Capitulo 8

"Perdida"

Todo había salido tal como lo había planeado, Shizuru pidió permiso y al instante se lo dieron, y por esa razón a la mitad del día laboral se encontraba por los pasillos pegando los carteles que invitaban a todos a el bar donde Natsuki iba a cantar junto con sus compañeras. La gente se acercaba curiosa a ver lo que este decía, mirando a la chica de gran melena azulada con un gran interés, que se esforzaba por pegar los carteles al mismo tiempo que los cargaba y nadie venia o tan siquiera se molestaba en ayudarla.

Sintió como le quitaban un peso de encima y al voltear se encontró con un par de ojos miel, y esa sonrisa de comercial de pasta de dientes que poseía el chico. Todo el mundo exterior contemplaba la escena como algo romántico y digno de ver.

-Permíteme ayudarte con esto Natsuki-san.

-Claro, claro, como que sea- volvió a su trabajo anterior, no quería iniciar una conversación con el, por que por alguna razón de él no se fiaba. Le incomodaba.

-Y dime ¿Qué tal todo?- "diantres" pensó Natsuki.

-Normal- cortante, fría.

-¿Sabes? Me sorprende que Shizuru consiga una amiga como tu- Natsuki lo miro feo -No me refiero a que seas mala persona, mas bien es que Shizuru no es una persona a la que se le podría llamar sociable… tiene modales que es diferente.

-Lo se- enserio no quería hablar, no con él.

Reíto comprendió que no quería hablar, así que la siguió en silencio hasta que termino con todos los carteles. Se quedaron frente a frente miándose, el sosegado, ella extrañada con el ceño un tanto fruncido, preguntándole sin necesidad de palabras que era lo que quería.

-Solo te pido que cuides de Shizuru- por fin lo había dicho, que tanto trabajo le constaba decir aquellas pequeñas palabras que formaban una corta oración, pero con mucho significado.

Con esto se retiro, la dejo molesta, intranquila, pensando en que querría decirle con eso "¿cuidarla?... claro, pero ¿de que?", no importaba siguió su camino hacia el salón de clases, pero al ver su reloj entraría a media hora de ésta, así que decidió seguir vagando, haber si se encontraba con alguien pero después de pensarlo un rato prefirió estar sola.

Siguió caminando sola, hasta que se encontró con aquel mirar carmesí que ya le era familiar, sonrió inconscientemente y ésta le contesto de la misma manera. Detuvo su paso hasta que ella lo alcanzara.

-ara, ¿porqué no entraste a tu clase?

-Lo mismo te pregunto.

-Fufufu yo voy bien en la escuela- eso le dolió a Natsuki, un punto a favor de Shizuru.

-¡Oi! yo también voy mejorando- hizo un pequeño puchero sacando el labio inferior.

Se hicieron presas del silencio, que mas había por decir con solo la mirada se decían todo, o casi todo, inconscientemente tal vez todo, pero no lo veían o no lo querían ver. No aun. De repente un rugido del estomago de Natsuki la saco de ese trance y Shizuru solo rio levemente mientras Natsuki se tocaba el estomago un poco sonrojada.

-Ven te invitare de comer.

Estaba dispuesta a escuchar toda aquella lista de cantantes extraños para ella, la música clásica era lo que prefería, no esos nombres extraños que estaban escritos como garabatos de niño de kínder parecía ser una lista interminable hasta podría parecer como un lenguaje extraño y raro para cualquiera que lo viera y no conociera del tema, nada le sonaba familiar. "Algo ligero pero con ritmo" eso fue lo que ella le dijo.

Saco la laptop de la mochila que la portaba, la acomodo en su cama y la prendió. Mientras tanto buscaba ropa un poco más cómoda para el momento extraño que iba a acontecer en los siguientes minutos. Abrió el navegador, tecleo el primer nombre de la lista "Muse (plug in baby o resistance)" el segundo no le parecía tan extraño como el primero así que puso resistance. Lento al principio, el piano hizo su aparición y eso le gusto, la batería comenzaba a sonar y después la voz tranquila, el coro; de alguna manera le gustaba el ritmo todo encajaba perfectamente. Le había gustado.

Paso por toda la lista tachando nombres, remarcando algunos otros los ponía en duda. Cada uno de los grupos que Natsuki le había escrito tenía algo que le gustaba. Los que fueron de su real agrado fueron pocos, la mayoría escucharía más canciones para aceptarlos o rechazarlos, otros de plano los rechazó.

Entre su corta lista estaban: Muse, The milk, Akeboshi, Akira Yamaoka, Mary Elizabeth McGlynn, Amy Winehouse, The Beatles, Beirut, Bjork, Café Tacvba, Cat power, Coldplay, Enjambre, Florence + The Machine, Kings of convenience, Radaid, Radiohead. Tras esos pocos se escondían muchos más que todavía no la convencían.

Lo único que le quedaba bueno de eso era su recuerdo.

Su teléfono sonó.

-Bueno- contesto

-Hija soy yo- dijo su padre con una alegre voz –Solo llamaba para avisarte que Naoko me hará el favor de quedarse a atender algunos asuntos y tendremos tiempo para ti y para mi, solo tu y yo hija… como antes.

-¡Que bueno!- su felicidad no podía ser disimulada. Extrañaba esos momentos donde solo era su padre y ella, esos momentos que dejaron de existir hace algunos años. Los añoraba.

-Si hija, mañana me tendrás haya, solo para ti ¡por una semana entera!- una sonrisa muy grande del otro lado del teléfono se asomaba.

-Que bueno padre, tengo que platicar de algo muy importante contigo- dijo pensando en ella, solo en ella.

-Mañana llegare haya como eso de las seis, espérame en el aeropuerto.

-Claro padre.

¿A quien podía contagiarle su felicidad?, la primera persona en quien pensó fue en ella, pero sabía que no era la mejor respuesta, ella no sabia nada sobre lo que le acontecía, ni el porqué de su felicidad. Así que después de tanto divagar en su mente solo estaba él, y ahora lo tenía enfrente de ella.

-Shizuru-san me alegro mucho por ti, eso de que tu y tu padre reinicien otra vez ese vinculo que tenían de esa manera, es algo estupendo- Sonreía de manera natural.

-Lo se, pero eso me quitara tiempo para pasar con ella- dijo pensando un poco en las consecuencias.

-Tienes la escuela, no seas tonta- dijo mientras le daba un pequeño golpe con el dedo índice en la frente -Mañana podrías decirle que te acompañe por tu padre.

-Por supuesto eso hare.

Y eso fue lo que hizo, primero no convenció del todo a la peliazul, pero después termino por aceptar, tanta era su insistencia que se canso de ella, la vería mañana a las cinco y media en su casa y de ahí se irían al aeropuerto por su padre para después pasar un momento "familiar" el momento indicado para que su padre se diera cuenta de lo que pasaba por la mente de su pequeña hija.

-¡Ya! Deja mi cabello en paz- hizo un pequeño mohín.

-Vamos Natsuki, es tu suegro- ante el comentario solo se pudo poner roja como respuesta -Ya, solo perfume y ya- dijo entrando a su cuarto para después sacar un perfume conocido para Natsuki.

-¡Espera! Ese perfume ¿no era el regalo de Tate?- dijo con un poco de desconfianza.

-Si, si, pero no le queda y en ti huele delicioso- dijo poniendo una cara de malicia un toque pícaro en sus ojos.

-…- la mirada de su amiga le causo algo de miedo, pero lo dejo de lado -Ahora me tengo que ir, llegare tarde.

Y así decidida salió del departamento. Con una camisa de cuadros azules con blanco y negro abierta y bajo ésta una playera blanca ni holgada ni justa, su pantalón negro de mezclilla con algunas partes rotas, en combinación con sus ligeros tenis vans completamente negros, y su gran melena azulada suelta como de costumbre, la hacían lucir simplemente fresca y al mismo tiempo atractiva y rebelde.

Decidió no irse en su queridísima moto, para no causar mala impresión, así que se fue a pie y en transporte publico. Y por fin después de un rato ya estaba ahí a unas cuantas calles. Eran las 5:35, eso marcaba su reloj, su amiga ya estaba afuera esperándola con una gran sonrisa.

-ara Natsuki llego tarde- dijo mirando su reloj -y no trae su moto para ir rápido.

-Perdona, se me hizo algo tarde- dijo mirándola de pies a cabeza, pues traía un suéter de cuello de tortuga color vino y un pantalón color crema y unos zapatos del mismo color de el suéter - te vez algo rara.

-Solo quise ir cómoda- le dedico una sonrisa –tu pareces vaga y no digo nada.

-¡Oi!- dijo haciendo un puchero.

-Fufufu pues vámonos, por que no llegamos.

En el camino fueron hablando de música, y por eso Natsuki se fue animando mucho, y se volvía como perico al hablar de música. Regularmente era seria y era sorprendente verla platicar de esa manera de música. Realmente le apasionaba, hasta los ojos le brillaban.

-Increíble, ¿sabes tocar piano?- dijo mas emocionada de lo normal.

-Claro, desde pequeña- dijo enseñándole sus manos -tengo manos de pianista, según mi padre.

-Si, en eso tu padre tiene razón- dijo tomando su mano.

Ya estaban en el aeropuerto, sentadas en la sala de espera. Habían llegado antes de lo planeado apenas iban a dar las seis. Shizuru emocionada por su padre y por estar con Natsuki no podía disimular su felicidad. Era la primera vez que sonreía así enfrente de Natsuki y de cierto modo a ésta también le contagiaba su felicidad.

El tiempo se resbalaba de sus manos, y en dichoso padre no aparecía. Las pequeñas televisiones que estaban colgadas para la gente que esperaba estaban prendidas. Anunciaban una noticia y después salió algo de urgencia "Un avión con dirección a Tokio se perdió en una tormenta causando fallos y estrellándose sin llegar a su verdadero destino. Ninguna persona viva y zona afectada… muertos… heridos". Todos miraron, oyeron y se percataron de la noticia, asombrados algunos mientras otros seguían en su mundo. Solo dos chicas miraban con desesperanza la noticia "no puede ser…" pensó una de ellas mientras que la otra no sabia que hacer.

Paso más tiempo, lenta y tortuosamente nadie aparecía. Natsuki tenía entre sus brazos a Shizuru quien no sabia si perder toda la esperanza y ponerse a llorar o disfrutar el momento que pasaba con su amiga. Hasta que alguien conocido para las dos se situó enfrente de ellas. Con los ojos hinchados del llanto, la ropa maltrecha, sin importarle la apariencia demacrada que tenia en ese momento.

-Shizuru- dijo con la voz cortante la mujer que se parecía tanto a la nombrada. Shizuru solo la observo con miedo en los ojos y esa desesperación de gritar que nada de esto era cierto, si no un sueño cruel. Sin embargo su mente no jugaba con ella en estos momentos.

-Que paso Naoko- dijo con una voz pesada.

Natsuki solo observaba la situación y el ambiente se ponía pesado. Lo sentía. La mirada de las dos, a pesar de ser diferente, lo decía todo. Decidió tomar las manos de Shizuru y las acaricio. Naoko se dio cuenta y puso una mueca de disgusto, la miro de una forma fría y después se volvió a Shizuru.

-Shizuru lo lamento mucho- La lagrimas empezaban a salir. Se derramaban sin parar y sin siquiera ser controladas, parecía que no las sentía. Estaba estática, no tenía ninguna expresión en el rostro, sus ojos perdieron el brillo que tenían. Las manos de su amiga se empezaron a humedecer al mismo tiempo que su ropa. Ahora todo estaba mal.

-No es cierto…- Natsuki la abrazo al instante, fuertemente para ver si reaccionaba.

-Lo siento… tu padre esta muerto…

NOTA DE AUTORA:

Ahora si me tarde mucho n_nU les pido una disculpa a los que me siguen en la historia.

Bueno pues eso fue todo de este capitulo, creo que lo hice mas largo y eso hare empezare a hacerlos mas largos :D y tratare de tardarme menos pero es que enserio eso de ir a la escuela es cansado XD

Y pues lo de siempre, todo tipo de comentarios son recibidos y disculpen las faltas de ortografía, hasta el próximo capitulo :]