"No he intentado suicidarme." Mientras Daniel hablaba, Janet continuaba haciéndole pruebas. "Sólo me tomé un par de tranquilizantes, nadie puede morirse de eso."

"Doctor Jackson, según los tests que les ha hecho la doctora Fraiser, parece ser que tienen en la sangre los restos de algún tipo de droga. Creemos que les fue inoculada durante su última misión. De hay vendría su extraño comportamiento de estos últimos días." Le dijo el general Hammond.

"Ya le he dicho que estoy bien y mi comportamiento no tiene nada de raro, porque espero que no se refiera a mi relación con Jonas, porque eso me parecería."

"A lo que nos referimos, Daniel." Dijo la doctora, tras comprobar los resultados las análisis de sangre. "Es que te tomaste al menos cuatro pastillas, suficientes para dejarte inconsciente y poner en peligro tu propia vida."

Daniel la miró confundido. Estaba seguro de lo que había tomado y desde luego no había intentado, de ninguna manera, quitarse la vida. Estaba deprimido, no lo iba a negar, por como habían salido las cosas con Jonas y con Jack, pero de ahí a terminar con todo, había un camino bastante largo.

"Pero, yo… se que no lo hice no tome más que…" Al levantar la vista y ver la mirada seria en el rostro de la doctora, Daniel pensó que tal vez tendría razón y tal vez se le había ido la mano con las pastillas sin darse cuenta.

"¡Daniel!" Jonas entró en la enfermería, directo hasta la cama del doctor Jackson, no saludó al general Hammond ni a la doctora, simplemente fue hasta la cama de su compañero. "¿Se puede saber en que estabas pensando? Me has dado un susto de muerte."

"Ya le he dicho a todo el mundo que no pretendía matarme. No se lo que me pasó, pero no quería matarme." Jonas le besó sin dejarle terminar de hablar, estaba asustado, jamás lo había estado nunca por nadie, quería a Daniel con todas sus fuerzas, incluso ahora que sabía que su compañero estaba enamorado de otro hombre.

No le importaba, tan sólo quería que fuera feliz como fuera y si para eso tenía que estar a su lado, aunque no le quisiera de la misma forma que lo sentía él, para Jonas estaría bien.

La puerta se abrió de nuevo y allí apareció Jack, serio, pero con una expresión bastante relajada. "¿Cómo se encuentra Doctor Jackson?" La forma en la que lo dijo hizo daño a Daniel, pero no dijo nada al respecto.

"Jack… lo siento, no quería decir aquello, fue una tontería… estaba…"

"La doctora me dirá como es su estado, espero que se recupere pronto." Jack sabía que le estaba haciendo daño, desde que había tenido el sueño la noche anterior, no se podía quitar de la cabeza que realmente conocía a Daniel mucho antes de lo que él creía y mucho mejor que cualquier otra persona.

Pero reconocerlo, significaba reconocer que sentía algo muy fuerte por su supuesto amigo, algo que nunca había sentido por un hombre y que le hacía sentirse raro, incluso débil.

Por eso, intentó aparentar que nada había ocurrido, hasta que tuviera una buena explicación para lo que estaba ocurriendo, sería mejor mantenerse alejado de Daniel, aunque este no lo fuera a permitir tan fácilmente.

"Jack, espera, no hagas esto más difícil de lo que ya es, siento mucho lo que te dije, no hagas como que no sentiste que me conocías de antes, no pienses que me lo voy a creer así sin más, porque ya te dije que te conozco."

Daniel se levantó con tanta rapidez, que la habitación comenzó a darle vueltas. Al despertarse no se había dado cuenta de lo débil que estaba, pero ahora notó que las piernas no le reaccionaban correctamente y tuvo que sostenerse a algo para no caerse.

También cerró los ojos, las nauseas parecían menos fuertes de esa forma. Estiró el brazo, buscando un sitio en el que apoyarse y retomar la estabilidad necesaria. Entonces lo notó, un brazo firme al que agarrarse y una mano alrededor de su cintura que le ayudaron a permanecer derecho.

Tal y como había pensado, las nauseas desaparecieron en el momento en el que la habitación dejó de girar en su cabeza. Lentamente, fue abriendo lo ojos, intentando volver a la normalidad.

"Gracias Jonas, creí que me iba a caer." Entonces se dio cuenta de su error y de la escena que tenía delante de él.

No era el brazo de Jonas ni la mano de su compañero los que lo estaban sosteniendo, no eran sus ojos con los que Daniel se encontró al abrir los suyos. No, allí estaba Jack, su gesto algo duro había cambiado a otro mucho más suave y preocupado. Sus manos lo sostenían con fuerza y por mucho que Daniel intentó separarse del coronel a la primera, este no le permitió alejarse.

"¿Te encuentras mejor? Tienes razón, creí que te caías." Daniel estaba confundido, ya no sabía quien era realmente el que le hablaba, si se trataba del coronel O'Neill que le conocía tan bien o el extraño que negaba haberle visto nunca más de dos o tres veces por el comando.

"Voy a empezar a pensar que tienes doble personalidad. Tan pronto me ignoras y dices que no tienes ni la menor idea de quien soy y luego esto." Con ayuda del coronel, Daniel volvió a sentarse en la cama.

"En realidad, puede que tengas razón Daniel." Este se volvió hacia la doctora, aunque un momento antes, su mirada se encontró con la de Jonas que miraba al coronel de la forma más dura posible.

Estaba celoso, él quería haber sido quien hubiera ayudado a Daniel, por muy enamorado que este estuviera del coronel. Pero este había sido más rápido, como si lo hubiera visto venir, había llegado tan rápido hasta Daniel que Jonas no había tenido posibilidad de hacer nada.

"Creo que si lo que os inocularon era algún tipo de droga directamente conectada con el cerebro, está luchando con vuestros verdaderos recuerdos, con vuestras emociones para controlaros, como un inhibidos de conciencia, podría llamarse. Tal vez conforme pasan los días, vuestras auténticas formas de ser están regresando."

"¿Y que pasa si la droga es lo suficientemente fuerte como para luchar con nosotros?" Daniel comenzaba a hacerse una idea de lo que estaba hablando su amiga, pero todavía tenía que asegurarse.

"Si te refieres a que haya sido la droga lo que te obligó a intentar suicidarte, si es posible, pero todavía tengo que comprobarlo."

"¿Qué tal si volvemos al planeta? Tal vez allí haya alguien que nos puede aclarar todo este lío." Jack se apartó un poco de la cama, podía sentir la mirada de Jonas clavada en su nuca y creyó que si descuidaba lo mataría por la espalda.

"Coronel, se que se trata de su equipo y sólo quiere encontrar respuestas, pero el estado en el que todos ustedes se encuentran, no creo que sea la mejor solución." El general Hammond ya había pensado eso, pero no quería arriesgarse a que les ocurriera algo otra vez. "Le he pedido a Teal'c que lo haga él, si la primera vez no le afectó, es posible que no pueda salir de allí sin problemas una segunda vez. Es probable que él sólo pueda encontrar la mejor forma de ayudar al Doctor Jackson."

"Entonces yo también debería estar allí." Dijeron al unísono Jack y Jonas. Los dos hombres se quedaron mirando con seriedad. Los dos querían ayudar a Daniel, Jonas era su pareja en ese momento y por tanto se sentía en la obligación de hacerlo por él.

Pero Jack… Jack no sabía lo que era de Daniel, si es que era algo después de todo lo que habían pasado. Pero si que sentía la responsabilidad de cuidarle, de protegerle, de evitar que le ocurriera nada malo.

"Señores por favor…"

"No, señor, soy el jefe al mando de SG-1, si es cierto que Daniel está en mi equipo y es tan importante como todos aquí intentan decirme, tengo que velar por su seguridad y hacerme cargo de encontrar la forma de ayudarle yo mismo."

"Y yo soy su novio, supongo que eso valdrá algo." Jonas se acercó a la cama y tras decir eso fue hasta Daniel y le besó. Más parecía tratarse de marcar su territorio frente a Jack, pues este no apartó la mirada, como si para él se tratara de un duelo al que Jonas le estaba retando.

"Si nos pasó algo la otra vez, no necesito científicos en la expedición, quiero gente que sepa pelear y lo siento mucho muchacho, pero todavía te falta mucha experiencia en el campo de batalla para ser considerado un guerrero."

"Coronel, sólo lo hago por Daniel."

"Veo que ninguno de los dos va a dar su brazo a torcer, así que tendré tomar una decisión." El general miró a los tres hombres, primero a Jack, parecía ser el mismo que siempre había conocido, aunque todavía tenía cierta mirada extraña hacia Daniel, como si le costara reconocerlo; luego se detuvo en Jonas.

No conocía mucho a la última incorporación al SG-1, pero le caía bien, era discreto, aprendía rápido y sabía adaptarse, pero había cambiado, en los últimos días, desde que habían vuelto del planeta, él había cambiado mucho.

Siempre había visto los sentimientos de Jonas por Daniel, pero siempre había sabido como poner a un lado sus emociones y a otra su trabajo. En los últimos días no había otra persona más que Daniel, más trabajo que cuidarle, nada tenía importancia más que el doctor Jackson.

Por último vio a Daniel, si alguien necesitaba que se solucionaran las cosas, ese era Daniel, Sam había intentado matarle, el propio virus había intentado que se quitara la vida y los dos hombres más cercanos a él parecían haber empezado a pelearse por estar cerca de él. Aquello tenía que acabar de una vez por todas.

"Muy bien, coronel, coja al SG-1 siete a la mayor Carter y a Teal'c y márchese."

"¿Quiere que me lleve a Carter?"

"Creo que la mayor estará mejor alejada del doctor Jackson y le puede ser de mucha ayuda en el planeta."

"¿Y que hay conmigo?" Preguntó Jonas al verse excluido de la misión.

"Si quiere ayudar, le pido que se quede con el doctor Jackson, no podemos estar seguros de lo que el virus, droga o lo que sea le pueda hacer, así que le no quiero que le quite ojo de encima. ¿Lo ha comprendido?"

"Perfectamente." Dijo aliviado.

Daniel vio marcharse a Jack, aunque por un momento había llegado a pensar que podría llegar a besarle, pero no fue así, el coronel se fue para llevar a cabo la misión, mientras Jonas se quedó a su lado. Le gustaba tenerlo allí, no estaba seguro de lo que el virus le podía hacer y hasta que todo aquello se solucionara, estaría más seguro con Jonas cerca.