En la tarde del Miércoles a las 5:30 PM. Cuatro muchachas iban caminando por el centro comercial, observando con mucha atención hacia los artículos.
– ¡Ahí, miren!
Eran tres que eran arrastradas por una, la aficionada.
– ¡Bienvenida de vuelta, Ino-chan!
– ¡Gracias Matsuri!
Mientras la rubia platicaba con su amiga, empleada de ahí, las demás observaban los vestidos y trajes de noche.
– ¿Algo que les guste, chicas?
–No sabemos Ino, este lugar tiene de todo.
– ¡Si! ¿Cómo le haremos para saber cual?
– ¡Hagamos esto, miramos las demás tiendas y sino hay nada, regresamos!
– ¡Hai!
Todas estaban emocionadas.
La castaña quería lucir estupenda el jueves por la noche, y no por otra razón, sino para estar al alcance de su pareja de baile.
Mientras iban de bajo hacia arriba y viceversa, las chicas no paraban de hablar sobre sus parejas, Tenten permanecía solo sonriendo sin mencionar nada sobre Deidara.
Su mente estaba volando en el cielo, caminaba sin saber a donde iba, solo era guiada por las voces de sus amigas mientras pensaba en como sería la impresión de Deidara al verla con un vestido hasta que...
BOOM
– ¡Oye tonta, fíjate por donde caminas, tiraste a Karin-san!
– ¿Qué pasó?
– ¡Yo te diré que pasó, me tiraste apropósito para que mi te helado cayera sobre mi!
– ¡Ya cállate Karin, no seas escandalosa!
– ¿Te recuerdo por como me conocen? ¡Frente marquesina!
– ¡Karin basta, no es forma de hablarle a una de tus viejas amigas!
– ¡Ustedes son nada sin mi!
– ¿Mi celular? ¡Donde esta mi celular!
– ¡Clámate Tenten, lo encontraremos!
– ¿Es un Motorola fuisha no es así?
– ¡Si! Espera... ¿como sabes eso?
–Ah ya veo, ¡entonces es este! ¿No pasa nada si lo tiró a la segunda planta?
– ¡No te atrevas Karin!
– ¡Mírame!
"¿Sasori donde estas?"
– ¡Dile adiós a tu preciado teléfono de quinta!
Cuando ya lo había soltado, no había quien lo recuperara, Tenten tuvo tanto enojo que se le vino encima de la pelirroja.
– ¡Oí, no creo que sea un buen lugar para que dos chicas se pelen!
– ¿Qué, otro de mis admiradores?
–No te creas la gran cosa niña, lo que hiciste estuvo mal.
– ¡Tsk!
– ¿Estas bien Tenten?
–Supongo... pero ya no podré hablar con el
Las chicas miraron la escena, un desconocido le hablaba a una de sus amigas y no tenían idea de quien era el chico.
– ¡Pero Ibiki!
– ¡Nada Tenten, el te dará uno nuevo, además comenzaba a molestarse por que desde hace unas semanas supo que se le regó la tinta y todo por que lo dejaste cerca de un vaso con agua!
– ¡Ibiki!
– ¡Tenten!
– ¡Oigan!
Cuando la rubia por fin obtuvo la atención de los dos gritones, el pelirrojo observó más de cerca a la chica, haciendo que se incomodara.
–Tenten, ¿verdad que se parece a el?
–Si eso ya lo se
– ¿Segura que no son familia?
–Segurísima, sino ya me habría enterado
– ¿Pero entonces quien copia a quien?
– ¡Ibiki!
– ¡Gomen!
Después de un rato que las chicas hablaron y Karin salió huyendo con sus amigas, Sasori estaba de regreso con los pedazos del teléfono celular de la castaña.
–Eso era todo, siento haber llegado tarde.
–No te preocupes, al menos todo estaba guardado en la memoria y aun tengo el chip del número.
–Si, pero como dije, ¡tendrás que aceptarle el celular que el quiera darte!
– ¡Pero...!
– ¡No empecemos señorita!
– ¡Bien!
–Ya debo irme, los demás me estarán buscando.
–Vale, cuídate Ibiki-kun
–Igualmente Tenten, nos vemos mañana en la noche.
– ¡Es a las 6:00 PM!
– ¡Ya lo se, tu compra tu vestido para poder verle la baba que el va tirar! Jaja
– ¡Ibiki!
– ¡Hasta luego, nos vemos chicas!
Cuando al fin el pelirrojo estaba fuera de vista, las otras tres muchachas miraron a la castaña sin poder creerlo que vieron.
– ¿Qué fue eso?
– ¿Lo conoces Tenten-chan?
– ¡Exijo una explicación!
–No creo que sea una buena idea... además, ya son las 7:45 PM y no hemos comprado los vestidos...
– ¡Dios santo, ella tiene razón!
– ¡A la Boutique Sabaku!
– ¡¿Ah?!
En cuanto llegaron a la Boutique, escogieron sus vestidos, pero Tenten estaba entre dos que le gustaron mucho y no sabía cual de los dos se llevaría casa.
– ¡El negro esta hermoso, es elegante!
– ¡Claro que lo es, pero el rojo es muy bello! Además, ¿no creen que el negro sea...demasiado elegante?
– ¿Tu que dices Sakura?
–Me gustó mas el rojo, ¡hay que alumbrar la piel de Tenten!
– ¿Alguien me presta su celular?
– ¿Para que?
–Llamaré a alguien para que me de su opinión
– ¿Es tu chico? ¿El universitario, cierto?
–Si...
– ¡Entonces toma el mío!
– ¡No que va, el mío!
– ¡Yo me ofrecí primero!
– ¡Pero tu eres una metiche!
–Ah...
– ¡Di eso de nuevo!
– ¡Metiche!
–Genial...
– ¿Tenten-chan?
– ¿Qué pasa Hinata?
–Puedes usar el mío, no necesito estar como ellas para saber si es bueno para ti o no.
– ¡Gracias Hinata-chan!
Mientras las otras dos peleaban, Tenten llamaba al rubio preocupado de por que su pequeño ángel aun no había llegado.
– ¿Hola?
– ¡Deidara!
– ¿Tenten estas bien? ¡Llamé como 57 veces y no entraba la llamada!
–Pues tuve un encuentro con Karin y... espera, ¿me llamaste 57 veces?
–Uh...no. ¿Quien dijo eso?
– ¿En serio estabas tan preocupado?
– ¡Ja, obviamente si! ¡Estaba apunto de ir por ti!
–Te explicaré luego, primero quiero que me digas, si te encuentras con algo súper lindo que es negro y otra cosa que es súper maravilloso que es rojo, ¿cual tomarías?
– ¿Qué?
– ¡Hay dos vestidos que me gustan y ya me los puse! ¡No se cual, por favor ayúdame!
– ¿De que rojo es?
–Rojo... rojo escarlata, ¿por?
–Entonces toma ese.
– ¡Gracias Dei-kun! ¡Esperame en la entrada, llegare en taxi!
– ¡Claro ángel, te espero!
Cuando colgó, ella vio que sus amigas aun estaban gritándose así que decidió comprar el vestido rojo escarlata, de hecho, ese también le gustaba, su color preferido era rojo, como los listones de las campanitas que Deidara le dio.
– ¡Chicas ya vamos, ya es tarde!
Sin saber ni cuando ni como fue que ella se decidió por el vestido indicado, ellas pagaron los suyos y salieron hacia la calle a pedir taxi.
– ¿Entonces todas por separado?
–Si Ino, es mejor así. Los chicos quieren impresionarnos con los transportes que nos llevaran.
– ¡Yo conozco a una que tal vez vaya en motocicleta!
– ¿En serio Hinata? ¡Yo siempre quería subirme a una!
–Tal vez Kiba pueda dejar que te subas a la suya algún día
–No lo creo Hina-chan, Kiba sabe que Sakura puede robársela.
– ¡Oye! ¡Solo dije que esta como para ser raptada, eso era todo!
Se pudo escuchar las risas de las muchachas, entonces una por una se fue, la ultima en irse fue Tenten, tomó el transporte y al llegar a casa ahí estaba el, esperando en la entrada asegurándose que llegara bien.
–Bienvenida de regreso, amor.
El rubio tomó las bolsas y beso a Tenten en la mejilla viendo hacia el conductor, el tipo parecía mayor y rabo verde, tenía que hacerle saber lo que era de el y de nadie mas.
– ¿Ya pagaste?
–No, estaba sacando mi billetera
–Déjalo, yo lo hago
El se le acercó al taxista y pagó el dinero que era, tan solo miró un poco más de cerca y este decidió irse mejor.
–Imbecil...
– ¿Celos?
–Si, además eres mi pareja de baile...
Besó su frente, tomó su mano y la guió dentro de la casa.
–Muy pronto mi pareja oficial...
El le sonrió y le apretó la mano un poco para que se sintiera en confianza.
– ¿Puedo ver?
–Claro, ¡es la bolsa de color plata!
Mientras la joven se cambiaba, el otro estaba mirando de cerca el vestido que se compró su ángel.
– ¡Muy buena elección, ángel!
– ¿En verdad lo crees?
– ¡Pero claro que...si!
El al mirar a la chica con un mini short color bage y blusa blanca de tirantes, lo hizo sonrojarse hasta que se hiciera notar.
– ¿Te pasa algo, Dei-kun?
–N-Nada...
Rápidamente miró hacia otro lado y de la orilla de sus ojos la observó. El ya lo sabía, no era una niña, era una mujer.
"Ella es perfecta, no... ella es arte"
La clase de arte que el muchacho hacia eran figuras de arcilla con explosivos dentro de la misma, pero ella era un obra maestra.
– ¿No te gusta que me vista así?
– ¡No no, digo si me gusta! ¡Digo que si me gusta pero... lo que quiero decir es que...!
– ¿Te da pena verme?
–Si, eso es...
–No pensé que un chico tendría pena al ver a una chica de esta forma
–Ángel... ¡lo acabas de decir! Tu eres una chica, yo un chico... ¿que suele pasar cuando algo así pasa?
Ella se quedó pensando y cuando por fin lo tuvo, sonrojó.
– ¡Eso mismo, así que me voy antes que eso ocurra!
–Deidara...
– ¡Nos vemos ángel!
–Deidara
– ¡Hasta mañana!
– ¡Sakuhin Deidara!
– ¡¿Si mi señora?!
–A mi no me molestaría si fueras tu...
Se acercó el tomándole el brazo y aferrándose a el, de pronto notó el rubio donde estaba su codo, justamente ahí.
No en ningún otro lado, sino -ahí-, entre los pechos de la joven.
"S-Suaves...redondos y..."
–De buen tamaño...
– ¿Te gusta el tamaño de mi busto?
– ¡¿Eh, lo dije en voz alta?!
Ella asintió riéndose, nunca en su vida pensó que un... no, que Deidara fuera tan penoso para ese tipo de cosas.
–Quédate a dormir esta noche
– ¿Ah?
–Conmigo...
– ¡¿AH?!
–Solo vamos a dormir, ¡baka! ¿Qué tanto pasa por tu mente?
Entonces ella empezó a reírse, verlo tan colorado y avergonzado le parecía muy tierno.
– ¡Tenten!
Al final, Deidara fue arrastrado por la chica hasta su recamara, ella se quitó sus moños dejando caer su cabello, el tan solo la veía, a pesar que su cabello era tan hermoso siempre lo guardaba y le parecía bien por que ningún idiota se fijaría en ella sino tendría que ajustar cuentas con quien fuese.
– ¿Vas a dormir así?
El se miró, y de hecho, estaba armado, con cinturón, chaqueta de cuero, pantalón negro algo ajustado.
– ¿Entonces como quieres que duerma?
Ella solo se sonrojó y se echó a la cama.
– ¡Gracias por el consejo!
Decidió solo quitarse la chaqueta, la camisa y el cinturón. Mientras miraba la espalda de la única chica que le gustaba, intentó incorporarse a la cama con ella.
Al mirarla mas de cerca la abrazó, por primera vez sintió el calor que provenía de ella, sonrió.
Perdon por tardar mucho! Se me pasaba subir los capitulos, espero que pueda acordarme de ellos mas seguido jaja espero les haya gustado!
Gracias ;)
