CAPITULO 8

ACEPTO

Albert estaba hincado en una rodilla, saco de su saco un cajita de terciopelo negro y al abrirlo saco el anillo más hermoso que Candy hubiera visto un diamante incrustado en un anillo de oro blanco con pequeñas piedras alrededor, sencillamente de la realeza mirándola a los ojos espero la respuesta..

Oohh por dios, Albert yo, yo…claro que si deseo ser tu esposa, acepto…-Albert la cargo dando vueltas de alegría, porque aun de ser tan solo 3 meses juntos ellos estaban profundamente enamorados, tal vez no era lo suficiente para la mayoría de las personas, pero para que esperar años y años en una relación, cuando al final el amor se transformaría en un recuerdo-…

Te amo Candice White…-dijo el rubio mientras le colocaba el anillo de compromiso que sellaba su amor.

Y yo te amo a ti William Albert Andrew…

Brindemos por nuestro inminente compromiso y futura boda…-se sirvieron champagne-. Salud…salud…

Vamos a ponernos cómodos…

Si Albert...-el rubio se quitó el saco y Candy el abrigo así como los zapatos el piso estaba ya alfombrado, no era necesario traerlos…-

Candy yo te he de confesar algo…

Si amor…-dijo ella mirándolo tiernamente.

Hoy quería sorprenderte de otra manera pero con los acontecimientos de hoy creo que no se pudo llevar pero siempre hay un plan b y creo que funciono…

Albert es por eso que querías que nos fuéramos cierto…si así es pero, ahora que ya acepto la señorita ser mi esposa podría regalarme un beso…-dijo melosamente el rubio.

Candy no lo hizo esperar tomo el resto de la copa, lo abrazo tanteando el campo y sus labios se unieron era un beso muy delicioso con sabor al dulce champagne, sus lenguas se reconocieron, Albert la levanto en brazos y la llevo a su habitación, se dio cuenta al instante que había sido decorada y había una nueva cama amplia con una hermosa colcha blanca con azul…

Pero su objetivo principal era Candy quería probarla nuevamente, la recostó sobre la cama y se tumbó a su lado la empezó a besar lenta acompasadamente, su lengua rozaba sus deliciosos labios, su dulce sabor lo embriagaba, poco a poco fue bajando sus besos a su hermoso cuello de porcelana, mordisqueo su lóbulo, dejo una pequeña marca de su amor en su cuello, sus manos comenzaron a reconocer ese hermoso cuerpo, acariciaron sobre la tela sus voluminosos senos, mientras nuevamente se besaban con ardor…

Las manos de Candy desabrocharon los botones de su camisa, desasiéndose de ella, Albert no quería quedarse atrás, busco el cierre del vestido y lo bajo de manera lenta, descubriendo a Candy con una ropa interior blanca, simplemente estaba de tentación…

Inicio por desprender las medias del liguero lentamente besando sus muslos, sus rodillas, sus tobillos, acariciando sus pies Candy sentía que en cualquier momento se consumiría en deseo…

Se besaron nuevamente Albert desabrocho el sostén de Candy y sus turgentes senos aparecieron, el rubio se consumía de deseo, nuevamente la recostó, ella desabrocho el pantalón de Albert y solo callo, dejándolo con su bóxer, ese era un verdadero hombre con un pecho fuerte, marcado, un abdomen de lavadero, cubierto por un sensual camino de rubio cabello, era un adonis y si era suyo…

La recostó y comenzó a probar esos deliciosos pezones sonrosados un color único el más hermoso para él, acariciaba cada uno con tal vehemencia que Candy sentía que tendría algo…no sabía que…pero algo… le masajeo los pechos con delicadeza, se deleitó con ellos en su boca y no se cansaba de hacerlo

Albert ahhh, ahhhalll…-

Eres hermosa Candy mi Candy se unieron en un beso, Albert bajo su mano ese punto de placer…y noto que estaba húmeda, perfecta para probar su sabor…

Albert descendió nuevamente dejando besos húmedos por el cuerpo, observo a Candy tenía una breve cintura y un hermoso vientre sin duda anhelaba el día en que llegara un bebe de ambos, le quito la última prenda a Candy…

Vamos mi amor déjame verte…-insistió el rubio…

Albert tengo pena…

Yo te amo no tengas miedo…-dijo el rubio, dijo mientras se desnudaba para ella, deseaba hundirse dentro de sus suaves pliegues…

La rubia sucumbía a sus intenciones…podría ser un ser celestial, pero tenía sangre en sus venas…y todo reaccionaba de manera automática…

El rubio se posiciono entre sus piernas y acaricio con su mano…sin más su lengua rozo el clítoris hinchado y palpo la protuberancia…

La rubia sentía que llegaba al cielo y él se hundió en su suave carne mientras lamia con amor…ternura y paciencia…ella era el más preciado regalo que la vida podría darle…la amaba más que a nada…-

Dios…ahhhlll….ber…ttttt…-la rubia se corrió de manera rápida y feroz haciendo sonreír al rubio.

Albert se quitó el bóxer y Candy quedo fascinada…se sonrojo de verlo así tan disponible…se tapó los ojos…dios que haría…

Como hacerlo disfrutar como a ella le habían hecho…tomo todo el valor que poco a poco comenzó a tocarlo y Albert soltó un quejido.

Te duele…- dijo ella con mucha pena…en que se había metido esa vez…-dios no puedo Albert es que no se si este bien esto…dios…

La miro con ternura…-confías en mi…- ella dijo que si mientras movía su cabeza.

Es poco a poco comenzó a masajearlo, subía y bajaba lentamente…-ohh Candy…mi amor…-y sin esperarlo dos veces él estaba de pie y ella rozando su lengua con su miembro, poco a poco lo saboreaba… candy con sus dos manos lo abarcaba era enorme para ella…-ohhhh, ahhh,,,,Candy mi amor,,,,ahhhh, ahhhh,….poco a poco..- Candy sintió un sabor salado

Albert la levanto y la recostó en la cama suavemente-…Albert te amo…- dijo ella enamorada…esperando más.

Yo también preciosa, pero no puedo detenerme necesito sentirte mía…

Yo también Albert…-contesto tímida mirándolo a los ojos.

Se posiciono sobre y separando sus piernas, comenzó a besarla de apasionadamente, Candy cedió a las caricias de Albert, quien masajeaba su punto de pasión y al sentirla húmeda y lista para recibirlo, poco a poco fue entrando para que se adaptara a su tamaño, pronto Albert sintió una resistencia y un leve grito de Candy…

Te lastime preciosa…-besando su hombro-..

No amor solo que esta enorme…- dijo ella con resistencia siendo tan estrecha…sintiendo un poco de dolor intenso…

Nuevamente se besaron, eso provoco que Candy estuviera más dispuesta y poco a poco se fueron adaptando, lo movimientos empezaron lentos y deliciosos, Candy nunca había sentido ese placer…

Ohh Candy mi dulce Candy te amo...-Albert sabía que ella era su mujer y como caballero que era haría las cosas de manera correcta-…Sus movimientos fueron aumentando de ritmo los besos y las caricias no cesaron en ningún momento, se fundieron en un solo cuerpo y alma, poco a poco Candy se sentía llena de placer, Albert sin duda se preocupaba por ella…y sin más el orgasmo llego para ambos…

Candy mi amor….

ohhh alberrrttt ahhhhhhhhhh!,

candyyyyyyyyyyy!

Ambos permanecieron abrazados y Albert decidió, que era necesario limpiar a su amada por lo que se metieron a la ducha y nuevamente la pasión se desbordo en el pequeño apartamento…

El día siguiente llego con un sol esplendoroso, por lo que al ser domingo, lo único que quería hacer era dormir, pero el hambre pudo más y Candy se levantó primero, observo a su amado Albert dormir como un niño, obviamente se durmieron ya muy entrada la madrugada, por lo que sabía estaría muy cansado, además del largo viaje…

Preparo un delicioso desayuno, huevos, hot cakes, jugo, café, por lo que se disponía a levantar a Albert pero lo vio descansando como nunca, así que opto por no molestarlo…

Poco a poco Albert abrió los ojos y se vio solo en la cama, recordó lo aconteció hace algunas horas y una hermosa sonrisa ilumino su rostro, ya era suya y de nadie más, aun no podía creer que la vida le diera ese maravilloso regalo, ella acepto su sencilla propuesta y entrego a él su virtud sin miedo a nada y por eso simplemente la amaba.

Se percató que Candy no estaba por lo que se levantó, era la 1 de la tarde, nunca se había levantando tan tarde…

La busco por el apartamento pero no la vio, opto por meterse a bañar, recordó que no tendría que trabajar, pero se sintió un poco olvidado…

Al salir Candy iba entrando…-hola preciosa pero déjame ayudarte con esas bolsas, porque no me despertaste…

Lo que pasa es que te veías realmente agotado y mejor opte por dejarte dormir un poco más…-contesto ella ruborizada.

Gracias pero en verdad me hubiera gustado acompañarte…

No te preocupes solo fui a comprar unas cosas para la comida, tienes mucho despierto…

No recién me levante y me duche, pero me sentí solo, no estabas aquí…

Ohhh mi amor no te preocupes que ya llegue…-se dieron un delicioso beso de buenos días...-Yo ya desayune, pero quieres te prepare algo delicioso en unos minutos estará…

No amor solo tomare un café con tostadas…

Claro que no he notado que bajaste de peso y no quiero que te enfermes, ahora yo cuidare de ti…-dijo ella convencida de la verdad.

Jajjaja, esa es mi chica….aunque en verdad no tengo apetito…

Entonces un poco de fruta y leche no te caerá nada mal…café no creo que sea bueno ahorita…-Candy le pico fruta, así mismo le dio un vaso de leche y un poco de jugo-.

Albert desayuno y se puso a leer el periódico, donde había una reseña sobre la boda de Archie, así como detalles de la misma y una hermosa foto de el con Candy sonriendo…"William Andrew se ve muy enamorado de su novia Candice White, tal vez pronto anuncie su inminente compromiso"… y en verdad no le era nada absurdo, en un mes el había decidido llevar a cabo su compromiso y a finales de año se casaría, solo debería de consultarlo con Candy y convencerla de aceptar, por lo cual estaba seguro que no se negaría, si no recurriría a sus encantos para convencerla…

Ya leíste el periódico amor…-pregunto la rubia.

Si Albert, salió todo bien cierto…-Albert recordó el amargo momento que provoco annie-…

Candy ven quiero platicar contigo deja todo ahí ahorita te ayudo…-ordeno él.

Si dime…-contesto ella mientras permanecía de pie.

Sé que anoche Annie nos hizo pasar un momento amargo más que a mí a ti pero no quiero que te afecte tanto…

Si me afecta Albert porque creí que era mi amiga y sé que no, pero no la culpo por querer ser mejor, simplemente fue educada así…

No es justificación, pero ella es la única que se perjudica en todo esto se pierde de tu maravillosa presencia, ven siéntate a mi lado…-la rubia se quedó callada-…

Que pasa-…

Es que me da pena-…confeso ella ruborizada.

Porque mi amor…-

Cuando me siento tengo un poco de dolor…

Pero estas bien, si te duele demasiado vamos al médico no se diga más…-contesto el preocupado.

Oh Albert no te espantes, tu sabes que anoche pues no paramos y pues tal vez mi inexperiencia…-contesto ella preocupada.

Lo se mi amor pero no te preocupes es normal, -Albert la abrazo y beso de manera lenta-…

Albert tu si tienes mucha experiencia…-soltó la rubia de repente, el noto celos en la voz de Candy…

Estas celosa…-pregunto el mientras notaba como su mirada se desviaba.

Algo…-contesto ella mientras miraba el piso, la verdad es que no deseaba escuchar cuantas mujeres había en su lista…le partiría el corazón.

Pues no creas que tanto pero no creo que sea adecuado hablar de ello y te he de confesar que jamás había sentido nada de lo que tú me provocas y no quiero que mi mujer está preocupada de nada, mi amor, mi corazón y este cuerpo estén a tu entera disposición…

Ohh! Albert eres un vanidoso…

Pero así me amas no…-pregunto el mientras la miraba a los ojos.

Si… así te amo…-contesto ella sonriente.

Esa tarde fue maravillosa, Albert cocino un delicioso estofado, Candy horneo un pastel de chocolate, después de comer se fueron a dormir, y casi al anochecer salieron a dar un paseo y a cenar en un restaurant pequeño, ya entrada la noche decidieron ir a dormir, pero la pasión pudo más y ambos se entregaron a ella, sin duda esa sincronía jamás la sintieron con otras personas el amor y lo que sentían en cada beso era único…pero el día siguiente era de mucho trabajo…

Al día siguiente después de una ducha y rico desayuno ambos partieron a sus trabajos, Candy era la sensación entre sus compañeras, quienes estaban tristes porque ella tal vez al casarse tendría que dejar su trabajo, pero Candy sabía que solamente dejaría de trabajar después de casarse no antes…

Albert por su parte le indico a George que investigar todo acerca de los requisitos para casarse…y así mismo se decidió esa tarde en buscar a la tía abuela para platicarle sobre su próximo compromiso…

Una semana paso y todo seguía su mismo curso, Albert un par de ocasiones tuvo que quedarse en la mansión alejado de Candy ya que los periodistas no lo dejaban en paz y no quería dejar entredicho la honorabilidad de Candy, que pronto seria su esposa…

Sin duda la reunión de los familiares seria próxima, por lo que su nuevo plan de cada quien hacerse cargo de su herencia iba viento en popa, todos estaban enterados y la mayoría estaba en acuerdo, ya que no era justo que los que trabajaban se vieran afectados por aquellos que malgastaban sus inversiones…

El tan nombrado día llego y se mantuvo el consejo en 5 días en juntas extenuantes, Albert no había podido ver a Candy por lo mismo pero sabía que resolviendo esto sin duda ya no habría quien los separara…

También la tía abuela estuvo involucrada en ello, así como los Leegan que estaban desesperados por estas acciones, pero Sara era la culpable de dar rienda suelta a sus caprichos y a los de sus hijos, sin duda tenia fe en la boda de Elisa y el compromiso de Neil, así como los negocios que manejaba su esposo fuera de la familia Andrew, aunque sabía que sin duda no sería lo suficiente para llevar la vida tan lujosa a la que estaba acostumbrada.

Se hizo un nuevo comité, se establecieron nuevos acuerdos comerciales, se cerraron tratos con los familiares quienes decidieron vender acciones e invertir en otras empresas, sin duda una ardua labor entre abogados y contadores…

Albert tomo posesión de su herencia, así mismo siguió conservando por unanimidad el puesto que tenía, y solo 3 familias optaron por finiquitar cualquier relación con los Andrew, entre ellos los Leegan, que más bien fueron desterrados, solo que lo mejor era ellos mismo eliminar cualquier relación para evitar malos entendidos y así obtener un gran beneficio por la venta de acciones y un respaldo económico amplio por lo años a lado de las empresas, una jugosa indemnización.

Todo esto llevaría cerca de 3 meses, pero se pudo reducir solo a 1, ya que las familias inversionistas estaban satisfechos por los manejos de William y George, y además con todo el trabajo que Albert había realizado anteriormente se pudo adelantar todo y solo se llegó a terminar con el asunto, así nuevas alianzas comerciales se dieron y sin duda el consorcio Andrew era más fuerte…

Todo estaba de maravilla después de 15 días quedo arreglado, por lo que Albert pudo hablar de su inminente compromiso con Candy con la tía abuela…

Buenos William sobre qué quieres hablarme, creo que todo ha salido de manera beneficiosa…

Así es tía en verdad me siento satisfecho de que todo saliera bien y ahora ya estoy tranquilo de ello…-contesto el rubio.

Sé que sigues con saliendo con Candice…-dijo con disgusto la mujer.

Si tía, de eso quiero hablarle, le he propuesto matrimonio a Candy y ella me acepto, por lo que quiero que mi fiesta de compromiso sea a final de este mes…

Pero William cómo es posible, obviamente no te diría que no, ahora que has tomado posesión de tu herencia eres de los hombres más ricos del mundo, seria tonta si no lo hiciera y además cuanto tiempo tienen saliendo…-cuestiono su amor.

Pensé que podría hacerla participe de mi felicidad pero lo que veo me decepciona…-contesto el rubio mientras sonreía de medio lado.

William no puedo estar de acuerdo ella hace poco era tu hija adoptiva y ahora me dices que será tu esposa, como crees que lo tomaran los del consejo, obviamente se opondrán como yo…-dijo de manera tajante

Pues creo que esta atrasada de noticias, porque están contentos con mi elección, al principio se pusieron renuentes, pero algunos la conocen por que trabaja en el hospital y ella los ha cuidado, por lo que sin querer como siempre Candy sin saber quiénes eran se ha ganado su corazón…-contesto feliz el rubio.

Pero también debieron de consultarme a mí, yo era parte de ese consejo y ahora no me tomaron en cuenta…-comento con preocupación.

Así es tía era parte del consejo es por ello que le estoy informando yo mismo…-contesto él.

Pues no se podrá llevar a cabo me opongo rotundamente mi sobrino no se casara con una huérfana…- contestando la anciana mujer de manera insolente.

Esa es su resolución tía…-

Así es me opongo y hablare al consejo para informarles de este hecho y no te apoyen…-la Sra. Eloy pensó que con ello podría amedrentar a Albert pero se llevó una sorpresa.

Pues bien he tomado la decisión con o sin su consentimiento, mi compromiso se llevara a final de mes y mi boda en diciembre, tengo ya todo dispuesto y mi Tía Josephen me apoyara con todo, así como los padres de Archie…

La Tía Josephen era una prima de la Sra. Elroy, de la misma edad pero más alivianada, su familia se construyó del amor y sus hijos estaban felizmente casados, Vivian en escocia y cuando Albert los ayudo con la planta se sintieron muy agradecidos con él por lo que no podrían dejar de apoyarlo en tan especial momento de su vida.

La relación con la Tía abuela y la tía Josephen era mínima, ya que alguna vez en su juventud la Sra. Elroy se había enamorado del Sr. Handerson, quien se impresiono por la presencia de Josephen y ambos se enamoraron por lo que a menos de 1 año ya estaban casados y ella era del mismo tipo de Candy alegre, de buen corazón, sin duda un torbellino de alegría, por lo que simplemente nunca la perdono por haberle arrebatado el amor de Mrs. Handerson pero ni por enterado estaban ellos…

No puedo creer lo que me dices William yo que he sido la que siempre he estado a tu lado y tú me pagas con esta indiferencia, todo lo tienes planeado y a mí no me incluyes en nada…-quiso chantajearlo con unas lagrimitas de cocodrilo-…

Tía yo la incluyo y usted me rechaza, no puedo esperar a que acepte mi decisión…

Es que acaso tienes que casarte con esa, si te ves obligado culpa a otro y no lo hagas…

Pero que dice, si Candy estuviera en esa situación ya me hubiera casado hoy mismo, nunca rechazaría mi sangre y a ella menos la amo…

Pero William…-la mujer de verdad se sentía mal por estar perdiendo su relación con su sobrino.

Ya basta tía lamento que no pueda entender que me enamore…-dijo de manera tajante.

William yo…-ella en verdad no lo comprendía.

Lo siento tía pero es mejor que me marche no he visto a Candy y la extraño…-Albert se sentía decepcionado de la Tía, sin duda la apreciaba mucho, pero era tan difícil hacerla entender sus sentimientos…

Decidió pasar por Candy y la sorpresa sin duda la alegraría…pero él fue el sorprendido al ver a Candy conversando animadamente con un apuesto caballero…

Hola Candy…- dijo el caballero saludando de manera efusiva a la pequeña rubia.

Que tal Dr. Robert cuando regreso de su especialidad…

Pues recién esta semana pero ya mañana me incorporo a mis actividades y tú que cuentas…

Pues nada en si…-contesto ella mientras miraba un expediente.

Sigues de jefa en Geriátrico…-

Si así es… me encanta trabajar ahí aprendo mucho de mis pacientes…-contesto de corazon.

Mira como son las cosas antes estaban en el área pediátrica y ahora…-la verdad es que le daba ver gusto como una mujer sola podría obtener un cargo por su esfuerzo.

Si así es, bueno creo que ahora coincidiremos muy poco…-confirmo la rubia.

Así es, pero será un gusto saludarte Candice.

El Dr. Robert Hattawey era un hombre atractivo rubio de ojos grises, alto y corpulento, ellos habían trabajado juntos en varios casos cuando Candy estaba en el área pediátrica, solo que él tuvo que partir para hacer su especialidad, obviamente se sentía atraído por la rubia y en un par de ocasiones coincidieron en almuerzos, por lo que se rumoraba que podrían tener una relación, pero Candy nunca dio pie a ello, ya que no quería ser lastimada nuevamente…

Bueno Candy creo que si alguna vez coincidimos podremos tomar un almuerzo juntos te parece, puede ser…-Candy volteo ya que se sentía observada y ahí estaba el hombre de sus sueños.

Bueno fue un placer saludarte, me tengo que ir me esperan…

Está bien que estés bien hasta luego…-el Dr. Se percató de la presencia del rubio y sabía que nunca tendría oportunidad, pero ya entendía por que el brillo de esos ojos en Candy, amor…

Hola Albert…-lo saludo ella con gusto mientras se asustó pues el rubio la tomo en sus brazos y la beso apasionadamente.

Albert pero que pasa nos está viendo la gente…-le otro beso de esos que te aflojan las piernitas

Te extrañe tanto Candy, quien era ese…hmmm…quien era ese…-pregunto insistente.

Ahh! Robert…-contesto ella aun con el efecto del beso.

Robert así nada más por qué tanta familiaridad…-contesto el con un poco de molestia.

Que tienes Albert que pasa…-el, la tomo del brazo mientras la jalaba hacia afuera…-

Vámonos quiero hablar contigo…-subieron al coche y partieron al departamento.

Si vamos…-durante el trayecto Albert estaba muy serio Candy se sentía triste, ya que habían sido 15 largos días sin verse y ahora lo único que hacía era molestarse quién sabe porque…

Al llegar al estacionamiento Albert salió y dio un fuerte portazo al coche, Candy se sintió temerosa, por lo que no espero a que le abriera la puerta, salió de ahí a toda prisa, detrás de ella Albert…

Candy espera, espérame te estoy hablando…-dijo alzando la voz.

No vete es mejor que cuando vengas a verme estés feliz no enojado….

Pero demonios espérame…-Candy subió casi corriendo las escaleras, cerrándole la puerta principal a Albert…

Demonios Candy…-golpeando la puerta-…maldita sea que pasa…maldita sea...-Albert se sintió tonto por esos celos, cuando sabía que Candy lo había recibido con alegría y el solo se portó como un Neanderthal…

Bajo al coche y busco en la guantera las llaves, ahí estaban, saco el hermoso ramo de rosas que le había comprado y un paquete que traía como regalo, el vestido que usaría en la fiesta de compromiso así como su traje, ya que estaba decidido a no separarse más de Candy, por lo que, como pudo llevo todo, incluida su maleta…

Abrió la puerta y subió por el ascensor con todo, eso era lo mejor de haber remodelado el edificio…al llegar a la puerta quiso abrirla pero no pudo tenía la cadena puesta…

Candy mi amor ábreme por favor…-silencio-…Candy sé que me porte como un tonto pero moría de celos de verte platicando con ese hombre, sabes que te amo verdad…-silencio-…

Preciosa por favor entiéndeme un poquito fueron 15 largos días y ahora lo único que quiero es estar a tu lado por favor…-silencio-…perdóname mi amor…

Albert sabes que jamás te faltaría…-dijo ella con la voz entrecortada.

Yo lo se mi amor pero me sentí celoso, jamás me imagine ser yo quien lo hiciera, vamos ábreme…

No sé si pueda…-contesto ella con dolor.

Por qué acaso ya no me amas...-Albert sintió temor Silencio…-es eso Candy haz dejado de amarme…la puerta se abrió…

Jamás he dejado de amarte…-contesto ella con los ojos rojos.

Se dieron un largo beso y Albert soltó todos los paquetes, Candy brinco a sus brazos, la cargo, mientras la rubia enredaba sus piernas a los costados del rubio se besaron con intensidad pues sintieron la necesidad de amarse, habían sido 15 días sin tocarse, sin hacer el amor, sin acariciarse, por lo que Albert cerró la puerta.

Olvidándose de todo las flores, los paquetes, el traje, la maleta, lo bueno era que el piso en el que vivía Candy dos departamentos estaban solos, solo uno ocupado por una linda ancianita que no escuchaba nada bien…

Las manos de Candy quitaron la corbata, arranco un par de botones de la camisa, por su parte Albert, al ver a la rubia con su uniforme se vio cumpliendo una deliciosa fantasía, al tenerla recargada en la puerta con el vestido casi hasta la cintura, como pudo bajo el zipper del vestido de enfrente mostrando sus voluptuosos senos, le subió el brasilero y jugo con los rosados pezones mordisqueándolos, Candy disfrutaba de esas caricias y sus dedos se enredaron en la sedosa cabellera rubia de Albert…

El por su parte se sentía listo para adentrarse en ella, sus manos tocaron los perfectos glúteos de Candy, ahora solo estorbaba su pantie, la cual rompió sin importarle nada, Candy estaba expectante…

Saco su miembro y poco a poco se introdujo en ella quien ya estaba mojada y lista para recibirlo, la sostuvo de sus glúteos y ella se aferró a los fuertes hombros de Albert, las embestidas eran lentas y agobiantes, poco a poco el rubio fue aumentando el movimiento.

Ambos gemían de placer y no de manera suave, esos alaridos de amor se escuchaban en el piso completo, los movimientos, poco a poco hicieron que la puerta resonara del eco de ese movimiento escandaloso.

Vamos Candy mi amor…ahhhh…albert…ahhhh…

Dios santo eres deliciosa…ohhhh candy candy ahhhh …-Albert no resistió mas esas embestidas y poco a poco tuvo un fantástico final.

Candy le siguió al mismo tiempo era demasiado éxtasis para dejarlo solo…

Al terminar Albert llevo a Candy aun en esa posición a la ducha la bajo y la desvistió, pero ella al estar de pie, se posiciono frente al miembro del rubio y así como el la limpiaba y tomaba su líquido, ella hizo lo mismo…

Ohhh! Candy mi amor…-poco a poco las cosas nuevamente subieron de tono, la rubia envolvía con sus manos el miembro de su amado y sus movimientos poco a poco fueron más rápido, así con su lengua saboreaba a su amado…

Oohhh candy…candy,….-Albert sujeto su cabellera y la ayudo un poco moviéndose, lo que provocaba un enorme placer al rubio, poco a poco las manos y la lengua de candy lograron su cometido…

Ohhh candy…si amor así pequeña…ahhhh, dios santo…ohhhhhhh….ahhhhhhhh…candyyyyyyyy…-un gutural grito salió de la boca de Albert, tuvo el mejor orgasmo de su vida y ese había sido de su pequeña…Candy bebió todo hasta la última gota…

Una sonrisa se reflejó en sus labios….-te amo Candy, jamás había sentido algo así.

Yo te amo más y quería darte ese placer apremiante que me das con esos lindos labios…-ambos se ducharon y se pusieron las batas de baño, al salir Albert recordó los paquetes que quedaron regados por lo que salió a recogerlos, pero se sorprendió al ver a la ancianita un poco espantada…

Oiga no escucho ese ruido parecía que estaban golpeando a alguien.

No señora tal vez es el ascensor cuando lo usamos suena truena, avisare a mantenimiento para que lo reparen no se preocupe…-dijo Albert gritando para que lo escuchara.

Bueno gracias joven, pero que tarde es usted ya trae su pijama, buenas noches…-contesto la mujer mientras se metía a su departamento.

Candy estaba escuchando atrás de la puerta roja de vergüenza nunca se imaginó haber gritado tanto…-por dios Albert hemos sido tan escandalosos, la Sra. Stevenson, es casi sorda.

El rubio de reía de manera sonora…-Albert te estoy hablando…

Así es nuestro amor escandaloso, pero no me importa, te amo tanto pequeña…

Pequeña pensé que no me dirás mas así…

No importa eres mi pequeña, mi preciosa, mi Candy, mi mujer…-dijo meloso mientras le abría la bata y le masajeaba los pechos…

Sabes quiero pedir unas disculpas formales por mi absurdo comportamiento de hoy…-dándole el ramo de flores-…

Ohhhh! Albert…-se dieron un beso…- gracias pero mira no hay por qué ponerte celoso, sabes que te amo y…

Y yo mas pero quería verte correr a mis brazos, pero ahí estabas platicando con ese tipo…

Ese tipo era mi jefe es por eso que conversábamos, porque salió a hacer su especialidad y ahora que soy jefa de piso en geriátrico, se sorprendió eso fue todo…lo beso suavemente…-

mmm…mmm…-…bueno está bien te creo…

La rubia ahora reía por lo acontecido…-Albert en serio tu celoso jamás me lo imagine…

No importa bueno que cenaremos…-dijo ella.

Nada solo quiero hacerte el amor toda la noche…-ambos partieron a la habitación…ahora la Sra. Stevenson sin duda llamaría a mantenimiento ella misma, lo alaridos de pasión no se hicieron esperar…

Al día siguiente temprano se escuchaba movimiento en la cocina, era Albert que estaba preparando un buen desayuno ya que durante la tarde y la noche, quemaron muchas calorías por lo que necesitaban recuperarlas…

Candy tomaba un baño reconfortante y se vestía para partir al trabajo, había pedido su cambio de turno fijo de lunes a viernes de 9 a 6, ya que ella por su puesto y el tiempo en el hospital podía hacerlo, antes trabajaba d incluso doblaba turnos, tenía guardias, ahora ya no era necesario, podría ocuparse de su vida y de Albert…

Pero Albert no quería que trabajara más por lo que hoy sería el día en que se lo propondría…