran, Kai les dio un leve vistazo pero no se distrajo demasiado. Claro que pudo evitar notar las marcadas orejas que explicaban porque estaban despiertos a esa hora. En algún momento (vago y fútil), llego a pensar en las repercusiones que tendrían los aullidos del cachorro, pero de todas maneras no es como si le importara demasiado, así que admitía sin vergüenza que el pensamiento sencillamente desapareció tan rápido como cruzó por su cabeza.

Por ahora ignoró el detalle, ya que tenía los ojos semi-abiertos por el dolor de cabeza, así que miró al ruso. No había reparado en la boina negra que ocultaba las orejas lobunas, sin embargo la ausencia de la gabardina le pareció extraña, en especial cuando no vio la cola por ninguna parte. Casi estuvo tentado a inclinarse para ver donde la escondió…pero no lo haría.

De hecho, debió agachar la mirada y colocar dos dedos en el puente de la nariz para simular que era por el dolor, y no porque la idea lo inquieto. Cosa que resulto más difícil cuando se dio cuenta que habían estado tomados de las manos todo este tiempo. Puede que sea demasiado temprano para que alguien los viera de esa manera, (los pobres infelices que tenían insomnio por culpa del lobo, apenas y los miraban así que no importaban), pero eso no hacia que se sintiera mas tranquilo.

No obstante, tal vez por ese extraño aturdimiento se dejó guiar sin ser consiente hacia donde iban.

Ivanov lo observó de reojo, el bicolor estaba tan tranquilo y manejable, que no pudo evitar enarcar una ceja. Parecía que en verdad le dolía la cabeza, así que sin ser consiente sus orejas se agacharon en culpabilidad. Una parte quería disculparse pero no sabia como, así se mordió el labio inferior.

—Hn.

Todo esto en verdad era complicado, pero al final sólo pudo estrechar su mano un poco más fuerte. En verdad quería una respuesta a su confesión, pero no podía presionarlo; suficiente habían tenido ambos con los días que pasaron sin dormir. Así que por ahora abrió la puerta de la cocina, porque se moría de hambre. No es lo mismo comer como un lobo, que con su cuerpo normal.

—…

Cuando Kai se dio cuenta de lo que pasaba, Ivanov lo hizo sentarse en una de las mesas del desolado comedor, y colocó una taza de café al frente junto con un plato de tostadas para los dos.

—¿Nh?

—¿No te gusta?- inquirió Yuriy luego de parpadear un par de veces en confusión.

El bicolor entreabrió los labios para responder, pero terminó desviando la mirada y frunciendo el ceño mientras se llevo la taza de café a los labios. También se sonrojo un poco, por lo que Yuriy lo analizó con evidente curiosidad, sin saber que hizo para hacerlo enojar.

Aunque, no es como si Kai estuviera molesto, más bien se sintió inquieto porque su "capitán" supiera lo que le gustaba desayunar. Donde el "me gustas" que se repito en su mente, únicamente logro que se escondiera tras la taza, y que se deslizara ligeramente en el asiento. Bajo la mesa, sus zapatos se tocaban. Era el único contacto para evitar que Yuriy volviera a ser un cachorro; además así mantenía su cola oculta en caso que alguien entrara. Lo cual en verdad resulto muy útil, porque antes que alguien pudiera agregar otra cosa, la BBA-Revolution irrumpió en el comedor

—No escucho nada- dijo Daichi, que al igual que los demás, lucia como un zombi rastrero- ¿Me quede sordo?

—No, yo tampoco escucho nada- dijo Hilary. Ella a diferencia de sus compañeros usaba maquillaje, así que su expresión era casi radiante.

—¡Finalmente se calló!- festejó Tyson.

—Es extraño, ha estado aullando los últimos días- dijo Kenny mientras se acercaba con los demás, a la mesa donde estaban los dos Blitzkrieg Boyz.

—¿A quien le importa porque lo hizo?- preguntó Daichi sin interés, antes de sentarse junto a Yuriy- Lo importante es que podemos dormir.

Ivanov intentó no rodar los ojos, así que fingió indiferencia del asunto hasta que sus orejas se movieron. En realidad debieron hacerlo, porque Hiro se acercó al bicolor y se sentó a su lado. Puede que Kai apenas y se molesto en mirarlo, pero le ofreció una tostada con apenas mover el plato.

—Oye Kai, vamos a salir- dijo la muchacha con una sonrisa-…quieren venir.

Ella amplio su invitación en cuanto vio al pelirrojo, aunque él no le presto demasiada atención, ya que se vio muy ocupado observando al mayor de los Kinomiya. Esa silenciosa intimidad con su segundo al mando no le hacia gracia, en especial porque no entendía que ocurría entre ellos. Por mas que olfateara no podía identificar que era esa extraña sensación que los envolvía, tampoco tenia nada con que compararla, por lo que frunció el ceño y tiro las orejas hacia atrás. Las había estado moviendo desde hace un rato, atento a cualquier acción inusual por más pequeña que fuera.

—Viejo… ¿Qué es…?

Antes que Daichi pudiera alargar una mano para quitarle la boina, Yuriy se movió rápido. Por ello quedo detrás de Kai, que lo miró impasible, completamente indiferente a la curiosidad ajena donde se habían vuelto el centro de atención.

—¿Qué tienes bajo la boina?- señaló el niño una vez saltó de su puesto, con la intención de acercarse.

—Hn- gruñó el ruso.

Sus sentidos le advirtieron de la proximidad apenas el pequeño mocoso hablo, sin embargo como no tenían intenciones de compartir su molesto problema con el equipo japonés, tomó el café del bicolor y lo dejó a un lado, para luego sujetar su brazo y obligarlo a ponerse de pie.

Fue un gesto algo duro, que le consiguió una fiera mirada de los ojos carmín. A Kai no le gustaba recibir ordenes, además ni siquiera pudo terminar la bebida. Así que con disimulado pero firme movimiento, intentó soltarse; Yuriy lo miró seriamente porque todavía lo necesitaba para mantener su forma humana. Y sin hacer caso a sus intentos de liberarse, lo guio a la salida.

—¿Entonces no nos acompañan?- preguntó Tyson- Vamos viejo ¡Un poco de diversión no los va a mata!

El bicolor apenas y lo miró sobre el hombro, pero con su usual indiferencia siguió caminando. En algún punto de la situación terminaron tomados de las manos (en ningún momento toco su mano herida, y eso estuvo bien), aunque no fueron totalmente consientes de ello. No es como si él no entendiera, sin embargo ser arrastrado por los pasillos no le hacia gracia. Además, ¿esto significaba que estaría así el resto de su vida?

—Hn.

Yuriy debió pensar lo mismo, porque tras llevarlo a las duchas permaneció un momento de espaldas. Luego giró y le sujetó los hombros sin mirarlo, ni hablar. Sólo mantuvo la cabeza agachada, donde sus brazos estirados mantenían una marcada distancia que parecía necesaria para poder pensar.

Kai aguardo en silencio. Todo rastro de molestia se desvaneció para ser sustituido por una evidente curiosidad, que incluso le hizo ladear la cabeza. El ruso necesitaba ordenar ideas, sin embargo la respuesta vino acompañada por un suspiro.

Cuando alzó la cabeza, vio a Hiwatari con un curioso semblante que era totalmente diferente al suyo, porque Yuriy tenía el ceño graciosamente fruncido. Él no tenía intenciones de ir a ninguna parte con la BBA-Revolution, y aunque no sabia si el ruso-japonés quería ir con ellos, tomar esa decisión en su nombre no sonaba muy razonable.

Demonios, ¿Por qué estaba siendo tan discordante? Se había pasado los últimos días aullando para volver a recuperar su cuerpo, ¿y ahora que? Obviamente no iba a sacarle nada si seguía forzándolo, así que…. ¡Ah maldita sea! Esto no era justo, además comenzaba a ser estúpido.

Al final suspiró de nuevo, y sin nada que decir, comenzó a soltarlo. En respuesta, Kai abrió grandes los ojos por la sorpresa y antes que el pelirrojo se alejara, sujetó su camisa para evitar la transformación.

—¿Qué haces?- preguntó confundido. Aunque el pelirrojo se mostro mas desinteresado de lo que debería.

—Me alejo.

—¿Por qué?

—Ohh… ¿me quieres cerca?- sonrió Yuriy altivo, y a cambio Kai frunció el ceño.

—No cambies de tema- ordenó serio, así que el otro intentó no rodar los ojos mientras se tomó un par de minutos para responder.

—Mira, yo también estoy cansado, y sinceramente no tengo ninguna intención de salir con tus amigos. Así que ve.

—¿Me estas dando permiso?- tanteó Kai con una ceja enarcada, y una fuerte convicción que eso no sonaba nada bien. No es como si necesitara su permiso de todas maneras.

—Así de amable soy- sonrió Ivanov al alejarse otra vez, pero el mas bajito no lo permitió. Tal vez por eso comenzaba a sentirse ofuscado, porque en verdad no sabia muy bien que hacer, así que sin pensar en nada en particular, lo arrinconó contra la pared con los brazos a cada lado de la cabeza, y un leve roce entre ambos cuerpos que fue suficiente para distraerlo un momento- Escucha, lo único que tienes que hacer es decir mi nombre cuando vuelvas ¿De acuerdo?

—…

El bicolor iba a decir algo, pero esta vez Yuriy le dio un suave besito en la frente que logro que comenzara sonrojarse.

—Si no lo haces, voy a dejarte sordo.

PLOP

Sin nada más, dio un paso hacia atrás. El tiempo de transformación tardo sólo un segundo más de lo habitual, pero no fue nada realmente impactante, así que esa nube de humo blanco rebelo al bonito lobo que salió de la ropa.

—¿Quién te entiende estúpido Ivanov?- resopló en cuanto se agachó para recoger las prendas. No podía dejarlas ahí, donde alguien sospecharía si las encontraba.

El lobo no hizo ningún gesto en particular por el insulto, únicamente lo siguió. Primero fueron a la habitación de Yuriy donde dejaron las cosas, y lo siguiente que Kai supo fue que la BBA-Revolution los encontró. Ahí lo arrastraron con el mismo ánimo de siempre, donde le enumeraron los lugares a los que quería ir. En algún momento del monologo, se preguntó si sólo lo invitaron para servir de guía, pero le resto importancia cuando vio que ya estaban afuera de la abadía.

El lobo supo que su segundo al mando se había relajado un poco, lo cual también comenzó a tranquilizarlo. Aparentemente había tomado una buena decisión, porque francamente lo último que le faltaba era amordazarlo para que se quedara a su lado.

—Hn.

Claro que cuando Kai se detuvo, él hizo lo mismo. Hacia poco habían comenzado a caminar en la nieve, pero cuando el otro giró lo vio titubear. Yuriy permanecía a una considerable distancia, sin entender muy bien su indecisión.

El bicolor se preguntó si en verdad el cachorro se iba a quedar ahí sentado. Todo este tiempo (desde que empezó la maldición) lo estuvo fastidiando, molestando y en un par de ocasiones lo secuestro al llevarlo a la fuerza, y un día cualquiera como hoy decide alejarse ¿Por qué….?

—¿Vienes Kai?- dijo Hilary.

—Nh- musitó en afirmación, pero primero le dedico una última mirada al animalito antes de alcanzar a sus amigos.

Tal vez por eso Yuriy sonrió por dentro. Ese estúpido muchacho debería correr lejos, no dudar en quedarse. Sin embargo ese tipo de gestos hacían palpitar su corazón con fuerza, porque desde que descubrió que le gustaba el bastardo, todo lo que hacia parecía estúpido y discordante.

—Tks.

Mas le valía a Kai decir su nombre, porque esta vez lo obligaría a darle una respuesta.

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A diferencia del usual gris casi parejo en Rusia, este día tenía esos esporádicos rayos de sol que dotaban el frio con una belleza sutil. Donde el tenue brillo que iluminó la nieve, logro que un par de ojos carmín se alzaran.

Pasar toda la mañana visitando sitios turísticos no es lo más emocionante del mundo, pero al menos se distraía. Ahora eran las dos de la tarde y la pausa para almorzar no le emocionó demasiado, porque cada vez que se encontraba sin nada que hacer, la voz de Ivanov se repetía en su mente con una sola e insignificante frase.

"Me gustas"

—Tks.

En verdad no sabia que pensar, porque si bien el pelirrojo se había acercado demasiado últimamente, había atribuido la situación a esos inusuales apéndices lobunos y el lado salvaje que volvía sus ojos rojos. Al principio se sintió inquieto, porque la primera vez que lo inmovilizó con esa fuerza sobrehumana y esa sonrisa arrogante, sólo pudo quedarse quieto.

Pero pensar en eso ahora hacia que se sintiera estúpido, y… ¡Argh! Se iba a enloquecer.

Arisco frunció el ceño, porque realmente no le gustaba como sus emociones se descontrolaban. Incluso sus pensamientos eran confusos y desordenados. Además, ¿No estaba pensando demasiado en esto? No recordaba haber pensando tanto en algo que no fuera referente al BeyBlade, o su abuelo. Aunque por más molesto que se sintiera, sabia que necesitaba ordenar ideas. Después de todo, lo mas normal es que el ruso quiera una respuesta a su…su…Demonios, se estaba sonrojando.

—Hn.

Enojado, resopló por lo bajo y afiló la mirada mientras metió las manos en los bolsillos de la chaqueta. Esta era la primera vez que alguien lo ponía tan inquieto, y no estaba feliz con ello.

—Hilary…

…y puede que Kai Hiwatari fuera arrogante, prepotente, y orgulloso, pero no era estúpido. Sabia que para conseguir información debía acudir a la fuerte adecuada, o correría el riesgo de perder el tiempo. Por lo que a su llamado, la chica giró obediente mientras los demás discutían sobre lo que iban a comer. Por el momento se encontraban en plena calle, cerca de varios restaurantes que hacia que nadie se pusiera de acuerdo sobre el almuerzo.

—¿Ocurre algo?- indagó ella al acercarse.

—Quiero saber algo. Te gusta Tyson y…

—¡Wow, wow alto! ¡¿De donde sacaste eso? ¡¿Yo enamorada de Tyson? Psss, claro que no.

Él no había dicho nada sobre estar enamorada, aunque Hilary no pareció notar el detalle. Parecía más ocupada cerciorándose que Kinomiya no los hubiera escuchado, que de otra cosa; así que cuando volvió a mirar al bicolor los profundos ojos carmín la pusieron tan nerviosa que comenzó a sonrojarse.

—¡Dios! ¡¿Qué me delato? ¡No me digas que soy muy obvia, o iré ahora mismo a cavar un pozo para nunca, escúchame bien, NUNCA salir de él!

—Tranquila- dijo Kai igual de serio que siempre, pero la muchacha a su lado parecía a punto de hiperventilarse- Nadie lo sabe.

…excepto quizás Hiro. No porque le constara, pero él siempre parecía saber las cosas, aunque no iba a entrar en detalles.

—No se lo dirás ¿cierto?- preguntó tímida al encogerse de tal manera, que su rostro quedo parcialmente oculto por la bufanda.

—No, sólo quiero saber algo.

Ellos estaban a una considerable distancia del grupo más grande, la suficiente como para poder hablar sin ser escuchados. Además, la discusión sobre el almuerzo parecía ir para largo.

—Siempre están discutiendo ¿Por qué te gusta alguien así?

—¿Por qué quieres saber eso?- preguntó Hilary algo acalorada. Sin embargo cuando intentó aflojar la bufanda, una helada briza la erizo.

Hiwatari no respondió, de hecho no parecía tener intenciones de hacerlo. Pero la pregunta despertó su curiosidad, así que ella lo miró un momento, antes de sonreír con el mismo tono pícaro que logro que el otro frunciera el ceño.

—¿Te gusta alguien?

La castaña debía admitir que a veces el tacto no era lo suyo, lo cual podía atribuírselo a la mala influencia de Tyson y los demás. Más, cuando la mirada contraria se afiló, sólo pudo carraspear. En otra época se habría ilusionado por pensar que quizás le preguntaba porque estaba celoso, y enamorado de ella (y sip, ella también sabia que poseía una imaginación muy volátil) Pero como ese no era el caso, fue por la segunda opción "lógica"

—De acuerdo…- sonrió divertida de la inusual situación, aunque todavía algo abochornada- Uh, creo que en realidad es porque me gusta que discutimos.

—Eso no tiene sentido.

—Bueno, si lo piensas si lo tiene- dijo Hilary con una pequeña sonrisa y un tímido rubor- Ese hombre sólo piensa en Beyblade y comer, así que la única manera de llamar su atención es pues… discutir con él.

De acuerdo, si tenía sentido… de una manera algo extraña. Sin embargo Kai enarcó una ceja, porque a pesar de todo la respuesta no respondía su repregunta. Además eso no se aplicaba a Ivanov y a él, ambos han estado peleando desde que eran niños, y el "me gustas" del bastardo era algo más reciente, o eso le parecía porque su actitud comenzó a cambiar hace poco.

—¿Peleas con él porque te gusta?- repitió algo escéptico.

—No al principio- admitió Hilary- Tyson me desesperada tanto cuando nos conocimos que fue difícil (por no decir imposible), dejar de discutir con él. Pero…fue extraño ¿sabes? Nadie me saca de quicio como él (excepto quizás cuando los malos intentan matarnos), y aun así no importaba cuanto me enojara, o mi vida fuera mas difícil, al final seguía a su lado, y eso no tenia mucho sentido.

—¿Por eso te diste cuenta que te gusta?

Esta vez la muchacha se encogió de hombros, como si no supiera que mas decir; por lo que acomodo algunos mechones rebeldes tras la oreja. Después se removió un poco incomoda, y notablemente avergonzada.

—Me di cuenta, cuando me encontré dispuesta a arriesgarlo todo por seguirlo- admitió sumamente sonrojada- Tyson es… torpe, algo brusco cuando quiere, impulsivo y a veces tonto e infantil. Pero, también es amable, leal y estoy segura que arriesgaría lo que sea por mí. Además, a su lado nunca me aburro y me siento protegida.

Tal vez ella no podía estar segura de lo que sentía Kinomiya, o si acaso compartía sus sentimientos. Pero lo que acababa de decir, era lo que el peliazul había mostrado en su relación como amigos y eso bastó para que sonriera.

—¡Kai, Hilary, vamos, ya decidimos donde comer!- exclamó Daichi.

…eso interrumpió cualquier cosa que el bicolor pudiera decir, por lo que se demoró un poco a diferencia de la muchacha que tomó la delantera. Las palabras siguieron rondando por su cabeza, hasta que al final frunció el ceño porque se estaba sonrojando.

Maldito Ivanov.

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El día pasó increíblemente lento, tanto así que ese cachorro de lobo termino durmiéndose por el aburrimiento. No sabia que estaba tan cansado hasta que se enrosco bajo la raíz de un árbol, y comenzó a cabecear. Había encontrado ese lugar cuando HIwatari se marcho; era lo suficientemente resguardado como para que ningún curioso lo molestara, pero no tanto como para que se sintiera claustrofóbico con el reducido espacio.

Estaba anocheciendo cuando sus orejas se movieron, así que abrió automáticamente los ojos, y aun adormecido bostezó. También se estiró y por acto reflejo se sacudió la nieve de encima. Luego estiró las patas traseras, hasta que al final salió de su escondite. Percibía el aroma de Kai en la entrada, así que comenzó a trotar hasta que pudo verlo.

Ivanov lucia casi feliz de verlo, e inconscientemente movió la cola igual como lo haría cualquier mascota. Sin embargo antes de llegar a su lado, se detuvo de repente y parpadeó curioso porque Hiwatari paso mascullando cosas que en verdad no entendió.

La BBA-Revolution ya había llegado, aunque apenas se dio cuenta de eso; después de todo se despertó cuando sintió al bicolor, el resto no le interesaba. No obstante, admitirlo hacia que se sintiera inquieto, por lo que se centro en seguir a su segundo al mando.

—Yeb (Maldición) áspero Kai, una vez abrió la puerta de la habitación del pelirrojo. Y sin dejar de maldecir, tomó la ropa que había dejado sobre la cama.

Yuriy por su lado, se sentó cerca de la puerta, y se dedicó a mirarlo sin entender. Cosa que en verdad resulto imposible cuando Hiwatari se agachó al frente, y comenzó a vestirlo.

—Yuriy…

PLOP

…luego sólo dijo su nombre, así que desorientado, y aturdido por la repentina explosión. Se encontró a si mismo sobre el ruso-japonés.

—¿Por qué fue eso?- preguntó Ivanov al irse hacia atrás, para acomodar mejor la ropa- ¿Qué demonios te pasa? Eso es peligroso.

Lo decía por la transformación que podía lastimar a Kai con el repentino peso; ese que lo llevaba al suelo y hacia que se golpeara la cabeza.

—¡Esto es tú culpa! ¡Eres un maldito idiota ¿lo sabias?

—¿Qué?

—Mi vida era muy tranquila, no pedía demasiado pero…¡Argh! ¿Sabes que? Mejor Olvídalo.

De acuerdo, Hiwatari sabía que esto había sido básicamente estúpido e incoherente. Pero todo ese repentino y espontaneo impulso de insultarlo sólo hizo que se mosqueara mas de lo que ya estaba. Además ¿Qué podía decirle, que por su culpa se sentía confundido? ¿Qué por él ahora tenía una incomoda presión en el pecho, o que quizás había interrogado a su amiga? En este punto seguramente todo el equipo japonés ya sabía que alguien le gu….

…necesitaba respirar.

—¿Eh?

Por eso empujó a Yuriy y se puso de pie, claro que antes de poder alejarse lo suficiente, una mano sujetó su muñeca.

—Espera ¿Qué pasa?- preguntó el pelirrojo una vez se incorporó- ¿De que tengo la culpa?

—No es nada.

—Pareces enojado.

—Estoy enojado- señaló con dureza. Sus ojos tuvieron un brillo peligroso, y resopló de mala gana cuando las orejas lobunas se movieron en un gesto casi bonito, que sinceramente no le hizo gracia.

—Supongo que no vas a decirme porque.

Yuriy entendía que le pusiera la ropa porque estaba cansado de la inhumada velocidad, pero la situación parecía un poco más complicada que eso, en especial cuando el bicolor intentó alejarse.

—Todavía tengo que hablar contigo.

—No tengo nada que decirte- gruñó Kai al soltarse.

Yuriy lo dejo ir por la sorpresa, además su cola se enredó alrededor de la pierna. Y aunque Hiwatari tenía la intención de aprovechar el descuido, se quedo quieto cuando lo vio sonreír ligeramente. Luego el ruso se acercó despacio, y atrapó sus manos para evitar un posible escape.

—Bueno, sinceramente no esperaba eso- dijo Ivanov con un repentino buen humor, y un intenso brillo en los ojos- Para este punto esperaba que me mandaras al diablo, o intentaras golpearme. Aunque también considere las dos; pero que no lo hicieras significa que sientes algo por mi ¿cierto?

—¿Qué?

Eso fue lo único que pudo decir, ya que comenzó a sonrojarse. Además el pelirrojo empezó a olfatear y él termino tensándose, así que quiso soltarse, pero el forcejeo además de ser inútil fue anticipado.

—Suéltame.

—No lo hare- dijo Yuriy cada vez mas cerca- Porque tú corazón esta latiendo mas rápido, y si te toco te estremeces.

Hiwatari abrió grandes los ojos, y el susto inicial vino acompañado por la manera como terminaron. Hacia mucho había comenzado a retroceder, pero chocar contra la pared definitivamente lo tomó por sorpresa.

—No es cierto.

—Si lo es- sonrió altivo- Puedo oírlo y sentirlo. Ya te lo dije, la nariz no miente.

—Eso… ¡eso no es justo!

Oh, Kai se estaba enojando, pero sin intenciones de soltarlo, Ivanov mantuvo la presión en las manos que seguían forcejeando. Sin embargo no intentó acercarse mas, porque si bien estaban cerca, el espacio era suficiente como para que el bicolor no comenzara a maldecir ni a insultarlo en cuanto idioma supiera.

—Claro que es injusto- concedió Yuriy- Pero yo no puedo ser el único que pierda en todo esto.

—Pero… yo no…

—Yo sé que si.

—Hn.

Como un gato enfurruñado, el más bajito frunció el ceño aun desafiante y se encogió en su puesto con un leve carmín en las mejillas. Eso hizo que el corazón contrario se turbara, en especial porque Yuriy sentía ese delicioso aroma envolverlo. Y aunque inseguro, había un toque invitante que sencillamente lo hizo suspirar. Sólo debía presionarlo un poco, y le daría una respuesta mas honesta.

—Puedo…probarlo- dijo el ruso, y por dentro maldijo cuando debió carraspear para que su voz sonara confiada y segura- Puedo probar que sientes lo mismo.

—No me interesa.

…siempre tan terco. Pero el más alto le dedicó una apática expresión, antes que sus orejas se movieran. Kai comenzaba temer lo peor con ese leve gesto, porque Yuriy sonrió arrogante en respuesta y apoyó la frente contra la suya.

—¿Enserio?... Entonces, ¿no es tú corazón el que esta palpitando tan rápido?

—Púdrete.

Después de eso hubo un breve silencio, donde Hiwatari se mordió los labios como si eso le ayudara a pensar que hacer a continuación. Por ello el pelirrojo esperó sin moverse ni hablar, pero tampoco redujo la cercanía ni soltó sus manos.

Quizás por eso el bicolor se sonrojo otro poco, e intentó lucir enojado. Así que interesado en el cambio, las orejas de Ivanov se irguieron.

— Si acepto ¿vas a soltarme?

Tal vez él no lo sabia, pero había un tinte tímido que junto a su agresiva expresión, logro que Yuriy se sonrojara. Porque esa belleza salvaje era injusta, ese imbécil no sólo podía lucir así; no cuando debió desviar la mirada con el ceño fruncido, como si así pudiera calmar el fuerte palpitar de su corazón, y el cosquilleo incierto en la boca del estomago.

Aunque pensándolo mejor, su expresión le permitió darse cuenta de como estaban. No es como si no lo supiera, pero fue difícil ignorarlo cuando lo tenía arrinconado contra la pared.

Más, lo único que Kai vio, fue a un muchacho que giró la cabeza como si algo le molestara. Tal vez por eso no pudo tomarlo muy enserio, pues en cuanto los ojos azules volvieron a mirarlo, su dueño agachó las orejas como si alguien lo hubiera regañado. Por eso parpadeó un par de veces en curiosidad cuando lo vio sonrojarse; ahí se dio cuenta que el ruso también estaba inquieto.

Eso era un alivio en cierta manera, aunque no lo ayudo a relajarse demasiado.

—Un beso.

…oh bueno, ahí iba su tranquilidad. Kai se tensó de repente, por lo que Yuriy apretó sus manos como si intentara anticipar el escape. Y aunque el ruso-japonés se movió por reflejo, no volvió a hacerlo, básicamente porque no podía con la monstruosa fuerza de su "capitán" Sin embargo eso no evitó que gruñera por lo bajo, y lo fulminara con la mirada.

—Hentai- acusó con el ceño fruncido, y tan bajito que fue difícil escucharlo.

—He… ¿Hentai?

Sinceramente no se esperaba eso. Ivanov incluso aflojó el agarre y se mostró notablemente descolocado; claro que después tiró las orejas hacia atrás en fastidio, y se acercó enojado para quedar a un palmo de distancia.

—¿Prefieres que te toque?

—¿Por qué un beso?- refutó Kai, sintiéndose inquieto con la otra sugerencia.

Yuriy rodó los ojos. Por dentro se preguntó cual era el maldito problema si ya antes se habían besado. Claro, eso fue a la fuerza, contra su voluntad, y en algunas ocasiones casi llego a intento de violación; pero eran besos al fin y al cabo.

Sin embargo en este punto, maldijo por recordar todo en ese preciso instante.

—Sólo uno- condicionó el bicolor.

….eh, momento ¿Qué dijo?

—¿Uh? ¿Qué?

Kai entrecerró los ojos, pero en un intentó por recobrar la compostura, mostró una aburrida expresión que de todas maneras no deshacían el rubor en las mejillas.

—¿No lo decías enserio?

—Si lo es- dijo Yuriy- Es sólo que….no esperaba que aceptaras tan pronto.

—Idiota…-comenzó Kai, pero no pudo seguir hablando cuando el pelirrojo sonrió antes de inclinarse un poco.

—Cállate- dijo sobre sus labios, divertido del arisco semblante- Nh… ¿cierras los ojos?

Inquieto y a regañadientes, Kai hizo lo que se le pidió. Su corazón pareció golpear con tanta fuerza, que se iba a quedar sordo. Claro que nada de eso importo cuando sintió un leve roce, y la cálida respiración abanicar cerca. Sus instintos le decían que se moviera, pero se negó a hacerlo, además no podía.

El pelirrojo apenas y lo había tocado, pero creó un intenso cosquilleo que incluso arrancó un patético temblorcito que casi lo hace retroceder (ignoraba como lo haría si la pared lo impedía, pero ese era el menor de sus problemas) Sin embargo, antes de poder hacerlo, un par de manos acunaron su rostro mientras esos delgados contornos sonrosados apresaron los suyos.

Esto se suponía que fuera suave y lento, y aunque en un principio lo fue, al final se volvió rudo y tosco. Yuriy no pudo evitarlo, fue como si se hubiera quemado apenas lo tocó, por lo que cuando lo sintió moverse, sujetó su rostro. La postura y la diferencia de estaturas, le permitieron deslizarse dentro de su boca. En respuesta, Kai gimoteó con un sexy ruidito que lo removió sin aviso, lo cual empeoró cuando ambas lenguas se tocaron.

Impulsado con la sensación, Yuriy mordió su labio inferior con más fuerza de la necesaria, sólo para escuchar más de esos deliciosos soniditos. Aunque luego debió lamer la parte afectada como una disculpa. Porque esa boca de fuego comenzaba a parecerle adictiva.

Claro que el pelirrojo lo presionó hasta que Kai se vio obligado a deslizarse en la pared. Él siguió el movimiento, y aun mientras se besaban, encontró erótica la manera como sus lenguas se tocaron una ultima vez antes de separarse. Ahí vio, el hilo de saliva que rompió la unión deslizarse sensualmente por los labios contrarios, mientras Kai lucia casi adormecido por el placer.

Hiwatari tenía los labios deliciosamente entreabiertos, las pálidas mejillas calientes, y los ojos apenas abiertos. Así parecía dispuesto a cualquier cosa, por lo que sin pensar en nada volvió a besarlo.

Su corazón palpitó con tanta fuerza por verlo en ese estado, que no fue extraño que Ivanov gimiera falto de aire apenas tocó sus labios. Pero esto no era suficiente, necesitaba sentirlo mas cerca, así que se acercó hasta quedar sobre su regazo; ahí acomodó las piernas a los costados de la cadera y se apoyó en los talones para mantener la poca cordura que le quedaba.

Sus manos seguían en su rostro, y pronto la cola lobuna se movió por si sola para rodear el pecho del ruso-japonés. Y eso tal vez puso algo de orden a la desecha mente de Kai, por que lo empujó despacio por los hombros hasta que la caliente unión se rompió.

—Es…espera- pidió agitado, mientras las manos del pelirrojo se colocaron en sus brazos en caso que quisiera escapar.

—¿Por…que?- preguntó al acercarse sutilmente, con ese tipo de caricias donde sus narices se rozaron, e hicieron el amague de querer besarse. Por ello sus labios se acariciaron sin tocarse, hasta que Ivanov se deslizó despacio por la mejilla, y comenzó a dejar suaves besitos por la mandíbula.

—Dijiste…que sólo uno- se quejó Kai con los ojos cerrados. Ahora estaba encerrado contra la pared, y ese pelirrojo que básicamente estaba sobre sus piernas. Donde los besitos oprimían su pecho con ese tipo de sensación que desconocía, y lo dejaban sin saber que hacer.

—Si…eso dije- musitó Yuriy mordiendo la piel hacia el oído.

—Nhhhh….

Kai se mordió los labios, pero definitivamente empujó al ruso cuando su cola se metió bajo la camisa. El repentino cosquilleo y la realidad lo golpearon sin aviso. Sin embargo, encerrado como estaba, sólo pudo irse de lado. Lo cual en realidad no fue la mejor posición del mundo, lo supo apenas encontró los ojos azules.

Yuriy lo miró desde arriba, fue imposible no hacerlo porque Hiwatari tenía las manos a cada lado de la cabeza, su respiración se encontraba descompuesta y las mejillas estaban sonrojadas. Además se dio cuenta que sus propias piernas permanecían entre las de Kai, quien las tenia seductoramente entreabiertas.

Aunque ver la camisa alzada (gracias a su inquieta cola) le permitió ver el abdomen descubierto, y la tersa y suave piel que lo obligó a tomar aire. Por eso no necesito otro incentivo para acercarse, y dejar un suave besito en sus labios antes de mirarlo directamente a los ojos.

—Siempre discutimos- empezó Kai sin objetar por el cuerpo que se acomodó sobre el suyo, y lo envolvió en un apretado abrazo.

—¿Quién no lo hace?- devolvió Ivanov. Sabia de donde venia esto, porque fue lo mismo que él hizo cuando intentó convencerse que no podían estar juntos.

—Dranzer…

—Esto no tiene nada que ver con el equipo- interrumpió- Sólo…quédate conmigo.

El bicolor se sonrojo más de lo que estaba, pero desvió la mirada de mala gana, quizás algo dudoso de la situación. Donde ese breve y pequeño momento de incertidumbre tensó al ruso, en especial cuando Kai colocó las manos en sus hombros y lo empujó despacio. Sin embargo cuando ambos se sentaron, Yuriy sujetó sus manos y lo miró con seriedad.

—Yo te ayudo a buscarlo.

No sabia cómo ni de que manera, pero lo haría.

No obstante, el bicolor parpadeó notablemente confundido. Sinceramente no entendía a su "capitán", Yuriy podía sacarlo de quicio con tanta facilidad que a veces quería golpearlo, (y estaba casi seguro que el sentimiento era mutuo) Pero también es cierto, que tenia detalles como estos que cortaban su respiración. Después de todo, esta era la persona que no lo quería en el equipo, pero de todas maneras lo apoyó a su ruda y tosca manera en el último torneo.

Claro que, nada de eso impidió que frunciera el ceño y chasqueara la lengua antes de soltar sus manos, con un gesto más brusco de lo que le hubiera gustado. Y eso en verdad no se sintió bien, Yuriy incluso hizo el amague de agachar las orejas, por fue el sonido de un corazón acelerado lo que las irguió.

Curioso, Ivanov lo miró sin apenas parpadear. Lo que en realidad no era cómodo, así que Kai lo empujó sin dudar y se puso de pie. Ahora se sentía acalorado; era una sensación totalmente nueva, tanto que no sabia como lidiar con ella.

—No se de donde sacaste la idea que me iba a ir.

—Ohhh- sonrió Yuriy, por lo que el bajito se estremeció. En especial cuando el otro se incorporó, y comenzó a acercarse. En ningún momento pareció notar que no se estaban tocando, y por ende la transformación debió ocurrir hace algunos minutos.

—Pero esto no tiene nada que ver contigo, es algo que ya había decidido en un principio- aseguró mientras retrocedió sin razón aparente.

En algún punto del asunto había comenzado a hablar mas rápido de lo normal, seguramente porque se sentía inquieto y algo nervioso, pero antes de poder recuperar su usual indiferencia, el cuarto se movió rápido. De hecho necesito un momento para saber que ocurría, así que primero se dio cuenta que estaba acostado en la cama, donde fue incapaz de moverse gracias al par de ojos rojos que lo veían con atención.

Yuriy sonreía con ese sexy y endemoniado gesto salvaje que lo hizo enrojecer, aunque el ruso lo observó con aire divertido debido a la imagen que tenia en frente. Porque ese cuerpo que se hundió ligeramente en el colchón, lucia aturdido, y lo suficientemente descolocado como para verse lindo y hasta tierno, pero no lo diría en voz alta.

—¿No lo vas a decir?- preguntó el pelirrojo una vez se acomodó mejor.

Por ello Kai se removió en su puesto, mientras el otro deslizó una pierna entres sus muslos hasta llegar peligrosamente cerca de su entrepierna. Luego, Ivanov apoyó una mano a un lado de su cabeza, y colocó la otra junto a la cadera. De esa manera se inclinó, y quedo tan cerca que comenzaron a respirar el mismo aire.

Eso sinceramente no fue lo mejor que pudo pasarle a Hiwatari, porque el oxigeno le faltó y lo único que pudo hacer fue exhalar un patético gemidito. Claro que al final frunció el ceño, pero no pudo aplacar el furioso tono carmín que parecía quemarlo, así que desafiante encaró al otro.

—¡Espera!

Lo cual no importo demasiado porque Ivanov lo obligó a tirar la cabeza hacia atrás, una vez colocó una mano en su frente. Ahí comenzó a morder su garganta, y a dejar un húmedo rastro que lo hizo temblar.

—No hasta que lo digas- condicionó Yuriy indiferente a las manos que intentaban empujarlo de los hombros.

—¡¿De que…estas…?

Kai dejó de hablar cuando una mano resbalo por su pecho hacia la cadera, y una de las piernas lo presionó sin aviso. Temblar fue inevitable, por lo que no pudo suprimir los suaves gemiditos que surgieron cuando el pelirrojo lamio su cuello, y remarcó la mandíbula para finalmente llegar a su oído.

En el proceso, una mano se filtro en su camisa y la alzó hasta que no pudo subir más. Sentir el roce sobre sus sensibles pezones lo hizo cerrar los ojos, pero los abrió casi de inmediato en cuanto sintió el roce sobre el cinturón del pantalón.

—¡Me gustas!- exclamó casi asustado. Porque la cabeza le había estado dando vueltas, y aunque no podía pensar bien, era la única cosa que se le ocurrió para decir.

Yuriy sonrió satisfecho, pero desilusionado de la pronta rendición, así que de acuerdo a su palabra lo dejó libre. Ahí quedo de nuevo sentado en sus piernas, mientras Kai se veía descolocado y sumamente acalorado, por lo que lo miró divertido.

—¿Por qué tienes….los ojos rojos?- pregunto el ruso-japonés algo agitado. Sentía su pecho hormiguear, y la piel caliente donde el otro lo toco.

—¿Uh?- dijo sin entender. Era la primera vez que oía sobre un cambio de color.

—Tus ojos- repitió- Se vuelven rojos cuando…

Kai de pronto dejó de hablar y desvió la mirada. Quizás había malinterpretado el cambio de matiz, tal vez no indicaba que Wolborg tomaba el control, si no que… ¿era algo que Ivanov quería hacer? Probablemente ese era el momento donde la bestia bit y su dueño se sincronizaban. Como fuera, divagar en este momento no era muy alentador, pero cuando intentó apartarse, Ivanov jaló sus manos y volvió a besarlo.

—Descubrí algo interesante- comentó Yuriy- Creo que puedes ayudarme a romper la "maldición"

Cuando Kai vio las orejas lobunas moverse supo que algo no iba bien, lo cual corroboró en cuanto esa sonrisa salvaje delineó los delgados labios del ruso.

—No me interesa, por mi puedes quedarte maldito toda la vida- aseguró mientras comenzó a forcejear.

—No voy a dejarte ir- rio Yuriy- Eso no seria divertido.

Él se estaba aprovechando de la situación, y no le importaba disimular lo contrario. Porque esta era su venganza, haría que Kai Hiwatari pague por todas las emociones que lo estuvieron invadiendo, y todo lo que tuvo que aguantar mientras descifraba sus sentimientos. Además, ahora que sabía que era correspondido podría presionarlo quizás un poco más…

….sólo hasta que pudiera soltarlo. Si besándolo tenía media hora sin transformarse, entonces planeaba tocarlo hasta que pudiera pasar dos días sin tener que estar a su lado.

CONTINUARA:

Ann: ¡Bom Baby! Actualización °¬°… mi fic se acaba TT-TT (rincón oscuro)

Ro: xD, ya, ya, ya (sobándole la cabeza) Este día tenia que llegar n¬n

Ann: Da TT-TT

Ro: Como supondrán, el próximo capitulo es el final n-n, así que dependiendo de la rebelde imaginación de Ann o.o pondremos la actualización.

Ann: Yo insisto en que me están haciendo brujería, para que no actualice u.u

Ro: ¿Quién haría eso ¬¬?

Ann: El malvado espíritu de las no-actualizaciones oO (música de suspenso)

Ro: Eso ni siquiera existe! Te lo acabas de inventar ¬¬

Ann: Claro que no ÒO! Búscalo, es real, yo creo en él °¬°

Ro: O-k-e-y ¬¬UU

De acuerdo, como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /

Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORAS QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)

Para dejarme un Reviewer presionan donde dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para hacerlo u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n

Se despiden:

Ann: El malvado espíritu de las no-actualizaciones =¬= (haciendo movimientos y sonidos como si fuera un fantasma)

Ro: Te van a salir asustando xDD

Ann: OO…ya me quedo quieta TT-TT

Ro: xD