Hola a todos =D

Pude hacer algo de espacio y les traigo la segunda parte del capitulo 5. Ya iniciamos con lo bueno XD Espero que les guste y espero sus comentarios

Saludos =D

Dalhia

P.D. no se preocupen, ya no falta poco para que aparezca el enano XD -por si lo tienen pendiente- ahora sí, me despido.

Nos vemos XD


Los rayos de sol y el aumento de la temperatura borraban el rastro de la pasada tormenta en la Isla paraíso. Para Annie, era el momento ideal para ejercer su pasatiempo favorito: la fotografía. Ser la hija del bibliotecario de la isla le daba fácil acceso a cualquier tipo de libro o documento, sus favoritos eran los relacionados hacia las artes, en especial a dibujo y pintura. Desde que era una niña solía leerlos día tras día al igual de aquellos relacionados con las leyendas marinas (más que nada por las ilustraciones donde representan a las criaturas de esas historias).

Tales imágenes alimentaban la imaginación de la rubia realizando pequeños dibujos y probando diferentes combinaciones de colores. Con el paso de los años la pintura se convirtió en uno de sus hobbies más queridos pero quería seguir buscando cosas nuevas para expresar la manera en el cuál percibe al mundo y aquello lo encontró en una pequeña cámara que le regaló su padre. Poder capturar el paisaje en el momento y ángulo indicado le daba a la ojiazul una herramienta muy útil al momento de querer retratar las fotos. Podía obtener buenas imágenes en el momento apropiado, sin contar que las mejores son las inesperadas.

Sin perder mucho tiempo, Annie salió de su casa que está detrás de la biblioteca, vistiendo unos pantalones pesqueros de mezclilla, una blusa blanca manga corta y unos tennis bajos; en sus manos sostiene una de sus cámaras favoritas (una semiprofesional) y una pequeña mochila en su espalda. Pasó gran parte de la mañana capturando diferentes fotografías, en especial aquellas que aún conservaban el rocío matutino.

Al mirar el reloj de su pulsera, guardó la cámara dentro de la mochila y regreso a la biblioteca. No le molestaba trabajar allí, sin embargo quería salir a conocer otros lugares y poder capturarlos con su cámara; pero necesita dinero para realizarlo…mientras ordenaba los libros recién entregados escuchó el sonido de la puerta.

-Bienvenidos a la biblio- Annie hace una pausa al ver a Connie y Armín –oh…creí que ya no vendrían- dice

-Perdona Annie pero tuvimos un imprevisto- responde Armín

-Descuiden, de todas maneras me dieron algo tiempo para mis asuntos. En fin, síganme-

La rubia guía a los dos jóvenes hasta una de las mesas del edificio donde yacen unos cuantos libros de diferente grosor y tamaño. –Estos son los libros relacionados con las nereidas; la mayoría suelen mencionarlas pero la información suele ser escasa. Exactamente ¿qué es lo que buscan?- pregunta Annie

-Queremos confirmar si lo que le pasó a Eren fue obra de una nereida- dice Connie

Annie mira ambos chicos levantando ligeramente una ceja -¿Es una broma?- pregunta de forma sarcástica y mira a Armín –Oye, entiendo que debe ser un milagro el haber encontrado a tu hermano a salvo pero ¿Por qué piensas que fue una nereida? No pudo haber sido la guardia costera o algún pescador por ahí-

-Annie… ¿Tú crees en ellas?- pregunta el ojiazul

La chica se queda callada por un momento –No lo sé… son parte de las historias de la isla y se han escuchado muchas del tipo rescate gracias a ellas…pero no estoy segura…gran parte de esos relatos suelen contarlos los adultos a sus hijos antes de la hora de dormir…aunque mi padre siempre me ha dicho que en cada leyenda hay una parte de realidad…eso es en lo que creo-

El chico sonríe – Si tuvieras la oportunidad de ver una con tus propios ojos ¿Qué harías?-

-"Tomar una foto o hacer un dibujo"- pensó la rubia –Quizás tener algún recuerdo- responde

Ambos chicos se miran por un momento y asienten con la cabeza –Annie- dice Connie –Vamos a contarte algo pero promete que no dirás nada a nadie-

La chica muestra una ligera sorpresa en su rostro –Qué sea algo bueno…- responde mientras toma asiento en una de las sillas.

Mientras tanto, Sasha, Hanji y Eren permanecían en la casa esperando alguna reacción por parte de la chica pelinegra quien aún permanecía dormida. Sasha había regresado a la habitación donde dormía para cuidarla, Eren se encontraba afuera de la casa junto al jardín de flores viendo alguna señal de los chicos, en tanto Hanji estaba en la planta baja comunicándose por radio con el médico que Pixis le había recomendado.

-¡Eren!- llama a su hermano menor desde la puerta principal –El médico me dijo que viene en un auto negro, ¿puedes verlo?-

El castaño enfoca su vista lo mejor que puede dado a la luz del sol pero no distingue nada –¡Aun no!- responde

No pasó mucho tiempo antes que vieran a Sasha bajando por las escaleras a toda velocidad -¡HANJI! ¡EREN!-

Eren corre hacia la puerta y Hanji se acerca a Sasha

-Despertó- dice la castaña aliviada


La pelinegra no podía créelo… funcionó, en verdad funcionó…la bruja del mar no la había engañado. En un principio pensó que todo era un sueño, una fantasía de aquella bruja antes de tomar su alma como las historias que había escuchado a través de los mares. Pero al momento de abrir sus y ver la reacción de esa chica de cabello castaño y correr hacia la puerta luego de decirle un montón de cosas a una velocidad que no podía describir; estaba segura…se encontraba en el mundo de los humanos.

La joven no tardo en tocar su cuerpo, era una sensación nueva para ella. Veía las marcas donde sus hermosas escamas de color rojizo brillante habían adornado su piel pero aquellas cicatrices eran el recuerdo de aquél dolor siendo arrancadas una a una. Sin embargo, no le dio mucha importancia y siguió hasta fijar su mirada en la parte baja del torso; con una gran determinación tomo la tela que la cubría y la levantó para ver la parte inferior de su nuevo cuerpo…

…y ahí estaban

…un par y hermosas piernas humanas…

Poseían las mismas marcas que tenía el resto de su cuerpo (aunque estas eran más numerosas), eran largas y torneadas, sin embargo, al tocarlas sintió un dolor punzante que atravesaba la piel y se enterraba en lo más profundo de sus extremidades. La chica quiso gritar del dolor pero no emergía ningún sonido de su boca…

Era verdad….

…Había sacrificado su voz…

La joven cerró los ojos un momento y volvió a cubrirse con la manta, con cuidado se incorporó en la cama, sentándose apropiadamente tratando de evitar los dolores punzantes de sus nuevas piernas humanas…

Al poco tiempo comenzó a escuchar ruidos aproximarse hasta ver nuevamente a la chica de antes, junto a una mujer de cabello castaño con unos cristales sobre sus ojos. Ambas mujeres sonríen al ver a la joven pelinegra despierta

-¿Cómo te sientes?- pregunta Hanji

La chica quiere responder pero toca su cuello por inercia, bajando la cabeza con tristeza. La morena se acerca despacio a ella mirándola a los ojos con ternura.

-Descuida, estás a salvo- Hanji le sonríe a la joven de forma dulce

Ella no comprende por qué dijo esas palabras, sin embargo…sonrió

Unos minutos más tarde había llegado el médico que Pixis les había enviado, Eren lo acompañó a la entrada de la habitación donde se encontraba la chica de cabellos negros pero se mantuvo afuera del cuarto esperando junto a Sasha mientras Hanji permanecía adentro.

-¿Cómo crees que este?- pregunta el ojiverde

-Debemos esperar a lo que diga el médico- dice la castaña –¿Qué te parece si vamos abajo y preparamos algo de comer? Ella debe tener hambre-

-Es buena idea, vamos Sasha- responde el castaño

Mientras Eren y Sasha estaban en la cocina, Hanji salió de la habitación junto con el doctor después de que este terminara de revisar a la azabache, dejándola descansar

-¿Cómo está?- pregunta Hanji

-Se encuentra estable de salud, pero me preocupa las marcas alrededor de todo su cuerpo, sin contar con las lesiones de su garganta; temo que sus cuerdas vocales hayan sido dañadas de gravedad.

...De ser así, lo ideal sería llevarla a un hospital fuera de la isla…sin embargo, la muchacha no cuenta con ningún tipo de documento para su identificación. Puedo hacer el reporte de aparición de la chica para dar con algún familiar además de hacer una solicitud para que uno de los barcos cargueros viniera antes de tiempo aunque no podía garantizar nada-

-Entiendo…- responde la morena -

-No se preocupe señorita, le enviaré mis observaciones con el señor Pixis, él sabrá que hacer. Aparte me encargaré de cuidar la salud de la joven por si se presenta algún cambio, por ahora debemos bajar la hinchazón de la garganta de la chica- el médico saca un cuadernillo y un lapicero, escribe una receta y se lo entrega a Hanji –Tome, debe seguir las instrucciones de la receta. Me comunicaré con la farmacia de la isla para que le entreguen el medicamento a la puerta de su casa-

-Muchas gracias doctor- recibe la receta médica y acompaña al médico a la salida

-Trate que la joven evite comer cosas muy calientes o frías, de preferencia a una temperatura media al igual de no ingerir alimentos irritantes. Vendré a verla dentro de una semana para ver su evolución, si cuento con alguna noticia sobre la solicitud o del reporte se lo haré saber y no dude en llamar por radio si llega a pasar algo-

-Denlo por hecho- sonríe la morena

-Hasta luego- se despide el médico subiendo al auto negro para salir de la casa


-Listo- Dice Sasha desde la cocina –Eren, ayúdame con esto-

El castaño toma una de las bandejas con comida que habían preparado para la chica de cabellos negros -¿No crees que es demasiada comida?- pregunta el ojiverde –Es más de lo que nosotros comimos en la mañana

-Es porque vamos acompañarla almorzar- dice –Se sentirá más cómoda si comemos algo y no solo verla mientras come, quizás nos pueda decir su nombre-

-Tienes un punto- responde el muchacho

-Bueno, vamos-

Ambos jóvenes salieron de la cocina, cada uno con una bandeja diferente contenido, Sasha llevaba un juego de té y Eren un poco de fruta picada, pan, nueces y unas piezas de carne blanca asadas. Al llegar a la habitación, el castaño abre con cuidado la puerta, Sasha fue la primera en entrar y ver nuevamente a la chica azabache quien se había acostado

-Hola- dice la castaña –Supusimos que tenías hambre, así que te trajimos algo de comer-

La pelinegra le sonríe a la castaña por el detalle, ciertamente, su estómago rugía por la falta de alimento y no se había percatado hasta que ella lo menciono. La joven se movió con cuidado para sentarse nuevamente sobre la cama y al enfocar su mirada a la puerta…

…lo vio…

Aquél joven de cabellos castaños y ojos verdes que conoció esa noche….cuyo rostro no dejo de acariciar en el tiempo que estuvo su lado…y ahora...

…estaba frente a ella…

...su deseo...se había cumplido...