Cuatro días después ya se le había pasado el enfado y ya se comportaban todos como siempre, todos excepto Hermione que aún se mostraba un poco reacia en dirigirle la palabra a Harry. Esa noche era una como otra cualquiera. Kreacher les preparaba la comida (con ayuda de Hermione, Harry y Ron) y se disponían a cenar cuando un gato plateado entró atravesando la pared y empezó a emitir unas palabras con una voz inconfundible.
-Potter, Granger, Weasley, mortífagos en Hogwarts. Venid.-resonó la voz de la profesora McGonagall.
Los tres amigos se cogieron de la mano y se aparecieron en Hogsmeade, y desde allí fueron corriendo hasta el castillo, cuando...
-¡Harry! ¡La marca tenebrosa! ¡Han matado a alguien!
-¡Ya lo sé Hermione, pero no te quedes quieta!
Y cuando llegaron a Hogwarts, vieron a los tres Malfoy intentando escapar. No podía dejarlo pasar... Harry se dispuso a luchar contra Draco, Ron contra Lucius, y Hermione contra Narcissa.
Pronto se dispersaron, y Draco y Harry se quedaron solos. Solo podía quedar uno, ambos lo sabían, y empezaron a batirse en duelo.
-¡Desmaius!
-Avada Kedavra-la maldición de Malfoy le rozó la cabeza.
Tras una larga e intensa lucha, Harry logró gritar:
-Expelliarmus.-Y la varita de Draco fue directa a Harry, que con los infalibles reflejos de ex-jugador de Quidditch, la atrapó sin dificultad alguna.
-Se acabó Malfoy... ¡Sectumsempra!-Y del pecho y la cara de Draco empezó a brotar sangre. Harry sabía el hechizo que curase lo que acababa de hacer, pero era eso lo que quería. Ahora Draco se desangraría y no mataría a nadie más.
Lo dejó ahí tirado, doliéndose, y fue a buscar a Hermione y Ron, que veían como unos diez aurores de llevaban a Lucius y Narcissa. Pero entonces se acordó:
-¡Herms, Ron! ¿Quién ha muerto?-Dijo Harry desesperado.
-Horace Slughorn, Jefe de Slytherin.-Resonó la voz de Kingsley Shaklebolt a sus espaldas.
A Harry se le saltaron las lágrimas. La única persona en este mundo que conocía bien a sus padres había muerto...
Pasaron los días y El Profeta ya estaba publicando noticias de los hechos sucedidos en Hogwarts, lugar en el que ahora habitaban los profesores por seguridad. Hermione y Ron estaban en Grimmauld Place y Harry en el castillo, donde se había vuelto extremadamente tedioso vivir, ya que estaba completamente vacío, y lo único que podía hacer Harry era preparar las clases del curso siguiente, que poco a poco se iban acercando.
