Cap. 8
-Doroty ¿Percibes el aroma flores? -.
A esta le sorprendió la pregunta. -Si, ¿le incomoda? -
El tercer pasajero estaba expectante ante la respuesta.
-No, me recuerda… a Candy, este aroma no es de flores en general, sino a rosas-.
La de trenzas se quedo cayada ante lo dicho. Temía que un solo movimiento delatara quien iba también en el vehículo.
Un par de horas mas tarde ya se encontraban en la entrada de la mansión de la familia Andrew. Neal lo pudo reconocer por el cambio de aromas y ambiente. Si su nueva condición le permitía estar allí sin esperar hasta que llegue el verano, lo vería de manera positiva.
Bajo gracias a la ayuda del chofer, se quedó quieto esperando indicaciones, pero le sorprendió la voz que le hablo.
-Hola, me presento. Son la enfermera Candy White y he sido contratada para ser quien lo atienda mientras dure su estadía aquí-.
El castaño no entendía de que iba esa presentación.
-Candy ¿Qué haces aquí? -.
Esta sonrió ante la cara de confusión que provoco.
-Como le acabo de decir, vengo a cuidarlo-.
-Me refiero a tu presentación. Ya se quien eres-. "Maldición, Eliza siempre supo quien vendría y me lo oculto. Ojalá se tenga que casar con un viejo gordo y feo que parezca que morirá en meses pero que le dure años" después de ese pensamiento enseguida empezó a negar con la cabeza. "Si hay un ser divino que me haya oído, por favor olvida la insensatez de mi mente"
La rubia y los otros dos presentes le miraron con rostro preocupado.
- ¿Estas bien? ¿te está doliendo la cabeza? -.
Fue a su lado para ver si tenia las pupilas dilatadas o si se encontraba frio. Cuando toco la frente de este, lo encontró normal. "¿Entonces que le pasaba? Tanto le molestó saber que yo sería su cuidadora. Sabia que no era buena idea venir, pero aquí estoy"
Neal instintivamente se echó para atrás al sentir que lo tocaban, chocando en el acto con el carro que se encontraba a su espalda.
- ¿Qué significa esa presentación? Aun no me contestas-.
Candy bajo su mirada. -Si me presente como sino nos conocíamos, es porque quiero empezar de cero esto. Necesito… no, necesitamos dejar lo mas posible atrás, para que sea más fácil para ambos nuestra presencia-. Le tomo una mano para estrechársela. -Vamos Neal, que esto sea un nuevo comienzo-.
El castaño sintió una calidez que se extendía por todo su brazo hasta expandirse por su cuerpo. Hacía mucho tiempo atrás que no la tocaba. Aunque generalmente era para empujarla, jalarla o tirarla. En su agarre sintió también como por un microsegundo Candy se tensaba, igual que él.
-Creo que estas equivocada Candy-. Neal la soltó poco a poco.
- ¿Sobre qué? - se llevó sus manos a su espalda para jugar con ellas. Algo había sentido, pero no sabía explicar el que.
-Yo hace mucho que deje todo atrás. Supongo que soy tan poco importante que no recuerdas que hace tiempo nos habíamos visto en dos ocasiones y yo ya no me comporte como antaño-.
Candy claro que se acordaba, estuvo pensando mucho en esos encuentros. Preguntándose a que se debía ese cambio o si solo era por que de casualidad él se sentía mal ese día.
-Pero en el hospital tu…-
Ahora Neal fue el que bajo su rostro. -No estaba en mi mejor momento y la pague contigo. Aunque no es justificación para lo que te grite, no me arrepiento. Te dije lo que de verdad pienso de ti-.
Esas palabras, aunque fueron crueles, eran sinceras. No soportaba que Candy sea la chica perfecta y responsable ante los demás. Le hubiera gustado verla descarada, rebelde como cuando de niña pero que aun en su adolescencia lo siguiera demostrando. La miro tímida en la biblioteca y a la defensiva en el teatro, la Candy de hace años lo hubiera encarado y no se hubiera mostrado reservada. Con su actitud en el hospital le hubiera respondido con una cachetada, aunque ella después se arrepintiera, pero entendía que no actuó así por su ética y lugar de trabajo. Quería creer que si se hubieran encontrado en otra circunstancia hubiera recibido la reprimenda que merecía.
-Entonces, tú definitivamente me odias. No hay razón para que yo haya venido-. "Tengo que hablar con Doroty, me tengo que regresar, sino esto solo empeorara" sus pensamientos fueron interrumpidos por el tono brusco del castaño.
-No has prestado atención a nada de lo que he dicho. Dije que detesto que tu quieras ser perfecta y responsable, cuando sabemos que eres una mujer que no se guarda nada y se defendería, aunque la reina madre estuviera viéndola. No le temes a nada y te enfrentas a cualquiera. Me hiciste frente a mí, a mi madre, a la tía abuela, a mi hermana, a la hermana grey… le hiciste frente al rebelde de Terry…-.
En lo ultimo dicho cerro la boca de una buena vez. No hubiera querido mencionarlo, pero por impulso de hacerle saber a la rubia como la veía, salió el nombre de ese bastado. Al ver que esta no le respondió, se enojó un poco más.
-Si te quieres ir, vete de una buena vez. Solo mostraras lo débil y en el mal concepto que te tuve todos estos años. Te lo dije y te lo repito, si será así, entonces no te necesito-.
Le hubiera gustado marcharse enojado y haciendo ver su disgusto en sus pasos, pero ante la situación lo único que pudo hacer fue recostarse en el vehículo y espera a que Candy se decidiera y lo metiera de una buena vez a la casa. Se sentía como un niño chiquito que tenia que esperar a que le tomen la mano para poder cruzar la calle llena de tráfico.
-De acuerdo-.
Al escucharla decir eso y sentir como se movía lejos de él, sabía que había perdido. Que una vez mas no era digno de compartir su compañía por más que su condición lo ameritase.
De un momento a otro ya tenia nuevamente la mano de Candy entre la suya y era jalado con suavidad para que empezara a caminar.
-No he cambiado Neal. Sigo siendo la misma pero que ha madurado, aunque sea un poco. Como tú, eres el mismo insolente, altanero y majadero de siempre, pero has madurado-.
Él no dijo nada porque sabia que la rubia le había dicho todo eso con una sonrisa en los labios. Por su parte, Candy dirigió con calma a castaño, sabia que desde ahorita tenia que él tratar de memorizar las cosas de la casa para que sea independiente mas rápido.
Doroty ya la esperaba en la puerta, la castaña cuando vio que su amiga y el joven Leagan empezaron hablar, vio prudente dejarlos solos. Ella en el fondo sabía que jamás pudieron engañarlo, sobre ellos dos viajando solos. ¿de cuándo acá viajaba la sirvienta a lado del señorito de la casa?
-Candy, hemos subido las maletas a las habitaciones. La señora me pidió que te cambiara de cuarto, al igual que la del joven Leagan-.
La tía abuela no le había comentado nada en el prevé encuentro que tuvo en la casa de los Leagan.
-Ella no me dijo nada. ¿Qué habitación me dio? -. se imaginaba que la de servidumbre, sonrió ante la idea, sería muy típico de la tía Erloy.
-Pido que ocuparan las habitaciones matrimoniales-.
A ambos les sorprendió lo dicho por la castaña, así que no dudaron en externarlo al mismo tiempo.
- ¡¿COMO?!-.
-La habitación para el joven Neal será la que ocupaba el señor Vicent cuando no estaba en sus viajes y para Candy será la de la señora Rosemary. Lo vio conveniente porque son las que se unen por medio del armario compartido-.
Candy al escuchar el nombre de la madre de Anthony no pudo evitar recordarle y añorarlo. ¿Qué hubiera sido de su vida, si él estuviera aun a su lado?
Neal sintió como el agarre que la rubia ejercía en su mano, disminuyo. Y no tenia que mirarla para saber que seguramente un semblante triste se había apoderado de su rostro. Él sabia de primera mano el amor que está le tuvo a su difunto primo. Pese a todo, solo a Anthony veía digno de tenerla, se complementaban tan bien cuando eran niños, que seguramente hubieran sido la pareja perfecta como matrimonio. Siempre lamento su fallecimiento, porque toda la familia se sumió en tristeza por su partida, pero que él no lo externo. No comprendía en ese entonces lo que significaba no volver a ver a alguien. Su comportamiento fue uno de los peores que puede recordar.
Hablo para sacar del letargo que parecía haberse apoderado de su enfermera.
-Si así lo dispuso la tía abuela, fue por algo. Gracias Doroty-.
La mencionada se sorprendió, por eso mismo le sonrió, no importaba que él no lo pudiera ver. Era la primera vez que el joven Neal, no se dirigía a ella despectivamente.
-Si. Sera mejor irnos a instalar como se debe, no has descansado nada y es necesario para tu salud. Solo tienes horas fuera del hospital-.
Candy volvió a tomar con seguridad la mano del castaño. Ambos estaban cansados, ya que ella tuvo que poner en orden todo para no dejar ningún pendiente en la ciudad.
Ya en la segunda planta se dirigió a la habitación de Neal.
-Doroty, por favor te encargo el arreglo de mi alcoba. Necesito arreglar la de él para saber donde dejare las cosas mas importantes accesibles-.
La chica de trenzas asintió, viendo cómo se alejaban de ella. Le sorprendía ver a su pecosa amiga tomada de la mano de su paciente. Si alguien le hubiera dicho que iba a presenciar ese cuadro, le hubiera tildado de loco. Se encogió de hombros y se dispuso a acomodar todo, aunque la mayoría de objetos personales los tenia que trasladar. La rubia había dejado todos sus vestidos y accesorios en la mansión.
Cuando Candy entro a la habitación que alguna vez perteneció al señor Brower, le sorprendió verla tan fresca y arreglada, como si su antiguo huésped jamás se hubiera marchado de allí. Dejando los recuerdos en el pasado, que ya amenazaban con invadirla nuevamente, acerco a Neal a la cama.
-Sera mejor que te recuestes un rato, aun sino quieres dormir. Pediré que hagan la merienda lo más pronto posible-.
Neal se recostó, pero segundos después sintió como la rubia le quitaba los zapatos y posteriormente los calcetines. Se quedo congelado al sentirla, tanto que no sintió cuando ella se movió hasta que sintió sus manos desatarle su corbata y desabrocharle el chaleco.
-Siéntate por un momento, necesito quitártelo, sino vas a estropearlo-.
Este obedeció sin chistar la solicitud de Candy. No le dejo tiempo de réplica cuando sintió como lo tomaba por los hombros y lo empujaba suavemente para volver a quedar recostado.
-Bueno. aún hay luz natural. ¿quieres que abra las ventanas? -.
-Si… quieres-.
Candy no se hizo esperar y las abrió, maravillándose de volver a ver ese jardín y la brisa fría que se colaba.
-Será mejor te metas entre las cobijas. Supongo que mandaron un mensajero para que tuvieran todo listo ante nuestra llega-. Lo decía por que las ropas de cama y las cortinas olían a limpio y se veían recién puesto todo.
-Me tapare cuando sienta frio-. Por fin el castaño pudo recuperar el hablar completamente.
Escucho como Candy abría y cerraba cajones, seguramente inspeccionando que estuvieran libres para colocar sus cosas. Escucho mas movimientos que interpreto como puertas y fue confirmado cuando la escucho dirigirse a otra persona. Así que intuía que había dado con el armario compartido.
-Doroty, puedes por favor pedir que se haga el almuerzo. Por el viaje nos saltamos la hora de la comida y me vengo muriendo-.
-Si Candy, estará en treinta minutos. Fue lo primero que pedí-.
-Eres la mejor, gracias-.
Neal frunció el ceño ante lo que había escuchado. Espero a que la rubia volviera a poner atención a sus labores dentro de su nueva alcoba para hablar con ella.
-Así que el aroma a rosas venia de tu cuerpo-. al darse cuenta de como dijo las cosas se sonrojo.
Candy a su vez tenia la cara colorada, se había delatado de la manera más tonta y todo por tener hambre.
-Lo siento. Pero pensé que, si sabias que era yo la que te cuidaría te ibas a negar-.
Él se quedo meditando las palabras por un momento. -Entiendo. ¿puedo hacerte una pregunta? -.
-Claro-.
- ¿Por qué desde… desde que te dije lo que te dije en la habitación, no volviste a verme? -. por fin tenia el valor para saber que paso esos días.
- ¿Por qué preguntas eso? -.
-Porque se supone que eras mi enfermera. Dejaste a tu paciente botado por un berrinche-. Reconocía que ese episodio estaba de más.
-No te deje abandonado-. Candy mientras le respondía, desempacaba las pertenencias que el trajo consigo.
-Si lo hiciste-. Le refuto
-No lo hice. Le pedí a Lucia que fuera tu enfermera mientras yo ponía en orden mis asuntos para venir a Lakewood-.
- ¿Qué asuntos? -. no quería sonar como un chismoso, pero al ver que ella estaba tan comunicativa, aprovecharía.
-Pues tenia que dejar todo en orden con Albert. Se esta quedando conmigo desde que perdió la memoria, pero como ya esta mejor, no me preocupo por dejarlo solo-.
Neal frunció nuevamente el ceño. - ¿Es tu pareja? -
La rubia lo miro sorprendida, pero no se enojó. Desde que el rubio se paso a vivir a su departamento sabia que la gente iba empezar hablar, así que, usando la tapadera de ser hermanos, se había calmado la situación.
-No Neal, No es nada de esas cosas. Es un amigo muy querido mío, desde mi infancia lo conozco y me ayudado en muchas cosas a lo largo de mi vida-.
- ¿Qué otros dejaste? Digo, pendientes-. Arqueo la ceja en señal de insolencia, misma que fue borrada al sentir en su rostro un golpe por parte de alguna prenda suya de vestir.
-Me despedí de nuestros primos-. Se quedo callada esperando la reacción que tendría lo que dijo, pero no vio nada.
Al escuchar la mención de sus familiares se tensó. Si ese par sabia de su condición, seria la burla y mofa de ellos lo que restara de sus vidas y el no soportaría eso nuevamente.
- ¿Lo saben? -.
Candy entendió a lo que se refiere. -No. Solo les comenté a ellos y a las chicas que fui contratada por mi ultimo paciente para que fuera su enfermera personal. Pero no les dije quien, y tampoco a donde iría, solo que saldría fuera de la ciudad-.
-Gracias-.
Con eso el castaño daba por finalizado el interrogatorio.
-.-.
El tiempo se pasó entre ¿Dónde quieres que coloque tal cosa? ¿vas a necesitar esto con frecuencia? ¿quieres que ponga tal cosa aquí? Preguntas necesarias para mantener sus cosas en orden.
La voz de Doroty irrumpió la actividad.
-Ya esta lista la comida ¿Dónde se servirá? -.
Neal espero a que Candy dispusiera el lugar, pero no fue así.
- ¿Dónde quieres que almorcemos? -.
La pregunta lo agarro desprevenido. Pensando en que sería alimentado como bebé en crianza opto por un lugar donde no los verían por el clima que hacía.
-En el jardín. Quiero sentir la frescura del lugar-.
-De acuerdo-. La rubia se acerco a la puerta para avisarle a su amiga donde comerían. Posteriormente se volvió hacia Neal, tenía que cambiarle de ropa.
- ¿Quieres cambiarte de ropa o esperaras a tomar un baño? -
-Solo prefiero salir algo más abrigado-.
Nuevamente sintió como le tomaba de la mano para ayudarlo a moverse en la habitación, ayudándolo a colocarse unos cálidos zapatos de estar y un abrigo ligero para evitar que enfermara. Hace nada estuvo apunto de morir por hipotermia.
-Puedo andar por mi cuenta-. Neal se zafo del agarre y muy seguro de sí mismo, "se dirigió a la puerta que llevaba al pasillo"
Candy lo dejo hacer, solo lo veía mientras negaba con la cabeza. "si así se pone de voluntarioso no me quiero imaginar en otras actividades todavía… peores. Me salve estos días, pero ahora tendré que hacerlo". Escucho un golpe y después una maldición en toda regla, vio cómo su paciente volvía con rostro de enfado.
-Antes que digas nada, un error lo comete cualquiera-.
Neal se había metido al armario compartido y chocando con la puerta de la habitación contigua. Sintió como era tomado de los hombros y empujado hacia delante.
-No iba a decirte nada… solo que por esa puerta no se sale-. Escucho un chasquido de parte de la boca de Neal.
-.++.-
Sin más contratiempos se encontraban ya listo para comer. Al llegar a la mesa del jardín pudo ver los diferentes platillos. Comida ligera y rápida, lo agradecía porque así sería más fácil para Neal acostumbrarse que por ahora, alguien lo ayudara.
- ¿Qué es lo que sirvieron? -.
-pues, fruta picada, hay medallones de ternera y sopa. ¿Qué es lo que te gustaría comer? -.
Él sentía tanta hambre que no le importaba comer con las manos. Pero lastimosamente, no podría hacerlo.
-La fruta, por favor-.
Candy le coloco una servilleta en su regazo y se pegó a Neal lo más que pudo. Escogió la fruta que veía que a veces ella había visto que consumía.
-Abre la boca por favor, es papaya con un poco de miel-. Fue una sensación cuando empezaron a importarla y veía con que singularidad la comía.
Este obedeció sin chistar. Apenas sintió el alimento en la boca gimió de satisfacción. No es que la comida del hospital haya sido mala, simplemente es que no era lo que a él le gustaba.
Mientras el masticaba, Candy aprovechaba para alimentarse también. Cuando noto que no le pidió más, pico otro trozo y se lo acerco a sus labios, vio como Neal sonrió y abrió la boca.
El castaño se relajo en su lugar. "de saber que estaría tan pendiente, no me hubiera negado en el hospital" y lo pensaba porque no tenia que decir nada para ser atendido. Sería fácil acostumbrarse a esto.
Así se fue el primer plato. Iba hablar para decirle que otra cosa quería comer, cuando sintió que le pasaba una servilleta por los labios. Sintió como uno de los dedos de ella le rozo. Si Candy se dio cuenta, el no ignoraba puesto que la mano de esta no se apartó de su labor.
-Me sorprende que hayas comido esto tan bien. Fue muy poco lo que te manchaste, sinos ponemos a ellos, esto será pan comido en las próximas ocasiones-.
-Fue porque tienes mucha paciencia-.
-Lo que haya sido, si lo repetimos funcionara. ¿Qué quieres comer ahora? -.
Neal se debatía en tomar o no la sopa. Sabía que eso sería más complicado, por más que deseara algo caliente para su estómago.
La rubia vio la indecisión en su rostro.
-toma algo de líquido. Hay agua, jugo de naranja y té-.
-Agua, pero esto creo que puedo hacerlo solo-.
Candy se encogió de hombros y le tendió el vaso ayudándolo a encontrarlo. No iba a limitarlo, así era como aprendería a volver a valerse por si mismo. Y así fue, vio con tranquilidad que él no se apresuraba a llevar a cabo tan sencilla, pero en su condición complicada tarea.
- ¿Ves? No soy tan inútil como suponen mi familia y tu-.
-Yo nunca pensé eso-. Se defendió rápidamente-.
-Éticamente, por tu profesión, no deberías. Pero como una persona fuera de su uniforme, seguramente si-.
-No Neal, de verdad…-
-Vamos, da igual. Ciertamente soy un inútil, no voy a poder salir por mi cuenta, no voy a poder trabajar más, ni siquiera voy a poder asistir como deseaba a la universidad. Y lo peor…- aguardo silencio ¿importaba lo que iba a decir? ¿le importaba a ella lo que tenia que decir? NO. Se guardo su ultimo lamento para si mismo.
El silencio se acento sin tregua. Ninguno decía nada, él para no enfadarse y ella, para no enfadarlo. Ambos por el mismo motivo.
-Quiero la sopa-.
Tras esa petición, lo único que se oía de vez en vez era "abre la boca, por favor". Afortunadamente el resto de la comida, paso con tranquilidad.
..-..-..-..-..
Después de almorzar, Neal se encontraba solo en su recamara. Estaba cansando y sin realmente haber hecho algo que requiriera tal esfuerzo. Pero el solo tenerla a ella en su entorno y cerca, era para ponerlo tenso y estresado, no quererse mover para tirar algo y hacer todavía más vergonzosa la situación.
Lo que dijo con anterioridad, era verdad. Aunque no había tenido tanto tiempo para analizar su situación, al pasar las horas fue comprendido su nueva condición. Desde un principio sabia que todo lo que tenía planeado se había derrumbado. Por primera vez quería hacer algo más que pelearse, humillar y todo lo que se había propuesto, termino de la manera más abruptamente posible.
¿le parecía un precio justo a pagar? Cuando pensaba eso, tenia sentimientos encontrados. Sabía que había sido malo con toda persona inferior a él; pero no había matado, ni violado a nadie. ¿Qué se supone que hizo para terminar así? Fue la primera pregunta que se realizó hace tres días y no encontró respuesta.
Aparte de todo lo truncado de sus metas u objetivos, iba a mencionar otros que hasta ese momento no los había tomado en cuenta como importantes. Era consiente que cualquier posibilidad romántica con una mujer, era nula para su futuro. ¿Quién en su sano juicio se ataría a alguien impedido como él? Maldita sea, tenía dinero, pertenecía a uno de los clanes mas poderosos de escocia y un grupo influyente en chicago y porque no, de todos estados unidos. No era tan guapo como sus primos u otros estúpidos que él conocía, pero con todo lo demás era compensado. Tenía un carácter fuerte, que se tuvo que moldear poco a poco para ser mas que los demás, aunque no siempre fuera así, pero tenía que creérselo y hacérselo creer a los que le querían pisotear. Pero todo eso no importaba, cuando en este momento y hasta seguramente su muerte, no podría valerse por si mismo.
Al cruzar eso ultimo por su mente, empezó a sentirse asfixiado. El pecho le pesaba y sentía que estaba quedando atrapado entre algo. El silencio de su recamara y el no poder dormir, lo hizo pensar de más. En darse realmente cuenta de que esto no era pasajero, que no era algo temporal, de que su vida no volvería a la normalidad en pocos días como tontamente se quería convencer cada vez que iba a dormir o al despertar, notando que estaba sumido en una completa oscuridad.
se levanto de su cama dispuesto a salir de donde estaba, un minuto más allí y se volvería loco ante su estado actual y por desgracia, apostaba que permanente.
Empezó avanzar con sus brazos extendidos, para poder localizar cualquier cosa y no llevársela por delante, no funciono. Dio un giro brusco con algún mueble que habría cerca, tirando lo que había posado ahí y cayéndose al pisar agua.
- ¡MALDITA SEA! - bramo de dolor, empezando a dar de puños al suelo.
Intento levantarse, pero las piernas las sentía débiles. El estrés y la angustia que había estado ocultado, aparecieron de golpe.
- ¡CANDY! SE QUE ESTAS ALLI ¡CANDY! -
Al no escuchar respuesta y aun en su posición empezó a moverse por la habitación, chocando nuevamente con algún mueble.
- ¡CANDY! ¡CAND…- no había terminado de gritar cuando escucho que alguna de las puertas era azotada con brusquedad.
- ¡Dios mío, NEAL! -.
Rápidamente sintió unas manos tomándole por los brazos, para tratar de hacerlo levantarse. Al intentarlo gimo de dolor, sintió un malestar en la pierna herida con anterioridad. Sentía como nuevamente el aire se cortaba y dejo de escuchar los ruidos que empezaron a rodearle.
Pero una vez más sintió que esos brazos que lo acunaban y lo atraían hacia el cuerpo cálido de esa persona, logrando no sumirse en el letargo que amenazaba.
-aquí estoy, tranquilo. Perdón por no llegar a tiempo-.
Candy se había quedado dormida en la bañera. Era algo que hacia días que se le antojaba y al ver lo cansando que se notaba Neal, supuso que no necesitaría de ella por un par de horas. Cuando se sintió completamente repuesta para seguir atendiendo al castaño, termino de bañarse y salió de las reconfortantes aguas tibias para ponerse su bata y vestirse. Justo en ese momento escucho un estruendo en la habitación contigua. poniéndose nerviosa, termino de arreglarse esa única prenda mientras ahora escuchaba como gritaban su nombre.
Llego a la habitación por medio de las puertas internas y rápidamente dio un vistazo rápido al lugar, cuando encontró al motivo de su rápida carrera, se le fue la sangre a los pies. Corrió a su lado para evitar que cortara con los restos de un jarrón con flores, que había estado adornando el lugar. Le tomo por el antebrazo, pero al momento de impulsarlo para que se levantara noto como le era imposible y ponía cara de dolor. Miro rápidamente de donde provenía el malestar, era de la pierna que le hirieron esa noche.
Escucho como Doroty llegaba con rapidez y jadeaba del susto al ver el cuadro. Giro a verla y le pido que los dejara a solas. La castaña con rostro preocupado le dijo que se quedaría en el pasillo por cualquier cosa, la rubia lo agradeció.
Desistió de hacerlo pararse de donde estaba, así que se arrodillo a su lado y lo cogió en brazo. Estaba temblando y sentía como una película de sudor frio le había cubierto su piel. Se regaño a si misma ante su falta de cuidado. No importaba si estaba cansada o si deseaba dormir tres días, Neal era su responsabilidad.
Le susurro que ya se encontraba a su lado, que le perdonara no haber acudido de inmediato. Lo pego mas a su cuerpo, empezándole acariciar sus cabellos. Sintió como Neal posaba sus manos en su cintura y se aferraba a ella.
"Matthew me advirtió de esto. No veía normal que la situación la estuvieras digiriendo tan bien. cuando le había platicado de cómo era tu carácter habitual, esperaba un arranque de furia, enojo o frustración. ¿pero esto? Es peor por donde lo mire, esto es una crisis".
Candy estaba pensando que esto no sería tan fácil como Neal quería hacer creer que lo seria. Que no estaba tan tranquilo como quería hacer creer y que sus miedos y temores lo estaban rebasando y llevándolo al límite.
Adopto una postura mas cómoda para ambos, a pesar del movimiento, nunca la soltó. Se sentó por completo y abrió sus piernas para que Neal estuviera entre ellas. Recostó su espalda en el mueble más próximo, que era uno de los lados de la cama y trajo consigo. No supo en que momento el rostro de él se encontraba en el hueco de su cuello, pero su respiración la podía sentir mucho mas tranquila que cuando lo tomo en hace unos minutos antes.
Suspiro, no tenía prisa y entendía que esto llevaría tiempo.
+-.+-.+-.+
¡¿QUE PASA?! ¡A que no me esperaban tan pronto eeeh! Jajaja.
Cuando termine de escribir el anterior capitulo, me quedo un vacío. No es mi cap. favorito porque no hubo casi nada de interacción entre los protagonistas y no acababa de publicarlo cuando estaba arrancando este capitulo que acaban de leer.
¿Qué les pareció? Espero que haya sido de su agrado.
Les aviso que ahora me voy a mis otros fics, espero no tardar mucho, para enseguida retomar este ¿Vale?
Que tengan un lindo inicio de fin de semana, es viernes chiquito jajaja.
Un saludo para:
Mhialove02, Kikita7R,
Guest 1, Guest 2,
Paty coghlan , C.C. Suu, Pilly Gonz,
Clau ceis, glen, Sarah Montes O ,
Iris Adriana, Lula Sam, ElsaDeLarios.
Lectoras anónimas.
¡GRACIAS!
Mhialove02: oow gracias por leerme y bienvenida al club xD
Kikita7R: candy siente que pudo haber armado un escandalo (de los clásicos) por eso no quiso revelarse ante él. O eso creo jajaja.
Guest 1: PUES YA HA LLEGADO!
Guest 2: no tarde nadita jeje.
Paty coghlan: espero que este cap te gusta igual.
C.C. Suu: me contento con leer sus comentarios. Amo y me divierte mucho lo que me escriben. Gracias.
Pilly Gonz: hola linda, aquí ya listo el nuevo cap. Me ha tomado por sorpresa tu petición y con mucho cariño, CLARO QUE SERIA TU BETA, mándame un PM cuando gustes, vale?
Clau ceis: hi~ gracias, que linda. No abandonare ninguna historia, tal vez me tarde mas con algunas que otras, pero tendrán su final. Gracias por el apoyo!.
Glen: hi, pues ha llegado un nuevo cap. Espero que te haya gustado mucho. Y si, no me desanimare y continuare con todas mis historias. Gracias por estar aquí. Bendiciones.
Sarah Montes O: cuando me comentaste sobre, como se estaba tomando las cosas neal, dije… es verdad, no es normal en él y PUM nacio esta cap jajaja. Gracias por tu apoyo y tus comentarios. Sobre los primos… si que estarán presentes, pero ahora solo es momento para esta parejita.
Iris Adriana: Lula Sam: Listo. No tarde nada, pero casi nada, en actualizar. que te pareció? XD
ElsaDeLarios: gracias por tus palabras, no me desanimare mas. Y aquí tienes un nuevo cap, este sera el parteaguas en su relación. ¿Qué tal? :)
Gracias a todas por sus comentarios y a las lectoras anónimas. Un abrazo nunca esta demás, se los mando con mucho cariño.
PD: apartir de un momento ya no revise si habían errores, porque empezo una tormenta eléctrica, espero me disculpen xD.
