NOOOO! ULTIMO CAPITULO Y-Y QUE PENITA… espero que les guste yo me emocione mucho escribiéndola, (odio los finales) lamento no subir capitulo antes… no quería terminarlo xP

Desenlace Inesperado!

Retrocedió varios pasos, desequilibrada, mareada. Fijo su última mirada sobre el pelirosado quien la miraba espantado, sonrió con tristeza en forma de despedida. Cerró por completo los ojos y se dejó caer al suelo rendida.

-Mama… lo hice, no me siento mal o nada por el estilo en cambio… siento que lo di todo por el… por Natsu, la persona que más amo, la única que pudo tener mi corazón, a la única que querré, y la que recordare por siempre- la obscuridad la absorbió por completo

Caía en una especie de poso sin fin, miraba hacia arriba donde la reconfortante sonrisa de Natsu se alejaba más y más, estire mi mano intentado alcanzarlo… no pude, lagrimas salieron de mis ojos, quería alcanzarlo… estar con él, no separarme de él… pero no, tenía que dejarlo ir si quería que viviera, aunque sea lejos de mi…me sacrificaría por él. Cerré en un puño mi mano estirada y la deje caer aún lado, mire por última vez los ojos del Salamander, y volví a cerrarlos con fuerza.

-Te amo…-susurre dejando caer nuevas lágrimas.

La rabia cubría cada milímetro del cuerpo del pelirosado, sus venas se marcaban perfectamente en su cien y sus brazos por la presión de las manos y su mandíbula, esto provoco que Dirmit le recorriera un extraño mal presentimiento que ignoro por completo tratando de aparentar fortaleza y superioridad.

Las llamas cubrieron con rapidez los puños del chico, con más intensidad que antes. Este fuego era completamente diferente a todos los otros, este estaba cargado de frustración, tristeza, pero más que nada ira… mucha pero mucha rabia. Una lagrima recorrió su mejilla, seguido de muchas más, pero su rostro estaba determinado y compungido por la furia que sentia contra la maga de aire, quien estaba paralizada observándolo acercarse a ella con extrema lentitud.

La sonrisa de la maga había desaparecido hacía ya bastante y a pesar de intentar colocar torpemente cara de póker no lo logro. Ella no quería admitir que el chico le aterraba, de una forma muy familiar, la cual no quería recordar, le asustaba mucho el semblante de determinación y furia que tenía mientras la miraba. Inconscientemente retrocedió varios pasos tropezando con los cuerpos inconscientes de los pequeños hermanos gemelos, quienes estaban abrazados protegiéndose el uno al otro, como siempre lo habían hecho durante toda su vida.

Dirmit cayo de espaldas en el suelo aun sin despegar la vista del furioso y atemorizante Dragón Slayer que se acercaba a paso dramático y cauteloso a donde ella se encontrar.

-A-aléjate- dijo en un susurro la peli morada con la cara desfigura por el miedo.

En el cielo en cambio se llevaba a cambio una campal batalla entre dragones, el cual no tenía preferencia por ninguno de los dos bandos. Con piruetas en el aire y ráfagas de viento combinadas con una poderosa llamarada proveniente de Igneel, intentaron atacar pero fue inútil, el dragón enemigo con gran agilidad esquivo, Metalicana aprovecho ese momento para intentar atacar pero simplemente el Dragón estaba en otro nivel, por que raramente el enemigo manipulador de la sangre no parecía querer ocupar sus poderes contra los tres aliados del pelirosado. Con otro intento Grandine volvió a atacar chocando su cola contra la espalda baja del enemigo, pero este solamente se limitó a recuperarse y alejarse, como si estuviera tratando de ganar tiempo.

Este miro con ansiedad hacia el suelo terrestre, observando como dos pequeños puntos rosado y morado estaban parados mirándose sin hacer nada más, resoplo enojado.

Los tres dragones se miraron con la confusión pintada en sus miradas, el comportamiento del Dragón negro definitivamente era extraño, pero ninguno de los tres puso en palabras sus aquejamientos en cambio intentaron atacar nuevamente al lagarto para poder sacar sus propias conclusiones y poder averiguar por si mismos sus planes.

El primer puñetazo lo había alcanzado a esquivar pero con apenas un margen de escasos centímetros que de seguro la salvaron de su segura muerte a manos del pelirosado, soltó un suspiro inconsciente y con la agilidad de un mono retrocedió en una rueda de una mano con cuidado de no tropezar con los cuerpos de los niños, para no caerse y darle nuevamente la oportunidad a Natsu de atacarla.

Se alejó lo que más pudo antes de que Salamander volviera a atacar, lo que sucedió unos cuantos segundos después, sorprendiendo de sobre manera a la peli morada, lo que la obligo a hacer una nueva pirueta alejándose de este, antes de recibir un nuevo golpe. Su anticipación logro darle la distancia suficiente para poder utilizar magia.

Junto ambas manos entrelazando sus dedos como si estuviera haciendo una oración y cerrando los ojos invoco a un gran remolino que rápidamente trago al chico impidiéndole hacer cualquier movimiento en ataque hacia la maga.

Los movimientos del chico se volvieron más salvajes y bruscos a medida que se empezaba a desesperar por no poder salir de la prisión de aire que lo tenía rodeado, pero más que nada le exasperaba la estúpida sonrisa que tenía en los labios Dirmit, como si ya estuviera saboreando la victoria.

Los ojos del mago de fuego ardieron al recordar a Lucy, quien yacía a unos cuantos metros de donde él se encontraba en el aire, apretó con fuerza los labios con tristeza. Dio un nuevo golpe para poder salir, nuevamente nada.

-Deja de intentarlo… es inútil…- dijo en casi un suspiro cabreada por la insistentes gritos de rabia que estaba lanzando Natsu en muestra de su propia frustración.

La maga miro hacia el cielo donde los dragones estaban mirándose los unos a los otros, divididos en dos grupos dejando solo al dragón negro. Sonrió con malicia, él estaba cumpliendo con su parte del trato, eso era suficiente para ella, mientras que los tres dragones no se metieran en su pelea, ella estaba satisfecha, luego se encargaría de ellos, si es que no lo hacia él.

-POR QUE LO HACES!?- pregunto desesperado Natsu a la maga sin parar de forcejear para salir de la prisión-acaso no tienes nada mejor que hacer más que luchar que no sea una estúpida venganza?

Las palabras del chico le habían traído muchos recuerdo, para nada agradables. Su seño se frunció involuntariamente, no le gustaba recordar cosas tan desagradables como esas… o quizás tan solo quería dejar ir el pasado para no recordarlo a él y a su hija.

Flash Back

En un bosque oscuro un hombre ya mayor de unos 25 años, caminaba desorientado, mirando hacia la niebla que cubría por lo menos unos cuarenta cm de suelo. Miro hacia atrás una y otra vez buscando algo con desesperación regreso sobre sus pasos con prisa.

-Que pasa?- le pregunto una voz femenina detrás de el.

-Papi esta asustado-dijo con una risilla la pequeña niña de cabellos azules- yo soy una mujer grande- grito orgullosa levantando su puño.

La peli morada rio suave y miro a su esposo con ternura, este dejo su postura de miedo para relajarse un poco más.

Los pensamientos de la peli morada se dispararon en diferentes direcciones, primero hacia una suposición bastante positiva de que estaba asustado por los que supuestamente le seguían, por la presión de estar escapado… y la segunda está mucho más negativa estaba el hecho de que la había descubierto y comenzaba a sospechar de ella.

Descarto casi de inmediato esta idea ya que si ese hubiera sido el caso apartaría de inmediato a Yuriko para así estar seguro de que ella no le aria absolutamente nada. No quería que todo se arruinara y que ellos se dieran cuenta, para ella ese par era importante tanto como para matar y manipular a las personas para darles una mejor vida de la que ya tenían.

Caminaron por el bosque durante horas hasta que alcanzaron un pequeño pueblo, se alojaron en una cabaña cercana a una gran casa de personas adineradas.

-Quieren cenar de una vez o quieren ir a bañarse- pregunto amablemente la señora de la casa. Prefirieron bañarse, primero Yuriko y su padre, mientras que Dirmit iba a dar un paseo por la plaza… Se encontró con lo que esperaba.

Frente a ella estaba una pareja con una niña de cabellos dorados sentados a la orilla de una fuente.

Pensó en como acercarse pero no se le ocurrio nada más aparte de caerse medio desmayada y como buenas personas la fueron a ayudar, pero la niña se quedó a una distancia prudente evitándola por completo, como si supiera sus intenciones de antemano.

-Señora se encuentra bien- pregunto la mujer rubia.

Se levantó nuevamente pero se tambaleo, fingiendo no sentirse bien del todo. La llevaron en silencio hasta una de las bancas y se sentaron con ella, mientras que la niña había desaparecido con uno de los niños de las casas vecinas, no le importo lo que ella quería era la confianza… no ni siquiera eso, solo necesitaba que se compadecieran de ella y su familia para poder dejar que entrara en su casa.

Fin Flash Back

Los recuerdo estaban confusos de ese momento, recordaba que había alguien que mandaba sobre ella, que había conseguido entrar a la casa, a personas espiándola cuando hablaba con su superior y él la obligo a matarlos para que no dijeran nada, pero… su marido se había enterado… se alejó de ella diciéndole que era un monstruo que nunca se acerca a su hija. Eso la destrozo y como desquite mato al que la manejaba e intento encontrar por si sola la llave, lo que le toma más tiempo de lo que hubiera querido, pero cuando al fin supo que Layla la tenia se enfrentó sin más a ella, ella inteligentemente la había escondido de tal forma que solo Lucy la pudiera encontrar. La mato, por venganza y sin que se diera cuenta esta vez.

-Ja crees que me pondré sensible por hacerme recordar todos mis amargos recuerdos?!- grito enojada, él había logrado su cometido aunque ella quisiera negarlo pero… no había conseguido lo que esperaba, la había hecho enojar aún más que antes.

En el mundo Humano

-Happy… habla más lento que no te entiendo- regaño la pelirroja mientras caminaban entremedio de la vegetación.

-No hay tiempo hay que apurarse, Natsu… Lucy- dijo llorando y sorbiendo sus mocos- Lucy va a morir…- los cinco magos miraron espantados al gato azul y comenzaron a correr en la dirección en que el volaba.

Una cueva en la ladera de una montaña se divisó entremedio de los árboles que imposibilitaban su camino, una figura masculina que se paraba con dificultad se internó en el agujero.

-quién es?- pregunto con voz seria Gray.

-Klein- susurro Levy- el no es bueno… el le tiene odio Lucy- dijo con remordimiento por nunca ante haberlo dicho.

-C-como lo sabes- dijo Happy a lo que todos se espantaron, al darse cuenta de que lo habían mandado en una misión el.

-Lo presentía… siempre la miraba de una forma demasiado extraña, nunca dije nada porque parecía que a Lucy le reconfortaba y… pues pensé que el podría reemplazar el lugar vacío que dejo Natsu, pero también porque nunca hiso nada en todos esos años- todos asintieron dándole la razón.

-Pero el ya no es malo- dijo el gato azul- él… es su hermano- todos abrieron la boca shokeados.

Justo en ese momento una fuerte explosión seguido del ruido de como la montaña comenzaba a derrumbarse.

Everdraig

Los dragones comenzaban a desesperarse tanto como el supuesto malo y los buenos. Natsu seguía dentro del enorme torbellino de aire y no lograba zafarse. La peli morada permanecía callada pensando en sus temores, mientras que miraba con odio al chico que tenía frente.

Pov Natsu

Necesitaba con urgencia golpearla desquitarme de una vez por todas de esa mujer, por lo que le había hecho a Lucy, por los del gremio por las mentiras que les dijo mientras yo estaba lejos, por la muerte de padre de Lucy, por tantas cosas que ya no las recordaba, esta mujer despreciable había empezado a escribir su lista de pecado mucho antes de que yo me fuera del gremio, y eso es lo que más rabia me da, porque yo debería haber estado ahí para ella, para mi maga celestial, pero no… me había dado demasiado cuenta demasiado tarde de los sentimientos que tenía hacia ella. Dios es cruel.

Mire con renovado odio a la maga tenia frente a mí, esta vez intentaría con usar fuego. No importaba cuanto tuviera que ocupar, patalear y moverme no estaba haciendo efectos, para ser sincero solo causaba que me desesperara más.

Envolví mi cuerpo en llamas rojas que no hicieron más que gastar mi magia, grite lleno de frustración, ya no se me ocurría que más hacer para salir de ese maldito torbellino, ya había perdido la cuenta de cuánto tiempo había pasado ahí.

-Te lo dije- se burló de mi Dirmit- no podrás salir de ahí y como ya me aburrí de todo este espec…-dejo de hablar y ahora si le preste verdadera atención.

Observo hacia el cielo donde el dragón de sangre comenzaba a bajar en picada con las fracciones desfiguradas por el miedo, sentí como el torbellino perdió poder y comencé a caer a firme suelo, Dirmit miraba en todas direcciones maldiciendo a algo que no estaba ahí, me observo con rencor.

-MALDICION DRAGNEEL! VOLVERE PARA VENGARME DE TU ESTUPIDO GREMIO!- grito desesperada y como si fuera una televisión en mal estado su voz comenzó a cortarse.

Mire con un signo de interrogación a Igneel y los otros que ahora están a mi lado, no dijeron nada pero cuando me volví a hacia la maga esta ya había desaparecido casi por completo, se estaba esfumando sin pagar por lo que había hecho. Fruncí el ceño y corrí hacia ella con el puño encendido dispuesto a darle un buen golpe, pero justo en ese momento despareció por completo haciéndome caer de bruces al suelo.

-MIERDA!-grite frustrado y mire a la distancia el cuerpo de Lucy, una lagrima escapo de mis ojos.

No sabía que aria sin ella, la amaba más de lo que de verdad quería aceptar, la necesitaba cerca mío sentir entre mis brazos, oler su olor, acariciar su rostro, mirar esos ojos chocolates que tanto amaba, escuchar su risa, cuando me gritaba, cuando me molestaba o cuando me cuidaba. La necesitaba a ella, dios la necesitaba más que nada en este mundo.

Me acerque caminando lentamente, lagrimas caían sin cesar por mis mejillas, quería que volviera, que estuviera conmigo, joder era demasiado pedir que me devolvieran mi razón de vivir?!. Me coloque detrás de ella recostándome en una piedra, la abrace por la cintura atrayéndola hacia mí, su cabeza cayo en mi hombro con fuerza, ella ya no estaba conmigo, ya no vería nada de ella, el pensamiento me destrozo, la volví a abrazar pero con más fuerza queriendo aferrarme a su cuerpo y rogando que volviera. Apoye mi frente en su hombro llore como nunca lo había hecho, no podia aceptar que se fuera, no justo ahora.

-Lucy…- susurre temblando por las lágrimas- te necesito… vuelve… por favor- el calor de su cuerpo ya se había ido.

*NATSU! CUANTAS VECES TE HE DICHO QUE NO ENTRES A MI CASA SIN PERMISO*

*-ne Luce… déjame dormir un ratito más- rogué.

-pero si esta en MI CAMA!- grito ella- uchhh… córrete que no caigo- la abrace por la cintura*

*-NATSU! Por favor llévame contigo- soltó un gemido por las lágrimas- no me dejes*

*-Te he dicho que dejes de olfatearme pareces un perro- regaño la rubia

- es que hueles delicioso- confesé haciendo que se colocara muy roja*

-Natsu… vamos, necesito que vuelvas a Magnolia- dijo la voz de Igneel en medio de mis pensamientos.

No quería escuchar ni ver nada que no fuera Lucy, yo quería estar solo con ella y nadie más, todo el tiempo que pudiera. Necesitaba abrazarla no quería que se fuera a ningún lado, ella tenía que estar conmigo no estaba preparado para dejarla ir, no ahora que al fin nada nos detenía, pero eso no era cierto, había una pequeña cosa que si nos estaba deteniendo… ella estaba muerta, aunque no quisiera aceptarlo, ella estaba muerta.

Solté otro gemido de dolor, mi corazón dolía mucho como si lo estrujaran. Apreté con más fuerza a Lucy, su cuerpo ya no tenía calor se alejaba cada vez mas de mí. Limpie mis lágrimas para poder mirarla, con sus preciosos ojos cerrados como si estuviera durmiendo plácidamente, su piel comenzaba a perder color y cada vez parecía más muerta de lo que estaba antes, la realidad me golpeaba sin piedad a cada segundo que pasaba y aunque siempre me dije que era el más fuerte de todo el gremio… eso no era cierto, solo tendrían que verme en este momento para darse cuenta que no soy invencible y lo más probable sea el más débil tratándose de ella.

La acosté sobre el suelo apartando un mechón de su hermoso cabello, me agache para darle un suave beso en la frente, que estaba lleno de todo mi amor y dolor por perderla.

Pov Lucy

La luz se había ido por completo, un espeso aire entraba por mis pulmones ahogándome a cada bocado, y al moverme parecía estar flotando en algo.

Me encontraba sumergida en esa sensación de estar flotando, cuando un susurro me llamo desde la lejanía, me moví inquieta intentando averiguar de dónde provenía esa voz pero a cada segundo se volvía cada vez más desesperante ya que no lograba identificar de donde era.

Grite... nada salió de mi boca, pataleé, llore y volví a gritar y de nuevo nada.

-te arrepientes cierto?- dijo una voz femenina muy conocida para mí- quieres estar con él?- abrí la boca automáticamente para responder pero nada salió de mis boca- Lucy… sabes que hay una forma de volver- soltó un suspiro- busca en tu corazón hija, ahí está la respuesta a tus suplicas- abrí los ojos lo que más podia.

Era mi madre, Layla estaba conmigo en ese momento apoyándome, pero no la podia ver, comencé a moverme para poder localizar su posición pero era inútil, ella no estaba en ninguna parte pero al mismo tiempo estaba en todas partes.

-Lucy tú ya no me necesitas, tú necesitas a Natsu… lucha por el cariño, lucha por conseguir a esa persona que por decisión propia perdiste, pero que necesitas más que a nada en este mundo- sentí como me tomaban de las manos- yo sé que tú puedes-

Mi visión se volvió borrosa y pude distinguir su rubia cabellera frente a mí, sonreí y lágrimas escaparon de mis ojos cuando al fin pude verla bien, me abrazo con fuerza dándome el cariño que no me pudo dar en esos años.

-Yo sé que tú puedes bebe- y con pequeño empujón me lanzo hacia un nuevo vacío en donde caía y caía sin parar.

Tenía que pensar, que podia ser lo suficientemente poderoso para que pudiera salir de aquí?, mi magia ya no funcionaria, y aparte de esa no tenía ningún otro sello que pudiera liberar, estaba atrapada, pero si Layla decía que podia hacerlo era porque tenía sus razones.

Fue en ese momento que sentí un pequeño calor en la frente, que duró apenas unos segundos pero que me hiso recordar el sello para viajar entre diferente dimensiones, eso podia funcionar.

FIN

O si aquí lo deje xD final abierto jojojojo soy tan mala, gracias a todas las personas que comentaron y siguieron esta historia de verdad se los agradezco, no saben cuánto, si pudiera les daría un abrazo *-*. Si esperan escusas por no haber subido… no las hay solo diré que soy una vaga y no había querido terminarla (mi primera historia larga que termina Y-Y) Buuueno… no sé qué más decirles solo que espero que la hayan disfrutado, me da penita terminarl que sigan leyendo alguna de mis historia C:

Se despide AKUMY-CHAN c:

Fanny: O.O… espera Akumy… esta viva?

Akumy: quizás si quizás no, quien sabe jijiji

Fanny: lo dejaras asi?

Akumy: sip C:

Fanny: estas segura ._.

Akumy: sipi :D

Fanny: deja de sonreír carajo! Como se te ocurre hacer esto.

Akumy: pero… pero yo quería dejarlo asi T-T

Fanny: me importa poco, en este momento te pones a escribir el epilogo.

Akumy: y si no quiero? ¬¬

Fanny: entonces prepárate para los azotes *0*

Akumy:… (Comenzando a escribir) agradézcanle a Fanny-sama o a sus buenas amenazas por el epilogo que subiré xDDD

REVIEW? *W*